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Categoría: Estrategia (página 83 de 151)

La Unión Europea crea un fondo de 1.000 millones de euros para comprar armamento

La Unión Europea va a crear un nuevo fondo de 1.000 millones de euros para la adquisición conjunta de armamento (sistemas de armas y municiones) por parte de al menos tres Estados miembros, con el fin de reforzar la base industrial y tecnológica de la defensa europea. El plan es que los países europeos compren armas fabricadas en Europa.

El Comisario europeo responsable del mercado interior, Thierry Breton, ha creado un nuevo instrumento dotado con 1.000 millones de euros (inicialmente 500 millones en dos años) y financiado por el presupuesto de la Unión Europea. Prevé la adquisición conjunta de sistemas de armas y municiones por parte de al menos tres Estados miembros. Si el Parlamento Europeo aprueba el plan durante la sesión plenaria del 8 al 11 de mayo, el instrumento financiaría hasta el 20 por cien del valor del contrato. De momento, fue aprobada el martes en votación conjunta por las comisiones de Industria, Investigación y Energía y de Asuntos Exteriores y la Subcomisión de Seguridad y Defensa.

Es una vuelta al viejo sueño de crear una industria europea de defensa. Las opciones que se tomen en términos de adquisiciones a corto plazo tendrán probablemente un impacto a más largo plazo en la apropiación del mercado europeo por la Base Tecnológica e Industrial de la Defensa Europea (BTID) y en las oportunidades para las próximas décadas.

“En el contexto geopolítico actual, es esencial reforzar cuanto antes las capacidades de defensa de los Estados miembros, ya sea a través del gasto nacional en defensa, las iniciativas de colaboración de la OTAN, el Fondo Europeo para la Paz o las adquisiciones comunes”, explicó ambiguamente uno de los dos coponentes del proyecto, el polaco Zdzisław Krasnodebski (Conservadores y Reformistas Europeos), en nombre de la Comisión de Industria, Investigación y Energía.

El objetivo de este instrumento es satisfacer la necesidad a corto plazo de reponer y, en caso necesario, aumentar las existencias de material de defensa europeo. Para ello, abogan por duplicar el tamaño del fondo propuesto hasta los 1.000 millones de euros. El plan también pretende reforzar la adquisición común de material de defensa, en particular para alcanzar el objetivo de adquirir conjuntamente el 35 por cien del gasto total en equipos, frente al 18 por cien en 2021 (11 por cien en 2020, o 4.100 millones de euros). Los eurodiputados creen que los Estados miembros que participen en la adquisición conjunta de productos de defensa también pueden acordar la compra de productos adicionales a Ucrania y Moldavia.

“La adquisición de equipos de defensa es un primer paso, pero esencial, ya que ayudará a los Estados miembros a acortar distancias con respecto a su nivel de ambición en materia de cooperación en defensa, declarado hace tiempo, y también mejorará la interoperabilidad de las fuerzas armadas europeas y la rentabilidad para los contribuyentes”, subrayó el ponente de la comisión de Asuntos Exteriores y de la subcomisión de Seguridad y Defensa, Michael Gahler.

Además, la Comisión Europea y la Agencia Europea de Defensa deberán elaborar una lista de componentes críticos de origen no comunitario para los que no exista alternativa en la Unión Europea, como base para futuros proyectos de desarrollo de estos componentes a escala europea.

El apoyo financiero de la Unión Europea debería beneficiar “a la BTID, garantizando al mismo tiempo la capacidad de actuación de las fuerzas armadas de los Estados miembros de la Unión Europea, la seguridad del suministro y una mayor interoperabilidad”, según el proyecto de la Comisión. “A fin de garantizar la protección de los intereses esenciales de seguridad y defensa de la Unión y de sus Estados miembros, las infraestructuras, instalaciones, activos y recursos de los contratistas y subcontratistas que participen en la contratación conjunta, y que se utilicen a efectos de dicha contratación, deberán estar situados en el territorio de un Estado miembro o de un tercer país asociado”, según el proyecto.

