La web más censurada en internet

Categoría: Estrategia (página 130 de 155)

La infiltración de la CIA en Rusia llegó hasta los más altos cargos del gobierno

Ayer relatamos un breve extracto de las declaraciones de Putin tras una reunión del Consejo de Derechos Humanos sobre el pasaporte de vacunas. Pero hubo más sobre la participación de la CIA en las privatizaciones rusas tras la caída de la URSS en 1990 y los gobiernos de Yeltsin.

Putin recordó que, después del colapso de la Unión Soviética, los funcionarios de la CIA trabajaban directamente en Rusia, con rango de funcionarios. Ocuparon cargos oficiales en el gobierno ruso y trabajaron como asesores a mediados de la década de 1990 y principios de la de 2000.

Putin dijo que había luchado personalmente contra aquella infilración y a principios de la década de 2000 depuró el aparato del Estado a los máximos niveles, incluido el gobierno.

Tras su regreso a Estados Unidos, cuando se descubrió todo, muchos de ellos fueron enviados a los tribunales “por haber violado la legislación estadounidense al respecto”, que es una manera elegate de decir que fueron juzgados por alta traición.

“Usted cree que se trata de un caso aislado de injerencia en los asuntos internos de Rusia. No, hay muchos otros”, dijo Putin. “Todo estaba bajo el control de ciertos países”, que es una manera de decir que Rusia había caído bajo el control de Estados Unidos.

El presidente ruso también señaló que los espías estadounidenses se encontraban en los emplazamientos de la infraestructura nuclear: “Iban allí todos los días a trabajar”. Es difícil hablar de una simple injerencia, añadió, ya que se trata más bien de un control total por parte de servicios secretos extranjeros.

Los medios de comunicación estadounidenses han publicado documentos en los que se comentan las declaraciones del presidente ruso. Señalan, entre otras cosas, que “los especialistas estadounidenses estuvieron en instalaciones nucleares de Rusia sobre la base de acuerdos bilaterales”.

Como siempre, Putin nos dejó con las ganas. ¿Quién estuvo detrás de esos acuerdos por parte rusa? Posiblemente fueran los mismos funcionarios de la CIA que sirvieron como asesores de los altos funcionarios del gobierno a los que Putin se refirió.

Mientras tanto, la prensa estadounidense comenta que “no hay información oficial de la CIA” sobre la infiltración de oficiales de sus agentes en el gobierno ruso en los años noventa. Sería extraño que la CIA diera esa información a cualquier periodista.

—https://topwar.ru/190027-v-presse-ssha-obsuzhdajut-slova-putina-ob-uchastii-sotrudnikov-cru-v-privatizacii-v-rossii.html

La carrera de armamentos en el espacio se acelera

La semana pasada informamos de que los sistemas de guerra electrónica rusos habían lanzado un ataque masivo contra los satélites militares estadounidenses. También han logrado destruir uno de sus propios satélites con un misil lanzado desde la Tierra.

El jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, lo calificó como una demostración de fuerza. En cualquier caso, ilustra la carrera armamentística en el espacio, que ahora se centra en la capacidad de destruir los dispositivos orbitales de los rivales.

“Rusia está desarrollando nuevos sistemas de armas que pueden destruir satélites”, dijo Stoltenberg. Los satélites son cada vez más importantes para las comunicaciones y el espionaje militar. Se pueden armar con bombas o láseres capaces de destruir cualquier objeto en órbita.

Rusia y China han desarrollado satélites que pueden ser manipulados para interferir físicamente con otros. Pueden rastrear el satélite adversario y moverlo con los brazos robóticos, o doblar una antena para inutilizarlo. Estos satélites siguen siendo escasos, pero el despliegue por parte de Rusia de dos de ellos para amenazar a un orbitador estadounidense el año pasado demuestra que la técnica ya está disponible.

China y Estados Unidos también tienen programas de alto secreto para pequeñas naves espaciales robóticas con alas reutilizables que podrían utilizarse para dañar los satélites rivales.

Otras armas en desarrollo, esta vez en tierra, pretenden interferir las señales de los satélites y dañarlos.

