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Últimos datos sobre los mercenarios en las filas del ejército ucraniano

Un mercenario canadiense ha caido muerto en Ucrania. Se trata de Jean François Ratelle, comandante de la Brigada Normandía, una fuerza de combate formada por voluntarios de varios países diferentes, comandados por un veterano canadiense llamado “Hrulf”.

En enero del año pasado la Legión Extranjera de Ucrania declaró que los canadienses son una de las nacionalidades más numerosas que combaten en Ucrania. La cadena CTV News localizó a 18 canadienses que están o estuvieron en Ucrania como combatientes o en “tareas humanitarias”.

El 1 de mayo del año pasado murieron en Bajmut dos canadienses que servían en la Legión Internacional ucraniana, adscritos a la 92 Brigada Mecanizada. Antes de ser enviados a Ucrania, habían servido en el ejército canadiense. Entonces, CBC News anunció que eran el cuarto y quinto canadienses en morir en combate en Ucrania. El Globe and Mail reveló en noviembre que nueve canadienses habían muerto en Ucrania.

Uno de los canadienses que murió estaba luchando junto a dos ciudadanos estadounidenses que también murieron en el Donbas.

El 8 de marzo el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, dijo que “los soldados de la OTAN ya están presentes en Ucrania”, pero no dió más detalles.

El 14 de marzo el Ministerio de Defensa ruso, durante una actualización del número de mercenarios extranjeros, anunció que 1.005 mercenarios canadienses habían sido desplegados en Ucrania, añadiendo que al menos 491 de ellos, casi la mitad, habían muerto.

Según la actualización, 2.960 mercenarios procedían de Polonia y se cree que 1.497 de ellos han muerto. Estados Unidos ocupa el segundo lugar con al menos 491 muertes de un total de 1.113 mercenarios.

Procedían de Rumanía y Reino Unido, países miembros de la OTAN, siendo Francia una de los países de origen del mayor número de voluntarios, ya que 147 de sus ciudadanos murieron de los 356 que fueron desplegados.

En total, Rusia reveló que 13.000 extranjeros lucharon por Kiev y alrededor de 6.000 de ellos murieron. Los ucranianos afirman además que su Legión Internacional está formada por unos 20.000 combatientes de 50 países.

Según documentos del Departamento de Defensa de Estados Unidos filtrados en marzo del año pasado, en aquel momento había al menos 97 miembros de las fuerzas especiales de la OTAN en Ucrania, 50 británicas, 17 letonas, 15 francesas, 14 estadounidenses y 1 holandesa. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, se negó a confirmar la cifra, pero reconoció “una pequeña presencia militar estadounidense” sobre el terreno.

Un informe reciente del New York Times, basado en entrevistas con más de 200 funcionarios actuales y anteriores, mostró que había “docenas”, más de 40, agentes de la CIA en Ucrania.

En la transcripción de una conversación del 19 de febrero entre altos oficiales de la Luftwaffe alemana, un oficial dijo: “Se sabe que hay muchas personas allí vestidas de civil hablando con acento estadounidense”.

Además, el oficial añadió que había personal británico sobre el terreno. Otro oficial reveló que los alemanes “saben cómo lo hacen los ingleses. Tienen varias personas allí”.

La oficina del Primer Ministro británico confirmó que Reino Unido tiene tropas sobre el terreno, y añadió: “Más allá del pequeño número de personal que tenemos en el país para apoyar a las fuerzas armadas ucranianas, no tenemos ningún proyecto de despliegue a gran escala”.

Para defender su decisión de no suministrar misiles Taurus a Ucrania, el canciller alemán Olaf Scholz dijo el 26 de febrero que para ello necesitarían que la presencia alemana en Ucrania fuera similar a la de sus homólogos británicos y franceses. Por lo tanto, el número de tropas alemanas en Ucrania es inferior al de británicos y franceses.

¿Qué busca la OTAN en el Cáucaso?

El secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha iniciado una gira por el Cáucaso. Ha visitado Azerbayán, el lunes llegó a Georgia y luego viajará a Armenia.

Según Stoltenberg, Azerbayán es un “socio de larga data de la OTAN”. El país ha participado, por ejemplo, en las operaciones de la Alianza en Kosovo y Afganistán y el secretario espera “un mayor fortalecimiento de la asociación”.

Durante las conversaciones con el presidente Ilham Aliyev, Stoltenberg abordó la seguridad energética y acogió con agrado el desarrollo de vínculos más estrechos por parte de Azerbayán, un importannte productor de hidrocarburos, con varios países de la OTAN interesados en el suministro de gas.

El secretario discutió con el Primer Ministro de Georgia, Irakli Garibachvili, el proceso de integración del país en la Alianza. Garibachvili garantizó la “lealtad y fiabilidad” de Georgia como socio de la OTAN. A Stoltenberg eso le pareció poco y exigió a su anfitrión “actuar más” contra Rusia.

