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Categoría: Salud (página 32 de 88)

La nueva píldora contra el ‘covid’ fabricada por la farmacéutica Merck es mutagénica

Esta semana hemos asistido a una cobertura mediática sin precedentes del “molnupiravir”, un nuevo medicamento antiviral para el tratamiento del covid-19, promocionado por Merck (cuyas acciones se han disparado) en base a una nota de prensa.

El molnupiravir -que aún está en fase de investigación- puede inhibir la producción de virus de ARN como el SARS-CoV-2. Se administra al principio de la enfermedad en forma de píldora durante cinco días.

No hubo ningún documento revisado por pares sobre el estudio, ni se publicaron los datos en el registro de ensayos.

Sin embargo, el gobierno australiano ha asegurado la compra de 300.000 dosis de “molnupiravir” a Merck y el gobierno de Biden ha adquirido 1,7 millones. Si la FDA lo autoriza, será el primer fármaco antiviral oral para el covid-19 (se está preparando una formulación oral de remdesivir).

Merck comenzó a probar el molnupiravir para el covid-19. La empresa ya contaba con la ivermectina en su cuaderno de medicamentos, que también tiene propiedades antivirales y está aprobada por la FDA para el tratamiento de las lombrices. Pero cuando Merck desacreditó públicamente el uso de la ivermectina para el covid-19, a pesar de que algunos de los primeros ensayos demostraban su eficacia, muchos sugirieron que se trataba de un movimiento estratégico de la empresa para dejar de lado la ivermectina (que es barata y no está patentada), para dar paso a su nuevo y muy rentable medicamento.

El “molnupiravir” costará unos 700 dólares por tratamiento y se calcula que la empresa farmacéutica obtendrá hasta 7.000 millones de dólares a finales de este año.

Aunque Merck defiende que los efectos adversos no son importantes, un estudio reciente publicado en Nature afirmaba que el molnupiravir es “mutagénico”, es decir, que aumenta la frecuencia de las mutaciones del ARN viral y perjudica la replicación del SARS-CoV-2 en modelos animales y en humanos.

Hay que recordar que cuando el remdesivir fue probado por la OMS (ensayo Solidaridad) con la participación de 405 hospitales de 30 países, los resultados, publicados varios meses después, mostraron que no tenía ningún efecto sobre la mortalidad general, el inicio de la ventilación o la duración de la estancia hospitalaria. La OMS emitió una declaración en la que recomendaba no utilizar remdesivir; sin embargo, muchos médicos de hospital siguen utilizando el fármaco para tratar el covid-19.

El ensayo de Merck en fase 3 fue suspendido antes de tiempo. El análisis intermedio sólo incluía datos de 775 sujetos, a pesar de que habían reclutado el 90 por ciento del número total previsto (1.850 sujetos). Los datos de los sujetos restantes no se han publicado. Otro ensayo para investigar la eficacia del molnupiravir en personas hospitalizadas se dio por finalizado el 9 de septiembre de 2021, “por motivos comerciales”.

Uno de los investigadores que participó en la revelación del escándalo del tamiflú, el profesor Tom Jefferson, emprendió acciones legales contra Roche en Estados Unidos, alegando que la empresa defraudó al gobierno federal y a los gobiernos estatales al afirmar falsamente que podía ser una poderosa herramienta para mitigar una pandemia de gripe. La demanda solicitaba el reembolso de los fondos de los contribuyentes por valor de más de 4.500 millones de dólares por “conclusiones científicas falsificadas” y por montar “una campaña de marketing y de presión de gran potencia para engañar al gobierno sobre la eficacia del tamiflú para combatir una pandemia de gripe”.

¿Podría convertirse el molnupiravir en una secuela del tamiflú?

