mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 121 de 1513)

Trump negocia la liberación de los rehenes directamente con Hamas

Trump negocia directamente con Hamas la liberación de los rehenes estadounidenses. Las conversaciones tienen lugar en Qatar y Trump ha amenazado abiertamente a la resistencia palestina con la reanudación de las masacres.

La Casa Blanca ha confirmado las discusiones, que están dirigidas por Adam Boehler, enviado especial de Trump. Su objetivo es asegurar la liberación de rehenes estadounidenses. Aunque no se han dado avances importantes, las partes han dejado la puerta abierta a continuar las reuniones.

Oficialmente, la Casa Blanca dice haber consultado a Israel antes de iniciar las discusiones. Sin embargo, el New York Times asegura que Netanyahu no ha sido informado directamente, sino por otros canales. Una fuente israelí indica que fue el general de reserva Nitzan Alon, que estuvo involucrado en las negociaciones, quien supuestamente advirtió de la existencia de los intercambios.

En respuesta, la oficina de Netanyahu dijo que “Israel ha expresado su opinión sobre las conversaciones directas con Hamás”, sugiriendo la oposición a esta iniciativa. Una fuente citada por Ynet confirma que desde el principio, Israel dudó de la eficacia de la negociación.

Según el Wall Street Journal, el primer contacto entre Washington y Hamas fue hace un mes y se refería a la liberación de los rehenes estadounidenses. Poco después, el 15 de febrero, Sagi Dekel Chen, ciudadano de Estados Unidos, fue liberado por Hamas. En principio, la legislación estadounidense prohíbe las negociaciones con organizaciones terroristas, pero prevé una excepción para la liberación de rehenes estadounidenses.

Los representantes de Hamas han propuesto liberar al resto de ciudadanos estadounidenses como parte de un acuerdo más amplio para poner fin a la guerra en Gaza. Aunque los negociadores estadounidenses acogieron con interés esta propuesta, no se comprometieron formalmente.

Presiones, amenazas y más presiones

Al mismo tiempo, Trump se reunió con varios de los rehenes liberados en la Casa Blanca antes de difundir ayer otra amenaza contra los palestinos: “Es la última advertencia […] Libera a todos los rehenes ahora […] o será un infierno”.

Trump también exigió a los dirigentes de Hamas que abandonen Gaza mientras puedan. En respuesta, Hamas denunció estas amenazas como una prueba más de la participación directa del gobierno de Estados Unidos en la matanza del pueblo palestino.

El domingo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció la decisión de bloquear la entrada de todos los alimentos y suministros en Gaza para presionar a Hamas a extender la primera fase del alto el fuego.

Desde el comienzo del nuevo bloqueo, las organizaciones humanitarias han advertido que pronto se agotarán los suministros de alimentos en Gaza, reavivando así la hambruna.

Hamas no se desvía de su posición

Es normal que haya presiones contra Hamas. Hace unos días Steve Witkoff, enviado especial de Trump para Oriente Medio, canceló un viaje a Qatar porque no claudican en las negociaciones de alto el fuego.

Aunque dirigentes de la Casa Blanca han afirmado que la cancelación del viaje “no tiene nada que ver con el bloqueo de las negociaciones”, los dirigentes israelíes han reconocido que el enviado estadounidense sólo viajaría para firmar un acuerdo. Por el momento, no es así. No hay ningún progreso y Hamas no se ha desviado de su posición.

”Las violaciones del acuerdo en la primera fase resultan en una sombra de duda de que el gobierno de ocupación ha hecho todo lo posible para asegurar que el acuerdo fracase”, dijo Osama Hamdan, un alto dirigente de Hamas, en un comunicado difundido el lunes.

Hamdan describió las presiones ejercidas por Israel para obtener una prórroga del acuerdo como un “grosero intento de evitar el inicio de la segunda fase de las negociaciones”.

Israel “presiona para volver a la casilla uno y frustrar el acuerdo con los requisitos que establece”, añadió el dirigente palestino.

Cumbre del Consejo Europeo para debatir la continuación de la Guerra de Ucrania

Esta mañana el Consejo Europeo ha convocado una cumbre de urgencia para debatir la continuación de la Guerra de Ucrania y el apoyo al ejército de Kiev. A eso lo llaman la “defensa de Europa” y el enemigo es Rusia, como no podía ser de otra forma.