También está prevista una reunión con la presidenta Salomé Zurabichvili. Hace más de 15 años que Georgia quiere incorporarse a la Alianza, pero aún no tiene un plan de acción para lograrlo. Sin embargo, el personal militar georgiano ya ha participado en varias misiones de la OTAN.

El Cáucaso sólo le interesa a la OTAN como instrumento para asediar a Rusia por las cuatro esquinas.

Armenia será el punto final de la gira de Stoltenberg. Ese país tiene un plan de incorporación a la OTAN, según el cual sus militares celebran periódicamente consultas con la Alianza sobre cuestiones de seguridad regional, el desarrollo de la doctrina militar e incluso la planificación presupuestaria. Ereván habla del deseo de profundizar la cooperación con la OTAN, pero aún no ha habido conversaciones para la adhesión a la organización.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajarova, ha subrayado que “Washington y Bruselas están persuadiendo a las autoridades armenias para que abandonen la OTSC e intensifiquen la cooperación con la OTAN”.

En los últimos años, el Cáucaso había dejado de ser el centro de atención de la Alianza, pero los países occidentales, como parte de su política antirrusa, no pierden de vista a la región.

La visita de Stoltenberg tiene por objeto redactar el informe final antes de que deje su puesto como secretario General de la OTAN en otoño, y como una preparación de la agenda de su sucesor.

8 generales del ejército francés se revuelven contra el envío de tropas a Ucrania

Mientras en la prensa checa Macron reitera su propósito de enviar tropas a enfrentarse abiertamente contra Rusia en Ucrania, 12 personalidades políticas francesas han firmado un manifesto en contra. De ellas, 8 son generales del ejército próximos a jubilarse. Es evidente que la plana mayor de la oficialidad se opone a los delirios del Presidente de la República. Como poco, el ejército está dividido, lo que es aún peor.

El manifiesto lleva fecha de 4 de marzo y supone una rebelión abierta contra Macron, en nombre del honor del ejército francés. Los firmantes piden un alto el fuego en Ucrania: “La guerra ruso-ucraniana ya es un desastre absoluto […] La devastación futura podría ser exponencialmente mayor a medida que las potencias nucleares se acerquen a una guerra abierta. Hoy algunas voces tímidas se aventuran a hablar de paz […] Nosotros, los franceses, nosotros los europeos, debemos buscar el acuerdo de ambas partes para que se pueda declarar inmediatamente un alto el fuego. Para convencer, será necesario que los negociadores, por mandato de la ONU, presenten un marco sobre las modalidades de su implementación” (*).

En las redes sociales, los franceses dicen que es muy fácil hablar de enviar tropas en los platós de televisión, pero que las puertas están abiertas: todos los que quieran ir, que vayan como voluntarios.

Macron encuentra una resistencia cada vez mayor, y no sólo en las calles, ni en los agricultores. El martes pasado tuvo lugar una “convención de gestión” con los 700 funcionarios más altos de la Administración pública que, en realidad, eran 800 porque algunos participaron por videoconferencia.

A los más altos burócratas del Estado les acusan ​​de “resistencia pasiva” y Macron les lanzó una reprimenda. En los pasillos se habla de una gestión cada vez más vertical del Estado.

Macron les dijo: “Tenemos el deber de interrogarnos colectivamente para avanzar más rápido, para que nuestro trabajo sea más perceptible e involucrar mejor a las personas […] Siento una urgencia porque de lo contrario la gente sólo escuchará la ira”. La gran crisis de las democracias occidentales es “sobre todo una crisis de eficacia de la acción pública”, añadió.

Entre los altos funcionarios ha cundido el malestar y ya no ocultan su desobediencia. Es el caso de la reforma del seguro de desempleo. Los funcionarios del Ministerio de Trabajo saben que servirá para reducir las indemnizaciones de los trabajadores en paro y hacen todo lo posible para sabotear la reforma.

El mismo fenómeno se está produciendo en el seno del Ministerio de Educación.

(*) https://lecourrierdesstrateges.fr/2024/03/06/alerte-des-officiers-generaux-se-rebellent-contre-la-guerre-de-macron-en-ukraine/

La derrota en Ucrania ha convertido a Europa en un campamento militar

La OTAN ha perdido la guerra en Ucrania y quien lleva la batuta en la OTAN es Estados Unidos.

Al otro lado del Atlántico creen que la Guerra de Ucrania es un asunto europeo y, como la derrota no tiene dueño, dejan el paño de lágrimas en manos de los europeos.

En cuanto la OTAN y Estados Unidos abandonan la escena, los europeos no saben lo que tienen que hacer. La consigna es “salvese quien pueda”. Lo mismo que la OTAN, Europa es una jaula de grillos. Más que contradicciones, lo que se ven son puñaladas por la espalda. Unos a otros. No piensan más que en salvar el pellejo.

Cada gobierno europeo tiene su propia receta para salir del atolladero. Hay quien se lava las manos y quien hace aspavientos heroicos.

Macron es de estos últimos. Al más puro estilo francés, quiere enviar la Legión Extranjera a Ucrania, pero no es más que un peón de la banca Rothschild y eso se nota. Habla de cara a la galería, a las grandes cadenas de comunicación del mundo entero. Es posible que engañe a alguno que aún sueñe con una “grandeur” muy pasada de rosca.

Macron no va a enviar a ningún legionario a Ucrania porque los rusos les esperan con las escopetas cargadas. Ayer Serguei Narychkin, el director del SVR, el servicio de inteligencia exterior de Rusia, les advirtió que si se acercan, se convertirán en un “objetivo prioritario”. Si no temblaron ante Napoleón, ¿por qué temer a un mequetrefe como Macron?

Con una intervención abierta, en Ucrania la “grandeur” francesa caería por los suelos a los pocos minutos. Es mejor que nadie se entere. La Legión Extranjera sólo ha combatido en guerras coloniales y nunca ha ganado ninguna, ni siquiera contra adversarios muy inferiores.

Los únicos aliados que Macron ha encontrado para su aventura son los Estados bálticos. El Presidente francés canceló su viaje a Kiev, pero el viernes su ministro de Asuntos Exteriores, Stephane Sejourné, se fue a Lituania para airear el plan francés. Los motivos son bastante fáciles de entender: nadie más, ni siquiera en la OTAN, da un céntimo por el envío de tropas de Ucrania. Macron se ha quedado solo… con los Estados bálticos.

Estonia, Letonia y Lituania son los mismos de siempre, unos caniches que siguen empeñados en cometer el mismo error que ya cometieron en 1941: promover otra guerra contra la URSS/Rusia. Entonces lo hicieron de la mano de Hitler; ahora de Macron.

Los perritos falderos son así. En 1941 creyeron que la apuesta ganadora era el III Reich; ahora piensan lo mismo de la OTAN. Aún no han meditado suficientemente sobre las consecuencias de 1945, ni tampoco sobre la derrota de sus socios de la OTAN en Ucrania.

Alemania y Reino Unido

Hay quien dice que la filtración de la reunión del alto mando de la Fuerza Aérea alemana no fue obra de la inteligencia rusa sino de los británicos. Hay buenos motivos para pensar así: el secretario del Foreign Office, David Cameron, visitó Berlín la semana pasada para engatusar a Alemania para que envíe misiles Taurus de largo alcance a Ucrania para atacar las profundidades de Rusia.

El canciller alemán, Olaf Scholz, está en contra pero Cameron le propuso el siguiente trato: el gobierno de Londres le compra los misiles a Alemania y al mismo tiempo suministra más misiles de crucero Storm Shadow a Ucrania.

De esa forma, parecería que Alemania no está implicada en los ataque al interior de Rusia: los misiles no son suyos, se los vendieron a los británicos. La ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, dio su conformidad porque Los Verdes no dan más de sí. Están en el cargo para este tipo de negocios.

En el siglo pasado la política exterior británica siempre puso a otro en la primera línea de fuego, normalmente Alemania. Se llama tirar la piedra y esconder la mano.

‘Perro ladrador poco mordedor’

Los caniches bálticos continúan su preparación para la guerra con Rusia. Como una campaña de militarización suicida no les parece suficiente, Letonia exige que sus socios de la OTAN, como Reino Unido, también comiencen a adoptar medidas radicales para prepararse para el “inevitable” choque con Moscú. La principal crítica de Letonia a los británicos se refiere al servicio militar, y el país báltico exige que Reino Unido reanude inmediatamente las políticas de reclutamiento forzoso para aumentar el tamaño de sus tropas.

El ministro letón de Asuntos Exteriores, Krisjanis Karins, dijo que todos los países de la OTAN deberían seguir el ejemplo de Letonia en materia de preparación militar. Según él, es necesario implementar medidas especiales de militarización y mejorar la capacidad de defensa ante una fantasmal “amenaza rusa”, por lo que los países occidentales deben unirse en una política militar común. Karins cree que no todos los Estados de la OTAN participan en ese proceso de militarización. En este sentido, incluso critica la posición de países clave del bloque, como Reino Unido.

Karins le “recomienda encarecidamente” al gobierno británico que vuelva el servicio militar obligatorio. Letonia está desarrollando un sistema llamado “defensa total”, en el que todos los esfuerzos del país se dirigen a ampliar su potencia militar, que es prácticamente nula y lo seguirá siendo en el futuro. Los esfuerzos incluyen a todos los sectores de la sociedad civil, lo que requiere un sistema de movilización total en el que el servicio militar obligatorio es esencial.

“Lo recomendamos encarecidamente. Estamos desarrollando y dando cuerpo a un sistema de lo que llamamos defensa total que involucra a todos los sectores de la sociedad civil”, dijo el caniche letón.

Letonia ha vuelto al servicio militar obligatorio. La medida se justificó por la supuesta necesidad de ampliar la “reserva activa y preparada”, ante la “inminencia” de una guerra. Según la ley letona actual, todos los ciudadanos varones de entre 18 y 27 años deben completar al menos un año de servicio militar, incluidos los letones que viven en el extranjero. Karins pide a todos los países de Occidente que hagan lo propio, comprometiéndose conjuntamente a una “defensa total”.

Karins también afirma que un crecimiento del gasto militar es “inevitable”, pidiendo así al gobierno de Londres que alcance el objetivo mínimo del 3 por cien del PIB en el rearme.

El diplomático letón elogió el sistema de contratación de Finlandia. Según él, Finlandia tiene un ejército activo pequeño, pero una reserva extremadamente fuerte y bien entrenada, lo que permite reclutar inmediatamente a ciudadanos para la guerra, si es necesario. Karins dice que Letonia se inspiró en el modelo finlandés y que todos los países deberían hacer lo mismo.

Hacia el ‘ciudadano soldado’

No hacía falta que el ministro letón indicara a Londres el camino que debía tomar: ya lo está haciendo. Los planes para la militarización de Reino Unido se han disparado. Recientemente, el ministro de Defensa, Grant Shapps, pidió al país que se prepare para una situación de guerra en múltiples frentes durante los próximos cinco años. Según Shapps, las tensiones aumentarán en un futuro próximo y Reino Unido debe estar preparado para enfrentarse a países como Rusia, China, Irán y Corea del norte.

“En cinco años, podríamos estar ante múltiples escenarios [de guerra], incluidos Rusia, China, Irán y Corea del norte… Al observar los conflictos actuales en todo el mundo, ¿es más probable que este número aumente o disminuya? Sospecho que todos sabemos la respuesta. Es probable que crezca, por lo que 2024 debe marcar un punto de inflexión”, afirmó el ministro británico.

En la misma línea, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Patrick Sanders, ha hecho constantemente declaraciones controvertidas alabando la mentalidad de guerra antirrusa y alentando a su país hacia el rearme y la militarización. Dice que el conflicto en Ucrania crea un “imperativo” para la reconstrucción del ejército británico. Sanders cree que Londres debe poder librar una guerra prolongada en suelo europeo.

“Existe ahora un imperativo candente de forjar un ejército capaz de luchar junto a nuestros aliados y derrotar a Rusia en combate […] Somos la generación que debe preparar al ejército para luchar de nuevo en Europa”, afirmó Sanders. También pidió recientemente al gobierno que imponga una militarización amplia, entrenando a “ciudadanos soldados”. El objetivo sería crear un fuerte ejército de reserva entre los ciudadanos del país. De hecho, lo que Sanders llama un “ejército ciudadano” es en la práctica sólo un modelo disfrazado de movilización total.

Actualmente, el ejército británico tiene sólo 75.983 soldados. En conjunto, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea tienen 184.865 efectivos en servicio activo.

Afortunadamente hay un obstáculo importante para la militarización: la crisis capitalista. Reino Unido está en recesión y la oposición popular al gobierno ha aumentado considerablemente. Iniciar un proceso de militarización sería, además de peligroso e inútil, una medida verdaderamente suicida para la economía. Pero es posible que en Londres crean que hoy la salida a la crisis del capitalismo es la misma que en 1939, es decir, es posible que crean que la solución a la crisis económica es la guerra.

Sería un error por su parte.

Osetia del sur quiere unirse a Rusia

Mientras Rusia está actualmente en guerra en Ucrania y han surgido graves tensiones en Moldavia, podría abrirse un nuevo frente de tensiones políticas y militares para Moscú, esta vez con Georgia: Osetia del sur ha confirmado que pronto podría celebrarse un referéndum para la unificación con Rusia.

La región de Osetia del sur es autónoma desde 1991 y está ocupada militarmente por Rusia desde 2008, pero sigue adscrita nominalmente a Georgia. El presidente de la región, Alan Gagloev, ha anunciado oficialmente que estaba abierto a la idea de un referéndum que podría determinar si los ciudadanos desean o no vincularse a Rusia.

Anatoli Bibilov, el antiguo presidente de Osetia del sur, había decidido celebrar dicha votación para julio de 2022, pero fue finalmente aplazada debido a la guerra en Ucrania. Ahora Gagloev reanuda la anexión.

Esta región, al igual que Abjasia (también perteneciente nominalmente a Georgia), nunca ha pertenecido a Rusia, a pesar de que ocupa esos territorios y ha estacionado soldados allí. Pero por el momento aún no forman parte de la Federación, a diferencia de las de Jerson, Zaporiya, Donetsk y Lugansk.

Si se confirmara la anexión, daría de comer a la rusofobia galopante. Demostraría una vez más los deseos expansionistas de Putin. En cuanto a Moldavia, Moscú no tiene acceso directo a Transnistria, que ha pedido ayuda a Rusia. La situación es diferente, pero sigue bajo vigilancia.