En 2019 la agencia de inteligencia de defensa de Estados Unidos advirtió que China tenía cinco bases equipadas con láseres terrestres capaces de desactivar satélites enemigos. Todos los satélites que pasen por encima de China son susceptibles de ser atacados.

La batalla ha evolucionado desde la idea de destruir los satélites con misiles o satélites suicidas hasta encontrar la forma de dañarlos con armas láser o de microondas muy potentes. En febrero del año pasado, un general estadounidense reveló de que dos satélites rusos puestos en órbita estaban rastreando un satélite espía estadounidense.

La capacidad potencial de los vehículos orbitales Cosmos para atacar al USA-245, el satélite de reconocimiento estadounidense, no estaba clara. “Puede crear una situación peligrosa en el espacio”, dijo el general Jay Raymond, comandante de la Fuerza Espacial estadounidense.

La militarización del espacio es tan antigua como la propia carrera espacial. Desde la puesta en órbita del Sputnik en 1957, Washington y Moscú buscaron la manera de armar y destruir los satélites del rival.

Al principio, las armas nucleares eran la mayor preocupación. En 1967 firmaron el Tratado Espacial que prohíbe la colocación de armas de destrucción masiva en órbita. Desde entonces, Rusia, Estados Unidos, China, e incluso la India, han explorado formas de luchar en el espacio al margen del Tratado.

En 1970 Moscú probó con éxito un satélite cargado de explosivos que podía destruir otro dispositivo orbital en el espacio. Estados Unidos respondió en 1983, cuando Reagan anunció un ambicioso programa de defensa bautizado como “Guerra de las Galaxias”, prometiendo misiles antimisiles de precisión y satélites que emiten rayos láser o microondas.

Muchas de las tecnologías promocionadas eran inviables. Pero en 1985 el Pentágono utilizó un misil para destruir un satélite en un ejercicio militar. Desde entonces, sus rivales han intentado demostrar que tienen las mismas habilidades. China lo hizo en 2007 e India en 2019.

Rusia también llevaba tiempo intentándolo, por lo que sus exitosos lanzamientos no con una sorpresa. Llegado el caso, Rusia no dejará que Estados Unidos sea el único que controle el espacio.

Los países son cada vez más reservados en cuanto a sus actividades militares en el espacio, pero la carrera es tal que en 2019, año en el que el Pentágono formó su Fuerza Espacial, estimó que Rusia y China tenían el potencial de superar a Estados Unidos.

Ataque masivo de Rusia contra los satélites militares estadounidenses

Los sistemas de guerra electrónica rusos han lanzado un ataque masivo contra los satélites militares estadounidenses.

El mando del Pentágono reconoce que el ataque del ejército ruso carece de precedentes.

Se llevaron a cabo utilizando sistemas de guerra electrónica de un tipo no especificado y se prolongaron durante mucho tiempo, afectando gravemente al funcionamiento de las naves espaciales estadounidenses.

Rusia ataca regularmente los satélites estadounidenses con medios no cinéticos, incluida la guerra electrónica, asegura el Washington Post. La información llega después de que los mandos militares estadounidenses anunciaran que Rusia y China habían llegado a utilizar armas láser contra sus satélites.

Hasta la fecha, Rusia dispone de varias posibilidades de guerra electrónica que le permiten atacar los satélites espaciales estadounidenses.

“Cuando Rusia hace estallar un satélite en el espacio con un misil, como ha hecho este mes, la actual carrera armamentística en el espacio se convierte en una gran noticia, aunque Estados Unidos y sus adversarios luchen en el espacio todos los días. De hecho, las amenazas crecen y se expanden cada día. Y se trata de una evolución de una actividad que viene de lejos”, dijo el general David Thompson, Jefe Adjunto Principal de Operaciones Espaciales de la Fuerza Espacial.

En la actualidad, la Fuerza Espacial de Estados Unidos investiga todos los días lo que Thompson denomina “ataques reversibles” a sus satélites, es decir, ataques que no dañan permanentemente los satélites.

