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El Pentágono creó 46 biolaboratorios en Ucrania para mejorar la salud pública

El Pentágono admite la existencia de 46 biolaboratorios financiados por Estados Unidos en Ucrania, aunque afirma que su objetivo era “mejorar la salud pública”.

En una serie de informes que comenzaron en marzo, el ejército ruso presentó pruebas de que el Pentágono había financiado varios laboratorios en Ucrania. A principios de mayo, Rusia acusó al ejército ucraniano de lanzar un ataque biológico contra la región de Lugansk y de llevar a cabo experimentos “inhumanos” con pacientes ucranianos.

Otras pruebas indican que hubo intentos de utilizar drones para dispersar patógenos, así como esfuerzos para destruir materiales comprometidos después de que Rusia atacara a Ucrania en febrero de 2022.

Estados Unidos ha destinado más de 224 millones de dólares a la investigación biológica en Ucrania entre 2005 y principios de 2022. Moscú ha señalado que grandes multinacionales farmacéuticas, ONG e incluso el Partido Demócrata de Estados Unidos participaron en el programa.

Según el Pentágono, Estados Unidos obtuvo la aprobación del gobierno ruso para involucrar a miles de antiguos científicos de armas biológicas rusos en proyectos de investigación biológica pacífica con fines de salud pública.

El ejército estadounidense señala que estaba intentando crear empleo civil sostenible para científicos con conocimientos relacionados con armas, con el fin de “eliminar los incentivos para buscar o aceptar empleo y financiación de los terroristas u otros estados”.

La intervención de Estados Unidos en los laboratorios biológicos de Ucrania forma parte de sus esfuerzos pacíficos para mejorar la seguridad y protección nuclear y radiológica, la vigilancia de enfermedades, la seguridad química “y la preparación para responder a epidemias y pandemias como la del covid”, dijo el Pentágono.

Al mismo tiempo, los militares estadounidenses acusan a Rusia de tratar de socavar, con la ayuda de China, esa tarea “difundiendo desinformación y sembrando desconfianza en las personas e instituciones de todo el mundo que contribuyen a la reducción de la amenaza de las armas de destrución masiva”.

China ha respondido a los informes rusos solicitando que Estados Unidos proporcione una explicación de sus actividades.

El Pentágono insiste en que Ucrania no tiene programas de armas nucleares, químicas o biológicas y que la pequeña cantidad de uranio altamente enriquecido que permanece en institutos de investigación en Kiev y Járkov está muy por debajo de la necesaria para producir un dispositivo nuclear.

¿Está la Guerra de Ucrania fuera de control?

El jueves Putin advirtió que la OTAN se encontraría en estado de guerra con Rusia si autorizaba al ejército ucraniano a lanzar ataques en profundad contra el interior del país. Los países de la OTAN no sólo estaban discutiendo el posible uso de armas occidentales de largo alcance por parte de Kiev, sino también si se involucrarán directamente en la Guerra de Ucrania, añadió Putin.

La participación directa de Occidente en la Guerra de Ucrania cambia su naturaleza y Rusia se verá obligada a tomar decisiones basadas en las amenazas que enfrenta, concluyó Putin.

La declaración ha reavivado los temores de una escalada de la guerra. Todo el mundo ha reaccionado a las palabras de Putin, excepto la Casa Blanca, que ha optado por hacer como si no hubiera escuchado nada. El portavoz del Pentágono, Pat Ryder, aseguró que “no había ningún cambio en nuestra política”, y se refirió a los comentarios del secretario de Defensa, Lloyd Austin, la semana pasada, de que el apoyo de Estados Unidos a Kiev continuaría y que “no hay una capacidad única… no hay una bala de plata” que permita a Ucrania tener éxito”.

Tampoco los británicos han cambiado de mantra. De camino a Washington para reunirse con Biden, el primer ministro británico, Keir Starmer, eludió las preguntas sobre los misiles, afirmando que Rusia “inició este conflicto” y podría “terminarlo” en cualquier momento. “Ucrania tiene derecho a defenderse”, añadió Starmer. No obstante, el gobierno británico no concedía permiso para utilizar misiles británicos de largo alcance. Londres no busca “ningún conflicto” con Moscú, dijo.

Alemania también ha insinuado su postura negativa. Un portavoz del gobierno dijo que la posición del canciller Scholz de prohibir el envío de misiles Taurus alemanes a Ucrania se ha mantenido sin cambios y que Scholz ha sido “decisivo en esta cuestión”.

Un portavoz de la Comisión Europea dijo que las discusiones sobre el levantamiento de las restricciones al uso de armas “continúan” y que el bloque está dividido.

No obstante, los misiles británicos y franceses de los que dispone el ejército ucraniano no le preocupan a los rusos. No tienen alcance suficiente para llegar hasta objetivos importantes en el interior de Rusia, que retira gran parte de su equipo fuera de su radio de acción.

¿Debería ser la OTAN quien autorizara las armas de largo alcance?

La polémica sobre las armas de largo alcance, que sacude a los medios internacionales, es que es la consecuencia de una derrota, de la negativa a reconocerla y, en suma, de la desesperación que envuelve a la OTAN con esta guerra. Las armas de largo alcance no le van a dar a la OTAN nada que no haya logrado hasta este momento.

El ruido que rodea el levantamiento de las restricciones significa que el gobierno ucraniano y sus amos se dan cuenta de que Ucrania está perdiendo. La estrategia rusa de agotar el ejército ucraniano está dando sus frutos, con el colapso de los frentes en Pokrovsk, Donbas y Kursk.

