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Unión Europea: cuando un ciego guía a los demás ciegos

María Sajarova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, ha comparado a la Unión Europea con un cuadro del pintor flamenco Breugel, “La parábola de los ciegos”, un óleo sobre tabla, pintado en 1568, que se exhibe actualmente en el Museo di Capodimonte de Nápoles.

Seis ciegos caminan uno delante de otros. Un guía, también ciego, los precede y cae en un agujero. El siguiente ciego se tambalea por encima del primero. El tercero, conectado con el segundo, sigue a sus precedesores. El quinto y el sexto aún no saben lo que está pasando, pero al final acabarán cayendo también en el
agujero.

La pintura se inspira en una parábola del Evangelio de Mateo (15,14). Jesucristo dice: “Dejadlos: son ciegos que guían a ciegos, y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo”.​

Rusia es un desafío estratégico para la OTAN en el Ártico

El viernes el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advirtió del “desafío estratégico” que supone para la Alianza Atlántica la mayor presencia de Rusia en el Ártico. Stoltenberg concluyó una visita de tres días a Canadá en la base aérea de Cold Lake, en el noroeste del país donde están basados los aviones de combate del Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica (Norad) encargados de patrullar el Ártico.

Junto con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, el secretario general de la OTAN recalcó que el trayecto más corto para que misiles y bombarderos rusos lleguen a Europa occidental es a través de la región ártica. Además, Stoltenberg explicó que Rusia está utilizando el Ártico para realizar pruebas de nuevas armas como los misiles hipersónicos, lo cual es falso.

A partir de 1940, el Ártico se transformó en una zona estratégica porque esa región representa la distancia más corta entre América, Europa y Asia. Durante la Segunda Guerra Mundial esa cercanía fue usada por los aliados para coordinar estrategias militares colaborativas contra el eje, sin embargo, la situación cambió radicalmente para 1950, año en que el Ártico se convirtió en una región de tensión y escalada militar.

Otra situación que funcionó como catalizador al conflicto fue Estados Unidos bajo la presidencia de Truman. El Presidente estadounidense proclamó que su país podía extraer recursos naturales marinos de forma unilateral, lo cual la ONU combatió con la Convención sobre la Plataforma Continental de 1958, documento legal aprobado por todos los países a excepción de Islandia. Si las posibles disputas legales se contuvieron algunos años con la acción de la ONU, la escalada militar no se detuvo en absoluto.

Entre inicios de los cincuenta y finales de los setenta, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido construyeron varios sistemas antimisiles en Alaska, el norte de Canadá y Groenlandia, mientras que la Unión Soviética hacía lo mismo y colocaba submarinos nucleares en los alrededores. Durante esos años, las confrontaciones diplomáticas por el Ártico resurgieron. En 1972 Dinamarca y Canadá mandaron a la ONU su “acuerdo legal” sobre los territorios del Ártico, movimiento que generó malestar y discordia en otros países, como la Unión Soviética.

En la década de los ochenta la escalada militar y los problemas diplomáticos sufrieron cambios importantes. En octubre de 1987 el antiguo dirigente de la Unión Soviética, Gorbachov, declaró la “Iniciativa Murmansk” donde pidió el cese de la naturaleza hostil en el Polo Norte y la colaboración científica en esa región con Estados Unidos y el resto del mundo. Del lado diplomático, las reclamaciones adquirieron una naturaleza institucionalizada con el artículo 76 de UNCLOS, que permite a un Estado miembro, si proporciona evidencia geológica de que un lecho marino distante pertenece a su plataforma continental, adquirir control sobre ese territorio.

En otras palabras, UNCLOS permite a sus participantes poder reclamar áreas marinas que se encuentran más allá de su ZEE (Zona Económica Exclusiva), si demuestra que esas regiones se encuentran en su plataforma continental. Gracias a ello, países como Canadá, Rusia, Dinamarca y Noruega han utilizado el artículo de UNCLOS para buscar imponer su soberanía sobre el Ártico en los últimos años.