Lo más probable es que Rusia se limite a interrumpir el fucionamiento de los satélites estadounidenses cuando pasan por encima de sus objetivos estratégicos y militares, tratando de evitar la fuga de información importante, aunque si es necesario, los satélites pueden ser completamente inutilizados por los mismos complejos de guerra electrónica.

—https://avia.pro/news/rossiyskie-kompleksy-reb-proveli-masshtabnuyu-ataku-na-amerikanskie-voennye-sputniki

La empresa francesa Framatome y la rusa Rosatom anuncian un acuerdo de cooperación estratégica

La “transición ecológica” ha puesto a la energía nuclear de nuevo en el candelero, una vez olvidado Fukushima. Será la fuente de energía que más se desarrollará en los próximos años y las empresas comienzan a mover las piezas del tablero.

La empresa francesa Framatome, una filial del holding EDF, y la rusa Rosatom han anunciado esta mañana un “acuerdo de cooperación estratégica a largo plazo destinado a consolidar los esfuerzos de ambas empresas en el desarrollo de tecnologías de fabricación de combustible y sistemas de control” para reactores nucleares.

El acuerdo amplía la relación entre ambas empresas, establecida por un memorando de entendimiento de 2017 que establece el marco para un esfuerzo conjunto en nuevas áreas.

A la vez Rosatom, el gigante nuclear estatal ruso, es competidor de Francia en determinados proyectos de exportación y socio de las empresas francesas. Ha firmado varios acuerdos de colaboración con Framatome, la antigua rama de reactores de Areva que pasó a formar parte de EDF hace unos años, tras una reorganización del sector por parte del gobierno de París.

Es paradógico que el movimiento ecologista, que nació de la mano del movimiento antinuclear y pacifista, acabe fomentando la industria nuclear, que es un subproducto de la bomba atómica y la Guerra Fría.

En los años cincuenta las centrales nucleares no se construyeron para producir energía eléctrica sino plutonio, la materia prima del armamento atómico.

La industria nuclear llegó de la mano de los militares y siempre ha preservado su carácter estratégico, de manera que el acuerdo entre Framatome y Rosatom tiene esa misma naturaleza.

Guerra de Yemen: los huthíes tienen la victoria al alcance de la mano

En la actualidad es imposible hablar de la estrategia de Emiratos Árabes Unidos en Yemen sin tener en cuenta la estrategia de Rusia, especialmente en lo que respecta a las islas y salidas marítimas de la costa yemení y su competencia por el poder con Arabia Saudí.

Los Emiratos Árabes Unidos consideran que la Guerra de Yemen es crucial para su existencia como como Estado. Sólo para mitigar el impacto de sus intervenciones bélicas, en 2019 anunció la retirada de sus fuerzas. En realidad, siguen presentes en Yemen.

Sin embargo, como su margen de maniobra es más estrecho que el de Arabia saudí, han recurrido a reforzar sus relaciones con Irán, de ahí el proyecto emiratí de un corredor comercial terrestre hacia Turquía y Europa, a través del territorio iraní. También reforzaron sus relaciones con Rusia. A continuación, se acercaron a Siria, ya que el jefe de la diplomacia emiratí acudió a Damasco el 9 de noviembre para ser recibido por el presidente sirio.

Esto dio lugar a todo tipo de especulaciones chuscas por parte de algunos medios de comunicación y redes sociales sobre su supuesto abandono de los principios básicos de la política siria. Han olvidado, entre otras cosas, que el enemigo sólo se acerca si no ha conseguido derrotarte o si se ha visto obligado a hacerlo.

En 2019 Emiratos Árabes Unidos ofreció a Rusia establecer una base militar en Adén o en la isla de Socotra, que están bajo control emiratí desde 2017 y 2018, respectivamente, pero Rusia se negó, no porque Moscú no quiera una base militar en Adén, sino porque no pudo llegar a un acuerdo con un gobierno yemení estable.

En cambio, Moscú tenía un acuerdo secreto con Omar Al-Bashir para establecer una base militar rusa en Puerto Sudán, en el Mar Rojo. Fue la razón por la que Estados Unidos derrocó al presidente sudanés, y los Emiratos ayudaron a provocar su caída para conservar una posible influencia sobre Moscú.

