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Categoría: Salud (página 48 de 88)

7 muertos de trombosis cerebral tras recibir la vacuna de AstraZeneca en Reino Unido

Siete personas que recibieron la vacuna de AstraZeneca han muerto por coágulos de sangre en el Reino Unido, de un total de 30 casos identificados hasta ahora, según informó ayer la agencia británica de medicamentos (MHRA).

De los 30 casos registrados hasta el 24 de marzo inclusive, siete han muerto, dijo el MHRA en un comunicado. El organismo regulador dijo que había recibido informes de 22 casos de trombosis venosa cerebral y otros ocho casos de trombosis asociados a una deficiencia de plaquetas, de un total de 18,1 millones de dosis administradas.

“Nuestra revisión minuciosa de estos informes continúa”, dijo la directora de la MHRA, June Raine, en el comunicado, señalando que no se habían notificado casos similares para la vacuna de Pfizer, de la que también se han inyectado varios millones de dosis.

La vacuna de AstraZeneca, desarrollada con la Universidad de Oxford, ha sido objeto de sospecha en varios países tras los graves casos de coágulos de sangre, varios de ellos con resultado de muerte. Algunos países han decidido dejar de administrar la vacuna a los niños menores de cierta edad, como Francia, Alemania, Suecia y Canadá.

Noruega y Dinamarca han tomado una decisión más radical al suspender por completo la vacuna por el momento. En marzo la empresa AstraZeneca aseguró que no había “ninguna evidencia de aumento del riesgo”. El miércoles, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) insistió en que “no se había demostrado ninguna relación causal” entre estas trombosis y la vacuna, pero que era “posible”.

No obstante, la EMA admitió que “se están realizando nuevos análisis”, antes de tomar una nueva decisión la semana que viene.

La EMA se columpia. A mediados de marzo dijo que la vacuna de AstraZeneca era “segura y eficaz” y que “no estaba asociada” a un mayor riesgo de trombosis. “La semana pasada las pruebas no eran lo suficientemente claras”, comentó Paul Hunter, microbiólogo médico de la Universidad de East Anglia.

“Sin embargo, como ahora estamos viendo que la misma enfermedad se produce después de las mismas vacunas en diferentes grupos de población, creo que es más probable que las pruebas apunten a la vacuna de Oxford-AstraZeneca como la causa.

Incluso si se demostrara, el riesgo seguiría siendo “muy pequeño”, continuó, casi como te toque el gordo en la lotería, con la diferencia de que una cobaya totalmente sana puede irse al cementerio de cabeza.

Los negros son los más reacios a vacunarse en Reino Unido

Entre la población de Reino Unido, la población negra es la más reacia a vacunarse contra el coronavirus. Más de 4 de cada 10 adultos de raza negra se mostraron reacios a vacunarse, según una reciente encuesta de la Oficina de Estadísticas Nacionales.

Es el porcentaje más alto de todos los grupos étnicos. Esto se compara con el 13 por ciento de los asiáticos, el 12 por ciento de los mestizos y sólo el 5 por ciento de los blancos.

Aproximadamente 1 de cada 20 adultos (5 por ciento) en Inglaterra está contra la vacunación. Esto incluye a los que se les ofreció la vacuna y decidieron no vacunarse, y a los que dijeron que era muy o bastante improbable que se vacunaran si se les ofrecía.

En cuanto a las principales razones de esta reticencia, los encuestados dijeron estar preocupados por los efectos secundarios (44 por ciento), por los efectos sobre la salud a largo plazo (43 por ciento), por esperar a ver si la vacuna funciona bien (40 por ciento) o por dudar de que la vacuna sea segura (24 por ciento).

En cambio, el nivel de confianza en las vacunas está aumentando en Reino Unido. El sentimiento positivo hacia las vacunas ha pasado del 78 por ciento en diciembre del año pasado al 94 por ciento a finales de febrero de este año, a pesar de la controversia que rodea a la vacuna de AstraZeneca, muy utilizada en Reino Unido.