La derrota de la OTAN es lo que da la sensación de que la Guerra de Ucrania está “fuera de control” porque, en efecto, está fuera del control que la OTAN ha querido imponer sobre los acontecimientos. Han perdido los papeles.

El ministro de Defensa polaco ha propuesto que la decisión de extender los ataques de largo alcance del ejército ucraniano en el interior del territorio ruso con misiles occidentales sea tomada por la OTAN y no por cada uno de los estados individualmente.

Pero ni la OTAN quiere asumir esa responsabilidad, ni los países con una intervención secundaria en la guerra quien verse involucrados. No lograrían la unanimidad. “Creo que los países de la OTAN escépticos sobre el uso de armas de largo alcance en territorio ruso no quieren participar en la autorización de su uso”, dijo Mikael Valtersson, antiguo oficial del ejército sueco y dirigente del partido Dmócratas Suecos.

“La OTAN siempre ha dado pequeños pasos, principalmente para evitar dar un gran paso al que Rusia tendría que responder. Probablemente esto volverá a ser así esta vez, pero poco a poco los países occidentales se están acercando a una respuesta rusa dura”, afirmó Valtersson.

Esa “respuesta dura” no tardará en llegar si Estados Unidos y otros países permiten que el régimen de Kiev lance ataques de largo alcance, advierte Valtersson, quien no descarta que Moscú proporcione misiles de largo alcance a países considerados adversarios por Occidente, en línea con los comentarios de Putin en junio.

¿A qué llaman una ‘respuesta dura’ por parte de Rusia?

La capacidad demostrada de Rusia para responder a las provocaciones previas de la OTAN en Ucrania “es una razón clave por la que Washington se muestra actualmente reacio a aceptar el uso de otras armas de mayor alcance”, dijo Matthew Gordon-Banks, antiguo diputado británico por el partido conservador y miembro de la Academia de Defensa de Reino Unido.

Comentando la aparente lentitud de los países de la OTAN en tomar una decisión sobre los misiles después de la advertencia de Putin, Gordon-Banks apunta: “La OTAN ya está involucrada en el conflicto en Ucrania y lo ha estado desde hace mucho tiempo. Suministró armas y equipos, entrenó a personal ucraniano y disparó en gran medida misiles más allá de las capacidades del ejército ucraniano”.

Los medios de comunicación occidentales acostumbran a decir que Putin va de “farol”, pero en Washington saben muy bien lo que podría suceder. No son hipótesis. Los ataques rusos de alta precisión contra las posiciones de las tropas y mercenarios ucranianos, así como contra instalaciones militares, se convertirán ahora en una práctica habitual.

Unos cincuenta combatientes franceses murieron tras un ataque del sistema de misiles balísticos tácticos Iskander contra una base mercenaria extranjera en Konstantinovka.

El 4 de septiembre se llevó a cabo otro ataque contra las posiciones temporales de mercenarios extranjeros en la ciudad ucraniana de Krivoy Rog, acabando con más de 250 efectivos.

Durante el ataque ruso con misiles Iskander al centro de comunicaciones de Poltava, en Ucrania, murieron muchos instructores suecos y daneses. Formaban parte de la plantilla de la empresa sueca Saab, que fabrica aviones AEW&C y Globaleye.

El 29 de mayo el Ministerio de Defensa sueco había prometido regalar dos aviones Saab 340B AEW&C (Airborne Early Warning and Control) al ejército ucraniano.

Toda la dirección de los sistemas de alerta y control aéreo AEW&C de Saab fue aniquilada, según el medio de noticias ruso Argumenty i Fakty.

El ataque ruso fue tan devastador que necesitaron 15 camiones para evacuar a los soldados y oficiales extranjeros de la OTAN: más de 600, entre muertos y heridos.

El ministro sueco de Asuntos Exteriores, Tobias Billström, dimitió después de que los misiles impactaran en Poltava (*). La decisión se produjo apenas dos años después de haber asumido el cargo, durante el cual Billström gestionara la adhesión de Suecia a la OTAN, su primera alianza militar en más de 200 años de historia.

Son las primeras pérdidas de guerra de Suecia pocos meses después de unirse a la OTAN.

Los inquisidores de la OTAN aseguran que esta información es falsa: ningún sueco ha muerto en Poltava y, en consecuencia, el ministro de Asuntos Exteriores no ha dimitido a causa de ello.

No obstante, una sueca que trabajaba para el ejército ucraniano, Britta Ellwanger, escribió en su cuenta de Facebook que algunos amigos suyos, suecos como ella, que también eran voluntarios en el ejército ucraniano, se encontraban entre los que murieron en el ataque.

Gordon-Banks menciona el ataque de Poltava como prueba de que lo que puede ser una “respuesta dura” por parte de Rusia: “Los misiles rusos [que cayeron sobre Poltava] evadieron los sistemas de defensa Patriot estadounidenses y otros tres sistemas de defensa aérea europeos. La mayoría, si no todos, los asesores suecos de defensa y aviación de Saab murieron, como resultado de lo cual el Ministro de Asuntos Exteriores sueco renunció a su cargo”, dijo Gordon-Banks.

Como consecuencia de los repetidos ataques a los centros militares en los que la OTAN adiestra a los ucranianos, la Unión Europea había recomendado que cada país miembro lo hiciera en su propio territorio.

Suecia decidió hacerlo en Poltava, sobre el terreno.