Al mismo tiempo, Irán restableció las relaciones entre Ansarollah, el brazo político de la resistencia armada yemení, y Rusia, que se habían roto dos años antes tras el asesinato del expresidente yemení Ali Abdullah Saleh el 4 de diciembre de 2017, cuando Moscú intentaba mediar entre él y los huthíes.

La estrategia actual de Emiratos Árabes Unidos se basa en dos elementos: satisfacer a Irán y satisfacer a Rusia. De ahí los recientes acontecimientos con, por un lado, su acercamiento a Siria, denominador común de Teherán y Moscú; por otro, su retirada de la costa occidental de Yemen en respuesta a las exigencias de Ansarollah.

La retirada sólo puede concebirse en el marco de una política de apaciguamiento hacia los huthíes, dado que la costa occidental yemení es el principal pilar de toda la estrategia de Abu Dhabi en los puertos del Mar Rojo.

Lo que ha ocurrido en Hodeida y en gran parte de la costa occidental yemení no es más que una rendición, sobre todo desde que las fuerzas de Tareq Saleh, apoyadas por Emiratos Árabes Unidos y atrincheradas en Chabwa, anunciaron hace dos días que no participarán en las batallas decisivas de Mareb.

Chabwa es una provincia rica en recursos petrolíferos y de gas controlados por empresas estadounidenses y francesas. Será el próximo escenario de esta guerra contra Yemen, con la esperanza de obtener beneficios que compensen sus pérdidas tras la esperada derrota en Mareb.

Todo lo anterior sugiere que en un futuro próximo veremos concesiones y retrocesos en varios frentes. Los emiratíes no tienen más remedio que retroceder.

La coalición creada en 2015 por el príncipe saudí Mohamed Ben Salman para imponer sus marionetas en Yemen ha fracasado. Los huthíes tienen la victoria al alcance de la mano.

El Tercer Mundo se opone a los planes climáticos de las grandes potencias

Las políticas climáticas son una cruzada de las grandes potencias. La cumbre climática de Glasgow ha puesto de manifiesto la contradicción entre los países ricos y los pobres en la descarbonización. En Glasgow los países en desarrollo dijeron que no.

Fue India quien ejerció de portavoz de la rebelión. Narendra Modi, su Primer Ministro, viajó a Glasgow, pero fue para decir lo que todo el mundo estaba pensando: “ya está bien”. Los países pobres anteponen el desarrollo económico a las emisiones de efecto invernadero.

China, que se ha desarrollado emitiendo CO2, se ha unido al campo del Tercer Mundo.

Desde la COP 21 cada país debía presentar una declaración cada cinco años sobre la evolución prevista de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Se trataba de un documento puramente declarativo, sin controles, sin compromisos y sin sanciones. Tras 15 días y 15 noches de negociaciones, la COP de Glasgow decidió que esta inútil declaración se presentaría en adelante cada dos años. Hasta los más crédulos ven la vanidad de estas maniobras. De hecho, por primera vez, casi todos han reconocido -y lamentado- su fracaso.

La transición energética es muy cara. Casi todas las medidas defendidas se refieren a productos o tecnologías que aumentan los costes. La electricidad solar es más cara que la térmica. Los alimentos ecológicos son más caros que los tradicionales. Los coches eléctricos son más caros que los de gasolina. La bomba de calor que el calentador de gas.

Hasta el momento no son tecnologías competitivas y no se pueden desarrollar sin subvenciones presupuestarias. Por lo tanto, implica un descenso, o un menor crecimiento, del nivel de vida. Los países ricos quizá puedan permitirse este lujo. Los países pobres no pueden.

A ellos les cuesta aún más que a nosotros, en relación con el nivel de vida. Un aerogenerador de 2 MW cuesta en India lo mismo que en España, unos 3 millones de euros. Pero eso equivale a la producción anual per cápita de 100 personas en España y 1.800 en India, es decir, 20 veces más.