Los arsenales occidentales no están preparados para una guerra de gran envergadura

Estados Unidos se encuentra actualmente en una situación crítica en lo que respecta a la producción de munición, en particular de obuses de 155 milímetros. La Planta de Municiones del Ejército de Scranton está a la vanguardia de un plan multimillonario para modernizar y acelerar la producción de municiones con el fin de apoyar a Ucrania en su guerra contra el ejército ruso.

Sin embargo, esta guerra ha revelado que los arsenales estadounidenses y los de los aliados europeos no están preparados para soportar una guerra terrestre convencional de gran envergadura. Los planificadores militares estadounidenses están alarmados por la disminución de los suministros y el ejército planea gastar miles de millones en fábricas de munición en todo el país para aumentar la producción.

Estados Unidos ha suministrado a Ucrania material militar por valor de más de 35.000 millones de dólares, incluidos proyectiles de 155 milímetros, esenciales para alcanzar objetivos rusos situados a una distancia de hasta 32 kilómetros. Sin embargo, las actuales tasas de producción no pueden reponer las reservas estadounidenses ni mantener el ritmo de uso en Ucrania, donde el ejército ucraniano dispara entre 6.000 y 8.000 proyectiles al día. En otras palabras, el equivalente a dos días de proyectiles disparados por Ucrania equivale a la cifra de producción mensual estadounidense anterior a la guerra.

Estados Unidos y sus aliados están obligados a revisar sus estrategias de defensa e invertir en mejorar su capacidad si pretenden librar guerras de alta intensidad. La Guerra de Ucrania subraya la necesidad de que estos países aceleren la modernización de sus fábricas de municiones y refuercen su preparación para grandes guerras con países como China y Rusia.

—https://www.independent.co.uk/news/us-army-ap-ukraine-one-kyiv-b2325090.html

Europa alcanza el máximo gasto en armamento desde la Guerra Fría

El continente europeo ha alcanzado un gasto récord en armamento, según se desprende de un informe publicado ayer por el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz.

Se trata de un fuerte crecimiento que no se veía desde hace más de 30 años.

El gasto militar en suelo europeo ha superado, por segunda vez, su nivel de finales de la Guerra Fría. Tras aumentar más de un tercio en una década, alcanzó la marca de 480.000 millones de dólares el año pasado.

Europa gastó un 13 por cien más en sus ejércitos, una vez descontada la inflación.

No se trata de un caso aislado, ya que este aumento del gasto militar se observa en todos los continentes del mundo. El año pasado el gasto en los ejércitos del mundo alcanzó la marca de dos billones de dólares.

Los países europeos, sobre todo los más pobres, se deslizan hacia una economía de guerra, titula un artículo del periódico francés Le Monde, que describe por fin la realidad de lo que empieza a suceder en Europa.

Este aumento del gasto militar se explica en particular por la Guerra de Ucrania. Desde el comienzo de los enfrentamientos armados, varias potencias occidentales han comenzado a apoyar militarmente a Kiev frente a Rusia.

Entre estos países se encuentra Estados Unidos, que el mes pasado anunció una nueva ayuda militar a Ucrania, valorada en 400 millones de dólares, principalmente en municiones.

Una economía de guerra nunca es una economía próspera, una economía de guerra es siempre inflación, escasez y muchos impuestos para pagar y financiar el esfuerzo bélico.

Rusia inactiva las bombas inteligentes de fabricación estadounidense

Las bombas inteligentes de fabricación estadounidense están siendo objeto de interferencias electrónicas rusas en Ucrania, lo que hace que no alcancen sus objetivos. En algunos casos, las armas tampoco detonan debido a un problema técnico, que las tropas ucranianas han solucionado desde entonces.

Los documentos de inteligencia que se han filtrado a las redes sociales se suman a un panorama cada vez más sombrío del estado del ejército ucraniano, según Politico (*). En Washington están muy preocupados por la disminución de las municiones y las defensas aéreas de Kiev, lo que podría hacer que la contraofensiva prevista en primavera no alcanzara sus objetivos.

