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La OTAN no tiene ninguna prisa por acabar la Guerra de Ucrania

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, asegura que la guerra en Ucrania está lejos de terminar. Es una ingenuidad esperar una rápida conclusión de las hostilidades, que comenzaron en febrero del año pasado.

La declaración de Stoltenberg contiene una advertencia muy explícita: si Zelensky y los ucranianos dejan de luchar, la existencia misma de su país estaría amenazada. Por el contrario, si Rusia depone las armas, se podría establecer la paz. Esta dicotomía revela el dilema que enfrenta Ucrania: continuar una lucha imposible.

Según Stoltenberg, la incorporación de Ucrania en la OTAN es inevitable, “tarde o temprano”. Menciona especialmente el acercamiento entre Kiev y la OTAN durante la cumbre de la alianza celebrada en julio. El fin de la guerra, añade, debe ir acompañado de garantías de seguridad para Ucrania para evitar que la historia se repita. Esas garantías muy bien podrían conducir a Ucrania la incorporarse a la OTAN, sujeta a ciertas reformas.

La admisión por parte de la OTAN de la duración indefinida del conflicto y la advertencia sobre la supervivencia de Ucrania resaltan la gravedad y complejidad de la situación en el este de Europa.

La situación en el frente es problemática. Desde junio el ejército ucraniano dirige una contraofensiva contra las fuerzas rusas, especialmente en el sur y el este del país. Sin embargo, apenas han avanzado. La superioridad aérea de Rusia impide cualquier maniobra a los ucranianos.

A cada paso Zelensky expresa su frustración por el lento ritmo de la ayuda militar occidental y las sanciones contra Rusia. Para él, estos factores obstaculizan la capacidad de Ucrania para progresar en el frente militar. Estas preocupaciones ponen de relieve la necesidad apremiante de una respuesta más rápida y eficaz de la OTAN. El conflicto en Ucrania no es sólo una crisis local, sino una situación que exige atención y acción mundiales, añade el Presidente ucraniano.

El aislante se ha quedado aislado (el mundo le está jugando una mala mala pasada a Alemania)

El lunes de la semana pasada la web alemana Zuerst publicaba un interesante comentario sobre la visita de la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, a Kiev (*). Su título no podía ser más esclarecedor (“Aislar mundialmente a Rusia y China”) y resume la política del actual gobierno alemán y, especialmente, de Los Verdes: el aislante se ha quedado aislado.

Lo difundimos íntegra y literalmente porque no puede ser más concluyente. Leer más

El vicepresidente de la Duma pide la salida de Rusia de los organismos internacionales

El viceministro ruso de Sanidad, Oleg Salagai, viajó a Dinamarca para participar en una reunión de la OMS. Al llegar al aeropuerto Kastrup de Copenhague, le negaron la entrada en el país.

La reacción del vicepresidente de la Duma, Piotr Tolstoi, no ha dejado lugar a dudas: no sólo ataca a Dinamarca sino que, además, pide la salida de la OMS y otros organismos internacionales que intenten bloquear a Rusia.

“Lamentablemente, entre quienes toman decisiones, todavía hay personas que miran con inexplicable esperanza hacia la OMS, el COI, la UNESCO y otras organizaciones internacionales. Es hora de comprender que nuestros enemigos los utilizan hoy para demostrar diariamente su actitud hacia Rusia. Se trata de instituciones controladas políticamente por Occidente, cuya participación hoy sólo debilita a nuestro país. Con nuestra presencia sólo legitimamos las absurdas acusaciones y ataques contra Rusia. Tenemos que salir de allí y deshacernos del legado de los años 90”, ha propuesto Tolstoi.

Las organizaciones internacionales ya no son tales, es decir, ya no garantizan una relación horizontal entre Estados soberanos iguales, sino que se han convertido, y singularmente la OMS, en juntas de gobierno que aseguran una jerarquía entre una dirección de toma las decisiones y los estados satélites, obligados a cumplirlas.

