Libardo Muñoz La lluvia de las dos últimas noches le da a Petrogrado un aspecto húmedo y sucio. A tres kilómetros de la casa de Margarita Wassiljewna Fofanova el zar Nicolás lleva dos noches de insomnio. Un mensaje llega antes de las 7 de la mañana al escritorio del monarca que luce extraño a lo […]
El último escondite de Lenin