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Un coronel de la Guardia Civil en Motril cobraba comisiones por dejar pasar droga desde Marruecos

Resultado de imagen de guardia civil narcotraficoLa Fiscalía de Granada ha pedido una pena de nueve años y tres meses de prisión por supuestos delitos de cohecho cometido por funcionario público y contra la salud pública para el coronel de la Guardia Civil F.G.S., como parte de una presunta organización criminal dedicada al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales.

El investigado era comandante de la Guardia Civil y jefe de la Jefatura de Policía Judicial e Información de Granada mientras sucedieron los hechos, en el año 2006, y tenía «mando en todas las operaciones antidrogas a efectuar en la provincia», según hace constar en su escrito de acusación provisional el Ministerio Público, al que ha tenido acceso Europa Press, el cual también pide penas de cinco años y tres meses de prisión para R.Z. y D.G.M. por supuestos delitos de cohecho cometido por particulares, y contra la salud pública, aplicándoles la atenuante de confesión.

La petición de pena fiscal, de la que informa este jueves el diario ‘Ideal’, también incorpora el pago de una multa de 6,3 millones de euros para el coronel de la Guardia Civil, mientras que, se interesan multas de 6,1 millones a cada uno de los otros dos acusados.

En enero de 2006, el principal acusado se entrevistó con parte de su equipo, según el relato de los hechos del fiscal, con dos confidentes, y acordó con uno de ellos, en un aparte, la entrada de dos alijos de hachís y otro de droga de escasa calidad en territorio nacional por las playas de Motril, procedente de Marruecos, «a cambio de una cantidad monetaria» fijada en 120.000 euros de la que se le debía hacer entrega tras cada operación de entrada.

De la droga de menos calidad «se permitiría su aprehensión por la Guarida Civil para justificar las dos operaciones impunes». A sus subordinados, el coronel les indicó que, en las dos primeras operaciones, «se permitiría el acceso de la droga» en las playas granadinas como «entregas controladas» que deberían depositarse en una «guardería» controlada de forma exclusiva por él.

La colaboración entre los acusados se extendió supuestamente hasta mayo de 2006 pese a que el alto mando se encontraba «acuciado por las sospechas de los agentes a sus órdenes», según continúa el fiscal en su escrito de acusación provisional.

Los servicios jurídicos de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), personada como acusación popular en este caso, trabajan en estos días en este caso antes de presentar su calificación provisional de los hechos. El portavoz nacional de la AUGC, Juan Fernández, ha asegurado que se plantean pedir penas mayores que las que solicita el fiscal, a la par que ha criticado «la carencia de personal» en unidades como la UCO que ha afectado al desarrollo de estas diligencias en las que se investigó también un supuesto delito de blanqueo de capitales.

Así, el Juzgado de Instrucción 2 de Granada dictó a finales del pasado mes de diciembre auto de procedimiento abreviado contra estas personas investigadas por integrar una presunta organización criminal dedicada al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales, poniendo fin a las diligencias previas incoadas el 21 de noviembre de 2014.

Además de sobre el mencionado mando de la Guardia Civil, y R.Z. y D.G.M., las actuaciones judiciales también se habían dirigido contra J D.P. por los supuestos delitos de revelación de secretos, cohecho, contra la salud pública, organización criminal y blanqueo de capitales.

Además, en el auto aparecían como investigados el teniente coronel de la Guardia Civil F.O.C., por un delito de encubrimiento, y A. D.A. por un delito de blanqueo de capitales.

Turquía está preparando un ejército títere en el norte de Siria

Un oficial de los Estados Unidos hablando con un luchador YPG el 25 de abril (AFP)
Tropas de las YPG y de EEUU
Turquía tiene la intención de formar un “Ejército Nacional” en el norte de Siria, que reúna a las facciones del Ejército Sirio Libre que lucharon junto a las tropas turcas el año pasado en la llamada Operación Escudo del Éufrates, así como a desertores del ejército regular sirio. El objetivo de aquella operación, que comenzó 24 de agosto del año pasado y terminó el pasado 29 de marzo, era combatir tanto al ISIS como a las tropas kurdas de las Unidades de Protección Popular (YPG), según la televisión estatal.

Turquía terminó aquella operación bajo la presión de Rusia, pero el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan afirmó que las operaciones militares continuarían si el ISIS o las YPG pretendian recuperar el control de la zona liberada por el ejército turco.

Ahora, el objetivo adicional de este nuevo “Ejército Nacional Sirio” es crear una zona de amortiguación o zona segura para los sirios que huyen del conflicto, y así crear un espacio de influencia turco en este área.

Según los medios turcos, casi un millón de personas hasta ahora han regresado a la zona despejada del ISIS y las YPG, o se han trasladado allí desde otras zonas de conflicto.

El papel de las YPG es el factor más importante de la ruptura entre Turquía y los EE.UU. Las YPG son aliadas de las fuerzas armadas de Estados Unidos que los considera la fuerza más efectiva en la lucha anti-ISIS en la región. Sin embargo, debido a los vínculos del YPG con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, Erdogan considera que este movimiento de EEUU con sus socios kurdos es el primer paso para reactivar la guerra en el kurdistán turco y desestabilizar a su gobierno. Se cree que hay cientos de oficiales estadounidenses entre las tropas kurdas, que ya han protagonizado disparos de fuego amigo contra los efectivos turcos.

Una ONG de la Fundación Soros es investigada por abusos sexuales a refugiados en Grecia

La ONG Mercy Corps está siendo investigada por el gobierno griego por denuncias realizadas por personas refugiadas en los campos de acogida del país heleno.

Dos miembros la organización están siendo investigados, aunque no han entrado en los detalles del abuso. La ONG es una de las beneficiarias de las ayudas de la Unión Europea para los refugiados, según el diario austríaco Kurier.

Los dos miembros investigados han sido relevados de sus funciones, mientras se lleva a cabo la investigación. Mercy Corps ha explicado que habían llevado a cabo su propia investigación interna sobre las acusaciones de abuso sexual.