—https://maryannedemasi.com/blog/f/could-the-new-covid-pill-molnupiravir-be-another-tamiflu-saga

Multan a un Primer Ministro australiano por violar las normas sanitarias que aprobó

Las restricciones sanitarias son para los pringaos. Los que las aprueban no las cumplen porque no creen en ellas; sólo las venden. El primer ministro de Victoria, Daniel Andrews, ha sido multado con 400 dólares por infringir sus propias normas sanitarias: esta semana ha estado sin ponerse la mascarilla durante dos días consecutivos.

El hipócrita fue visto sin mascarilla fuera del Parlamento el miércoles y el jueves y fue multado con 200 dólares por cada infracción.

Según las normas sanitarias del gobierno australiano, cualquier persona mayor de 12 años está obligada a llevar una mascarilla cuando sale de su casa.

La policía se puso a investigar después de que las imágenes tomadas por los periodistas le mostraran el jueves caminando por el aparcamiento después de salir de su coche sin mascarilla.

Una portavoz de la policía de Victoria dijo: “La policía de Victoria puede confirmar que ha emitido avisos de infracción al primer ministro Daniel Andrews por incumplir las directivas del Jefe de Sanidad”.

El vídeo, que salió a la luz mientras el estado informaba de un récord de 1.838 nuevos contagios, enfureció a los residentes de Melbourne, que han estado sometidos al confinamiento más largo de la historia.

Ayer el primer ministro se disculpó. “Soy consciente de que cuando me acerqué a dos conferencias de prensa en la parte trasera del Parlamento esta semana, me quité la mascarilla después de salir del coche, antes de dirigirme a las puertas traseras”, dijo Andrews.

“Espero que la policía de Victoria evalúe la situación y si decide imponer una multa, por supuesto que la pagaré”. Le sobra el dinero para pagar esa multa y muchas otras que le impongan.

Un vídeo grabado por el periodista de Seven News Paul Dowsley muestra al Sr. Andrews acercándose a un soporte de micrófono con su maletín y pasando por delante de un pequeño grupo de periodistas.

El vídeo provocó la indignación de presentadores de radio y usuarios de las redes sociales, que condenaron al Primer Ministro por su hipocresía. El presentador de la radio 3AW, Neil Mitchell, pidió a Andrews que pagara la multa a su propio gobierno. “¡Podría tener que pagar una multa a sí mismo!”, dijo Mitchell.

“Primer Ministro, si va a encerrarnos por las infracciones y a multar a las empresas por intentar hacer lo correcto, pues tiene que pagar usted el precio”, añadió.

—https://www.dailymail.co.uk/news/article-10071607/Daniel-Andrews-fined-400-failing-follow-rules.html

Un hospital deniega un transplante de riñón porque la enferma y la donante no están vacunadas

Una mujer de Colorado con insuficiencia renal en fase 5 lucha por cambiar de hospital porque ella y su donante no están vacunados. El sistema hospitalario les ha dado 30 días de plazo para vacunarse o ser eliminados de la lista de trasplantes.

UCHealth, un sistema sanitario con sede en Aurora, Colorado, ha adoptado nuevas normas sobre trasplantes que exigen que los pacientes estén totalmente vacunados.

“Estoy aquí, listo para ser un donante directo para ella. No afecta a ningún otro paciente de la lista de trasplantes”, dijo Jaimee Fougner, donante de un riñón para Leilani Lutali.

“¿Cómo puedo sentarme aquí y permitir que maten a mi amiga, cuando tengo un riñón perfecto y puedo salvar su vida?”, explicó Fougner.

Leilani Lutali recibió una carta de UCHealth la semana pasada en la que se le explicaba que ella y Jaimee Fougner tenían hasta finales de octubre para iniciar el proceso de vacunación o serían eliminadas de la lista de trasplantes.

“Dije que firmaría una renuncia médica. De todos modos, tengo que firmar una renuncia para el propio trasplante, lo que les libera de cualquier cosa que pueda salir mal”, dijo Lutali. “Es una cirugía, es invasiva. Voy a firmar una renuncia por mi vida. No sé por qué no puedo firmar una renuncia a la vacuna contra el coronavirus”.

