mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1093 de 1512)

Se cumplen 30 años del asesinato de Thomas Sankara

La figura del líder burkinés, de cuyo asesinato se cumplirán tres décadas el próximo 15 de octubre, se ha convertido en un mito vigente que trasciende las fronteras de África. Mientras, su muerte sigue sin estar clara.

Su rostro está en camisetas, chapas y pegatinas allá donde se mire. Sus discursos se escuchan una y otra vez en la sede de movimientos ciudadanos y en las aulas de las universidades. Dirigentes de todos los rincones del continente, estudiantes y campesinos citan sus frases. Fue el presidente de un pequeño y pobre país africano tan solo durante cuatro años, pero su legado revolucionario ha traspasado las fronteras de Burkina Faso y está hoy presente y vivo en el mundo. Este 15 de octubre se cumplen 30 años de su muerte por orden de su amigo y compañero de armas, una traición en toda regla. Aún se busca su cadáver. Si Latinoamérica tuvo a su Che Guevara, África vibra con su Thomas Sankara.

Sentado sobre una precaria silla de un maquis (bar) que se asoma a la avenida Babanguida de la capital burkinesa, Fidèle Toé saborea una bebida fría. Amigo personal de Thomas Sankara, del que fue su director de gabinete y luego ministro de Trabajo, sonríe cuando le preguntan por él. “¿Su legado? Es inmenso y está muy presente, no sabría por dónde empezar”, asegura. Basta con cruzar la calle y caminar un poco para llegar a la sede del Partido Sankarista, que se proclama heredero de sus ideas. Tanto como los jóvenes que forzaron la caída de Blaise Compaoré con un alzamiento popular en noviembre de 2014 y que le tenían presente en cada discurso, en cada ceremonia. Como los actuales gobernantes del país, que pretenden hacer justicia sobre su muerte tras tres décadas de silencio y bloqueo. Como cantantes, artistas e intelectuales de media África. Todos lo reivindican.

En Dakar, el rapero Didier Awadi compone y graba sus canciones en su estudio llamado “Sankara”. El reggaeman marfileño Tiken Jah Fakoly se considera de la generación del capitán burkinés y le rinde homenaje en cada concierto, en cada entrevista. “Le llevaremos siempre en el corazón”, dijo recientemente. Hace solo un año, el expresidente ghanés Jerry Rawlings, su amigo personal, lo expresó con nitidez en Uagadugú durante el 29º aniversario de su muerte: “Sus ideas están de actualidad”. Y el economista senegalés Ndongo Sylla le considera un “precursor de la buena gobernanza y un modelo de la gestión virtuosa de las finanzas públicas”. Pero, ¿cuáles son esas ideas?, ¿qué fue lo que hizo para que su legado siga vivo pese a que fue intencionadamente ocultado y arrastrado por el barro?

En 1983 el joven capitán Sankara, con solo 33 años, se convertía en presidente de Alto Volta tras un golpe de Estado. Además de destacado miembro de la Agrupación de Oficiales Comunistas, era un antiimperialista, panafricanista y feminista convencido. Creía en las capacidades del continente y de sus gentes, pero sabía que había que empezar por uno mismo. Sus políticas definían un pensamiento claramente revolucionario: renombró a su país como Burkina Faso (el país de los hombres íntegros), confiscó las tierras a los latifundistas para dárselas a los campesinos, organizó grandes campañas de alfabetización y vacunación, prohibió la mutilación genital femenina y los matrimonios forzosos…

Si alguien conoce bien en España su figura ese es el escritor Antonio Lozano, autor de la galardonada novela El caso Sankara. “Muchos fueron los logros de la revolución sankarista”, explica, “la lucha contra la corrupción fue uno de los más espectaculares y el primero en dar ejemplo fue él mismo, manteniendo su modesto sueldo de capitán, adoptando como coche oficial el más barato del país en ese momento, dejando claro que los tiempos del nepotismo quedaban atrás al prohibir a sus familiares directos el acceso a la función pública. La lucha en favor de la igualdad de género fue otra de las grandes batallas de Sankara y las medidas que tomó en ese ámbito revolucionaron la situación de la mujer en la sociedad burkinesa. Los avances en el campo de la economía –con una reforma agraria que logró el autoabastecimiento en cereales–, de la educación o de la sanidad fueron objetivos clave de la profunda renovación del país que Sankara se había propuesto”.