Según su propia página web, Mercy Corps es un “socio corporativo” de la Open Society Foundations de George Soros.

El comisario de la Unión Europea para Asuntos Humanitarios, Christos Stylianides, ya había informado sobre estas acusaciones, pero se negó a revelar el nombre de la ONG involucrada. Stylianides también dijo que ésta estaba siendo investigado por el mal uso de fondos recibidos de la Unión Europea. Por otro lado, el ministro de Inmigración griego Ioannis Mouzalas entregó los archivos del caso al fiscal del Tribunal Supremo, Xeni Dimitriou, el pasado lunes.

Los países de la Unión Europea son cada vez más escépticos sobre el papel de las ONG en la crisis migratoria. Muchas de las que acogen a los inmigrantes en el Mediterráneo han sido objeto de investigación por acusaciones de trabajar con las redes de tráfico de personas.

Uno de los mayores críticos de estas ONG ha sido el fiscal italiano Carmelo Zuccaro, quien ha afirmado que tiene pruebas de que los miembros de estas organizaciones se comunican directamente con los traficantes de personas en Libia.

Las acusaciones han llevado al Fiscal Ambrogio Cartosio a investigar también a los miembros de algunas ONG por su posible relación con los traficantes de personas, aunque Cartosio hizo hincapié en que las investigaciones están dirigidas a personas particulares y no a las propias organizaciones.

Desmantelada la red de espionaje de la CIA en China

Durante décadas la CIA fue tejiendo una importante red de informadores al más alto nivel en el gobierno de China y, sobre todo, en sus fuerzas armadas, aprovechando el fango de corrupción que envuelve el funcionamiento de aparato administrativo en el país asiático.

A partir de 2010 los miembros de la red fueron cayendo con cuentagotas, hasta que la semana pasada la operación se dio por terminada con la ejecución de al menos una docena de espías y el encarcelamiento de unos seis u ocho más, un golpe del que —como siempre— sólo conocemos la versión estadounidense, que esta vez procede del New York Times (*).

“Es uno de los mayores fracasos de la inteligencia en las últimas décadas”, reconoce el periódico, y la CIA no sabe de dónde ha llegado el golpe que les ha dejado sordos, por lo que ha abierto una investigación interna, en colaboración con la división de contraespionaje del FBI, con el nombre clave de “Honey Badger” para averiguar el origen de la filtración.

La investigación ha repasado al milímetro las biografías de los funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Pekín para averiguar si en ella había un topo del contraespionaje chino.

También revisaron la posibilidad de que China fuera capaz de descifrar las comunciaciones entre Langley y Pekín y, finalmente, que el topo de los chinos estuviera dentro de la propias filas de la CIA.

Entre 2008 y 2011 nada menos que 57 residentes en Estados Unidos fueron juzgados por enviar a China información clasificada a cambio de dinero, lo que sumaba a los casos de Aldrich Ames y Robert Hanssen, dos de los casos más sonados de infiltración de China en los aparatos de inteligencia de Estados Unidos.

Las sospechas se concentraron luego sobre un antiguo analista, especializado en China, pero las pistas no condujeron a ninguna parte. También repasaron las reuniones de los espías de la CIA con sus fuentes sobre el terreno, que no reunían todos los requisitos de seguridad, ya que solían quedar en restaurantes en los que los chinos habían puesto aparatos de escucha, e incluso los camareros eran miembros de la inteligencia china.

En fin, la CIA no sabe de dónde les ha llegado el golpe, pero el hecho es que ya no pueden disfrutar de la información privilegiada de que gozaban antes.

(*) https://www.nytimes.com/2017/05/20/world/asia/china-cia-spies-espionage.html

‘Los rusos fuera, los americanos dentro y los alemanes bajo control’

Ante cumbres como la del G7, el tratamiento de la prensa suele ser un bien termómetro del “climax” de eso que los marxistas califican como “contradicciones interimperialistas”, o sea, el estado de las mutuas relaciones entre las grandes potencias, sus acuerdos y desacuerdos.

En la reciente que se ha celebrado en Sicilia, la atmósfera no ha podido ser peor, algo característico desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. Ni siquiera han logrado ponerse de acuerdo para redactar un comunicado conjunto sobre todos los puntos del orden día. Un periódico alemán dice que se reunieron “para nada” y que más valdría haber dedicado sus esfuerzos a otros asuntos.

Desde los tiempos de los movimientos “altermundialistas”, este tipo de situaciones se describen con una terminología confusa, que es propia de los grandes centros imperialistas y que se irradian por los medios pequeño burgueses. Así, el Washington Post habla de que las diferencias proceden de que Europa sigue defendiendo la globalización, mientras que Trump está en contra.

Los pro-globalización se oponen a las nuevas corrientes que siguen defendiendo viejas concepciones como los Estados, las fronteras y poco menos que una política económica autárquica, una resurreción de Keynes para hacer frente al neoliberalismo, etc.

En estas ocasiones, mejor que la verborrea seudoanalítica es recurrir a las palabras de los protagonistas, políticos pragmáticos, como Angela Merkel quien, inmediatamente después de regresar a Alemania, hizo unas declaraciones en Munich en las que ponía fin de manera solemne a los tiempos pasados, es decir, al mundo tal y como se configuró en 1945.

“La época en la que podíamos contar al cien por cien los unos con los otros, casi ha terminado”, sentenciaba. “Evidentemente debemos seguir siendo amigos de Estados Unidos y Reino Unidos, como buenos vecinos, siempre que sea posible, y también de Rusia. Pero tenemos que darnos cuenta de ello: tenemos que luchar por nosotros mismos, como europeos, por nuestro porvenir y nuestro destino”, concluyó la canciller.

Si no la interpretamos mal, de lo que Merkel habla es de hegemonía y de dirección del capitalismo como sistema económico mundial y lo que dice es extraño para los que estamos habituados a una lectura literal de lo que Lenin decía hace cien años. Da la impresión de que no hay una lucha por le hegemonía sino —más bien— un vacío porque el capitán —Estados Unidos— ha abandonado el barco, dejando huérfanos a los marineros.