En diciembre el Pentágono comenzó a enviar a Kiev equipos avanzados que podrían convertir las municiones no guiadas lanzadas desde el aire en bombas inteligentes guiadas de precisión que pueden alcanzar objetivos rusos con un mayor grado de exactitud.

Las bombas guiadas pueden ser lanzadas por una variedad de aviones, como bombarderos y cazas, y se denominan Municiones Conjuntas de Ataque Directo o JDAM. La versión de mayor alcance que se envía a Ucrania se denomina JDAM-Extended Range, o JDAM-ER.

Pero las armas han experimentado un porcentaje de fallos superior al esperado y no han alcanzado sus objetivos en el campo de batalla. En algunos casos, las espoletas de las bombas no se armaban al soltarlas, lo que provocaba que el arma no detonara. El ejército ucraniano ha puesto en marcha una solución para garantizar que las bombas se armen correctamente.

Los documentos filtrados proporcionan una relación detallada de la tasa de fallos del arma en varios ataques recientes, incluyendo las fechas y el número de municiones que se necesitaron para eliminar el objetivo.

Rusia está utilizando interferencias en el GPS para impedir el apuntamiento de las armas. Los estadounidenses creen que las interferencias rusas están provocando que los JDAM, y a veces otras armas estadounidenses como los cohetes teledirigidos, no den en el blanco.

“Creo que existe la preocupación de que los rusos puedan estar interfiriendo la señal utilizada para dirigir los JDAM, lo que explicaría por qué estas municiones no están funcionando de la manera esperada y cómo lo hacen en otras zonas de guerra”, dijo Mick Mulroy, antiguo funcionario del Pentágono y oficial retirado de la CIA.

(*) https://www.politico.com/news/2023/04/12/russia-jamming-u-s-smart-bombs-in-ukraine-leaked-docs-say-00091600

La OTAN ha entregado 55.000 millones de dólares a Ucrania para comprar armas

Un año y medio después del estallido de la Guerra de Ucrania, la OTAN ha revelado, por primera vez, la cantidad de dinero que ha pagado para financiar la guerra: 55.000 millones de dólares. A pesar de ello, el gobierno de Kiev está lejos de haber vencido a Rusia.

Según la agencia de noticias Tass (1), el Secretario de Estado de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, reveló la cifra en una reunión con miembros del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania (UDCG), una alianza de 54 países que apoyan la defensa de Ucrania frente a Rusia.

“En total, los países miembros del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania (UDCG) han proporcionado más de 55.000 millones de dólares en ayuda a la seguridad de Ucrania”, dijo, y añadió que el coste de los suministros de armas y otro material bélico se ha multiplicado por diez desde el inicio de la guerra.

Este enorme desembolso no es nada generoso. Ucrania tendrá que devolverlo en un futuro próximo, lo que beneficiará en gran medida a Estados Unidos, que ha gastado mucho más que sus socios europeos.

Los fondos inyectados en la economía ucraniana por Estados Unidos acaban de alcanzar los 19.000 millones de dólares. Una enorme suma que ha desatado un acalorado debate en Estados Unidos. “Tenemos veteranos de guerra sin hogar o adictos a los opioides y el gobierno se permite enviar 19.000 millones de dólares a una nación corrupta”, afirma Bonnie Jackson.

Pero el complejo militar-industrial no se queja. En un año de guerra, los fabricantes de armas estadounidenses se embolsaron 200.000 millones de dólares, según cifras de la agencia de noticias Reuters (2). Basándose en datos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Reuters reveló las exorbitantes cifras que se embolsó el gobierno estadounidense en la venta de armas.

No cabe duda de que la Guerra de Ucrania, que ha vaciado los arsenales de Estados europeos, ha jugado a favor de los donantes. Según Reuters, las ventas de armas han beneficiado a Estados Unidos de dos maneras: ventas directas y ventas a Estados extranjeros. Las ventas directas aumentaron un 48,6 por cien, hasta 153.700 millones de dólares en 2022, frente a los 103.000 millones de 2021.

