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El imperialismo no podría imponer su hegemonía en el mundo sin imponer sus medios de intoxicación

La falsa campaña de los medios de propaganda del imperialismo contra las ‘noticias falsas’ (y 6)

Para finalizar esta última parte, en la medida de lo posible hasta la fecha, volvamos al comportamiento de “Le Monde” sobre la reacción de Donald Trump tras el ataque de gas de Jan Sheyjun. Poco preocupado por el derecho internacional, el nuevo presidente estadounidense ha firmado su primer acto unilateral de guerra ilegal.

Sin embargo para el diario “Le Monde”, para el poder político y para la prensa occidental, sería el momento de lanzar un hurra al sheriff que está de vuelta. A estos efectos, “Le Monde” recupera un artículo de la AFP titulado “Tras el ataque químico de Jan Sheyjun, Donald Trump apunta contra el régimen sirio”. Recordemos que hace todavía poco, a los ojos de la prensa internacional y de “Le Monde”, Donald Trump no era mas que un analfabeto, un deficiente mental, en resumen un espeso bruto. Y hay que constatar que desde que se ha mostrado como un espeso bruto su cota de popularidad en la prensa está subiendo. Incluso estaría en el camino de la respetabilidad.

Es un tratamiento de la información que recuerda otro: las elecciones estadounidenses de noviembre de 2016. “Le Monde”, antes de ellas, había difundido una perfecta teoría del complot según los criterio de su “Decodex”. La famosa declaración urdida por el equipo de Hillary Clinton, que acusaba a Donald Trump de ser una “marioneta” del presidente ruso Vladimir Putin. El presidente ruso “prefiere tener una marioneta como presidente de Estados Unidos”, había lanzado en numerosas ocasiones Hillary Clinton.

Tres meses después de la investidura de Donald Trump, la declaración de Hillary Clinton desaparecía de los radares mediáticos al mismo tiempo que el presidente norteamericano cambiaba de rumbo diplomático y actuaba en la línea marcada por sus predecesores. Y ahí está que sobre este asunto el “Decodex”, siempre muy selectivo en sus críticas, no muestra hasta la fecha el cartel rojo en dirección de aquellos medios que han transmitido esta afirmación inverificable procedente del campo Clinton.

Si se cree a sus creadores, el “Decodex” es una herramienta informática que permite a un público amplio y variado desentrañar la información sin demasiado esfuerzo. Así se nos dice, que los usuarios de “Decodex” pueden hacer un cruce entre las informaciones pertinentes y las falsas noticias comúnmente llamadas “fake news”. Sin embargo, la casa materna de “Decodex” que es nada menos que el diario “Le Monde”, se contradice en sus principios
elementales, como acabamos de ver.

“Le Monde” minimiza todo lo posible la influencia de la extrema derecha en Ucrania, y la prensa británica (clasificada como fiable) y algunas ONG están ahí para recordárnoslo.

Las fuentes primarias de “Le Monde” son muy frecuentemente puros productos de la industria de guerra de los EE.UU.

“Le Monde” no tiene el menor escrúpulo en utilizar un portavoz paranoico como Pierre-André Taguieff, ex editorialista de la web Dreuz, una web conspiranoica según los propios términos del “Decodex”.

Bajo el pretexto del derecho de ingerencia humanitario, “Le Monde” avala una intervención militar norteamericana en Siria, incluso a pesar de que hasta ahora ninguna prueba aceptada por la comunidad internacional se ha presentado en la ONU, quien señala a los responsables de los actos que esta administración está encargada de castigar. Una actitud adoptada también por Jean-Marc Ayrault [Ministro francés de Defensa], que recuerda en todos los puntos las de abril y agosto del año 2013, estrechamente ligados a una investigación sedicentemente abrumadora del diario “Le Monde”, y también extremadamente discutibles.

El ataque unilateral ordenado por Donald Trump fue pues perfectamente ilícito, y describe una Administración estadounidense generosa en mentiras cuando se trata de sus intereses, defendidos con complacencia por medios versátiles que habían apoyado a Hillary Clinton, destacadamente contra el supuesto complot pro-ruso de Donald Trump.

“¿Por qué, sin el menor retraso, no habéis denunciado el “Decodex”?, nos dirán con razón los que piensan que hay mucho que decir sobre esta iniciativa de “Le Monde”, que evidentemente tiene como objetivo la puesta en el “Índice” de las ideas divergentes de los dirigentes de los países de la OTAN. A esta pregunta legítima responderemos simplemente que ese trabajo ha sido hecho otros. Por ello nos ha parecido de utilidad examinar el propio “Le Monde” a través del prisma de su “Decodex”. Y lo menos que se puede decir es que el diario se desacredita por medios de investigación de su propia herramienta.

Al final, esa herramienta nos permite sobre todo apuntar las influencias, el dogmatismo y las contradicciones de un diario que se jacta de cultivar un cierto retroceso. Diga lo que diga el periodista Samuel Laurent, “Le Monde” es un diario militante y parcial, en el sentido de que apoya la política imperialista de la OTAN. Su posicionamiento, totalmente alineado con Asuntos Exteriores, tiene como principal consecuencia la justificación de los recientes conflictos.