Es como si los europeos —pero también los canadienses y japoneses— desearan que Estados Unidos siguiera llevando “la voz cantante” en los asuntos mundiales, mientras que Trump y los suyos no quisieran asumir ese papel. Éstos parecen volcados en sus propios asuntos internos (“América primero”) y en la reunión se han encontrado completamente aislados del resto de potencias mundiales.

Es aún más confuso deducir de lo expuesto que hay un acuerdo en tre las grandes potencias. Es todo lo contrario y Merkel no lo ha podido decir más claro: la alianza transatlántica se ha acabado. El artículo 5 del Tratado de la OTAN que garantiza la ayuda mutua en caso de agresión se ha puesto en cuestión.

En su lenguaje demágogico y cutre, como en el caso del muro con México, Trump lo ha expresado diciendo que los europeos no pagan a la OTAN lo que deberían, pero los europeos no pueden pagar por algo que se escapa de sus manos, es decir, no pueden subvencionar indirectamente a Estados Unidos y su industria militar, que es lo que Trump pretende: reforzar aún más la presencia de su país en el mercado mundial de armamento, que es uno de los pocos en el que aún son competitivos.

Por el precio que exige Trump, los europeos pueden tener sus propia industria militar. Si resumimos la hegemonía del imperialismo estadounidense desde 1945 en términos militares, o sea, en la configuración de la OTAN, hay que volver a las palabras de su primer secretario general, Hastings Ismay, según el cual su objetivo consistía en “mantener a los rusos fuera, a los americanos dentro y a los alemanes bajo control”.

Si eso es lo que ha cambiado, entonces esta nueva etapa se resume simétricamente diciendo que “los rusos dentro, los americanos fuera y los alemanes sin control”.

En términos económicos —que son los únicos que Trump es capaz de atisbar— se expresa en un tuit de los suyos: “¿Ven Ustedes todos los vehículos que los alemanes venden en Estados Unidos? Pues hay que acabar con eso”. Sería tanto como acabar con la potencia industrial de los monopolios alemanes, algo imposible para Trump y para Estados Unidos.

Esa fuerza económica es la que permite que Alemania —y por lo tanto Europa— sea capaz de escapar del control que hasta ahora ha ejercido Estados Unidos. En Francia algunos medios le pintan a Macron como un delegado comercial procedente del otro lado del Atlántico, pero se equivocan. Es un sujeto de la factoría Merkel, que ha puesto toda la carne en el asador para lograrlo. El dúo Merkel-Macron se ha impuesto tarea volver a impulsar la Unión Europea, tras el fiasco del Brexit.

La prensa alemana no habla de otra cosa, mientras critica acerbamente a Trump, como nunca se había visto con un Presidente de los Estados Unidos. Al mismo tiempo hablan de atar Europa central a la Ruta de la Seda que llega del Extremo Oriente como el nuevo maná. En la medida en que eso alcanza a los rusos, éstos ya se pueden considerar “dentro”, por lo que sólo queda que “los americanos” se vayan fuera (de Alemania), lo que se traducirá en reducciones de tropas en Ramstein o en la liquidación de la propia base militar.

Las agresiones islamófobas se han convertido en una gangrena también en España

Los ataques a los musulmanes en España están en auge. El número de incidentes islamófobos recogidos en 2016 se ha multiplicado casi por doce en dos años, pasando de 49 en 2014 hasta 573 en 2016.

La islamofobia lleva al rechazo, irrespeto y desprecio hacia el islam, y hacia las personas musulmanas. “No deja de ser racismo de tipo culturalista”, explica el portavoz de la asociación Musulmanes contra la Islamofobia, Miguel Ángel Pérez. Los incidentes pueden ser insultos, agresiones, pintadas, amenazas físicas o por redes, ataques a mezquitas, sensacionalismo en medios de comunicación e, incluso, “el propio discurso político”, según Pérez.

“La islamofobia actúa más como un sistema sutil y casi invisible que es lo más peligroso y lo que nos preocupa”, explica Míriam Hatibi, portavoz de la Fundació Ibn Battuta. “La islamofobia no se reduce a un ataque violento, no se trata solamente de que una persona me arranque el velo o que otra me insulte por la calle”, añade Oumayma Bouamar, estudiante de traducción e interpretación. “También lo es que una empresa no me contrate por llevar el velo, a pesar de tener una carrera, hablar cinco idiomas y estar muy preparada para el trabajo que ofrecen, cosa que encuentro mucho más peligrosa que un hombre que me insulta por la calle”, afirma.

Las mujeres musulmanas se ven afectadas por una doble discriminación (islamofobia de género) por su doble condición. El uso del hiyab (pañuelo en la cabeza) es uno de los que más problemas causa a las que deciden llevarlo.

El aumento de los casos coincide con un creciente uso por parte de políticos de todo signo de discursos con tintes racistas y xenófobos. También se está produciendo en los últimos años un gran número de campañas y propaganda contra los musulmanes en redes. Y los expertos han detectado un auge de grupos fascistas que agreden a musulmanes en plena calle, pegan carteles con consignas racistas y boicotean manifestaciones en apoyo a los refugiados.

El sentimiento de rechazo a los refugiados está aumentando en Europa, según el informe de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia. En España esa xenofobia todavía no está tan arraigada, aunque colectivos sociales alertan de que este sentimiento está emergiendo.

Las redes sociales son un foco de propagación de estereotipos contra el islam y también de noticias falsas. Por ejemplo, los españoles creen que la población musulmana es del 14 por ciento, pero en realidad son un 2,1 por ciento, según la encuesta Ipsos Mori 2016.

