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Categoría: Salud (página 31 de 88)

Singapur indemniza a las víctimas de los efectos adversos de las vacunas

El gobierno de Singapur ha pagado un total de 782.000 dólares singapurenses (unos 490.000 euros) a 144 personas que han sufrido los efectos adversos de las vacunas contra el coronavirus, según informó el martes el Ministerio de Sanidad.

Un adolescente de 16 años que sufrió un infarto mientras hacía ejercicio la semana siguiente a su inyección recibió 225.000 dólares. La Agencia de Salud de Singapur (HSA) dijo que había recibido casi 10.000 informes de eventos adversos hasta el 31 de julio. De ellos, 400 fueron clasificados como graves.

Más de 4,2 millones de singapurenses han recibido ya dos dosis de la vacuna contra el coronavirus, de una población total de 5,7 millones. Esto lo convierte en el país con la mayor cobertura de vacunación de Asia.

En Singapur las vacunas eran totalmente prescindibles, porque no ha habido pandemia, como en los demás países asiáticos. Aún admitiendo las cifras, oficiales, registró 44 muertes relacionadas con el coronavirus, una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo.

Las mascarillas que se imponen a los niños están contaminadas por agentes patógenos peligrosos

Un laboratorio de la Universidad de Florida ha encontrado 11 peligrosos patógenos en las mascarillas que se imponen a los niños, entre los que se encuentran bacterias que causan difteria, neumonía y meningitis.

Los padres de Gainesville (Florida), preocupados por el peligro que supone para sus hijos el uso de mascarillas durante toda la jornada escolar con un clima de 32°C, enviaron seis mascarillas -cinco de ellas usadas por niños de 6 a 11 años durante 5 a 8 horas en la escuela, y una usada por un adulto- para que fueran analizadas en busca de contaminantes a la Universidad de Florida.

De las 6 mascarillas, 3 eran quirúrgicas, 2 de algodón y una era una polaina de poliéster. Como muestras de control para el análisis se utilizaron mascarillas que no se usaron y una camiseta usada en la escuela.

5 mascarillas estaban contaminadas con parásitos, hongos y bacterias. Uno de ellos contenía un virus que puede causar una enfermedad sistémica mortal en el ganado y los ciervos. También se detectaron otros patógenos menos peligrosos que pueden causar úlceras, acné y estreptococos en las cubiertas de la cara.

Las muestras tomadas de la parte superior e inferior de la camisa revelaron la presencia de proteínas que se encuentran habitualmente en la piel y el pelo, así como en la tierra.

Amanda Donoho, madre de tres hijos de la escuela primaria, se unió a otros padres para enviar las mascarillas al laboratorio porque sus hijos desarrollaron erupciones cutáneas, que según ella fueron causadas por el uso de las mascarillas durante largos períodos de tiempo.

“Nuestros hijos llevaban mascarillas todo el día, siete horas al día en la escuela”, dijo la madre el 17 de junio. “El único descanso que tienen es para comer o beber”.

Donoho dijo que si bien los estudiantes no tienen que usar mascarillas fuera de la escuela desde abril de este año, las mascarillas seguían siendo necesarias cuando se encontraban a una distancia de 1,8 a 2,4 metros. También se exige el uso de mascarillas en los autobuses escolares.

El director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dijo que los niños deben seguir usando mascarillas y mantenerse alejados de la sociedad hasta que puedan ser vacunados, a pesar de que los datos muestran que los niños están mínimamente afectados por el coronavirus.

El gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, firmó el 3 de mayo una orden ejecutiva que suspende todas las restricciones de emergencia relacionadas con el coronavirus, incluido el uso de mascarillas. Sin embargo, algunos distritos escolares como ACPS obligaron a portar las mascarillas durante el resto del año escolar.

ACPS dice que las mascarillas serán opcionales para el año escolar 2021-22, pero seguirán siendo obligatorias en los autobuses escolares hasta mediados de septiembre, a menos que cambien las regulaciones federales de transporte.