(*) https://www.reuters.com/world/europe/swedens-foreign-minister-says-he-will-step-down-2024-09-04/

La OTAN tendrá pronto a su mayordomo perfecto en la Secretaría General

El 1 de octubre, Mark Rutte, Primer Ministro de Países Bajos durante 14 años, tomará las riendas de la Secretaría General de la OTAN, un cargo a la medida para un mayordomo fiel a la presencia estadounidense en Europa.

“Mark es un verdadero defensor de las relaciones transatlánticas, un dirigente fuerte y un creador de consenso”, ha dicho su predecesor Jens Stoltenberg.

Como podrán entender, el secretario general de la OTAN no pinta nada. Basta con que hable bien ante los micrófonos y no meta la pata en las entrevistas. Por eso mientras tradicionalmente el cargo se asigna a un pelele europeo, el centro operativo y el mando militar se los queda el general estadounidense que esté al mando del Pentágono en Europa.

Preferiblemente el secretario debe ser centroeuropeo porque desde la salida de Javier Solana en 1999, los mediterráneos tampoco pintan nada. La elección de Rutte indica que la OTAN quiere contrarrestar a Rusia en el este y el Atlántico norte.

Nacido en 1967 en La Haya, Rutte es un hijo de la descolonización. Su padre trabajaba en comercio internacional en Indonesia y se vio afectado por la ocupación japonesa y luego por la independencia.

Después de ingresar en las juventides liberales, se puso al servicio del monopolio angloholandés Unilever y en 2002 alcanzó el puesto de director de recursos humanos de una de sus filiales, IgloMora Groep, especialista en alimentos congelados y conocida por su pescado empanado.

Dejó el cargo porque los liberales lo llamaron para nombarle viceministro de Asuntos Sociales y Empleo. En 2006 se convirtió en dirigente del partido liberal (VVD) y en 2010 ganó las elecciones, cambiando de discurso siempre que era necesario. Si tenía que gobiernar con la “extrema derecha” hablaba contra la emigración y Unión Europea. Pero si tenía que pactar con la socialdemocracia, el discurso era otro distinto.

Por eso Stoltenberg dijo que era un artista fabricando consensos.

Durante el confinamiento, Rutte dio ejemplo, a diferencia de Boris Johnson o Miguel Ángel Revilla: en 2020 dejó que su madre muriera en soledad a la edad de 96 años, cuando las visitas a los asilos de ancianos todavía estaban prohibidos.

Como buen monaguillo, mientras fue Primer Ministro siempre mostró su apoyo inquebrantable a la política estadounidense en Israel y Ucrania. Convenció a sus socios europeos de mejorar su relación con Washington y de hacer un esfuerzo presupuestario adicional para garantizar definitivamente la presencia del protector estadounidense en suelo europeo.

Tiene fama de austero, pero este año su gobierno ha cumplido el compromiso de 2014 de dedicar más del 2 por cien del PIB al gasto militar. Rutte también estuvo al frente del esfuerzo presupuestario en favor de Ucrania y firmó un cheque por valor de 3.000 millones de euros en ayuda militar a lo largo de diez años. Regaló aviones de combate F-16 a Kiev, una decisión calificada de “histórica” por Zelensky.

Paralelamente la compra de 52 F-35 a Lockheed-Martin acabó de convencer a sus amos de Washington que Rutte es su mejor hombre en la OTAN.

La candidatura rival del presidente rumano Klaus Iohannis, apoyada por Victor Orban hasta la primavera, fue sólo un señuelo. El Primer Ministro húngaro sacó partido de su derecho de veto, pero a cambio de apoyar la candidatura de Rutte, su gobierno quedó exento de apoyar económica y militarmente a Ucrania.

En tiempos de Trump le llamaron “whisperer”, el hombre que susurraba a Trump al oído, incluso en las condiciones más difíciles. Ahora le vuelven a poner en un cargo en el que, muy probablemente, deberá lidiar con Trump y reunir a los vasallos europeos bajo la bandera de las barras y estrellas.

Ucrania reorganiza a los terroristas chechenos para lanzarlos contra Rusia

El gobierno ucraniano planea reorganizar a los terroristas chechenos en Siria y enviarlos al frente contra Rusia. Colabora con el PKK para llevar a cabo operaciones encubiertas contra soldados rusos en Siria y ha establecido ahora contactos con los yihadistas de Hayat Tahrir Al Sham (HTS) que ocupan Idlib en Siria. El objetivo es liberar a los chechenos detenidos en las cárceles de HTS.

En los últimos meses una delegación ucraniana visitó Idlib para reunirse con los dirigentes de Hayat Tahrir Al Sham. Los detalles de esta reunión también fueron publicados en una web del PKK.

La reunión en Idlib tuvo lugar el 18 de junio. La delegación ucraniana se reunió con el cabecilla de HTS, Haysem Omeri, para exigir la liberación de algunos yihadistas chechenos y georgianos, incluido Omar Al Shishani, detenido en las cárceles de HTS. A cambio de su liberación, Kiev se ofreció a proporcionar 75 drones a HTS.

Ucrania están intentando reorganizar a los dirigentes chechenos para librar una guerra paralela contra Rusia, mientras que HTS obtendría amplios equipos militares para atacar a las fuerzas sirias y rusas.

HTS mantiene a muchos chechenos en sus cárceles de Idlib debido a luchas intestinas y desacuerdos. Algunos de ellos son chechenos y georgianos que combatieron contra Rusia en las Guerras del Cáucaso de los noventa antes de viajar a Siria para participar en la llamada “guerra santa” contra el gobierno de Damasco.