En agosto, la UCHealth comunicó a Lutali que estar vacunado no sería un requisito para operarse. “A finales de agosto, nos confirmaron que no era necesaria la vacuna contra el coronavirus en ese momento”, dijo. “El 28 de septiembre, Jamie se enteró de que tenían esta política con respecto a la vacuna contra el covirus tanto para el donante como para el receptor”.

Ambos se conocieron en un estudio bíblico hace casi un año y, por razones religiosas y demasiadas incertidumbres, se niegan a vacunarse.

—https://denver.cbslocal.com/2021/10/05/uchealth-kidney-transplant-covid-vaccine/ https://news.sky.com/story/covid-19-unvaccinated-woman-denied-kidney-transplant-in-us-12427654

Suecia y Dinamarca suspenden la administración de la vacuna de Moderna

Eslovenia suspendió la administración de la vacuna de Johnson & Johnson y Suecia y Dinamarca han hecho lo propio con la de Moderna por motivos similares. Ayer los responsables sanitarios del país escandinavo anunciaron que la administración de la vacuna de Moderna quedaba en suspenso para menores de 30 años debido a los efectos secundarios.

El Ministerio de Sanidad ha citado un posible riesgo de patologías que incluyen una inflamación del corazón, como miocarditis y pericarditis, tal y como recoge un comunicado del gobierno.

“Estamos supervisando la situación y estamos actuando rápidamente para garantizar que la vacunación contra la covid-19 es lo más segura posible, mientras tratamos de dar la protección adecuada”, ha aseverado Anders Tegnell, epidemiólogo jefe.

En vez de usar las dosis de Moderna para la población más joven, el gobierno ha recomendado la vacuna de Pfizer para ese grupo de edad.

“La gente que se ha vacunado recientemente, con una o dos dosis, no tienen que preocuparse porque el riesgo es muy bajo”, ha aseverado Tegnell, que ha afirmado que “es bueno conocer los síntomas para estar alerta”.

Simultáneamente, el gobierno danés también anunció ayer la suspensión de la administración de la vacuna de Moderna a los menores de 18 años.

Los responsables sanitarios han indicado en un comunicado que los niños de entre 12 y 17 años serán vacunados con Pfizer. “La vacuna de Moderna es una vacuna segura y eficaz. Sabemos que tanto con la vacuna de Moderna como con la de Pfizer/BioNTech puede provocar en casos raros una inflamación del músculo cardiaco después de la vacunación”, recoge el texto.

“Afortunadamente, es una enfermedad que casi siempre desaparece por sí sola. Y en caso de necesitar asistencia médica, los profesionales están acostumbrados”, ha señalado la directora de la Junta Nacional de Salud, Bolette Soborg.

La semana pasada, las autoridades de Eslovenia dejaron de administrar de forma temporal la vacuna de Johnson & Johnson después de que una mujer muriera tras ser vacunada.

A principios de este año, un gran número de países restringieron el uso de las dosis de AstraZeneca debido a posibles efectos secundarios.

—https://www.europapress.es/internacional/noticia-suecia-suspende-uso-vacuna-moderna-contra-covid-19-menores-30-anos-20211006154721.html

Muere una niña italiana de 13 años horas después de recibir la segunda dosis de la vacuna

Una niña italiana de 13 años ha muerto horas después de recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer contra el coronavirus. Arianna fue vacunada el 30 de septiembre. Poco después enfermó. Fue llevada al hospital y murió unas horas después. Se espera que la fiscalía de Lecce abra una investigación sobre su repentina muerte.

Arianna, de 13 años, estudiante de primer año en el instituto de ciencias de Banzi, recibió su segunda inyección por la mañana. Se fue a casa, pero esa noche cayó enferma sobre las 4 de la mañana. Fue trasladada a urgencias del hospital Vito Fazzi, donde, a pesar de los esfuerzos de los médicos por salvarla, murió.