No fue solo el Renault 5 como coche oficial, también ordenó a sus ministros viajar en clase turista (“Vais a llegar al mismo tiempo que los demás”, les dijo) y les instó a vestir y consumir productos locales, empezando por él mismo. En julio de 1987 intervino en una cumbre de la Organización para la Unidad Africana (OUA) en Adís Abeba para pedir a los líderes africanos que se negaran a pagar la deuda externa, un yugo que impedía avanzar a los jóvenes estados. Y añadió: “Si Burkina Faso es el único país que lo hace, yo no estaré en la próxima conferencia”.

Tres meses después lo habían asesinado de manera brutal junto a 12 de sus colaboradores y a instancias de su camarada y amigo Blaise Compaoré. Para entonces, su discurso generaba inquietud en el exterior y sus acciones habían pinchado en hueso en el interior. Él sabía que su final podía estar cerca. “Aunque los revolucionarios, como los individuos, puedan ser asesinados, nunca se podrá matar sus ideas”, había dicho días antes.

La revolución de las ideas

A juicio de Lozano, “quizá fue en la transformación de las mentalidades donde la obra de Sankara ha pervivido con más fuerza. El burkinés pasó de ser el eslabón más bajo de la cadena de la miseria saheliana para convertirse en el protagonista de una aventura política insólita que despertaba la admiración de millones de africanos. Sankara era el presidente que todos querían para sí, el referente que demostraba que África sí puede avanzar en la transformación política y social por sus propios medios”. Precisamente por eso lo asesinaron, opina el escritor afincado en Gran Canaria.

Para entonces, “la revolución vivía ciertas derivas, como juicios populares sin posibilidad de defensa, ejecuciones o despidos masivos”, asegura Toé, “era imposible controlar a todos los colaboradores, la gente estaba entusiasmada y se cometieron excesos”. Y los enemigos del régimen, la clase media amenazada, aquellos que defendían intereses extranjeros o los jefes tradicionales que vieron recortados sus privilegios, aplaudieron la desaparición de Sankara. Sin embargo, para la combativa izquierda africana fue un impacto brutal. Al igual que Sylvanus Olympio, Patrice Lumumba, o Amílcar Cabral, otro líder africano que se había atrevido a alzar la voz frente a Occidente caía asesinado. Tres décadas después, su cadáver sigue sin aparecer.

A juicio de Bruno Jaffré, considerado su mejor biógrafo, Sankara fue el último dirigente revolucionario de la África contemporánea. No es fruto del azar que la única primavera africana que realmente terminó con la caída de un dictador estos últimos años tuviera lugar en Burkina Faso en 2014. El lema de esta insurrección popular fue “La patria o la muerte”, el eslogan de Sankara. Su mensaje se trasmitió a las siguientes generaciones, permaneció vivo en la memoria de los burkineses y fue esta memoria la que salió a la luz durante la caída del régimen de Compaoré, la que dio fuerza a los manifestantes. Pero también es una leyenda para una parte de la juventud de otros países africanos. Su nombre es conocido por todos, incluso si no se conoce en profundidad la amplitud de las reformas que puso en marcha, según dijo en una reciente entrevista concedida al periódico Liberation.

Su cuerpo y los de una docena de colaboradores con los que estaba reunido fueron desmembrados y enterrados, supuestamente, en una fosa común localizada en el cementerio de Dagnoën, en Uagadugú, a donde cada 15 de octubre acuden miles de personas a rendirle homenaje. Sin embargo, el silencio y el bloqueo impuestos por el nuevo régimen impidieron que avanzara la investigación sobre su muerte hasta que la sublevación popular de noviembre de 2014 derroca a Compaoré y el camino queda expedito para localizar sus restos.

En busca de la verdad

El proceso de identificación del cadáver se inicia en 2015 con la exhumación de los cuerpos, la toma de muestras y la realización de pruebas de ADN, primero en Francia y luego en un laboratorio de Santiago de Compostela. Sin embargo, los resultados no son concluyentes y no se puede establecer ningún perfil genético. Para mayor embrollo, un estudio topográfico realizado en marzo pasado en los terrenos del Conseil de l’Entente, el lugar donde asesinaron a Sankara y a sus camaradas, revelaba la existencia de tumbas no identificadas. Automáticamente, el juez de instrucción François Yaméogo abre una investigación. La paradoja es que este descubrimiento se produce a raíz de los trabajos previos para la construcción de un memorial en honor de Sankara.