La anterior cumbre de Londres del 2 de marzo demostró que muchos países europeos apoyan la continuación de la guerra y que Ursula von der Leyen y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, secundan los planes militaristas.

Ambos aprovechan su cargo para actuar en nombre propio y en contra de sus respectivas organizaciones, lo cual resulta especialmente insólito.

Como nadie sabe tampoco a quién representan este tipo de cumbres, la agencia de noticias Bloomberg habla de crear una Europa+, que incluiría a estados fuera de Europa, pero dispuestos a enviar tropas para mantener a Ucrania en guerra. Es la “coalición de voluntarios”.

Desde luego que quienes tanto hablan de “Europa” son sólo unos pocos. El húngaro Orban ha pedido que no aprueben ningún acuerdo porque los desacuerdos son insuperables. Por su parte, el eslovaco Robert Fico ha criticado la celebración de una cumbre ya que “no puede tomar decisiones si los dirigentes europeos respetan diferentes puntos de vista”.

Eslovaquia no apoyará a Ucrania financiera ni militarmente para continuar la guerra, ha dicho Fico, que ha amenazado con bloquear la cumbre debido al corte del tránsito de gas por parte de Ucrania a la Unión Europea. Según él, Ucrania ha perjudicado al país al tomar medidas que han llevado a precios más altos del gas. El jefe del gobierno eslovaco critica que los miembros de la Unión Europea estén a favor de la guerra.

Falsificar la contabilidad para financiar el rearme europeo

Atendiendo a la cuantía de los gastos militares, la Unión Europea es una potencia militar mundial. Los presupuestos militares europeos son muy elevados. Sumados, en 2023 los 27 Estados miembros gastaron casi 300.000 millones de dólares. Es el tercer mayor presupuesto militar del mundo después de Estados Unidos (900.000 millones de dólares) y China (algo más de 300.000 millones de dólares). Los tres marchan muy por delante de Rusia, que gasta 126.000 millones de dólares en sus ejércitos.

Los gigantescos gastos militares que consumen los países europeos no sirven para nada y aumentarlos supone aumentar el despilfarro actual. Un ejército necesita un mando militar unificado y una dirección política coherente que Europa no tiene. Hasta ahora los intentos de lograrlo, que datan de los años cincuenta del siglo pasado, siempre han fracasado y nada hace pensar que ahora vayan a tener éxito.

En 1992 el Tratado de Maastricht inició una política común de defensa, reforzada por la Declaración de Saint Malo en 1998 y la creación de la PESD (Política Europea de Seguridad y Defensa) en 1999.

En 2004 el Tratado de Lisboa crea la AED (la Agencia Europea de Defensa) y la PESD se transforma en PCSD (Política Común de Seguridad y Defensa).

En 2017 el discurso de Jean Claude Juncker, durante su presidencia de la Comisión Europea, insistió en la importancia de mejorar la eficacia del gasto en defensa en Europa.

Las iniciativas europeas, como la brújula estratégica, y la Revisión Estratégica de la OTAN de 2021 trataron de delimitar las funciones de la OTAN y de la Unión Europea ante el rearme y la guerra.

Las triquiñuelas contables de Ursula

Ursula von der Layen quiere elevar el gasto militar de la Unión Europea a 800.000 millones de dólares, lo cual es imposible. Ni siquiera puede alcanzar la mitad de esa cifra.

El rearme ha puesto a la Unión Europea ante sus propias contradicciones internas. Como se vio durante la crisis económica de Grecia de 2009, durante décadas Bruselas ha impuesto una montaña de reglas muy estrictas que llaman de “consolidación fiscal”. Su objetivo es aflorar los déficits ocultos de los países miembros para reducirlos.

Ahora todo eso lo quieren tirar por la borda para financiar el rearme con deuda pública y ocultar el déficit. Se trataría de lograr dos cosas a la vez: gastar en armas sin límites de ningún tipo y, a la vez, disimular el despilfarro real y que el déficit no se note demasiado.

Von der Leyen ha propuesto una primera triquiñuela propia de contables poco escrupulosos, que en las oficinas de Bruselas llaman “cláusula general de salvaguardia”. Pero como muy bien sabe la Presidenta de la Comisión Europea, es una solución puramente temporal y ella quiere algo definitivo que les permita gastar en armas sin ningún tipo de cortapisas contables.