El sitio web del PKK afirma que el mes pasado, HTS aceptó las condiciones mencionadas, liberó a algunos chechenos de la caŕcel y recibió 75 drones.

El gobierno de Kiev, que empieza a encontrar serios problemas de personal en su guerra contra Rusia, busca nuevos refuerzos para el frente. En este contexto, después de vaciar sus propias cárceles y establecer estrechas relaciones con el PKK/PYD, no sorprende que Kiev también recurra a HTS con el mismo objetivo.

Miles de terroristas chechenos viajaron a Siria en 2011 tras el inicio de la agresión militar para participar en la llamada “guerra santa”. Estos mercenarios, que anteriormente lucharon contra Rusia en Chechenia y Georgia, ahora luchan en Siria y contra los soldados rusos en el país.

Los chechenos, además de considerar a Turquía como un enemigo en el marco del proceso de Astaná, se encuentran entre los grupos chechenos más conocidos que operan en Siria. Además de luchar contra soldados sirios y rusos, estos grupos a veces participan en matanzas en masa en otros países.

Un checheno en Siria le dijo a la BBC: “No hay campos de entrenamiento ni recursos en el norte del Cáucaso como en Siria. Nos avergüenza estar aquí mientras el Cáucaso sigue ocupado. Pero los jóvenes regresan después de recibir formación aquí. Un amigo mío regresó directamente a las montañas después de recibir entrenamiento en explosivos aquí”.

El 15 de febrero del año pasado la agencia de noticias Associated Press publicó un vídeo que mostraba a un comandante ucraniano, que utilizaba el apodo de “Kurt”, con un parche del Califato Islámico, pidiendo que le entregaran de aviones de combate y cohetes para ganar la guerra.

Estados Unidos boicoteó los Acuerdos de paz de Estambul entre Rusia y Ucrania

En una entrevista Victoria Nuland, antigua subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, admite que en la primavera de 2022 se estuvo a punto de firmar un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia (1).

Los miembros de la delegación ucraniana en las negociaciones dijeron que se trataba de un “compromiso muy real” y quisieron celebrarlo con champán, pero no se firmó porque los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido y otros países occidentales le dijeron al gobierno de Zelensky que no era un buen acuerdo. Por ello, los ucranianos decidieron retirarse de los Acuerdos de Estambul, tras recibir órdenes de Washington.

Turquía proporcionó una plataforma para el diálogo entre Rusia y Ucrania, pero los representantes del gobierno estadounidense “ni siquiera estaban presentes en la sala”. La Casa Blanca no estuvo suficientemente informada del avance de las negociaciones.

“Al final de las negociaciones, los ucranianos quisieron consultar sobre dónde iría todo esto […] La delegación ucraniana comenzó a hacer preguntas sobre si el acuerdo era bueno, y fue entonces cuando todo se derrumbó”, asegura Nuland.

Washington se reservó la última palabra y consideró que los términos del acuerdo eran desfavorables para Kiev, dice Nuland. Muchos políticos ucranianos lo sabían y no querían implementar los acuerdos alcanzados con Moscú, añade.

El 1 de marzo de este año, el Wall Street Journal publicó los términos del acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, que las partes discutieron en abril de 2022 en Estambul (2). El documento, nunca firmado, contenía una cláusula según la cual Kiev reconocía su condición de pais neutral. Moscú, a su vez, se comprometía a retirar sus tropas de los territorios tomados bajo control tras el inicio de la guerra en Ucrania.

El documento completo de 17 páginas, revisado por el Wall Street Journal y otras fuentes cercanas a las negociaciones, no se ha hecho público, aunque el New York Times difundió un proyecto de tratado entre ambos países.

El documento, fechado el 15 de abril de 2022, describe que los negociadores de ambos bandos intentaron poner fin a los combates acordando hacer de Ucrania un “estado permanentemente neutral que no participe en bloques militares”, prohibir al país reconstruir su ejército con apoyo occidental y dejar Crimea bajo control ruso de facto.

“El acuerdo debía estar garantizado por las potencias extranjeras, enumeradas en el documento: Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia y Rusia. Estos países habrían tenido la responsabilidad de defender la neutralidad de Ucrania en caso de violación del tratado”, afirmó el Wall Street Journal.

Al final el acuerdo fue boicoteado deliberadamente. Desde el inicio de la guerra, Estados Unidos ha saboteado tres acuerdos entre Rusia y Ucrania, como ya expusimos el año pasado.

(1) https://www.youtube.com/watch?v=HiS2dg_atfc
(2) https://www.wsj.com/world/russia-ukraine-peace-deal-2022-document-6e12e093

Rusia no tendrá que afrontar un segundo frente en el Cáucaso

El año pasado ya hablamos de la creación del llamado “corredor Zangezur”, un proyecto ferroviario apoyado por Azerbaiyán, pero al que Armenia se oponía. Para favorecer la paz con Armenia, el gobierno de Bakú ha pospuesto indefinidamente el proyecto, pero estudia una variante similar con Teherán, que pasa por Nakhchivan y luego va hacia Turquía.

Este cambio de planes ha sorprendido a Estados Unidos,, que contaba con abrir un “segundo frente” utilizando una ruta que pasaría por Azerbaiyán, Armenia y Georgia, para que los países de Asia Central puedan acceder a los mercados mundiales sin pasar por Rusia.