Dinamarca es uno de los perros falderos de la OTAN más comprometidos en meter presión a Rusia. Acaba de anunciar una importante ayuda a Ucrania, la duodécima desde el inicio de la guerra, esta vez por un importe aproximado de 833 millones de dólares, para la compra de tanques y vehículos blindados.

La ONU, el sistema de Bretton Woods y la OMC pierden su credibilidad

Las mayores organizaciones internacionales están viviendo una verdadera crisis. Durante una reunión del G77+China, el Presidente brasileño Lula da Silva, atacó el “gobierno mundial asimétrico”, la ONU, el sistema de Bretton Woods y la OMC, que están “perdiendo credibilidad”, dijo.

“La gobernanza mundial sigue siendo asimétrica. Las Naciones Unidas, el sistema de Bretton Woods y la OMC están perdiendo credibilidad”. Las instituciones internacionales tradicionales no tienen en cuenta la nueva correlación de fuerzas y los intereses de los países en desarrollo y, por tanto, están perdiendo peso, dijo Lula durante su discurso en la cumbre del G77 que se celebra en Cuba.

“No podemos dividirnos”, subrayó Lula. Las oligarquías mundiales deben reconocer el desequilibrio y tomar medidas para garantizar que se tengan en cuenta los intereses de “los países de ingresos bajos y medios y otros grupos menos protegidos”.

Para el Jefe de Estado brasileño, la “revolución digital” y la “transición energética” son “dos grandes transformaciones en marcha” que “no pueden ser moldeadas por un puñado de economías ricas, reeditando la relación de dependencia entre el centro y la periferia”.

En La Habana se ha celebrado la cumbre del G77+China, formada por un centenar de países de Asia, África y América Latina que representan el 80 por cien de la población mundial.

El Grupo, creado en 1964 por 77 países, ahora incluye 134 naciones. China participa como actor externo.

Estados Unidos anuncia el final del orden mundial formado después de la Guerra Fría

El miércoles el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, durante una conferencia en la Universidad John Hopkins, aseguró que la alianza chino-rusa ha acabado con el orden mundial posterior a la Guerra Fría.

“Pekín y Moscú están trabajando juntos para hacer que el mundo sea más seguro para las autocracias a través de su asociación ilimitada […] Lo que estamos experimentando ahora es más que una prueba de la durabilidad del orden mundial formado después de la Guerra Fría. Es el fin de ese orden”, afirmó.

Según Blinken, el mundo ha experimentado décadas de “relativa estabilidad geopolítica” con esperanzas de “aumentar la paz y la seguridad, la cooperación internacional, la interconexión económica, la liberalización política y el triunfo de los derechos humanos”. Una era que ha dado paso a “una mayor competencia con potencias autoritarias y revisionistas”, según el secretario de Estado.

En particular, las estrechas relaciones entre Pekín y Moscú suponen una amenaza a la era que Washington considera como de “estabilidad geopolítica relativa”. No ocurrió de la noche a la mañana, dijo Blinken. “Lo que nos trajo hasta este momento será investigado y debatido durante las próximas décadas”, añadió.

Lo que Blinken no dijo fue que las relaciones entre Rusia y China se han fortalecido por el asedio que han tenido que soportar de Estados Unidos y la OTAN que, con el tiempo, se ha intensificado.

Durante la visita en marzo a Moscú del Jefe de Estado chino, Xi Jinping, ambas partes definieron su alianza como estratégica e integral. Es puro instinto de supervivencia.

Crimea era el premio gordo del Golpe de Estado de 2014 en Ucrania

La posición estratégica de Crimea en el Mar Negro es bastante evidente. Para Rusia es bastante más, es vital, y no puede permitir que caiga en manos de la OTAN, que era uno de los objetivos del Golpe de Estado de 2014 en Maidan.

Los imperiialistas pretendían tomar el control de Crimea y convertir a Sebastopol en una base naval de la OTAN. Eso permitiría a Washington poner a Moscú bajo la amenaza de un arsenal de armas nucleares, a las puertas de Rusia. También permitiría a Washington ejercer el dominio estratégico sobre la cuenca del Mar Negro.

