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Categoría: Estrategia (página 115 de 155)

Ucrania: cómo vestir una derrota sin paliativos de la OTAN con unos ropajes de cierta compostura

En Washington cada vez hay más voces que se replantean la Guerra de Ucrania. La dan por perdida y tratan de averiguar dos cosas: la primera, dónde estuvo el error y la segunda, cómo salir del atolladero. La mayor parte cree que deberían desembarazarse de Zelensky, cuanto antes mejor. Es un personaje amortizado que se ha convertido muy rápidamente en un estorbo. Deberían abrirle una sustanciosa cuenta corriente para que se pasee por el mundo concediendo entrevistas y dando charlas en las universidades explicando lo malvados que son los rusos.

“El fracaso no está ocurriendo, ya ha ocurrido”, dice Andrei Martyanov (1). “No hay manera de que los ucranianos destruyan o derroten a los rusos”, dice el general Stephen M. Twitty, antiguo Comandante del Mando Europeo de Estados Unidos (2).

¿Cuanto tiempo más va a tardar Zelensky en ceder, o no lo hará hasta que sea derrocado? Cuanto más tiempo transcurra, mayores concesiones tendrá que hacer. Los rusos ya les han dejado bien clarito que no se han embarcado en una guerra para volver a los Acuerdos de Minsk de 2015, que los propios ucranianos se encargaron de enterrar. Aparte de perder Crimea y el Donbás, ¿qué otras regiones van a desaparecer del mapa de Ucrania?

Un Golpe de Estado en Kiev o una destitución fulminante de Zelensky sería una buena salida para la OTAN. Es el mejor chivo expiatorio que podían encontrar. Les permitiría imputarle sus propios errores y fracasos.

“La idea de utilizar a Ucrania para buscarle las cosquillas al oso ruso fue una tontería desde el principio”, dice Larry Johnson (3). Entre los críticos cada vez suena más lo de que han subestimado a Rusia, que es una constante de la historia desde los tiempos de Napoleón.

En Estados Unidos se tiran de los pelos porque saben que son los responsables de la derrota de Ucrania. Hay quien, como el New York Times, no quiere hacer sangre y opina que todo ha sido consecuencia de una “falta de inteligencia” (4). Los espías han vuelto a fallar. Se creen las noticias que aparecen en los medios de comunicación y entran en un bucle de mentiras y fantasías.

Se engañan unos a otros. Luego la censura y subsiguiente imposición de un discurso uniforme impide corregir los errores y refuerza la falta de alternativas políticas.

En una audiencia del Senado el mes pasado, Avril D. Haines, directora de inteligencia nacional, dijo algo curioso: tenemos más información sobre el enemigo (los rusos) que sobre el amigo (los ucranianos). ¿Cómo es posible? Son los misterios absurdos con los que las centrales de inteligencia salen de los apuros. Como no vigilamos a los amiguetes, no sabemos nada de ellos…

A quien deberían haber espiado es a Zelensky y su camarilla, que tienen un pie en tierra. Seguir enviándoles armas es “apostar por el caballo equivocado”, dice Yves Smith (5). “Ya se ha hablado de un posible golpe militar”, añade Smith, cada vez más verosímil a medida que las tropas rusas sigan avanzando porque, en contra de lo que dicen los “expertos”, el tiempo juega a favor de Rusia. Por eso en Moscú no tienen ninguna prisa. Están dispuestos a dejar que la OTAN y su gobierno en Kiev se cuezan a fuego lento y en su propio jugo.

(1) https://smoothiex12.blogspot.com/2022/06/i-am-getting-tired-writing-posts-with.html
(2) https://www.cfr.org/event/russias-war-ukraine-how-does-it-end
(3) https://sonar21.com/is-u-s-intelligence-really-this-screwed-up/
(4) https://www.yahoo.com/news/u-lacks-clear-picture-ukraines-120806912.html
(5) https://www.nakedcapitalism.com/2022/06/the-tricky-question-for-russia-of-how-far-to-go.html

Nicaragua autoriza el ingreso de tropas rusas en el país

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, autorizó la salida hacia Rusia de 50 militares nicaragüenses, de forma rotativa, “para participar en ejercicio de intercambio e instrucción militar y adiestramiento en operaciones de ayuda humanitaria” del primero de julio al 31 de diciembre próximos.

Ortega también autorizó el ingreso de tropas, naves y aeronaves del ejército ruo para participar en operaciones “en contra de ilícitos” en el mar Caribe y en el océano Pacífico nicaragüense, según un decreto presidencial.

El mandatario autorizó, además, el ingreso a Nicaragua, de forma rotativa, de 80 efectivos militares rusos para participar con miembros del Comando de Operaciones Especiales del ejército nicaragüense “en intercambio de experiencias y ejercicio de adiestramiento en operaciones de ayuda humanitaria”.

Asimismo, autorizó el ingreso a otros 50 efectivos militares rusos, de forma rotativa, para participar con miembros de la Fuerza Naval, Fuerza Aérea y Cuerpo de Transmisiones “en intercambio de experiencias y de comunicación operacional con naves y aeronaves del Ejército de Nicaragua en labores de enfrentamiento y lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado trasnacional”.

En total, Ortega autorizó que un número indeterminado de militares, naves y aeronaves rusas ingresen a Nicaragua del 1 de julio al 31 de diciembre de este año, según el decreto presidencial.

Además de participar en operaciones “en contra de ilícitos” en el mar Caribe y en el océano Pacífico nicaragüense, capacitar a la fuerza élite del ejército y al cuerpo de transmisiones en materia de comunicación operacional, los militares rusos participarán en ejercicios “de adiestramiento e intercambio en operaciones de ayuda humanitaria, misiones de búsqueda, salvamento y rescate en situaciones de emergencia o desastres naturales”.

También participarán “en intercambio de experiencia y adiestramiento en labores de seguridad, planeación de ejercicios de ayuda humanitaria y atención ante desastres”, de acuerdo con el decreto presidencial.