La escalada militar rusa en el Ártico

En diciembre de 2001 Rusia, después de firmar y ratificar UNCLOS en 1997, se convirtió en el primer país en solicitar una ampliación de su ZEE hacia el Ártico, empero, su solicitud fue rechazada en la ONU. A pesar de la negativa, durante los años siguientes, Rusia siguió emprendiendo nuevas acciones con el objetivo de tomar control sobre el Ártico. El siguiente movimiento del Kremlin sobre el tema ocurrió en 2007, año en que exploradores rusos visitaron la región para recolectar información del petróleo ubicado en ese lugar, colocar una bandera de Rusia y declarar el “regreso” de su país.

Catorce años después, Rusia envió una nueva solicitud a la ONU, basándose otra vez en el artículo 76 de UNCLOS, con evidencia científica para poder extender su ZEE hacia el Ártico a tal grado, que invade la zona de Canadá, buscando una expansión aproximada de 705.000 kilómetros cuadrados. Dado a que la solicitud fue enviada en 2021, aún no hay respuesta de la ONU y la incertidumbre se mantiene.

Hasta ahora, todas las acciones de Rusia han sido en el ámbito diplomático. Falta analizar la otra estrategia utilizada por el Kremlin para tomar el control del Polo Norte: la escalada militar.

Frente a su predecesor, Putin ha buscado restaurar la presencia militar rusa en el Ártico poco a poco; en 2008 el gasto militar dirigido para operaciones en esa zona fue de 58.000 millones de dólares y siete años después la cifra aumentó a 90.000 millones de dólares. El actual gobierno ruso también ha gastado grandes recursos económicos para la modernización del sistema tecnológico en el Polo Norte. En 2018 Nikolai Yeymenov, comandante militar ruso para el Ártico, explicó que la modernización del sistema de radio, cableado, comunicaciones, infraestructura y de defensa antimisiles buscan crear un “escudo” antimisiles para Rusia, objetivo que era imposible con el equipamiento soviético previo a la renovación.

La escalada militar rusa en el Ártico no se va a detener en un futuro cercano por dos razones: defensa y potencial energético. De acuerdo con varios estrategas rusos, el control sobre el Polo Norte es un peligro a su seguridad nacional porque ciertos Estados y coaliciones militares, como la OTAN, buscan dominar esa región con intenciones de intimidar a Rusia. En cuanto a la vertiente energética, si Putin logra hacerse suyo la mayor parte del Ártico, consolidaría a Rusia como la cabeza energética indiscutible, dándole el poder de dominar los mercados mundiales de petróleo y gas.

Esta última aseveración ya la estamos viviendo hoy en día.

Las reclamaciones canadienses

Aunque Canadá lleva haciendo reclamaciones sobre el Ártico desde inicios del siglo XX, no fue hasta 1969 cuando hizo una declaración oficial, cuando una empresa estadounidense intentó entrar al área helada perteneciente al gobierno canadiense. Como consecuencia, Ottawa ha tenido bastantes roces con gobiernos cercanos al Polo Norte. El más cercano es con Estados Unidos y es sobre una disputa concreta del mar de Beaufort, mientras que Dinamarca, vía Groenlandia, el conflicto se aterriza en las islas Hans, extensiones de tierra muy cercanas al Ártico.

Las islas Hans miden 1,5 kilómetros cuadrados y están divididas entre Canadá y Dinamarca. Pero la importancia no es la superficie, sino los derechos exclusivos que desde ese punto (200 millas) se derivan.

A diferencia de Rusia, Canadá no ha emprendido acciones militares tan grandes en las cercanías de ese territorio. La única operación o militarización emprendida por el gobierno canadiense ocurrió en el 2005, año en que el ejército de Ottawa fue a las islas Hans para retirar la bandera de Dinamarca para reemplazarla con una canadiense. El tiempo pasó y Canadá, tras reunir bastante evidencia científica, emprendió su siguiente movimiento años más tarde. Ahora es el tercer país en reclamar que debe tener soberanía sobre gran parte del Ártico en base al artículo 76 de UNCLOS. Canadá mandó su solicitud a la ONU en 2019 y todavía no hay respuesta de la ONU a su solicitud, lo cual probablemente no cambie en bastante tiempo si se consideran las reclamaciones de Rusia y Dinamarca.