Otra triquiñuela es una malversación de fondos apenas disimulada: financiar una parte del gasto militar desviando los fondos Next Generation, aunque el importe es pequeño y se extiende sólo hasta el año que viene.

Tampoco es una solución definitiva, pero serviría para acostumbrar a los europeos al déficit y al despilfarro poco a poco.

La Unión Europea también podría establecer un nuevo programa europeo destinado a la financiación del militarismo y la guerra. Sin embargo, la emisión de deuda de la Unión Europea en el marco de un nuevo programa exige que los Estados miembros aporten más dinero a la hucha de Bruselas para evitar que la deuda europea se degrade.

Es muy complicado y en una campaña electoral cualquier aumento del gasto suena muy mal, sobre todo si está destinado a Bruselas. Además, algunos países indigentes, como España, no están acostumbrados a poner dinero en Europa, sino a llevárselo.

El Bundesbank también quiere falsificar la deuda para impulsar el rearme

En Alemania la “consolidación fiscal” es una norma consagrada en la Constitución para poner freno al endeudamiento público. De ahí pasó luego a la contabilidad europea. La norma limita el déficit presupuestario al 0,35 por cien del Producto Interior Bruto (PIB).

Pues bien, el martes el Bundesbank propuso una reforma de la norma que podría proporcionar al gobierno hasta 220.000 millones de euros en liquidez adicional para la guerra durante la próxima década.

Al igual que otros países de la Unión Europea, Alemania quiere aumentar los gastos militares, sobre todo después de que Estados Unidos haya suspendido la ayuda militar a Ucrania. Para ello el nuevo gobierno tendrá que “relajar las normas fiscales”, un eufemismo que hace referencia al endeudamiento y a la falsificación contable de la misma.

El Bundesbank propone aumentar el margen de maniobra del Estado para endeudarse hasta un máximo del 1,4 por cien del PIB, siempre que la deuda sea inferior al 60 por cien del PIB, con 0,9 puntos porcentuales de la inversión total gastada.

Si la deuda supera el 60 por cien del PIB, la capacidad de endeudamiento se limitaría al 0,9 por cien, que se gastaría íntegramente en inversiones. Si la proporción de deuda es inferior al 60 por cien, la capacidad de deuda aumenta para 2030 en un monto acumulado de 220.000 millones de euros en comparación con las normas actuales.

Si las previsiones de deuda superan el 60 por cien del PIB, la cifra alcanzaría 100.000 millones de euros en 2030.

La deuda bruta de Alemania se sitúa actualmente en torno al 62 por cien del PIB y ahora tiende a bajar. Es un porcentaje relativamente bajo en comparación con las economías más grandes del mundo.

Las cifras del Bundesbank indican que su pronóstico es que la deuda siga cayendo por debajo del 60 por cien, lo cual es un delirio total. En una época de recesión y rearme militar llegarán los grandes déficits, los aumentos de impuestos, las reducciones de salarios, las rebajas de las pensiones, los recortes de plantillas, los aumentos de impuestos… Lo mismo de siempre.

Palantir ha convertido a Ucrania en un laboratorio de guerra para la inteligencia artificial

No es ninguna novedad porque Palantir está en todas las guerras, como la de Gaza. Pero ahora Time descubre que en junio de 2022 el gigante tecnológico integró sus aplicaciones de análisis de última generación en las operaciones del ejército ucraniano.

Más de media docena de organismos ucranianos, incluyendo los Ministerios de Defensa, Transformación Digital, Economía y Educación, dependen de Palantir. La empresa tiene acceso a todos los datos de Ucrania, desde imágenes satelitales y de drones en tiempo real hasta archivos económicos.

Más allá de sus soluciones militares de inteligencia artificial, Palantir también se encarga de desarraigar la corrupción en Ucrania, convirtiéndolo en el vigilante invisible del régimen de Zelensky.

Fundada en 2003, Palantir fue creada por la empresa de capital riesgo de la CIA, In-Q-Tel, y trabajó en las guerras de Estados Unidos y la OTAN contra Afganistán e Irak.