El rechazo a las vacunas entre los sanitarios italianos conduce al gobierno a imponer su obligatoriedad

En un intento de acabar con la oposición a las vacunas, un decreto del gobierno italiano ha establecido su obligatoriedad para todos los trabajadores sanitarios y los farmacéuticos.

Las muertes y los efectos secundarios causados por las vacunas están desatando un fuerte movimiento de oposición entre los sanitarios. En los hospitales grupos de trabajadores rechazan las inoculaciones.

El primer ministro Mario Draghi ha dicho que los trabajadores sanitarios y farmacéuticos que se nieguen a vacunarse serán despedidos antes de finales de año.

Ayer el Gobierno italiano declaró que el objetivo de la imposición forzosa de las vacunas es “proteger al máximo al personal médico y paramédico, así como a las personas que trabajan en los entornos más expuestos al riesgo de infección”.

El decreto también introduce la protección legal de quienes administran las vacunas, una medida que los sanitarios han reclamado después de que los médicos fueran acusados de homicidio tras la muerte de un hombre vacunado en Sicilia.

La decisión del gobierno italiano animará al británico a hacer lo mismo. Italia ya desempeñó un papel crucial en la introducción del confinamiento en Gran Bretaña y Occidente el año pasado. En diciembre, el mequetrefe Neil Ferguson reveló que Italia había reforzado la confianza de los funcionarios británicos a favor del confinamiento.

Los planes del gobierno de Boris Johnson filtrados el mes pasado revelan que los trabajadores de los asilos ingleses también estarán obligados por ley a recibir la vacuna. Se están estudiando requisitos similares para otros trabajadores sanitarios, como los que trabajan en las salas de los hospitales.

Un documento del comité del gobierno advierte que un gran número de trabajadores sanitarios podría dimitir si se impone la vacunación obligatoria y que sería posible emprender acciones legales invocando los derechos humanos. El equipo está estudiando un requisito legal similar para algunos trabajadores sanitarios de primera línea, como los de los servicios, aunque no se ha tomado ninguna decisión al respecto.

El Primer Ministro Boris Johnson y el Secretario de Estado Hancock han discutido en repetidas ocasiones los progresos que se están realizando para vacunar a los trabajadores sociales y han acordado poner en marcha una legislación que exija la vacunación entre los trabajadores.

El gobierno parece dispuesto a cambiar la legislación para exigir la vacunación a los trabajadores sanitarios, aunque los detalles aún se están concretando. Los funcionarios están debatiendo actualmente la forma que podría adoptar la legislación y se espera una consulta sobre una propuesta final detallada.

https://www.dailymail.co.uk/news/article-9426533/Covid-19-vaccinations-mandatory-health-workers-Italy.html

La vacuna de AstraZeneca va dejando un reguero de cadáveres allá por donde pasa

La semana pasada la vacuna de AstraZeneca mató a Ilaria Pappa, profesora del Instituto Menella. Recibió la primera dosis el 28 de febrero y dos semanas después enfermó. Su estado empeoró el 18 de marzo, lo que motivó su traslado a la sala de neurocirugía del hospital de Nápoles.

Dos días sufrió un accidente cerebrovascular isquémico, fue puesta en coma inducido. Pero ya era demasiado tarde. Los médicos dijeron que había desarrollado un tromboembolismo.

La fiscalía ha abierto una investigación.

El domingo murió otra profesora italiana, Zelia Guzzo, 12 días después de recibir la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca, durante los cuales estuvo hospitalizada en coma a causa de una hemorragia cerebral (1).

Guzzo, que tenía 54 años de edad, impartía clases en el Instituto Politécnico Estatal S. Quasimodo de Gela.

En la imagen de portada aparece otra profesora italiana, Augusta Turiaco, de 54 años de edad, que ha muerto hoy a causa de lo mismo: una hemorragia cerebral causada por la vacuna de AstraZeneca (3).

