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Categoría: Represión (página 43 de 66)

Si bajas a tomar un caña al bar, no te olvides el móvil

El lunes, cuando abran los bares en Inglaterra, los clientes tendrán que mostrar sus móviles a los camareros para comprobar que se han registrado en la aplicación “Test and Trace” del sistema público de salud NHS. Forma parte de las normas de control de la población en los locales de hostelería.

Los últimos reglamentos ordenan que los camareros de los bares miren las pantallas de los teléfonos móviles de los clientes para asegurarse de que se han registrado en la aplicación “Test and Trace” antes de poder servirles una caña.

Los clientes seguirán teniendo la opción de registrarse manualmente, rellenando un formulario con su nombre y número de teléfono.

La guía, publicada antes de la reapertura, señala que “si una persona opta por registrarse utilizando el código oficial QR del sistema de salud, el centro debe comprobar la pantalla de su teléfono para asegurarse de que se ha registrado”.

De acuerdo con las normas que entrarán en vigor la semana que viene, todos los clientes tendrán que registrarse en “Test and Trace”, en lugar de una sola persona por grupo. En consecuencia, si los clientes acuden en grupo, sólo podrán entrar en el local quienes estén debidamente registrados. Los demás se quedarán en la calle, aunque lo más probable es que los clientes dejen de entrar en los bares que se pongan estrictos con las nuevas normas.

Los que no tengan móvil no podrán entrar y aquellos a quienes se les haya acabado la batería, tampoco.

La nueva norma supone una carga adicional para los trabajadores de hostelería, convirtiéndolos en controladores de los clientes.

—https://www.telegraph.co.uk/politics/2021/04/08/exclusive-pub-staff-will-check-drinkers-phones-prove-have-registered/

Más información:
— El gobierno británico impondrá el reconocimiento facial a las puertas de los bares

Los comerciantes se enfrentan a la policía en Roma durante una manifestación contra el toque de queda

En Roma los hosteleros y comerciantes se enfrentaron ayer a la policía frente a la sede del Parlamento durante una manifestación contra el confinamiento y el toque de queda.

Los manifestantes exigen la reapertura de sus locales y protestan contra las medidas sanitarias del gobierno.

La policía cargó contra los manifestantes después de que intentaran romper el cordón y un policía resultó herido en la refriega.

Durante la manifestación, cientos de hosteleros se quitaron las mascarillas para gritar “¡Trabajo!” y “¡Libertad!”. Algunos lanzaron bombas de humo y otros objetos.

Los restaurantes, hoteles y otros establecimientos llevan cerrados desde hace semanas. Entre los manifestantes estaba Hermes Ferrari, propietario de un restaurante en Módena. Reconoce que ha desafiado al gobierno durante meses abriendo su establecimiento a sus clientes. Incluso mientras se acumulaban las multas, “pude pagar a mis trabajadores”, dijo Ferrari, manteniendo el restaurante abierto.

Ferrari gritó a otros hosteleros en la protesta que siguieran su ejemplo. “Tenéis que abrir porque nadie puede deciros que cerréis”, gritó.

Los comerciantes insisten en reabrir permanentemente. A los restaurantes y cafés de las regiones con menor incidencia de casos y de las UCI de los hospitales menos afectadas por la pandemia -que se ganaron el estatuto de “zona amarilla”- se les permitió en ocasiones sentarse a comer y beber antes del horario nocturno.

Sin embargo, antes de las vacaciones de Semana Santa el gobierno eliminó las “zonas amarillas” hasta mayo.

—https://www.ctvnews.ca/health/coronavirus/restaurant-owners-clash-with-police-in-rome-lockdown-protest-1.5376479

Los pasaportes de vacunas se encargaron antes que las vacunas

El gobierno británico siempre ha negado que tuviera previsto de antemano nada parecido a los pasaportes sanitarios pero, como la mayor parte de lo que hemos escuchado desde hace año procedente de fuentes oficiales, es mentira. Los pasaportes se encargaron antes que las vacunas.