En el mismo decreto presidencial, Ortega autorizó por seis meses, a partir de julio próximo, el ingreso al territorio nacional de personal, naves y aeronaves de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela que llevarán a cabo las mismas funciones que las de Rusia.

También autorizó el ingreso de militares de Cuba y de México, quienes participarán con los de Nicaragua en “intercambios y labores de carácter humanitario”.

En el caso de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, el dirigente sandinista autorizó el ingreso de personal militar, en un número que no precisó, y a diferencia de los otros cuerpos armados, su presencia será “previamente planificado y coordinado con el Ejército de Nicaragua”.

El objetivo, según el gobierno, es que los militares estadounidenses atraquen en puertos y aterricen en aeropuertos nacionales con el fin de que realicen “operaciones de ayuda humanitaria y misiones de búsqueda, salvamento y rescate en situaciones de emergencias o desastres naturales, por aire, mar y tierra, en apoyo al Gobierno de la República de Nicaragua, del 1 de julio al 31 de diciembre de 2022”.

Ortega ordenó enviar el decreto presidencial a la Asamblea Nacional para su ratificación.

Rusia es un antiguo aliado de Nicaragua que, durante la primers época sandinista (1979-1990), dotó de armamento soviético a las Fuerzas Armadas nicaragüenses y Putin ha dicho que Nicaragua es un socio “muy importante” de Rusia en América Latina.

Ortega volvió a la presidencia en 2007, tras haber coordinado una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidir por primera vez el país de 1985 a 1990.

Nicaragua es uno de los contados países, junto a Venezuela y los pequeños Estados insulares de Nauru y Tuvalu, que se han sumado a Rusia en el reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, y que ha recibido a altos funcionarios rusos desde que Moscú invadió Ucrania.

A fines de 2020 estableció un consulado en Crimea, territorio ucraniano anexado a Rusia, lo que provocó el rechazo de Ucrania.

Ucrania quiere comprar la ‘cúpula de hierro’ a Israel

El gobierno ucraniano ha declarado repetidamente que quiere adquirir el sistema antimisiles israelí, llamado “cúpula de hierro”, un sistema compuesto por una multitud de radares y misiles interceptores repartidos por un territorio determinado.

El sistema se desplegó por primera vez en suelo israelí en 2010 y está programado para destruir cualquier proyectil o cohete lanzado contra el Estado judío en un radio de 70 kilómetros, aunque el ejército israelí pretende aumentar su alcance a más de 250 kilómetros.

Ucrania insiste en comprar tecnología avanzada israelí para protegerse de los misiles rusos, una petición que probablemente no será aceptada porque Israel no quiere enemistarse con Rusia, asegura el Times of Israel (1).

El gobierno de Tel Aviv no quiere provocar una crisis diplomática con el Kremlin, y por ello no enviará armas militares ni tecnologías de defensa avanzadas. El martes el embajador ucraniano en Israel, Yevgen Korniychuk, criticó la decisión israelí en una rueda de prensa convocada en Tel Aviv.

“Mientras Rusia masacra a nuestros ciudadanos, el gobierno israelí permanece en su zona de confort y se abstiene de proporcionar a Ucrania una mínima ayuda defensiva”, dijo el diplomático. Korniychuk también argumentó que los ciudadanos israelíes “muestran amor y empatía [por Ucrania], pero su gobierno no tiene prisa por ayudar a Ucrania” (2).

Actualmente, la “cúpula de hierro” utiliza radares tridimensionales de escaneo electrónico ELM-2084 para detectar municiones disparadas a más de 100 kilómetros de distancia. Esta tecnología puede controlar y seguir más de 200 cohetes al mismo tiempo. Para ayudar a coordinar el contraataque, los ordenadores de gestión transmiten todos los datos acumulados por los radares a los operadores de las baterías de misiles Tamir. Si el proyectil es realmente una amenaza para una ciudad israelí, por ejemplo, se lanza un misil interceptor tierra-aire para destruirlo.

Es poco probable que Israel venda la Cúpula de Hierro a Ucrania, o a cualquier otro país, debido a un acuerdo firmado con Estados Unidos que restringe severamente la capacidad del Estado hebreo para vender dicha tecnología en los mercados internacionales de armamento.

(1) https://www.timesofisrael.com/ukraines-envoy-blasts-israel-for-withholding-iron-dome-protective-gear/
(2) https://www.jpost.com/israel-news/article-708766

Un paso más allá de la doctrina Spykman

Uno de los padres de la geopolítica norteamericana, Nicholas J. Spykman, haciendo alusión al final de la Segunda Guerra Mundial y avanzando la formación de una organización capaz de aglutinar a Estados Unidos y Europa, comentaba: “Es de esperar que la zona de poder de Europa se organice en forma de Sociedad Regional de Naciones, contando con Estados Unidos como miembro extrarregional. El hecho constituye desde el punto de vista de Norteamérica una ventaja y no un inconveniente. Una sociedad de tal carácter nos brinda el único método eficaz de intervenir permanentemente en los negocios políticos de Europa. Hay que mantener nuestra fuerza de forma que se pueda echar mano de ella para conservar este poder”.

En relación con los intereses de Estados Unidos y con su potencial, Spykman afirmaba: “El centro de poder del Hemisferio Occidental podría ser superado por un potencial de poder combinado de Eurasia, el mundo del cual posee dos veces y media el área y diez veces la población de las Américas. Aunque, en la actualidad… el principal objetivo político, tanto en la paz como en la guerra, tiene que ser, por lo tanto, impedir esta unificación” (1).

Es decir, quien tiene el poder mundial no es quien controla directamente el “corazón del mundo”, es quien tiene la capacidad de tenerlo rodeado, como hizo Estados Unidos junto con sus socios menores europeos durante la Guerra Fría y está haciendo actualmente en Europa con el cercamiento de Rusia por medio de la OTAN, y en cuanto al área del Pacífico, para rodear a China, utilizó la Organización del Tratado del Sudeste Asiático SEATO (Southeast Asia Treaty Organization) hasta el año 1977, y actualmente se está llevando a cabo según el documento del Departamento de Defensa norteamericano “Indo-Pacific Strategy Report. Preparedness, Partnerships, and Promoting a Networked Region”.