“Le Monde” cierra los ojos ante los regímenes autoritarios aliados a Occidente, criminalizando los activistas anti-guerra y anti-imperialistas. Por ello, los periodistas del “Decodex” se alinean con el cortejo de los que se esfuerzan, con más o menos éxito, en proporcionar a Occidente coartadas para todas las guerras en las que la OTAN está directa o indirectamente implicada.

https://anticons.wordpress.com/2017/06/17/le-monde-a-lepreuve-de-la-methode-de-son-decodex/

Más información:

— La OTAN reconoce que está detrás de la ola de censura en la Unión Europea
— ‘Crosscheck’, el último mecanismo de censura en internet

Estados Unidos presiona para impedir la llegada de gas ruso a Europa occidental

Por presiones de Estados Unidos, la Comisión Europea siempre se ha opuesto a la construcción del gasoducto North Stream 2, aduciendo que transcurre bajo las aguas del Mar Báltico.

Ya no saben qué inventar, ni qué excusa poner. Tender un gasoducto por el Báltico es un derroche de casi 10.000 millones de euros, pero no queda otro remedio después de la experiencia del que pasaba por Ucrania, mucho más barato pero impracticable a causa de los vientos que circulan por Kiev desde hace tiempo.

El gasoducto podía atravesar Polonia, pero es más de lo mismo. Estados Unidos también maneja los hilos en Varsovia y, de hecho, es el gobierno polaco quien ha pedido a la Unión Europea que frene el tendido del Norh Stream 2.

Polonia es el perro del hortelano: ni come ni deja comer.

Estados Unidos hizo lo mismo con Bulgaria, que perdió una oportunidad histórica de que e tendido del South Stream pasara por su territorio, lo que hubiera supuesto un gran negocio, que ahora ha pasado a manos de Turquía.

A petición de Polonia, o lo que es lo mismo, de Estados Unidos, a comienzos de junio la Comisión Europea pidió autorización al Consejo para “exigir” a Rusia que la explotación de North Stream 2 sea “transparente y no discriminatoria”.

A la salida de la junta de general de accionistas, el director de Gazprom, Alexei Miller, dijo a los periodistas que nada de eso es necesario, ya que se da por supuesto. El gasoducto se acabará en el plazo previsto, añadió, y la Unión Europea no puede hacer nada por impedirlo porque para eso se han gastado el dinero en tenderlo por el Báltico, es decir, por aguas internacionales.

En 2019 el North Stream 2 doblará la capacidad del gasoducto ya existente, llevando 55.000 millones de metros cúbicos anuales de gas desde Rusia hasta Alemania sin esos molestos intermediarios, como Ucrania y Polonia, que ejercen de monaguillos de Washington.

El gasoducto es un ejemplo de que los intereses de Alemania no siempre coinciden con los de la Unión Europea, por más que algunos se empeñen en decir lo contrario. Para impedir el bloqueo, Putin se entrevistó recientemente con el presidente de la multinacional Shell, Ben van Beurden, y en abril hizo lo mismo que en Turquía: repartir los gigantescos beneficios de la explotación del gasoductos con los monopolios de varios países europeos, Engie (Francia), OMV (Austria), Shell (Gran Bretaña/Holanda), Uniper (antigua EON, Alemania) y Wintershall (BASF, Alemania).

Los países del este rabian como perros porque saben que se han dejado llevar un gran bocado y que Estados Unidos jamás les va a compensar pérdidas que como buenos peleles deberán pagar en el futuro por un gas que podía haber sido suyo. En esos países y en Bruselas cantan la misma canción que en Washigton: Europa es excesivamente dependiente del gas ruso. El año pasado las exportaciones de Gazprom a Europa alcanzaron el máximo hasta la fecha. La tercera parte del gas que consumen los países europeos procede de Rusia.

Como cualquier otro, Europa depende de muchas importaciones. Lo que puede hacer es elegir si prefiere depender de las que proceden de unos o de otros. Los demás hacen lo mismo. Lo que no podemos, decía el viceprimer ministro ruso Dimitri Rogozin, es pedirle al ogro que se haga vegetariano.

El terrorismo de Estado ya tiene un precio

El 26 de junio la Comisión de Valoración del Gobierno vasco analizó las 239 peticiones de víctimas del terrorismo de Estado en el periodo 1960-1978 y presentó el documento, titulado “Saliendo del olvido” en el que se detallan los testimonios de las víctimas y la labor de documentación llevada a cabo por la comisión en los últimos años. De todas las peticiones tramitadas, 52 no han sido reconocidas. En 34 casos el gatillo fácil se saldó, según el informe, con la muerte de la víctima, entre ellas cuatro menores de edad.