Las grandes potencias llevan mucho tiempo intentando imponer sus políticas climáticas. Dicen a los países del Tercer Mundo que tienen mucho que ganar (lo que no es cierto). Los intentan sorbornar con la promesa de subvenciones (que nunca se pusieron sobre la mesa). Los amenazan con impuestos sobre el carbono (que les impedirían exportar). Prohíben a las organismos de ayuda y a los bancos privados que presten a estos países pobres los fondos que les permitirían electrificarse (una prohibición que es una buena manera de mantenerlos en la pobreza).

Como en 1939, Polonia tiene una ‘tormenta perfecta’ en sus fronteras

Oficialmente la Segunda Guerra Mundial empezó en Polonia en 1939 y, como hemos expuesto en otra entrada, no sólo fue responsabiidad del III Reich sino del propio gobierno polaco. Polonia fue víctima y verdugo de sí misma.

Ahora el gobierno polaco sigue el mismo juego. Lo mismo que otros países del este de Europa, no admite emigrantes y ha cerrado las fronteras con Bielorrusia. Como en otras ocasiones, la desdicha de miles de personas del Tercer Mundo se utiliza como arma para viejos conflictos, en este caso la Unión Europea y Rusia, que ya arrastran los pies en la crisis de la energía.

La OTAN aprovecha la ocasión para una de sus provocaciones características: acumular más material de guerra en las fronteras de Rusia con la pretensión de matar dos pájaros de un tiro: puede hacer retroceder a Bielorrusia, donde ya intentaron un Golpe de Estado durante el verano, y propiciar una solución de la Guerra del Donbas por la fuerza bruta.

En el este la Unión Europea se buca enemigos cuando debería buscar amigos. No hay más que escuchar a sus portavoces para ver el atolladero en el que se han metido. ¿Por qué no han autorizado formalmente la entrada en funcionamiento del Nord Stream 2 en plena crisis del gas? Porque no les basta con el gosoducto: quieren imponer los precios a Rusia, es decir, evadir el sacrosanto “libre mercado”.

Lo mismo ocurre en la frontera polaca. Están convencidos de que Lukashenko es un títere vergonzoso de Putin. Se equivocan de nuevo. Cuando Merkel habla con Putin para que controle a Lukashenko, siempre obtiene la misma respuesta: habla tú con él. Eso no impide que Bruselas siga buscando por los desvanes algún tipo de sanciones que aún no hayan impuesto a uno (Lukashenko) u otro (Putin).

En la cuestión del gas la Unión Europea se está perjudicando a sí misma y el único motivo por el que no abre el grifo del Nord Stream 2 es porque supone, una vez más equivocadamente, que Rusia sale mucho más perjudicada.

La Unión Europea arrastra importantes problemas internos, el último de los cuales es el de Polonia, que ha declarado la superioridad de sus normas internas sobre las de Bruselas. Bielorrusia no necesita recurrir a los emigrantes para asestar un golpe a Unión Europea.

Hay que decirles claramente a los parásitos que llenan las oficinas de la Unión Europea que no es la primera crisis emigratoria que tienen que enfrentar. Ya les ocurrió antes en la frontera entre Grecia y Turquía, que solucionaron aflojando la blletera: Erdogan se llevó 5.000 millones de euros por mantener a los emigrantes dentro de las fronteras de su país.

Los europeos no tuvieron ninguna clase de escrúpulos para entregarle dinero a Erdogan, pero organizarían un escándalo mayúsculo si hicieran lo mismo con Lukashenko.

Trasladar de rebote el problema de los refugiados a Rusia es más de lo mismo, como los ciberataques, como las manipulaciones electorales… No hay nada nuevo. Si Putin fue capaz de manipular a Trump, con mucha razón puede hacer lo mismo con Lukashenko.

La crisis fronteriza refuerza a Polonia en sus aspiraciones a tomar de la Unión Europea sólo aquello que les interesa, las armas y el dinero, mientras rechazan el resto, asuntos como el aborto, por poner sólo un ejemplo. Ha logrado arrastrar en su defensa tanto a la OTAN como a la Unión Europea gracias a su vecindad con Rusia y Bielorrusia, que siempre son bazas muy poderosas.