La doctrina Obama

En mayo de 2016 a solo ocho meses de salir de la Casa Blanca, Obama alcanzó un triste récord omitido por la prensa canallesca y el progresismo occidental: llevó en guerra más tiempo que cualquier otro presidente estadounidense.

El estercolero sueco le regaló el Premio Nobel de la Paz en 2009, con la paradoja que ha pasado a la historia como un presidente que ha mantenido a su país en guerra más tiempo que Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o Bush.

Obama autorizó bombardeos masivos contra Afganistán, Irak, Siria, Libia, Pakistán, Somalia y Yemen, lo que eleva el total a siete países en los que su administración emprendió acciones militares de forma unilateral. Y en ocasiones utilizando gobiernos títeres a su servicio como el de Georgia. Miles de asessinatos entre la población civil los cuales han sido olvidados por los apologistas de la “pax americana”.

Funcionarios del Pentágono se refirieron a esta situación como “la nueva normalidad”. “En mi carácter de coordinador de Medio Oriente, en realidad sentí que el ritmo era de tiempo de guerra”, subrayó Philip H. Gordon, que trabajó en la Casa Blanca de 2013 a 2015 (2).

A ser sinceros, esta obsesión criminal ya estaba prevista cuando asumió la presidencia de Estados Unidos. Así lo constató en el discurso de 28 de mayo de 2014, en el acto de graduación en la Escuela Militar de West Point (3), en la que ya aparece lo que podríamos denominar el inicio de la guerra contra Rusia, mediante Ucrania. Pero vayamos al principio del discurso: “Estados Unidos es y sigue siendo la única nación indispensable. Esto ha sido así durante el siglo pasado y lo será también durante el próximo”.

Según el citado criminal, nadie más en el mundo es indispensable, con lo cual no hay inconveniente en destruir lo que sea y donde sea, criterio que encaja perfectamente con otra de las afirmaciones de su discurso: “Primero, permítanme repetir un principio que planteé al comienzo de mi presidencia: Estados Unidos usará la fuerza militar, unilateralmente si es necesario, cuando nuestros intereses fundamentales lo exijan… La opinión internacional importa, pero Estados Unidos nunca debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, nuestra patria, o nuestra forma de vida.

Y respecto a Ucrania, dejó meridianamente claro que su política sería igual (o peor) que la desencadenada durante la llamada guerra fría, con lo cual podemos entrever, y en función de los últimos acontecimientos, afirmar, que la guerra de Estados Unidos contra Rusia en territorio de Ucrania se inició durante el mandato de Obama en el año 2014. Lo que ha acontecido posteriormente se puede resumir en el popular dicho de que “quién siembra vientos, recoge tempestades”.

“En Ucrania, las acciones recientes de Rusia recordaron los días en que los tanques soviéticos invadieron Europa del Este. Nuestra capacidad para dar forma a la opinión mundial ayudó a aislar a Rusia de inmediato. Debido al liderazgo estadounidense, el mundo condenó inmediatamente las acciones rusas; Europa y el G7 se unieron a nosotros para imponer sanciones; la OTAN reforzó nuestro compromiso con los aliados de Europa del Este; el FMI está ayudando a estabilizar la economía de Ucrania”.

“El punto es que este es el liderazgo estadounidense. Esta es la fuerza estadounidense. En cada caso, construimos coaliciones para responder a un desafío específico. Ahora debemos hacer más para fortalecer las instituciones que pueden anticipar y evitar que los problemas se propaguen. Por ejemplo, la OTAN es la alianza más fuerte que el mundo haya conocido jamás. Pero ahora estamos trabajando con los aliados de la OTAN para cumplir nuevas misiones, tanto dentro de Europa, donde se debe tranquilizar a nuestros aliados orientales, como más allá de las fronteras de Europa”.

Este recordatorio, sirva para no caer en una falsa sorpresa cuando Suecia y Finlandia deciden solicitar su ingreso en la OTAN, ya que no es a causa del conflicto en Ucrania, sino una decisión ya tomada hace unos años entre estos países y Estados Unidos con el objetivo de apretar el cerco militar amenazante a Rusia y Bielorusia.

Y tampoco para caer en una sorpresa ante la última ofensiva político-militar con el objetivo de crear otro cerco ofensivo contra China.

El 17 de noviembre de 2011, en un discurso ante el parlamento australiano, el presidente Barack Obama ya anunció el “giro a Asia” de Estados Unidos: “Como Presidente, tomé una decisión deliberada y estratégica: como nación del Pacífico, Estados Unidos desempeñará un papel más importante y a largo plazo en la configuración de esta región y su futuro… he ordenado a mi equipo de seguridad nacional que haga de nuestra presencia y misión en Asia Pacífico una prioridad máxima. Como resultado, las reducciones en el gasto de defensa de Estados Unidos no se realizarán a expensas de Asia Pacífico… Mi guía es clara, Estados Unidos es una potencia del Pacífico y estamos aquí para quedarnos” (4).

Suma y sigue

El profesor de Five Colleges of Peace and World Security Studies y miembro de la junta directiva de la Asociación de Control de Armas, Michael T. Klare, en un detallado análisis del mes de enero de 2022 sobre la política militar agresiva de Estados Unidos respecto a China “Washington Tightens the Noose around China” (Washington aprieta la soga alrededor de China) realiza el siguiente paralelismo:

“Por un momento, imaginen un mundo militar al revés. En lugar de nuestros destructores con misiles guiados y otros barcos que llevan a cabo regularmente ‘operaciones de libertad de navegación’ cerca de las islas reclamadas por China en el Mar de China Meridional y tales destructores pasan con no menos regularidad por el Estrecho de Taiwán entre esa isla en disputa y la República Popular China, consideren cómo reaccionaría cualquier administración (norteamericana) si los buques de guerra chinos patrullaran cada vez más provocativamente frente a la costa de California. Ustedes saben que el Washington oficial literalmente se volvería loco y nos encontraríamos al borde de la guerra casi instantáneamente. O, de manera similar, imagine que Rusia hubiera movido armas nucleares cerca de la frontera sur de México, estuviera vendiendo armamento avanzado y ofreciendo otra ayuda militar a México, y actuando como lo hemos estado haciendo en relación con Ucrania. Washington se levantaría en armas.

“La palabra ‘cerco’ no aparece en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) de 2022, promulgada por el presidente Joe Biden el 27 de diciembre, ni en otras declaraciones recientes de la administración sobre sus políticas exterior y militar. Tampoco aparece ese término clásico de la era de la Guerra Fría ‘contención’. Aún así, los principales líderes de Estados Unidos han llegado a un consenso sobre una estrategia para rodear y contener a la última gran potencia, China, con alianzas militares hostiles, frustrando así su ascenso a un estatus de superpotencia” (5).

La Ley de Defensa de 2022 NDAA (6), aprobada con el apoyo aplastante de demócratas y republicanos, fija un gasto de 768.000 millones de dólares. También incorpora una serie de partidas concretas e iniciativas políticas destinadas a cercar y subyugar a China. Entre estas figura una cantidad extra de 7.100 millones de dólares para la Iniciativa de Disuasión del Pacífico, o PDI (7), un programa iniciado con vistas a potenciar las fuerzas estadounidenses y aliadas en el Pacífico. El gasto propuesto para la PDI se incrementó un 132 % para 2022, pasando de los 2.200 millones de dólares de 2021 a 5.100 millones este año.

El presidente Biden ha hecho suya la estrategia de cerco a China. Los preparativos de cara a una posible guerra con China constituyen ahora una prioridad del Pentágono, así como el aislamiento diplomático de Pekín. De acuerdo con esta perspectiva, el presupuesto del departamento de Defensa para 2022 señala que “China constituye el principal desafío a largo plaza para Estados Unidos”.

Dicha ley incluye una medida centrada en tejer “alianzas y colaboraciones de defensa en la región indopacífica” que proporcione un programa conceptual de cara a esta estrategia de cerco.

El aumento de la asignación de este año 2022 al Pentágono, en otros 24.000 millones de dólares, particularmente para contener (o combatir) mejor a China. La mayor parte de esos dólares se destinarán a la construcción de misiles hipersónicos y otras armas avanzadas que apuntarán contra China, a la realización de más maniobras militares y al refuerzo militar de los aliados de Estados Unidos en la región.

De hecho, la idea de rodear a China mediante una cadena de potencias hostiles ya tiene su historia de la mano de la que fue secretaria de seguridad nacional Condoleezza Rice quien elaboró un sistema de alianzas antichinas en Asia, que desde entonces ha sido llevado a cabo por los siguientes presidentes.

El documento que recoge esos planes fue escrito por el almirante Phil Davidson, al mando del Indopacom (Mando del Indo-Pacífico), y tiene por nombre “Recuperando la Ventaja. Una propuesta para el período 2020 – 2026” (8).

Y el documento del Departamento de Defensa de Estados Unidos de 2019, que contiene un esquema detallado del cerco a China mediante una red amenazante de bases y tropas militares estadounidenses y países aliados. El propósito es cercar a China y paralizar su economía (9).

Conclusión: volvamos a Spykman

“El centro de poder del Hemisferio Occidental podría ser superado por un potencial de poder combinado de Eurasia, el mundo del cual posee dos veces y media el área y diez veces la población de las Américas. Aunque, en la actualidad… el principal objetivo político, tanto en la paz como en la guerra, tiene que ser, por lo tanto, impedir esta unificación”.

Tal vez desde esta perspectiva rapaz, imperialista y agresiva de Estados Unidos a lo largo de la historia en su perspectiva de dominar el mundo, podemos analizar los intentos agresivos hacia Rusia desde tierras de Ucrania como parte del cerco occidental, la extensión de la OTAN a Suecia y Finlandia para el control del Mar Báltico y la amenaza militar a Rusia en el flanco noroccidental, junto a la política estratégica Indo-Pacífica amenazante para China.

Paralelamente las políticas de sanciones hacia ambos paises al objeto de distorsionar sus economías y en un intento desesperado de impedir a base de acciones militares el estrechamiento de las relaciones entre Asia y Eurasia. El instinto criminal euro-norteamericano cada vez queda más al descubierto, ya no puede disfrazarse de democracia, libertad, derechos humanos, etc., sólo le queda el recurso que siempre ha utilizado en los intentos de dominación: la fuerza.

(1) Nicholas John Spykman. America’s Strategy in World Politics: The United States and the Balance of Power, New York, Harcourt, Brace and Company. 1942, edición en español: Estados Unidos frente al mundo. Fondo de Cultura Económica. 1944
(2) https://www.nytimes.com/es/2016/05/18/espanol/el-inesperado-legado-de-obama-ocho-anos-de-guerra.html
(3) https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2014/05/28/remarks-president-united-states-military-academy-commencement-ceremony
(4) https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2011/11/17/remarks-president-obama-australian-parliament
(5) Michael Klare, Welcome to the New Cold War in Asia, 13 de enero de 2022 (https://tomdispatch.com/none-dare-call-it-encirclement/)
(6) National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2022 (https://www.congress.gov/bill/117th-congress/senate-bill/1605/text
(7) https://thepoliticalroom.com/iniciativa-de-disuasion-del-pacifico-ee-uu-se-prepara-contra-china/
(8) https://int.nyt.com/data/documenthelper/6864-national-defense-strategy-summ/8851517f5e10106bc3b1/optimized/full.pdf
(9) Indo-Pacific Strategy Report. Preparedness, Partnerships, and Promoting a Networked Region. 1 de junio de 2019 https://media.defense.gov/2019/Jul/01/2002152311/-1/-1/1/DEPARTMENT-OF-DEFENSE-INDO-PACIFIC-STRATEGY-REPORT-2019.PDF

El ejército ruso no avanza despacio en los campos de batalla del Donbas

Las tropas rusas asaltan Severodonetsk, avanzan hacia Gorske e Izum y rodean el bastión de Avdeievka. Pero seamos sinceros: en junio de 2022, a muchos rusos les gustaría escuchar palabras ligeramente diferentes.

Las tropas rusas están asaltando Odesa, avanzando hacia Zhytomyr y en dirección a Kryvyi Rih, y evitando la fortaleza de Kiev. Se trata de nombres de localidades que suenan agradables al oído, no de “algunos pueblos” que la mayoría de los rusos ni siquiera conocían antes del inicio de la Operación Especial. No fue la captura de Kamyshevah -aunque importante- y la liberación de Dnepropetrovsk, nada importante, pero aun así, eso lo esperaban muchos y de inmediato.

Y ahora los que se sienten decepcionados por sus propias fantasías empiezan a decir que las tropas rusas se mueven con demasiada lentitud, con todas las conclusiones que se derivan. Por ejemplo, que el conflicto podría terminar en otro Khasavyurt, o que el ejército ruso es extremadamente indeciso y no está dispuesto a llegar a la victoria final. Por supuesto, estos elementos de duda son alimentados intensamente por la propaganda occidental y ucraniana, que dice a los ciudadanos rusos y ucranianos que es hora de que Moscú piense en cómo salir de la situación con el menor número de bajas posible.

Pero, ¿por qué la opinión de los expertos -no sólo rusos, sino también estadounidenses- es sorprendentemente diferente de la de la propaganda extranjera? ¿Por qué son extremadamente escépticos sobre las posibilidades de Ucrania de ganar la operación especial y escriben que Kiev debería buscar la paz con Moscú en los términos de Putin? ¿Que Ucrania debe renunciar a su soberanía al menos sobre la DNR [República Popular de Donetsk], la LNR [República Popular de Lugansk] y Crimea?

Las opiniones difieren precisamente porque los expertos militares y políticos, a diferencia de los propagandistas, lo entienden: la operación rusa se desarrolla casi como estaba previsto. Sí, hay imperfecciones, pero todos estos problemas se están resolviendo, lo que permite acelerar el ritmo y la eficacia de las operaciones de combate.

En general, la operación está siguiendo el único camino posible hacia el éxito: el agotamiento de las tropas ucranianas, seguido de la liberación gradual del territorio. Así es como se puede desmantelar el proyecto antirruso con el mínimo de bajas y la máxima eficacia.

El Kremlin explica la lentitud de la operación por su deseo de salvar el máximo número de vidas civiles, es decir, la población de los territorios liberados. Por ello, el ejército ruso se cuida de no utilizar artillería pesada en las ciudades, en los edificios residenciales donde se instalan los militares ucranianos a cubierto de los habitantes. Y aquí no sólo hay una lógica humanitaria, sino también una lógica de Estado. El hecho es que para Rusia no se trata de territorios extranjeros con una población extranjera (como fue el caso de los Estados Unidos en Irak y Afganistán, cuando arrasaron las ciudades locales y no tuvieron ningún sentimiento por los árabes o pastunes que les eran ajenos). Rusia libera sus territorios, con una población rusa, aunque parcialmente zombificada.

Tras la operación especial, será necesario reintegrar estos territorios y personas en el espacio ruso. La integración con su liberación mental -es decir, un conjunto de medidas económicas, educativas, sociales, etc.- será una tarea mucho más difícil que la liberación física. Y cuanto menos hayan sufrido sus padres y familiares durante las operaciones especiales, cuanto menos se hayan destruido sus hogares, más fácil será la integración.

Sin embargo, los problemas de integración son sólo una de las razones de la lentitud de la operación. Otra razón es la necesidad de proteger al personal. Muchos militares y especialistas afirman que las fuerzas de Rusia y de las repúblicas de la Unión en términos cuantitativos siguen siendo inferiores a las fuerzas armadas de Ucrania en el frente. Esto se debe a que Ucrania ha llevado a cabo varias oleadas de movilización, y en Rusia no se ha hecho. Sin esto, no es necesario hablar de oleadas masivas y simultáneas de ofensiva en el sur y el este.

Y ahora la pregunta para los que quieren ver estas oleadas: ¿qué precio están dispuestos a pagar para que sus fantasías se hagan realidad? Al fin y al cabo, con el ejemplo del mismo ejército ucraniano, podemos ver que la participación de los movilizados en las hostilidades conlleva un fuerte aumento de las bajas. ¿Están los turbopatriotas rusos preparados para ver, de forma convencional, la toma de Jarkov dentro de un mes con grandes sacrificios? Así que, por supuesto, es posible acelerar radicalmente la operación, pero esto puede conducir a un fuerte aumento de las bajas tanto por parte de nuestros militares como de nuestros futuros conciudadanos.

Por lo tanto, parafraseando al camarada Saajov, no hay necesidad de apresurarse. Lo importante es curar a Ucrania y devolver a los ciudadanos de pleno derecho a la sociedad rusa, y con un mínimo de sacrificio por parte de la propia sociedad.

Gevorg Mirzayan https://vz.ru/opinions/2022/6/5/1161527.html

Rearme al otro lado del Estrecho

Argelia se alinea con el Eje del Mal. La evolución de la región norteafricana en los últimos meses, especialmente tras la decisión de Marruecos de normalizar sus relaciones con Israel y las consiguientes tensiones en sus fronteras con sus vecinos, ha llevado a Argelia, Mauritania y Túnez a estrechar sus lazos, hasta el punto de formar una triada norteafricana contra Israel y su nuevo aliado regional, Marruecos.

Por otro lado, el viceprimer ministro de Industria Militar del gobierno ruso, Yuri Borisov, dijo que los sistemas de defensa aérea SS-500 habían comenzado a entrar en servicio y, según un la revista Military Watch, Argelia ha sido incluida en una lista de tres países que también incluye a China e India como clientes potenciales de los nuevos sistemas en todo el mundo.

El ejército argelino dispone actualmente del sistema de defensa aérea ruso SS-400 y ya ha anunciado la adquisición del SS-500. La revista no especificó una posible fecha de entrega, estimando que los sistemas entrarán en la fase de exportación a finales de este año, con el inicio de la producción en serie de los misiles.

Los sistemas de defensa aérea rusos SS-500 pertenecen a una nueva generación de sistemas de defensa aérea tierra-aire. Es un sistema integrado de largo alcance, caracterizado por la capacidad de interceptar objetivos a grandes altitudes. Podría crearse un ABD ruso-argelino integrado ante una amenaza tan grande como la que ahora suponen Estados Unidos y sus acólitos en el Sahel.

En Argelia también han aparicido por primera vez misiles cuádruples chinos CM-302 que se mueven a cuatro veces la velocidad del sonido. Son casi imposibles de interceptar por su velocidad, su vuelo bajo que los oculta de los radares y su trayectoria variable, con un alcance máximo de 300 kilómetros. China afirma que es el misil de crucero más potente del mundo, capaz de destruir grandes buques de guerra y portaaviones. Además, el misil puede ir equipado con una cabeza nuclear o convencional de 500 kilos.

La semana pasada el ejército argelino realizó maniobras militares a gran escala en las fronteras con Marruecos. Los ejercicios militares con munición real fueron realizados por varias unidades del ejército de tierra, aire y mar en la segunda región militar de la zona de Orán, según la televisión pública Alg24. También se realizaron una serie de ejercicios navales en el Mediterráneo occidental por parte de submarinos que simularon una batalla contra un enemigo en alta mar.

El ejército argelino ha extendido su escudo aéreo a Mauritania, después de haber implantado elementos del mismo con la ayuda de los rusos en el Sahel, o más concretamente en Mali. Está destinado específicamente a derribar cazas enemigos si la amenaza se dirige a suelo argelino, se refuerza con un corredor marítimo que los rusos ya han establecido.

Además, el año pasado Argelia estableció otro corredor marítimo en dirección a Mauritania en cuanto Israel llegue al Sahara Occidental a través de Rabat.

La frontera mauritana ha sido recientemente escenario de ataques del ejército marroquí, que ha bombardeado camiones civiles, utilizando armas aéreas avanzadas. El Estado Mayor del ejército mauritano anunció el refuerzo de la cooperación entre Argelia y Mauritania en el terreno militar. La declaración se hizo al término de una visita de trabajo de siete días a Argelia del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas mauritanas, el general de división Hamadi Al Mouloud. Su homólogo argelino, el general Mahmoud Larraba, mostró el nivel de avance técnico y metodológico de varias escuelas militares superiores de formación de pilotos, ingenieros de vuelo y técnicos en Argelia. También visitó de cerca las instalaciones industriales militares especializadas en la fabricación, el mantenimiento y la renovación de los aviones y helicópteros del Ejército del Aire argelino.

Estados Unidos confiesa que está ejecutando ciberataques contra Rusia

En una entrevista el jefe del cibermando estadounidense, el general Paul Nakasone, ha revelado que Estados Unidos está llevando a cabo ofensivas contra el sistema informático ruso.

Estados Unidos no sólo entrega armas a Ucrania, sino que también organiza ciberataques contra Rusia aunque, según Washington, eso no constituye una “confrontación militar directa”, o sea que si nosotros atacamos no es una guerra, pero si nos atacan a nosotros sí.

“Hemos llevado a cabo una serie de operaciones: ofensivas, defensivas y de información”, declaró el general Nakasone a la cadena Sky en una entrevista emitida el miércoles (1).

Nakasone, que también es director de la NSA -la agencia de inteligencia estadounidense-, no proporcionó detalles específicos de las ofensivas, y se limitó a decir que eran “legales y coherentes con la política estadounidense”.

Preguntado al respecto, la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, añadió: “No estamos negociando nuestra asistencia en materia de seguridad a Ucrania. Estamos haciendo exactamente lo que el presidente dijo que haría” (2).

El reconocimiento público de una operación directa contra Moscú es el primero desde que comenzó la invasión de Ucrania. Aunque la declaración está rodeada de misterio, Estados Unidos está dejando claro que se siente lo suficientemente cómodo como para atacar en el ciberespacio, sin el riesgo de una escalada detrás.

Biden se ha comprometido a no enfrentarse directamente a Rusia militarmente durante la guerra en Ucrania hasta que Estados Unidos y sus aliados sean atacados. “Los ciberataques no violan el compromiso de no entrar en un conflicto militar directo con Moscú”, afirma la portavoz Karine Jean-Pierre.

En el frente telemático, como buenos hipócritas, los países occidentales sólo admiten la defensa. Protegen sus sistemas informáticos, pero no atacan. Sólo los países del Eje del Mal son piratas.

“Desde 2013, los rusos han liderado una insurgencia en el ciberespacio estadounidense y hemos guardado silencio sobre las represalias. El paradigma ha cambiado, ya que ahora Rusia debe trabajar en su defensa”, dijo Tom Kellermann, jefe ciberseguridad de VMware.

En abril Estados Unidos denunció que un grupo de piratas “vinculados a Moscú” había intentado infectar miles de ordenadores con programas de espionaje.

Ucrania, con un ejército de cientos de miles de piratas “voluntarios”, está acosando a las empresas y sitios públicos rusos. La plataforma rusa de distribución de alcohol se ve regularmente perturbada por los ciberataques. Moscú, en cambio, comunica muy poco sobre las interrupciones en su ciberespacio.

(1) https://news.sky.com/story/us-military-hackers-conducting-offensive-operations-in-support-of-ukraine-says-head-of-cyber-command-12625139
(2) https://www.theregister.com/2022/06/02/nakasone_us_hacking_russia/

Estados Unidos quiere arrastrar a Europa a su política de ‘contención’ de China

En un reciente discurso el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, situó a Pekín como la principal amenaza para Washington. Henri Kissinger le ha respondido preguntando que si eso es cierto, por qué Estados Unidos ha desatado la Guerra de Ucrania.

El verdadero objetivo de dicha guerra, además de Rusia, es introducir una cuña con Europa, forzarla a una alianza con Estados Unidos. Ayer la número dos del Departamento de Estado estadounidense, Wendy Sherman, que aparece en la foto de portada, pidió a Europa que ayude a Estados Unidos a “contener” al país asiático.

Desde Washington Sherman mantuvo una videoconferencia con los medios europeos. Para convencer al Viejo Continente de que se una para luchar contra China, denunció el “acoso económico” de China a Europa. Citó como ejemplos el reciente bloqueo de las exportaciones lituanas por parte de China; el hecho de que Pekín haya “incumplido” la construcción de una autopista en Montenegro. O las dificultades del fabricante alemán de equipamiento Adidas, que sufrió una fuerte caída de las ventas en China en el primer trimestre debido a los confinamientos sanitarios y que también es objeto de llamadas al boicot en el país.

“Aunque Pekín esté a miles de kilómetros […] las acciones de China repercuten en el futuro de Europa”, dijo Sherman, que se congratuló de la actual cooperación con los europeos en este ámbito, al tiempo que deseó “alinear nuestros enfoques”. La diplomática estadounidense destacó que “todo el mundo está pensando en los problemas de la cadena de suministros”, tras los confinamientos sanitarios y la Guerra de Ucrania.

“Estados Unidos no busca un conflicto” con China ni desvincular su economía de la de China, dijo. “No queremos una nueva Guerra Fría”, añadió, pero “no podemos contar con que Pekín cambie su comportamiento”.

Además, mientras Rusia dice estar dispuesta a sustituir sus lazos económicos con Occidente por China, Sherman subrayó que Estados Unidos estaba “atento” a esta alianza. Incluso amenazó a Pekín con las “consecuencias” si deciden enviar equipos a Rusia, algo que no ocurre actualmente.

Moscú se aleja cada vez más del bloque occidental, que le impuso una serie de sanciones tras la invasión de Ucrania. El Kremlin está buscando nuevas alianzas, empezando por su vecina China. “Ahora que Occidente ha adoptado una postura dictatorial, nuestros lazos económicos con China crecerán aún más rápido”, dijo recientemente Lavrov, añadiendo que China tenía tecnologías de la información y la comunicación “en absoluto inferiores” a las de Occidente.

Ucrania se ha convertido en un centro del tráfico de armas a través de redes criminales

La Guerra de Ucrania está alimentando el mercado negro de armas de guerra. La Interpol lo ha advertido a las autoridades internacionales. Con la decisión de Estados Unidos de enviar masivamente armas de guerra junto con otros países occidentales a Kiev, Ucrania se ha convertido en un centro del tráfico de armas a través de redes criminales. Estas armas de guerra ya están alimentando a varias organizaciones criminales en Europa y en el mundo.

Algunas de estas armas acaban en manos de otros ejércitos y milicias que Estados Unidos no tenía intención de armar, por no hablar de las bandas de los países de la Unión Europea.

Las armas de guerra destinadas a Ucrania se suministran a los países europeos. La Interpol está preocupada por este hecho y por el hecho de que las armas enviadas a Ucrania para prolongar la guerra acaben en manos de delincuentes. “La amplia disponibilidad de armas durante el conflicto actual conducirá a la proliferación de armas ilícitas en la fase posterior al conflicto”, declaró Jürgen Stock, secretario general de Interpol, a la Asociación de Prensa Angloamericana, y añadió: “Los delincuentes ya se están centrando en esto mientras hablamos”.

La Unión Europea es “un destino probable para estas armas, porque los precios de estas armas de fuego en el mercado negro son mucho más altos en Europa, especialmente en los países escandinavos”. “Incluso las armas que son utilizadas por los militares, las armas pesadas, estarán disponibles en el mercado criminal”, “los criminales de los que hablo operan a nivel mundial, por lo que estas armas serán comercializadas a través de los continentes”, advirtió Jürgen Stock.

La jefa de Interpol, Catherine De Bolle, fue aún más lejos unos días antes, al advertir que los países europeos corren el riesgo de “niveles de violencia en las calles europeas que nunca hemos visto antes”. En una entrevista concedida a Die Welt, De Bolle declaró que quería evitar que las armas procedentes de Ucrania fueran distribuidas por toda Europa por las bandas criminales tras la guerra [en Ucrania] porque durante mucho tiempo las autoridades subestimaron el poder del crimen organizado”.

Interpol ha interceptado comunicaciones en Francia, por ejemplo: “La investigación comenzó en Francia y en los Países Bajos. Ayudamos a acceder a las comunicaciones. Esto nos ha permitido conocer de forma totalmente nueva cómo la delincuencia organizada pone en peligro la seguridad en Europa, el Estado de Derecho y la democracia”.

Stock subrayó la necesidad de crear bases de datos que rastreen el destino de cada arma o misil enviado a Ucrania. La situación actual reforzará la posición de los grupos de delincuencia organizada, cada vez más internacionalizados. De Bolle dijo: “Un día la guerra terminará y queremos evitar la situación que se produjo hace 30 años durante la guerra de los Balcanes”. Según ella, “las armas de esa guerra siguen siendo utilizadas por los criminales”.

La CNN informó en abril de que Estados Unidos no sabe realmente qué ocurre con las armas enviadas a Ucrania. Los medios de comunicación estadounidenses afirmaron que “es un riesgo consciente que el gobierno de Biden está dispuesta a asumir”. Un alto funcionario del Pentágono dijo que era “ciertamente el mayor suministro reciente de un país asociado en un conflicto”, pero “el riesgo, según los funcionarios estadounidenses actuales y los analistas de defensa, es que a largo plazo algunas de estas armas acaben en manos de otros ejércitos y milicias que Estados Unidos no tenía intención de armar”.