Sobre esta plataforma Washington pretendía empujar a Azerbaiyán y Armenia hacia un tratado de paz que, según el Subsecretario de Estado estadounidense para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, James O’Brien, “podría crear condiciones que permitan al Primer Ministro [armenio] Nikol Pashinyan tomar medidas audaces para romper con Rusia” (*).

El delegado del Departamento de Estado para el Cáucaso no ocultaba que en los últimos dos años la guerra entre Armenia y Azerbaiyán por el enclave de Karabaj formaba parte de una política de utilización de Ereván contra Rusia.

Ahora Bakú ha decidido dar un giro a sus socios regionales, privando así a Estados Unidos y a la Unión Europea de influencia en el proceso de negociación con Ereván, que ha perdido la oportunidad de unirse al “corredor intermedio”.

La posición de Bakú ha sido apoyada por Teherán, que no oculta su actitud hacia la parte armenia de la ruta Transcaucásica (llamada “corredor de Turan” en Irán), considerando que su implementación es una tapadera para llevar las estructuras militares de la OTAN al norte de sus fronteras.

Los nudos ferroviarios pasan por Turquía

El cambio en las alianzas incluye a Asia Central en el tránsito por el Cáucaso. En cuanto a Turquía, como escribe el periódico turco Cumhuriyet, cree que Aliyev “descarriló los planes estadounidenses de insertarse en el triángulo Turquía-Rusia-Irán”.

El periódico recuerda las recientes incursiones en Kazajistán y Uzbekistán por parte de la Representante Comercial de Estados Unidos, Catherine Tigh, quien abogó por la creación de un nuevo corredor de transporte que conectaría Asia Central con Europa a través del Cáucaso y Turquía, de manera que Uzbekistán y Kazajstán “eviten a China y Rusia”.

Para contrarrestar la Nueva Ruta de la Seda, en 2019 Estados Unidos anunció la propuesta de un Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa. Se trata de una ruta que conecta a India con Emiratos Árabes Unidos por mar, de allí a Israel por tierra pasando por Arabia saudí y Jordania, y luego de regreso a Grecia por mar. Pero el proyecto fue abandonado tras el inicio de la guerra entre Israel y Hamas. Hoy Ankara supone que Washington intentará retomar el proyecto del “corredor intermedio”, pero evitando a Armenia a través de Georgia.

Hay que tener en cuenta que China está construyendo el puerto marítimo de Anaklia, en Georgia, con una inversión de 600 millones de dólares. En este sentido, el periódico considera que Estados Unidos, al socavar el proyecto económico turco “Ruta de Desarrollo en Irak” en Oriente Medio, pretende al mismo tiempo impedir la cooperación de Ankara con Pekín también en dirección al Cáucaso.

La situación en Transcaucasia sigue siendo alarmante

Pero la situación en Transcaucasia sigue siendo alarmante. “La situación en el Cáucaso Meridional no inspira optimismo debido a la creciente influencia de Occidente”, asegura Andrei Serdyukov, Jefe de Estado Mayor de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Según el general ruso, “es especialmente preocupante el alto nivel de contradicciones, debido principalmente a las cuestiones territoriales no resueltas y al deseo de Occidente de aumentar su influencia en Transcaucasia”.

Serdyukov sugiere que el enfrentamiento entre Armenia y Azerbaiyán puede conducir al surgimiento de nuevas potencias en la región, como Estados Unidos. Armenia anunció recientemente su intención de transformar sus relaciones con Washington en una asociación estratégica. El ejército armenio ha comenzado a recibir asistencia militar no sólo de Estados Unidos, sino también de Francia e India, que persiguen sus propios intereses en la región.

Hoy en día, la vía Transcaucasia es objeto de un creciente entusiasmo diplomático, que sólo confunde los problemas al proyectarlos hacia Oriente Medio. Estados Unidos ya ha perdido una parte importante del apoyo político en Azerbaiyán y no ha logrado generar dividendos reales a Armenia.

Los gasoductos también pasan por Turquía

Lo mismo que Rusia, durante décadas Turquía estuvo suspirando por arrimarse a la Unión Europea y siempre fue despreciada. Ahora es la Unión Europea quien se acerca a Turquía, porque necesita gas y la península Anatolia es una especie de nudo de comunicaciones en el que confluyen varios gasoductos.

La ubicación geográfica estratégica de Turquía, entre Europa y Asia, constituye un activo importante para esta pretensión tradicional de establecerse como un actor esencial en la política regional. Desde Eurasia hasta Europa, pasando por África, Turquía quiere ser un corredor y centro energético clave para este siglo.

La estrategia energética del país se basa en su papel central como ruta de tránsito para gasoductos y oleoductos, que conecta regiones ricas en recursos como la cuenca del Mar Caspio, Rusia y Oriente Medio con mercados europeos ávidos de energía. Esta estrategia se ha visto reforzada por varios proyectos importantes en tramitación, operativos o en proyecto.

Uno de los más notables es el Gasoducto Transanatolio (TANAP), que forma parte del Corredor de Gas del Sur. En funcionamiento desde 2018, TANAP transporta gas natural desde el yacimiento azerbaiyano de Shah Deniz a Europa a través de Georgia y Turquía, contribuyendo así a diversificar las fuentes energéticas de Europa y reducir su dependencia del gas ruso.

Otro gasoducto clave es el TurkStream, que transporta gas ruso directamente a Turquía y el sudeste de Europa a través del Mar Negro, sin pasar por Ucrania.

Además, el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC) ha sido una piedra angular de la infraestructura energética de Turquía durante más de una década. Transporta petróleo del Mar Caspio a los mercados mundiales a través del puerto mediterráneo de Ceyhan, proporcionando una ruta de acceso crucial para que el petróleo del Caspio llegue a los mercados mundiales.