Crimea era el premio gordo del golpe y a Rusia no se le escapó el plan ni por un momento. Inicialmente Estados Unidos valoró la posibilidad de sacar a Crimea de las manos de Ucrania, para conceder su “independencia” e instalar un protectorado.

Era algo complicado y el plan dio un giro de 180 grados: si Crimea no podía sair de Ucrania, entonces había que apoderarse de Ucrania, por las buenas o por las malas. Una vez que Washington tomó el control, Ucrania podría ser rápidamente asimilada a la OTAN y cancelado el arrendamiento de Sebastopol por parte de Rusia. La base se transformaría dentro de la fórmula típica de “utilización conjunta” entre Estados Unidos y Ucrania.

Cuando el golpe triunfó llegó el contragolpe de Moscú, que se adelantó por la mano a Washington. Los propios crimeanos organizaron el referéndum para abandonar Ucrania e incorporarse a Rusia.

El tiro les salió por la culata. Fue un golpe absolutamente devastador a los planes de los imperalistas. Habían perdido la península ante sus mismas narices. Las tropas rusas ocuparon Crimea y la mayoría de los crimeanos apoyaron la nueva situación.

Ahora sabemos que el plan de los imperialistas en 2014 era mucho más amplio y tenía el mismo punto de partida, en el que el agresor siempre era Rusia. El objetivo era la guerra por delegación a la que ahora asistimos.

La empresa británica de armamento BAE Systems crea una sucursal en Ucrania

Rusia destruyó la industria de guerra de Ucrania en los primeros días de la guerra y ahora el fabricante de armas británico BAE Systems quiere sustituirla para convertir al país en una feria permanente de armamento.

Para ello ha creado una sucursal que evitará los continuos envíos de material de guerra. Los equipos se fabricarán en el interior. “Me reuní con el director ejecutivo de la empresa, Charles Woodburn. Muy productivo: la oficina de la empresa en Ucrania, la localización de la producción en Ucrania”, escribió Zelensky en las redes sociales.

El ejército ucraniano ya está utilizando armas de BAE Systems, en particular obuses L119 y M777, así como el vehículo de combate de infantería CV90.

Tras una reunión en Kiev a principios de esta semana, ambas partes firmaron un acuerdo de cooperación para localizar la producción de armas por parte de BAE Systems en Ucrania y un acuerdo marco de cooperación en reparación, suministro de repuestos y producción de nuevos cañones ligeros L119 (*).

BAE Systems ha fabricado gran parte de los equipos militares que los gobiernos proporcionaron a Ucrania. La empresa trabaja con los países vecinos de la OTAN y brinda apoyo, entrenamiento y reparaciones al ejército ucraniano.

Estos acuerdos se firman días después de que Ucrania y Suecia anunciaran su intención de fortalecer la cooperación en la producción, operación, capacitación y servicio del Plataforma CV90, que actualmente BAE Systems fabrica en el país escandinavo.

“Hemos estado discutiendo con el presidente Zelensky y su equipo cómo evolucionar mejor el apoyo que ya estamos brindando a Ucrania. La firma de los acuerdos y el establecimiento de una entidad legal en Ucrania se basa en nuestra confianza y apoyo existentes y allana el camino para que trabajemos juntos para brindar un apoyo más directo a las fuerzas armadas ucranianas”, dijo Woodburn.

“Agradezco a BAE Systems por la audaz decisión de apoyarnos en la lucha contra la agresión rusa y en la construcción del futuro de la industria de defensa ucraniana. Junto con la empresa podremos localizar la producción de armas avanzadas”, afirmó Oleksandr Kamyshin, Ministro de Industria Estratégica de Ucrania.

A principios de julio la empresa alemana Rheinmetall, uno de los mayores fabricantes de equipos y armas militares de Europa, anunció la construcción una planta en Ucrania para la producción de tanques y vehículos blindados. La empresa será propietaria junto con Ukroboronprom. Está previsto crear la producción sobre la base de las fábricas de tanques soviéticas.