La situación que más “marcó” a Maryam, de 19 años, sucedió en una excusión de fin de curso: “Había cerdo en el menú y le dije a las profesoras que no iba a comérmelo, pero ellas intentaron obligarme”, explica la madrileña. Ha recibido gritos como “mora de mierda” o “vete a tu país”: “Pero yo nací aquí”. También unas compañeras “cuatro o cinco años mayores” que ella intentaron hacerle bullying: “Por suerte me llevaba muy bien con la gente de mi clase y la cosa no fue a más allá de los típicos insultos como ‘mora de mierda’ o ‘vete a tu país’, aunque sí intentaron pegarme”. Después añade que alguna vez hicieron las típicas bromas de ponerse un pañuelo y “hacer el tonto”.

“Temí por mi vida. Su apariencia me llevó a pensar que era un nazi y venía a por mí”, denunció a la plataforma un joven de 21 años después de que una persona intentara atacarlo por la espalda en la parada del bus. “En cinco años es la cuarta o quinta vez que intentan agredirme”.

“Me han llamado ‘moro de mierda’ en clase y en la calle, sobre todo las personas más mayores”, cuenta Babana, un joven de 22 años que ha crecido en España puesto que lleva residiendo aquí desde el año 2000. “No me lo tomo a pecho ni me he planteado nunca denunciar. Creo que la gente, sobre todo los compañeros del colegio, cuando son pequeños, no se dan cuenta del daño que pueden hacer a la otra persona”, explica. “Pero la verdad es que me parecen tonterías, nunca me ha pasado nada más grave por ser musulmán”, comenta.

“Llevo más de cinco años residiendo en España, nunca he tenido problemas y estoy totalmente integrado”, afirma Ahmad, un sirio de 36 años que con la guerra se vino a España. Aquí es pastelero, pero en Siria era arquitecto: “Los primeros años trabajaba en una tienda de dulces, después los dueños la traspasaron a mi nombre y hace ya cuatro años que la llevo yo”, afirma. Ahmad está casado con una mujer sirio-española y tienen dos hijos de menos de cinco años. “Nunca he tenido ningún problema desde que estoy aquí”.

Las redes sociales no están a salvo. Y las activistas feministas y musulmanas reciben amenazas por su doble condición de mujeres y musulmanas. Uno de estos casos es el de Laure Rodríguez, que después de que publicara su libro “Falsos mitos de la mujer en el Islam”, en el que desmiente los tópicos que la sociedad tiene sobre las mujeres musulmanas, comenzó a recibir mensajes amenazantes en su Twitter. “Métete tu islamismo por el culo”, fue lo más suave que le dijeron. Incluso le enviaron amenazas de muerte junto a la imagen de una escopeta y en varios tuits se habló, incluso, de violación. Eso sin olvidar insultos como “puta”. La situación se puso tan tensa, que tuvo que denunciar a la Ertzaintza. “Tuvieron que ponerme policías para preservar mi seguridad en una conferencia”, cuenta Laure. “Fue la Ertzaintza quien me ofreció seguridad”, explica.

http://www.20minutos.es/noticia/3020515/0/denuncias-islamofobia-se-multiplican-por-doce-en-solo-dos-anos/

Hay otra alternativa: luchar, amnistía

Jon Iurrebaso Atutxa
ex preso político de ETA

En lo que respecta a los presos políticos vascos, los tópicos saltan sin descanso a través de cualquier instrumento de comunicación de los que detentan el poder. Son un noticiable por entregas sin ningún interés en cuanto al suspense que generan. Nada especial en cuanto al noticiero si no fuera por algo que nos incumbe, que es parte nuestra, que nos preocupa y nos motiva, los presos políticos vascos.

Y esos instrumentos utilizan un doble lenguaje para ir al mismo lugar. “En democracia no hay presos políticos”. “No hay presos políticos en los Estados español y francés”. “Son terroristas”. “Las víctimas exigen reparación…” Ese es una parte del mensaje que deviene en la fundamental. Es un mensaje político duro, sentenciador y que corta el habla por todo lo que de represalia sin límites conlleva.

La segunda parte. “Tienen derechos”. “Que les acerquen”. “Que se cumpla la ley” “Que se cumpla el reglamento penitenciario”, es un traje de camuflaje para la primera y parte principal del asunto. Y lo es en clave de legalidad y derechos humanos. Ahí es donde tocan la sensibilidad de la gente y esconden la primera parte del mensaje.

Y en ese juego del escondite nos hurtan las respuestas. Esto es ¿hay democracia para Euskal Herria? ¿Realmente existen o no presos por motivaciones políticas? ¿Seguro que no hay presos políticos en el Estado español en el Estado Francés? ¿Qué es eso de terroristas? Y Las víctimas exigen reparación y también es un debate interesante e importante en cualquier conflicto político, pero hoy no nos da para todo.

Y en su lugar camuflamos todas esas preguntas y necesarias respuestas con el mensaje que cierta opinión intimidada y asustada re-transmite y que sin querer entrar en cuitas habla precisamente de los derechos del que nos está ocupando, oprimiendo y explotando. Efectivamente muchos hablan de lo que exactamente pretende el enemigo que, entiendo, es de todos y todas.

Es decir, y en otro ámbito que se antoja lejano pero parecido, son de admirar los sentimientos solidarios hacia los refugiados de Oriente Medio que Occidente ha provocado para robarles el gas, el agua natural, el petróleo, los metales preciosos, el estratégico suelo geopolítico, etc. Y entendemos que estos sentimientos están inducidos pues aparecen, casualidad, después de los grandes desastres, invasiones y matanzas de Occidente hacia Asia, África y Oriente medio, por abreviar.

Y no son promovidos para pedir stop a la injerencia ante países libres, stop al saqueo de esos países, stop a los países que se anuncia van a invadir para sacarlos del mal, stop al imperialismo, etc. Primero hacemos la guerra, invadimos y luego sin culpables entre los invasores y promotores de tales matanzas, resolvemos que las consecuencias de “nuestras” acciones consentidas, son parte de todos y no de los poderes económicos reales de los Estados culpables de tales desastres.