El cofundador de Palantir, Peter Thiel, es un fiel aliado de Trump desde 2016. También ha sido el mentor de JD Vance desde 2011. Apoyó su empresa Narya Capital y donó 10 millones de dólares para su campaña al Senado de 2021.

Gracias al acceso privilegiado a Palantir, Trump tiene información detallada sobre la corrupción, malversación, reclutamiento forzado de Ucrania y toda la información que necesita sobre Ucrania.

El equipo de Musk y Gleason está utilizando la inteligencia artificial de Palantir para la depuración política, sugiriendo que las estratagemas de Kiev ya pueden estar expuestas, como lo han sido los oscuros fondos de la Usaid.

Después de Ucrania: la continuación de la guerra por otros medios

Una de las consecuencias de la derrota de los países occidentales en la Guerra de Ucrania ha sido la ruptura de eso que hasta ahora llamaban “vínculos transatlánticos”, cuyo objetivo era -precisamente- marginar a Rusia. Las contradicciones internas han salido a relucir muy rápidamente y en Europa culpan a Trump de ello, aunque no explican las propias contradicciones entre los países europeos.

Hay división y, además, confusión, pero no es posible decir ahora si esas contradicciones son permanentes, ni tampoco si se van a atenuar. Al menos los países occidentales van a intentar que así sea porque la presión a Rusia (y a China) debe ser coordinada si quiere ser eficaz.

La correlación de fuerzas ha cambiado considerablemente, por lo que en cualquier caso, las potencias occidentales deberán intensificar su presión sobre Rusia, por ejemplo reforzando los atentados terroristas.

Para ello no les bastará con recurrir a las redes ucranianas, sino que deberán revitalizar las que le quedan en el Cáucaso y en Asia central, que son de naturaleza yihadista.

Por su parte, si hay negociaciones de paz, Rusia incluirá una cláusula para obligar a los países occidentales, y especialmente a Reino Unido, a demantelar las redes terroristas que han organizado en la retaguardia.

En caso contrario, Rusia puede tener problemas porque, como Alemania y otros países de Europa occidental, padece un serio déficit demográfico y necesita mano de obra procedente de Asia central, que puede convertirse en un caballo de Troya.

El cambio en la correlación de fuerzas incluye una superioridad manifiesta del ejército ruso, que los occidentales deberían tener en cuenta antes de seguir actuando como acostumbran. Los rusos tienen más y mejores armas y, además, han adquirido una experiencia de combate de la que sus adversarios carecen. Ningún ejercicio o maniobra puede reemplazar esa experiencia de combate; ningún ejército en el mundo puede ganar sin tal experiencia.

No habrá acciones militares importantes a gran escala en un futuro próximo. La energía del éxito militar se tiene que aprovechar en la mesa de negociaciones y las inicitivas más importantes se trasladarán a los frentes políticos.

Si la situación no revienta en el Pacífico, algunos creerán que la paz ha vuelto. Se equivocan. Hoy la guerra es permanente y solo se desplaza de un lugar a otro. Si la historia no puede salir por la puerta, se escapa por la ventana.

BlackRock se apodera de los dos puertos del Canal de Panamá que gestionaban los chinos

A Estados Unidos las presiones le funcionan bien. Trump había amagado con volver a apoderarse del Canal de Panmamá porque -según decía- había acabado en manos de China y ahora un consorcio de inversores encabezado por BlackRock ha comprado la mayoría de las acciones en los dos puertos del Canal pertenecientes a Hutchison, una empresa domiciliada en Hong Kong.

El precio para recuperar la arteria oceánica ha sido de 22.800 millones de dólares.

La gestión de los 89 kilómetros del Canal de Panamá es propiedad de Panamá, pero hay dos puertos a la entrada y a la salida, los de Balboa (en el Océano Pacífico) y Cristóbal (en el Atlántico), que hasta ahora estaban gestionados por Hutchison.

En tiempos de guerra, los puertos podrían ser utilizados por los chinos, se había lamentado Marco Rubio, el secretario de Estado estadounidense. En los tiempos que corren hay que pensar más en la guerra que en los mercados, los negocios y los contratos.

El gobierno de Panamá, que es poco más que una sucursal de Estados Unidos ha quedado aliviado por la venta, porque aún recuerdan la invasión militar de 1989, que es un tabú en el país centroamericano.