(*) https://www.baesystems.com/en/article/bae-systems-establishes-local-presence-and-signs-agreements-to-support-ukraine

Rusia reinicia la fabricación del tanque T-80 diseñado durante la etapa soviética

En los últimos años se ha hablado mucho del T-14 Armata, el último tanque ruso, descrito como tecnológicamente muy por delante de sus homólogos occidentales. Sin embargo, según la agencia Tass, ha participado “varias veces en zonas de combate en Ucrania” y, evidentemente, no ha dado plena satisfacción, ya que una vez más tendrá que ser objeto de “ajustes” en función de las experiencias. Sin embargo, no se ha informado de ningún ejemplar destruido, dañado o capturado.

Desde 2019, además del T-14, el ejército ruso también cuenta con T-80BVM y T-90M Proryv-3, que son evoluciones de tanques diseñados durante el período soviético.

Desarrollado por UVZ (Uralvagonzavod) utilizando algunas tecnologías del T-14 Armata, el T-90M es una evolución del T-90A puesto en servicio en 1992 por el ejército ruso. Con un peso de 50 toneladas, está equipado con un nuevo motor de 1130 caballos de fuerza, un cañón de ánima lisa 2A46M-4 de 125 milímetros, un sistema automatizado de control de fuego Kalina, una ametralladora de 12,7 milímetros operada remotamente y un Relikt de proteccion activa. En Ucrania han quedado fuera de servicio al menos 37 ejemplares (1).

En cuanto al T-80BVM, se trata de un T-80BM “revalorizado”, cuyo diseño se remonta bastante más atrás, a los años setenta. Este tanque está equipado con un motor más potente, con un motor turboeje GTD-1250TF de 1250 caballos, mejor adaptado a las condiciones climáticas del Extremo Norte, un cañón 2A46M-4 de 125 milímetros asociado a una mira diurna/nocturna SOSNA-U y un cargador automático, así como un sistema de protección activa Relikt.

El desarrollo del T-80BVM podría resultar sorprendente en la medida en que el T-80 no tuvo buena prensa dentro del estado mayor ruso, debido a su excesivo consumo de combustible y a sus prestaciones consideradas decepcionantes. Además, estos tanques «mejorados» estaban destinados principalmente a equipar unidades desplegadas en el Extremo Norte. Sin embargo, también están comprometidos en la Guerra de Ucrania y 96 de ellos habrían quedado fuera de combate (2).

El ejército ruso ha perdido más de 600 tanques T-80, en sus diferentes versiones. Por lo tanto, al menos 404 T-80BV no se pueden acondicionar al estándar T-80BVM. Sin embargo, el 10 de septiembre el director general de UVZ, Alexander Potapov, hizo un anuncio sorprendente en el canal de televisión rusa Zvezda.

Afirmó que iban a reiniciar la producción del tanque T-80, aunque UVZ no fabrica un nuevo tanque de este tipo desde principios de los años noventa. “Es la tarea que el ejército nos ha encomendado”, dijo. La decisión ha estado “influida por la efectividad del T-80” en Ucrania. “Ahora estamos trabajando activamente en este tema con el Ministerio de Industria y Comercio porque eso requiere nuevas capacidades”, añadió Potapov.

Reiniciar unas líneas de montaje paradas hace más de treinta años no es una tarea fácil, aún suponiendo que UVZ conserva las herramientas necesarias y las mantiene en buen estado. Eso requiere importantes inversiones y encontrar proveedores y otros subcontratistas para reiniciar el suministro logístico. Llevaría bastante tiempo.