La noticia comenzó a circular en Trepuzzi al día siguiente por la mañana, sumiendo a todos los vecinos en la desesperación. El alcalde Guiseppe Taurino dijo: ”Todo el mundo siente dolor cuando una comunidad pierde una vida joven. No hay palabras para describir el dolor de los padres que tienen que enterrar a su hijo. El país debe unirse a la familia de la víctima y mostrar su solidaridad y afecto, así como a los compañeros y amigos de la chica, entre los que hay un gran dolor por esta muerte repentina”.

Taurino ha anunciado que la ciudad está de luto oficial.

El doctor Giovanni Serio, director del hospital Vito Fazzi, y el patólogo forense Alberto Tortorella llevarán a cabo una autopsia para determinar si existe una correlación entre la administración de la segunda vacuna de Pfizer y su repentina parada cardíaca 24 horas después.

La tragedia se produce apenas dos semanas después de la muerte de Majda El Azrak, de 14 años, que cayó en coma dos días después de recibir su segunda vacuna de Pfizer y murió 26 días después. El caso está siendo investigado por homicidio involuntario.

Giulia Lucenti, de 16 años, de Bastiglia, cerca de Módena, murió el 8 de septiembre, 16 horas después de recibir su segunda dosis de la vacuna de Pfizer. La niña padecía un prolapso de la válvula mitral desde su nacimiento, pero como dijo su cardiólogo, el doctor Stefano Tondi, “no podía definirse como una niña con problemas de corazón, sino como una niña muy sana que llevaba una vida normal”.

—https://www.corriereadriatico.it/attualita/arianna_morta_malore_vaccino_covid_ospedale_lecce_ultime_notizie_oggi_2_ottobre_2021-6232455.html

¿Hay muchos ‘antivacunas’ en el mundo?

En muchos medios de comunicación se habla de que el número de “negacionistas” de las mal llamadas “vacunas”, es un porcentaje ínfimo, un 3% según ellos. Vamos a demostrar, que es un nuevo error del discurso oficial. Los datos reales independientes (no condicionados por los distintos gobiernos), fueron expuestos en mayo pasado, en un macroanálisis análisis a nivel mundial (397).

En el primer año completo de la pandemia de Covid-19, un 32% de los adultos a nivel mundial, o 1.300 millones de personas, no se “vacunarían”, el 68% dijeron que estarían de acuerdo en “vacunarse” si una “vacuna” contra el coronavirus estuviera disponible para ellos sin costo alguno. Sin embargo, al igual que el número mundial, en la mayoría de los países, los porcentajes no alcanzaron el 70% estimado que, según algunos expertos, sería necesario vacunar para lograr la inmunidad colectiva en una población.

Lo que es más importante, si todos los que dijeron que estaban dispuestos a recibir la “vacuna” contra el coronavirus realmente lo hicieran, solo 38 de los 116 países y áreas que se analizaron durante la segunda mitad de 2020, alcanzarían el umbral mínimo estimado del 70% para lograr la inmunidad colectiva. Solo un país, Myanmar, superaría la estimación más alta del 90%. Si observamos la prensa independiente, encontramos que los datos “oficiales”, no cuadran con la realidad, incluso, el Dr. Raúl Ortiz de Lejarazu reconoce que es bastante grande el número de los llamados “negacionistas” (también llamados “antivacunas”) a nivel mundial.

Un estudio del Imperial College de Londres hecho en junio de 2021, basado en encuestas a más de 68.000 personas de 15 países-estados, analizó el porcentaje de personas que en cada país mostraba confianza en los sueros. Los países-estados incluidos en el estudio fueron: Reino Unido (87%), Israel (83%), Italia (81%), España (78%), Suecia (74%), Dinamarca (74%), Noruega (72%), Canadá (71%), Singapur (70%), Alemania (63%), Estados Unidos (62%), Australia (59%), Francia (56%), Japón (47%) y Corea del Sur (47%). La media fue de 68.3%, que sigue estando acorde con el macroanálisis mencionado anteriormente.