Macron moviliza 1.500 militares y se prepara para enviar tropas a Ucrania

Francia ha comenzado a entrenar unidades de combate para enviarlas a Ucrania. A finales de febrero Macron encargó al Ministerio del Ejército que estudiara el envío de la Legión Extranjera (1).

El 27 de febrero los mandos de la Legión iniciaron la formación de tres compañías.

El 5 de marzo el mando militar aprobó el número de unidades del grupo táctico del batallón, que se espera que incluya 1.500 militares. Este grupo táctico está compuesto por tres compañías de la Legión, que fueron asignadas con antelación para este fin.

En la primera quincena de este mes el grupo táctico comenzó la coordinación de combate en el campo de entrenamiento de Courtine. El Estado Mayor tiene la tarea de completar la coordinación del combate a mediados de abril. El personal debe esperar la orden y estar listo para ser enviado a Ucrania.

El despliegue del grupo en Ucrania podría tener lugar en la segunda quincena de abril.

La senadora Marie Mercier

Pero hay otra información en esta misma línea, mucho más rocambolesca. El gobierno francés está movilizando a 1.800 camioneros reservistas para transportar gasolina y material militar a Ucrania (2). Según esta fuente, Marie Mercier, senadora por Saona y Loira y vicepresidenta del grupo de amistad Francia-Ucrania en el Senado, coordina la operación en colaboración con André Accary, presidente del consejo local de Saona y Loira.

En la operación también participa Regis Poiraud, suboficial de reserva y presidente de la UDSOR (Unión Departamental de Suboficiales) en Saona y Loira. Es un mercenario y un peón cercano a la senadora Mercier.

La operación involucra a un cargo electo y a un contratista de la reserva porque en el ejército francés ha estallado una revuelta, que hasta ahora se oye con sordina. Los oficiales son muy reacios al deseo de Macron de entrar en guerra con Rusia.

Otro montaje aún más llamativo: Macron ha encargado la movilización a una senadora electa por el partido “Les Republicains” que, supuestamente, forma parte de la oposición. En fin, Macron juega un doble juego y “Les Republicains” también.

En Saona y Loira está el cuartel de Carnot, en Chalon, especializado en el suministro de combustible al ejército francés. Una ceremonia reunió allí hace unos días a los protagonistas de esta movilizacion encubierta. Al ser el suministro de combustible una parte fundamental de cualquier operación militar, el objetivo de la operación encaja perfectamente con el envío de tropas terrestres anunciado varias veces por Macron.

Naturalmente, los movilizadores lo han negado todo de plano, pero a un asistente de la senadora se le escapó una confirmación de la noticia.

El ministro de Defensa británico no se atreve a viajar a Odesa

El 7 de marzo el secretario de Defensa británico, Grant Shapps, decidió cancelar su viaje a Odesa porque la inteligencia británica le advirtió de que Rusia tenía conocimiento del plan de vuelo, dice el Times (3). Shapps iba a llegar a Odesa inmediatamente después de las negociaciones con Zelensky en Kiev.

Sin embargo, en el último momento el ministro cambió de planes por un informe de la inteligencia británica sobre el alto riesgo de ser víctima de un ataque con misiles.

La visita de Shapps a Odesa era secreta, pero los rusos se enteraron. El ministro debía llegar a la costa ucraniana del Mar Negro el día después de la explosión del misil Iskander en el puerto, cerca de la caravana del Primer Ministro griego Mitsotakis, como ya relatamos en otra entrada.

Lo que está ocurriendo es algo significativo. Zelensky está invitando constantemente a los dirigentes políticos internacionales, especialmente a los europeos, para que visiten Ucrania corriendo un alto riesgo. Confía en que si el ejército ruso da un paso en falso, como estuvo a punto de ocurrir en Odesa, se producirá la escalada que están buscando.

Por eso Rusia está permitiendo todos esos viajes y por eso, a partir de ahora, muchos dirigentes europeos empiezan a cancelar las visitas a Ucrania. Cualquier accidente puede conducirles a una guerra en la que no quieren intervenir directamente.

(1) https://southfront.press/breaking-france-already-conducts-combat-training-of-its-battalion-group-assigned-for-ukraine/
(2) https://boriskarpov.tvs24.ru/2024/03/17/exclusif-macron-prepare-lenvoi-de-troupes-au-sol-et-requisitionne-1800-reservistes-chauffeurs/
(3) https://www.thetimes.co.uk/article/grant-shapps-ukraine-visit-russia-war-vklzrghfg

Los cables submarinos se han convertido en objetivos militares

Por el fondo del Mar Rojo, en el estrecho de Bal El Mandeb, transitan unos quince cables submarinos. En las últimas semanas, cuatro de ellos han resultado dañados. Todas las miradas se dirigieron rápidamente a las milicias huthíes, que podrían ser capaces para sabotearlos con buzos, armados con explosivos.

El Estrecho de Bal El Mandeb es poco profundo. Unos 300 metros por 27 kilómetros de ancho. Muy lejos de los 6.000 metros donde reposan ciertos cables transatlánticos.

Con varios días de retraso, el Pentágono confirmó que los cables habían sido dañados por el ancla de un barco que se hundió, el Rubymar, atacado por los hutíes el 19 de febrero.

Las roturas de cables provocaron interrupciones en la circulación del tráfico de internet. La empresa de Hong Kong que explota estos cables, HCG, habló de “un acontecimiento excepcionalmente raro que tuvo un impacto significativo en las redes de comunicación, especialmente en Oriente Medio”.

Normalmente hay una media de dos roturas de cables por semana, debido al tráfico marítimo, los terremotos submarinos, las erupciones e incluso a veces los tiburones. La flota mundial capaz de reparar las roturas de los cables es bastante pequeña.

Sería necesario proporcionarles una escolta pesada para acompañarlos. Un experto del sector citado por el Wall Street Journal menciona primas de seguros que pueden alcanzar los 150.000 dólares diarios.

Alrededor de 450 cables y 1,3 millones de kilómetros se encuentran actualmente en el fondo de los mares y conectan los continentes. Los cables ya se utilizaban en 1850 para el telégrafo, más tarde para el teléfono y hoy para los datos digitales.

Los cables tienen una vida útil que ronda los veinte años. Además del desgaste natural, deben ser sustituidos periódicamente por cables de mayor capacidad porque la cantidad de datos aumentará un 400 por cien entre 2023 y 2030.

Hace unos diez años, la mayoría de los cables eran explotados por consorcios de operadores de telecomunicaciones. Hoy en día son principalmente las grandes empresas tecnológicas, como Google, los que están tendiendo los cables.

La cartografía de los fondos marinos, los planeadores submarinos, los drones, los robots e incluso la creación de duplicados digitales de los océanos, al igual que el espacio exterior, se han convertido en campos de batalla.

No se puede acabar con una guerra sin contar con el vencedor de la misma

A finales del pasado mes de febrero el ministro suizo de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis, afirmó que Rusia será invitada a participar en una conferencia sobre Ucrania y que es probable que pronto llegue una delegación de Moscú.

Pero Rusia se niega a participar en ella, incluso si se le invita, dijo ayer la portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajarova.

“Rusia no tiene intención de participar en tal conferencia, incluso si se le invita oficialmente”, señaló Zajarova, quien explicó que Rusia está dispuesta a iniciar negociaciones pacíficas, pero no acepta ultimátums mientras que, al mismo tiempo, se ignoran sus intereses legítimos.

La conferencia de Suiza es una continuación de las reuniones del “formato de Copenhague”, inicialmente desacreditadas y que hoy “se encuentran en un punto muerto”, continuó la portavoz.

La participación de Rusia en este tipo de conferencias no tiene sentido, ya que ayudan a impulsar la llamada “fórmula de Zelensky”, aunque los organizadores suizos de la reunión afirman que están buscando el denominador común de las iniciativas de paz de diferentes países.

La portavoz recordó que la propuesta del gobierno de Kiev habla de la retirada de las tropas rusas a las fronteras de 1991, responsabilizando a Moscú de la guerra y pretendiendo cobrar reparaciones, así como otras disposiciones en materia alimentaria, seguridad nuclear, energía y cuestiones humanitarias.

“Las reuniones de Copenhague, Yeddah, La Valeta y Davos demostraron que ese truco no funciona. Hoy, para ampliar aún más el círculo de partidarios de la ‘fórmula de Zelensky’, intentan saturarlo con disposiciones de las iniciativas de paz de China, Brasil y los países africanos”, añadió.

Cualquier propuesta de negociación sobre Ucrania debe ir precedida de la derogación del decreto de Zelensky que prohíbe las negociaciones con Rusia.

Zajarova aprovechó para lanzar un dardo contra Suiza, que ya no es una plataforma neutral y, por razones de seguridad, un país que ya no se puede utilizar. Rusia no considera a Berna como mediador en las negociaciones con Ucrania ¿Cuáles son los objetivos de Suiza y quiénes, en Europa, están disponibles para hablar con Moscú?

Putin ya no hace gala de buenas maneras

A Putin ya no le basta con recurrir a Medvedev para que ladre. Ha debido perder la paciencia y ya no hace gala de buenas maneras. Ayer concedió una entrevista con Rossiya 1, la primera cadena de la televisión rusa, y la agencia Ria Novosti, en la que se expresó con palabras inusualmente duras.

Las camarillas occidentales, acostumbradas a “llenar sus vientres de carne humana”, deben comprender que el “baile de vampiros” está llegando a su fin, dijo Putin, llamando la atención sobre el hecho de que los occidentales, el sector privilegiado del mundo (que en Rusia llaman “los mil millones de oro”) han estado parasitando a otros países durante siglos, explotando a los pueblos de África, Asia y América Latina.