Entonces ¿por qué en vez de hablar de los derechos humamos que al Estado español y francés le interesan no hablamos de las razones por las que existen presos políticos en general y vascos en concreto? ¿De que existe un conflicto político y por eso exactamente hay represaliados políticos?

Y decimos que, una cosa, son los derechos humanos inventados para el beneficio de quien reprime ocupa y explota y son glorificados con el mismo fin. Y, otra cosa, son los que muchos tenemos en cuenta que sí lo son, sí son derechos, pero de y para todos y todas. Y son derechos humanos y son derechos políticos. Como el derecho a la vivienda, a la educación, a todas las prestaciones médicas, al estudio, al ocio, a una cultura anti-patriarcal, a ser solidario, a ser rebelde ante la tiranía, derecho a la libertad, a no ser invadido y masacrado u obligado al desplazamiento geográfico, a la inmigración, al exilio…

Como los derechos del ser humano en su individualidad y en su colectividad. Derechos que abarcan su lengua, su etnia su posición geográfica, su desarrollo, su sexo, su creencia, su posición política, su derecho a disentir y a ser diferentes, su internacionalismo… Algo tan sencillo y obviado,  es camuflado o negado.

Todos esos derechos le corresponden a Euskal Herria, a su pueblo trabajador y a los presos políticos vascos. Y lo decimos así, sin más. Y con todo también. Y ahí, en esa vorágine calculada por unos y por otros, por el sistema que se defiende y por los que no le quieren enfrentar porque supone demasiado sufrimiento e incertidumbre para poder vivir bien, es ahí donde se produce mucha confusión.

Lo decimos claro, sentimos la amnistía, es lo que siempre hemos estimado como más acertado, solidario y acorde con nuestra lucha política y social. Es el único camino por el que la dignidad militante y el futuro de Euskal Herria no van a resultar dañados. Y ni siquiera entramos en las premisas que los Estados puedan pedir para acceder a la libertad de nuestros presos y presas políticas. Esas no están encima de la mesa política ni tampoco en la mesa de la dignidad.

Los presos vascos, son presos políticos. Son militantes políticos. Son paisanos que lo han dado todo por el futuro libre y socialista que muchos reivindicamos. Y tienen que estar en la calle para continuar con el proceso revolucionario que nos posibilite la Euskal Herria socialista que deseamos. Y todo esto no se puede reivindicar sin pasar por la amnistía.

No hay formula global para todos los presos políticos salvo la amnistía. A veces, las pocas, le saldrá bonita la elección individual a algún preso que otro, pero no hay boletos para el resto sin cumplir una normativa. Y la normativa y el grado y tiempo de su aplicación lo marcan los Estados español y francés. Y la lotería no toca a todos. Ni en sueños.

Y queremos hablar también de un tema que nos parece de primer orden y que se esconde queriendo o sin querer. Y hay que decir que habrá gente de buena voluntad reivindicando una u otra cosa en cuanto a derechos humanos del enemigo para nuestros presos políticos vascos. Ahora bien, cuando decimos que se cumpla la ley estamos diciendo al sistema que nos ocupa y nos oprime que nos aplique su ley hecha expresamente para asimilarlos, alienarnos o castigarnos si le resultamos incómodos, rebeldes de vez en cuando o resistentes para toda la vida.

Tenemos que saber que cuando decimos que se cumpla el reglamento penitenciario estamos exigiendo que los presos políticos vascos y otros estén en prisión bajo condiciones inhumanas. Encerrados en bloques de hormigón. Sin ver a nadie durante las 24 horas salvo a sus carceleros o a otro preso durante dos horas en un agujero inmundo, insonoro, desde el que se puede vislumbrar el cielo a cuadritos por los barrotes o redes metálicas que están sobre nuestras cabezas. Soledad y silencio. Amenazas y desprecio diario. Y castigos por seguir siendo persona, vasco o vasca y mantener una posición política revolucionaria.

La ley de los españoles y franceses, la ley de las burguesías vascas y españolas está hecha para castigar al revolucionario y resistente. Nada de todos esos reglamentos del Estado francés y español tiene visos de servir a ningún derecho o principio ético o democrático. Y si es conveniente que estés cerca de tu domicilio, es para que te lo ganes, para que cumplas las normas bajo las que te considerarán (o no) apto para tal o cual progresión positiva de tu situación carcelaria.

Es el chantaje que te exige cada día para que te comportes como el sistema haya considerado pertinente. Para que seas menos vasco/a cada día. Para que seas menos solidario con los compañeros que están  en peor situación que tú. Para que no seas un ejemplo de lucha para tus paisanos vascos y otros. Para que pienses exclusivamente en tu bienestar. Y esto es muy importante para las nuevas generaciones de luchadores vascos. Tanto si nuestros gudaris sucumben como si aguantan y les sacamos de sus garras. Es fundamental para seguir luchando por lo que más queremos, por nuestro pueblo trabajador vasco.

Los que se rindieron tomaron la peor de las decisiones. La de rendirse. Eso es para toda la vida y para enfocar y medir el resto de tus exigencias, reclamaciones o reivindicaciones. El que eso hace está atado de pies y manos para toda la vida en cuanto a planificar un esquema de lucha que pueda liberar social y nacionalmente a Euskal Herria. Repetimos que rendirse es una opción, pero es la peor de todas. Nos pueden ocupar pero eso no quiere decir que nos hayan vencido.

Y no queremos lo menos malo porque otra alternativa supuestamente sea inviable. Y no queremos lo posible porque nos aseguran que el resto es imposible de conseguir. Y no  queremos todo eso por una cuestión muy clara. Primero porque nosotros no vamos a limitar nuestros deseos. No vamos a permitir que en nuestras mentes se acomode una policía represiva que nos impida pensar y desear lo que queremos.

No le vamos a poner rejas a todas y todos los que vendrán detrás de nosotros. No seremos nosotros los que rompamos el proceso histórico de liberación que habrá de seguir también detrás de los que nos sigan. Así de clarito señores y señoras de la reforma y el bienestar personal, sea español, francés o vasco. Nosotros y nosotras no vamos a cargarnos la posibilidad de ser libres por decisión burocrática.