[…] Según se desprende de un estudio, si analizamos las causas de que existan esos “negacionistas”, encontramos que claramente son razones científicas, hay una gran diferencia entre dichos “negacionistas” y los “covidianos»; los primeros, se cuestionan el discurso oficial y buscan fuentes de información científicas e independientes, no sujetas a condicionamientos de ninguna clase, que confirmen o desmientan dicho discurso.

Los segundos, creen lo que dicen los medios de comunicación y no se cuestionan absolutamente nada. Evidentemente, esos “negacionistas”, son los únicos que disponen de información real y con base científica contrastada; así por ejemplo, en Estados Unidos el 53% de los no vacunados, creen que las “vacunas” son más peligrosas que el virus, ese pensamiento es compartido por un 7% de los vacunados y por un 34% de los indecisos.

Como se puede observar, cuanto más “negacionista”, más cerca están de la realidad que demuestran los datos de fallecimientos y nuevos contagios.

Dr. Sergio Javier Pérez Olivero, Estudio de la pandemia. Análisis científico independiente, pgs.176 y stes.

Se confirma la relación entre la vacuna de Johnson & Johnson y la coagulación venosa profunda

Ayer la Agencia Europea del Medicamento (EMA) confirmó la relación entre la vacuna de Johnson & Johnson y los casos raros de coagulación sanguínea en las venas profundas, recomendando que se incluya en la lista de posibles efectos secundarios.

Tras una reunión de su Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia (PRAC), el organismo regulador de los medicamentos dijo que el tromboembolismo venoso, una enfermedad de la coagulación de la sangre potencialmente mortal, debería añadirse al registro de vacunas de Johnson & Johnson como un posible efecto secundario poco frecuente (1). Esta enfermedad hace que se forme un coágulo en una vena de la pierna, el brazo o la ingle, que puede llegar a los pulmones y cortar el suministro de sangre.

Además del problema de coagulación de la sangre, la EMA advirtió que a los posibles efectos secundarios del medicamento hay que añadir la trombocitopenia inmunitaria, un trastorno en el que el organismo ataca por error a sus propias plaquetas. También recomendó añadirlo como posible efecto secundario de la vacuna de AstraZeneca.

Si un individuo tiene un historial de trombocitopenia inmune, el riesgo de desarrollar niveles bajos de plaquetas debe ser considerado antes de la vacunación, y se recomienda el monitoreo de las mismas después de la inoculación con cualquiera de ambas vacunas.

No es la primera vez que se aconseja a Johnson & Johnson que añada el riesgo de coagulación de la sangre como posible efecto secundario, ya que el PRAC destacó anteriormente la posible relación entre la vacuna de la empresa y la trombosis del seno venoso cerebral, así como la trombosis de la vena esplácnica, coágulos que se dirigen al cerebro y al abdomen respectivamente.

La EMA no anunció ningún cambio en su anterior evaluación de riesgos de la vacuna de Johnson & Johnson.

En respuesta a las actualizaciones de la EMA, la farmacéutica dijo que actualizaría la información de su vacuna en consecuencia, al tiempo que repitió el mantra de que los aspectos positivos superaban los riesgos potenciales.

No obstante, los CDC y la FDA han recomendado una pausa en el despliegue de la vacuna de Johnson & Johnson después de la muerte de varias personas y de que otras desarrollaran coágulos de sangre.

Recientemente Eslovenia también ha suspendido la administración de esta vacuna tras la muerte de una joven de 20 años (2).

Un estudiante de medicina de 21 años de la Universidad de Cincinnati (Ohio), John Foley, murió el domingo de la semana pasada tras recibir la vacuna de Johnson & Johnson (3).

La muerte se produjo después de que Brad Malagarie, de St. Martin, Mississippi, sufriera un derrame cerebral causado por un coágulo de sangre en su cerebro cuatro horas después de recibir una única dosis de la vacuna.

En Escocia los ataques cardiacos por tener las arterias bloqueadas han aumentado un 25 por ciento (4) y lo mismo ha ocurrido en Bombay, India, en porcentajes aún mayores.