“Están acostumbrados desde hace siglos a llenarse el vientre de carne humana y los bolsillos de dinero. Pero deben entender que el baile de vampiros está llegando a su fin”, subrayó.

También dijo que los países que dicen que no tienen líneas rojas hacia Rusia deben entender que la parte rusa tampoco tendrá esas líneas y añadió que Rusia está preparada para una guerra nuclear desde un punto de vista técnico-militar.

Destacó que el país está dispuesto a utilizar armas nucleares si se vierten amenazas a la existencia del Estado, dañando la soberanía y la independencia del país.

China prepara la colonización de la Luna

La conquista del espacio entra en una nueva fase con el anuncio de China de establecer una presencia permanente en la Luna gracias a la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), en colaboración con la agencia espacial rusa Roscosmos. Este ambicioso proyecto, cuyo objetivo es crear una base para la investigación científica avanzada y la exploración espacial, marca un importante punto de inflexión en el enfoque de la humanidad hacia la exploración lunar.

El proyecto ILRS está atrayendo un enorme interés mundial y muchos países desean participar, ofreciendo una diversidad de recursos. Pero más allá de los objetivos científicos y exploratorios, la iniciativa de China incluye Skynet 2.0, una red avanzada de videovigilancia lunar.

Con cámaras equipadas con inteligencia artificial, Skynet 2.0 está diseñado para identificar, localizar, rastrear y apuntar de forma autónoma a objetos sobre la Tierra. El establecimiento de la red de vigilancia subraya un aspecto estratégico importante de su política espacial.

Los avances en los satélites de reconocimiento ya han transformado el espionaje, permitiendo una vigilancia precisa de las actividades terrestres.

El fortalecimiento de la cooperación chino-rusa, en particular a través del proyecto de instalación de una central nuclear en la Luna, refleja el deseo de las dos potencias de mantener su ventaja en el espacio, en respuesta a iniciativas de los proyectos espaciales de Estados Unidos.

La colaboración pone de relieve la creciente complejidad de las relaciones internacionales en el espacio, donde las ambiciones científicas y los intereses estratégicos se cruzan y, en ocasiones, chocan.

Desde los tiempos de la Guerra Fría, en el espacio la investigación y la exploración científicas siempre fueron por detrás de la supremacía tecnológica en materia de armamento.

La nueva iniciativa china ilustra que el espacio sigue siendo una parte del teatro de operaciones militares, donde los avances tecnológicos son medios para que los países aseguren su posición y vigilen los movimientos de sus rivales, marcando así una nueva era en la historia de la exploración espacial.

Una victoria militar ucraniana es ya imposible

Varios informes confidenciales del ejército francés que publica la revista Marianne confirman que “una victoria militar ucraniana es ya imposible” (1), lo que replantea el motivo de las recientes declaraciones de Macron sobre el envío de tropas a Ucrania.

La contraofensiva ucraniana “se fue empantanando progresivamente en el barro y la sangre y no se tradujo en una ganancia estratégica”. La planificación, diseñada por Kiev y los estados mayores occidentales, resultó ser “desastrosa”, añaden los informes. “Los planificadores creían que una vez que se rompieran las primeras líneas de defensa rusas, todo el frente colapsaría […] Estas fases preliminares fundamentales se llevaron a cabo sin tener en cuenta las fortalezas morales del enemigo en defensa, es decir, el deseo del soldado ruso de mantenerse sobre el terreno”.

Los informes también destacan “el entrenamiento insuficiente de los soldados y oficiales ucranianos”. Debido a la falta de oficiales y de un número importante de veteranos, los “soldados del año II” de Ucrania, a menudo entrenados durante “no más de tres semanas”, fueron lanzados contra una línea de fortificación rusa que resultó inexpugnable.

Los que nunca habían oído hablar de la Batalla de Kursk se convencieron de que los soldados rusos en posiciones defensivas huirían tan pronto como escucharan un tanque rugiendo hacia ellos. Por supuesto que no lo hicieron.

Las tropas rusas están bien cuidadas. Los informes destacan que, a diferencia de Ucrania, “los rusos han administrado bien sus tropas de reserva para garantizar la resistencia operativa”. Moscú refuerza sus unidades antes de que estén completamente desgastadas, mezcla reclutas con tropas experimentadas, garantiza períodos regulares de descanso en la retaguardia y “siempre ha tenido una fuerza de reserva coherente para hacer frente a imprevistos”. Esto está lejos de la idea difundida en Occidente de un ejército ruso que envía sus tropas para que las masacren.

“Hasta la fecha, el Estado Mayor ucraniano no dispone de una masa crítica de fuerzas terrestres capaces de maniobrar al nivel de cuerpos de ejército para desafiar a sus homólogos rusos a romper su línea defensiva”, concluye el informe del ejército francés. “El error más grave de análisis y de juicio sería seguir buscando soluciones exclusivamente militares para detener las hostilidades”. El resume es que “dadas las fuerzas presentes, está claro que Ucrania no puede ganar esta guerra militarmente”.