(1) https://www.oryxspioenkop.com/2022/02/attack-on-europe-documenting-equipment.html
(2) https://redsamovar.com/2019/05/25/actu-la-renovation-des-t-80bv-et-la-modernisation-des-t-72b1-au-sein-de-la-61eme-usine-de-reparation-des-blindes/

Dientes de dragón: una trampa mortal para los tanques de la OTAN

Los dientes de dragón forman parte de la compleja red de fortificaciones erigida el pasado otoño por el ejército ruso a lo largo de la línea del frente ucraniano. Son obstáculos de defensa antitanque de hormigón con forma de pirámide. La altura de cada “diente” es de 90 a 120 centímetros.

Al principio fue ridiculizada por la OTAN y el gobierno Kiev. Ahora han cambiado su letanía: el fracaso de la contraofensiva ucraniana se debe a los dientes de dragón, los campos minados, las trincheras, las fortificaciones…

Las obras defensivas envían una señal clara a la OTAN y a sus delegados ucranianos: Rusia ha llegado hasta allá para quedarse y no va a ceder ni un centímetro del terreno.

Los dientes de dragón no son un obstáculo sino una trampa antitanque. No sólo obstaculizan el avance de los tanques adversarios, sino que crean la ilusión de que son fáciles de sortear. Si los dientes del dragón están instalados correctamente, una vez superada la primera línea de defensa, los tanques adversarios no pueden avanzar ni retroceder. Se quedan estancados y se convertirán en un blanco fácil para la artillería y otras armas antitanques.

Antes de que a finales de mayo fracasara la contraofensiva ucraniana, los medios ucranianos compartieron imágenes del tanque Challenger-2 de fabricación británica atravesando fácilmente unos dientes de dragón dispersados aleatoriamente por el terreno. Era uno de tantos montajes publicitarios. El vídeo decía: “Estoy en la carretera al infierno”.

Después de tres meses de contraofensiva, ya no hay más vídeos ni más publicidad. La línea defensiva rusa es casi infranqueable. El ejército ucraniano ha perdido más de 60.000 hombres y 7.600 armas pesadas inútilmente. La imagen de dos tanques Challenger 2 en llamas cerca de la línea defensiva rusa ha sido la guinda del pastel.

Hay cinco condiciones para que los dientes de dragón tengan éxito. En primer lugar, se deben construir con un hormigón armado especial. En segundo lugar, hay que elegir cuidadosamente el lugar de su instalación. Debe ser una verdadera trampa, es decir, un lugar que los tanques no puedan simplemente pasar por los flancos.

En tercer lugar, deben colocarse en varias filas y en un orden especial para que sean difíciles de superar. Los dientes tienen diferentes formas según el lugar en el que se instalan.

En cuarto lugar, los obstáculos antitanque se deben ocultar y camuflar cuidadosamente para que los tanques adversarios se encuentren de repente con ellos y no les quede más remedio que intentar superarlos.

Quinto, instalar los dientes del dragón es sólo la mitad de la historia. Hay que explotar los espacios entre los obstáculos. Las coordenadas exactas de la instalación deben transmitirse de antemano a las unidades antitanques, para que puedan abrir fuego sobre los blindados enemigos tan pronto como disminuyan la velocidad al intentar superar las defensas.

La larga historia de los dientes de dragón

Las fortificaciones con dientes de dragón se utilizaron ampliamente durante la Segunda Guerra Mundial para impedir la movilidad de los principales tanques de batalla y la infantería mecanizada. La tarea principal de esta estructura defensiva era frenar el avance de los vehículos blindados enemigos, canalizarlos hacia una zona determinada y luego destruirlos con armas antitanques.

Varios ejércitos europeos utilizaron dientes de dragón. Los alemanes los emplearon ampliamente en la “Línea Siegfried”, una barrera defensiva construida en la década de los años treinta. El sistema defensivo alemán se extendía a lo largo de 630 kilómetros con más de 18.000 fortines, túneles y trampas para tanques.

Francia también utilizó una gran cantidad de dientes de dragón en la construcción de la “Línea Maginot”, ubicada frente a la Línea Siegfried alemana.