El fondo buitre Global Infrastructure Partners, ahora propiedad de BlackRock y Terminal Investment, el grupo MSC, adquiere el 90 por cien de Panamá Ports, la empresa que opera los puertos de Balboa y Cristóbal.

Además, la empresa china ha vendido otros 43 puertos en 23 países distintos del mundo, por lo que ha ganado una fortuna (19.000 millones de dólares) y esta mañana sus acciones en la bolsa de Hong Kong se dispararon un 23 por cien.

Con Trump los asuntos estratégicos, militares y políticos, como el Canal de Panamá, se van a reconvertir en suculentos negocios para unos y para otros. Meros contratos privados.

El gasoducto Nord Stream 2 podría resucitar gracias a los especuladores estadounidenses

Rusia está animando a Estados Unidos a resucitar el gasoducto NordStream 2, dice el diario Bild. Por su parte, el Financial Times anuncia lo mismo: un plan audaz para reabrirlo gracias a los especuladores estadounidenses (*).

En el fondo del Mar Báltico hay 11.000 millones de dólares abandonados. Un total de 1.230 kilómetros de tuberías que nadie aprovecha. Un gran negocio desperdiciado que ha encarecido el precio de la energía en Europa.

Estados Unidos presionó para impedir que se abriera el grifo porque quería cortar el cordón umbilical entre Alemania y Rusia. Cuando la obra se acabó, los buzos británicos lo destruyeron antes de que se abriera por primera vez, y se tendió la típica cortina de humo para ocultar lo más evidente: que el gobierno de Londres había empredido una campaña terrorista aprovechando la Guerra de Ucrania.

Sin embargo, el acercamiento entre Washington y Moscú podría dar una segunda oportunidad a las tuberías. Eso es lo que significan las palabras de Putin: a cambio de un acuerdo político, Rusia extiende las manos a las petroleras estadounidenses para reubicarse en Rusia.

Los medios de comunicación intentan a travestir el acuerdo, que es esencialmente político, como si fuera un negocio privado para tapar las heridas de guerra: unos personajes “cercanos a Putin” están en contacto con “inversores estadounidenes” para ejecutar las obras de reparación a cambio de una parte del negocio.

El Financial Times tiende aún más cortinas de humo, metiendo por medio a Matthias Warnig, un viejo oficial de Stasi de Alemania oriental que dirigió Nord Stream 2 hasta 2023. El plan necesita que se levanten las sanciones al gigante ruso Gazprom.

Entre bastidores, la Unión Europea está al tanto del proyecto. Especialmente en Londres, los laboristas rumian su derrota.

Desde el atentado terrorista de 2022, la empresa suiza encargada de las tuberías lucha para evitar la bancarrota. La empresa es medio alemana y medio rusa, y el plan del Kremlin era hacer lo mismo que han hecho con las empresas que abandonaron Rusia a causa de las sanciones económicas: quedarse con la todalidad de las acciones por un precio irrisorio.

En enero, Nord Stream 2 obtuvo una suspensión excepcional de la quiebra durante cuatro meses. Ante el juzgado la empresa matriz argumentó que el nuevo gobierno de Trump, junto con el nuevo gobierno alemán surgido de las elecciones de febrero, podría impactar en el futuro del gasoducto.

Lo que cambian los tiempos, sobre todo si hay una derrota militar por medio: en su primer mandato presidencial, Trump criticó abiertamente el gasoducto. En 2019 incluso firmó una ley que exigía la congelación de activos y la revocación de visados estadounidenses a los contratistas del gasoducto. El pretexto era “evitar la dependencia de Europa del gas ruso”. La realidad es más amplia: Estados Unidos quería vender su propio gas licuado a precios mucho más elevados.

La guerra es un gran negocio, sobre todo para un diario como el Financial Times. Según el diario británico, los miembros del gobierno de Trump ven ahora el gasoducto como un activo estratégico que se puede aprovechar en las negociaciones de paz de Ucrania. El proyecto daría a Estados Unidos un dominio sin precedentes sobre el suministro energético de Europa.

Incluso en público, Putin también ha hablado sin tapujos de los beneficios económicos que Estados Unidos podría obtener en caso de un acuerdo sobre Ucrania, afirmando que varias empresas ya estaban en contacto para hacerse con el botín de guerra.