Con la guerra de Afganistán “inevitablemente, algunas armas llegaron al mercado negro, incluidos los misiles antiaéreos Stinger, el mismo tipo que Estados Unidos está suministrando actualmente a Ucrania”. Estados Unidos se apresuró a recuperar los Stinger tras la guerra soviética en Afganistán, pero no pudo encontrarlos todos. Cuando Estados Unidos invadió Afganistán en 2001, algunos funcionarios temieron que los talibanes los utilizaran contra Estados Unidos.

El problema no es exclusivo de Afganistán. Las armas vendidas a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos han llegado a manos de combatientes vinculados a Al Qaeda. El riesgo de un escenario similar en Ucrania también existe, reconoció el funcionario de defensa. “Ya en 2020, el inspector general del Departamento de Defensa de Estados Unidos emitió un informe en el que planteaba su preocupación por la supervisión del uso final de las armas enviadas a Ucrania”, dijo la CNN. Pero dada la casi insaciable necesidad a corto plazo del ejército ucraniano de más armas y municiones, se consideró aceptable el riesgo a largo plazo de que las armas acabaran en el mercado negro o en manos equivocadas, añadió el funcionario.

Estas armas podrían ser utilizadas, por ejemplo, por quienes se preparan para la guerra civil. Tras los sucesos del Stade de France, en la final de la Champions Leage celebrada en Francia recientemente, Henri Guaino, un antiguo asesor del Presidente Sarkozy, ha advertido que “vamos hacia la guera como los sonámbulos”. “La guerra civil nos puede pasar a nosotros”, dice.

La competencia en el espacio es militar y económica a la vez

La competencia en el espacio no es nueva. Fue un elemento definitorio de la Guerra Fría. Durante décadas, la Unión Soviética y Estados Unidos compitieron en sus programas espaciales y de satélites, confrontando sus respectivos avances tecnológicos. El primer paso lo dio la URSS con el lanzamiento del satélite Sputnik 1 en octubre de 1957.

Varias empresas privadas han entrado en la carrera espacial, como Microsoft, Virgin y SpaceX. Tras su despegue, la empresa de Elon Musk fue elegida por la NASA para desarrollar el sistema de aterrizaje lunar para su próxima misión lunar. Las empresas estadounidenses no son las únicas que invierten: en abril de 2019, la israelí SpaceIL lanzó la primera operación lunar con financiación privada en colaboración con SpaceX.

Si las empresas privadas y las instituciones públicas se apresuran a poner programas en marcha es porque el espacio está lleno de materias primas y recursos minerales. Los asteroides son ricos en oro, rodio, hierro, níquel, platino, tungsteno o cobalto, y la concentración de metales raros es hasta 100 veces mayor que en la corteza terrestre. El mercado podría valer más de 100.000 millones de dólares para la industria en 2050. Asteroid Mining Corporation, Planetary Resources y Deep Space Industries ya se han embarcado en programas de recogida de material astral.

Sin embargo, desde 1967 está prohibida cualquier apropiación del espacio exterior. El espacio exterior se considera un patrimonio común de la humanidad y se rige por el Tratado del Espacio, que prohíbe cualquier reivindicación de soberanía “mediante el uso o la apropiación” y deja el espacio abierto a todos para “la exploración y el descubrimiento pacíficos”. Pero en 2015 Obama firmó la Ley del Espacio, que permite a las empresas estadounidenses saquear los recursos extraídos en el espacio.

Si la Luna vuelve a ser una cuestión estratégica, las tierras raras que contiene podrían no ser ajenas a ella. En diciembre de 2020 China eligió una zona con alta concentración de tierras raras como lugar de aterrizaje de la sonda Chang’e 5. Las muestras traídas por la cápsula habrán permitido a los científicos chinos determinar el nivel exacto. Además, en el polvo de la superficie lunar podría haber grandes cantidades de helio-3, un gas ligero y no radiactivo que se está considerando como combustible para futuras centrales de fusión nuclear.

Las tecnologías espaciales y de gran altitud son elementos esenciales de la guerra moderna. El 20 de diciembre de 2019 Washington creó la Fuerza Espacial de Estados Unidos, una rama de las fuerzas armadas destinada a realizar operaciones militares en el espacio.

China es un actor clave. En septiembre de 2011 lanzó Tiangong 1, su primera estación espacial. En enero de 2019 los astronautas chinos realizaron el primer alunizaje en la cara más lejana de la Tierra y el primer experimento biológico extraterrestre con el módulo Chang’e 4.

En abril del año pasado China envió el primer módulo de su futura gran estación espacial. Con 32 lanzamientos orbitales en 2019, la mayor cantidad de cualquier potencia espacial, Pekín se ha consolidado como un actor importante en el acceso al espacio. Aunque oficialmente China no tiene ningún programa espacial militar en desarrollo, se está vengando de Estados Unidos en la carrera por el dominio del espacio.

El 9 de marzo del año pasado los responsables de las agencias espaciales china y rusa firmaron un acuerdo de cooperación para crear la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), una base lunar para la investigación científica multidisciplinar. Los dos países han estrechado sus lazos en muchos sectores estratégicos desde 2014, cuando el Golpe de Estado en Ucrania provocó un aumento de las tensiones con las potencias occidentales, y después, a partir de 2017, con la guerra comercial desatada por Trump contra Pekín.

Por su parte, Estados Unidos se rodea de sus socios históricos. El programa Artemis, cuyo objetivo es llevar una tripulación a la Luna en 2024, se lleva a cabo en colaboración con europeos, canadienses y japoneses.

Japón ha aumentado su presupuesto. Ha destinado 4.140 millones de dólares a programas espaciales el año pasado, lo que supone un aumento del 23 por cien respecto a 2020.

En la 13 Conferencia Espacial Europea, celebrada en enero del año pasado, Europa confirmó que llevaría a cabo una ambiciosa estrategia autónoma, con un presupuesto de 13.200 millones de euros, pero aún está muy lejos de los 23.300 millones de la NASA.

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