En Italia, el último informe de la Agencia del Medicamento ha registrado un aumento significativo de los casos en los que se ha encontrado una relación causal entre la vacunación y la muerte (5). Entre los 20 y los 40 años, el índice de casos es tres veces superior al promedio anterior.

(1) https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/ema-confirma-relacion-vacuna-janssen-casos-raros-tromboembolismo-venoso_103168_102.html
(2) https://mpr21.info/eslovenia-suspende-el-uso-de-la-vacuna-de-johnson-johnson-tras-la-muerte-de-una-joven-de-20-anos/
(3) https://www.dailymail.co.uk/health/article-9480051/Medical-student-21-died-day-getting-J-J-vaccine.html
(4) https://www.thetimes.co.uk/article/mystery-rise-in-heart-attacks-from-blocked-arteries-m253drrnf
(5) https://www.laverita.info/in-quattro-settimane-raddoppiati-i-decessi-che-laifa-lega-ai-vaccini-2654969026.html

No se trata de vacunas sí o no, sino de que unas están la lista negra y otras en la lista blanca

Desde el primer momento de la pandemia hemos venido sosteniendo su naturaleza política imperialista. Las grandes potencias han intentado bloquear a determiados países, sacándolos del comercio internacional mediante un cierre controlado de las fronteras y su posterior reapertura condicional, caso por caso.

El cierre de fronteras no sólo ha afectado a las mercancías, provocando una carestía típica de tiempos de posguerra, que va seguida de una inflación galopante. También ha afectado a las personas, culminando con restricciones de viaje que la propaganda intenta justificar por razones sanitarias, para impedir la propagación del virus, pero que en realidad obedecen a motivaciones claramente políticas.

Lo ha vuelto a poner de manifiesto Reino Unido, que ha restringido la llegada a los viajeros no en función de las vacunas que hayan recibido, sino de la región en la que las hayan recibido (1). Los CDC africanos han declarado que la decisión es discriminatoria (2) y lo mismo pueden decir los países que han recurrido a cierto tipo de vacunas y no a otras.

La cuestión no es, pues, vacunas sí o vacunas no, sino que las grandes potencias han colocado a ciertas vacunas en la lista negra porque consideran que sólo son válidas las suyas, las que ellos han homologado.

A partir del 4 de octubre, a las personas que se hayan vacunado en África se les impondrán nuevas medidas preventivas antes de que puedan acceder a Reino Unido, según se desprende de una nota informativa publicada por el gobierno de Londres.

“A partir del lunes 4 de octubre de 2021, a las 4 de la mañana, las normas para los viajes internacionales a Inglaterra cambiarán del sistema de luces rojas, ámbar y verdes a una única lista roja de países y medidas de viaje simplificadas para las llegadas del resto del mundo. Las normas para viajar desde los países y territorios no incluidos en la lista roja dependerán del estado de vacunación”, dice el anuncio.

Aunque se presenta como una simplificación del régimen de viaje al territorio británico, la decisión afecta a todos los Estados miembros de la Unión Africana.

El gobierno británico sólo tiene en cuenta a las personas totalmente vacunadas que se hayan vacunado “en el marco de un programa de vacunación aprobado en Reino Unido, Europa, Estados Unidos o un programa de vacunación británico en el extranjero”. La lista se amplía a las personas vacunadas con una “serie completa de vacunas Oxford/AstraZeneca, Pfizer BioNTech, Moderna o Janssen suministradas por un organismo de salud pública competente en Australia, Antigua y Barbuda”, Arabia Saudí, Barbados, Bahréin, Brunei, Canadá, Dominica, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Israel, Japón, Kuwait, Malasia, Nueva Zelanda, Qatar, Singapur o Taiwán.

Esta lista excluye a los países africanos y suponen gastos adicionales para los viajeros procedentes de África. Se trata de hacer la vida imposible a ciertas regiones del mundo.