La comisión de valoración ha puesto nombre a algunas de las víctimas, ha identificado a los supuestos autores de los abusos policiales y ha cuantificado la reparación económica que merecen:

– la violación a manos de la guardia civil se paga a 35.000 euros
– un trastorno de neurosis-obsesiva compulsiva a 95.000 euros
– la pérdida auditiva provocada por “torturas y vejaciones policiales” cuesta 45.000 euros
– el daño crónico provocado en una pierna por un disparo a manos de la policía devenga una factura de 10.000 euros
– la muerte también tiene precio máximo: 135.000 euros
– la tortura cuesta sólo 5.000 euros

El informe contempla una reparación de hasta 390.000 euros para víctimas que sufrieron una gran invalidez por culpa de las torturas o abusos y fija una horquilla de entre 35.000 y 95.000 euros para quienes padecieron algún tipo de incapacidad permanente -absoluta, total o parcial-.

Tras abandonar el seminario de Aranzazu, donde se formó para fraile, un joven de Bergara (Guipúzcoa), pasó a formar parte de ETA, en 1973 y fue detenido. La víctima reclamó al gobierno vasco que le reconociera la condición de ‘víctima policial’ tras haber padecido torturas. La policía le golpeó y le prácticó torturas de asfixia como “la bañera” o “la bolsa”. Ahora se le reconoce una reparación de 5.000 euros.

Una mujer, asistenta de un teniente coronel, fue violada por un guardia civil, según concluye la Comisión de Valoración, que le reconoce el derecho a percibir una indemnización de 35.000 euros al dar por válida su denuncia. Su relato detalla cómo los dos agentes se presentaron en su casa, cuando estaba sola, en busca de un arma desaparecida de la casa del general en la que trabajaba. Tras amenazarla, habría sido violada por uno de ellos, tras lo cual se quedó embarazada y decidió abortar. Aquellos hechos, los ha mantenido en secreto 45 años –continúa el relato de la Comisión- sin contárselo ni siquiera a su marido.

Una de las indemnizaciones más elevadas, 95.000 euros, se concede a una víctima que denunció durante varios días en 1971. Nacido en Ciudad Real, siendo aún joven se trasladó a San Sebastián, donde se implicó en movimientos obreros y laborales. Detenido por la policía, fue acusado de asociación ilícita y difusión de propaganda, cargos de los que fue absuelto. Sin embargo, las torturas que padeció y que ahora son reconocidas por el Gobierno vasco le hacen merecedor de la citada reparación económica.

A otra mujer, que en el momento de los hechos apenas era una niña de 14 años, el Gobierno vasco le reconoce el derecho a una indemnización de 35.000 euros por el tiro que recibió por la espalda y que le dejó malherida. La joven regresaba del cine con una amiga y tras ser recogida por unos amigos en un coche, que detuvo la Guardia Civil, se vio envuelta en un altercado. Los hechos le provocaron un profunda depresión y temor a retomar una vida social normalizada durante casi una década.

El porcentaje de atentados terroristas relacionados con el yihadismo es irrisorio en todo el mundo

La inmensa mayoría de los atentados terroristas que se cometen en el mundo no tienen nada que ver con el islam, ni quiera los que se cometen en Oriente Medio, según la Base de Datos de Terrorismo Mundial de la Universidad de Maryland, que sigue al detalle este fenómeno desde 1970 y es la referencia más utilizada.

No obstante, los medios de intoxicación han llevado a que el mundo tenga una percepción muy distinta: islamismo y terrorismo son lo mismo (o muy parecidos).

A partir de ahí se puede desatar una ardua discusión sobre lo que cada cual entiende por una cosa (islamismo) u otra (terrorismo), pero cuando esta polémica no se planteaba la Universidad de Maryland ya había creado su base de datos, su “vara de medir”, que (buena o mala) es la misma que ha seguido desde entonces.

Por lo demás, las conclusiones de la Universidad no pueden sorprender porque el FBI o Europol llevan otras bases de datos que conducen a la misma conclusión.

El porcentaje de atentados terroristas cometidos en nombre del islam o el yihadismo son irrisorios, en comparación con los que se cometen por otros motivos. Entre 1980 y 2005 sólo un 6 por ciento los atentados terroristas en Estados Unidos los han cometido islamistas, mientras que el 90 por ciento proceden de otros grupos sociales, políticos y religiosos: cristianos, judíos, fascistas, racistas, ecologistas, hispanos, antiabortistas y un amplio abanico.

Lo mismo ocurre en Europa occidental: la proporción de atentados terroristas que se pueden relacionar con el islam de alguna manera es insignificante, como muestra una gráfica extraída de la base de datos, donde los atentados islamistas están en color rojo:

Si tomamos como “vara del medir” el número de víctimas en el periodo que va de 1970 a 2016, más de medio siglo, sólo hay cinco años en los que el terrorismo imputable a los islamistas haya sobrepasado a los demás.

El primero son los años 2004 y 2005 por los atentados de Atocha y Londres. El tercero es 2012 por los crímenes de Mohammed Merah en el sur de Francia. Los dos restantes son 2015 y 2016 por la serie de atentados que se iniciaron en Francia con Charlie Hebdo.