El 11 de marzo la vacunaron e inmediatamente comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza. Tras la realización de pruebas, le diagnosticaron una trombosis y trombocitopenia grave. Fue ingresada urgentemente en el hospital de Mesina y sufrió una hemorragia cerebral. La operaron, pero los médicos no pudieron salvar su vida.

La Fiscalía de Messina también ha abierto una investigación.

La base de datos Eudra muestra que la mayor parte de los muertos causados por la vacuna de AstraZeneca han ocurrido en Italia y pertenecen a lotes distintos.

La vacuna de AstraZeneca sigue en el mercado y no está claro cuántos muertos son necesarios para dejar de administrarla. Berlín, Munich y Brandenburgo han suspendido estas vacunaciones a las personas menores de 60 años (4).

Del mismo modo, Canadá también ha suspendido esta vacuna de AstraZeneca en menores a 55 años (5).

(1) https://www.quotidianodigela.it/zelia-non-ce-lha-fatta-dopo-12-giorni-e-morta-la-prof/
(2) https://www.ilgolfo24.it/sgomento-a-ischia-muore-docente-di-31-anni-al-cardarelli/
(3) https://www.sicilia24h.it/2021/03/31/morta-per-sopraggiunta-emorragia-cerebrale-la-professoressa-di-musica-che-aveva-ricevuto-il-vaccino-astrazeneca/
(4) https://www.n-tv.de/panorama/Astrazeneca-Stopp-in-Berlin-Muenchen-und-Brandenburg-article22460840.html
(5) http://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2021-03-29/canada-suspende-vacuna-de-astrazeneca-en-menores-a-55-anos

El Pentágono diseña la fabricación rápida de vacunas y fármacos transgénicos

La multinacional General Electric se ha unido al Pentágono para diseñar un laboratorio móvil para la fabricación rápida de vacunas y fármacos transgénicos. Al proyecto se ha unido también la empresa de biotecnología DNA Script.

El acuerdo forma parte del programa NOW (Nucleic Acids On-Demand World-Wide) que dirige la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (Darpa), que desarrolla los proyectos de investigación de Pentágono con tecnologías de vanguardia.

Es un programa para cinco años y 41 millones de dólares de presupuesto adjudicado a GE Research, una filial de General Electric. Su objetivo es fabricar vacunas y fármacos basados en ADN y ARN en pocos días, con el fin de transformar el ADN de las tropas para que resulten inmunes a ataques biológicos y enfermedades infecciosas.

Para llevar a cabo este proyecto a gran escala, General Electric se quiere apoyar en empresas médicas emergentes, como DNA Script, que ha patentado una tecnología de síntesis enzimática que ha integrado en una especie de impresora molecular, llamada “Synthax”. Es capaz de crear una secuencia de ADN personalizada utilizando cartuchos que contienen enzimas naturales en sólo unas horas, más rápido que los métodos convencionales.

Este método permitirá la síntesis de ácidos nucleicos de alta calidad muy rápidamente, que entrarán en el proceso de amplificación desarrollado e industrializado por General Electric.

A finales de enero el Pentágono ya encargó a la empresa de biotecnología el desarrollo de un prototipo de laboratorio para la detección y el diagnóstico rápidos de patógenos, en relación con la pandemia actual.

Además de experimentales, la mitad de las actuales vacunas contra el coronavirus son también transgénicas, con mecanismos de acción sobre el organismo humano que nadie conoce. Precisamente la pandemia actual está siendo un laboratorio para averiguar las reacciones que suscitan en el cuerpo.

Hace años que se llevan a cabo estos experimentos médicos, con resultados dramáticos en muchos casos. En 1999 falleció Jesse Gelsinger, el primero que murió en un ensayo clínico cuatro días después de comenzar la terapia génica.

El experimento se llevó a cabo bajo la coartada de la Universidad de Pensilvania y en colaboración con la empresa Genovo, pero el fracaso obligó a investigar a los investigadores, especialmente al doctor James M. Wilson.