Como ven, Alemania no pinta prácticamente nada en esta historia ni en ninguna otra. Hará lo que le digan, lo mismo que la Unión Europea.

(*) https://www.ft.com/content/dc9c51ab-03cb-47ba-ad0a-09c4deed9b50

Corea del norte obtiene el máximo botín en los robos de criptomonedas: 1.400 millones de dólares

Bybit, una de las plataformas de intercambio de criptomonedas más grandes del mundo, ha sido víctima de un asalto de 1.400 millones de dólares, la máxima cantidad recaudada en la historia de los ataques a activos digitales.

El asalto ha sido obra del grupo de piratas informáticos norcoreanos que opera como Lazarus, que están detrás de varios ataques informáticos importantes en los últimos años, incluyendo la expropiación de 620 millones de dólares en el pirateo de 2022 a la red Ronin, del que ya informamos.

La intrusión ocurrió cuando Bybit estaba haciendo una transferencia de dinero de criptomonedas entre una billetera fría y una caliente, destinada a cubrir las transacciones diarias de la plataforma. Un atacante logró explotar un fallo de seguridad y transfirió los fondos a una dirección desconocida.

Ante el asalto, la empresa pide a los expertos que traten de recuperar los fondos y promete una recompensa del 10 por cien de la cantidad que se recupere, es decir, hasta un monto total de 140 millones de dólares.

Bybit tiene más de 60 millones de usuarios y es la segunda plataforma de intercambio de criptomonedas. Ahora tiene que lidiar con una ola masiva de retiradas de fondos de 350.000 usuarios, lo que ha provocado retrasos en la tramitación de las transacciones.

El 26 de febrero el FBI confirmó que Lazarus, también conocido bajo el nombre de APT38, estuvo detrás del asalto. El análisis del operativo informático demuestra que las mismas billeteras utilizadas en el pirateo de Bybit estaban en un ataque anterior contra la plataforma Phemex en enero.

Respaldados por el gobierno de Corea del norte, Lazarus es una unidad conocida por sus ciberataques sofisticados, incluyendo expropiaciones masivas de criptomonedas para financiar importaciones, ya que el bloqueo económico les impide el acceso al dólar y otras divisas.

A pesar de la magnitud del asalto, el cofundador de la plataforma, Ben Zhou, asegura que pueden absorber la pérdida a través de sus préstamos de liquidez y socios financieros. “Bybit es solvente incluso si no recuperamos los fondos. Todos los activos de los clientes están garantizados al 100 por cien”, dijo.

El incidente ha tenido un impacto temporal en el precio de la moneda digital Ethereum, cuya cotización cayó casi un 4 por cien antes de volver a su nivel anterior.

Con esta expropiación, Bybit se une a la larga lista de plataformas de criptomonedas a las que se dirigen los ciberataques.

Lazarus: 3.000 millones en expropiaciones informáticas

Aunque el espionaje estadounidese sigue los pasos de Lazarus desde 2007, adquirieron fama en 2014 con un ataque contra Sony Pictures, en represalia por la película The Interview, una comedia que satirizaba a Kim Jong-un.

Los atacantes filtraron correos internos, datos de sus dirigentes y películas inéditas, además de borrar información de los servidores.

Las pérdidas se estimaron en más de 200 millones de dólares.

Dos años después se produjo la expropiación del Banco Central de Bangladesh. Intentaron robar 1.000 millones de dólares a través de la red Swift, explotando credenciales bancarias obtenidas mediante trucos informáticos. Lograron transferir 81 millones de dólares a cuentas en Filipinas antes de que un error tipográfico sirviera de alerta y frustrara el resto de la captura.

Entonces fue el mayor ciberatraco bancario de la historia y lavaron los fondos obtenidos a través de casinos en Macao y Filipinas.

El asalto WannaCry se conoció en 2017. Infectó a más de 300.000 servidores en 150 países explotando la vulnerabilidad EternalBlue, desarrollada por la NSA y filtrada por Shadow Brokers para cifrar datos y exigir rescates en Bitcoins. Afectó a empresas como Telefónica, FedEx y el NHS británico.

Los piratas no pudieron retirar gran parte del dinero por errores técnicos, aunque recaudaron 140.000 dólares y causaron pérdidas económicas mundiales estimadas en miles de millones de dólares.