Las amenazas de Bruselas contra Varsovia se han convertido en su contrario: en declaraciones de apoyo incondicional, lo cual va a multiplicar los desafíos del gobierno polaco hacia la Unión Europea.

Hasta ahora la presión de la OTAN contra Rusia estaba en el flanco sur, el Mar Negro y el Donbas. La crisis de los emigrantes la ha traslado al norte, donde Rusia ha trasladado los bombarderos Tu-22M. Pero Polonia no es Ucrania. Por más que se haya incorporado a la OTAN, Estados Unidos no puede manejar al gobierno de Varsovia como maneja al de Kiev.

Tras la caída de la URSS en 1990 prometieron un mundo sin fronteras. Treinta años después hay más fronteras (y más pasaportes) que nunca y todas ellas se están cerrando progresivamente con alambradas y ejércitos armados hasta los dientes.

China constuye una base militar en Tayikistán

Tras la retirada de Estados Unidos de Afganistán y el ascenso de los talibanes al poder en Kabul, el sistema de seguridad regional en Asia Central ha comenzado a experimentar un rápido moldeado. Nuevos actores, en particular Estados Unidos, Turquía y China, intentan penetrar en la tradicional zona de influencia y responsabilidad rusa en el territorio de las antiguas repúblicas soviéticas.

Estados Unidos y Turquía, aliados oficiales en el bloque de la OTAN, se han mostrado especialmente activos, llegando incluso a ser competidores directos en sus recientes intentos de expansión en Asia Central. Ankara intenta utilizar activamente su estrategia panturquista, reforzando los lazos con los países de la región al promover la idea de un “Gran Turán”. Estados Unidos aún espera permanecer en la región colocando bases militares en algunos países de Asia Central. Aunque ya tiene experiencia de presencia militar en Asia Central, tras los sucesos de 2014, Moscú consiguió expulsar las bases militares estadounidenses de su patio trasero.

Descontentos con esta política rusa de limitar la influencia y la penetración de Estados Unidos y Turquía en Asia Central, ambos países observan con especial celo las actividades de China en la región, intentando, a través de sus capacidades, limitarla o incluso socavarla. Naturalmente, Estados Unidos se ha mostrado especialmente activo en este ámbito, utilizando sus capacidades informativas para denigrar las políticas regionales de China, difundiendo numerosa intoxicación política y tratando de socavar las acciones de China.

Una de estas actividades de provocación fue la publicación por parte de algunos medios de comunicación estadounidenses de que China había establecido una serie de bases militares en Tayikistán. En concreto, según el Washington Post, ya en 2017 apareció una base militar secreta china en el distrito de Murghob, en la región autónoma de Gorno-Badajshan, en Tayikistán, cerca de la frontera con Afganistán. Según los medios de comunicación estadounidenses, los soldados chinos de la región autónoma de Xinjiang Uygur están prestando servicio allí.

Sin embargo, Estados Unidos no ha conseguido provocar una disputa entre Rusia y China con tales insinuaciones, ya que China lo había discutido previamente de forma diplomática con Rusia, explicándolo no con fines militares sino con fines logísticos para controlar el posible movimiento de militantes uigures desde Afganistán a China y de vuelta. La instalación militar en cuestión es pequeña, con la presencia de representantes de las partes china y afgana, además de los tayikos.

Todo esto cambió tras la llegada de los talibanes al poder en Kabul y la necesidad de reforzar las medidas de contención en la frontera tayiko-afgana en el distrito de Murghob de la región autónoma de Gorno-Badajshan y de construir una nueva base militar para las necesidades de las fuerzas especiales tayikas.

Esta circunstancia y la negativa explícita de los Estados de Asia Central a permitir la instalación de bases militares estadounidenses en la región llevaron a Estados Unidos a lanzar una nueva campaña de propaganda alegando la construcción de otra base militar china. Por ejemplo, según los datos de la redacción tayika de Azattyk, la Radio Libertad de Asia Central, financiada por Estados Unidos y reconocido en Rusia como agente extranjero, Dushanbe habría dado luz verde a la construcción de una nueva instalación militar china en su territorio. Ha ofrecido a China la plena propiedad y el control de la base existente.