Como tantos otros matarifes modernos, el doctor Wilson tenía dos caras. Era director del Instituto de Terapia Génica Humana de la Universidad de Pensilvania pero, al mismo tiempo, tenía acciones en la empresa propietaria de la tecnología de transferencia genética.

En enero de 2000 la FDA suspendió los experimentos con seres humanos del Instituto de Terapia Génica Humana y luego la Universidad acabó cerrando el programa e indemnizando a la familia de Gelsinger para que mantuvieran la boca cerrada.

Este tipo de prácticas se lograron paralizar hasta la actual pandemia, cuando han proseguido de una manera desvergonzada. Inmediatamente antes de la pandemia, el New York Times todavía publicó un titular clarificador: “Los científicos defienden la suspensión de la terapia génica”.

La Agencia francesa del Medicamento confirma que las trombosis son consecuencia de la vacuna de AstraZeneca

La Agencia francesa del Medicamento (ANSM) ha confirmado la existencia de un riesgo “extraño” de trombosis atípica asociada a la vacuna de AstraZeneca, tras la aparición de nuevos casos en el país galo, entre los que se encuentran dos muertes.

“Se han notificado nueve casos de trombosis de grandes venas, atípicas por su localización (sobre todo cerebrales, pero también digestivas), que pueden estar asociadas a trombocitopenia -disminución del número de plaquetas en la sangre- o a trastornos de la coagulación”, seis más que la semana anterior, señala la ANSM en su última actualización sobre las vacunas del coronavirus.

“El carácter muy atípico de estas trombosis, sus cuadros clínicos similares y el retraso homogéneo de aparición llevan al comité de seguimiento a confirmar la aparición muy rara de este riesgo trombótico en personas vacunadas con la vacuna de AstraZeneca”, explica la agencia farmacéutica.

Estos casos se produjeron “en una mediana de 8,5 días después de la vacunación en personas sin antecedentes específicos identificados hasta la fecha”, añade, y señala que siete pacientes eran menores de 55 años y dos mayores de 55.

Entre estos casos, se registraron “dos muertes” entre el 12 y el 18 de marzo, incluida la de un estudiante de medicina de Nantes que falleció el 18 de marzo varios días después de ser vacunado, mencionada el lunes por la noche por la ANSM en un comunicado y sobre la que se están realizando análisis adicionales, en el marco de una investigación judicial.

La agencia sanitaria explica que “el carácter muy atípico de estas trombosis, sus cuadros clínicos similares y el retraso homogéneo de aparición llevan al comité de seguimiento a confirmar la aparición, muy rara, de este riesgo trombótico en las personas vacunadas por la vacuna AstraZeneca”.

Estos casos se produjeron “en una mediana de 8,5 días después de la vacunación en personas sin antecedentes específicos identificados hasta la fecha”, añadió, y señaló que siete pacientes eran menores de 55 años y dos mayores de 55.

La vacuna desarrollada por el laboratorio sueco-británico y la Universidad de Oxford fue suspendida el 15 de marzo por varios países europeos tras los informes sobre coágulos de sangre, algunos de ellos mortales.

https://ansm.sante.fr/actualites/point-de-situation-sur-la-surveillance-des-vaccins-contre-la-covid-19-periode-du-12-03-2021-au-18-03-2021

Una mujer de 68 años muere tras un choque anafiláctico al día siguiente de vacunarse en Kansas

Una mujer de 68 años, Jeanie Marie Evans, murió el miércoles tras un choque anafiláctico al día siguiente de recibir la vacuna contra el coronavirus en Kansas. Según los registros del servicio de emergencias, la mujer tuvo una reacción alérgica en una clínica de vacunas alrededor de las 4 de la tarde del martes, informó KMBC (1). Tuvo dificultades para respirar y hablar y se le inyectó un EpiPen.

La portavoz del Departamento de Salud y Medio Ambiente de Kansas, Kristi Zears, dijo a The Wichita Eagle que Evans tuvo una reacción anafiláctica durante el período de espera después de recibir la inyección (2). Fue trasladada al hospital y declarada muerta un día después. No está claro si Evans tenía condiciones de salud subyacentes y la agencia de salud de Kansas no indicó qué tipo de vacuna le fue administrada.