En cuanto a la venta de armas a Estados extranjeros, tampoco Washington se queja. Las cifras hablan por sí solas. Las ventas de armas a Estados extranjeros se estiman en 51.900 millones de dólares, lo que supone un aumento del 49,1 por cien respecto a los 34.800 millones de 2021.

(1) https://tass.com/defense/1607735
(2) https://www.reuters.com/world/us/us-arms-exports-up-11-fiscal-2022-official-says-2023-01-25/

Más de 200 oficiales de la OTAN murieron durante el ataque ruso contra la OTAN en Ucrania

El 9 de marzo más de 200 oficiales de la OTAN murieron durante el ataque de Rusia contra un centro subterráneo de la OTAN, según el diario Komsomolskaya Pravda y Regnum (*). Estaba a unos 50 ó 60 kilómetros de Lvov.

En los tiempos de la Guerra Fría la URSS construyó un puesto de mando de reserva del antiguo Distrito Militar de los Cárpatos, a 120 metros bajo tierra. Las instalaciones estaban bien protegidas y equipadas con modernos sistemas de comunicaciones. La OTAN lo eligió como centro operativo tras el Golpe de Estado de 2014 en Kiev y la posterior guerra en el Donbas.

El fortín albergaba un cuartel general conjunto de mando y control, compuesto por representantes de la OTAN, así como por oficiales del Ministerio de Defensa ucraniano y del Estado Mayor de sus fuerzas armadas.

Estaba cubierto por sistemas de defensa antiaérea, lo que reforzaba aún más la confianza de los mandos de la OTAN, que descuidaron la vigilancia. A veces se reunían decenas de coches a la entrada, incluso a plena luz del día, lo que no pasó desapercibido para los servicios de inteligencia rusos.

Sólo tuvieron que esperar el momento más favorable para atacar. La fortaleza soviética era invulnerable a los misiles convencionales y no había necesidad de enviar bombarderos para atacar, ni siquiera con bombas de 5 toneladas. Los defensa aérea de la OTAN podía derribar los aviones.

Los rusos dibujaron el vuelo del Kinjal hipersónico, que fue lanzado desde un caza MiG-31 que despegó de un portaaviones a una distancia de 2.000 kilómetros y a una velocidad 10 o incluso 15 veces más rápido que la del sonido.

En el mundo no hay sistemas de defensa antiaérea que puedan interceptar un misil a esa velocidad. El Kinjal es, además, un arma de alta precisión. Desde el centro del blanco tiene una desviación de sólo un metro.

No sobrevivió ninguno de los oficiales de la OTAN que estaban en el subterráneo, y eran más de 200, entre ellos varios generales y oficiales estadounidenses, pero también británicos, polacos y ucranianos.

El portal griego Pronews, cercano al Ministerio de Defensa de su país, afirmó que “decenas de oficiales extranjeros murieron cuando los misiles hipersónicos Kinjal alcanzaron el centro conjunto de mando y comunicación ucraniano-OTAN”. Fue “un desastre para las fuerzas de la OTAN en Ucrania”.

Algunos sitios ucranianos reconocieron que, tras el ataque, los representantes del Ministerio de Defensa y del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania fueron llamados por la embajada de Estados Unidos en Kiev, donde les reprendieron por la escasa seguridad de los centros de control. Al mismo tiempo les entregaron una lista de los altos cargos y oficiales estadounidenses muertos y les ordenaron que los recuperaran del subterráneo.

En Lvov todavía están desenterrando los cadáveres. Las redes sociales ucranianas calculan que sólo han recuperado 40 de ellos bajo los escombros.

El 9 de marzo el Ministerio de Defensa ruso publicó un mensaje en su canal oficial en el que afirmó que, en respuesta a las acciones terroristas organizadas por el régimen de Kiev en la región de Briansk el 2 de marzo, habían lanzado un “ataque de represalia” masivo. El Ministerio subrayó que habían utilizado misiles hipersónicos Kinjal.