Considera Jaffré en la citada entrevista que su pensamiento está vigente porque “cuando releemos su discurso sobre la deuda externa encontramos las problemáticas que se imponen ahora a numerosos países europeos, como Grecia. ¿No es la deuda un instrumento de sumisión? El discurso de Sankara recoge los argumentos de quienes militan contra la legitimidad de esas deudas. Rechazó someterse al FMI y la ayuda condicionada a las reformas dictadas desde el exterior. Era antiimperialista sin ser dogmático. La mundialización, la omnipresencia de los dictados del FMI y del Banco Mundial siguen siendo desafíos del mundo actual. Por otra parte, Sankara, influido por el ecologista René Dumont, es el primer dirigente político que denunció la responsabilidad humana en la degradación del medioambiente. Pero también defendió la emancipación de las mujeres, rechazó la alienación cultural, lo que no significaba la negación de la cultura dominante pero sí la valorización de una doble cultura, y se preocupó por la dependencia económica de su país, impulsando la industria de transformación del algodón, principal recurso de Burkina Faso”.

Para Antonio Lozano, “el discurso de que África no puede salir adelante sin la tutela occidental sigue vivo, y así seguirá mientras los recursos naturales del continente sean indispensables para el funcionamiento de la maquinaria industrial del Norte. Aceptar referentes como el de Sankara contradice a las claras ese discurso que tanto ha calado en el imaginario de la ciudadanía occidental, como ya antes lo habían hecho los estereotipos fabricados para justificar la esclavitud primero, la colonización después. Sankara debía desaparecer para dejar de ser la esperanza de los pueblos africanos, la voz que reclamaba la unidad del continente, que clamaba contra la injusticia de la deuda externa y se oponía a su pago”.

A su juicio, el nombre de Compaoré ha terminado hundido en el lodo de los dictadores corruptos africanos, mientras que el de Sankara, hoy más que nunca, se sigue alzando como uno de los referentes indispensables de la política del continente, aunque por desgracia no exista en estos momentos nadie en Burkina Faso con el carisma necesario para tomar el relevo de la profunda transformación emprendida por el presidente de los pobres en los años 80. En torno a él y a su obra se elevó un muro de silencio que aún permanece en pie y que tiene el objetivo de que su nombre no signifique nada fuera de las fronteras del continente negro, donde sigue siendo el líder que todos querrían para sus pueblos. Con vistas al 30 aniversario de su asesinato, desde diferentes ciudades del mundo se sigue trabajando para abrir en ese muro fisuras que dejen pasar la voz del hombre que dio a su país el nombre de aquello en que lo quiso convertir: la tierra de los hombres íntegros.

—José Naranjo http://mundonegro.es/ideas-no-murieron/


Una imagen muy poco habitual del dirigente africano

Más información:
—Burkina Faso reabre la investigación del asesinato de Sankara
— Se paraliza la investigación del asesinato del Che Guevara africano
— Golpe de Estado en Burkina Faso

Rusia y China despliegan tropas en sus fronteras con Corea del norte

La norcoreana Choe Son-hui
Rusia despliega tropas en la frontera que comparte con Corea del norte, en un contexto de tensión creciente en la zona que hace pensar en una preparación para la guerra.

Según varios medios británicos, un gran número de soldados fue visto ayer llegando cerca del punto de cruce de Jasán entre Rusia y Corea del norte y que también comparte China.

Fotos capturadas de la zona muestran algunos militares rusos patrullando la cima de la colina Zaozyonara, punto de encuentro entre la Federación Rusa, Corea del norte y la República Popular China.

Este despliegue se produce poco después de que Rusia probara un misil RS-12M en busca de romper sistemas de defensa antimisiles.

Conforme a analistas, el Kremlin está preocupado por la acumulación de tropas estadounidenses en Corea del sur, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del norte, Kim Jong-un, continúan su guerra verbal que podría convertirse, de un momento a otro, en una guerra abierta.