Los datos del Vaers de esta semana incluyen 2.306 informes de anafilaxia. El 55 por ciento de los informes de anafilaxia se atribuyeron a la vacuna de Pfizer, el 45 por ciento a Moderna y el 1 por ciento a la vacuna de Johnson & Johnson, que se puso en circulación en Estados Unidos el 2 de marzo.

Como ya explicamos en otra entrada, las vacunas de Moderna y Pfizer contienen polietilenglicol (PEG), conocido por provocar reacciones anafilácticas, mientras que la vacuna de Johnson & Johnson contiene polisorbato 80, también conocido por provocar reacciones alérgicas.

La semana pasada una enfermera de Georgia también falleció a causa de un choque anafiláctico dos días después de ser vacunada con AstraZeneca (3), lo que supuso la primera muerte conocida por esta causa tras la inoculación de una vacuna contra el coronavirus.

Hasta la semana pasada, en Estados Unidos el número de muertos que se relacionan con las vacunas supera los 2.000, mientras que los efectos adversos superan los 800.000. El número de personas vacunadas es de 118 millones.

Para defender las campañas de vacunación, los “expertos” aseguran que las reacciones adversas a las vacunas son muy escasas, en proporción al número de personas vacunadas. No obstante, como medida preventiva, la vacunación se debería estar llevando a cabo en personas sanas, que no requieren de ninguna intervención farmacológica,

Las vacunas contra el coronavirus están causando un daño real para prevenir otro que es una mera suposición.

(1) https://www.kmbc.com/article/obituary-kansas-woman-died-after-receiving-a-covid-19-vaccine/35937877
(2) https://www.kansas.com/news/coronavirus/article250196655.html
(3) https://mpr21.info/una-enfermera-fallece-en-georgia-tras-ser-vacunada-con-astrazeneca-a-causa-de-un-choque-anafilactico/

Más información:
– Las nanopartículas de la vacuna de Pfizer y Moderna desencadenan reacciones alérgicas extrañas
– Ex ejecutivo de Pfizer pide a la UE que suspenda la distribución de la vacuna que se aplicará en España por provocar ‘infertilidad indefinida’ y otros problemas de salud

Sale del coma una niña italiana de 13 años intoxicada por el uso continuo de mascarilla

El uso constante de una mascarilla contribuye a una sobreproducción de dióxido de carbono que, en presencia de enfermedades respiratorias, puede tener graves consecuencias si se reintroduce en el organismo. Es lo que le han dicho los médicos del Hospital Regina Margherita de Turín a los padres de una niña de 13 años de Aosta, que fue dada de alta tras dos semanas de coma en las que estuvo a punto de morir.

La niña sufre de asma y un día, a finales de mayo, durante un ataque se sintió peor que de costumbre: “No puedo respirar”, le dijo a su madre que, al darse cuenta del peligro, alertó inmediatamente al servicio de emergencias.

La crisis respiratoria fue calificada como grave por el personal sanitario del hospital Parini que, tras hacerse cargo de ella y comprobar que no sufría otras patologías, trasladaron a la niña al hospital de Turín.

La niña permaneció ingresada durante dos semanas, mientras sus padres, que no podían reunirse con ella debido al estricto protocolo contra el coronavirus, iban y venían entre Aosta y Turín prácticamente todos los días para ser informados de la evolución de su hija.

Los médicos de la unidad de cuidados intensivos del Regina Margherita salvaron la vida de la niña, que respondió positivamente a los tratamientos y, tras ser intubada y sedada con fármacos, volvió a respirar lentamente de forma autónoma, hasta el día del alta hospitalaria.

En ese momento los médicos revelaron a sus padres que la causa de la crisis respiratoria no era la falta de oxígeno o de aire en los pulmones, sino haber respirado demasiado dióxido de carbono “autoproducido”, es decir, generado por la propia actividad respiratoria de la niña, complicada también por el uso quizás excesivo de la mascarilla quirúrgica para protegerse del coronavirus.