Las reclamaciones danesas

Dinamarca tiene control sobre Groenlandia y las Islas Feroe. Dada su cercanía al Ártico. Ambos territorios facilitan las reclamaciones del gobierno danés, aunque sus acciones tuvieron que esperar hasta 2014 porque no fue hasta el 2004 cuando ratificó UNCLOS.

Con base en el artículo 76 de la Convención, en 2014 Dinamarca, junto a Groenlandia y las Islas Feroe, envió su solicitud a la ONU para tener control sobre 350.000 millas cuadradas del Ártico. De la misma forma que Canadá, Dinamarca tampoco ha emprendido acciones militares a gran escala. Justo después de mandar la solicitud a la ONU, el Ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca declaró que el posicionamiento de su país podría suponer conflictos diplomáticos con Noruega, Canadá, Rusia y Estados Unidos. Al igual que las solicitudes rusa y canadiense, Dinamarca tampoco ha recibido respuesta de la ONU.

Estados Unidos y China en el Ártico

A diferencia de Rusia, Canadá y Dinamarca, Estados Unidos y China no han reclamado nada en el Ártico basándose en el artículo 76 de UNCLOS. En el caso de Estados Unidos, al no ser miembro de la Convención, no puede hacer ninguna reclamación, por lo que ha utilizado otros mecanismos, aunque en 2008 declaró que la ZEE de Alaska alcanzaba el Ártico. A partir de entonces, ha mantenido una postura alerta sobre el control del Polo Norte y sus recursos energéticos. En 2013 el Secretario de Defensa de Estados Unidos afirmó que el Ártico se ha vuelto un asunto de suma importancia para su país, que está dispuesto a colaborar con sus aliados para conseguir sus objetivos estratégicos en la zona.

En el caso de China, la situación es más compleja. Aún cuando Pekín forma parte de UNCLOS, el tratado no le permite hacer ninguna reclamación como las hechas por Canadá porque China no está geográficamente cerca del Polo Norte.

Gracias a ello, la postura del gobierno chino ha sido más discreta y cerrada. Por ejemplo, su acción más concreta ha sido su ingreso como país observador en el Consejo Ártico en 2013. China no cuenta con una política “oficial” hacia el Ártico como los otros países interesados en el asunto. Su postura se puede interpretar como un “esperar y ver” puesto a que, desde los años noventa, la región es muy atractiva para la investigación científica.

La dorsal Lomonosov

¿Quién tiene mayores posibilidades en sus reclamaciones soberanas? Atravesando todo el continente Ártico por el centro está la dorsal de Lomonósov que va desde el mar de Láptev hasta el norte de Groenlandia, pasando por el Polo Norte geográfico, un territorio que es la continuidad de una cadena montañosa de Rusia. El Polo Norte nace en Rusia, así de simple. Por algo se llama la dorsal de Lomonosov.

Los rusos han descubierto muchos yacimientos, tienen zonas de exclusividad, aún con los reclamaciones pendientes. También han abierto un ruta marítima que es exclusivamente suya porque tienen 9 rompehielos, todos pesados, de los cuales, 3 son nucleares. Es el único país que los tiene.

—https://t.me/wofnon

Los países europeos peregrinan al norte de África en busca de combustibles

Con ocasión de sus dos visitas a Argel, Draghi concluyó un acuerdo con Argelia para el suministro de gas. El país norteafricano es ahora el primer proveedor de gas de Italia, en sustitución de Rusia. El monopolio del petróleo y el gas ENI ha obtenido la explotación de un nuevo yacimiento por 25 años junto a la empresa nacional de hidrocarburos argelina Sonatrach en Berkin, al este del país. Los italianos y los argelinos tienen el gasoducto Transmed, que permite transportar el gas desde el desierto argelino hasta el lado italiano de la frontera, atravesando Túnez y Sicilia.

Macron también ha visitado Argelia y la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, se ha desplazado a Marruecos, siempre por el mismo motivo. Argelia es uno de los mayores exportadores de gas del mundo y Marruecos es una de las cabeceras en la producción de hidrógeno, al que ya le han puesto la etiqueta de “verde”.

Antes de que el avión de Macron despegara, el Elíseo aseguró que ningún contrato de gas estaba en la agenda de la delegación francesa. Oficialmente el viaje se realiza para tratar asuntos conmemorativos y diplomáticos. Sin embargo, en el avión vijaba la directora general de la empresa Engie, Catherine MacGregor porque los políticos se dedican a algo muy poco neoliberal: sacar las catañas del fuego a los monopolios energéticos.