(*) https://www.kp.ru/daily/27490.5/4748875/ https://regnum.ru/news/society/3798556.html

La OTAN pone a Serbia contra las cuerdas

En la segunda quincena de junio Serbia y la OTAN realizarán maniobras militares conjuntas, denominadas Platinum Wolf, en el sur del país, cerca de la frontera con Kosovo.

Desde el inicio de la Guerra de Ucrania, el gobierno de Belgrado había declarado una moratoria de las maniobras militares con socios extranjeros, entre ellos Rusia y Bielorrusia. En este caso el Ministerio de Defensa serbio ha hecho una excepción.

Además, Serbia ha entregado armas a Ucrania y ha expresado su voluntad de proporcionar asistencia militar al gobierno de Kiev. Es una información que lleva tiempo apareciendo en los medios de comunicación y que Belgrado siempre ha desmentido.

Serbia todavía no ha abandonado su neutralidad militar, aunque está obligada a dar pasos hacia la cooperación con la OTAN. El plan es expulsar a Rusia de los Balcanes y acabar con las buenas relaciones entre ambos países.

Serbia firmó un acuerdo de asociación con la OTAN en 2015. La Alianza obtuvo el libre tránsito para sus tropas, con inmunidad dentro del territorio, así como la posibilidad de utilizar las infraestructuras militares del país.

Además, Belgrado aceptó un intercambio de información con la OTAN y la Unión Europea, así como el adiestramiento de oficiales según los estándares de la OTAN. Es un ingreso informal en la Alianza, aunque aparentemente el país mantiene su estatus de no alineado. En 2019 Belgrado adoptó una nueva asociación que refuerza sus lazos con la Alianza imperialista.

En cuanto a la reacción internacional al anuncio de las maniobras, Estados Unidos y sus aliados europeos lo acogieron con natural satisfacción, subrayando que una estrecha cooperación militar con Serbia contribuiría sin duda a la rápida consecución de objetivos comunes en nombre de la estabilidad en los Balcanes.

Por su parte, Rusia declaró que seguiría de cerca las próximas maniobras. La reacción de Moscú también es comprensible, pues se trata de un país europeo amigo que no ha trazado una línea divisoria en sus relaciones bilaterales a pesar de las considerables presiones exteriores.

A Moscú le gustaría que Serbia no se viera arrastrada por la histeria antirrusa y que su territorio no se convierta en una nueva cabeza de puente para avivar aún más la crisis ucraniana.

No puede decirse que Serbia esté cooperando voluntariamente con la OTAN. El país balcánico recuerda los horribles crímenes de 1999, cuando la Alianza lanzó una brutal operación de bombardeo contra belgrado. Ese recuerdo vivirá siempre en los corazones del pueblo serbio. Sin embargo, el gobierno se ve obligado a hacer ciertas concesiones debido a las presiones de Estados Unidos y Europa, así como a la compleja situación en los Balcanes y en Europa, en general.

Serbia está rodeada de países de la OTAN sometidos a las presiones de Washington. No tiene acceso al mar. No tiene frontera terrestre con Rusia. El país está siendo chantajeado con Kosovo y amenazado con sanciones si el gobierno no se pliega a los dictados de los imperialistas.

El actual presidente Aleksandar Vucic y su predecesor en el cargo, Tomislav Nikolic, proceden del Partido Radical Serbio de Vojislav Seselj, que adopta una postura nacionalista. Hay dudas sobre si han cambiado de opinión, pero ahora están obligados a mostrar una mayor flexibilidad hacia las potencias occidentales.

Pero ceder sirve de poco. Las exigencias de Occidente son cada vez más estrictas y están llevando poco a poco a Belgrado a un callejón sin salida. La intención de realizar maniobras militares con Serbia a pesar de su declarada moratoria sobre tales actividades no hace sino confirmarlo. Las maniobras pretenden favorecer la continua aspiración de Serbia a entrar en la órbita de la OTAN. Al mismo tiempo, aumenta la presión sobre la cuestión de Kosovo y las sanciones antirrusas, y la Unión Europea destina importantes fondos a la economía serbia. Son los eslabones en el empeño de aislar a Rusia de sus posibles aliados.

Zelensky ha malversado 400 millones de dólares que ha recibido de Estados Unidos

El año pasado Zelensky y miembros de su entorno malversaron al menos 400 millones de dólares que Estados Unidos destinaba a la compra de combustible para Kiev, según el periodista estadounidense Seymour Hersch.

“Según los analistas de la CIA, la cantidad de fondos malversados en 2022 asciende a 400 millones de dólares; otro experto comparó el nivel de corrupción en Kiev como cercano al de la guerra de Afganistán, aunque de Ucrania no salen informes profesionales de auditoría”, afirma Hersch.

Un funcionario de los servicios de inteligencia estadounidenses le dijo que Zelensky había comprado gasóleo a los rusos a precio reducido. “¿Y quién paga el gas y el petróleo? Nosotros”, dijo un funcionario de la CIA.

La corrupción en Ucrania es impresionante. “Muchos ministerios ucranianos han competido literalmente para crear empresas tapadera que concluyan contratos de venta de armas y municiones con traficantes privados de todo el mundo, todos los cuales pagan comisiones ilegales”, dice una fuente de la inteligencia estadounidense.

El pasado mes de enero el director de la CIA, William Burns, entregó a Zelensky una lista de 35 funcionarios y generales ucranianos corruptos que habían sido identificados por su agencia.

Una semana y media después, Zelensky despidió a diez de ellos, que no habían dudado en pasearse en sus Mercedes nuevos.

Bruselas ha fijado varias condiciones para que Ucrania obtuviera el estatuto de país candidato a la Unión Europea, entre ellas el refuerzo de la lucha contra la corrupción.

Según Iryna Herachtchenko, miembro de la Rada ucraniana, la impunidad y la corrupción en Ucrania se deben a la censura impuesta por Zelensky.

—https://seymourhersh.substack.com/p/trading-with-the-enemy

Un general francés discute los planes de guerra con los oficiales ucranianos

El general Thierry Burcart, Jefe del Estado Mayor Conjunto del ejército francés, ha visitado Ucrania oficialmente para discutir la situación en el frente con el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el general Valery Zaluzhny.

Ambos discutieron, además, la necesidad que tiene Ucrania de que le envíen proyectiles de artillería y otras municiones, así como de equipos de defensa antiaérea. También se planteó la cuestión de la transferencia a Ucrania de aviones F-16 de fabricación estadounidense.

Zaluzhny expresó su disposición a compartir con el ejército francés la experiencia de llevar a cabo operaciones militares a gran escala. El Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania afirma que la reunión fue productiva.

Pero lo más interesante es que, aunque Macron habla de “autonomía estratégica” frente a Estados Unidos, en la práctica sigue con el mismo guión. Nunca habían viajado a Ucrania oficiales franceses de ese rango. Los políticos europeos han visitado varias veces Kiev y otras ciudades, pero han preferido no anunciar visitas militares para evitar una escalada.

Las potencias occidentales ya no ocultan que participan abiertamente en la planificación de las operaciones del ejército ucraniano, es decir, que están en guerra con Rusia. Es probable que durante la reunión del Jefe del Estado Mayor francés con los representantes del mando ucraniano hayan discutido diversos aspectos de la próxima contraofensiva del ejército ucraniano.

Francia es uno de los patrocinadores más activos del régimen fascista de Kiev en Europa continental. El país ha transferido a Ucrania un gran número de sistemas de artillería, sistemas antiaéreos, vehículos blindados y otros tipos de armas y equipos. Se sabe que mercenarios franceses combaten junto al ejército ucraniano, entre ellos antiguos miembros del ejército francés y de la Legión Extranjera.

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