La agencia rusa de noticias Itar-Tass ha informado esta mañana del inicio de un gran simulacro aéreo ruso cerca las zonas fronterizas que culminará con un ejercicio de bombardeos.

Un comunicado del ejército ruso no especifica el número de las unidades participantes en estas maniobras, aunque confirma que los aviones de combate Sujoi Su-35 y Su-30 y bombarderos Su-24M2 y Su-25 participan en las mismas.

Simultáneamente, China ha ordenado desplegar en su frontera con Corea un contingente de 100.000 soldados, informa la agencia Tass. Últimamente Rusia ha realizado maniobras militares conjuntas con China para prepararse en el caso de una eventual guerra en la península.

Por su parte, Pyongyang argumenta que lleva a cabo sus pruebas nucleares debido a los ejercicios militares de Corea del sur y EE.UU. en la peninsula asiática.

Al mismo tiempo, en Moscú la directora del departamento norteamericano de la Cancillería norcoreana, Choe Son-hui, se ha reunido esta mañana con el embajador especial de la Cancillería rusa, Oleg Burmístrov, para discutir la situación en la región.

La huelga del transporte bloquea las carreteras de Francia y los sindicatos anuncian más movilizaciones

Varios sindicatos como CGT y FO anunciaron hoy que prevén nuevas acciones como parte de la huelga de transportistas iniciada esta semana, tras concluir sin ningún acuerdo la reunión celebrada la víspera en el ministerio de Transporte.

El encuentro con la titular Elisabeth Borne, dirigido a dialogar sobre la aplicación de la polémica reforma laboral impulsada por el Gobierno, estuvo marcado por “discusiones muy tensas” a causa de las divergencias, explicó el representante de los transportistas de la CGT, Jérome Vérité.

De su lado, el líder FO, Patrice Clos, lamentó que “la patronal no quiere ceder en nada”, por lo cual las negociaciones fueron inútiles.

Lejos de contribuir a calmar tensiones, la cita avivó inquietudes pues los transportistas conocieron detalles del nuevo Código de Trabajo que antes ignoraban, como que podrían reducirse las remuneraciones por antigüedad, los llamados gastos de carretera y el décimo tercer mes.

Esos pagos, antes protegidos por acuerdos colectivos, se decidirán ahora de forma individual en cada empresa, lo que implica “un golpe” para los trabajadores, según anunciaron los sindicatos.

Por su parte, el ministerio de Transporte emitió un comunicado en el cual admitió que “nuevos temas aparecieron durante la discusión”, por lo cual el 4 de octubre habrá un nuevo encuentro.

Mientras, los sindicatos afirman que la huelga se mantiene y la próxima semana habrá nuevas acciones para mostrar la disconformidad con la reforma laboral impulsada por el gobierno de Emmanuel Macron, y rechazada por una parte importante de la población francesa.

A inicios de esa semana los transportistas llevaron a cabo bloqueos en varias carreteras y autopistas de Francia, que se sintieron con fuerza en el norte del país, a pesar de que el gobierno desplegó los cuerpos de seguridad para intentar impedir el movimiento.

También causaron desabastecimiento en más de 300 estaciones de combustible, y un agotamiento total del producto en más de 100.

Huelgas y cortes de carreteras de los universitarios catalanes en defensa del referéndum

Universitarios de toda Cataluña iniciaron ayer una huelga de dos días para defender la convocatoria del referéndum del próximo domingo, a pesar del cerco represivo.

Los paros, que según los responsables de Educación regionales fueron seguidos de forma masiva en las facultades, comenzaron con cortes de carreteras en varios accesos a Barcelona, ocasionando largas retenciones.

Las organizaciones estudiantiles colgaron en sus perfiles en redes sociales imágenes de centros universitarios vacíos, mientras que a mediodía miles de jóvenes se manifestaron en el centro de Barcelona, coreando consignas a favor de la votación.

Bajo el lema “¡Vaciemos las aulas, defendamos el referéndum!”, la plataforma Universidades por la República inició su protesta la víspera con un multitudinario acto en Barcelona.

El Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) instó a los estudiantes de toda la región a “defender los colegios electorales”, que según los tribunales deben estar precintados por la policía este fin de semana para impedir la votación a toda costa.