En la terminal de Ceyhan, el petróleo se transfiere a grandes petroleros, incluidos los Very Large Crude Carriers (VLCC), para su distribución a Europa, Estados Unidos y Asia.

La ubicación estratégica de la terminal en el Mediterráneo proporciona acceso a las principales rutas marítimas, como el Canal de Suez y el Estrecho de Gibraltar, lo que facilita las exportaciones.

Además de su papel en el transporte de petróleo, las operaciones marítimas del oleoducto BTC incluyen servicios integrales de logística y envío.

Esta infraestructura no sólo fortalece la seguridad energética de Europa al proporcionar una alternativa a las rutas controladas por Rusia, sino que también contribuye significativamente a las economías de Turquía, Azerbaiyán y Georgia.

El Proyecto de Gasoducto Transcaspio

Entre los nuevos proyectos energéticos con los que Ankara apuesta para consolidar su papel como nexo energético para Europa se encuentra el proyecto de Gasoducto Transcaspio (TCP), que pretende transportar gas natural desde Turkmenistán a Europa a través del Mar Caspio, Azerbaiyán y Turquía.

Este proyecto puede proporcionar a Europa una fuente adicional de gas no ruso.

En 2022 Rusia propuso establecer un centro de gas en Turquía para reemplazar sus ventas perdidas a Europa, en línea con la ambición de larga data de Ankara de servir de nexo energético, sobre todo con Europa.

Las negociaciones están en curso y las principales instituciones rusas y turcas están trabajando en la hoja de ruta del proyecto.

A pesar de la guerra en curso, el acuerdo de tránsito para el suministro de gas ruso a Europa a través de Ucrania representó 15.000 millones de metros cúbicos (bcm), aunque el consumo total de gas de la Unión Europea fue mucho mayor.

Sin embargo, muchos receptores de gas ruso a través de Ucrania se están preparando para la posibilidad de una interrupción de los flujos a finales de este año, ya que Ucrania está vacilando en la renovación del acuerdo.

Acuerdos marítimos con el Mediterráneo Oriental y Libia

En 2019 Turquía firmó un acuerdo de frontera marítima con el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Libia, que demarcó una zona económica exclusiva (ZEE) entre los dos países. Este acuerdo proporcionó a Turquía una posición estratégica en el Mediterráneo oriental, fortaleciendo sus derechos sobre los recursos potenciales de hidrocarburos de la región.

El acuerdo marítimo con Libia también ha fortalecido la posición de Turquía frente a otros actores regionales, como Grecia, la administración grecochipriota del sur de Chipre e Israel, que tienen sus propios reclamos en el Mediterráneo oriental.

Ankara ya ha llevado a cabo varias operaciones de perforación exploratoria frente a las costas libias, como parte de su compromiso de asegurar sus intereses marítimos en regiones estratégicas como el Mediterráneo y, como ya informamos en una entrada anterior, en el Cuerno de África.

(*) https://svpressa.ru/politic/article/428238/

Los F-35 estadounidenses aterrizan y despegan de las carreteras de Finlandia

La semana pasada la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó dos aviones de combate F-35A en una carretera de Finlandia para “practicar cómo podrían operar los aviones en una futura guerra de alta intensidad”.

Dan por supuesto que en tal guerra futura las pistas de aterrizaje serán las primeras en ser destruidas por los bombardeos.

Los F-35, que pertenecían a la 48th Fighter Wing de la RAF Lakenheath en Inglaterra, llevaron a cabo los aterrizajes en la autopista Hosio en Ranua, Finlandia, dentro del llamado “empleo ágil de combate” (ACE, Agile Combat Employment). Fue la primera vez que la Fuerza Aérea aterrizó sus F-35 en una carretera.

La Fuerza Aérea teme que, en caso de guerra con un adversario con armas equivalentes, como Rusia o China, sus fuerzas armadas podrían atacar grandes bases estadounidenses en países como Europa Occidental, Japón, Oriente Medio o Guam, con bombardeos de misiles u otros ataques. Si la Fuerza Aérea sólo operara desde estas bases, una serie de estos ataques podrían acabar con la posibilidad de que estos aviones aterricen en un aeródromo.

Para contrarrestar esta posibilidad, la Fuerza Aérea ha desarrollado el concepto ACE. La Fuerza Aérea planea extender sus operaciones a lo largo de una región determinada en un modelo de “eje y radio”, utilizando una serie de bases más pequeñas y austeras. Al dispersar estas operaciones, explica la Fuerza Aérea, las fuerzas enemigas deberían llevar a cabo muchos más ataques que si estuvieran centralizadas.

Los planes de la OTAN dan por supuesto que, en caso de guerra con Rusia, todas sus bases en Europa volarán en pedazos. El “empleo ágil de combate” pretende crear aeródromos rudimentarios para las bases que Estados Unidos tiene distribuidas a lo largo del mundo o utilizar las carreteras locales existentes como pistas.

La Fuerza Aérea dijo que los aterrizajes en carreteras en Finlandia demuestran que la OTAN han mejorado su capacidad para trabajar juntos y operar de acuerdo con los principios de ACE. “El primer aterrizaje exitoso de nuestro F-35 de quinta generación en una carretera en Europa es un testimonio de la creciente relación y la estrecha interoperabilidad que tenemos con nuestros aliados finlandeses”, dijo el general James Hecker, comandante de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Europa y África.