Esta última acusación de Estados Unidos fue rápidamente contrarrestada por un anuncio oficial de las autoridades tayikas de que China construiría efectivamente una base en la región autónoma de Gorno-Badajshan, en la frontera entre China y Afganistán. Pertenecerá a una unidad especial de reacción rápida del departamento regional de lucha contra la delincuencia organizada del Ministerio del Interior de Tayikistán. Aunque todavía no se ha anunciado la dotación de la futura base, según los expertos militares, el contingente podría estar formado por entre 300 y 500 soldados, varios vehículos blindados ligeros y posiblemente drones. Con el telón de fondo de la toma del poder por parte de los talibanes en Afganistán, la instalación de seguridad se construirá en virtud de un acuerdo entre el Ministerio del Interior de Tayikistán y el Ministerio de Seguridad del Estado de China. El coste de la instalación se estima en 10 millones de dólares, y la construcción se llevará a cabo con financiación “ex gratia” de China, que se encarga de proporcionar la maquinaria, el equipo y los materiales para el proyecto.

El proyecto de construcción de la base militar se produjo en medio de las tensiones entre Dushanbe y el nuevo gobierno talibán. El presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, se ha negado a reconocer al gobierno talibán y ha pedido una mejor representación de los grupos étnicos de Afganistán, de los que los tayikos son el segundo más importante. Los talibanes han forjado una alianza con un grupo militante tayiko con base en el norte de Afganistán que pretende derrocar al gobierno de Emomali Rahmon.

Al decidir la construcción de la base en la Región Autónoma de Gorno-Badajshan, China persigue principalmente sus propios intereses, ya que la región siempre ha sido una fuente de preocupación para las autoridades chinas. Al basarse en esta región, los militantes uigures del Movimiento Islámico del Turkestán Oriental pueden entrar en China y organizar sabotajes. En caso necesario, China pretende utilizar esta base del Ministerio del Interior tayiko para proteger sus fronteras contra los ataques de grupos armados procedentes de Afganistán. Además, la presencia de esta base militar en la frontera con Afganistán será una baza adicional en las negociaciones de China en cooperación con las nuevas autoridades de Kabul.

Esta base podría ser probablemente la respuesta de Pekín a la activa expansión de Turquía en Asia Central, que pretende crear una especie de superpotencia logística en la ruta entre Asia y Europa y convertirse en el principal país de tránsito de las mercancías chinas hacia el mercado europeo.

El mencionado papel de China en la construcción de una nueva base militar en la región autónoma de Gorno-Badajshan puede ser también una maniobra de Pekín para impedir la expansión de la influencia india en Tayikistán, que, en particular, trata de encontrar una posición específica en las actividades de la base aérea de Farkhor en Tayikistán. China, y especialmente su actual aliado, Pakistán, ciertamente no quieren esto.

En cuanto a la asunción por parte de China de los gastos financieros relacionados con la construcción de la nueva base militar tayika, cabe recordar que China ya ha asignado fondos al sector de la defensa de Tayikistán. Por ejemplo, ya ha concedido una subvención para reforzar la seguridad a lo largo de la frontera entre Tayikistán y Afganistán. Se prevé la construcción de tres oficinas de comandantes, cuatro puestos fronterizos y un centro de formación. En 2016, se construyó la Casa de Oficiales en Dushanbe con un apoyo financiero chino de 19 millones de dólares. En noviembre de 2018, se inauguró en la capital tayika un Centro de Lucha contra el Terrorismo, el Extremismo y el Separatismo, también con dinero chino.

—Vladimir Platov https://journal-neo.org/2021/11/04/china-is-building-a-military-base-in-tajikistan/

Rusia amenaza con cerrar su espacio aéreo a las líneas aéreas occidentales

Rusia advierte a la Unión Europea de una posible prohibición de que las líneas aéreas occidentales surquen sus cielos, si Aeroflot es objeto de las sanciones que Bruselas se dispone a adoptar en el marco de la crisis migratoria entre Bielorrusia y Polonia.