Las relaciones de Francia con su colonia no son nada buenas. Desde su primer mandato presidencial, que comenzó en 2017, en dos ocasiones Argelia retiró a su embajador en París. Son los inconvenientes de haber sido una potencia colonia: la historia no se cuenta de la misma manera a un lado u otro del Medterráneo. Argelia está celebrando el 60 aniversario del final de la guerra contra los franceses.

Macron tuvo que pedir disculpas. Nada más llegar, el presidente francés, acompañado por su homólogo argelino, visitó el Memorial de los Mártires, erigido en honor a los argelinos asesinados por los colonialistas franceses.

Pero el verdadero objetivo del viaje no era pedir perdón sino conseguir el gas, aunque Argelia no tiene muchas posibilidades de aumentar sus exportaciones. Italia ya ha conseguido el que antes suministraban a España a través de Marruecos, que quedaron cortados por el servilismo del gobierno español hacia Estados Unidos y Marruecos en la cuestión del Sáhara.

La alemana Baerbock ha tenido problemas parecidos en Marruecos. En mayo Rabat llamó a consultas a su embajador en Berlín, acusando a Alemania de una posición negativa respecto al Sáhara.

En diciembre de 2020 Trump reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara y Alemania convocó una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU para debatir la cuestión. Además, Marruecos fue entonces excluido de una reunión en Berlín para resolver la crisis libia y a Rabat no le gustó.

Berlín también se ha disculpado, declarando que apoya las propuestas de Rabat para resolver el conflicto del Sáhara. Si en unos casos (Argelia) manda el gas, en otros (Marruecos) es el hidrógeno. Según un informe publicado en enero de este año por la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena), Marruecos se encuentra entre los cinco primeros países en la producción de hidrógeno “verde”, junto con Estados Unidos, Arabia Saudí, Australia y Chile.

El jueves, en una rueda de prensa celebrada en Rabat, Baerbock y su colega marroquí Nasser Bourita señalaron que el reino puede empezar a producir su propio hidrógeno “verde” en tres años y tiene todo lo necesario para exportar energía “limpia” a la Unión Europea en general y a Alemania en particular.

Sin embargo, Marruecos sigue dependiendo energéticamente de España, aunque está tratando de revertir esta situación. Está previsto que entre 2025 y 2027 se tiendan cuatro cables de 3.800 kilómetros entre Marruecos y la pequeña ciudad de Alverdiscott, en el norte de Inglaterra. Para 2030 se espera que suministren alrededor del 8 por cien del consumo energético de Reino Unido.

El ejército ruso prepara una nueva fase de ofensiva estratégica

Desde mediados de agosto, el ejército ruso despliega grandes refuerzos blindados, al tiempo que ha intensificado sus bombardeos para preparar una nueva fase de ofensiva estratégica.

Varias reservas operativas terrestres rusas, así como grandes flotas aéreas de combate, se han desplazado a lo largo de las fronteras ucranianas.

El III Cuerpo de Ejército ruso, que es una reserva operativa de unos 15.000 hombres, se ha reforzado, reorganizado y entrenado en el campo de maniobras de Mulino, en la región de Nizhni Novgorod, para adaptarse al frente ruso-ucraniano.

Los primeros convoyes están llegando al Donbas con modernos equipos de combate, tanques, así como unidades reforzadas de defensa aérea. En el norte, en el sector de Jarkov, y en el sur, en el sector de Jerson, también se observan refuerzos que se despliegan hacia las posiciones ucranianas.

La fuerza de estas nuevas unidades rusas es de unos 60.000 hombres, lo que supondría el mayor refuerzo desde el comienzo de las operaciones militares rusas. Su equipamiento incluye muchos materiales modernos, ya que hasta ahora dependían del viejo arsenal soviético.

Tras asegurar y consolidar los avances tácticos conseguidos durante el mes de agosto, las tropas rusas presionan con nuevas campañas de bombardeo sobre las posiciones ucranianas, así como sobre sus bases logísticas de retaguardia.

Si se mantiene la misma estrategia, observaremos durante varios días un continuo aplastamiento masivo de las fuerzas de Kiev antes de nuevos asaltos en el sector de Donetsk, que se ha convertido en una prioridad debido a la intensificación de los bombardeos terroristas sobre la población civil del Donbas.

Los bombardeos tácticos rusos llevados a cabo en la línea del frente se completan con bombardeos estratégicos en la profundidad del sistema ucraniano, teniendo como objetivo prioritario los depósitos logísticos, las bases aéreas, los cuarteles generales y los nudos ferroviarios por los que se transportan los refuerzos al frente.

En el norte, los rusos se disponen a romper la línea defensiva ucraniana para cercar el gran bastión ucraniano de Kramatorsk.

Frente a Donetsk, harán retroceder a las tropas de Kiev al menos hasta Krasnoyarsk, 40 kilómetros más al oeste, para impedir los bombardeos ucranianos contra la población.

¿Por qué avanzan tan lentamente las fuerzas rusas?

Entre los expertos de pacotilla es un lugar común sostener que el avance de las tropas rusas en Ucrania es muy lento, por no decir inexistente. Los rusos son unos ineptos porque en sus filas todo falla y fracasa.

No consiguieron capturar Kiev al principio de la guerra, la resistencia de los ucranianos es heroica (no se la esperaban) y el coste de cada avance es cuantioso.

El argumento de la lentitud del avance ruso ha sido elaborado por el MI6 británico y el Institute for the Study of War, y distribuido para que los medios de comunicación lo puedan manosear a su antojo. Bien utilizado, la lentitud del retroceso ucraniano casi se puede presentar como una victoria.

Un espía estadounidense cita precedentes históricos para explicar esta lentitud exasperante. Recuerda la observación de BH Liddell Hart sobre el desconcertante comportamiento de los rusos en la Segunda Guerra Mundial después de la crítica victoria de Kursk.

“El avance de las fuerzas rusas fue muy lento y nunca fueron capaces de explotar con decisión los evidentes agujeros en las líneas alemanas. Sin embargo, los éxitos siguieron llegando y los dirigentes del Ejército Rojo nunca se arriesgaron ni sufrieron una pérdida importante o un movimiento de flanqueo como había ocurrido al comienzo de la guerra, durante la Operación Barbarroja”.

En la Segunda Guerra Mundial el Ejército Rojo desarrolló la doctrina de las “operaciones profundas”, que acciones de asalto en un frente muy amplio, respaldadas por el principio de simultaneidad que se lograba creando la mayor zona de contacto posible para obligar al enemigo a renunciar a la profundidad táctica.

La modalidad rusa después de Kursk fue sondear y atacar en un amplio frente con una fuerza combinada. Los sondeos son exploratorios pero lo suficientemente fuertes como para ser defendidos y establecer un desgaste favorable y -en algún momento- lograr la superioridad local.

Ese es el momento y el lugar para desplegar un “ejército de choque” que hasta entonces se mantenía en reserva, pero que luego se introduciría en la brecha para un avance operativo.

Después de Kursk, el Ejército Rojo gozó de superioridad numérica y de potencia de fuego, pero siguió careciendo de la movilidad necesaria para contrarrestar las rápidas maniobras tácticas de flanqueo del enemigo. Proceder lenta y metódicamente era la respuesta táctica adecuada.

El contexto actual es, además, mucho más favorable que el que tuvo el Ejército Rojo en 1943. Ahora las tropas rusas gozan de una superioridad aérea prácticamente total.

La socialdemocracia alemana comienza el viraje a favor de la paz en Ucrania

La socialdemocracia alemana, un partido típicamente belicista desde hace más de cien años, quiere dar un giro de 180 grados en relación a la Guerra de Ucrania. Exige negociaciones de paz con Rusia, un alto el fuego y el cese del suministro de armas pesadas al ejército de Kiev.

El diario Der Spiegel informa de las luchas internas en el seno del SPD, el partido socialdemócrata. A la fuerza ahorcan; la bancarrota económica está haciendo reflexionar a más de uno.

Un sector del SPD quiere un giro de 180 grados sobre Ucrania. Exigen negociaciones, un alto el fuego y el cese del suministro de armas pesadas.

Por supuesto, se echarán atrás como siempre han hecho desde hace un siglo. Pero su petición pública probablemente obligará a Scholz a hacer algunas concesiones y agravará las tensiones dentro del gobierno de coalición.

El SPD es el partido más fuerte de la coalición de gobierno. Algunos sectores se aferran a la idea de la distensión. En un llamamiento, un grupo de políticos socialdemócratas piden que se presione para conseguir un alto el fuego lo antes posible. Sugieren que se considere a China como mediadora entre Rusia y Ucrania.

Un grupo de políticos del SPD pide una ofensiva diplomática para poner fin rápidamente a la guerra en Ucrania. “Necesitamos un alto el fuego lo antes posible como punto de partida para unas negociaciones de paz exhaustivas”, escriben en un llamamiento titulado “¡Las armas deben callar!”, publicado por Der Spiegel.

Los autores reclaman un nuevo intento de “política mundial de distensión”. Una mejora fundamental de las relaciones con Moscú sólo sería posible después de la era del actual dirigente, Vladimir Putin”. Sin embargo, por el momento, “hay que encontrar un modus vivendi con el gobierno ruso sobre la base de un reconocimiento de las realidades que no nos gustan, lo que excluye una nueva escalada de la guerra”.

Los autores abogan por un papel mediador de China, se oponen a los planes de rearme y advierten del envío de material bélico pesado a Ucrania, señalando el peligro de una guerra nuclear. Con carros de combate o aviones de combate, se cruzaría una línea roja, y Rusia lo percibiría como una marcha hacia la guerra.

—https://www.welt.de/politik/deutschland/article240688237/Ukraine-Krieg-SPD-Politiker-fordern-Friedensverhandlungen-mit-Russland.html

La OTAN enviará más tropas a Kosovo si aumenta la tensión con la minoría serbia

La relación entre el gobierno títere de Kosovo y la minoría serbia, establecida principalmente en los alrededores de Mitrovica, al norte de la provincia, ha empeorado tras el intento de obligarles a sustituir las matrículas de sus vehículos serbias por las kosovares.

La entrada en vigor de esta medida, aplazada en numerosas ocasiones, debía ser efectiva a partir del 1 de agosto. Sin embargo, como ya ocurrió anteriormente, Pristina tuvo que aplazar su aplicación al 1 de septiembre, ya que los serbios de Kosovo levantaron barricadas en las carreteras que conducen a los pasos fronterizos de Jarinje y Brnjak para oponerse a ella. Según la policía kosovar, incluso les dispararon cuando intentaban despejar las carreteras.

La Unión Europea, que no reconoce la independencia de Kosovo, declarada en 2008, está tratando de reunir a las dos partes para encontrar un acuerdo. Además, el 18 de agosto, el presidente serbio Aleksandar Vucic y el primer ministro kosovar Albin Kurti se reunieron en Bruselas con Miroslav Lajcak, representante especial de la Unión Europea para los Balcanes Occidentales.

Además, antes de esa reunión, Vucic y Kurti se reunieron por separado con Jens Stoltenberg, Secretario General de la OTAN.

Tras haber arrasado militarmente Serbia, y a través de la KFOR, la OTAN está presente en Kosovo desde 1999, en el marco de un mandato definido por la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU. La Alianza podría aumentar sus efectivos en caso de nuevas tensiones entre Belgrado y Pristina.

“Se está llevando a cabo una misión a gran escala, y casi 4.000 de nuestras tropas están desplegadas en Kosovo”, comenzó recordando Stoltenberg en una rueda de prensa tras su reunión con Vucic. “Desplegaremos nuestras fuerzas donde sea necesario y reforzaremos nuestra presencia si es preciso. Ya hemos ampliado nuestras operaciones en el norte, y estamos dispuestos a hacer más”, amenazó.

El Presidente serbio dijo que esperaba una discusión difícil con el Primer Ministro kosovar. “No estamos de acuerdo en casi nada”, añadió. En cuanto a las tensiones que puedan estallar en setiembre, Vucic declinó su responsabilidad. “No depende de mí […] Hay una nueva generación de jóvenes [serbios] en Kosovo que no tolerarán esta situación, que no querrán soportar el terror, que no ven a Kosovo como un estado independiente sino como un territorio de Serbia, de acuerdo con el derecho internacional”, argumentó.