Actuaremos en base a lo que sintamos sea más saludable, equitativo, solidario, ético, justo y racional para el pueblo trabajador vasco. Y nos enfrentaremos a los que nos traen y traerán, de frente o de lado, la alienación, la filosofía de sálvese el que pueda, la insolidaridad, el servilismo camuflado, la democracia de la burguesía, el silencio ante la barbarie, la complicidad con el imperialismo, etc. La nada, en definitiva para la mayoría del mundo.

Y todos y todas sabemos que tenemos una alternativa. No es sencilla ni se puede comprar a plazos en el bazar más barato. Nuestra alternativa, la de tantos y tantas (también la de muchos y muchas que en estos momentos están agotados, desencantados, engañados, confusos…) es luchar. Sabemos que vamos a luchar siempre. Es como querer a nuestros seres más íntimos, a los que nos quieren, a los que se preocupan por nosotros. Y ampliamos esto al pueblo trabajador vasco y, a través del PTV, queremos a la clase obrera mundial y a todos los oprimidos de la tierra.

PD. Soy el cuarto vasco al que le prohíben hablar/comunicar por teléfono con Txikito, Iñaki Bilbao Goikoetxea, preso político vasco con 33 años y medio de cárcel a sus espaldas, y la razón de la suspensión es la acusación de que él y yo estamos preparando plantes en las cárceles.

Hasta ahora eran 5 cardiacos minutos hablando casi sin terminar las palabras para ganarle tiempo al tiempo. Cinco minutos que nos dejaban el día temblando. Y el verdadero motivo de esta prohibición es que Txikito ha mostrado su adhesión a la próxima manifestación del 24 de Junio en Bilbao con los lemas de inoiz ez makurturik, denon artean lortuko dugu, AMNISTIA OSOA. Esa es la razón llena de derechos humanos y políticos.

Dejad de pedir que se cumpla la ley española, francesa y sus vigentes reglamentos penitenciarios porque también a causa de ello están nuestros presos y presas políticas vascas como están. En concreto, cuando cumple 33 años y medio de aislamiento, palizas y huelgas de hambre, han vuelto a reclasificar a Txikito en el primer grado primera fase del reglamento penitenciario español. Acoso permanente para los que no pueden doblegar, odian y que temen se conviertan, junto a otros ejemplos de lucha, en modelos a seguir.

Cuando cualquiera de los pocos que tenemos el privilegio de comunicar con Txikito le preguntamos “¿Zelan? Responde con un tono de humildad que te para el corazón: Ni ondo. Nigatik lasai eta aurrera, borrokak askatuko gaitu eta!”

 

Un hermano del autor de la matanza de Manchester trató de matar al embajador de la ONU en Libia

Salman, el autor del atentado
El joven libio Hashim Abedi, que ha sido detenido en Trípoli junto a su padre, formó parte de una conspiración para asesinar al diplomático alemán de la ONU Martin Kobler, según revela el periódico “The Telegraph”.

Desde noviembre de 2015 Kobler encabeza la misión de la ONU en el país norteafricano como representante especial. El hermano de Salman Abedi está considerado como un “actor destacado” de la conspiración.

La célula terrorista que integraba estaba en una etapa final de confección de un artefacto explosivo para atacar el vehículo del embajador. El atentado fue desbaratado antes de que el grupo terrorista pudiera realizar sus planes.

Las autoridades libias han asegurado que Hashim confesó que él, al igual que su hermano Salman, eran miembros del Califato Islámico. Habían hablado por teléfono 15 minutos antes de que el mayor de ellos perpetrara su ataque suicida en Manchester.

El tercer hermano, Asmail Abedi, de 23 años, también está bajo vigilancia. Fue detenido en Reino Unido dos días después del atentado del 22 de mayo junto a otras 10 personas. La policía y los servicios especiales están investigando sus eventuales contactos con terroristas y la posible implicación en la explosión que mató a más de 20 personas.

El padre de los tres jóvenes, miembro de Al-Aqaeda y del MI6, sigue detenido en Trípoli.

http://www.telegraph.co.uk/news/2017/05/27/manchester-bombers-brother-plotting-attack-un-envoy-libya/

Hashim Abedi, el hermano detenido en Libia

Otan igual a ISIS, Al-Qaeda, UE, FMI, red Gladio y otras yerbas (malas)

Darío Herchhoren

Por si alguna duda cabía, el llamado «estado islámico» ha atacado ahora a Filipinas. Coincide con los cambios del gobierno filipino que encabeza Rodrigo Duterte, con respecto a las relaciones con USA, con China y con Rusia.

Es necesario recordar que el martirizado pueblo filipino, es uno de los mayores exportadores de sirvientes del mundo, y de mano de obra barata en Dubai, Arabia Saudí, Barhein y los Emiratos Árabes.

La historia de la nación filipina, está plagada de desgracias. Su población predominantemente de raza amarilla está diseminada en las miles de islas que componen el archipiélago filipino, y su población es eminentemente rural, dedicándose en su mayoría a la agricultura del arroz que forma parte de la dieta básica del pueblo, y a la cría de ganado vacuno de la raza cebú.

Una de sus mayores desgracias fue la conquista del archipiélago por la corona española, que esclavizó a sus habitantes, los diezmó, y les llevó enfermedades como la sífilis y la viruela. Otra actividad muy propia de los filipinos es la pesca de bajura, ya que Filipinas carece de una flota pesquera de altura.

Con la caída del imperio español en 1898, y conforme a los tratados de paz entre España y el naciente imperio USA, Cuba, Filipinas y la isla de Guam en el pacífico pasaron a ser colonias norteamericanas. Es decir que cambiaron de amo. Cuba consiguió a cambio de dejarse algunos pelos en la gatera la independencia, aunque restringida por la enmienda Platt, que le permitía a los USA intervenir en la isla cuando lo considerara oportuno, en 1903.