Los británicos instalaron dientes de dragón en 1940-1941 para fortalecer las defensas costeras del país contra una posible invasión alemana. Algunos todavía se pueden encontrar en Reino Unido, por ejemplo, encima de Studland Beach, en Dorset.

Los medios occidentales exponen imágenes satelitales que muestran varias capas de fortificaciones rusas, a veces de 20 kilómetros de profundidad y alrededor de 2.000 kilómetros de largo, que se extienden desde la frontera entre Rusia y Bielorrusia hasta el delta del Dnieper.

Las fortificaciones rusas son las obras defensivas más extensas en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Son una red de trincheras, campos minados, alambres de púas, barricadas metálicas antitanques llamadas “erizos”, los ya famosos dientes de dragón y posiciones de artillería.

La región más fortificada es la de Zaporiya, seguidas de Jerson, Donetsk y Lugansk. Crimea también ha sido fortificada. El sistema defensivo de Zaporiya consta de aproximadamente tres líneas defensivas.

Las fortificaciones rusas no la única causa del fracaso de la contraofensiva

Los “expertos” de la OTAN han culpado de los fracasos de Kiev a la línea de defensa de Rusia, pero esa no es la única causa. Las maniobras de la OTAN no funcionan sin el dominio aéreo. Los ucranianos critican el deficiente entrenamiento de la OTAN, que fue “demasiado limitado y demasiado tardío”, además de ineficaz en muchos sentidos, desde el período de entrenamiento más corto hasta las propias prácticas bélicas occidentales.

Los últimos modelos de armas de la OTAN también han demostrado ser menos efectivas de lo que aireaba la propaganda. Los tanques Leopard alemanes y los Challengers británicos son difíciles de maniobrar en el suelo ucraniano y muy difíciles de mantener.

Los misiles Patriot y otros sistemas de defensa aérea de fabricación estadounidense no protegen a la infantería y al equipo ucranianos de grandes bajas y son particularmente vulnerables a las armas hipersónicas rusas, como el misil Kinjal.

Rusia ha detectado e interceptado misiles y drones occidentales, que no han conseguido causar grandes daños a sus posiciones.

Además, como se ha repetido tantas veces, los países de la OTAN no pueden fabricar suficientes proyectiles de 155 milímetros para satisfacer las necesidades de Ucrania. Ninguno de los sistemas convencionales de la OTAN (incluidos los cazas F-16 que pronto se entregarán a Ucrania) pueden salvar a Ucrania del desastre militar.

El intento de contraofensiva de Ucrania no cumplió con las expectativas occidentales, lo que ha generado escepticismo entre estadounidenses y europeos sobre futuros suministros militares y ayuda financiera a Kiev.

Los Brics desnudan sus contradicciones internas

La última cumbre de los Brics ha expuesto las contradicciones internas del bloque, que han conducido a la incorporación de algunos países y el rechazo de otros.

Unas informaciones hablan de la ausencia del presidente chino de la reunión del G20, que está presidida por India. Xi Jinping es, junto con Putin, el principal ausente de la cumbre. Es la segunda vez que falla. En 2021 la política de “covid cero” ya le impedió viajar al extranjero.

“Es la ausencia más rotunda de la cumbre”, dice un editorial del diario The Indian Express, que se pregunta sobre el significado profundo de la ausencia. Es “un síntoma de la brecha que separa a India y China”. Tradicionalmente tienen muy malas relaciones de vecindad.

Otros comentan la posición de la India en Sudáfrica, donde amenazó con reducir las importaciones de petróleo ruso. India compra petróleo masivamente a Rusia y, por lo tanto, no respeta las sanciones occidentales. Algunas fuentes indican que la amenaza -real o supuesta- de India de reducir sus importaciones rusas se debe a las presiones estadounidenses, tras la visita triunfal del Primer Ministro indio a Estados Unidos. Otras indican que dicha amenaza pretende obligar a Rusia a aumentar el descuento de un 30 por cien en el precio de crudo.

Pero ese es un juego en el que India lleva las de perder, porque hasta ahora está ganando por partida doble. Compra el petróleo a Rusia, lo refina y lo revende a Europa.