En diciembre del año pasado el plan para imponer los pasaportes de vacunas ya estaba en una fase avanzada (1), al mismo tiempo que los ministros mentían en público asegurando que no existía nada similar, porque un documento así resultaría discriminatorio y totalmente erróneo, en palabras de Nadhim Zahawi (2).

Un informe gubernamental del 17 de diciembre muestra las negociaciones con la consultora suiza Zühlke Engineering, una empresa que participa en las aplicaciones de seguimiento y localización del servicio público de salud.

El documento detalla las posibles actitudes de la población ante un certificado de coronavirus, a veces llamado “pasaporte nacional Covid”. Se necesitaría acreditar la vacunación en forma de prueba Covid negativa reciente o una prueba de anticuerpos contra el coronavirus para permitir a la población viajar a lugares potencialmente concurridos cuando el país acabara con el confinamiento.

El informe también incluye diagramas de un certificado Covid basado en una aplicación informática con códigos QR que pueden escanearse, todo ello conectado a los servidores de sistema público de salud. Es casi exacto al actual “Covid Pass” oficialmente aprobado.

En diciembre del año pasado el gobierno de Londres contrató a varias empresas para desarrollar “salvoconductos de libertad” contra la pandemia (3), que se utilizarían para separar a los que se han sometido a las pruebas de coronavirus o se han vacunado, y los reacios a ello.

Mientras tanto, una fuente del Departamento de Salud mentía descaradamente: “Están estudiando si eso es factible, pero no tienen intención de implementar ningún pasaporte de vacunas”. Era como decir que los pasaportes de vacunas no eran realmente pasaportes de vacunas.

(1) https://summit.news/2020/12/15/uk-vaccine-minister-u-turn-absolutely-no-plans-for-covid-passports/
(2) https://summit.news/2020/12/01/gove-claims-government-not-considering-vaccine-passports-to-enter-venues/
(3) https://summit.news/2020/12/22/british-government-contracts-firms-to-make-covid-freedom-passports/

Dos semanas de movilizaciones contra el proyecto de ley ‘antiprotestas’ del gobierno británico

Desde el pasado 22 de marzo se vienen desarrollando manifestaciones para protestar contra un proyecto de ley que amplía de manera significativa los poderes de la Policía y del gobierno para reprimir manifestaciones.

El sábado pasado centenares de personas salieron a las calles en Inglaterra y Gales para expresar su rechazo al proyecto de ley “antiprotestas”, aprobado por la Cámara de los Comunes del Parlamento británico. Las manifestaciones bajo el lema “Kill the Bill” (“Paremos el proyecto de ley”) se han desarrollado en al menos 25 ciudades. La polémica medida legislativa, de aproximadamente 300 páginas, otorga a la Policía de Inglaterra y Gales el derecho a imponer condiciones previas a las manifestaciones no violentas, tales como horarios de inicio y finalización en protestas estáticas, poder que ya tienen en relación con las marchas, e incluso establecer un límite de ruido.

Los manifestantes temen que el nuevo Proyecto de Ley de Policía, Crimen, Sentencias y Tribunales, que se está tramitando en el Parlamento y otorga a las fuerzas de seguridad mayores poderes para restringir las protestas en aras del orden público, restrinja su derecho de reunión e impida su participación en manifestaciones. Mas de 100 personas fueron detenidas solamente en las manifestaciones que se desarrollaron en Londres el sábado.

La ley abarca endurecimiento de penas en distintos tipos de acciones ilegales, incluidos crímenes severos, pero lo que principalmente despierta el alerta son las medidas represivas contra todo tipo de manifestaciones. El incumplimiento de las instrucciones de la Policía acarrea multas de hasta 2.500 libras esterlinas (unos 3.475 dólares), mientras que los que provoquen daños a monumentos conmemorativos podrían ser condenados con hasta 10 años de prisión, lo que tiene una clara conexión con las masivas movilizaciones que se desarrollaron el año pasado contra el racismo y la violencia políticas, a raíz del asesinato de George Floyd, que en Inglaterra tuvieron el ataque a monumentos a colonos y esclavistas como uno de los focos principales.

También se convertiría en delito no seguir determinadas restricciones que los manifestantes “deberían” haber conocido, incluso si no recibieron una orden directa de un funcionario, lo que da luz verde a la represión indiscriminada a manifestaciones.

No es casual que en distintos países surjan estos proyectos represivos para buscar aplastar las movilizaciones que están a punto de estallar. Distintos informes, desde el FMI u otras diversas organizaciones, vienen alertando sobre una ola de protestas masivas en el mundo tras la pandemia. La crisis económica mundial, incrementada por los confinamientos y cuyo principal costo lo paga la clase trabajadora, ha creado una olla a presión. Todo ello se suma a las reivindicaciones preexistentes que fueron eclipsadas por la declaración de pandemia.

—https://actualidad.rt.com/actualidad/388364-reino-unido-protesta-proyecto-ley-antiprotestas

Canadá ha creado campos de internamiento para apestados por el coronavirus

El primer ministro canadiense Justin Trudeau, que aparece en la imagen de portada, ha anunciado la creación de campos de internamiento para apestados por el coronavirus: “Si los resultados de sus pruebas son positivos, se les exigirá que se pongan en cuarentena inmediatamente en instalaciones gubernamentales designadas. Esto no es opcional”.

Por más que las declaraciones oficiales se llenen de eufemismos, la cosa está clara: es una detención en toda regla de alguien que no ha cometido ningún delito o, en otras palabras, es la equiparación de un “contagiado” con un criminal.

Trudeau está instaurando esta política para los que entran y salen del país en avión. Según el decreto, los ciudadanos deben someterse a pruebas antes y después de salir del país en avión. Si quieren volver después de dar positivo, deben ir a las instalaciones del gobierno para guardar una cuarentena.

Una diputada canadiense, Michelle Rempel, ha expresado el absurdo de la política de internamiento: “Los liberales han instituido un requisito de cuarentena en los hoteles federales para quienes entren en Canadá. Hemos oído decir que se tarda horas en reservar estos hoteles, que no se respetan las restricciones dietéticas y que no siempre hay comida y agua disponibles. Esto se suma al hecho de que este programa continúa tras las denuncias de agresiones sexuales. Es alucinante”.

El “hotel” no es gratuito. Los canadienses apestados deberán pagar su propio alojamiento los días designados.

Como es normal, las redes sociales se han llenado de mensajes llenos de ira. Una persona se puso en contacto con el Centro de Justicia para alojarse en un hotel cercano al aeropuerto de Toronto. Proporcionó al Centro de Justicia fotos de su habitación sucia e insalubre, incluyendo botellas de licor vacías, pelos en el asiento del inodoro, pelos en la colcha y una máquina de café sucia y sin limpiar. Tuvo que coger la comida del vestíbulo; no había entrega sin contacto en su habitación. En dos ocasiones, el desayuno consistía en un sandwich semicongelado incomible y sin utensilios para comer.

La pandemia está siendo la más formidable ola de represión política jamás conocida. Canadá no es el único caso. Desde el inicio de la pandemia venimos poniendo ejemplos parecidos en otros lugares, como Suiza, Alemania o Nueva Zelanda. Las libertades y derechos fundamentales han desaparecido.

El gobierno británico prepara una ley contra las manifestaciones y para ampliar los poderes represivos de la policía y el gobierno que, afortunadamente, ha desatado lo contrario de lo que se proponía: una movilización sin precedentes.

Más información:
— Internan en un siquiátrico a un médico suizo que se opone al toque de queda
— Primera mujer internada en un siquátrico en Alemania por oponerse a la cuarentena
— Terrorismo de Estado con pretextos sanitarios: Sajonia interna en hospitales siquiátricos a quienes rechazan la cuarentena
— Nueva Zelanda internará a la fuerza en ‘albergues de cuarentena’ a los apestados y a sus familiares
— Otro estado alemán que abre un centro de internamiento para los personas que no respeten la cuarentena
— En mayo del año pasado, Italia internó en un siquiátrico durante cuatro días a Dario Musso por salir a la calle a protestar contra la cuarentena

 

La policía ya no necesita patrullar las calles porque los vecinos les informan por teléfono

En todo el mundo la ola de histeria ha generado un fascismo perfecto, que cuenta con la aquiescencia de una mayoría de la población como jamás ningún gobierno había soñado tener.