—https://rationalground.com/dangerous-pathogens-found-on-childrens-face-masks/

El mito de la vacuna contra la polio y el incidente Cutter

En 1953 Nelson Rockefeller, el artífice de la medicina moderna, fue nombrado viceministro de sanidad de Estados Unidos. Fue quien financió los primeros ensayos de la vacuna contra la polio. Según la doctrina, los laboratorios logran “atenuar” o “inactivar” los virus para luego inoculárselos a los niños.

Inicialmente los procedimientos para ello fueron descubiertos por Jonas Salk, un científico elevado a los altares, junto a los demás próceres de la humanidad. Sin embargo, la vacunción fue un fracaso con gravísimos riesgos para la salud infantil porque los laboratorios no lograron “atenuar” ni “inactivar” el virus.

La historia de la medicina conoce a esta chapuza como “incidente Cutter” por el nombre de uno de los laboratorios que fabricó la vacuna. Como es lógico, fue cuidadosamente silenciado porque periódicamente la polio y las vacunas que “erradicaron” dicha enfermedad se han presentado al mundo como uno de los grandes progresos de la ciencia moderna.

La inoculación de la vacuna de Salk fue suspendida casi inmediatamente y sustituida por otra, la de Albert Sabin, también elevado a las cumbres de la ciencia, que en su caso concurría con una circunstacia adicional: no patentó su vacuna, regalando sus derechos al mundo entero para “erradicar” la polio de la humanidad.

Lo que no se suele recordar es que Sabin no era más que un empleado a sueldo de Rockefeller y que no se trataba de obtener beneficios inmediatos sino abrir un nuevo mercado para el capital. Empezaba un nueva época. Tras la polio y las vacunas contra la polio llegaron todas las demás, que se empezaron a inocular masivamente a los niños.

Ambos tipos de vacunas se preparaban de forma similar, con cultivos de poliovirus en células procedentes de monos Rhesus, lo cual planteó un problema evidente que la doctrina dominante no quiere entender: los virus están por todas partes y, en consecuencia, las células de monos no eran un medio aséptico. Tienen sus propios virus.

Como consecuencia de una doctrina errónea, además de poliovirus, las vacunas portaban los virus propios de los macacos, entre ellos uno llamado SV40, que transmitieron a los niños vacunados en los años cincuenta del siglo pasado. Les inocularon dos virus, al menos, para prevenir la acción posible de uno de ellos.

Como consecuencia, desde los años cincuenta el virus de los simios se está transmitiendo entre los seres humanos al menos por vía fetal, de las madres vacunadas a sus hijos, que no lo han sido. En Estados Unidos lo portan un 10 por ciento de los adultos sanos y un 5 por ciento de niños menores de 12 años, unos porcentajes que se duplican en los casos de inmunosupresión (1).

Es lógico pensar que esos mismos porcentajes, o parecidos, se podrían encontrar en otros países del mundo. Las estimaciones calculan que una cuarta parte de la humanidad es portadora de un virus que corresponde a otra especie zoológica. Aunque no se hayan vacunado contra la polio, millones de personas han recibido el SV40 de sus progenitores.

La contaminación con SV40 también apareció en las vacunas suministradas a los reclutas entre 1959 y 1961. Lo más inquietante es que desde el principio se lanzaron advertencias de la posible contaminación con virus procedentes de los monos (2). En 1955 y 1956 se descubrieron numerosos de ellos en los riñones de los macacos y sólo en 1958 Robert N. Hull descubrió 20 tipos distintos, reiterando la advertencia (3).

En 1960 la multinacional Merck dejó de fabricarla y varias instituciones públicas anunciaron que las vacunas se habían retirado. No era verdad. A los niños les siguieron inoculando las reservas existentes y en algunos países se comercializaron al menos hasta los años ochenta.

Los médicos discuten hoy las consecuencias que las vacunas contra la polio hayan podido tener en la salud de millones de seres humanos en todo el mundo. Al respecto hay numerosa bibliografía.

En 1962 se descubrió que el virus SV40 causaba cáncer en ratas (4), una conclusión que se va imponiendo progresivamente, sobre todo desde la invención de la PCR. Hoy este virus se utiliza en los ensayos de laboratorio para crear células “inmortales”, es decir, de tipo cancerígeno (5).

En 2001 se celebró en Chicago una conferencia médica para abordar las consecuencias sobre la salud humana del virus de los monos, vinculando el mesotelioma pleural al SV40, así como los osteosarcomas, tumores cerebrales y linfomas no hodgkins.

En Estados Unidos las víctimas han creado una fundación para investigar las consecuencias de las vacunas contra la polio (6).

Como todos los mitos modernos, la polio es una enfermedad que aparece envuelta en la bruma de los medios de comunicación y divulgadores seudocientíficos. A la primera enfermedad mediática, con el Presidente Roosvelt como máximo exponente, se le sumó la primera vacuna mediática.

La OMS dijo en 2015 que las vacunas habían “erradicado” la polio, aunque cinco años después se desmintió a sí misma, como tiene por costumbre. Había detectado un nuevo brote en Sudán (7).

Como suele ocurrir, para demostrar la eficacia de las vacunas con datos cuantitativos, a la polio le cambiaron el nombre. Ahora ostenta nombres como síndrome de Guillain-Barré y otros. De esa manera las vacunas son siempre infalibles: una persona vacunada contra la polio no podía ser diagnosticado de polio, sino de meningitis, por ejemplo.

El 6 de marzo de 2004, la revista nigeriana Weekly Trust publicó una entrevista con el doctor Haruna Kaita en la que denunciaba otra constante de las campañas de vacunación en el Tercer Mundo: las vacunas orales contra la polio que se estaban suministrando a los niños de aquel país africano contenían contaminantes tóxicos con efectos anticonceptivos (8).

(1) S.Jafar, M.Rodríguez-Barradas, D.Y.Graham, J.S.Butel: Serological evidence of SV40 infections in HIV-infected and HIV-negative adults, en Journal of Medical Virology, vol.54, 1998, pgs.276 y stes.; J.S.Butel y otros: Evidence of SV40 infections in hospitalized children, en Human Pathology, vol.30, 1999, pgs.1496 y stes.
(2) Herald R. Cox: Viral vaccines and human welfare, en The Lancet, 1953, pgs.1 y stes.
(3) New viral agents recovered from tissue cultures of monkey kidney cells, en American Journal of Hygiene, vol. 68, 1958, pgs. 31 y stes.
(4) A.J.Girardi y otros: Development of tumors in hamsters inoculated in the neonatal period with vacuolating virus SV40, en Proceedings of the Society for Experimental Biology and Medicine, vol.109, 1962, pgs.649 y stes.
(5) Michael E. Horwin: A cancer causing monkey virus from FDA-approved vaccines, en Albany Law Journal of Science & Technology, vol. 13, 2003 http://www.sv40foundation.org/CPV-link.html
(6) http://www.sv40foundation.org/
(7) https://mpr21.info/la-oms-detecta-un-nuevo-brote-de-polio-en-sudan-despues-de-declarar-a-africa-libre-de-la-enfermedad/
(8) https://mpr21.info/2020/03/contagio-la-oscura-historia-de-las.html

Canadá: un hospital vacío durante las sucesivas olas de virus se llena luego con los vacunados

La doctora Rochagné Kilian, médico de urgencias y de familia en los Servicios de Salud de Grey Bruce (GBHS) en Ontario, Canadá, afirma que durante la pandemia sólo admitió en la UCI a dos pacientes que dieron positivo en la prueba de “covid”.

Aclaró, además, que eso no significaba que estuvieran en cuidados intensivos a causa del “covid”, sino sólo que habían dado positivo en algún test. Dijo que su servicio de urgencias estuvo “muerto” durante todas las oleadas de “covid” y que había tomado fotos de las cifras oficiales para demostrar que “no tenían nada que ver” con la falta de pacientes.

Kilian dimitió recientemente de su cargo porque durante la pandemia los servicios de salud de Ontario habían sobrepasado los límites éticos. Criticó el estado de la sanidad en Canadá y afirmó que la atención al paciente individual se había abandonado durante la “farsa que hemos vivido”.

Desde el inicio de la campaña de vacunación la doctora observó un sorprendente aumento del número de pacientes ingresados con problemas cardíacos que no se ajustan a las categorías de riesgo. A medida que más personas recibían la inyección, vio una serie de eventos extraños en sus pacientes. Había “personas que llegaban con hipertensión recién diagnosticada, diabéticos controlados que ya no lo están, sus azúcares son muy altos o muy bajos… El único factor constante… que cambió en sus vidas fue la inyección de un biológico experimental”, dijo Kilian.

La médico también criticó la coerción que se ha ejercido sobre las personas para que admitan una vacuna experimental y la falta de información que han recibido antes de vacunarse.

—http://lesmanchettes.com/societe/sante/1918-dre-rochagne-kilian-80-des-patients-des-urgences-avec-des-problemes-mysterieux-ont-eu-les-deux-vaccins

En Taiwán han muerto más personas tras las vacunas que a causa del virus

En Taiwán no ha habido pandemia. Desde que se notificaron los primeros “casos” en febrero del año pasado, solo se han atribuido 846 muertes al coronavirus. Las cifras de mortalidad se redujeron con respecto a años anteriores, por lo que el gobierno podía haber prescindido de vacunas, pero la inoculaciones tienen poco que ver con ninguna enfermedad.

Taiwán se inscribió en el programa Covax de la OMS y comenzó a vacunar el 22 de marzo de este año. En aquel momento el país no había registrado ni una docena de muertes atribuidas oficialmente al virus. Desde entonces y hasta el 6 de octubre la cifra se ha disparado a 846, de las que 836 son posteriores a las vacunas, según datos oficiales del ECCC (Centro de Mando de Epidemias).

Hasta el 11 de octubre, 4,48 millones de taiwaneses, es decir, alrededor del 19 por ciento de la población, habían sido vacunados en su totalidad y 13,7 millones, es decir, alrededor del 59 por ciento de la población, habían recibido una dosis. La campaña de vacunación se ha llevado a cabo con AstraZeneca, seguida posteriormente de Moderna Pfizer y Johnson & Johnson.

Cuando Taiwán inició la vacunación empezó a surgir una tendencia alarmante. La media más alta de “nuevos casos” antes de que se pusieran en marcha las primeras vacunas fue de sólo 3. El 28 de mayo la media se había disparado a 597.

En casi todo el mundo el aumento de casos y muertes fue anterior a que las vacunas estuvieran disponibles. En Israel el récord de “casos” en un solo día se registró tras el inicio de la campaña de administración de la tercera dosis de Pfizer, que los “expertos” trataron de encubrir con el invento de la variante delta.

Taiwán siguió el mismo recurrido que Israel. La media de “casos” en la isla no bajó de los 10 “nuevos casos” hasta septiembre. Desde entonces, a pesar del aumento de la vacunación, la media nunca ha conseguido alcanzar los niveles anteriores a la vacunación. La media de siete días más baja que Taiwán ha visto desde que comenzó a vacunar a sus ciudadanos se registró en 5 el 5 de septiembre.

De las muertes notificadas al CECC de Taiwán tras las vacunaciones, 643 se atribuyeron a pacientes que recibieron dosis de AstraZeneca, 183 recibieron dosis de Moderna y sólo 22 recibieron la vacuna Medigen específica de Taiwán. Aunque se registraron como acontecimientos adversos tras la vacunación, muchos funcionarios taiwaneses han respondido al informe de la CECC afirmando que estas muertes pueden no haberse debido intrínsecamente a las vacunas. No obstante, la CECC manifestó anteriormente su posición de que las reacciones a la vacuna Moderna dieron lugar a acontecimientos adversos mortales.

Como la media de muertes relacionadas con el coronavirus sigue fluctuando entre 0 y 1, como lo ha hecho durante varias semanas, es posible que las muertes notificadas al CECC de Taiwán después de la vacunación sigan superando las atribuidas al virus durante algún tiempo.

Cualquiera puede ententender el caso de Taiwán: las vacunas no son necesarias, no son seguras y no son eficaces.

—https://www.zerohedge.com/news/2021-10-14/deaths-following-vaccination-reported-taiwan-exceed-nations-covid-deaths

En Japón no ha habido confinamiento ni tampoco pandemia

Las cifras demuestran que en el sudeste asiático tampoco ha habido pandemia. Incluso en países como Taiwán la mortalidad se redujo el año pasado. Los que esperaban otra cosa se estrujan los sesos para buscar explicaciones. Cualquier cosa antes que reconocer su error.

Como ya hemos expuesto en otras entradas anteriores, en Japón ha habido más muertes por suicidio que por coronavirus (18.000), especialmente preocupante ente los jóvenes, a causa del cierre de las escuelas y colegios.

La baja tasa de mortalidad de Japón sorprende a los “expertos” porque el gobierno de Tokio no adoptó prácticamente ninguna medida de restricción sanitaria, excepto el cierre de fronteras, que no explica nada porque, a pesar de tener a China muy cerca, los pocos casos reconocidos han tenido un origen interno.

Este verano pasado el país celebró los Juegos Olímpicos sin que se apreciara ningún cambio en el patrón de contagios, enfermedades o muertes. Los hospitales no se colapsaron, ni con los autóctonos ni con los foráneos.

También celebraron fiestas multitudinarias en la calle, como en marzo la de los cerezos en flor, que congrega a miles de personas en las calles.

El crucero Diamond Princess, del que ya nadie se acuerda, estaba atracado en el puerto de Yokohama al comienzo de la pandemia, es decir, que Japón tenía todos los ingredientes para haber padecido una pandemia de vastas proporciones… si la teoría fuera correcta.

Japón no ha conocido el confinamiento domiciliario y este año cerró durante 112 días los negocios. Por lo tanto, si la teoría del contagio fuera correcta, el año pasado las cifras de la pandemia se hubieran disparado. No fue así.

Japón tiene una de las poblaciones más envejecidas del mundo, sin que la pandemia haya tenido ningún efecto visible entre los ancianos.

La concentración de la población y el hacinamiento en grandes ciudades también es muy elevada en Japón.

Los japoneses tienen un elevado índice de consumo de tabaco, lo que no ha redundado en una enfermedad caracterizada como respiratoria.

La campaña de vacunación no era necesaria en absoluto.

Las explicaciones de los expertos de pacotilla son un chiste. Se han olvidado de que cuando los hechos no confirman una hipótesis, hay que descartarla y cambiarla por otra.

Recortes y privatización: en Francia cada vez hay menos hospitales y menos camas hospitalarias

En 2020 el número de camas hospitalarias siguió disminuyendo en Francia, a pesar de la pademia, según un estudio estadístico del Ministerio de Sanidad publicado el 29 de septiembre. El número de camas disminuyó un 1,5 por ciento en el año, lo que supone unas 5.700 camas de hospital menos.

El año anterior Francia ya había perdido 3.400 camas de hospitalización completa y 4.000 en 2018. Desde 2013 se han cerrado 27.000 camas de hospitalización completa, reconoce el Ministerio.

“Este descenso continúa una tendencia observada desde hace varios años, que refleja la voluntad de reorganizar la oferta en un contexto de desplazamiento hacia la atención ambulatoria, pero también de limitaciones de personal que no permiten mantener las camas”, añade el estudio.

El turno ambulatorio es el argumento para fomentar la atención extrahospitalaria. El Ministerio se congratula de que en 2020 la capacidad de hospitalización a domicilio haya aumentado un 10 por ciento.

La reducción de la duración de la estancia en el hospital es algo positivo para muchos pacientes, pero hay muchas dudas sobre la atención que se prestada en el propio domicilio. En realidad la atención ambulatoria favorece al sector privado frente al hospital público. ¿Realmente tienen gente que los atienda?, ¿Está la vivienda adaptada a los ancianos o dependientes?, se pregunta Fanny Vincent, profesora de la Universidad de Saint-Étienne.

El número de camas de cuidados críticos (reanimación, cuidados intensivos y monitorización continua) aumentó el año pasado. Pero aunque se instalaron 786 camas de reanimación adicionales, la tendencia general no cambia: sigue habiendo menos plazas hospitalarias en el país.

Además, cada vez hay menos hospitales: “Bajo el efecto de la reorganización y la reestructuración, el número de entidades geográficas de carácter público o privado ha seguido disminuyendo (25 establecimientos menos el ao pasado)”, dice el estudio. “El descenso es más acusado en los hospitales públicos”, añade.

Francia ha visto cerrar 78 hospitales públicos desde 2013, principalmente pequeños hospitales locales.

(*) https://drees.solidarites-sante.gouv.fr/publications/etudes-et-resultats/entre-fin-2019-et-fin-2020-la-capacite-daccueil-hospitaliere

Moderna recibió 300.000 informes de efectos adversos en sólo tres meses de vacunación

El fabricante de la vacuna Moderna recibió 300.000 informes de efectos adversos tras la vacunación en un periodo de tres meses tras el lanzamiento de su vacuna, según un informe interno de Iqvia, una empresa que ayuda a Moderna a gestionar los informes.

Esa cifra es muy superior al número de informes de efectos adversos sobre la vacuna de Moderna que se encuentran disponibles públicamente en Vaers, el sistema federal que hace un seguimiento de dichos eventos adversos.

Los fabricantes de vacunas como Moderna están obligados por ley a enviar todos los informes de efectos adversos que reciben al Sistema de Notificación de Efectos Adversos de Vacunas, donde se hacen públicos cada semana.

Dirigido por los CDC (Centros para el Control de Enfermedades) y la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), el sistema Vaers es crucial para el seguimiento de posibles problemas con las vacunas. Ayudó a los científicos a determinar que las vacunas contra el coronavirus pueden causar problemas cardíacos en adultos jóvenes.

La razón de este desfase no está clara. Es posible que Moderna simplemente siga procesando los informes, aunque el número de informes sobre la vacuna de Moderna en el Vaers de la primera mitad de este año se mantuvo casi plano esta semana.

La cifra de 300.000 proviene de una actualización interna proporcionada a los trabajadores por Iqvia, una empresa poco conocida pero enorme que ayuda a los fabricantes de medicamentos a gestionar los ensayos clínicos. Con sede en Carolina del Norte, Iqvia tiene 74.000 trabajadores en todo el mundo y facturó 11.000 millones de dólares el año pasado.

A principios de esta semana, Richard Staub, el presidente de la división de Soluciones de Investigación y Desarrollo de Iqvia, envió una actualización del segundo trimestre de este año que llevaba la etiqueta “Confidencial – Sólo para distribución interna”.

Una persona con acceso a la presentación proporcionó capturas de pantalla de la diapositiva correspondiente, en la que se explica claramente que los 300.000 informes de efectos adversos se recibieron en “un período de tres meses”, no desde la introducción de la vacuna en diciembre, y se diferencia entre ellos y las “consultas de información médica”.

La diapositiva no aclara de qué tres meses se trata, pero se refiere al lanzamiento mundial de la vacuna, que esencialmente tuvo lugar en el primer trimestre de 2021. Tanto si la diapositiva se refiere a los meses de enero a marzo como a los de abril a junio, la cifra de 300.000 empequeñece el número de informes en el Vaers para la vacuna Moderna en cualquiera de los dos períodos.

Una consulta al Vaers revela aproximadamente 110.500 informes de eventos adversos en todo el mundo para la vacuna de Moderna completados de enero a marzo. Todos menos 650 fueron en Estados Unidos. Vaers también incluye 78.000 informes completados de abril a junio, incluyendo 71.400 en Estados Unidos.

Estas cifras exageran el número de informes que Moderna ha proporcionado, porque incluyen muchos informes de pacientes, médicos y otros proveedores de atención sanitaria, además de los de Moderna.

El Vaers se creó en 1990 y está gestionado conjuntamente por los CDC y la FDA, que contratan a General Dynamics para que lo administre. Ha tenido problemas para atender a los cientos de miles de informes que ha recibido sobre las vacunas desde que empezaron a distribuirse en diciembre. Durante gran parte de la primavera, se retrasó meses en hacer públicos los informes.

El Vaers suele caracterizarse como un sistema voluntario. Sin embargo, los médicos y los proveedores de atención sanitaria están obligados a informar de ciertos efectos adversos graves tras la vacunación, incluidas las muertes. Sin embargo, los CDC y la FDA no tienen ninguna forma real de comprobar si lo están haciendo.

Los profesionales de la salud pueden decidir si informan de los efectos adversos menos graves. Muchos han decidido no hacerlo en el caso de las vacunas, porque el volumen de informes ya es muy alto.

Sin embargo, los fabricantes de vacunas deben enviar todos los informes que reciban, tal y como aclara el sitio web de Vaers. Distingue entre los proveedores de atención sanitaria, a los que se «anima encarecidamente» a notificar diversos acontecimientos, y los fabricantes como Moderna, que “están obligados a notificar al Vaers todos los acontecimientos adversos de los que tengan conocimiento”.

—https://alexberenson.substack.com/p/some-actual-news

Islandia suspende la vacunación con Moderna por el riesgo de miocarditis

Ayer el gobierno de Islandia suspendió el uso de la vacuna de Moderna contra el coronavirus, alegando un mayor riesgo de inflamación del corazón. “Como hay un suministro suficiente de la vacuna de Pfizer en el país […] el jefe de epidemiología ha decidido no utilizar la vacuna Moderna en Islandia”, reza un comunicado publicado en la página web de la Dirección de Salud nacional.

La decisión fue motivada por “el aumento de la incidencia de miocarditis y pericarditis tras la vacunación con la vacuna Moderna”, dijo el jefe de epidemiología en la nota. Desde hace dos meses, Islandia administra una dosis adicional “casi exclusivamente” con la vacuna Moderna a los islandeses vacunados con Janssen, un suero de dosis única comercializado por el laboratorio estadounidense Johnson & Johnson, así como a las personas mayores e inmunodeprimidas que han recibido dos dosis de otra vacuna.

Esto no afectará a la campaña de vacunación en esta isla de 370.000 habitantes, donde el 88 por ciento de la población mayor de 12 años ya está totalmente vacunada. Suecia y Finlandia también han suspendido el uso de la vacuna Moderna, pero sólo para los menores de 30 años, y Dinamarca y Noruega la han desaconsejado formalmente para los menores de 18 años, por el riesgo de inflamación del miocardio, el músculo cardíaco, y del pericardio, la membrana que recubre el corazón. Según las autoridades suecas, en la mayoría de los casos las inflamaciones son benignas.

—https://www.dw.com/es/islandia-suspende-la-vacunaci

Las personas que no se vacunen no podrán abandonar Canadá por vía aérea

El gobierno canadiense ha anunciado que, a partir del 30 de octubre, ninguna persona mayor de 12 años, canadiense o no, podrá salir del país por vía aérea a menos que haya completado una pauta completa de vacunación contra el coronavirus.

El miércoles 6 de octubre, el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, y la Viceprimera Ministra, Chrystia Freeland, confirmaron el anuncio hecho en agosto de que los viajeros aéreos que salgan de Canadá deberán estar completamente vacunados contra el coronavirus.

La medida también afecta a los pasajeros de determinados ferrocarriles y a los que viajan en barco durante más de 24 horas, según se detalla en un comunicado de prensa de Transport Canada: “A partir del 30 de octubre, los pasajeros de avión que salgan de aeropuertos canadienses, los pasajeros de los trenes VIA Rail y Rocky Mountaineer, y los pasajeros de buques de pasajeros que realicen actividades no esenciales y en viajes de 24 horas o más, como los cruceros, estarán obligados a vacunarse”.

“Los requisitos de vacunación se aplicarán a todos los viajeros mayores de 12 años que sean pasajeros aéreos en vuelos nacionales, transfronterizos o internacionales que salgan de un aeropuerto canadiense”, señala el documento, lo que significa que los no canadienses también estarán sujetos a la medida.

Desde principios de septiembre sólo han podido entrar en Canadá los turistas vacunados contra el coronavirus, pero los trabajadores temporales y los estudiantes extranjeros que no hubieran recibido las dos dosis de las vacunas reconocidas por Canadá podían entrar en el país, sujetos a pruebas de detección y a una cuarentena de 14 días. Estas personas no vacunadas no podrán salir de Canadá tras la entrada en vigor de la nueva normativa.

Sin embargo, el gobierno canadiense especifica que para los viajeros que estén en proceso de vacunación, “habrá un breve periodo de transición durante el cual podrán viajar si presentan una prueba molecular válida de Covid-19 realizada en las 72 horas anteriores al viaje”. El periodo de transición finaliza el 30 de noviembre.

—https://algerie9.com/les-individus-non-vaccines-contre-le-covid-19-ne-pourront-plus-quitter-le-canada-par-voie-aerienne

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