“El movimiento estudiantil tiene que movilizarse y ser la punta de lanza de la defensa del referéndum, y hemos apostado por una huelga mucho más pacífica porque queremos crear debate alrededor del 1-O”, dijo Cèlia Appel, portavoz del SEPC en la Universidad de Barcelona.

Con los paros convocados en colegios e institutos de Cataluña esta semana, el sindicato quiere mostrar además su solidaridad con los profesores y directores de centros a los que la Fiscalía ha amenazado para que no colaboren con la consulta.

Los centros electorales -en su mayoría colegios e institutos- han sido uno de los asuntos más controvertidos del 1-O, después de que la Generalitat pidiera a los 947 ayuntamientos catalanes que cedieran locales para colocar urnas, algo a lo que se mostraron dispuestos más de 700 alcaldes.

https://es.reuters.com/article/topNews/idESKCN1C313J-OESTP

El verano rojo de 1919 en Estados Unidos

A casi un siglo del asesinato de Will Brown a manos de un grupo de racistas blancos, ayer se recordó la ola de violencia clasista y racial que azotó a los Estados Unidos durante el «Verano Rojo» de 1919.

Durante los días 28 y 29 de septiembre la ciudad de Omaha, en Nebraska, en el centro noroeste de Estados Unidos, fue testigo de uno de los mayores horrores de violencia clasista y racial en la historia del país norteamericano.

Después de la Primera Guerra Mundial, la Gran Migración llevó a decenas de miles de afroamericanos a las ciudades industriales del norte, entre las que aparece Omaha, que vio duplicarse su población negra de 4.426 a 10.315 en la primera década del siglo XX.

En todo el mundo la Revolución de Octubre había hecho temblar a la burguesía por vez primera. En Estados Unidos los capitalistas reaccionaron frente al movimiento obrero impulsado el racismo y los linchamientos para combatir a la clase obrera, que era negra.

Los brutales enfrentamientos resultaron en la muerte de dos hombres blancos, el brutal linchamiento de Will Brown, un obrero negro de 40 años, el intento de ahorcamiento del alcalde de la ciudad, Edward Parsons Smith, y el incendio del Tribunal del Condado de Douglas, por parte de varios miles de blancos.

El general Wood y otros culparon de los disturbios a obreros afiliados al sindicato Industrial Workers of the World (Trabajadores Industriales del Mundo), compuesto por anarquistas y marxistas.

Las acusaciones eran falsas. Se enmarcaban dentro del llamado Temor Rojo (Red Scare, en inglés), primer periodo de fuerte reacción burguesa en Estados Unidos que conllevó el asesinato y la persecución de cualquier sospechoso de ideas avanzadas.

Los disturbios se reprodujeron en más de una treintena de ciudades de los Estados Unidos. En la mayoría de los casos, los blancos atacaron a los afroamericanos y, en algunas ciudades, los negros respondieron con fuerza a los ataques, especialmente en Chicago, Washington D. C. y Arkansas, donde se produjo el mayor número de víctimas mortales.

¡Rendíos, malditos roedores! (Homenaje a Piolín)

B.

Contaba, hace unos cuatro años a un canal catalán en castellano, Jorge Verstrynge -que, si bien no es santo de nuestra devoción, nos cae simpático- que, hablando en privado cuando era secretario general de AP (antes de ser PP) con el presidente del partido Manuel Fraga sobre la cuestión de Cataluña (entonces no era «problema», a diferencia del «problema vasco»), éste le dijo, son sus palabras: «Cataluña es tierra conquistada» (sic).

De esto hace tiempo, pero no parece que hayan pasado los años viendo lo que vemos hoy, esto es, una nación ocupada por mercenarios con uniforme. Ya lo decía el general decimonónico Espartero (que era «liberal», por cierto): «A Barcelona hay que bombardearla cada treinta años».

Catalunya desconectada de España se puede entender; al revés, no. O sí, pero resulta pelín inimaginable. Y ello por un «efecto dominó»: cae una pieza y le siguen otras hasta desaparecer «España», como desapareció Yugoslavia, sólo que ésta desde el exterior -la OTAN- y el Estado español desde el interior.