¿Cuál es el peor atentado cometido en Europa en los últimos veinte años?, ¿Atocha?, ¿Londres?, ¿Bataclán?, ¿Berlín?, ¿Niza? Déjense sorprender: si lo medimos, como parece más correcto, por el número de víctimas es el derribo del avión de Malasia Airlines el 17 de julio de 2014 sobre Ucrania: 300 pasajeros muertos.

Pero, ¿quién se acuerda de ese tipo de actos cuando habla de terrorismo? La memoria es muy frágil cuando los medios nos aturden las neuronas…

Cuando pensamos en “terrorismo” nos acordaremos de atentados como el del maratón de Boston, del que han transcurrido ya cinco años y “sólo” hubo tres víctimas. Pero, ¿somos capaces de recordar algún detalle del derribo del vuelo de Malasian Airlines, del que sólo han transcurrido tres años y hubo cien veces más víctimas?

Reflexione: ¿el problema está en nosotros o en los que logran que perdamos la cabeza?

Si saltamos a Oriente Medio, la conclusíon no cambia en absoluto: los atentados terroristas tampoco tienen su origen en el islam. Según la base de datos, los peores terroristas no son Al-Qaeda ni el Califato Islámico sino el Estado de Israel, que nunca ha invocado el nombre de Alá para matar indiscriminadamente. Ni siquiera el de Yavé.

Es difícil que caigamos en la cuenta de que entre nosotros y el mundo real hay intermediarios, como los políticos, los periodistas o los expertos, que son quienes nos ponen “una cierta realidad” delante de los ojos, o nos la quitan. Raramente hablamos del mundo real; hablamos de lo que nos presentan como tal y del resto no hablamos porque no sabemos nada.

En Oriente Medio el imperialismo ha cerrado rutas milenarias mediante la guerra

Bouthaina Shaaban, consejera política del Presidente sirio Bashar Al-Assad, acaba de publicar un libro sobre las relaciones de su padre, Hafez Al-Assad con el antiguo secretario de Estado Henri Kissinger que esclarece algunas de las claves más actuales de la Guerra de Siria.

La arquitectura diseñada hace cien años por los imperialistas en Oriente Medio en el Tratado Sykes-Picot tenía como fundamento la división y el enfrentamiento mutuo entre los Estados árabes que surigían de la desaparición del Imperio Otomano.

Una parte de ese enfrentamiento es el de Irak, sometido a los británicos, con Siria, sometido a los franceses. Ni siquiera la existencia de un mismo partido gobernante en ambos países, el Baas, logró superar ese enfrentamiento.

En su libro Shaaban cuenta que cuando Hafez Al-Assad y el antiguo Presidente irakí Ahmed Hassan Al-Bakr estaban a punto de llegar a un acuerdo, se produjo el golpe de Estado de Saddam Hussein en Bagdad, tras el que purgó a todos los que querían una aproximación con Siria.

Luego Saddam inició una guerra en la otra frontera con Irán, que se prolongó durante ocho años porque el papel que el imperialismo tiene destinado para Irak —desde siempre— y que explica la invasión de 2003 es el de tampón: cerrar la Ruta de la Seda.

Esta vía, utilizada desde hace miles de años, siempre fue una vía de acceso al Mediterráneo no sólo para Irán (el Imperio Persa), sino también para Rusia y China.

Recientemente el nuevo embajador de Irán en Damasco, Javad Turk Abadi, decía que la Ruta de la Seda siempre había permanecido abierta, hasta la llegada del colonialismo a la región. En 1914 no bastó con dividir a los países árabes para imponer fronteras a lo largo de la ruta, sino que luego ha sido necesario desatar varias guerras.

Desde 1980 en que estalla la Primera Guerra del Golfo entre Irán e Irak hasta 2011 en que las tropas del Pentágono salen de Irak, es decir, durante 30 años, esas fronteras estuvieron cerradas.

Después, en 2011 estalló la Guerra de Siria y se reprodujo la misma situación. La Ruta de la Seda lleva casi 40 años cerrada y el objetivo es cerrarla para siempre, impedir las comunicaciones entre países vecinos e imponer a los imperialistas como únicos interlocutores.

Para el mundo árabe, dicha ruta es un eje que va de Beirut a Bagdad pasando por Damasco y… por Al-Tanf. Estados Unidos no tiene ningún argumento para explicar qué papel desempeñan sus tropas cercadas en Al-Tanf, un lugar en donde no hay fuerzas del Califato Islámico. ¿Contra quién combaten?

Hace ya tiempo que el discurso de los imperialistas ha cambiado. Han dejado de hablar de cambio de régimen y de sacar al dictador Bashar Al-Assad de Damasco. Tampoco el argumento de la lucha contra el terrorismo les saca del apuro, como en el caso de Al-Tanf. El plan empieza, pues, a salir a relucir y sigue siendo el mismo que el del principio: ocupar Siria y redividirla en varios miniestados tipo Kosovo que requieran una permanente “ayuda internacional” para subsistir.

En esta guerra los imperialistas no han fracasado porque su intención fuera desalojar a Bashar Al-Assad, sino porque intentaban la partición de Siria. En Al-Tanf han fracasado y ahora la última esperaza del imperialismo está en Rojava.