Filipinas en cambio siguió en la situación de coloniaje hasta que Japón atacó Filipinas derrotando provisionalmente a los USA. El pueblo filipino se defendió bravamente de los fascistas japoneses y cuando ya Japón agotado se retira, los USA introducen a Ferdinand Marcos, haciéndolo presidente de Filipinas, e inaugurando un período de terror, corrupción y neocolonización como nunca se había visto antes en Filipinas.

Marcos cae como consecuencia de las fuertes movilizaciones populares en su contra y se organizan elecciones que gana Cory Aquino, la viuda de Benigno Aquino, que inicia una serie de gobiernos de corte neoliberal que no resuelven ninguno de los problemas filipinos, tales como la propiedad de la tierra, el acceso a la vivienda, a la sanidad o a la educación.

La llegada de Rodrigo Duterte a la presidencia de Filipinas, implica un giro copernicano en la política del país e inaugura un cambio de época. Rompe con la dependencia hacia los USA, y comienza a relacionarse con China y con Rusia, aunque sin romper la alianza militar con los USA, pero alejándose ostensiblemente de ella. Inicia contactos con Rusia viajando a Moscú, y compra tanto en Rusia como en China material militar de ese origen, y parece que intenta dejar atrás a los antiguos amos. En ese contexto, y como por arte de magia el «estado islámico» inicia operaciones militares en Filipinas, atacando a dos poblaciones, donde es rápidamente reprimido por el ejército nacional.

Es curioso como ese «estado islámico» no ataca a Israel, ni a Marruecos, ni a Bahrein. Justamente ataca a aquellos que quieren seguir una política independiente del imperio. Para aquellos ciegos que no quieren ver, y que nos hablan de «oposición moderada», de «fuerzas democráticas sirias» del «Observatorio Sirio de Derechos Humanos» (con sede en Londres), les vendría bien ver la entrevista que le hizo la cadena Rusia Today a Rodrigo Duterte, donde desenmascara a todos estos defensores de los derechos humanos.

Recuerdo como el fascista Reagan se mostraba preocupado por las violaciones de los derechos humanos de los indios misquitos en Nicaragua; y de como Sarkozy estaba preocupado por los derechos humanos de los libios; y de como Trinidad Jimenez, ministra de Asuntos Exteriores española en tiempos de Zapatero mostraba su indignación acusando a Gadafi de atacar a su propio pueblo. La lista sería infinita pero la paciencia del lector no. Defendamos los derechos humanos pero no a esos defensores porque son simples hipócritas.

La historia del atentado de Manchester comenzó en la Guerra contra Libia iniciada en 2011

Abedi, autor de la matanza de Manchester
En 2011, cuando desató la agresión contra Libia, el gobierno británico tenía la opción de impedir que los exiliados libios en el Reino Unido se trasladaran a su país a combatir, en especial los relacionados con grupos islamistas o yihadistas. Apostó por hacer lo contrario. Incluso aquellos que estaban sometidos a arresto domiciliario recibieron de vuelta sus pasaportes. Algunos habían fracasado en su intento de derrocar a Gadafi en los años 90. Ahora contaban con la oportunidad que antes se les había negado.

La guerra civil libia y lo que ocurrió después allí tienen una influencia poderosa en el atentado de Manchester, lo que no quiere decir que haya una relación causa-efecto directa. El dirigente laborista, Jeremy Corbyn, pronunció un discurso este viernes en el que estableció una conexión entre el atentado y las guerras fracasadas en Oriente Medio y Asia Central desde 2001.

Las declaraciones de David Cameron cuando en diciembre de 2006 dirigía la oposición, no eran muy diferentes al mensaje de Corbyn. Cameron dijo que la amenaza terrorista era mayor después de la invasión de Irak y apoyó un documento difundido por el Partido Conservador que decía: “Tenemos que reconocer que un elemento central de la política exterior, la intervención en Irak, ha fracasado de una forma tan clara que la amenaza a este país es en realidad mayor que lo que era antes”.

El mismo día en que Corbyn pronunció su discurso, el Financial Times publicó un reportaje con el titular: “La guerra de Libia vuelve a casa en Manchester”. Daba por hecho que Salmán Abedi, el autor del atentado, había estado en esa guerra con 16 años. Puede que con esa edad su papel fuera muy secundario, no así en el caso de su padre que también estaba allí, pero fue sin duda un momento decisivo en su vida, en la suya y en la numerosa comunidad libia de Manchester.


“Manchester se convirtió en un centro de financiación de la guerra. Los imanes viajaban entre los dos países, animando a la gente a luchar, definiendo el conflicto como una yihad”, decía el artículo del Financial Times.

Gadafi fue derrocado y asesinado con la ayuda de países como Gran Bretaña. Los vencedores de la guerra fueron incapaces de construir un nuevo Estado. Hoy hay dos gobiernos en Libia, y ninguno es capaz de garantizar el orden, y los yihadistas han encontrado un terreno fértil.

El imperialismo británico dio vía libre para luchar contra Gadafi

En 2011, todo eso quedaba aún muy lejos y Londres tenía claras las prioridades. Varios exiliados libios en Reino Unido han contado que en ese momento el gobierno facilitó el viaje de todos aquellos libios que querían luchar contra Gadafi, incluidos los más peligrosos, los que eran considerados una amenaza para la seguridad.

Uno de estos últimos cuenta sin dar su nombre que quedó perplejo cuando supo que podía volver a Libia. Sus movimientos estaban restringidos por una orden del gobierno que en la práctica suponía el arresto domiciliario y la prohibición de salir del país. La justificación es que las fuerzas de seguridad sospechaban que podía unirse a un grupo insurgente y viajar a Irak para combatir. “Me dejaron ir. Sin hacer preguntas”, ha dicho.

Otras personas en su misma situación tuvieron la misma oportunidad, para ellos completamente inesperada. “No tenían sus pasaportes. Estaban buscando cómo conseguir pasaportes falsos o una forma de salir de forma clandestina”. Muy poco tiempo después, les levantaron las restricciones y les devolvieron los pasaportes.