Los emigrantes no interesan a Bruselas cuando cruzan el Mediterráneo, pero se convierten en una prioridad cuando se trata del este de Europa. En tal caso, los países europeos ven un “chantaje” y una posible desestabilización de Europa.

Bielorrusia dejó pasar a un grupo de inmigrantes ilegales a Polonia y, por su parte, Polonia bloqueó su frontera. La Unión Europea habla de “chantaje” inhumano contra los emigrantes. Ahora los países europeos sí se interesan por los emigrantes.

Por ello, la Unión Europea prepara nuevas sanciones, que se han convertido ya en una costumbre. Por supuesto, Estados Unidos y Gran Bretaña podrían sumarse. Pero en este caso Aeroflot podría estar en el punto de mira, ya que se dice que está ayudando a transportar a los emigrantes de Bielorrusia a Alemania y que, por tanto, forma parte de la crisis migratoria en Europa.

El Consejo de la Federación de Rusia advirtió inmediatamente que si se adoptan sanciones contra Aeroflot, Rusia consideraría la posibilidad de cerrar su espacio aéreo a las líneas aéreas de esos países. Si los funcionarios de Aeroflot se ven afectados por sanciones personales, en cuyo caso Rusia adoptaría sanciones equivalentes.

Es tal la dependencia de las compañías aéreas occidentales de los sobrevuelos rusos que la Unión Europea debería pensárselo bien esta vez, antes de un nuevo estallido contraproducente de rusofobia primitiva.

En cualquier caso, los cierres de fronteras y el colapso del transporte pueden eternizarse, más allá de la pandemia y las restricciones sanitarias.

Un submarino nuclear estadounidense colisiona en las costas de China

El 2 de octubre el submarino de ataque de propulsión nuclear USS Connecticut se deslizaba sigilosamente por el Mar de China Meridional. Sufrió graves daños en un incidente submarino que la Armada estadounidense ha atribuido a una colisión con otro objeto que no ha querido precisar.

El submarino se averió y tuvo que salir a la superficie cerca de las islas Paracelso, que están a sólo 280 kilómetros de la base de submarinos china de Yulin, en la provincia de Hainan.

El USS Connecticut es uno de los tres únicos submarinos de ataque de la clase Seawolf y, supuestamente, estaba en misión de espionaje. Pueden estar equipados con misiles de crucero Tomahawk de alcance intermedio (1.250-2.500 kilómetros) con ojivas nucleares.

Nos tranaquilizan diciendo que actualmente no los portan porque la Armada ha eliminado su función nuclear.

Que colisione un submarino nuclear estadounidense capaz de aniquilar a su propia tripulación y verter material radiactivo en el Mar de China Meridional, debería ser noticia de primera plana en Estados Unidos, en los países de la OTAN y en el mundo.

No ha sido así porque en el momento actual las noticias están muy controladas, sobre todo cuando se trata de una guerra submarina en las costas de China. Pero conisgnemos que ha habido una excepción: la revista Forbes (*).

La Marina de Estados Unidos tardó cinco días en reconocer el incidente y Tan Kefei, portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de China, lo denunció:

“Este incidente también demuestra que el reciente establecimiento de una asociación de seguridad trilateral entre Estados Unidos, el Reino Unido y Australia (Akus) para llevar a cabo la cooperación en materia de submarinos nucleares ha dado lugar a un enorme riesgo de proliferación nuclear, violando gravemente el espíritu del Tratado de No Proliferación, socavando la construcción de una zona libre de armas nucleares en el sudeste asiático y poniendo la paz y la seguridad regionales bajo una fuerte presión.

“Creemos que las acciones de Estados Unidos afectarán a la seguridad de la navegación en el Mar de China Meridional, causarán grave preocupación y malestar entre los países de la región y supondrán una grave amenaza y riesgo para la paz y la estabilidad regionales”.

Estados Unidos sigue con sus provocaciones en el Mar de China Meridional, amenzando con extenderlas por la región del Extremo Oriente.

(*) https://www.forbes.com/sites/craighooper/2021/10/15/hurt-attack-sub-uss-connecticut-faces-new-perils-investigators-and-a-dithering-navy/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies