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‘Controlar al cliente ucraniano’: Estados Unidos busca una salida a la guerra

El lunes la primera subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, inició una gira por Europa, cuyo tema principal será la futura estrategia de Occidente en la Guerra de Ucrania. La necesidad de una sesión de reflexión viene dictada por la falta de una comprensión clara de las condiciones de resolución de la crisis que pueden convenir a Estados Unidos y a sus aliados. En vísperas del viaje, la revista Time aseguró que lo principal es impedir una victoria rusa y, al mismo tiempo, no permitir que Ucrania tenga demasiado éxito, ya que esto se convertiría en nuevas amenazas y riesgos para Occidente. Con la misma rigidez, los aliados están enviando señales a Moscú sobre la necesidad de negociar un compromiso.

La gira europea de Sherman durará hasta el 11 de diciembre e incluirá visitas a seis países: Reino Unido, Italia, Vaticano, Francia, Alemania y República Checa. La oficina de prensa del Departamento de Estado anuncia que Sherman se reunirá con sus colegas europeos para “fortalecer aún más nuestra relación bilateral, profundizar nuestro apoyo compartido a Ucrania y coordinar nuestra respuesta a la guerra no provocada de la Federación Rusa en Ucrania” (*).

Antes de subir al avión, Sherman comenzó el maratón de negociaciones europeas en Washington, reuniéndose con la Secretaria de Estado española de Asuntos Internacionales, Ángeles Moreno Bau. En una breve declaración del Departamento de Estado, distribuida tras la conversación, se señalaba que “la Subsecretaria de Estado valoraba altamente la ayuda humanitaria y militar de España a Ucrania”. Las partes “confirmaron los acuerdos sobre la protección de los derechos humanos y el orden internacional basado en normas, a la luz de los desafíos de Rusia y China”.

En Estados Unidos, los dirigentes y los medios de comunicación consideran que los ucranianos siguen dominando el campo de batalla gracias a las inyecciones masivas de dinero y armas. Sin embargo, cada vez hay más voces disonantes que afirman que los éxitos militares de Ucrania crean nuevos problemas a Estados Unidos, “ya que pueden provocar una fuerte respuesta de Rusia”.

La revista Time escribió que la tarea de la política estadounidense es “controlar al cliente”, o sea, al gobierno ucraniano para no verse arrastrados a una “guerra mortal” con Rusia, “que dispone de un arsenal excesivo”.

No hay manera de aclararse. Los medios de comunicación convencionales tan pronto dicen que a Rusia se le ha acabado la munición, como que su arsenal es excesivo.

Analizando la situación en el campo de batalla, Time señala que las condiciones para una victoria completa, de la que se habla en Kiev, no son evidentes, porque “cuando los rusos se retiran a posiciones fortificadas, salen beneficiados”.

Es otra de las paradojas de los medios, que hasta ahora han venido considerando las retiradas del ejército ruso como victorias ucranianas.

“Desalojar tropas atrincheradas es más difícil que frustrar a un invasor en campo abierto. Por regla general, se necesita una ventaja de 3 a 1 en hombres para superar las trampas para tanques, los búnkeres y la artillería protegida”, señala la revista.

“Las amenazas de Putin han alarmado mucho a Occidente. ¿Quién quiere morir por Kiev? ¿O congelarse mientras Rusia reduce al mínimo el suministro de gas a Europa?”, se pregunta Time.

La búsqueda de una estrategia para superar la crisis ucraniana viene indicada por la declaración de Biden de que está dispuesto a discutir con Putin la posibilidad de poner fin a las hostilidades en Ucrania, aunque no prevé tales contactos en un futuro próximo, ya que considera que Moscú debe tomar primero ciertas decisiones.

Como la declaración de Biden provocó una avalancha de interpretaciones, el Coordinador de Comunicación Estratégica del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, se vio obligado a matizar y emitir la versión buena, la oficial. Su comentario fue largo, confuso y no dio una respuesta clara a la pregunta de cuándo y en qué condiciones se iniciará el diálogo. “El presidente dejó claro que no tiene intención de hablar con Putin en este momento. También dijo que Putin no mostraba ningún interés en dialogar. El Presidente no quiso decir que este fuera el momento de negociar”, aclaró Kirby. “Nuestro trabajo consiste en seguir ayudando a las fuerzas armadas ucranianas en el campo de batalla, para que, si llega el momento de negociar, puedan tener éxito en esas negociaciones”, concluyó.

Lo mismo ocurrió en el Kremlin, donde también hubo aclaraciones. Peskov dijo que Moscú no está dispuesto a negociar con Estados Unidos si su condición es “la retirada de Ucrania”. Pero Rusia está abierta a los contactos. “La forma más preferible de lograr nuestros intereses es por medios pacíficos y diplomáticos”, añadió el portavoz del Kremlin. “Estados Unidos sigue sin reconocer nuevos territorios dentro de la Federación Rusa y, por supuesto, esto complica considerablemente la búsqueda de un posible terreno de discusión mutua”.

Macron y Scholz son los más interesados en mantener contactos de alto nivel con Moscú. El viernes pasado, el dirigente alemán inició su primera conversación telefónica con Putin desde el 13 de septiembre. El debate duró más de una hora y estuvo dedicado a buscar una salida diplomática a la guerra. “El canciller, en una conversación con el presidente ruso, insistió en la necesidad de alcanzar cuanto antes una solución diplomática, que incluya la retirada de las tropas rusas”, declaró Steffen Hebestreit, portavoz oficial del gobierno alemán. “El canciller y el presidente ruso han acordado seguir manteniendo contactos”, añadió Hebestreit.

Estados Unidos busca un compromiso porque la economía rusa no ha colapsado con las sanciones, tal y como esperaban en Washington.

(*) https://it.usembassy.gov/deputy-secretary-shermans-travel-to-london-rome-vatican-city-paris-berlin-and-prague/

Los aviones serán pilotados por un sólo piloto para abaratar costes

Son las presiones de las aerolíneas. En un intento de reducir costes, algunos países están pidiendo al organismo de la ONU que supervisa las normas de seguridad aérea mundial que permita que, en los vuelos comerciales, los aviones sean pilotados por un sólo piloto, en lugar de dos.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) cree que podría ocurrir en 2027. Más de 40 países han pedido cambiar la normativa, entre ellos Alemania y el Reino Unido, y la Unión Europea ha estipulado que una cabina de un solo piloto es tan segura como una con dos.

Los que impulsan el cambio no son las que vuelan todos los días. Los miembros jóvenes de la tripulación tienen menos oportunidades de aprender de los pilotos experimentados si vuelan solos.

La AESA está llevando a cabo una evaluación de los riesgos de seguridad de los vuelos con un solo piloto para determinar las normas que deben establecerse para tratar cuestiones como la fatiga y las pausas de relajación.

Según una declaración de la AESA de enero del año pasado, también se deben poner en marcha sistemas autónomos avanzados para volar la aeronave sin piloto en caso de incapacidad de la tripulación.

Ese es, en pocas palabras, el futuro del transporte aéreo. Aviones que vuelan solos y pilotos que estarán solos a los mandos. Jóvenes pilotos que no podrán formarse durante años antes de convertirse en pilotos experimentados.

Es la conclusión lógica de la creciente automatización que se viene produciendo en la industria de la aviación desde hace décadas. En los años cincuenta había un capitán, un copiloto, un ingeniero de vuelo, un navegante y un operador de radio en la cabina.

El ejército ruso toma el control de las principales carreteras de Artyomovsk

El ejército ruso ha hecho progresos significativos en el frente de Artyomovsk y controla el fuego en todas las carreteras principales, dijo ayer Igor Kimakovsky, asesor del dirigente en funciones de la República Popular de Donetsk, a Soloviev Live TV.

En el frente de Artyomovsk “el avance es más importante porque aquí ya controlamos [la situación], controlamos el fuego en todas las carreteras principales, y el adversario, sobre todo últimamente, se ha visto obligado a mover sus unidades y a maniobrar sus fuerzas y medios principalmente a través de los campos”, dijo.

Los ucranianos han retirado el equipo militar pesado, aunque puede ser una rotación. Pero el hecho es que se está retirando, explicó Kimakovsky.

El miércoles el alcalde de Gorlovka, Ivan Prijodko, anunció que el asentamiento de Kurdyumovka, al norte de Donetsk y Gorlovka y al sur de Artyomovsk, había sido liberado, lo que dio a las fuerzas rusas el control total de la carretera Gorlovka-Artyomovsk.

El martes el Cuartel General de Defensa Territorial de la República Popular de Donetsk informó de que el ejército ruso había tomado el control de las poblaciones de Pershe Travnya y Andreyevka. El dirigente en funciones de la República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, explicó que se trata de barrios en las afueras de Artyomovsk.

La toma de esas poblaciones y de Kurdyumovka está bloqueando las rutas de suministro de las tropas ucranianas.

El comandante del batallón nazi Svoboda, Petro Kuzik, cuya unidad trató de defender la posición, dijo a los medios occidentales que los campos y bosques de los alrededores están llenos de cadáveres de soldados ucranianos, y tienen que defenderse en condiciones de frío extremo, hasta las rodillas en el agua.

Los rusos notaron la debilidad de las defensas. Algunas unidades “no pudieron resistir el ataque de la artillería y se retiraron», añadió Kuzik.

Cuando se le preguntó por el número de pérdidas de vidas, dijo: “Son colosales. Ni siquiera contamos los cuerpos”.

Von der Leyen anuncia la muerte de 100.000 soldados ucranianos

El miércoles la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que habían muerto 100.000 soldados ucranianos. La Guerra de Ucrania es esa picadora de carne humana que había prometido la OTAN. Sus dirigentes, y los de Estados Unidos, han expresado abiertamente su intención de prolongarla hasta la última gota de sangre ucraniana.

Pero los gabinetes de imagen se creen sus propias mentiras. La guerra no va viento en popa, como dicen. La declaración de Von der Leyen fue tan impactante que la Comisión Europea retrocedió y eliminó una cifra que desacredita totalmente la propaganda ucraniana y sus ridículas pérdidas oficiales.

La grabación de Von der Leyen desapareció de su cuenta en Twitter y luego reapareció de nuevo sin los datos. La Comisión Europea intentó hacer creer que la cifra de 100.000 no se refería sólo a los muertos, sino también a los heridos.

La cifra de aproximadamente 100.000 bajas, entre muertos (61.000) y heridos (49.000) entre los soldados ucranianos, fue la que proporcionó, en setiembre el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu.

Teniendo en cuenta las cifras de bajas del ejército ucraniano en los frentes de Jerson, Jarkov y, más recientemente, Bajmut/Artiomovsk (donde incluso los medios de comunicación estadounidenses, como el New York Times, informan de casi 250 bajas diarias, lo que significa al menos un centenar de soldados ucranianos muertos en el mismo periodo, si no más en proporción general de bajas), es imposible que la cifra sea la misma dos meses después.

Hay quien estima que las pérdidas reales del ejército ucraniano son al menos el doble de las anunciadas por Von der Leyen. Según Larry Johnson, si la cifra de muertos es correcta, entonces, teniendo en cuenta los heridos, el número total de bajas es de 450.000, lo cual supone el 40 del total de fuerzas ucranianas.

Para Vladimir Rogov, de “Together with Russia”, hay 200.000 soldados ucranianos muertos, sin contar los heridos graves que nunca podrán volver a combatir.

“La estimación [de 100.000 muertos] podría haber sido relevante hace unos meses, pero hasta la fecha, las pérdidas sufridas por el régimen de Zelensky son mucho mayores que la cifra mencionada por von der Leyen. Se confirma no sólo por las estimaciones, sino también por la información de las clínicas y hospitales ucranianos. Según mis informaciones, las pérdidas irreparables de los soldados ucranianos y de los batallones nacionalistas han superado los 200.000, y el número de heridos, a menudo graves, que nunca podrán volver a tener un trabajo o una vida normal, es igualmente elevado”, dice Rogov.

La declaración de Von der Leyen hay que considerarla como una forma de que los países occidentales empiecen a asumir las cuantiosas pérdidas ucranianas, que ya no pueden ocultarse, dando una cifra plausible pero subestimada.

“Se están legalizando enormes pérdidas que ya no se pueden encubrir. Al ser más sofisticados en la manipulación de la opinión pública, los europeos están legalizando adecuadamente la muerte de 100.000 soldados ucranianos, mientras que saben muy bien que las pérdidas irrecuperables superan las 200.000”, asegura Rogov.

Polonia amplía los cementerios para enterrar a los mercenarios caídos en Ucrania

El Ayuntamiento de Olsztyn, en Polonia, necesita ampliar el cementerio municipal de Dywity a causa del gran número de polacos muertos en la Guerra de Ucrania. Ha tenido la genial idea de hacerlo al más puro estilo gringo: creando una gigantesca necrópolis o fosa común sellada con lápidas geométricas, iguales para todos los fallecidos.

Es la mejor manera de colectivizar el llanto, pero choca con las costumbres polacas. Cada familia quiere tener a sus deudos en una tumba singular, diferente de las demás. Por eso las redes sociales han estallado en protestas. Será como en las películas de Hollywood: no habrá árboles, ni bancos, ni ángeles custodios inclinados sobre el mármol. ¿Dónde poner las flores y las velas?

Polonia no llora el cada vez mayor número de mercenarios muertos, sino las tumbas que los albergarán. En Olsztyn los funerales son casi diarios porque era la base de la 16 División Mecanizada de Pomerania, que está combatiendo en Ucrania.

Tras el estallido de la guerra, el Presidente Andrzej Duda y el ministro de Defensa, Mariusz Blaszczak, hicieron un llamamiento a la población para que se uniera a las filas del ejército de Kiev. Entre los mercenarios que se alistaron había soldados profesionales de la División y veteranos de la unidad que vivían en Olsztyn.

Al principio todo fueron sonrisas, pero ahora las tropas están siendo severamente diezmadas. Durante los diez meses de combates han muerto en Ucrania más de 1.200 polacos, entre ellos soldados y veteranos de la División y el número de heridos es probablemente tres veces mayor que el de muertos.

En total, unos 4.800 mercenarios han quedado fuera de combate y los vuelos en honor de los caídos empiezan a molestar a los vecinos. El Ayuntamiento ha pensado crear un nuevo cementerio en el que las ceremonias oficiales estorben menos.

La 16 División estaba formada por una brigada acorazada y dos brigadas mecanizadas, además de los auxiliares habituales, lo que la convertía en una unidad de 15.000 hombres.

Para cuando regresen, el Ayuntamiento de Olsztyn ha preparado 1.700 tumbas de dos tamaños diferentes. Las más grandes (metro por metro) son tumbas para oficiales, las más pequeñas (60 por 60 centímetros) son para los soldados. No será posible cubrir la lápida con macetas ni dejar recuerdos personales. Alrededor de las tumbas sólo se puede sembrar hierba.

Las previsiones son, pues, de que mueran otros 1.700 mercenarios polacos, además de los 1.200 que ya están enterrados.

—https://dziennik-polityczny.com/2022/11/23/niechlubny-koniec-najemnicy-ktorzy-zgineli-na-ukrainie-zostana-pochowani-w-amerykanskich-grobach/

Hungría aplaza el ingreso en la OTAN de Suecia y Finlandia

El Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, ha anunciado el aplazamiento de la ratificación del ingreso en la OTAN de Suecia y Finlandia. No ratificará la adhesión de los dos países escandinavos a finales de este año, en contra de lo que había anunciado inicialmente.

Suecia y Finlandia tendrán que esperar al menos hasta febrero del año que viene para ingresar en la OTAN.

El jueves, al margen de una cumbre del Grupo de Visegrado en Kosice (Eslovaquia), el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, dijo que el Parlamento de su país votaría la incorporación durante la primera sesión del año que viene.

Es otro tira y afloja entre Bruselas y Budapest. Hungría denuncia un bloqueo legislativo debido al paquete de medidas anticorrupción que debe votar el Parlamento en respuesta a la preocupación por el bloqueo de la Comisión Europea de algunos fondos.

Al considerar insuficientes las reformas emprendidas hasta ahora por el gobierno de Budapest para luchar contra la corrupción, la Comisión Europea insinuó -el mismo jueves- que podría congelar 13.000 millones de euros de fondos de la Unión Europea destinados a Hungría.

Con el pretexto de la intervención de Rusia en Ucrania, Finlandia y Suecia presentaron en mayo una solicitud conjunta de adhesión a la OTAN, pasando página a décadas de no alineamiento. Sin embargo, las adhesiones deben ser aceptadas por unanimidad por los 30 Estados miembros de la OTAN. Hasta el momento, han sido ratificados por todos los países, excepto Turquía y Hungría.

“Los finlandeses y los suecos son nuestros aliados y, al igual que nosotros podemos contar con nuestros aliados, ellos también pueden contar con nosotros”, dijo Gergely Gulyas, jefe del gabinete de Orban, a principios de noviembre, añadiendo que no tenía ninguna objeción a las adhesiones.

La oposición ha pedido en repetidas ocasiones que el asunto se incluya en el orden del día del Parlamento, petición que ha sido sistemáticamente rechazada por la mayoría parlamentaria.

Como siempre, los peores son los reformistas y socialdemócratas, que han denunciado un retraso “incomprensible”, mientras que el partido liberal Momentum acusó al gobierno húngaro de “chantajear” a Bruselas.

Siempre se le olvidan los chantajes de Bruselas a los países miembros. Si no cumplen con las exigencias, no hay ni un céntimo.

La Unión Europea es lo más parecido a un mercadillo en el que todos regatean el precio, tanto los compradores como los vendedores.

Uno de los batallones de Wagner está dirigido por un general del ejército estadounidense

Uno de los batallones de la empresa de seguridad Wagner que combaten en la Guerra de Ucrania está comandado por un ciudadano estadounidense, según ha declarado el dueño de la empresa, Yevgeny Prigozhin, al periódico finlandés Helsingin Sanomat (*).

El interés del periódico procede de que unas dos docenas de ciudadanos finlandeses luchan en las filas de Wagner.

La empresa de seguridad privada tiene un “batallón británico” que encabeza un general retirado del ejército estadounidense, antiguo general del Cuerpo de Marines, del que Prigozhin no da el nombre.

Al batallón están adscritos los mercenarios finlandeses, de los que Prigozhin tiene una muy buena opinión: son muy ideológicos, están motivados y muestran su mejor cara como especialistas militares.

El día anterior uno de los mercenarios de Wagner dijo al periódico que el tiempo lluvioso e inclemente en el campo de batalla está jugando a favor de las unidades rusas y perjudica las ucranianas.

Para la artillería ucraniana es más difícil alcanzar los objetivos en estas condiciones meteorológicas, ya que los proyectiles caen en el barro y no explotan. Al mismo tiempo, los drones no funcionan bajo la lluvia.

El FBI ha puesto a Prigozhin en la lista de personas buscadas, con una recompensa de 250.000 dólares a quien informe sobre su paradero. Pues está en Rusia; que vayan a buscarlo allá.

(*) https://www.hs.fi/sunnuntai/art-2000009228073.html

El caza F-35, de última generación, es una chapuza del Pentágono

El 28 de agosto de 2020 los cazabombarderos F-35 de la Fuerza Aérea Holandesa iban a participar en el ejercicio “Allied Sky” de la OTAN, escoltando a seis bombarderos estratégicos estadounidenses B-52H Stratofortress.

La previsión meteorológica anunció una tormenta en Países Bajos y los F-35 tuvieron que permanecer en el aeródromo debido a que las restricciones de vuelo les impiden acercarse a menos de 40 kilómetros de una tormenta debido a que son vulnerables a los rayos.

Para cualquier aeronave, los rayos no son peligrosos, siempre que dispongan de un Obiggs, que elimina el riesgo de incendio o explosión en caso de que sus depósitos sean alcanzados.

El Obiggs almacena y bombea gas inerte a los tanques de combustible del avión para mantener un nivel de oxígeno lo más bajo posible para que, en caso de que el depósito sufra un desperfecto tras ser alcanzado por un rayo, no explote o acabe ardiendo.

Durante el mantenimiento de los cazas en la base aérea de Hill, en Utah, la Fuerza Aérea detectó que el Obiggs del F-35 no funcionaba y el Pentágono volvió a imponer restricciones de vuelo.

No era la primera vez que el F-35 experimentaba un problema con su sistema Obiggs. A principios de la década de 2010 se descubrió que no enviaba suficiente nitrógeno a los tanques para hacerlos completamente inertes. Así que su fabricante, Lockheed-Martin, desarrolló una solución que eliminaba las restricciones de vuelo en caso de tormenta.

El Pentágono se puso a solucionar la chapuza. En noviembre indicó que estaba considerando un cambio del equipo, sustituyendo una sección de tubos y accesorios del dispositivo por un diseño más robusto, capaz de soportar las vibraciones que se producen durante el vuelo.