Jamás nadie, ni siquiera el III Reich, había impuesto una privación de derechos tan descarada mientras recibía el aplauso de sus súbditos, convertidos en delatores celosos de sus vecinos.

La policía británica, por ejemplo, ya no necesita patrullar las calles porque los vecinos se encargan de informar de cada movimiento que se produce en el barrio. Han sacado a los policías de la calle para que atiendan las llamadas de teléfono.

Reciben 400 denuncias semanales procedentes de particulares porque sus vecinos no respetan las restricciones sanitarias, se reúnen en viviendas, no respetan el toque de queda, se quitan la mascarillas o se van de viaje.

Están fabricando sociedades en las que todo es delito, todo es ilegal, incluso las fiestas, y la policía tiene carta blanca para derribar las puertas de la viviendas, entrar en las mismas y llevarse a los “delincuentes” al calabozo.

Para realizar las actividades más habituales de la vida en sociedad, como una cena de amigos, hay que pasarse a la clandestinidad y guardar silencio para que los soplones no se enteren.

En Gran Bretaña, hasta el 12 de abril, no está permitido pernoctar en lugares distintos del domicilio principal, pero una reciente ola de calor hizo que una multitud de británicos aprovecharan los rayos de sol para irse a la playa o al campo, lo que ha provocado un alud de denuncias a la policía por parte de los confidentes.

Los soplones son tan entusiastas que, según James Vaughan, jefe de la policía de Dorset, actúan como un brazo auxiliar de la policía. Vaughan reconoce que quienes viajan a sus segundas residencias no cometen ninguna ilegalidad, pero eso no impide que la policía investigue a los “sospechosos” y los introduzca en uno de sus ficheros.

“Seguimos recibiendo unas 400 denuncias a la semana por parte del público, así que responderemos a las denuncias”, dijo Vaughan. “No necesitaremos patrullar los puntos conflictivos [alrededor de los centros de vacaciones] porque la gente es muy rápida en coger sus teléfonos y avisarnos”, añade (1).

El jefe de los maderos anima a los vecinos a denunciar: “Así es como trabaja la policía en Dorset. Dependemos del público para que nos proporcione información y datos”.

La intoxicación periodística completa la tarea policial hasta tal punto que una nueva encuesta indica que una clara mayoría de personas quiere que el pasaporte de vacunas se haga obligatorio para poder entrar en un bar, subir al transporte público o cortarse el pelo (2).

En el futuro, indica otra encuesta, las personas echarán de menos “algunas” o “muchas” de las restricciones que se han impuestos con la pandemia (3).

(1) https://www.telegraph.co.uk/news/2021/03/31/planning-easter-holiday-beach-locals-will-report-warns-police/
(2) https://summit.news/2021/03/31/poll-clear-majority-of-brits-support-vaccine-passports-to-go-to-the-pub/
(3) https://summit.news/2021/03/03/majority-of-brits-say-they-will-miss-some-or-many-aspects-of-lockdown/

Los pasaportes sanitarios se han creado para ‘romper la resistencia’ de las personas

Un editorialista del periódico Los Angeles Times, Harry Litman, reconoce que los pasaportes de vacunas son una “buena idea” porque ayudarán al gobierno de Biden a “romper la resistencia” de las personas a obedecer las recomendaciones de los gobiernos.

Litman, que aparece en la foto de portada, no es un mindundi. Fue fiscal de los Estados Unidos y ayudante del fiscal general, nombrado por Bill Clinton. Ahora es un columnista especializado en información jurídica.

Entre otras cosas, escribe Litman, los pasaportes de vacunas “identificarán al todavía numeroso contingente de personas que se niegan a las vacunas, a quienes se les impedirá hacer muchas cosas que sus compañeros podrán hacer. Esto debería ayudar a romper la resistencia”.

El gobierno de Biden ha estado trabajando con empresas tecnológicas para crear un pasaporte de vacunas que “desempeñará un papel en múltiples aspectos de la vida”, no sólo de quienes se nieguen a vacunarse.

El pasaporte de vacunas se integrará con una tarjeta de identificación digital vinculada a la tecnología de reconocimiento facial, preparando el terreno para la introducción de un sistema de “crédito social”.

Los cálculos estiman que uno de cada cuatro estadounidenses se niega a vacunarse y para acabar con su resistencia, la Casa Blanca tratará de hacerles la vida imposible a los recalcitrantes, dejando a millones de estadounidenses en un estado de confinamiento permanente de facto.

Es un régimen de apartheid. Los dóciles llevarán encima su pasaporte y los rebeldes están condenados al ostracismo.

Como hemos expuesto en una entrada anterior, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ya ha presentado su “Excelsior Pass”, para exigir que los vecinos “demuestren su estado de vacunación, o un historial reciente de una prueba de Covid-19 negativa, para poder acceder a eventos y comercios”.

https://dailycaller.com/2021/03/29/harry-litman-former-doj-official-supports-vaccine-passports/

Un tribunal belga obliga al gobierno a levantar todas las restricciones sanitarias en 30 días

Un tribunal de Bruselas ha decretado que el Gobierno belga debe levantar todas las restricciones impuestas para frenar la pandemia de coronavirus en un plazo de 30 días.

Si el Estado no cumple el plazo fijado por el Tribunal de Primera Instancia de Bruselas, deberá pagar una multa de 5.000 euros diarios, según lo ha confirmado al periódico Soir Audrey Lackner, abogada de la Liga de Derechos Humanos (Ligue des Droits Humains) que había interpuesto esta acción.

La Liga por los Derechos Humanos considera antidemocrática la forma en que el Gobierno federal impone restricciones a las libertades. Según Lackner, el tribunal decidió que la base legal en la que se basan las órdenes ministeriales no es válida.

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos habían presentado hace unas semanas una solicitud ante el tribunal para obligar al Estado a suspender los efectos del decreto ministerial del 28 de octubre de 2020 y sus sucesivas modificaciones.

Las abogadas de las dos asociaciones, Audrey Lackner y Audrey Despontin, habían sostenido que estos decretos «se basan en bases legales inadecuadas y son sistemáticamente excluidos de la consulta de la sección de legislación del Consejo de Estado bajo pretexto de emergencia». Sin embargo, tras un año de crisis sanitaria, la emergencia ya no es excusa para evitar un debate parlamentario sobre las medidas a tomar, argumentaron.

https://actualidad.rt.com/actualidad/388054-tribunal-bruselas-levantar-restricciones-covid

El gobierno británico impondrá el reconocimiento facial a las puertas de los bares

Tras meses prometiendo que no habría pasaporte de vacunación, el gobierno británico también ha descubierto sus cartas y está financiando a empresas que elaboran tecnología para utilizar escáneres faciales digitales para comprobar el estado de vacunación de la población y permitirles o no la entrada en locales públicos, estadios y otros lugares.

El control es ya atosigante. Los británicos tendrán que someterse a un reconocimiento facial si quieren acceder a bares, conciertos y eventos deportivos en virtud de un plan financiado por el gobierno que está desarrollando pasaportes de vacunación (1).

Dos empresas, Mvine e iProov, están trabajando juntas en el sistema tras recibir una subvención de 75.000 libras del gobierno, después de haber trabajado previamente con el sistema público de salud en las técnicas de reconocimiento facial en forma de una aplicación de localización de contactos.

Esta técnica se vende como una solución a la lentitud en la presentación del estado de vacunación a través de una aplicación en un móvil cuando entran varias personas en un local concurrido.

A las puertas de los bares también habrá vigilantes. “La persona que esté en la puerta del bar tendrá que escanear el certificado, leer el nombre y la fecha de nacimiento, pedirle a la persona un documento de identidad, comprobar que el nombre y la fecha de nacimiento del documento de identidad son los mismos, entrecerrar los ojos ante la foto del documento de identidad y asegurarse de que la persona que tiene delante es esa persona”, dice Andrew Bud, director general de iProov.

El nuevo sistema de reconocimiento facial reducirá ese proceso a segundos, agilizando el control. “Acelera el proceso y libera a la gente de lo que de otro modo sería una responsabilidad muy pesada”, añadió el cabecilla de iProov.

Millones de británicos se negarán a someterse a escáneres faciales digitales mientras realizan sus actividades cotidianas, pero la gran mayoría lo soportará sin rechistar porque son personas “responsables”. Así se crea una sociedad dual en la que aquellos que se resistan a la vigilancia y el control permanecerán en un estado de confinamiento permanente de facto.

El pasaporte sanitario es un documento de identidad digital que los ciudadanos tendrán que llevar siempre encima y utilizar cuando quieran dedicarse a alguna actividad o en sus ratos de ocio.

Esta noticia hay que unirla a otra que acaba de aparecer hace unos días (2): durante los dos últimos años, la policía y las empresas de telecomunicaciones de Gran Bretaña han estado construyendo y probando silenciosamente una técnica de vigilancia capaz de registrar y almacenar la navegación por internet de todas las personas del país.

El panóptico sigue su curso, pero es por nuestra salud y nuestro bienestar.

(1) https://www.thetimes.co.uk/article/face-scanning-tech-covid-vaccine-certificates-mcppsddfp
(2) https://www.wired.co.uk/article/internet-connection-records-ip-act

Más información:
— Si bajas a tomar un caña al bar, no te olvides el móvil

El pasaporte sanitario europeo está en manos de los grandes monopolios

El Comisario Europeo de Mercado Interior, Thierry Breton fue el encargado de anunciar el pasaporte sanitario europeo para el 15 de junio. Como venimos informando desde hace meses, este tipo de identificadores personales se basan en códigos informáticos QR, parecidos a los códigos de barras de las mercancías de los supermercados.

Pues bien, entre 2008 y 2019 Breton fue el gerente de la empresa Atos, especializada en códigos QR.

El 12 de noviembre el Parlamento Europeo aprobó el nombramiento de Thierry Breton como comisario europeo porque, según los eurodiputados, no presentaba ningún conflicto de intereses, lo cual es falso evidentemente.

Atos ofrece soluciones en telecomunicaciones y electrónica, para los militares y la aeronáutica, así como para archivos administrativos. En agosto del año pasado el Ministerio de Sanidad español y Aena adjudicaron a Atos la creación de los pasaportes sanitarios de los viajeros que lleguen a España en avión, que se llamarán “Spain Travel Health”.

A lo largo de los años, Atos ha obtenido numerosos contratos públicos europeos. En 2016 fue elegida, junto con Accenture y Safran, para un contrato de sistemas de información para la tramitación de las solicitudes de visado Shengen.

En 2017 Atos estuvo entre las empresas seleccionadas para el proyecto del sistema europeo de control automatizado de las fronteras.

Al año siguiente la Comisión Europea recurrió a Atos para dos misiones de desarrollo de la computación cuántica.

La empresa opera en los servicios sociales privatizados de Gran Bretaña, donde su política de recortes del gasto social es muy controvertida.

La base de datos francesa TES para documentos electrónicos seguros, que recopila los datos personales y biométricos de los franceses para los documentos de identidad o los pasaportes, también es de Atos.

Solo en 2018 la multinacional recibió más de 106 millones de euros de financiación de la Comisión Europea y sus instituciones para contratos de desarrollo de la red 5G, proyectos de inteligencia artificial, ciberseguridad y seguridad financiera.

Durante la última legislatura europea, Atos obtuvo más de 20 reuniones con altos funcionarios de la Comisión Europea gracias al cabildeo.

Una de sus filiales, Amesys, vendió aplicaciones informáticas a regímenes como el de Ben Alí en Túnez para vigilar a los opositores, pero hay muchos más trapicheos oscuros que irán apareciendo en lo sucesivo.

Antes de ocupar el puesto de director general de Atos, de 2002 a 2005, Breton ocupó el mismo cargo en France Telecom, hoy Orange, en proceso de privatización. Luego fue ministro de Economía y Hacienda entre 2005 y 2007. También es miembro de los consejos de administración de Carrefour, Bank of America y Sonatel, la empresa de comunicaciones de Senegal.

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