Al salir por la boca el carbono se encontró con la barrera generada por el tejido y esos factores, unidos a la patología asmática, generaron la crisis.

https://www.valledaostaglocal.it/2020/07/13/leggi-notizia/argomenti/cronaca-4/articolo/respira-troppa-anidride-carbonica-sotto-la-mascherina-13enne-aostana-finisce-in-coma.html

La campaña de vacunación del gobierno israelí es delictiva y ha causado 200 muertes

El miércoles Civilian Probe presentó informe al Fiscal General y al Ministro de Sanidad de Israel exponiendo una cadena de fallos y críticas legales y éticas a la campaña de vacunación.

Lo mismo que en otros países, el gobierno de Tel Aviv ha ocultado su relación con Pfizer, denuncia Civilian Probe, por lo que “no es posible analizarlo jurídicamente ni comprender plenamente sus implicaciones para la salud pública… Este encubrimiento arroja una pesada sombra sobre cualquiera que participe en las negociaciones” entre Israel y Pfizer.

“Para generar un demanda de la vacuna [entre la población], el gobierno y el Ministerio de Sanidad lanzaron una campaña agresiva sin precedentes, destinada a que los israelíes se apresuraran a vacunarse”. En el curso de la campaña se ignoraron todas las normas básicas de prudencia y ética médica, y con ellas también las directrices clave formadas después de la Segunda Guerra Mundial en relación con la participación en juicios médicos. En lugar de explicaciones transparentes y claras, la población ha sido engañada por las repetidas declaraciones oficiales de que las vacunas fueron “aprobadas por la FDA” después de pasar “pruebas rigurosas”, lo cual es falso.

“Los sistemas de vigilancia que detectan los efectos secundarios son un requisito fundamental y crítico para conceder la aprobación del uso masivo de cualquier nuevo fármaco y, por supuesto, cuando se administra una operación masiva de un tratamiento definido como experimental a millones de personas, y especialmente cuando ese tratamiento se administra a todo un país”. Sin embargo, Israel no tiene ningún sistema de control.

“Por un lado, el Estado no ha informado a los ciudadanos de que la vacuna de Pfizer se encuentra en una fase experimental que aún no ha finalizado, y que en esta fase están participando realmente en el experimento. Por otro lado, el Estado no ha mantenido sistemas de control y seguimiento transparentes y accesibles al público. Por lo tanto, hay una fuerte sospecha de que esta omisión crítica y negligente proviene de: (a) el temor de que dicha divulgación pueda interferir en la consecución de los objetivos que puede implicar el acuerdo entre Israel y Pfizer, o (b) el temor de que se reduzca la demanda del número excepcional de vacunas que han sido compradas previamente por Israel, y (c) el temor de que se revelen resultados poco halagüeños del experimento realizado en Israel”.

La falta de un sistema de vigilancia no sólo es un crimen potencial contra el pueblo israelí, sino quizás también un crimen contra el resto del mundo, es decir, contra la humanidad. “En ausencia de un sistema de seguimiento transparente que informe sobre los efectos secundarios, no sólo el gobierno israelí y el Ministerio de Sanidad han fallado a los ciudadanos al proporcionar información engañosa, sino que el gobierno israelí ha fallado a Pfizer y al resto del mundo, que está esperando los resultados de un experimento en el mundo real”.

Para despejar cualquier duda, el Civilian Probe alerta al Fiscal General de Israel sobre el posible acto criminal que supone la política de vacunas del gobierno. “Se trata de un intento de engaño, presuntamente delictivo, que debería ser investigado a fondo antes de que el Fiscal General autorice al gobierno israelí a seguir adelante con la supuesta campaña de engaño a los ciudadanos de Israel y del mundo”.