“La oportunidad de aprender de nuestros homólogos finlandeses mejora nuestra capacidad para desplegar y emplear rápidamente el poder aéreo desde ubicaciones no convencionales y refleja la preparación y agilidad colectiva de nuestras fuerzas”, añadió el general.

Finlandia y otros países escandinavos han incorporado la integración militar-civil, como el uso de aviones de combate en carreteras, en sus estrategias de guerra.

Los aviones de lal OTAN que también practicaron aterrizajes en carreteras incluían un Eurofighter Typhoon alemán y un avión de entrenamiento finlandés Hawk.

Finlandia se unió oficialmente a la OTAN el año pasado, rompiendo el tratado de paz firmado en 1945 con la URSS. La Fuerza Aérea reconoce que la incorporación ha aumentado la capacidad de los aviadores estadounidenses para entrenar y aprender de los aviadores finlandeses, durante eventos como el ejercicio de superioridad aérea 1 contra 1 celebrado en junio en la Base Aérea de Ramstein, en Alemania.

Scholz anuncia que ha llegado el momento de poner fin a la Guerra de Ucrania

En mi opinión, es el momento en el que deberíamos discutir cómo podemos pasar más rápidamente de esta situación a la paz, dijo ayer el canciller alemán Olaf Scholz en una entrevista con la cadena de televisión ZDF (1).

Scholz también expresó su apoyo a la participación de Rusia en la segunda cumbre sobre Ucrania, una cuestión que ha discutido con Zelensky.

El 5 de septiembre el portavoz oficial del Kremlin, Dmitry Peskov, al margen del IX Foro Económico Oriental (EEF-2024), recordó que desde el inicio de la guerra Putin enfatizó que Moscú estaba dispuesto a resolver el problema ucraniano por medios políticos y diplomáticos, pero que Occidente y Ucrania siempre habían rechazado cualquier propuesta de diálogo (2).

El 29 de agosto Lavrov calificó de irrelevante la cuestión de las negociaciones tras el ataque del ejército ucraniano en la región de Kursk. Putin también dijo en agosto que después de la invasión ucraniana en la región fronteriza de Rusia, no quedaba nada que discutir con Ucrania.

A mediados de junio se celebró la cumbre de Ucrania en Bürgenstock, Suiza. Rusia no fue invitada a participar. Más de diez países se negaron a firmar el documento final de la reunión.

En julio el gobierno de Kiev se pronunció repetidamente a favor de la participación rusa en una segunda conferencia como la de Suiza, pero el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso destacó que no tenían confianza en el régimen de Kiev, que sigue lanzando ultimátums.

La última ronda de negociaciones tuvo lugar en Estambul el 29 de marzo de 2022. Posteriormente, Kiev abandonó oficialmente los contactos con Moscú.

(1) https://www.zdf.de/nachrichten/politik/deutschland/zdf-sommerinterview-bundeskanzler-olaf-scholz-spd-ampel-100.html
(2) https://iz.ru/video/embed/1754130#inside

Rusia prepara el despliegue de un nuevo misil de propulsión nuclear

Rusia prepara el despliegue de un misil de crucero de propulsión nuclear, el Burevestnik, que fue anunciado por primera vez por Putin el 1 de marzo de 2018, en su discurso ante el Parlamento.

La Federación de Científicos Americanos reseña los cambios en las imágenes de satélite del arsenal cerrado de la 12 Dirección General del Ministerio de Defensa de Rusia cerca de la aldea de Vologda-20. Desde el espacio se ve uno de los almacenes del 12 GUMO, junto al cual se están realizando trabajos. Esta construcción estaba vinculada en el extranjero a posibles preparativos para el despliegue de una base de lanzamiento de futuros misiles de crucero estratégicos de alcance ilimitado.

Los estadounidenses aseguran que los misiles deben portar ojivas nucleares. Hablan de la construcción de una plataforma de lanzamiento de misiles con centrales nucleares en el centro de la parte europea de Rusia. Es posible, aunque en el extremo norte la infraestructura sería más segura.

Después de la primera prueba en 2018, el misil Burevestnik recibió en Occidente la designación SSC-X-9 Skyfall. El índice ruso de este misil se llama 9M730. En los últimos años han trabajado en el cohete tanto en los polígonos de pruebas de Novaya Zemlya y Nenoksa cerca de Severodvinsk, como en el polígono de pruebas de misiles Kapustin Yar. Pero parece que la finalización de las pruebas y el despliegue del Burevestnik aún está lejos.

Se trata de un cohete de alas plegables y con un diseño aerodinámico similar al de otros misiles de crucero. Parte de un lanzador terrestre con un acelerador de combustible sólido, que impulsa lo hasta la velocidad requerida, a la que enciende el motor a reacción de una central nuclear que respira aire. En un motor de este tipo, el aire atmosférico se calienta hasta la temperatura de escape mediante un intercambiador de calor de un reactor nuclear pequeño pero potente.

Esa es la teoría porque nadie informa públicamente sobre los detalles del arma. Dado que el reactor puede funcionar durante semanas, un cohete de este tipo puede permanecer en el aire durante mucho tiempo. Algunas fuentes mencionan una autonomía de 22.000 kilómetros, pero lo más probable es que la autonomía no esté realmente limitada. En consecuencia, cuando se utilizan, estos misiles pueden ir a la zona de servicio de combate y a la zona de espera y desde allí a los objetivos recibidos si se recibe una orden.