La caída de Avdeievka demostró que el ejército ucraniano, incluso a la defensiva, inevitablemente perderá la guerra. “Las fuerzas armadas ucranianas han demostrado tácticamente que no tienen la capacidad humana y material para mantener un sector del frente que depende de los esfuerzos del atacante”, continúa el documento. “El fracaso ucraniano en Avdeievka demuestra que, a pesar del despliegue de emergencia de una brigada de élite, la 3 Brigada de Asalto Aéreo o Batallón Azov, Kiev no es capaz de restaurar localmente un sector del frente que se está derrumbando”, advierte el informe.

Como resultado, las fuerzas rusas simplemente seguirán adelante. Queda por ver qué harán los rusos con este éxito táctico. ¿Continuarán en el modo actual de “mordisquear y sacudir lentamente” toda la línea del frente, o buscarán “abrirse paso profundamente”? El terreno detrás de Avdeievka lo permite, señala el ejército francés, advirtiendo también que los occidentales tienden a subestimar a los rusos. “Parecen débiles cuando son fuertes”.

Después de dos años de guerra, el ejército ruso han demostrado su capacidad para “desarrollar una resistencia operativa” que le permite librar “una guerra lenta y de larga intensidad basada en el continuo desgaste del ejército ucraniano”.

Las empresas francesas fabricarán armas en suelo ucraniano

Las empresas francesas fabricarán armas en suelo ucraniano, dijo el viernes el ministro de Defensa francés, Sebastien Lecornu. “Tres empresas francesas se asociarán con empresas ucranianas, en particular en el sector de los drones y de los equipos terrestres, para producir piezas de repuesto en suelo ucraniano y, tal vez, municiones en el futuro”, afirmó (2).

“La idea es tener las primeras unidades de producción en funcionamiento este verano”, añadió Lecornu, quien insinuó que las empresas involucradas incluirían al fabricante de tanques KNDS, el holding formado por la francesa Nexter y la alemana Krauss-Maffei-Wegmann.

El anuncio se produjo al día siguiente de que Macron dijera que Francia no descarta ninguna opción para apoyar a Ucrania dos años después del inicio de la guerra. Los dirigentes de los partidos políticos franceses se quedaron estupefactos. Algunos le acusaron de utilizar la guerra para mejorar la posición de su coalición antes de las cruciales elecciones europeas de este verano.

La semana pasada, Macron sorprendió a muchos en Europa al negarse a descartar el envío de tropas terrestres occidentales a Ucrania, señalando el endurecimiento de la postura de Rusia.

A principios de esta semana, Macron instó a los aliados de Ucrania a no ser “cobardes” al apoyar al gobierno de Zelensky en su guerra contra Rusia.

Algunos dirigentes de los partidos políticos franceses dijeron el jueves que Macron defendía un enfoque “sin límites” para contrarrestar a Putin.

Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo el jueves de la semana pasada que Macron “continúa elevando el nivel de participación directa de Francia” en la guerra de Ucrania.

El parlamento francés tendrá la oportunidad de votar sobre la estrategia del país para Ucrania, incluido un tratado de seguridad bilateral firmado con Kiev el mes pasado.

Los debates y votaciones no vinculantes tendrán lugar el próximo martes en la cámara baja de la Asamblea Nacional y el miércoles en la cámara alta del Senado.

El jueves Macron también se reunió con la presidenta moldava, Maia Sandu, y prometió el “apoyo inquebrantable” de Francia a su país.

Durante el encuentro ambos firmaron un acuerdo bilateral de defensa, así como una “hoja de ruta económica”, aunque no se proporcionaron detalles.

Francia también organizó una videoconferencia de 28 países, incluida Ucrania, para dar seguimiento a las iniciativas discutidas en una cumbre internacional sobre Ucrania organizada por Macron la semana pasada.

Entre los asistentes se encontraba el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba. “Ucrania nunca ha pedido… tropas extranjeras para luchar a su lado”, escribió el jueves en el periódico Le Monde. “Siempre hemos tenido fe en nuestros propios combatientes”.

Pero “Ucrania necesita más municiones de artillería y misiles de largo alcance”, añadió. “Necesita sistemas de defensa aérea Patriot… instalaciones para reparar más rápidamente sus vehículos militares… entrenamiento para sus soldados en bases dentro de Ucrania”.

De lo contrario, afirmó, “un día les tocará a vuestros soldados”.

(1) https://www.marianne.net/monde/europe/guerre-en-ukraine-endurance-russe-echec-de-la-contre-offensive-ce-que-cache-le-virage-de-macron
(2) https://www.france24.com/en/france/20240308-french-arms-companies-to-manufacture-directly-on-ukrainian-soil-defence-minister-says

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