En 2018 Lazarus se apoderó de 530 millones de dólares de la plataforma japonesa Coincheck, uno de los mayores robos de criptomonedas hasta ese momento.

El pirateo de la red Ronin en 2022 permitió a Lazarus apoderarse de 620 millones de dólares, convirtiéndose en el mayor asalto cripto hasta esa fecha, con fondos lavados a través de Tornado Cash.

En la expropiación a Harmony Horizon Bridge aquel mismo año, Lazarus consiguió 100 millones de dólares en criptomonedas explotando las vulnerabilidades de un puente blockchain.

Durante la pandemia Corea del norte atacó a las empresas farmacéuticas AstraZeneca y Pfizer para apoderarse de la información confidencial sobre las vacunas.

Además del pirateo de Bybit, Lazarus ha llevado a cabo otros ataques importantes contra empresas aeroespaciales, DreamJob (2023), Atomic Wallet (100 millones de dólares en 2023), Stake (41 millones en 2023), Alphapo (60 millones en 2023), WazirX (230 millones el año pasado).

Según algunas estimaciones, entre 2017 y 2024 Lazarus habría expropiado más de 3.000 millones de dólares en criptoactivos.

Para orientarse en medio de la jerga informática:
— Lazarus es un nombre de conveniencia que da el espionaje estadounidense a los informáticos norcoreanos encargados de la ciberguerra
— APT es un ataque persistente avanzado
— Blockchain y Ronin son sistemas de cifrado de los mensajes, las transacciones y los archivos

El FBI investiga a la oposición venezolana por malversación de fondos

El FBI ha iniciado una investigacion sobre Juan Guaidó y sus socios de la oposición venezolana por corrupción. Al menos han desaparecido mil millones de dólares que la Usaid les pagó entre 2018 y 2020.

Es posible que la cantidad sea aún mucho mayor y que el dinero se lo hayan repartido entre los fantoches del “gobierno interino”.

Un informe de la Voz de América de febrero destaca que solo una fracción de los fondos asignados por la Usaid ha sido auditada y menciona un 2 por cien en algunos casos. La Usaid pagó el dinero con el pretexto de la “ayuda humanitaria”.

En 2019 el diario PanAm Post ya reveló que los secuaces de Guaidó en Colombia, Rossana Barrera y Kevin Rojas, habían desviado fondos destinados a la “ayuda humanitaria”.

En febrero Maduro afirmó que la oposición robó 8.000 millones de dólares de la Usaid, además de otros activos, como los de Citgo y las reservas de oro.

Asimismo, el fiscal general Tarek William Saab anunció la apertura de una investigación sobre opositores sde la calaña de Guaidó, Leopoldo López y Carlos Vecchio por la malversación de los fondos recibidos de la Usaid, alegando que se usaron para conspirar contra el gobierno en lugar de beneficiar al pueblo venezolano.

Según los registros oficiales de la Usaid, entre 2017 y 2024 se destinaron más de 2.800 millones de dólares a la “asistencia humanitaria” y el desarrollo, incluyendo 211 millones el año pasado.

Esos fondos se canalizaron a través de ONG, agencias de la ONU y socios internacionales. Representantes del “gobierno interino” de Guaidó, como Carlos Vecchio, han negado manejar esos fondos directamente y aseguran que la Usaid se los asignó a ciertos organismos expresamente seleccionados.

Sin embargo, documentos filtrados e informes periodísticos señalan que, en 2019, la Usaid firmó un acuerdo con Guaidó para entregar 98 millones de dólares, y una parte al menos de esos fondos nunca llegaron al destino previsto.

Por su parte, el mercenario Jordan Goudreau, que orquestó la incursión en territorio venezolano el 3 de mayo de 2020 para derribar al gobierno de Maduro, ha revelado que la CIA y el FBI encubrieron a opositores venezolanos como Leopoldo López y Guaidó (*).

En 2020 ya tenían pruebas de la malversación de fondos por parte de la oposición, pero decidieron protegerles para continuar con la desestabilización de Venezuela.

Un atraco perfecto: el caso Citgo

Citgo es una empresa estadounidense subsidiaria de PDVSA (Petróleos de Venezuela S.A.), la empresa pública de petróleos de Venezuela, que tiene refinerías y redes de gasolineras en Estados Unidos.