En agosto de este año empezó a instalar en el caza una actualización del programa informático que advierte al piloto de los fallos en el Obiggs, que no funciona en la versión A, ni en la B (despegue corto y aterrizaje vertical) ni en la C (aerotransportada).

A pesar de las restricciones de vuelo, algunos F-35 fueron alcanzados por los rayos. El percance le ocurrió a un avión del 6 Escuadrón de Armas de la Base Aérea de Nellis, en Nevada, en agosto del año pasado. Unos días antes, dos F-35B del Cuerpo de Marines sufrieron el mismo destino.

En total, hasta enero de este año, los F-35 han sido alcanzados por un rayo en 15 ocasiones, teniendo que ser enviados al taller de reparaciones, aunque el F-35 nunca va a ser fiable. Como ya hemos expuesto en otras entradas, cuando no falla un sistema, falla otro.

—https://breakingdefense.com/2022/11/pentagon-wont-lift-f-35a-lightning-restrictions-after-hardware-and-software-fix/

El otro Donbas: la Ucrania subcarpática, al borde de las fronteras de la Unión Europea

Desde el comienzo de la Guerra de Ucrania se oyen voces sobre los propósitos de Hungría y, en particular de Víctor Orban, de anexionarse la Subcarpacia. Los rumores sirven a diferentes intereses pero persiguen el mismo objetivo: mantener a Hungría alejada de Ucrania. En Polonia dicen que Hungría ha llegado a un acuerdo secreto con Rusia para repartirse Ucrania. En Rumanía afirmaban que Ucrania le debe la Subcarpacia a Hungría.

En suma, la posición de Hungría en la Guerra de Ucrania sería consecuencia de su propósito de apoderarse de la Subcarpacia, donde una parte de la población es húngara.

La ignorancia que los occidentales tienen sobre esta región se refleja en la terminología para referirse a ella. El término más utilizado es “Transcarpacia”, que está basado en el punto de vista de los hablantes que viven al otro lado de la barrera de los Cárpatos. El término se utiliza desde la última posguerra mundial, cuando la región se integró en la URSS, pasando en 1991 a formar parte de la Ucrania independiente. Los húngaros la llaman Karpatalja, cuya traducción sería “lo que está al pie de la cordillera de los montes Cárpatos”.

Los nombres geográficos apuntan a la población de Rutenia, que limita con cuatro países de la Unión Europea: Hungría, Rumanía, Eslovaquia y Polonia. Hasta la Primera Guerra Mundial, la región formó parte de Hungría. El Tratado de Trianon, firmado en 1920, hizo perder a Hungría dos tercios de su territorio, entre ellos la Subcarpatia, que pasó a manos de Checoslovaquia.

Gracias a su sumisión al III Reich, el almirante Horthy, que estuvo al frente de la Hungría fascista de 1920 a 1944, consiguió recuperar una parte del territorio.

El último censo, que data de 2001, indica que la población húngara es de 151.000 personas, lo que representan el 12,1 por cien de la región. Además, hay unos 15.000 gitanos, de los que una proporción también es de habla magiar, 30.000 rumanos, 30.000 rusos y una pequeña proporción de eslovacos. La mayoría, alrededor del 80 por cien, se considera ucraniana, al menos entonces, y estaba muy ucranianizada.

Por lo tanto, los húngaros son una minoría. Sin embargo, la integración de Hungría en la Unión Europea está cambiando los parámetros demográficos de una región muy pobre. En 2011 el gobierno de Budapest aprobó un procedimiento acelerado para la obtención de la ciudadanía húngara para los húngaros de la diáspora. Desde 2017 los ucranianos que viajan a Hungría no necesitan visado. Finalmente, la guerra ha provocado una fuerte emigración.

La población húngara de Subcarpacia es, además, vieja y rural. Los húngaros en edad de trabajar y los que están en edad de ser movilizados por el ejército ucraniano, han abandonado su tierra natal. No es nada diferente del resto de Ucrania, que desde la independencia ha perdido una tercera parte de su población.

En 2020 Laszlo Brenzovics, un dirigente de la Federación Cultural de Húngaros Subcarpáticos y diputado en la Rada ucraniana desde 2014, tuvo que exiliarse en Budapest. La policía secreta ucraniana, SBU, le acusa de malversación de fondos.

Desde 2014 la Subcarpacia padece, pues, un proceso de limpieza étnica. Dentro de poco no habrá húngaros, y mucho menos otras minorías nacionales.

Hungría fue el primer Estado que reconoció la independencia Ucrania en 1991. El mismo día en el que se celebró el referéndum de autodeterminación, también se celebró otro referéndum en Subcarpacia, donde el 78 por cien de los electores votaron a favor de una autonomía regional.

Kiev nunca aceptó el resultado electoral. Eso no impidió que el 6 de diciembre de 1991 se firmara un tratado, aún en vigor, que sentaba las bases de las relaciones magiares-ucranianas. El tratado estipula que las dos partes excluyen cualquier reclamación territorial. Ningún partido político húngaro en el gobierno desde 1990 ha reivindicado la anexión de la Subcarpacia.

Desde el Golpe de Estado de 2014 las minorías de la Subcarpacia han ido perdiendo sus derechos nacionales, un proceso idéntico a lo que ha ocurrido en el Donbas: aprobación de una ley que restringe los derechos lingüísticos en la educación y destrucción violenta de los edificios y monumentos húngaros. Como consecuencia de ello, en 2018 el gobierno de Budapest dejó de apoyar la integración de Ucrania en la OTAN y la Unión Europea.

‘Estamos pagando ahora el terrible coste de los confinamientos’

Es el titular del viernes del diario británico The Telegraph: “Estamos pagando ahora el terrible coste de los confinamientos” (*). Las finanzas públicas de Reino Unido están en peor estado que en cualquier otro momento desde la Segunda Guerra Mundial. Es la pandemia. Es Ucrania. Son los tipos de interés a escala mundial. Cualquier cosa que no sea el principal culpable: los confinamientos de los últimos dos años.

El gasto público asociado a la pandemia ha sido, con mucho, el que más ha contribuido al déficit actual. La Oficina Nacional de Auditoría (ONA) ha estimado el coste total en 376.000 millones de libras, o 5.492 libras por cada habitante del país.

La mayor parte de ese gasto no fue en realidad causado por la pandemia, sino por la decisión del gobierno de responder encerrando a la población en sus casas. Menos de una cuarta parte de la cifra de la ONA representa el coste adicional de la asistencia sanitaria y social. La mayor parte del resto es el coste de apoyar a quienes no pudieron trabajar y a las empresas que no pudieron operar.

En el punto álgido de la pandemia, el gobierno gastaba aproximadamente el doble al mes en pagar a personas que no hacían nada que el coste total del NHS.

Suecia, el único país europeo que no confinó, solo gastó 60.000 millones de coronas en 2020 y 2021 en medidas relacionadas con la pandemia, lo que equivale a unas 460 libras por cabeza, una décima parte menos que Reino Unido. Sin embargo, sus resultados en términos de casos y muertes fueron mucho mejores que los británicos.

Lo único bueno que se puede decir de Boris Johnson es que, si el Partido Laborista hubiera estado entonces en el gobierno, los confirnamientos habrían sido aún más largos y costosos.

El verdadero coste del terrible experimento social está ahora más claro. Los profesionales de la salud advirtieron en su momento que los confinamientos tendrían un grave impacto en la salud mental y en el diagnóstico y tratamiento de otras afecciones. Todo esto se ha cumplido. El exceso de muertes se sitúa actualmente un 10 por cien por encima de las tasas históricas, casi todas ellas por afecciones distintas del “covid”. La demencia, una enfermedad agravada por la soledad y la falta de estímulos, es, con mucho, la más importante.

Las repercusiones a largo plazo en la educación, la desigualdad, la ruptura de relaciones, la sociabilidad y las artes son más difíciles de cuantificar, pero son graves y se dejarán sentir durante años. Se calcula que un millón de personas han abandonado la fuerza de trabajo, aproximadamente la mitad de ellas personas mayores que simplemente abandonaron durante los confinamientos.

No es sólo un fracaso político del gobierno, como dice The Telegraph. Es también un ridículo, otro más, de esos “expertos” que se han atribuido a sí mismos el dictado de lo que es ciencia y lo que no. Desde luego que lo suyo no tiene nada que ver con ella, como tampoco con la epidemiología o la medicina.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2022/11/18/now-paying-terrible-price-lockdown/

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