Se juega mucho el fascio español. De ahí que hayan mandado tanta fuerza de ocupación. Como si aquello fuera Cuba. O las Filipinas. O el Rif. Y es que España, como tal concepto, nunca existió. Lo que sí existió es la noción de «Imperio» (español, por supuesto), esto es, algo anterior a la revolución burguesa que, en España, todavía se discute si la hubo o no (nosotros creemos que sí, pero muy sui géneris).

Y es que «España y yo somos ansí, señora», que decía un seudodramaturgo franquista (Eduardo Marquina) chuleando, galleando. Sólo saben de vencedores y vencidos (ya se ha visto en el País vasco). ¿Habrá referéndum? (escribimos estas pocas líneas el viernes, 29)? No lo creemos (ojalá lo hubiera), pero, lo haya o no, nada será ya igual.

Salut i força al canut.

Bona nit.

De viejos neolenguajes

Bianchi

La cuestión -empezamos por la síntesis- es no agarrar el toro por los cuernos y no mencionar la bicha: la lucha de clases. Mencionarla provoca urticaria sobre todo en partidos que dicen ser -o les dicen- «antisistema» cuando, como diría Th. Adorno «obedecen al sistema con las formas de la rebelión», esto es, aparentar lo que no se es. No hablo del «stablishment», asignatura «maría» para los «anticasta» que ya son casta, y se retroalimentan entre ellos con numeritos circenses en el hemiciclo (hemicirco) para vivir «de la política», que decía el sociólogo burgués Max Weber (1864-1920). Un Weber que hablaba -aparte de la aparición de la «burocracia» (Schumpeter lo llamaba la «clerecía»)- del partido (político) transformado «en empresa» que tiene como objetivo -escribía- «el control sobre la distribución de cargos». El partido se convierte en «una empresa de interesados». Lo vemos todos los días: corruptelas, chaqueterismo, transfuguismo, puertas giratorias, etc.

Las masas, la «gente», no existen salvo para dos cosas: como fuente de aprovisionamiento de elementos con algún talento y ambiciosos, esto es, desclasados (como Patxi López, por ejemplo, hay infinidad), y para ser objeto de violencias y engaños por parte de las minorías dirigentes -y organizadas frente a la desorganización del pueblo y persecución de sus vanguardias conscientes bajo el capitalismo-, que dijera el padre de la teoría elitista, Gaetano Mosca (1858-1941), o su discípulo hispánico Ortega y Gasset a la española manera. Y es que ahora, en esta casquería de jerga «veteroneoparlabarata» -pedimos disculpas por el palabro-, lo penúltimo en el mercado de las ideologías es hablar de las «élites», como si nuestros destinos fueran teledirigidos por un oscuro Club Bilderberg, más propio de charlatanes a lo Iker Jiménez. Y no de la oligarquía financiera, de fascismo, de lucha de clases, de sinvergüenzas, de cloacas, de «fondo de reptiles», de hijos de puta y demás ralea y patulea. Ya ven que no tocamos el tema catalán.

Buenas tardes.

Detenido un policía belga que estaba en relación con los yihadistas

Yassin Atar en un acto público
Un policía del norte de Bruselas, Momo E.S., ha sido detenido por contactar por WhatsApp con el yihadista que organizó los atentados del 22 de marzo del año pasado, según publicó La Dernière Heure la semana pasada (1).

El atentado causó 32 muertes y 340 heridos, los más sangrientos cometidos en Bélgica. El detenido estaba en contacto con Yassin Atar, hermano de Osama Atar, responsable de la preparación de los atentados.

A su vez, los hermanos Atar son primos de los hermanos El Bakraui, los kamikazes que cometieron los atentados de Zaventem y Maelbeek.

Según la fiscalía, el policía está acusado de violación del secreto profesional, aunque no precisó la naturaleza de su vinculación con el yihadista.

La prensa belga califica de “corrupto” al policía belga, pero finalmente se cumple la regla de que junto a los yihadistas siempre aparecen involucrados los policías.

La acusación de la fiscalía belga pone al descubierto que no era el yihadista quien informaba al policía, sino al revés.

El año pasado, tras la comisión de los atentados, la policía estuvo buscando en Barcelona a Osama Atar, implicado desde 2015 en los atentados que se han cometido en Francia y Bélgica.