India depende del armamento ruso porque Estados Unidos no les vende armas para proteger a su aliado, Pakistán, en guerra abierta con su vecino desde la independencia, un conflicto fronterizo provocado por la potencia colonizadora de ambos países: Inglaterra.

Las contradicciones internas no impidieron el éxito de la reunión porque Rusia y China actuaron acompasadamente frente a India.

Irán entró en el grupo y fue su mayor éxito porque es un actor clave debido a su geolocalización estratégica, su poder militar y sus diversos enlaces marítimos y terrestres en la Nueva Ruta de la Seda.

China y Rusia no podían a renunciar a los acuerdos con Irán, sobre todo porque China es el garante del acercamiento entre Irán y Arabia saudí, dos potencias petroleras de primera línea.

El mayor golpe lo recibió Argelia, un país tradicionalmente defensor de los no alineados. El Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Ahmed Attaf, no sabe cómo encajar la exclusión. Dice que no guarda resentimientos. Para él, la alianza está formada por naciones amigas y Argelia seguirá trabajando con ellas en otros terrenos.

El gobierno argelino ha cambiado las vías de acercamiento y ahara muestra interés en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), una plataforma que reúne a varios países de Asia Central. El gobierno norteafricano quiere diversificar sus alianzas y la integración en la OCS le podría ofrecer no sólo ventajas económicas sino también de seguridad.

El ejército ruso es el primero en destruir un tanque británico Challenger

El ejército ruso ha destruido por primera vez un tanque británico Challenger 2 en Zaporiya. Las imágenes han sido publicadas en internet por los corresponsales de guerra rusos.

En las últimas décadas el ejército británico sólo ha luchado contra adversarios significativamente más débiles y nunca había sufrido la destrucción de la “joya de la Corona” de su industria armamentista. El fabricante es la multinacional BAE Systems.

La reputación del tanque como invulnerable ha quedado empañada. Fueron utilizados activamente por el contingente británico en Irak y no sufrieron pérdidas por las armas antitanques enemigas. El único Challenger destruido los fue por “fuego amigo”.

El tanque Challenger, derribado en Zaporiya, probablemente pertenecía a las últimas reservas del ejército ucraniano involucradas en aquel sector del frente. Debido a las grandes pérdidas del ejército ucraniano en personal y equipo, el Estado Mayor decidió anteriormente lanzar al combate las últimas fuerzas de reserva, incluida la 82 brigada de asalto aéreo separada.

El uso de brigadas de reserva tampoco ha contribuido mucho a la contraofensiva ucraniana. Pero el ejército ruso adquirió una experiencia invaluable al destruir el tanque pesado británico Challenger.

Es posible que en Londres ya lamenten la transferencia de sus tanques al régimen ucraniano, porque los casos de destrucción del Challenger en el frente serán cada vez más frecuentes y no tendrán el mejor efecto en la imagen del equipo militar británico.

Este blindado pesa 62,5 toneladas, lo que lo convierte en uno de los más pesados ​​de su categoría. El tanque está protegido por una armadura combinada multicapa Dorchester, cuya información está clasificada. Sin embargo, aparentemente esto no impidió que el Challenger se quemara.

El ejército ucraniano esperaba utilizar los 14 Challengers recibidos de Londres como tanques de francotiradores. Para ello, cuentan con todos los elementos básicos: un potente cañón estriado L30A1, una óptica excelente y munición adecuada. Además de los BOP, incluidos los que tienen un núcleo de uranio empobrecido, los tanques británicos utilizan devastadores proyectiles HESH perforantes y altamente explosivos con un alcance de disparo de hasta ocho kilómetros. Su efecto destructor es independiente de la distancia.

A las 14 unidades Challenger enviadas por el gobierno de Londres les espera el mismo destino. Los ucranianos los están utilizanndo en ataques frontales, lo que indica una escasez de blindados pesados ​​en la dirección del ataque principal.

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