La CNN confiesa que emite ‘estupideces’ para consumo de la audiencia

El periodista James O’Keeffe
En otra entrada ya hemos explicado que desde hace años el periodista James O’Keeffe realiza vídeos grabados con cámara oculta para registrar las confesiones, de personalidades políticas sobre los escándalos de actualidad.

Recientemente ha realizado una serie de tres vídeos sobre el tratamiento informativo que está dando CNN a las presuntas injerencias rusas en la campaña presidencial estadounidense del año pasado.

La primera parte del trabajo, transmitida el 26 de junio de 2017, muestra a un productor en jefe de CNN, John Bonifield, responsable de secuencias no políticas, diciendo que las acusaciones de colusión entre Rusia y el equipo de Trump son sólo “estupideces” que se transmiten “para la audiencia”.

En la segunda parte, que se difundió el 28 de junio, se puede ver al presentador de CNN Anthony Van Jones –ex colaborador de Barack Obama despedido de la Casa Blanca por haber puesto en duda públicamente la versión oficial de los atentados del 11 de septiembre– diciendo que todo ese asunto de la “injerencia rusa” es completamente absurdo.

La tercera parte, difundida el 30 de junio, muestra al productor asociado de CNN Jimmy Carr declarando que el presidente Donald Trump es un enfermo mental y que sus electores son “estúpidos como la mierda”.

La cadena de televisión acusa a O’Keefe de haber sacado esas declaraciones de contexto y sus colaboradores han tratado de restar importancia a las afirmaciones grabadas.

Pero la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, subrayó el carácter eminentemente escandaloso de las revelaciones y exhortó a los estadounidenses a que vean los vídeos para que puedan formarse su propia opinión al respecto.

La investigación sobre una posible injerencia rusa en la elección presidencial de Estados Unidos se ha convertido en una obsesión para la CNN, que ha mencionado ese tema más de 1.500 veces durante los dos últimos meses, a pesar de que hasta este momento absolutamente nadie ha aportado la menor prueba que respalde las acusaciones contra Moscú.

Sin embargo, son este mismo tipo de grandes monopolios de la intoxicación los que promueven campañas contra la difusión de noticias falsas en internet. Hace falta tener la cara muy dura.

http://www.voltairenet.org/article196996.html

Vídeos:

El gobierno de Bagdad amenaza a Kurdistán con una guerra contra la independencia

El vicepresidente del gobierno irakí, Al-Maliki
En una entrevista con el diario Al-Ajbar de Beirut, el vicepresidente del gobierno irakí Nuri Al-Maliki ha propuesto impedir la creación de Kurdistán recurriendo a la guerra. Al-Maliki quiere  abortar el referéndum previsto para declarar
la independencia en setiembre.

En un comunicado de respuesta, Umed Sabah, el portavoz del gobierno regional de Kurdistán, se ha despachado a gusto contra el vicepresidente del gobierno. Ha rechazado lo que califica como una “amenaza” por su parte y le acusa de proferir declaraciones por puros fines electorales.

El portavoz kurdo añade que Al-Maliki no debería tener la vergüenza de abrir la boca. Le califica como una “plaga” para Irak, la fuente de sus derrotas y su catástrofes, de blanquear dinero negro y del aumento del confesionalismo y del terrorismo. En el transcurso de sus dos mandatos como Primer Ministro arruinó Irak. Finalmente, le desafió: “Vete” allá, le dice, en referencia a Kurdistán. “Nuestros anteriores enemigos, más fuertes y superiores [a Al-Maliki] lo han intentado, han tenido que arrodillarse ante la determinación del pueblo kurdo y han conocido un destino abominable”.

Hay un aspecto llamativo dentro de esta polémica que es la referencia al Gran Kurdistán, una expresión que normalmente se utiliza para referirse a las poblaciones kurdas, cualquiera que sea el Estado bajo el que se encuentren: Turquía, Irak, Irán o
Siria. A causa de la guerra y de los desplazamientos poblacionales, la referencia adquiere otro matiz: saber dónde están las fronteras del Kurdistán irakí (o de Kurdistán, en general).

Con la excusa de la lucha contra el Califato Islámico, los peshmergas han ejecutado represalias contra la población civil árabe, han derribado viviendas y forzado a desplazamientos, lo que se interpreta como una expansión oportunista por parte del gobierno de Barzani, e incluso como una anexión de ciertas poblaciones árabes, lo que es especialmente significativo en el caso de Kirkuk, porque supone que los kurdos pretenden apoderarse de los pozos de petróleo.


En un momento de la entrevista Al-Maliki parece resignarse al referéndum, pero apunta que si Kurdistán quiere independizarse lo tendrá que hacer dentro de los límites geográficos trazados en los tiempos de Saddam Hussein. En torno al asunto, tanto Al-Maliki como Sabah se enredan con dardos jurídicos sobre la Constitución, sobre su texto, que ambos han leído muy bien, y sobre quién la ha vulnerado más y mejor.