“Las medidas adicionales incluyen dos pruebas adicionales (antes de la salida y la ‘prueba del día 8’) y una cuarentena de diez días. Las fuentes no proporcionan ninguna otra explicación o justificación para estas nuevas normas”, dicen los CDC de África en una nota oficial.

Las restricciones británicas van contra los intentos de ampliar la vacunación en África, donde sólo el 4 por ciento de la población está totalmente vacunada. Podrían aumentar “la indecisión sobre las vacunas en África y crear desconfianza en la comunidad”.

El hecho de que el gobierno británico sea uno de los principales contribuyentes al plan Covax hace aún más discriminatoria la resolución.

(1) https://www.gov.uk/guidance/red-amber-and-green-list-rules-for-entering-england
(2) https://africacdc.org/news-item/statement-on-uk-travel-restrictions-september-24-2021/

Eslovenia suspende el uso de la vacuna de Johnson & Johnson tras la muerte de una joven de 20 años

El gobierno de Eslovenia ha suspendido temporalmente la administración de la vacuna contra el coronavirus elaborada por Johnson & Johnson después de que una joven de 20 años falleciera dos semanas después de ser vacunada, según revela el comunicado del ministro de Sanidad del país, Janez Poklukar (1).

De acuerdo con el comunicado, el Ministerio de Salud de Eslovenia actuó de conformidad con el consejo del Instituto Nacional de la Salud Pública que sugirió suspender la vacunación con el fármaco de Johnson & Johnson, registrado sin restricción para grupos de edad, hasta que se aclare la situación en vista de “un acontecimiento adverso grave” tras una inoculación con dicha vacuna.

Según Pokluklar, de momento en Eslovenia solamente se ha registrado un caso con un vínculo comprobado entre la vacunación y la muerte. Al mismo tiempo, añadió que hasta ahora aproximadamente 120.000 personas se han inyectado la vacuna de Johnson & Johnson.

La muerte de la mujer esta semana fue el segundo caso de fallecimiento de una persona vacunada con Johnson & Johnson. No obstante, Pokluklar repitió el mantra de que los beneficios de la vacunación superan los riesgos potenciales.

Paralelamente, las noticias provocaron que miles de eslovenos salieran a las calles para demandar la suspensión de los pasaportes sanitarios y la igualdad de derechos para todas las personas, independientemente de si están vacunadas o no.

Antes de la manifestación, la policía colocó vallas metálicas e instó a los participantes a mantener la calma aunque finalmente empleó gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar a las multitudes que instaban a poner fin al “fascismo del coronavirus”.

En el país balcánico la vacuación era obligatoria para los funcionarios civiles y miitares, y poder trabajar en todas las empresas públicas. No obstante, a finales de setiembre el Tribunal Constitucional también suspendió esa imposición, tras una demanda de un sindicato de la policía (2).

De momento, aproximadamente el 48 por ciento de la población de Eslovenia ya se ha vacunado por completo. Aparte de la vacuna de Johnson & Johnson, la vacunación en el país se realiza con los fármacos de Pfizer, AstraZeneca y Moderna.

A pesar de la vacunación, Eslovenia ha experimentado en las últimas semanas un aumento de “casos positivos” de coronavirus.

(1) https://www.aljazeera.com/news/2021/9/29/slovenia-suspends-johnson-vaccine-over-death-of-20-year-old
(2) https://www.rte.ie/news/world/2021/0930/1249811-global-virus-latest/

La vacunación es una práctica milenaria de la medicina tan criticable como cualquier otra

Uno de los rasgos diferenciadores del conocimiento científico es que no es reduccionista. No se empeña por obtener respuestas simples a fenómenos complejos, una categoría en la que entran aquellos que conciernen a la humanidad en su conjunto. La complejidad aumenta si hablamos de una práctica médica y social, como las vacunas, que tienen mil años de antigüedad, por lo menos.

Las descalificaciones contra los “antivacunas” son consecuencia de ese reduccionismo, cuyo efecto primordial es la inclusión en el coletivo de quienes simplemente expresan una opinión crítica hacia cierto tipo de vacunas o hacia los componentes de las mismas.

El movimiento “antivacunas”, que siempre fue muy pequeño, ha crecido espectacularmente con esta pandemia, al mismo ritmo que la insolencia de los gobiernos, que son los máximos interesados en (des)calificar cualquier opinión disidente. Oponerse a las campañas de vacunación es algo peyorativo en sí mismo, una irresponsabilidad que atenta contra la salud pública. Lo mismo que en el asunto de las mascarillas, algunos hablan de egoísmo, de poner sus propias opiniones por encima del colectivo.

El asunto es justo al revés, pero para eso hay que entender un principio tradicional de la medicina como la vacunación.

Una vacuna no es un fármaco cualquiera cuya ingesta ayuda a que un paciente supere su enfermedad. Normalmente los medicamentos están diseñados para los enfermos, mientras que las vacunas se aplican a los sanos, a quienes no padecen ninguna enfermedad. Antiguamente los manuales de medicina decían que las vacunas tienen un carácter preventivo. Se trata de que una persona no enferme o para que reduzca los síntomas de las enfermdad.

Lo que las vacunas no pueden conseguir de ninguna de las maneras es impedir ni frenar la circulación de ningún virus. No es posible crear un medio aséptico, libre de bacterias y virus, ni dentro ni fuera del cuerpo humano. La política de “cero covid” es imposible y, al final de esta pandemia, los “expertos” han claudicado: debemos “convivir con el virus”. Con mejor criterio deberían haber dicho: “la humanidad lleva conviviendo con los virus desde su mismo origen”.

Tanto las personas vacunadas como las que no lo están intercambian virus cotidianamente. Una persona no vacunada transmite los virus exactamente igual que una vacunada. Si las vacunas son efectivas, como dicen, lo que cambian son las consecuencias para los no vacunados, que son los únicos que deberían mostrar preocupación.

Sin embargo, ocurre al revés, como en tantas otras imposiciones de esta pandemia: sólo se preocupan los que llevan mascarilla y sólo se preocupan los que ya están vacunados. Esta paradoja es consecuencia del miedo, que a su vez es consecuencia de un engaño meticulosamente difundido, porque hasta el más inepto de los “expertos” sabe que ninguna vacuna puede prevenir eso que llaman “contagio”.

No es posible “luchar” contra los virus, ni mucho menos “vencer” a ninguno de ellos, como decían al principio de esta pandemia. Los espectáculos de desinfección que nos mostró el ejército el año pasado en lugares públicos fueron grotescos, lo mismo que los anuncios publicitarios de líquidos capaces de lograr lo mismo en casa o las ceremonias de lavado manos con hidrogel.

No obstante, en torno a los virus y bacterias los “expertos” han acabado engendrando toda una subcultura que se está transmitiendo entre generaciones, en la que se incluyen tanto doctrinas absurdas, pero muy arraigadas, como ciertas prácticas cotidianas de desinfección que han llegado a convertirse en un negocio.

A lo largo de la historia ninguna vacuna ha erradicado ninguna enfermedad, ni de las llamadas “infecciosas” ni de ningún otro tipo, porque hasta hace muy poco tiempo no se han administrado a los que ya están enfermos sino a los sanos. Nunca han tratado de curar sino de prevenir.

Ahora bien, con el tiempo estos principios elementales de la medicina se han ido sustituyendo por otros muy distintos y eso no es consecuencia de ningún “avance”, sino todo lo contrario. Ahora mismo están vacunando de una manera masiva e indiscriminada, sin ningún análisis previo de la persona que la recibe y del tipo de vacuna que se administra. Es algo que jamás había ocurrido a esta escala. Da lo mismo que sean jóvenes, adultos o ancianos, mujeres u hombres, sanos o enfermos…

Las consecuencias son más que evidentes para quien no cierre los ojos: jamás en la historia las vacunas habían producido tal cantidad de muertes ni de efectos adversos, lo que en cualquier otra circunstancia hubiera sido más que suficiente para suspender esta campaña.

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