Sobre los incidentes de julio, Vucic aseguró que “la policía y el ejército serbios no habían cruzado en ningún momento” la frontera con Kosovo. Acusó a Pristina de “haber mentido en este punto, así como en todo lo demás, durante 180 días, alegando un ataque […] que nunca ha tenido lugar ni lo tendrá”.

Por su parte, el Primer Ministro kosovar, tras reunirse con Stoltenberg, abogó por la adhesión de Kosovo a la OTAN, como es característico de los títeres. “Las amenazas, los riesgos y los retos a los que se enfrenta la OTAN en el actual entorno de seguridad son también para nuestro país”, declaró a la prensa, señalando que también Rusia tiene alguna responsabilidad en las tensiones con Belgrado.

“Los kosovares tienen todas las razones para estar atentos a la actitud destructiva de nuestro vecino”, argumentó Kurti. “Por un lado, está el Estado democrático de Kosovo, con su policía profesional. Por otro lado, tienes estructuras serbias ilegales convertidas en bandas criminales, que están construyendo barricadas” en el norte del país, denunció con una desvergüenza también característica.

En marzo, los kosovares ya pidieron que se agilizaran los trámites para ingresar en la OTAN y, además, quieren una base militar permanente de Estados Unidos en su territorio. Desde 1999 Estados Unidos ya tiene más de 600 soldados en Kosovo.

La Unión Europea quiere enviar más carne de cañón a la Guerra de Ucrania

La Unión Europea no quiere contener la carnicería en Ucrania. Borrell ha propuesto crear una Misión de Entrenamiento de la Unión Europea (EUTM) para el ejército ucraniano. “Una guerra que está en marcha y que parece que va a continuar requiere un esfuerzo no sólo de suministro de material, sino también de formación y de ayuda a la organización del ejército”, dijo Borrell en una rueda de prensa en Santander.

El plan de la Unión Europea es crucial para el ejército ucraniano, a la vista de las pérdidas humanas que está sufriendo. Desde el comienzo de la guerra y hasta el 4 de julio, según cifras oficiales del Ministerio ucraniano de Defensa, el número de bajas es el siguiente:

76.640 muertos
42.704 heridos
7.244 prisioneros
2.816 desaparecidos

Además hay otros 1.610 muertos al margen de los actos de guerra.

“Nos enfrentamos a una guerra a gran escala […] que moviliza medios extraordinarios y cientos de miles de soldados”, dijo Borrell. Por lo tanto, añadió, “cualquier misión debe estar a la altura del conflicto” y “esto es lo que los Estados miembros están discutiendo y lo que se discutirá a nivel político en Praga el próximo lunes en el Consejo de Ministros de Defensa de la Unión Europea”.

Borrell recordó que “la Unión Europea despliega misiones de formación militar a los ejércitos de los países con los que cooperamos”. Sin embargo, no quiso dar más detalles sobre las líneas generales de esta misión para el ejército ucraniano, explicando que no podía “anticipar los detalles de un acuerdo que tiene que ser forjado por todos los Estados miembros”. Sin embargo, podría tener su sede en un “país vecino” de Ucrania, dijo.

En el Consejo Europeo del 23 y 24 de junio, los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros concedieron a Kiev el estatuto de candidato a la adhesión a la Unión Europea.

El adiestramiento de los soldados ucranianos ya es objeto de una misión lanzada por Reino Unido. Canadá, Holanda, Noruega y Nueva Zelanda han indicado recientemente que sus respectivas fuerzas armadas también contribuirán. El ejército británico se ha comprometido a adiestrar a 10.000 reclutas ucranianos en 120 días, aunque no tengan formación militar.

“Estamos llevando a cabo un curso básico de infantería para los reclutas ucranianos con el fin de enseñarles a disparar bien, a moverse y a comunicarse en cualquier entorno táctico”, declaró recientemente el comandante Craig Hutton, un oficial de la Guardia Escocesa que supervisa el programa de formación.

“Con la experiencia del Ejército británico, ayudaremos a Ucrania a reconstruir sus fuerzas y a aumentar su resistencia mientras defiende su soberanía y su derecho a elegir su propio futuro”, declaró el Secretario de Defensa británico, Ben Wallace, poco después del lanzamiento del programa de asistencia, en el que participan más de 1.000 instructores en cuatro emplazamientos militares no especificados.

Asesinato de Daria Dugina: Estados Unidos espera que el Kremlin de un paso en falso

Un órgano de expresión típico de la CIA, el Washington Post, casi se jacta del asesinato de Daria Dugina y al hacerlo destapa alguno de los objetivos políticos de una operación terrorista en Moscú aprobada por Estados Unidos.

“El asesinato aumentó inmediatamente la sensación de vulnerabilidad entre las élites más visibles de Rusia y los defensores de la guerra en Ucrania, que ahora se dan cuenta de que podrían ser objetivos y que el gobierno es potencialmente incapaz de protegerlos”, dice el periódico.

El Washington Post confirma que la elección de la hija de Alexander Dugin como objetivo pretendía aumentar la presión sobre Putin para que intensifique la guerra, proporcionando así a la OTAN el pretexto que necesita para una intervención militar directa.

El periódico asegura que el asesinato “también planteó la perspectiva de una grave escalada en la guerra, ya que Putin se encuentra bajo una mayor presión, incluso por parte del afligido padre de Dugina, para golpear con fuerza a Ucrania”.

Estados Unidos pretende reforzar la influencia política de los pequeños grupos nazis y fascistas dentro de Rusia. Fue uno de los objetivos centrales del asesinato, que pretende crear una simpatía pública hacia los grupúsculos reaccionarios que Dugin simboliza.

En España los oportunistas acusan a Putin de reaccionario, entre otras cosas, mientras que en Washington le consideran muy poco reaccionario y buscan un contrapeso en la figura de Dugin porque el estafador de Alexei Navalny no da más de sí.

En Rusia Dugin no era nadie hasta ahora, un perfrecto desconocido. Su tarea se limitaba a escribir libros. Las continuas alusiones de los medios de comuicación sobre su “cercanía” a Putin es falsa, como todas las demás “cercanías” que se le suponen al Presidente ruso, que no comoce a Dugin y que jamás ha hablado con él.

El asesinato de Daria Dugina es otra provocación, la única política que les queda a quienes en el campo de batlla no han sido capaces de avanzar ni un milímetro, por más armamento que han enviado a sus secuaces. El gobierno ruso no puede tolerar, de ninguna de las maneras, que en plena capital se cometa un acto terrorista de esas características, cualquiera que sea la víctima.

Estados Unidos y la OTAN sólo pueden esperar que el Kremlin de un paso en falso.

Estados Unidos, Alemania y Francia dirigen los pasos de Zelensky

Comienzan a cambiar las tornas poco a poco, sobre todo las propagandísticas. El periódico alemán Die Welt asegura ahora que los gobiernos de Estados Unidos, Alemania y Francia guían los pasos de Zelensky (*). Son los que eligen el camino político al que se tiene que adaptar el Presidente ucraniano.

Es un poco extraño cuando han proclamado a los cuatro vientos la independencia de Ucrania que, por lo visto, sólo puede ser realmente independiente frente a Rusia y contra Rusia.

“Sin la ayuda financiera y militar de Occidente, Ucrania se vería completamente impotente”, asegura Die Welt, señalando que Occidente no ha logrado unanimidad en la Guerra de Ucrania.

Si Washington continua suministrando armas para la guerra, es probable que Berlín y París prefieran presionar a Kiev para que negocie con Moscú.

Esa incertidumbre, dice el periódico alemán, no hace más que agravar la situación en los países donde crece el descontento por las sanciones antirrusas, que no tienen consecuencias negativas para Rusia.

“Ahora crecen los sentimientos tóxicos en Occidente, lo que dificulta la introducción de nuevas medidas restrictivas y hace cada vez más improbable la entrega de armas”, concluye Die Welt.

Kiev no puede detener el avance de Putin. Ahora llega el invierno, mientras la gran pregunta sigue sin respuesta: ¿qué es lo que realmente quieren conseguir en Ucrania?

(*) https://www.welt.de/debatte/kommentare/plus240610655/Ukrainische-Schwaeche-im-Krieg-Der-Westen-muss-Farbe-bekennen.html

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