Los más veteranos eran miembros del LIFG (siglas en inglés del Grupo Islámico Combatiente). Sus fundadores habían combatido en Afganistán contra los soviéticos. El grupo lo crearon los imperialistas creó en 1990 para llevar la yihad a Libia, donde terminaron siendo derrotados en 1996. En 2005 pasaron a ser considerados un grupo terrorista por el gobierno británico– y antes por el Consejo de Seguridad de la ONU–, tanto por sus relaciones con Al Qaeda como para cumplir el acuerdo al que se había llegado con Gadafi, que a finales de 2003 había renunciado a su programa de investigación de armas nucleares.

A partir de 2001 el MI6, colaboró en el secuestro de varios miembros libios de LIFG, por su relación con Al Qaeda, y en su entrega al gobierno libio. Uno de ellos, Abdelhakim Belhadj, emir del LIFG, fue capturado en Kuala Lumpur con información conseguida por el MI6 y enviado por la CIA a Libia, donde pasó siete años en prisión. Tras la caída de Gadafi, Belhaj dirigió el Consejo Militar de Trípoli con la ayuda económica del gobierno de Qatar. Hoy es dirigente de un partido islamista libio.

En 2011, el MI5 decidió dar vía libre a todas esas personas cuya presencia estaba controlada. Uno de ellos hizo una visita a Reino Unido y fue detenido en el aeropuerto. Dice que un agente del MI5 le preguntó. “¿Estás dispuesto a ir a la guerra?”. “Mientras me tomaba tiempo para responder, se giró y me dijo que el gobierno británico no ponía ningún inconveniente a que la gente luchara contra Gadafi”, dice. “La inmensa mayoría de los tipos de Reino Unido que iban tenían algo menos de 30 años. Había algunos de 18 ó 19. La mayoría de los que vinieron [a Libia] eran de Manchester.

Abedi tenía entonces unos 16 años. Demasiado joven para tener un papel relevante en la guerra. Sin duda, si estuvo allí, esa experiencia formó parte de su educación política. Había crecido en un hogar de exiliados para los que luchar en Libia por sus ideas islamistas era la mayor oportunidad de sus vidas. Fuentes de su familia han contado a medios británicos que el padre de Abedi formó parte del LIFG, aunque no lo consideraban un yihadista. Antes de ser detenido la semana pasada en Trípoli, trabajaba en el Ministerio de Interior en una función aún desconocida.

La colaboración británica no se limitaba a propiciar la llegada de combatientes de ideas yihadistas. Otro de los libios que se unió en su país a la lucha contra Gadafi cuenta que se ocupaba de montar vídeos de propaganda durante la guerra en los que mercenarios británicos e irlandeses, que habían sido de las fuerzas especiales, impartían adiestramiento militar a los insurgentes en Bengasi, el baluarte de la rebelión contra Gadafi. No hubo sólo mercenarios. Militares británicos y norteamericanos entrenaron también a esas fuerzas.

La ayuda directa más efectiva fue la zona de exclusión aérea impuesta por la OTAN y los ataques aéreos de norteamericanos, británicos y franceses contra los blindados del Ejército.

La mayoría de los miembros de grupos radicales procedía del exterior. La presencia significativa de gente procedente de Gran Bretaña, y en concreto de Manchester. Los discursos de los predicadores en favor de la sharia y en contra del laicismo.

Uno de esos libios –hoy vive en Canadá– recuerda que algunos se quejaron al embajador británico de la extensión del mensaje radical entre los que venían de suelo británico. No les hicieron caso. “El Reino Unido, dice, quería apoyarles porque veía a los grupos islamistas como una alternativa más viable contra Gadafi que los grupos laicos locales”.

La guerra en Libia estaba dejando una huella inquietante. “Manchester tiene la mayor comunidad de libios en Gran Bretaña y su gente sabe exactamente lo que está pasando. Hay una política de reclutamiento. Hemos estado avisando desde hace años”, dijo a The Guardian  Salah Suhbi, un diputado libio que creció en Sheffield. “La gente lleva hablando de esto desde hace tres o cuatro años, hablan de que los que reclutan son implacables. Buscan a la segunda o tercera generación de británicos libios u otros árabes británicos”.

Tras el derrocamiento de Gadafi, Cameron y Sarkozy viajaron a Libia para saborear su momento de victoria. Hicieron promesas que no cumplieron. De inmediato, supieron detectar las oportunidades de negocio para sus empresas. “Espero que las empresas británicas, e incluso los directores de ventas británicos, estén ahora haciendo las maletas para ir a Libia cuanto antes y tomar parte en la reconstrucción”, dijo el ministro británico de Defensa. El ministro italiano de Exteriores presumió de que la petrolera Eni sería “la número 1 en el futuro” de Libia. Meses antes, en abril, el principal grupo de la oposición libia se había comprometido a garantizar a Francia el 35 por ciento de la explotación del petróleo.

Sin duda, era tiempo de euforia y en algún caso hasta de orgullo imperial reprimido. Bernard-Henri Levy, siempre dispuesto a apoyar la última guerra que esté disponible, dijo que “Libia es la primera guerra que Francia ha ganado desde 1918”.

El dividendo económico de la guerra de Libia nunca se produjo. El país se hundió en un caos sin gobierno y con un numeroso grupo de milicias que sólo responden ante su jefe. Egipto, Qatar y los Emiratos financiaron a sus socios internos favoritos. Estados Unidos y Europa apoyaron sin grandes alardes a uno de los dos gobiernos, que durante mucho tiempo sólo controló el hotel de Tobruk donde tenía su sede. Ese vacío de poder fue aprovechado por el Califato Islámico que creó un baluarte en Sirte, del que fue expulsado con gran pérdida de vidas.

Lo que no desapareció fue la influencia de las ideas yihadistas en muchos de esos libios que habían hecho la guerra en su país.

http://www.eldiario.es/internacional/Libia-Reino-Unido-terrorismo_0_648485555.html

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