Civilian Probe intenta llenar el gran agujero creado por la falta de un sistema de vigilancia estatal. “Una revisión de los datos de mortalidad publicados por el gobierno muestra que existe una correlación entre el número de vacunaciones y el número de muertes. El exceso de mortalidad es notable en personas de hasta 70 años y también en adultos de más de 70 años, y se mantiene incluso después de compensar las muertes atribuidas al coronavirus. En la población mayor de 70 años -en enero de 2021- se observa un exceso de mortalidad del 19,5% respecto a octubre de 2020 -mes con los datos más altos de coronavirus- y del 22,4% respecto a enero de 2020. En la población más joven, se observó un exceso de mortalidad del 7% en enero de 2021 en comparación con octubre de 2020, el mes con los datos más altos de la corona, y del 7% en comparación con enero de 2020. Cabe destacar que esta tendencia también se mantiene el mes siguiente”.

En Gran Bretaña y Estados Unidos también se ha detectado una correlación entre la vacunación masiva y la muerte. Sin embargo, mucho más problemático es el ámbito de los efectos secundarios, algo que los gobiernos, la OMS, la corrupta industria farmacéutica y, por supuesto, los gigantes de las redes sociales intentan censurar.

Civilian Probe ha elaborado un informe sólido sobre los efectos secundarios de las vacunas de Pfizer, con una tabla en la enumera sus conclusiones: “Hay casi 200 muertes, y eso sólo mirando unos 800 informes de efectos secundarios graves”.

Alrededor del 25 por ciento de las muertes se producen en personas menores de 60 años. El 15 por ciento de ellos tienen menos de 50 años. 7 de los fallecidos son jóvenes, menores de 30 años. Además, el estudio identificó 27 casos de problemas cardíacos en personas menores de 60 años, incluidos 24 casos en jóvenes de 17 a 30 años. En cuanto a las cuestiones relacionadas con las complicaciones médicas femeninas (incluidas las complicaciones del parto, el retraso o la irregularidad de la menstruación, etc.), cabe señalar que hay unos 200 informes adicionales que aún no se han incluido en las conclusiones de Civilian Probe.

https://gilad.online/s/-22-3-21.pdf

El gobierno de Tailandia tranquiliza a la población tras el fallecimiento de un vacunado

El gobierno de Tailandia está tratando de calmar el miedo de la población tras confirmar que un hombre había muerto 10 días después de recibir la vacuna contra el coronavirus a principios de este mes.

La causa de la muerte fue un aneurisma de aorta abdominal y una rotura, dijo el alto funcionario de salud Sopon Mekton, añadiendo que la campaña de vacunación del país sigue adelante.

El hombre fue inoculado el 3 de marzo y murió diez días después. “Estoy seguro de que esta muerte se debe al aneurisma y no está relacionada con la vacuna”, dijo el doctor Sopon en una rueda de prensa.

Un aneurisma es la inflamación del vaso sanguíneo principal que sale del corazón y su ruptura puede ser mortal.

El hombre, cuya edad no fue revelada, tenía una enfermedad preexistente y había sido operado en enero, dijo el funcionario de salud Tawee Chotpitayasunond, quien dijo que tenía “una bomba de tiempo en el cuerpo”, a pesar de lo cual se le vacunó.

El ministro de Sanidad, Anutin Charnvirakul, instó a la población a vacunarse.

Hasta ahora, Tailandia ha administrado unas 136.000 dosis de vacunas contra el coronavirus, la mayoría de ellas de la empresa china Sinovac, pero también se han administrado vacunas de AstraZeneca.

El primer ministro Prayut Chan-o-cha fue el primero en Tailandia en recibir una inyección de AstraZeneca el 16 de marzo, que se retrasó varios días tras los informes procedentes de Europa advirtiendo sobre coágulos de sangre entre algunos receptores.

Los vacunados en Tailandia hasta ahora han sido trabajadores médicos de primera línea o grupos considerados de riesgo por su posible exposición al virus, o por su edad y condiciones de salud preexistentes.

https://www.straitstimes.com/asia/se-asia/thailand-urges-calm-after-death-of-covid-19-vaccine-recipient

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