En 2019 Estados Unidos reconoció a Juan Guaidó como “presidente interino”, robó Citgo a Venezuela y la puso en manos de la banda mafiosa de Guaidó para que se lucraran con los millones de dólares de sus beneficios.

El año pasado Venezuela perdió la propiedad de la empresa, tras una subasta ganada por el fondo buitre Elliott Management para pagar deudas de PDVSA. En realidad, la operación era un atraco que la oposición venezolana se dejó cometer para obtener dinero rápido y en efectivo.

En Estados Unidos se siguen varios juicios por corrupción relacionados con Citgo que involucran a varios cabecillas, como Luis De Jongh Atencio, que en 2020 se declaró culpable de haber recibido sobornos entre 2013 y 2019.

‘Ucrania es un lugar de corrupción y lavado de dinero negro’

El director del FBI, Kash Patel, anunció que había iniciado una investigación sobre el destino real de los cientos de miles de millones de dólares enviados al gobierno de Kiev por Estados Unidos, así como sobre los casos de corrupción y abusos.

Patel dijo que Ucrania es un lugar de “corrupción y lavado de dinero negro” y criticó al Congreso que, sin ningún control, había asignado enormes sumas de dinero a Ucrania de forma negligente.

Anteriormente Trump también dijo que era hora de averiguar el destino real del dinero asignado a Ucrania durante los tres últimos años.

(*) https://venezuela-news.com/mercenario-jordan-goudreau-revela-que-la-cia-y-fbi-cubrieron-a-leopoldo-lopez-y-guaido-por-estafar-a-la-usaid-video/

Una ‘coalición de voluntarios’ para instalar tropas en las mismas narices de Rusia

El domingo el primer ministro británico, Keir Starmer, inauguró en Londres otra “cumbre” dedicada al monotema del momento: la formación de una “coalición de voluntarios” para instalar a los ejércitos en las mismas narices de Rusia.

Como viene ocurriendo últimamente, no es posible clasificar esta “cumbre”, ni explicar qué organismo europeo la ha convocado, ni por qué acuden unos países europeos (Ucrania) y otros no (Hungría, Eslovaquia). Hasta donde sabemos, Reino Unido abandonó la Unión Europea en 2017. Canadá, que participó en la “cumbre”, nunca ha estado en Europa, la OTAN no dio señales de vida porque Estados Unidos no quiere saber nada de estos chanchullos…

¿Por qué estuvieron presentes Ursula von del Layen y Antonio Coscta si sólo se podían representar a sí mismos? No hay manera de saber qué criterio han seguido los convocantes del acto. Participaron 18 países para inventar un nuevo vocablo que los medios van a poder de moda, “coalición de voluntarios”, o sea, para situar tropas lo más cerca posible de Rusia, como dijo el polaco Donald Tusk.

La Guerra de Ucrania empezó para alejar a las tropas de las fronteras de Rusia y los participantes quieren repetir el mismo error, o sea, provocar otra guerra.

Reino Unido y Francia han ido más lejos que los demás en la provocación, pero quieren invitar a otros para que hagan lo mismo, dijo Starmer. Ante la jaulla de grillos, no les ha quedado otro remedio porque tienen prisa por poner tropas en Ucrania.

Pero el ejército británico no opina como Starmer y sabe que no puede desplegar 12.000 soldados en Ucrania. Los militares no están preparados para un despliegue de ese tipo en el extranjero. Las fuerzas armadas están en el momento más bajo de su historia.

Según la publicación británica The Independent, ahora mismo el ejército británico no podría desplegar más de 25 tanques para el combate.

Por eso la primera ministra italiana, la fascista Giorgia Meloni, quiere ayudar y se ha sumado al carro. Su homólogo polaco, Donald Tusk, también lo ha hecho, añadiendo que, además de Ucrania, habría que poner tropas también en… Finlandia lo que, como venimos insistiendo, rompe el tratado de paz firmado en 1945 con Rusia.

El jueves el Consejo Europeo celebrará una reunión extraordinaria para reincidir en la chapuuza: una nueva ayuda financiera masiva de varios cientos de miles de millones de euros a Ucrania para que la guerra no pare nunca.

Lo dicho: la Unión Europea se está conviertiendo en un bloque militar.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies