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Categoría: Salud (página 21 de 88)

En diez meses las vacunas contra el coronavirus han causado 12 veces más muertes que todas las demás en 51 años

Los datos publicados por la Administración de Productos Terapéuticos (TGA) del Ministerio de Sanidad australiano confirman que, en un periodo de tan solo diez meses, se han notificado doce veces más muertes por reacciones adversas a las vacunas contra el coronavirus que por todas las demás vacunas disponibles combinadas en un periodo de 51 años.

La TGA regula la calidad, el suministro y la publicidad de los medicamentos, los dispositivos patológicos, los productos médicos, los productos sanguíneos y la mayoría de los demás productos terapéuticos.

En febrero del año pasado una solicitud de Médicos por la Ética del Covid reveló que la TGA autorizó la vacuna de Pfizer a ciegas. No comprobó los datos extremadamente limitados de los ensayos clínicos y considerarla segura para ser inyectada.

En un principio la TGA intentó dilatar el suministros de la información solicitando una prórroga de 6 meses. Los demandantes tuvieron que presentar una queja ante la Oficina del Comisionado de Información y la TGA respondió confirmando que nunca había visto o solicitado los datos de los pacientes a Pfizer y que simplemente aceptaba el informe de Pfizer sobre su estudio como un hecho.

Los datos de la TGA indican que en un periodo de 10 meses se han producido 8 veces más acontecimientos adversos y 12 veces más muertes por vacunas que las registradas para todas las demás vacunas disponibles combinadas desde el 1 de enero de 1971.

La TGA cuenta con una base de datos de efectos adversos notificados (*) que proceden de un amplio abanico de fuentes, como los ciudadanos, los médicos de cabecera, otros profesionales de la salud y la industria de productos terapéuticos.

Si se busca “vaccine” en la base de datos y se seleccionan las cuatro vacunas disponibles en Australia, con parámetros de fecha del 1 de enero de 1971 a 27 de diciembre de 2021, se concluye que en esos 51 años se han puesto a disposición del público australiano 128 vacunas diferentes, excluyendo las del coronavirus, y se han producido 19.545 informes individuales para las 128 vacunas combinadas, incluyendo 62 muertes.

Si se vuelve a buscar en la base de datos “vacuna covid-19” con el parámetro de fecha del 1 de enero de 2021 al 27 de noviembre de 2021, se encuentran 98.017 informes, incluyendo 725 muertes.

Eso significa que ha habido 12 veces más muertes, 5 veces más informes de efectos adversos y 8 veces más informes de efectos adversos debidos a las vacunas contra el coronavirus que los informados para todas las demás vacunas disponibles combinadas durante un período de 51 años.

(*) https://apps.tga.gov.au/Prod/daen/daen-entry.aspx

Hasta un 95 por cien de los niños se niegan a llevar mascarillas en las escuelas británicas

Los niños muestran un sentido común del que carecen muchos mayores. No quieren hacerse pruebas de coronavirus ni llevar mascarillas en la escuelas británicas.

“Lamentablemente, en las últimas 24 horas hemos recibido informes de al menos seis centros de enseñanza secundaria del noroeste de Inglaterra en los que los niños, en gran número, se niegan a realizar las pruebas de flujo lateral o a llevar mascarillas”, ha declarado Damien McNulty, miembro ejecutivo nacional de la Asociación Nacional de Directores de Colegios y del Sindicato de Profesores.

“Tenemos un colegio en Lancashire en el que sólo 67 niños de 1.300 están dispuestos a someterse a una prueba de flujo lateral y a llevar mascarillas. Se trata de una emergencia de salud pública”, añadió (*).

El gobierno pidió a los colegios que exigieran a los alumnos el uso de mascarillas en las aulas y zonas comunes, pero confiesa de que no tiene pruebas de que eso sirva para nada. Los propios informes del gobierno de Londres sobre si las mascarillas evitarían la propagación del virus en las escuelas no son concluyentes.

La burocracia sanitaria ha tenido que confesar que las pruebas de que las mascarillas impiden la propagación del virus son estadísticamente insignificantes.

“Las escuelas en las que se utilizaron mascarillas en octubre de 2021 vieron una reducción de dos a tres semanas después en las ausencias de covid del 5,3% al 3%, una caída de 2,3 puntos porcentuales”, según la BBC.

“En las escuelas que no utilizaron mascarillas, las ausencias se redujeron del 5,3% al 3,6%, un descenso de 1,7 puntos porcentuales”.

Según el profesor Jim Naismith, de la Universidad de Oxford, cuando Inglaterra abandonó el mandato de las mascarillas en julio y Escocia lo mantuvo, no hubo “ninguna diferencia significativa” en las tasas de infección.

El doctor Colin Axon, asesor del gobierno en el SAGE, desestimó las mascarillas como “mantas de confort” que no hacen prácticamente nada, señalando que la partícula del coronavirus es hasta 5.000 veces más pequeña que los agujeros de la mascarilla.

“Los tamaños pequeños no son fáciles de entender, pero una analogía imperfecta sería imaginar que se disparan canicas a los andamios de los constructores, algunas podrían chocar con un poste y rebotar, pero la mayoría obviamente pasaría”, dijo Axon.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2022/01/06/school-pupils-refusing-wear-face-masks-class-warns-union-official/

Las vacunas provocan desarreglos menstruales en las mujeres, confirma un reciente estudio científico

Poco después de que las vacunas contra el coronavirus empezaran a aplicarse hace un año, algunas mujeres informaron sobre ciclos menstruales erráticos tras recibir las inyecciones.

Algunas dijeron que sus periodos se retrasaron. Otras informaron sobre un sangrado más abundante de lo habitual o de un sangrado doloroso. Algunas mujeres posmenopáusicas que no habían tenido la menstruación en años, dijeron incluso que habían vuelto a menstruar.

Algunas mujeres que se vacunaron tuvieron ciclos que duraron ocho días más de lo habitual, algo que es considerado clínicamente significativo, dijo Alison Edelman, profesora de obstetricia y ginecología en la Universidad Oregon Health & Science y autora principal del artículo.

El estudio lo ha publicado la revista Obstetrics & Gynecology (*) y confirma que los ciclos menstruales de las mujeres cambiaron tras la vacunación contra el coronavirus. Las mujeres inoculadas tenían ciclos menstruales ligeramente más largos después de recibir la vacuna que las no vacunadas.

El retraso fue más pronunciado en las mujeres que recibieron las dos dosis de la vacuna durante el mismo ciclo menstrual. Los investigadores descubrieron que estas mujeres tenían la menstruación dos días más tarde de lo habitual.

El estudio es uno de los primeros en respaldar los informes de mujeres que afirman que sus ciclos menstruales se retrasaron después de la vacunación, dijo Hugh Taylor, director del departamento de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción de la Escuela de Medicina de Yale.

“Valida que hay algo real”, dijo Taylor, quien ha oído hablar de ciclos irregulares de sus pacientes.

Las mujeres posmenopáusicas experimentan sangrado o manchado vaginal, ya sea después de la vacunación o no, lo que puede tener consecuencias clínicas graves y deben ser evaluadas por un médico.

El estudio lo llevaron a cabo investigadores en la Universidad Oregón Health & Science y la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Universidad de Brown, en una colaboración con investigadores de Natural Cycles, cuya aplicación utilizan millones de mujeres en todo el mundo.

La data sin identificar de usuarias que dieron su consentimiento para que su información fuera incorporada a la investigación brindó una gran cantidad de evidencia sobre el modo en que los ciclos de las mujeres cambiaron durante la pandemia.

Los investigadores examinaron los registros de casi 4.000 mujeres que habían monitoreado meticulosamente su menstruación en tiempo real, entre ellas 2.400 que se vacunaron contra el coronavirus y unas 1.550 que no estaban vacunadas. Todas eran residentes de Estados Unidos de entre 18 y 45 años que habían llevado registro de sus periodos menstruales durante al menos seis meses.

(*) https://journals.lww.com/greenjournal/Fulltext/9900/Association_Between_Menstrual_Cycle_Length_and.357.aspx

La falsificación del número de hospitalizados ‘por covid’ en Australia

Desde un pricipio, la pandemia se ha orquestado sobre datos falsificados. Da lo mismo hablar de muertos, como de “casos positivos” o de colapso hospitalario. No sorprende saber ahora que cientos de pacientes australianos que figuraban como hospitalizados “por covid” lo fueron por otros motivos.

El Ministro de Sanidad de Nueva Gales del Sur, Brad Hazzard, confiesa que la mitad de los que figuran en las estadísticas diarias simplemente dan positivo en controles rutinarios de “covid” tras haber sido ingresados por fracturas de huesos, dolores de parto o incluso problemas de salud mental.

La Sanidad de Queensland cometió un fraude similar.

El Primer Ministro, Dominic Perrottet, que a menudo dice que hay que tener en cuenta la tasa de hospitalización y las muertes como verdadero indicador del impacto de la enfermedad, en lugar de las cifras brutas de casos, ha pedido que se establezca una definición uniforme de las hospitalizaciones por el “covid”.

“Hay personas que se cuentan como hospitalizadas por Covid. No fueron allí por Covid. Fueron allí por alguna otra razón y por eso fueron ingresados, y se les han hecho pruebas cuando están allí y se ha descubierto que tienen Covid”, declaró al programa Today Show.

“Así que tenemos que conseguir una definición estándar sobre eso porque estas son las cosas clave que tenemos que rastrear ahora”.

“Una proporción razonable de los casos que se clasifican como hospitalizaciones en Covid son en realidad personas con otros motivos de ingreso», declaró Hazzard. “Los ataques al corazón, los partos, las caídas, nada de eso se detiene sólo porque haya Covid. Llegan al hospital, se les toma una muestra y se confirma el Covid”.

“Esto nos muestra que [el virus] está en la comunidad, pero no necesariamente vemos que sea la razón principal de todos los ingresos”.

Queensland Health también reconoció que puede haber personas que se presenten en el hospital por otro motivo y luego acaban dando también positivo en una prueba de “covid”, registrándose como tales en sus informes.

Como otros países, entre ellos España, Australia también ha reducido el periodo de cuarentena, a causa de las bajas laborales por dar positivo en una prueba de coronavirus o por tratarse de un “caso cercano”.

En Australia hay menos enfermos diagnosticados como “covid” y también menos trabajadores sanitarios activos, ya que una gran parte de ellos está de baja médica.

Las bajas laborales de los trabajadores sanitarios han colapsado los hospitales australianos por falta de mano de obra. La burocracia sanitaria ha tenido que solicitar a los trabajadores que se reincorporen a su puesto de trabajo, aunque hayan dado positivo en una prueba.

—https://www.news.com.au/world/coronavirus/australia/up-to-half-of-nsw-covid-hospital-patients-went-in-for-something-totally-different-and-were-positive-in-routine-testing/news-story/603db6feed20422b3e8b57fd0e159fdb

Australia pagará 50 millones de dólares a las personas que han sufrido los efectos secundarios de las vacunas

El gobierno australiano pagará 50 millones de dólares para idemnizar a las personas que han sufrido efectos secundarios graves tras la vacunación contra el coronavirus. Los efectos secundarios más frecuentes son dolor de brazos, dolor de cabeza, fiebre y escalofríos.

Más de 10.000 personas se han registrado ya en el portal en línea del gobierno para que se les indemnice por los gastos médicos y la pérdida de ingresos debida a la hospitalización tras la vacunación.

La indemnización mínima es de 5.000 dólares australianos (unos 3.230 euros), lo que significa que el programa podría costar al menos 50 millones de dólares, si se aprueba cada solicitud.

El regulador médico australiano, TGA (Administración de Productos Terapéuticos), ha registrado casi 79.000 casos de efectos secundarios para 36,8 millones de dosis de la vacuna. Esto representa una pequeña minoría (0,21 por cien) de los 37,8 millones de dosis administradas a 18,4 millones de australianos hasta la fecha.

“Las reacciones adversas, aunque sólo afecten a una pequeña proporción de la población, tienen un efecto devastador en las personas afectadas”, declaró Clare Eves, directora de un bufete de abogados. Los problemas cerebrales o cardíacos podrían ser indemnizados con cientos de miles o incluso millones de dólares. El gobierno no ha dicho qué pruebas serán necesarias para demostrar estos daños.

La TGA ha identificado 288 casos de inflamación del corazón relacionados con la vacuna de Pfizer, y 160 casos de trombosis con síndrome de trombocitopenia, un raro trastorno hemorrágico, relacionados con la vacuna de AstraZeneca. Nueve muertes estuvieron relacionadas con la campaña de vacunación, la gran mayoría de ellas mayores de 65 años, según la TGA.

Tras un fracaso inicial, Australia intensificó su campaña de vacunación en la segunda mitad del año.

—https://www.smh.com.au/politics/federal/more-than-10-000-australians-have-filed-coronavirus-vaccine-injury-claims-20211115-p598yy.html

El número de muertos como consecuencia de las vacunas se acerca a un millón sólo en Estados Unidos

El número de personas que han muerto en Estados Unidos como consecuencia de las vacunas contra el coronavirus está por encima de las 900.000. La cifra es muy superior a la de los CDC y el Vaers, que contabilizan algo más de 20.000 muertos. Las cifras registradas oficialmente hay que multiplicarlas por 44.

En un estudio, los científicos de la Universidad Columbia concluyen que los riesgos asociados a las vacunas, incluidas las de refuerzo, “superan los beneficios en niños, adultos jóvenes y adultos mayores con bajo riesgo laboral o exposición previa al coronavirus” (1).

Inicialmente los investigadores afirmaron que entre febrero y agosto de 2021 hasta 187.000 personas podrían haber muerto a causa de las vacunas sólo en Estados Unidos, aunque posteriormente consideraron que sus propias cifras podrían seguir subestimando el verdadero impacto de las vacunas, elevando el número de muertes hasta los 820.000 fallecimientos.

No obstante, los últimos cálculos, siguen indicando que la infravaloración es aún mayor (2), ya que puede superar un factor de 44, lo que situaría el número real de muertes por las vacunas en 893.000 fallecidos, sólo en Estados Unidos.

En los 14 días siguientes a la vacunación los datos de Medicare arrojan 52.030 muertes, en una población de 27.431.845 vacunados, es decir, una tasa de mortalidad de 189 por cada cien mil. Dado que Medicare sólo está disponible para el grupo de edad de más de 65 años, con algunas excepciones insignificantes, hay que sumar los datos del Vaers para ese grupo de edad.

En ese tramo de edad, la tasa de mortalidad es de 423 muertes por cada cien mil vacunados. En consecuencia, el factor de infravaloración del Vaers es 44 vaces más bajo que el real, lo que significa que la tasa de notificación de dicha base de datos es del 2,2 por cien para todos los efectos adversos de las vacunas y todos los grupos de edad.

Si esos porcentajes fueran válidos, y contando con 38 millones de personas vacunadas en España, la estimación de muertes en España a causa de las vacunas es de 76.000 fallecidos. Eso significa que el año pasado ha habido un exceso de mortalidad debido a las vacunas superior al atribuido al “covid” en 2020.

(1) https://www.researchgate.net/publication/355581860_COVID_vaccination_and_age-stratified_all-cause_mortality_risk
(2) https://vaersanalysis.info/2021/12/13/using-cms-whistleblower-data-to-approximate-the-under-reporting-factor-for-vaers/

Las vacunas no han reducido la mortalidad sino que la han incrementado

El año pasado los medios de comunicación no paraban de hablar del exceso de mortalidad causado por la pandemia, pero en 2021 se callaron bruscamente: las vacunas lo han solucionado todo.

Sin embargo, en 2021 también ha habido un exceso de mortalidad muy importante en muchos países. El director de la compañía de seguros OneAmerica, Scott Davison, estima que en Estados Unidos es del orden del 40 por ciento. También hay importantes incrementos en Reino Unido, Alemania, Israel y Austria.

Los fallecidos corren en paralelo con las vacunas, es decir, que las vacunas no han reducido la mortalidad sino que la han incrementado, por lo que blanco y en botella.

A diferencia de 2020, la mortalidad se ha incrementado poderosamente entre la población en edad de trabajar, entre los 18 y los 64 años de edad. Al tratarse de personas aseguradas, las cifras se reflejan en la contabilidad de las empresas del ramo.

“Actualmente estamos experimentando la tasa de mortalidad más alta que hemos visto en la historia de esta industria, no sólo en OneAmerica”, dijo Davison. “Una catástrofe que se produzca una vez cada 200 años supondría un aumento del 10 por cien con respecto al periodo prepandémico. Así que el 40 por cien es simplemente inaudito”, añadió.

La mayoría de las muertes notificadas a la aseguradora no están clasificadas como muertes por “covid”, aseguró también Davison.

Las aseguradoras también han comprobado un aumento de las reclamaciones por incapacidad, inicialmente las de corta duración, mientras que ahora están aumentando las de larga duración. “Esperamos que el coste de OneAmerica supere ampliamente los 100 millones de dólares, y esta es nuestra división más pequeña. Así que tiene un gran impacto”, dijo Davison.

En la misma rueda de prensa en la que habló Davison, Brian Tabor, presidente de la Asociación de Hospitales de Indiana, dijo que los ingresos han aumentado de todo el estado, aunque no saben las causas, al menos de momento.

El número de ingresos hospitalarios en el estado es ahora mayor que antes de que se introdujeran las vacunas, e incluso mayor que en los últimos cinco años, confirmó también la doctora Lindsay Weaver, directora de salud de Indiana.

Sólo el 9 por ciento de las camas de cuidados intensivos están disponibles en los hospitales de Indiana, un mínimo para este año y más bajo que en cualquier momento de la pandemia. Sin embargo, la mayoría de las camas de la UCI no están ocupadas por pacientes con covid; sólo el 37 por cien lo están, mientras que el 54 por cien de están ocupadas por personas con otras enfermedades.

La media de muertes diarias atribuidas al covid es menos de la mitad de lo que era hace un año. En el punto álgido de la pandemia, hace un año, murieron 125 personas en un solo día: el 29 de diciembre de 2020. En los últimos tres meses, el mayor número de muertes en un día fue de 58, el 13 de diciembre.

—https://tkp.at/2022/01/03/ceo-der-us-lebensversicherung-oneamerica-berichtet-ueber-40-uebersterblichkeit-update-mit-videostatement/

Holanda se propone administrar seis dosis de refuerzo hasta el año que viene

El ministro de Sanidad holandés, Hugo de Jonge, que aparece en la foto de la portada, ha afirmado que su gobierno prepara otras tres dosis de refuerzo contra el coronavirus. En una carta dirigida al Parlamento de su país el 29 de diciembre, Hugo de Jonge sugiere que el gobierno debería considerar rondas adicionales de vacunas de refuerzo para combatir las nuevas variantes, incluyendo dos este año y otra el que viene.

El ministro asegura que Holanda tiene suficientes vacunas de refuerzo para su campaña actual. Sin embargo, como medida de seguridad, el gobierno ha pedido casi 6 millones de vacunas adicionales que se suman a los 12 millones ya comprados a Pfizer.

Ya existe un acuerdo con la multinacional para comprar al menos 17,5 millones de dosis adicionales antes de 2023. Todavía no se sabe quiénes estarán obligados a recibir esas inyecciones de refuerzo.

Los que se han vacunado es como si no lo hubieran hecho nunca

Los CDC han cambiado la definición de “totalmente vacunado” para incluir sólo a los que han recibido la vacuna de refuerzo.

El organismo estadounidense rebaja los días de cuarentena a la mitad, de 10 a 5 días. En una declaración dicen que el cambio está motivado “por la ciencia”, pero Fauci dijo otra cosa: que era “para que la sociedad pueda seguir funcionando”.

En España el consejo interterritorial casi hace lo mismo: la rebaja a siete días.

Con la pandemia la ciencia cambia muy rápido. En su nueva guía los CDC dicen que las personas que fueron vacunadas pero no recibieron la dosis de refuerzo deben seguir ahora los mismos consejos que las personas no vacunadas. En otras palabras: los que se han vacunado es como si no lo hubieran hecho.

Para las personas que no estén vacunadas o que hayan pasado más de seis meses después de su segunda dosis, o más de dos meses después de la vacuna Johnson & Johnson, y que aún no hayan recibido un refuerzo, los CDC recomiendan ahora una cuarentena de cinco días seguida de un uso estricto de mascarilla durante cinco días más (*).

Alternativamente, si no es posible una cuarentena de cinco días, es imperativo que la persona expuesta lleve una mascarilla en todo momento cuando esté en presencia de otras personas durante los 10 días posteriores a la exposición. Las personas que han recibido la vacuna de refuerzo no necesitan estar en cuarentena después de una exposición, pero deben llevar la mascarilla durante 10 días después de la exposición.

A buen entendedor pocas palabras bastan: los que están vacunados pero no tienen la dosis de refuerzo, debe tomar las mismas precauciones que los que nunca se han vacunado.

A diferencia de las vacunas contra el coronavirus, la triple vírica es obligatoria para ir a la escuela, pero a nadie se le pide nunca la cartilla de vacunación triple vírica en su empresa o cuando entra en un bar, restaurante o teatro. Tampoco hay que llevar mascarilla.

Además, un niño debe recibir dos dosis de la triple vírica a la edad de cuatro años, y luego se acaba de por vida. Los colegios tampoco suelen exigir la vacunación contra la gripe, que se administra anualmente.

Exigir que las personan se vacunen y luego refuercen la vacunación cada seis meses aproximadamente no tiene precedentes y crea una especie de estado de vigilancia permanente.

Recientemente, una directora de los CDC , Rochelle Walensky, confesó que este tipo de medidas no se adoptan por motivos sanitarios, sino para probar la capacidad de aguante de la población.

(*) https://www.nationalreview.com/corner/cdcs-new-isolation-guidance-treats-unvaccinated-the-same-as-un-boosted/

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