El tronco de la merluza aparece cuando el vicepresidente irakí afirma: “Kurdistán se ha convertido en el amante de las empresas israelíes y las centrales de inteligencia, particularmente de la israelí”, añadiendo que “existe un complot de las potencias extranjeras repudiadas por el poder irakí que rechazan las elecciones que se van a celebrar el próximo año a fin de crear un gobierno interino que no sea islamista”.

En muy pocas palabras, ésa es la cuestión. Lo ha sido desde el principio de la agresión imperialista en 2003.

Una superpotencia científica y tecnológica: China

China no es la fábrica del mundo sino una superpotencia científica. Dentro de cinco años producirá más artículos científicos que Estados Unidos, asegura una edición especial de Nature en el país asiático que extrapola la evolución del número de publicaciones científicas en ambos países desde 1990.

En el cambio de siglo China producía casi 30.000 artículos científicos, mientras que en 2010 publicó la friolera de 150.000. En el mismo periodo Estados Unidos ha pasado de 250.000 a 280.000. Si la progresión se mantiene, dentro de cinco años cada uno de ellos publicará 350.000.

Esas cifras sólo son un pálido reflejo de lo que está ocurriendo en la ciencia. El crecimiento de las publicaciones científicas chinas es consecuencia del enorme crecimiento en el número de científicos y de su creciente presencia en las filas del Partido Comunista y del Estado o, dicho de otra manera, una gran parte de los cuadros dirigentes tienen una titulación universitaria superior.

China es un país dirigido por ingenieros, investigadores y economistas que, como cualquier cuerpo técnico, o mejor, tecnocrático, se retroalimenta: la inversión en ciencia y tecnología sobrepasó a la de Alemania en 2010 y a Japón en 2013. Actualmente sólo le supera Estados Unidos. Para 2020 la inversión en ciencia y tecnología será del 2,5 por ciento del presupuesto público anual.

Los artículos publicados por los científicos chinos son cada vez más influyentes, es decir, cada vez hay más citas que apuntan a sus publicaciones. Tomando como medida el 1 por ciento de los artículos científicos más citados, la parte correspondiente a los científicos chinos se ha disparado, literalmente, del 1,85 por ciento en 2001 al 11,3 por ciento en 2011.

Al mismo tiempo, el porcentaje estadounidense en la producción científica más citada se desploma del 65 por ciento en 2001 al 50 por ciento en 2011. La hegemonía estadouniudense en la ciencia casi ha desaparecido.

“China controla el mercado mundial de penicilina”, titulaba El Mundo el 8 de mayo. “Hoy en día el suministro global de penicilina G benzatina está en manos de sólo cuatro empresas, tres de las cuales están ubicadas en China”, añadía.

En octubre de 2010 la supercalculadora china Tianhe 1A ocupó el primer lugar del mundo y se mantuvo en él durante once años, hasta que fue superado por una japonesa.

Desde el año pasado China es la cuarta potencia por número de patentes. Las solicitudes de patentes crecieron un 18,7 por ciento, pasando de 928.177 a 1.101.864.

El radiotelescopio más grande del mundo es chino. Se trata de una enorme antena curva que mide 500 metros de diámetro.

Operación Catalunya: las cloacas de la ‘policía patriótica’ al descubierto

“Quien levanta el dedo y dice independencia, a ese lo investigamos”. Son palabras del exdirector adjunto operativo de la policía española Eugenio Pino, imputado por prevaricación, fraude procesal y falso testimonio en una derivada del caso Pujol. Es uno de los principales impulsores de la Operación Catalunya, el operativo de una policía paralela dedicada a investigar a políticos independentistas con el objetivo de poner fin al proceso independentista. Es decir, una policía política o “patriótica”, según los apellidos que ha ido recibiendo en diversas instancias.

En octubre de 2012, un mes después de la primera Diada masiva y un mes antes de los comicios anticipados por el entonces president, Artur Mas, dos comisarios visitan al fiscal del caso Palau, en el que se investiga la financiación ilegal de Convergència. Uno de los policías es Martín Blas, jefe de Asuntos Internos. No tiene absolutamente nada que ver con la investigación del caso Palau, pero sugiere al fiscal la conveniencia de registrar la sede de Convergència en plena campaña electoral.

El fiscal se niega en redondo, por lo que la entrada de la corrupción en la campaña catalana se da por otra vía. Un camino recurrente que pasa por el diario “El Mundo”. El 16 de noviembre, a apenas nueve días de las elecciones, el periódico dirigido entonces por Pedro J. Ramírez abrió la edición a cinco columnas con un imponente “La policía vincula cuentas en Suiza de Pujol y Mas con la corrupción de CiU”. La información se basaba única y exclusivamente en el supuesto borrador de un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la policía. Sin embargo, semanas después, el jefe de la Unidad aseguró no ser autor de este informe apócrifo que resultó falso en lo referente a Mas.