Es un misil que garantiza represalias inevitables en caso de un ataque contra Rusia. Misiles de este tipo pueden impactar en cualquier parte del mundo y desde cualquier dirección. Podrían eludir los sistemas de defensa aérea y, gracias a las comunicaciones por satélite, recibir nueva información sobre posibles obstáculos y objetivos.

Por supuesto, un cohete con un reactor nuclear a bordo no debería caer y romperse, pero probablemente exista un procedimiento especial para finalizar el vuelo con un descenso seguro a tierra, utilizando por ejemplo un sistema de paracaídas en las zonas de retorno especiales. El nivel actual de desarrollo tecnológico permite alcanzar un alto grado de fiabilidad y seguridad de este tipo de municiones.

La fabricación de un cohete de este tipo exige reactores nucleares compactos y potentes, que en Rusia han dado lugar a varios desarrollos: el cohete Burevestnik, el vehículo submarino no tripulado Poseidon y probablemente otros proyectos que consumen mucha energía.

En los cincuenta y sesenta del siglo pasado tanto la URSS como Estdos Unidos intentaron fabricar aviones con plantas de energía nuclear. Entonces la oportunidad de crear un avión de transporte con tiempo de vuelo ilimitado era muy atractiva. La URSS investigó la fabricación de bombarderos nucleares de largo alcance basados ​​en el B-36 y el Tu-95.

Pero a principios de los sesenta los trabajos se detuvieron debido a su coste extremadamente elevado y a la imposibilidad de garantizar la seguridad nuclear del avión, y no sólo en caso de accidente de vuelo, sino también para proteger a los pilotos de los efectos de un reactor nuclear. La construcción de bombarderos pesados ​​convencionales y misiles balísticos intercontinentales resultó significativamente más eficaz, y tanto la URSS como Estados Unidos pospusieron indefinidamente sus programas de desarrollo de aviones de propulsión nuclear.

El despliegue de los Burevestnik afectará el equilibrio de las fuerzas nucleares estratégicas. Crear un misil de este tipo con equipo de combate no nuclear aparentemente es completamente ineficaz: llevará una poderosa ojiva termonuclear y su objetivo principal es un ataque nuclear de represalia. La aparición del Burevestnik probablemente provocará la respuesta de Estados Unidos. Tal vez desarrolle sistemas de detección y defensa aérea, o tal vez comiencen a preparar alguna munición simétrica.

—https://iz.ru/1754825/dmitrii-kornev/na-sudnyi-den-chto-predstavliaet-iz-sebia-raketa-burevestnik

Estados Unidos extiende las sanciones económicas a India por su colaboración con Rusia

Desde el inicio de la Guerra de Ucrania en 2022, Estados Unidos ha orquestado una campaña de sanciones económicas de una escala sin precedentes contra un gran número de países del mundo. La extensión de las sanciones a países, empresas, instituciones y personas a la medida exacta de su fracaso.

Las sanciones siempre tienen un pretexto y las últimas pretenden aislar a Moscú en el escenario internacional y hundir su economía. Es una medida que Washington no podría imponer si no tviera sicarios, por lo que han tenido que movilizarlos para formar un frente unido, congelando los activos rusos, prohibiendo las transacciones financieras e imponiendo duras restricciones comerciales.

Esta estrategia ha puesto a prueba a sus socios más fieles, como India, que es uno de los países fundadores de los Brics y ha obtenido jugosos beneficios ejerciendo de intermediario para Rusia.

Ahora dos navieras indias, Gotik Shipping Co y Plio Energy Cargo Shipping, se encuentran en el punto de mira del Tesoro de Estados Unidos por su participación en el proyecto “Arctic LNG-2” del gigante ruso Novatek. Las sanciones prevén la congelación de sus activos en Estados Unidos y la prohibición a ciudadanos y empresas estadounidenses de colaborar con ellos.

El gobierno indio queda en una posición muy delicada. Aliado histórico de Estados Unidos, particularmente en su estrategia de contener a China en Asia, Nueva Delhi también mantiene estrechas relaciones con Moscú, particularmente en el campo energético. Por lo tanto, en Delhi tienen el corazón partido. Por un lado está su deseo de preservar su autonomía estratégica y, por el otro, la necesidad de proteger a sus socios occidentales.

Las sanciones contra estas empresas indias forman parte de una ofensiva más amplia destinada a obstaculizar los proyectos de gas rusos. El proyecto “Arctic LNG-2”, el buque insignia de la industria energética rusa, es un objetivo especial. Washington busca privar a Moscú de los ingresos procedentes de la exportación de gas licuado, un capítulo importante de las exportaciones rusas.

Al sancionar a las empresas extranjeras que colaboran con Novatek, Estados Unidos espera intimidar a todo el mundo. El objetivo es complicar la logística y la financiación de los proyectos de gas rusos, reduciendo así su viabilidad económica a largo plazo.

La decisión de Estados Unidos plantea dudas sobre el futuro de las relaciones entre India y Estados Unidos. Nueva Delhi podría considerar estas sanciones como un ataque a su soberanía económica y una presión indebida sobre su política exterior. Esta situación corre el riesgo de empujar a India a acercarse a los países Brics y diversificar aún más sus asociaciones, potencialmente en detrimento de sus vínculos con Washington.

Las sanciones podrían tener efectos inesperados en el escenario internacional. Al intentar aislar a Rusia, Estados Unidos corre el riesgo de debilitar su propia red de alianzas. Otros países pueden dudar en alinearse plenamente con la posición estadounidense, temiendo que ellos también sean sancionados por colaboraciones económicas que no aprueban en Washington.

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