En plena invasión de Irak por Estados Unidos, le detuvieron en 2005 en Ramadi, fue condenado a 20 años de cárcel por falsificación de documentos de identidad y pertenencia a Al-Qaeda. La CIA le tuvo encerrado durante tres años en la cárcel de Abu Graib.

Osama Atar
Un documento de WikiLeaks indica (2) que también estuvo preso en Camp Bucca, una cárcel del sur de Irak por la que pasaron numerosos presos que luego dirigirían el Califato Islámico.

En 2010 el Ministerio belga de Asuntos Exteriores, parlamentarios belgas ecologistas y socialdemócratas, entre otros, así como Amnistía Internacional y ONG “humanitarias” intercedieron a su favor para que fuera liberado. Incluso se sumaron 300 personas en una concentración a su favor.

En 2011 el diario belga Le Soir publicó una entrevista mientras estaba en la cárcel en Irak, creando una aureola de “vedette” en torno al yihadista. Uno de los que intervinieron ampliamente en los medios de comunicación belgas y actos públicos fue su hermano Yassin.

La liberación llegó en 2012 y se trasladó a Túnez, donde le detuvieron un año después, acusado de tráfico de armas. De ahí pasó a Bruselas para preparar los atentados que se cometieron tres años después.

En noviembre de 2015 Atar reclutó en Irak y pagó el viaje desde Raqqa de dos kamikazes para que se hicieran explotar junto al Stade de France, en París.

(1) http://www.dhnet.be/actu/faits/un-policier-ripou-sous-mandat-d-arret-il-contactait-des-terroristes-sur-whatsapp-59c2c416cd705ab67ee2db5b
(2) https://wikileaks.org/plusd/cables/06BRUSSELS4193_a.html

Salen a la luz 100.000 documentos con los trapos sucios de la industria química

Carol Van Strum
Durante 40 años los papeles más sucios de la industria química de Estados Unidos han dormido en una granja olvidada de Oregón propiedad de Carol Van Strum. Se trata de 100.000 documentos, de origen judicial muchos de ellos, relativos a juicios contra grandes monopolios, como Dow o Monsanto, y otros sobre organismos públicos, como la Agencia de Protección Ambiental, el Servicio Forestal y la Fuerza Aérea.

Los ecologistas han puesto el fondo documental a disposición de los interesados en un sitio de internet (https://www.poisonpapers.org/), dentro de un proyecto calificado como Los Papeles del Veneno. La biblioteca tiene más de 200.000 páginas y recupera una historia de 40 años de complicidad entre los monopolios y los organismos públicos encargados de las tareas ambientales.

En 1974, cuando se trasladó a vivir a Oregón, Van Strum se apercibió de que el Servicio Forestal fumigaba la región con el herbicida 2,4,5-T y en una ocasión sus cuatro hijos fueron alcanzados por el tóxico cuando pescaban a la orilla del río.

El herbicida era cancerígeno, uno de los cuatro componentes del “agente naranja” que la aviación estadounidense había arrojado en las selvas de Vietnam. A pesar de conocer sus efectos, años después se seguía utilizando en el interior de Estados Unidos.

También utilizaba otro herbicida del “agente naranja”, el E,4-D para destruir los rastrojos. Entre 1972 y 1977 el Servicio Forestal había arrojado 20.00 libras de 2,4,5-T sobre una superficie de 400 hectáreas, incluida la vivienda de Van Strum y la ciudad de Alesa, que está muy cerca.

Tras padecer la fumigación tóxica, los hijos de Van Strum y otros vecinos comenzaron a sangrar por la nariz, padecieron diarreas sangrientas y migrañas. Las mujeres tuvieron abortos, aparecieron animales muertos y malformaciones en los recién nacidos.

Los vecinos escribieron al Servicio Forestal para ponerles al corriente de los sucedido, convencidos de que las fumigaciones no se repetirían. No fue así, por lo que los vecinos pusieron una demanda ante los tribunales, logrando en 1977 una paralización temporal de las fumigaciones y en 1983 la definitiva.

A partir de entonces Van Strum siguió en la misma lucha y llegó a un acuerdo con el abogado que les defendió en el pleito: cobraba honorarios reducidos a cambio de dedicarse a investigar a los monoplios de la industria química y a sesorar a otros litigantes con problemas parecidos.