Pero el daño estaba hecho: CiU perdió 12 diputados en aquellas elecciones, tras las cuales Pedro J. lanzó un tuit antológico: “¡Quién nos iba a decir que en la redacción de ‘El Mundo’ tendríamos la sensación de haber ganado unas elecciones autonómicas en Cataluña!”. En lo referente a los Pujol, las informaciones se han mostrado ciertas, aunque también se ha demostrado que el Estado sabía las actividades delictivas de la familia desde hacía tiempo. La grabación de la conversación entre la líder del PP catalán Alicia Sánchez-Camacho y Victoria Álvarez, ex amante del hijo mayor de Jordi Pujol, demuestra que el PP conocía el caso al menos desde 2010. Insistimos, al menos. El conocimiento llegaba al más alto nivel, tal y como demuestran los sms enviados por Jorge Moragas, jefe de gabinete de Mariano Rajoy, a la misma Álvarez, animándole a denunciar a los Pujol: “Si dieses una entrevista y lo contases todo salvarías a España y yo te haría un monumento. Besote”.

El uso político de la información sobre la familia del expresident se ilustra a la perfección en la revelación que Josep Pujol, otro de los vástagos, ha realizado en más de una ocasión. Explicando un encuentro que tuvo con el comisario Villarejo, Josep aseguró en febrero: “Me dijo: o hacéis una declaración pública y os retractáis sobre la independencia, y nos dais información contra ERC, o esto para vosotros acabará muy mal”.

La obsesión con los Pujol –una mina en cuanto a corrupción se refiere– queda clara también en el episodio del Banc Privat d’Andorra, cuyo director, Higini Cierco, desveló ante una juez andorrana las presiones y amenazas que recibieron por parte de Martín Blas, que amenazó con hundir el banco si no daban información sobre las cuentas de la familia del expresident. La presión llevó a los responsables del banco a entregar unos pantallazos de las cuentas de los Pujol, algo que Cierco declaró haber hecho “por miedo”. Los pantallazos fueron publicados por “El Mundo”, convertido en portavoz oficioso de la policía política.

El caso más burdo y escandaloso destapado hasta ahora es, probablemente, el del exalcalde de Barcelona Xavier Trias. El 27 de octubre de 2014, a dos semanas de la consulta del 9N, un texto firmado por los periodistas Eduardo Inda, Esteban Urreztieta y Fernando Lázaro, de nuevo en “El Mundo”, aseguraba que “investigan una cuenta de 12,9 millones de Xavier Trias en Andorra”. Un dinero que el exalcalde habría transferido en 2013 desde una cuenta en Suiza.

Trias anunció una querella inmediata, tras lo cual, al día siguiente, el mismo periódico publicó el supuesto número de cuenta de Trias en el banco UBS. Una garrafal cantada, ya que el número ni siquiera se correspondía con los códigos numéricos de las cuentas del UBS, y que permitió a Trias desbaratar el montaje inmediatamente, a través de un certificado en el que el propio banco suizo negaba que hubiese tenido cuenta alguna en la entidad.

La derrapada no acabó ahí, sino que a los pocos días el número dos de la policía, Eugenio Pino, a quienes informaciones periodísticas sitúan como coordinador de la Operación Catalunya, se destapó e insistió en que la policía había comprobado la existencia de la cuenta de Trias. Hasta la Fiscalía Anticorrupción le plantó archivando el caso sin realizar diligencia adicional ninguna. El caso no se sostenía.

Tiempo después, la grabación de una conversación entre el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz y el director de la oficina antifraude, Daniel de Alfonso, implicó directamente al ministro en el escándalo de Trias. Aunque De Alfonso reconoce que no tiene “ninguna, ninguna prueba, ninguna, ninguna”, asegura que le han dicho “que Xavier Trias tiene una cuenta en el extranjero con alrededor de 12 millones”. “Es demoledor para él”, contesta el ministro en una serie de conversaciones en las que también se registró el famoso “esto la Fiscalía te lo afina” y en las que Fernández Díaz dejó claro que “el presidente del Gobierno lo sabe”. Once días después de la conversación se publicó la información en “El Mundo”. Una información que el periodista de “ABC” Javier Chicote también tenía pero que no publicó al considerarla poco fiable.

Todas estas actuaciones –la punta del iceberg, según se intuye–, ocurrieron entre los años 2012 y 2014. Hoy día Fernández Díaz no ocupa la cartera de Interior, Eugenio Pino está jubilado, Villarejo está retirado y Martín Blas está apartado –estos dos últimos están enfrentados–. Antes, Fernández Díaz condecoró a todos ellos con varias medallas al mérito policial, y aunque la mayoría están siendo investigados por su implicación en otros casos, la de Trias es la única querella que, hasta día de hoy, siga viva en los juzgados.

¿Significa esto que han acabado las operaciones policiales contra el independentismo? Con todas las precauciones, baste recordar que en la campaña del 27S, a diferencia de en 2012, la sede de CDC sí que fue registrada, o que funcionarios empezaron a ser interrogados la semana pasada por la Guardia Civil sin orden judicial ninguna. Ya se sabe, todo es posible en un país en el que las urnas deben comprarse clandestinamente y en el que las cloacas apenas salen a relucir sin consecuencias políticas ni judiciales.

http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2017-07-03/hemeroteca_articles/operacion-catalunya-las-cloacas-al-descubierto-en-vivo-y-en-directo

Los kurdos se abonan a los cuentos de hadas para justificar los planes imperialistas en Oriente Medio

El jueves Kendal Nezan, presidente del Instituto Kurdo de París, volvía a publicar un repugnante artículo, como los que acostumbra, en un periódico también repugnante, como Libération (1), sobre el próximo referéndum en el Kurdistán irakí.

Tanto el Instituto como su presidente son criaturas de Mitterand, construidas a su imagen y semejanza, es decir, entidades que al revés que Mussolini pasaron del fascismo al “socialismo” y nunca dejaron de ser ni una cosa ni la otra.

En Francia tan importante como el Presidente de la República es la Primera Dama, sobre todo en los tiempo de mayor gloria de aquel Faraón moderno que se forjó como Ministro del Interior firmando penas de muerte para los independentistas argelinos en los años cincuenta.

El retrato de glosó el kurdo en 2012 tras el fallecimiento de la Primera Dama (2) está en los altares del baboseo por derecho propio. Con Mitterrand la República Francesa tenía dos brazos: mientras el marido aseguraba en la ONU la impunidad de Saddam Hussein para gasear a los kurdos en Halabja en 1988, la esposa se desvivía por las víctimas.

A pesar de los pesares, en Erbil, la actual sede del gobierno regional del Kurdistán irakí, hay una plaza que lleva el nombre del marido. El Partido Baas irakí acudía invitado a los congresos del Partido Socialista francés, y a la inversa. En fin, cuando la Primera Dama murió los españoles, que son vecinos, no se enteraron, pero los kurdos sí. El Parlamento decretó duelo nacional, las banderas ondearon a media asta y la tele interrumpió sus emisiones para recordar a Danielle.

Los dos brazos de la República acabaron con el doble juego en 1990, cuando el imperialismo desató la Segunda Guerra del Golfo con la excusa de la invasión de Kuwait. Entonces cambiaron las tornas: Saddam Hussein empezó a ser el malo y los kurdos los buenos. En realidad, los actores del reparto seguían siendo los mismos; no había cambiado nada.

Lo que había cambiado era el imperialismo que, como en los Balcanes, impuso una zona de exclusión aérea en ciertas partes de Irak para hacer lo que nunca habían hecho: “proteger a los kurdos”. Con esta excusa se puso en marcha el verdadero plan del imperialismo, que es la partición de Irak en tres pedazos: al norte los kurdos, al sur los chiítas y en el medio los sunitas.

Nezan describe este proceso ocultando la intervención de los verdaderos protagonistas, con frases tales como que en 2003 “la dictadura irakí cayó” como la fruta madura cae del árbol, como si no hubiera habido una invasión del ejército de Estados Unidos seguida de una posterior ocupación que aún no ha terminado.

Obedientes, dice Nezan, los kurdos hicimos lo que nos ordenó la “coalición anglo-americana” y participamos en las nuevas instituciones irakíes para construir un Estado nuevo, con una nueva Constitución, aprobada en 2005 por referéndum. El gobierno de Bagdad estaba obligado a realizar una consulta en los territorios “en disputa” (poblados mayoritariamente por kurdos), como Kirkuk.

Cuando uno lee todas estas cosas, así expuestas, ocurre como con el cuento de Rojava: se nos quedan los ojos a cuadros porque la guerra que destruyó un país por completo para entregar extensas regiones del mismo a los yihadistas, está ausente por completo. Los kurdos se han suscrito a los cuentos de hadas. No son capaces de decirnos qué entienden por Kurdistán, cuáles son sus fronteras, ni quiénes van a votar, si van a ser sólo ellos, o también los millones de refugiados, los asirios, los caldeos, los turcomanos, los árabes…

Hoy cuando alguien quiere dar un golpe de timón, a cualquier cosa le llama referéndum. Por ejemplo, se lamenta Nezan de que para impedir depedazar a Irak, el gobierno central no ha dejado a los sunitas “decidir por referéndum que su provincia adquiera la condición de región federada”, como si las religiones fueran naciones y tuvieran su propio “derecho de autodeterminación”.

Esa es la clave y así lo reconoce el propio articulista cuando asegura que los países más reaccionarios del mundo árabe, encabezados por Arabia saudí, esperaban la creación de ese “Sunistán” encabezado por Al-Qaeda y el Califato Islámico. Al no lograrlo, se han arrojado en brazos de Kurdistán para “reducir la potencia de un Irak chiíta aliado a Irán”, escribe Nezan.

Así están las cosas en Irak, como en Siria, como en Oriente Medio. Los mismos planes, los mismos actores, los mismos sicarios y las mismas alianzas. Es bueno saber en dónde está cada cual y que lo reconozcan por su propia boca.

(1) http://www.liberation.fr/debats/2017/06/29/vers-un-kurdistan-enfin-independant_1580468
(2) http://www.mitterrand.fr/Danielle-Mitterrand-et-les-Kurdes.html

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