Así reunió un gigantesco volumen de documentos. En 1983 demostró que la autorización de pesticidas como el 2,4-D se basaban en datos falsos suministrados por una empresa llamada Industrial Bio-Test Laboratories.

Dos de los documentos detallan los experimentos que Dow encomendó a un dermatólogo de la Universidad de Pensilvania para mostrar los efectos del TCDD, que se llevaron a cabo en los años sesenta con presos recluidos en las cárceles. El TCDD es un contaminante muy tóxico que forma parte del  2,4,5-T.

A partir de 1985 Monsanto venció un compuesto químico contaminado por TCDD a los fabricantes de Lysol, que se utilizó durante 23 años como ingrediente de un aerosol desinfectante.

Desde 1990 la Agencia de Protección Ambiental autorizó el empleo de residuos peligrosos como ingredientes inertes en los pesticidas y en otros productos.

La Agencia de Protección Ambiental también ocultó datos del experimento Alsea. Había tomado muestras de tejidos de animales, del agua, de un aborto y de un bebé nacido sin cerebro para probar la relación entre los herbicidas y los falsos embarazos. Las conclusiones completas jamás se publicaron porque todas las muestras estaban contaminadas con TCDD.

Dijeron que la documentación se había perdido. Van Strum litigó durante varios para obtenerla y recuperó 34.000 páginas, que no es toda la información sobre el asunto. No ha habido ninguna manera de llegar más allá.

En 1977 su casa se ardió y sus cuatro hijos murieron en el incendio. Los bomberos dijeron que era intencionado. La casa se había quemado muy rápidamente y de manera completa. La investigación del crimen no acabó nunca, por lo que los vecinos se tomaron la justicia por su mano y derribaron uno de los helicópteros que el Servicio Forestal utilizaba para fumigar.

Van Strum no pudo rconstruir nunca su vivienda y ahora vive en un anexo. Ahora, con 76 años, sigue en la misma lucha de siempre contra los productos tóxicos. “Nada puede detenerme”, dice. La última contribución a su lucha es poner a la vista de todos los documentos que ha ido reuniendo en estos 40 años “para que otros puedan continuar el combate”, dice.

Hay motivos para continuar sin desmayo. Las empresas forestales siguen rociando el medio con 2,4-D, otro componente del “agente naranja”.

Una de las batallas está entablada contra Industrial Bio-Test Laboratories, un apéndice de la lucha contra el Roundup de Monsanto.

Un comandante disidente de las FARC muere en un operativo militar en Colombia

Mora, miembro de las FARC opuesto a la claudicación
Un comandante de la disidencia de las FARC conocido con el alias de “Euclides” murió en una operación militar realizada en el selvático y lluvioso departamento del Guaviare (sureste), acaba de informar el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

“FF.AA. abatieron a Euclides, disidente de FARC, en Guaviare”, escribió el jefe de Estado en Twitter en donde agregó que el “mensaje es claro: entréguense, de lo contrario les espera la cárcel o la tumba”.

El Ministerio de Defensa, indicó en Twitter que Euclides Mora estuvo en las filas de las FARC durante 32 años y que desde el año 2005 “era de los principales cabecillas de la organización”.

Añadió que el guerrillero muerto fue jefe de los frentes 39, 52, 54 y 62 y que desde el año pasado era “cabecilla de Crimen Residual”, que es como llama la oligarquía a los partidarios de continuar la lucha armada.

En diciembre del año pasado el Estado Mayor de las FARC apartó de sus filas a “Gentil Duarte”, “Euclides Mora”, “John Cuarenta”, “Giovanny Chuspas” y “Julián Chollo”, quienes en ese momento cumplían tareas de mando en la organización guerrillera.

Según las FARC se apartaron de la línea político-militar trazadas por la dirección, que firmó un acuerdo de paz con el gobierno colombiano el pasado 24 de noviembre, que es una claudicación del movimiento guerrillero después de 52 años de lucha.

Sin embargo, algunos guerrilleros se opusieron al acuerdo y otros fueron expulsados del grupo armado por no asumir las directrices de la dirección de las FARC.

Actualmente los disidentes operan en departamentos como Guaviare, Guainía y Vichada, estos dos últimos limítrofes con Venezuela, así como en Nariño, fronterizo con Ecuador, especialmente en la localidad de Tumaco.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies