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Categoría: Economía (página 64 de 100)

Rusia no está en suspensión de pagos

Ayer los medios de comunicación mundiales se regocijaron de alegría por la noticia difundida por la agencia Bloomberg (1), reproducida por periódicos como el ABC (2) y El Economista (3). Rusia estaba en suspensión de pagos al no haber pagado su deuda exterior dentro del plazo. Es el primer impago de la deuda externa desde 1918, o sea, desde la Revolución socialista.

Es otro bulo. Para cualquier país una cantidad de 100 millones de dólares es insignificante, tanto como declarar en bancarrota al Banco de Santander porque debe 20 céntimos.

Un país se declara en suspensión de pagos cuando lo piden sus acreedores, no cuando lo dice un periódico, ni las agencias de calificación, a las cuales las sanciones impiden informar sobre Rusia.

Quien declara la suspensión es el Comité de Determinación de Derivados Crediticios, un grupo de especuladores que decide sobre el pago de valores relacionados con el impago. Los acreedores no han pedido un acuerdo sobre el supuesto impago de Rusia, hasta la fecha.

¿Por qué? Porque Rusia pagó los intereses el 24 de junio. El National Settlement Depository (NSD), encargado abonar la deuda soberana de Rusia recibió 8.500 millones de rublos, equivalentes a 159,4 millones de dólares, para el pago de los intereses (2).

El 23 de junio el Ministerio ruso de Economía dijo que había cumplido con sus obligaciones de servicio de bonos soberanos en su totalidad.

El día anterior Putin había firmado el decreto sobre la nueva forma de pago de las deudas en rublos, después de que los países occidentales se negaran a recibir el dinero en euros.

“El hecho de que Euroclear retuviera este dinero, no lo transfiriera a los destinatarios, no es nuestro problema”, dijo Peskov, el portavoz del Kremlin, a lo que el New York Times apostilla: “No hay razón para llamar a esta situación un incumplimiento”.

Los acreedores pueden obtener fácilmente su dinero en la moneda que deseen. Tendrán que abrir dos cuentas en Gazprombank en Zúrich, una en rublos y otra en euros. A continuación, pueden solicitar al Depósito Nacional de Liquidación de Rusia que envíe sus rublos a su cuenta en rublos en Gazprombank, que estará encantado de comprar esos rublos y transferir el valor correspondiente en euros a la cuenta en euros del inversor.

Se trata simplemente del proceso inverso al que utilizan los compradores europeos para pagar el gas ruso en rublos.

(1) https://www.nytimes.com/2022/06/26/business/russia-default.html
(2) https://www.abc.es/economia/abci-rusia-entra-suspension-pagos-primera-100-anos-202206270928_noticia.html
(3) https://www.eleconomista.es/economia/noticias/11838977/06/22/Rusia-cae-en-default-por-primera-vez-desde-1918-en-divisa-extranjera-tras-cumplirse-el-periodo-de-gracia.html
(4) https://interfax.com/newsroom/top-stories/80609/

Cómo se burlan las sanciones contra Rusia

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, declaró el viernes de la semana pasada que las sanciones impuestas a Rusia estaban golpeando fuertemente la economía del país, aunque algunos de los efectos no se sentirán durante algún tiempo. Además, añadió, el gobierno ruso ha ocultado las consecuencias.

Sin embargo, el diario Die Welt pintó un cuadro muy diferente de los efectos que las sanciones han tenido hasta ahora en Rusia: “Las estanterías de los supermercados están en su mayoría llenas, los restaurantes y las cafeterías funcionan con normalidad. Y las calles están atestadas de coches como nunca antes. Pero no sólo en la vida cotidiana prevalece el statu quo. Los indicadores económicos también son mejores que hace dos o tres meses y ya no dan la impresión de que el país está en guerra con Ucrania y se ha visto afectado por sanciones sin precedentes de Occidente”.

La cadena de comida rápida McDonald’s es probablemente sólo un ejemplo de las empresas occidentales que han abandonado Rusia total o parcialmente. McDonald’s ha vendido sus 800 restaurantes en Rusia a un antiguo socio comercial. Ahora operan bajo una nueva marca, pero por lo demás poco ha cambiado, ya que los ingredientes y componentes de las hamburguesas se producen localmente.

No es de extrañar que también haya países que no quieran continuar con la espiral de sanciones. Hungría, por ejemplo. El jueves, al margen de una cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, un alto asesor del Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, lo expresó de forma sucinta: “En este momento, vemos que cuantas más sanciones aceptamos, peor estamos. ¿Y los rusos? Sí, a ellos también les duele, pero sobreviven. Y lo que es peor, están actuando en Ucrania”.

Los húngaros temen que, al final, la Unión Europea se encuentre en el lado perdedor de la guerra debido a sus propios problemas económicos. Por eso defienden que la Unión Europea debe dejar de imponer sanciones a Rusia y, en su lugar, impulsar un alto el fuego y las negociaciones.

Las sanciones no están funcionando como estaba previsto, en parte porque algunos países simplemente no tienen una imagen completa de qué empresas del país son directa o indirectamente propiedad de los rusos; porque Occidente es inconsistente por interés propio; o porque ha calculado mal. La razón más importante, sin embargo, es probablemente una que los países occidentales se resisten a admitir: ya no son los únicos actores influyentes en el mundo.

1. El carbón ruso pasa por Suiza

Tras el inicio de la Guerra de Ucrania, Suiza impuso un embargo al carbón ruso. Desde el 27 de abril, la importación, venta y prestación de servicios financieros relacionados con el carbón ruso están prohibidos en Suiza. Las disposiciones transitorias expiran a finales de agosto.

Sin embargo, una investigación de la organización suiza Public Eye sugiere que las autoridades del país tendrán dificultades para hacer cumplir la prohibición. La Secretaría de Estado de Economía (Seco) ni siquiera sabe qué empresas tienen su sede en Suiza y quiénes son sus propietarios.

“Sin embargo, Seco no tiene un censo oficial del número de empresas rusas con sede en Suiza. Sin embargo, basándose en un informe de la Oficina Federal de Estadística, estima que el número de estas empresas ‘controladas por los rusos’ es de 14, como confirma la ONU”.

Un estudio de Public Eye descubrió que un número mucho mayor de empresas tiene su sede en Suiza. Hay 240 empresas inscritas en el registro mercantil “que comercian o transportan carbón, coque o combustibles fósiles sólidos u ofrecen servicios financieros relacionados”. Muchos de ellos son propiedad de oligarcas rusos o ricos empresarios rusos.

Aunque el gobierno suizo decidió imponer sanciones a Rusia, no quiso asustar a los oligarcas, como demuestra el caso de la empresa Siberian Coal Energy Company (Suek). Su sede comercial está en el cantón de Zug desde 2004 y es propiedad del oligarca ruso Andrei Melnitschenko.

El día antes de que entraran en vigor las sanciones contra él, nombró a su esposa como propietaria sin más, con el acuerdo de Seco y en referencia al mantenimiento de los puestos de trabajo en Suiza. Luego la esposa de Melnichenko también fue sancionada, liberando a Seco de la vergüenza de supervisar su incumplimiento de enviar dinero a su marido.

Cada año, las empresas mineras rusas venden más de 225 millones de toneladas de carbón en todo el mundo a través de Suiza. Casi el 68 por cien de las necesidades de carbón de Europa se cubren con proveedores rusos.

2. India suministra el petróleo ruso a Europa

Los países occidentales querían conseguir sobre todo una cosa al no utilizar las fuentes de energía rusas: agotar el presupuesto estatal ruso a largo plazo. Pues gran parte de la financiación necesaria procede de la venta de petróleo y gas y sus derivados. Estos ingresos representan alrededor del 40 por cien del presupuesto estatal ruso.

El petróleo es especialmente importante; sólo su venta aporta aproximadamente la mitad de estos ingresos. Entonces, ¿qué podría ser más obvio que introducir sanciones contra el petróleo ruso?

Las necesidades de las naciones occidentales, que ya no pueden ser satisfechas directamente desde Rusia debido al embargo, probablemente seguirán siendo satisfechas indirectamente con petróleo ruso en el futuro.

India se ha convertido en uno de los mayores importadores de crudo ruso. Antes de la guerra de Ucrania, sólo importaba de Rusia el 1 por cien de sus necesidades. Ahora, alrededor de una quinta parte viene de allí.

Sin embargo, India no se queda con la materia prima, sino que la refina y luego la envía a todo el mundo sin sanciones. En consecuencia, las refinerías de petróleo privadas de la India suministran a Estados Unidos -y presumiblemente también a Europa- gasolina y gasóleo, algunos de los cuales se derivan del crudo ruso, sin revelar su origen.

Las exportaciones indias de combustible han aumentado alrededor de un 15 por cien en los últimos cinco meses. Los envíos diarios a la Unión Europea habrían aumentado un tercio en comparación trimestral, y los de Estados Unidos un 43 por cien. Y no son baratos de ninguna manera, lo que alimenta aún más la inflación en los países occidentales.

Las sanciones de la Unión Europea han fallado claramente su objetivo, escribió Zaklin Nastic, diputado del Bundestag. Esta política, que empeora las condiciones de vida, es difícil de comunicar. “Occidente debe revisar de una vez su política de sanciones y darse cuenta cuanto antes de que no está cumpliendo sus objetivos y que está conduciendo al empobrecimiento de una gran parte de la población”, concluyó.

3. La devaluación del rublo

“Esto arruinará a Rusia”, dijo la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, después de que la Unión Europea adoptara su paquete de sanciones económicas y financieras contra Rusia a finales de febrero. Un indicador de la ruina de la economía rusa debería ser el debilitamiento del rublo.

Al principio parecía que este plan iba a funcionar: el rublo cayó a un mínimo histórico. A veces había que pagar 150 rublos por un dólar. Pero ahora la tendencia se ha invertido. Actualmente, hay que pagar unos 56 rublos por un dólar.

Los expertos en divisas han atribuido la fortaleza de la moneda rusa a las sanciones occidentales, entre otras cosas. “Cuando se sancionan los bienes, parte de la demanda rusa se concentra en los bienes nacionales”, dijo Anja Praefcke, experta en divisas del Commerzbank.

Sin embargo, el tipo de cambio del rublo también se ha visto respaldado por numerosas medidas del Banco Central y del gobierno. El hecho de que los Estados “no amigos” sólo puedan pagar los suministros energéticos rusos en rublos sorprendió a economistas, políticos y empresas, y tuvo su repercusión.

Para Praefcke, el debate sobre si los europeos deben o no pagar en rublos tiene principalmente un efecto psicológico. Desde el punto de vista de las operaciones de pago, poco habría cambiado. Pero se sugirió que ahora se necesitarían más rublos, aunque en realidad no fuera así.

Otra prueba de que la economía rusa está saliendo de la guerra menos debilitada de lo que se esperaba es el recorte del tipo de interés oficial. A principios de junio, el Banco Central ruso bajó por sorpresa el tipo de interés oficial al 9,5 por cien. De este modo, se volvió al nivel de antes de la guerra.

Esto se debe a que la actividad económica cayó menos de lo esperado en el segundo trimestre. La inflación también se debilitó más de lo previsto.

4. El suministro de gas a Alemania

El suministro de gas natural ruso en Europa es cada vez más escaso. La República Federal está recibiendo actualmente menos gas de Rusia de lo esperado; esta semana Gazprom ha estrangulado el flujo a través del gasoducto del Mar Báltico Nord Stream 1 en varias etapas.

El telón de fondo son las sanciones occidentales contra el sector energético ruso. Siemens se encargó del mantenimiento de las turbinas de gas suministradas, que por razones técnicas sólo puede realizarse en Canadá. Pero las sanciones canadienses impiden ahora que las turbinas vuelvan a Rusia.

Por ello, Gazprom anunció el miércoles que reducirá aún más el uso de sistemas Siemens en la estación de compresores de Portovaya, cerca de San Petersburgo. Y esto conlleva otra limitación: sólo se envía a Alemania alrededor del 40 por cien del volumen de entrega previsto.

Para asegurar el suministro durante el invierno, hay que llenar los depósitos de gas. En este momento, sólo están moderadamente llenos, con algo menos del 57 por cien.

En este contexto, el Ministro Federal de Economía, Robert Habeck (Los Verdes), ha declarado el estado de emergencia. Se pide a la industria y a los ciudadanos que sean frugales.

El Bundestag también está deliberando actualmente sobre una ley según la cual las centrales eléctricas de carbón también deben reconectarse a la red si es necesario. Los democristianos, los liberales y la AfD piden incluso que se abandone temporalmente la energía nuclear.

Sin embargo, con la nueva ley, esto también debería costar a los consumidores en Alemania. Porque permite a las empresas energéticas y a las empresas municipales de servicios públicos anular las condiciones contractuales existentes y repercutir los altos precios del gas directamente en el cliente.

Los precios del gas ya son altos. Un hogar medio paga 2.752 euros al año con el nivel de precios actual. El valor se basa en un supuesto consumo de 20.000 kWh. Sin embargo, en comparación con junio del año pasado, esto representa un aumento del 113 por cien.

Es de suponer que los costes seguirán aumentando.

5. Materias primas para la industria del automóvil

La industria del automóvil en Europa ha vuelto a sufrir lo peor. Porque requiere grandes cantidades de aluminio, níquel, cobalto y otros metales, la mayoría de los cuales se importan de Rusia.

La inflación y la política china de covid cero están teniendo un impacto beneficioso en los precios. Dado que la demanda sigue siendo relativamente baja y la oferta está aumentando a corto plazo. La industria parte de la base de que las materias primas no volverán a escasear hasta dentro de unos años.

Otra razón son las sanciones contra Rusia, que sí deberían afectar a los allegados a Putin, pero no se miden con el mismo rasero. Porque algunos de los asesores de Putin no se ven afectados por las sanciones, porque son necesarias.

Por ejemplo, Vladimir Potanin. Es dueño de Norilsk Nickel, que es una importante empresa minera. Extrae alrededor del 5 por cien del níquel producido en el mundo. En el caso del paladio, cubre una cuota de mercado de aproximadamente el 40 por cien. La empresa también extrae cobalto, oro y cobre. Si Potanin también fuera sancionado, los precios de los metales en el mercado mundial podrían dispararse.

Rusia es también uno de los grandes actores del sector de los metales. Alrededor de una quinta parte del níquel de alta calidad que se necesita para refinar productos de acero o que se utiliza en la fabricación de baterías -por ejemplo, para los coches eléctricos- procede de Rusia. En el caso del aluminio, utilizado principalmente para las carrocerías de los automóviles, representa el 6 por cien de la producción mundial.

Si la guerra en Ucrania se prolonga y las sanciones occidentales se endurecen, el paladio también podría escasear. Aproximadamente la mitad de la demanda mundial la cubren Rusia y Ucrania, y cerca del 70 por cien se destina a la industria del automóvil. Es necesario para los convertidores catalíticos y se utiliza en la producción de baterías y pilas de combustible.

Los metales son un punto débil de los países desarrollados occidentales, por lo que hasta ahora han estado dispuestos a hacer excepciones a las sanciones. Pero el gobierno ruso podría utilizarlas como palanca; podría, por ejemplo, imponer sus propias sanciones.

6. Madera, palés y bobinas de cable

Los palés son esenciales para una logística rápida y sin problemas. En Alemania los fabrican principalmente empresas medianas. Hay unas 180 en Alemania y cada una de ellas emplea a una media de 35 personas.

Tienen un problema con las sanciones al acero ruso: el 90 por cien de los clavos para los palés son de acero, que viene casi exclusivamente de Rusia en la calidad requerida. Como anunció en abril la Asociación Federal de Envases de Madera, Palets y Embalajes para la Exportación (HPE), no hay alternativa a corto plazo. El acero bueno tardaría hasta ocho meses en llegar de otros mercados.

Otro problema es que las máquinas de producción alemanas tampoco pueden convertirse a otros clavos. Esto podría significar que pronto faltarán millones de palés en Alemania. Incluso si se quisiera traer los clavos desde el Lejano Oriente, se encontraría con el problema de que no hay suficiente capacidad de carga en esa ruta.

Además de la escasez de palés procedentes de la producción alemana, tampoco se materializarán las importaciones de palés procedentes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania. En 2021 se importaron 10 millones de palés de estos países. Esto representó el 14,5 por cien del volumen total de las importaciones de palés alemanes.

Además, el año pasado hubo 9,55 millones de palés procedentes de Polonia y los países bálticos, cuyos fabricantes dependen en gran medida de las importaciones de madera rusa, y esas importaciones también están ahora sujetas a las sanciones de la Unión Europea. El déficit asciende a unos 20 millones de palés. No hay fuentes alternativas de suministro de palés en la Unión Europea, ya que todos los países europeos tienen probablemente el mismo problema de suministro de clavos que Alemania.

No sólo la producción de palets se ve afectada por las sanciones, sino también la disponibilidad de cajas de transporte y bobinas de cable. La escasez de bobinas de cable podría frenar pronto la expansión de la fibra óptica, que actualmente se está impulsando por todas partes, ya que las fibras ópticas se colocan en conductos vacíos que se entregan en grandes bobinas.

7. Los fertilizantes

Los fertilizantes son ahora escasos y caros. Esto se debe en parte al embargo de la Unión Europea sobre los fertilizantes minerales procedentes de Bielorrusia. Querían castigar al país. Se le acusó de apoyar la guerra rusa contra Ucrania. Sin embargo, un tercio de las importaciones de potasa de la Unión Europea proceden hasta ahora de Bielorrusia. Se espera un aumento masivo de los precios.

Los precios de los fertilizantes llevan dos años subiendo, pero la guerra de Ucrania y las sanciones occidentales los han aumentado. Un agricultor de la zona de Hannover dijo a la radio pública alemana que ahora se paga entre cuatro y cinco veces más que hace dos años.

En un principio, la propia Rusia no se vio afectada por las sanciones occidentales sobre los fertilizantes, sino que ella misma impuso una prohibición de exportación. También lo hizo China. Ambos países reaccionaron a la subida de los precios de los cereales apoyando su propia agricultura. Los fertilizantes deben beneficiar principalmente al suministro de su propia población. Sin embargo, en abril también se sancionaron los fertilizantes rusos.

No sólo la potasa se ve afectada, sino también los fertilizantes fosforados. Su producción depende de los yacimientos naturales, algunos de los cuales se encuentran en Rusia. Los agricultores alemanes se quejan ahora de que han tenido que pagar entre cuatro y cinco veces el precio del año pasado y todavía no es seguro que haya cantidades suficientes el año que viene.

El abono nitrogenado puede producirse sintéticamente, pero para ello es necesario un suministro suficiente de gas natural. Si su precio sube, el precio de los fertilizantes también subirá inevitablemente, y con ello el precio de los alimentos.

8. Los armadores griegos

Cuando la Unión Europea debatió un posible embargo de las importaciones de petróleo ruso, también se habló de que las empresas navieras de la Unión Europea deberían dejar de transportar petróleo ruso. Esto ya no es posible; los armadores griegos, chipriotas y malteses han ganado. Han anulado el plan de Bruselas de dejar de asegurar a los petroleros europeos que transportan petróleo ruso. Las empresas navieras afirman que también están vinculadas por acuerdos de flete y que su existencia económica se vería amenazada en caso de embargo.

Los argumentos de los armadores parecen justificados; en los primeros cuatro meses de este año, invirtieron unos 2.000 millones de dólares en 105 nuevos buques. 46 de ellos son petroleros, algunos de los cuales eran antiguos petroleros rusos.

En términos de ingresos fiscales, los armadores griegos no son un factor importante en la economía griega. Pero con SKAI-TV, ANT1-TV, STAR-TV, MEGA-TV y ALPHA TV, cinco de las seis emisoras privadas autorizadas en todo el país están en manos de empresas navieras. También hay emisoras de radio y periódicos. Ningún gobierno de Atenas puede permitirse gobernar en contra de los intereses de los armadores.

Esto no contribuye mucho a la aceptación de las sanciones, ya que es paradójico que los canales de televisión despotriquen contra Rusia mientras los propietarios de los canales siguen haciendo buenos negocios con Rusia y se aprovechan de que hay que transportar más gas natural licuado a Europa.

9. India certifica los petroleros rusos

Occidente ha impuesto sanciones a Rusia, y algunos países no quieren cumplirlas. India es un ejemplo: está ayudando a Rusia a obtener las certificaciones necesarias para sus petroleros.

La India ha certificado decenas de petroleros operados por una filial del principal grupo naviero ruso Sovomflot con sede en Dubai.

Las empresas occidentales que también emiten las certificaciones necesarias habían suspendido sus servicios a Rusia debido a las sanciones occidentales. Según el plan, la retirada de las certificaciones secaría las principales fuentes de ingresos de Rusia. Se pensaba que era una herramienta eficaz, y ahora es un desastre.

La certificación es necesaria -además de la cobertura del seguro- para operar una flota de petroleros. El Registro Indio de Buques (IRClass) ha certificado más de 80 buques propiedad de la empresa estatal rusa Sovcomflot. IRClass es una de las principales empresas del mundo en este campo.

También había grandes esperanzas de que no se aseguraran más petroleros rusos en virtud de las sanciones. Al fin y al cabo, la mayoría de las aseguradoras marítimas tienen su sede en Europa y el 97 por cien de todos los petroleros que transportan petróleo ruso han sido asegurados hasta ahora en Gran Bretaña, Noruega y Suecia.

Pero aquí tampoco es tan fácil, porque hay que demostrar que el petróleo ruso se transporta realmente. Pero India procesa el petróleo ruso y transporta la gasolina india a Europa. Así que la situación ya no es tan sencilla. En segundo lugar, los petroleros también pueden apagar su señal GPS en alta mar y cargar el petróleo en otro barco. Irán, Corea del Norte y Venezuela han evitado las sanciones occidentales durante años.

La esperanza de Occidente, por tanto, es probablemente encontrar a Greenpeace y otras organizaciones rastreando los envíos de los petroleros desde Rusia.

10. Los oligarcas rusos

Uno de los objetivos de las sanciones occidentales eran los oligarcas rusos, especialmente los supuestamente cercanos a Putin. Sus activos en la Unión Europea deben ser congelados.

Según la norma austriaca, al menos trece yates rusos han sido confiscados en puertos desde Francia hasta Fiyi. Valor total: unos 2.000 millones de euros. Son sólo los que se encontraron porque tras la imposición de las sanciones, muchos de estos llamativos yates desaparecieron repentinamente del radar. Bastó con desactivar el sistema de identificación automática (AIS).

Entre los “desaparecidos” se encuentran superyates de alto nivel, como el Ocean Victory de Viktor Rashnikov, de 140 metros, que fue visto por última vez cerca de las Maldivas el 1 de marzo. Como muchos otros oligarcas, el empresario y político, que es uno de los rusos más ricos, fue incluido en la lista de sanciones de la Unión Europea a principios de marzo. Parte de sus activos han sido congelados y actualmente Rashnikov no puede entrar en la Unión Europea.

Pero incluso si los oligarcas fueron atrapados con sus yates, su pérdida no es un problema para ellos, sino para las esposas desequilibradas. En consecuencia, las sanciones de la Unión Europea no rascan realmente a los oligarcas rusos. Lo que realmente les duele es la esposa que te cabrea porque no puedes subir al yate durante unas semanas.

Estos problemas son en el verdadero sentido de la palabra: problemas de lujo. Pero demuestran una vez más que las sanciones sólo afectan seriamente a quienes no se dan el lujo. Los oligarcas muestran ahora su verdadera cara: primero se aprovecharon del sistema ruso, ahora coquetean con Occidente y niegan su proximidad al gobierno ruso. Lo de siempre, eso es todo.

—https://www.heise.de/tp/features/Sanktionen-gegen-Russland-Die-Top-Ten-des-Scheiterns-7153896.html

Las principales divisas mundiales han empezado a hundirse

Hace años que los mayores países capitalistas están en quiebra. No es que deban más de lo que tienen, sino que nunca van a poder pagar sus deudas, ni las públicas ni las privadas. La burbuja especulativa es la mayor de todos los tiempos.

El único paliativo es pinchar la burbuja: que los tipos de interés estén por debajo de la inflación.

Los tipos de interés llevan 40 años bajando en todo el mundo y en 2020 alcanzaron su nivel más bajo en 700 años. Empezaron a subir el año pasado.

Cuando los tipos suben, el valor de los activos financieros cae. A causa de ello las pérdidas ascienden a 6,4 billones de dólares y van a serguir aumentando en lo sucesivo.

El crecimiento del PIB se va a reducir y aparecerá la recesión. Los ingresos fiscales de los Estados también se van a reducir, lo que aumentará la deuda pública aún más.

Japón es el país capitalista más endeudado del mundo, con una relación entre la deuda pública y el PIB del 252 por cien. El yen es la primera divisa en hundirse y el Banco de Japón hace lo que todos: intenta frenar la subida de tipos imprimiendo dinero de papel y comprando deuda.

Con una inflación del 1,2 por cien, el Banco de Japón ha limitado el tipo de interés a 10 años al 0,25 por cien. Es la tasa más alta que el país puede permitirse. La forma que adopta el hundimiento es la devaluación del yen que, en cinco años, ha perdido la mitad de su valor en oro. El yen ha tocado su mínimo en veinte años y lleva tres semanas cayendo con fuerza frente al dólar.

El deudor que paga con una moneda devaluada, paga menos dinero. Es una quiebra encubierta, un espejismo.

Tarde o temprano, a los demás países capitalistas les ocurrirá lo mismo. Todas las demás monedas se desplomarán frente al oro, incluyendo el dólar, la libra y el euro. El precio del oro ya ha superado su máximo de 2020. Además del yen, otras monedas también han empezado a caer, tanto si se mide con respecto al oro como si se mide con cualquier materia prima.

Lo mismo se puede decir del resto de mercancías, cuyo precio está subiendo de manera incontrolada. No obstante, se reproduce el espejismo: las distintas monedas no cambian su valor relativo, unas frente a otras. Pero todas pierden valor frente al oro.

El yen no es un caso aislado sino el pionero de una devaluación generalizada de las principales divisas mundiales.

Ola de huelgas en Europa contra el aumento del coste de la vida

No sólo es en Ecuador. En casi toda Europa también ha comenzado una ola de huelgas. Los trabajadores exigen aumentos de los salarios frente a la inflación galopante y el aumento del coste de la vida.

La situación es especialmente espectacular en Reino Unido, que vive esta semana su mayor huelga ferroviaria en 30 años. Además, hay otras huelgas previstas o en discusión entre los trabajadores de los aeropuertos, los abogados, los profesores, los trabajadores de correos y los de la sanidad.

El gobierno quiere cambiar la ley para legalizar a los esquiroles: sustituir a los trabajadores que participen en las huelgas con otros temporales y reducir lo que considera como un impacto desproporcionado de las huelgas.

El transporte aéreo se ve especialmente afectado por las huelgas. En aerolíneas como Ryanair, Brussels Airlines o Easyjet, se han producido varias convocatorias de huelga a principios de verano en España, Italia y Portugal. El aeropuerto de Bruselas-Zavantem se vio obligado a cancelar todos sus vuelos a principios de semana tras una movilización nacional de los sindicatos belgas.

El jueves comenzó la primera jornada de huelga en el sector del metal en Bizkaia, con 52.000 trabajadores reclamando subidas salariales.

En Francia todos los sectores se ven afectados por huelgas, ya sea en la SNCF, el equivalente de Renfe, cuyos sindicatos preparan una huelga general el 6 de julio, o en la RATP (líneas de autobuses) o TotalEnergies el viernes. El aeropuerto de Roissy-Charles-de-Gaulle ya sufrió huelgas el 9 de junio, y las tiendas de Marionnaud el 24 de mayo.

La aceleración de la inflación, que debería alcanzar el 6,8 por cien en septiembre, se deja sentir en los bolsillos de los trabajadores, primero en los precios de la energía y ahora en los estantes de los supermercados. El aumento del coste de la vida empuja a los trabajadores a aumentar la presión sobre sus patronos. La falta de mano de obra en algunos sectores refuerza la fuerte posición de los trabajadores.

¿Por qué se está disparando el precio del petróleo?

A principios de junio el precio de la gasolina en Estados Unidos superó por primera vez el umbral histórico de los 5 dólares el galón, en un país donde el vehículo es una tercera pierna. La llegada del verano subirá aún más el precio. El precio del diésel y del combustible para aviones ha subido mucho más que el de la gasolina.

La Casa Blanca ha empezado a moverse a la desesperada porque ya no le vale con echar la culpa a Rusia. Biden ha puesto el foco en las petroleras, a las que acusa de obtener grandes beneficios a costa de los automovilistas.

Luego les pidió que aumenten la producción para bajar los precios.

Después volvió a dar otra vuelta al tornillo y pidió al Congreso que suspenda temporalmente el impuesto federal sobre la gasolina de 18 centavos este verano.

Los medios le han vuelto a criticar: una reducción del precio va a aumentar la demanda.

Ayer se reunió en la Casa Blanca con las grandes empresas petroleras (ExxonMobil, Chevron, Philips66, BP, Marathon, Valero y Shell), que le recordaron que las refinerías estadounidenses funcionan al 94 por cien de su capacidad. De la reuión no salió ninguna medida concreta porque la inflación galopante no tiene remedio a corto plazo, “con o sin disparos en Europa del este”, dice la CNN.

Luego Biden se volvió a reunir con las empresas eólicas.

Como ya hemos informado en una entrada anterior, el mes que viene Biden viaja a Oriente Medio para convencer a los saudíes de que bombeen más petróleo. Pero el producor número uno de petróleo es Estados Unidos. ¿Por qué no aumenta su producción?

Porque durante la pandemia nadie quería petróleo. Los precios del crudo llegaron a ser negativos en el mercado mundial y muchas empresas medianas quebraron. La OPEP y Rusia redujeron la producción y las petroleras dejaron de perforar. Se gastaron el dinero en sostener la cotización de sus acciones en Wall Street y cerraron las refinerías más antiguas.

De momento, la época del oro negro ha pasado a la historia. A las petroleras no les interesa gastar dinero en mantener en funcionamiento refinerías antiguas, y las nuevas prefieren abrirlas en Asia, Oriente Medio y África porque las normas ambientales encarecen la producción.

Las petroleras canadienses y estadounidenses han incrementado las exportaciones a Europa porque el margen de beneficios es mayor.

El dinero fácil y las subvenciones impulsan a las petroleras a cambiar el crudo por combustibles renovables. Algunos monopolios, como Shell, han estado reduciendo su capacidad de refinado para producir más biocombustible. En otras palabras, el oro negro ya no es tan negro. Ahora el oro está en las energías renovables.

Europa marcha hacia el racionamiento del gas y los cortes de electricidad en pleno invierno

La Unión Europea tiene el mismo volumen de reservas de gas que el año pasado, pero tiene que reponerlas antes de que llegue el invierno, para evitar la escasez cuando se dispare la demanda. No obstante, en Bruselas tienen un problema importante: si comienzan ahora a comprar gas en los mercados mundiales pueden subir aún más el precio.

Como consecuencia de la trampa de las sanciones, Unión Europea se encuentra ahora en una carrera contrarreloj para diversificar sus suministros de gas para lograr pasar un invierno calentito porque las previsiones son esas exactamente: la guerra no se acabará entonces y, aunque se acabe, las sanciones seguirán.

Las reservas ajustan la oferta y la demanda. Son una red de seguridad estratégica supervisada por Bruselas, que ha ordenado que los depósitos se llenen al 90 por cien para noviembre. Antes de las sanciones el nivel era del 80 por cien. Se acumulan en verano, cuando la demanda es menor y los precios son más asequibles. Durante el invierno las reservas acumuladas cubren el 25 por cien de las necesidades.

En la actualidad, los niveles de almacenamiento se sitúan en torno al 54 por cien a nivel europeo. Esta cifra oculta, sin embargo, grandes disparidades, ya que en Portugal y Polonia, por ejemplo, es de casi el 98 por cien, frente al 23 por cien de Suecia.

En cualquier caso, los países europeos tienen que llenar los depósitos para el invierno y están comprando gas natural licuado a marchas forzadas. Estados Unidos ha puesto a disposición 15.000 millones de metros cúbicos, pero los problemas se acumulan. Es probable que las entregas procedentes de Estados Unidos se ralenticen tras una extraña explosión en la terminal estadounidense de Freeport LNG, una de las mayores del mundo, ya que se prevé que la planta permanezca cerrada durante tres semanas. La interrupción podría ser más larga, ya que el alcance de los daños aún está por determinar.

El gas licuado es caro y es muy probable que a los países europeos les sorprenda el invierno con las reservas bajo mínimos. Tendrán que seguir comprando gas a unos precios exorbitantes. Si las sanciones persisten, lo más probable es que Rusia no pueda suministrar gas en absoluto y no quedará más que imponer el racionamiento.

En Alemania el gobierno ya no oculta la necesidad de racionar el gas, incluso a las empresas. Hace unos días planteó medidas de ahorro si no lograban aumentar las reservas. Entonces el plan de emergencia entraría en una segunda fase, que permitiría a las empresas de servicios públicos repercutir los altos precios del gas a los clientes para reducir la demanda.

En tal caso, la inflación alcanzaría cotas insoportables, aunque no sería el mayor de los problemas porque hay muchos procesos industriales que no pueden funcionar sin gas. La maquinaria industrial dejaría de funcionar.

Los europeos deberían mirar hacia Pakistán, donde en algunas regiones los cortes de electricidad duran más de 12 horas. La mitad del día la población está a oscuras y las fábricas paradas.

El caso de Pakistán no tiene nada que ver con Rusia ni con la Guerra de Ucrania, sino con fenómenos de otro orden. Nos referimos al Golpe de Estado contra Imran Khan y a la especulación de las empresas comercializadoras. Desde octubre del año pasado hasta ahora Eni y Gunvor Group han roto los contratos que tenían firmados y han cancelado más de una docena de envíos de gas licuado a Pakistán.

El 1 de abril un buque cisterna fletado por BP que se dirigía a Asia desde Texas cambió de rumbo tras dos semanas en el mar. Pagó un millón de dólares por dar un repentino giro en medio del Océano Pacífico para vender el cargamento en Europa, donde los precios del gas licuado son mucho más elevados.

Boeing tiene que suspender la fabricación de aviones debido a las sanciones contra Rusia

La decisión de Boeing de suspender la fabricación de su avión 737 MAX se debe a la falta de titanio y otros componentes críticos suministrados por Rusia, según el experto en seguridad aérea Roman Gusarov al periódico Izvestia. Rusia suministra piezas y componentes críticos al fabricante de aviones estadounidense.

La semana pasada, el Wall Street Journal informó de que Boeing tuvo que detener la producción de aviones de fuselaje estrecho durante 10 días en mayo debido a problemas en la cadena de suministro.

“La dependencia de Boeing del titanio ruso es altísima, ya que asciende a un 30-40 por cien, lo que significa que al menos uno de cada tres aviones de Boeing se ensambla íntegramente con titanio ruso”, dijo Gusarov, quien añadió que además del titanio, vital para la ingeniería aeronáutica, la empresa también importa productos de titanio del productor ruso VSMPO-AVISMA.

El fabricante de aviones estadounidense solía recibir piezas casi terminadas que se fabricaban en una planta gestionada conjuntamente en la ciudad rusa de Verkhnyaya Salda.

En marzo Boeing suspendió sus compras de titanio a Rusia alegando que contaba con importantes reservas del metal y que podía obtener suministros adicionales de otras fuentes. La decisión se tomó después de que Rusia recibiera sanciones por parte de Estados Unidos y sus aliados.

Según Gusarov, la paralización temporal de la producción de aviones 737 MAX podría atribuirse no sólo a la suspensión del suministro de titanio ruso, sino también a la interrupción mundial de las cadenas de suministro. La producción mundial anual de hasta 600 aviones suele implicar el compromiso de casi toda la capacidad de fabricación mundial de los componentes correspondientes.

“Después de todo, Rusia también ha impuesto sanciones de represalia indirectas que apuntan a los suministros de metales no ferrosos y productos de la industria química del gas, que son ampliamente utilizados por los productores de microchips en todo el mundo”, dijo Gusarov, añadiendo que los productos para Boeing son fabricados por miles de empresas mundiales.

En marzo la agencia Bloomberg informó de que la prohibición de los aviones rusos en el espacio aéreo estadounidense podría afectar también a Boeing, ya que la empresa solía contratar aviones de carga gigantes Antonov An-124, operados por el grupo ruso Volga-Dnepr, para llevar suministros a sus fábricas en Estados Unidos.

Italia es la próxima pesadilla de la zona euro

La semana pasada el Banco Central Europeo (BCE) anunció que iba a endurecer su política monetaria, un viraje que carecía de precedentes desde 1994. Inmediatamente después tuvo que tranquilizar al capital financiero porque el tipo de interés italiano a 10 años se elevó por encima del 4 por cien por primera vez desde 2014.

La burbuja financiera marcha hacia el desastre e Italia e el primer candidato a pinchar. Su deuda soberana ha alcanzado el 151 por cien del PIB.

El mercado de deuda soberana corre el riesgo de fragmentarse en Europa. El diferencial de tipo de interés se va a ahondar entre los diferentes países, lo que puede crear un desequilibrio entre las economías europeas. El BCE ha prometido que va a tratar de impedirlo.

El diferencial entre los tipos alemanes e italianos se ha ampliado a 200 puntos básicos, una cifra que todavía está muy lejos de los 600 puntos básicos que alcanzó durante la crisis de la eurozona en 2011. Pero es demasiado alta para el BCE, que ha hecho de la lucha contra la fragmentación del mercado europeo de deuda soberana una prioridad.

Italia es uno de los mayores emisores de deuda de la eurozona. Durante años, ha tenido que hacer frente a un nivel de deuda muy elevado, que se ha agravado aún más con el confinamiento. Si bien el aumento de los tipos de interés europeos no supone un riesgo a corto plazo -Italia se ha endeudado lo suficiente con los tipos actualmente bajos-, a más largo plazo tendrá que endeudarse a tipos más altos, lo que supondrá una presión sobre los costes de su deuda y pondrá en duda su sostenibilidad fiscal.

En cualquier caso, las subidas de tipos serán un freno muy fuerte para el crecimiento económico. En realidad, el fantasma que aparece es el de la recesión.

Para evitarlo el BCE lanza mensajes contradictorios porque las normas que han estado vigentes hasta ahora, ya no sirven, en especial los topes a los déficits presupuestarios, que dejaron de estar vigentes con la pandemia, pero que pueden convertirse en permanentes.

El BCE habla de “cierta flexibilidad” en la aplicación de las normas, para seguir comprando activos como en la pandemia. Mientras, los países europeos que van tras Italia, como es el caso de España, siguen anestesiados. En España no ocultan que como “todos” están igual, al BCE no le queda otra que seguir sacándoles las castañas del fuego.

Lo único que ocultan de verdad es que, de momento, hay economías, como la española, que están intervenidas -de hecho- y que quien toma las decisiones no es el gobierno del PSOE y Podemos, sino Bruselas. En economía manda la Unión Europea y en lo demás la OTAN.

Los oligarcas rusos quieren abandonar el ‘régimen oligárquico ruso’

Si eres millonario en España, te llaman “magnate”, que es un título honorífico. Si lo eres en Rusia te llaman “oligarca” y eso es algo muy malo.

Al gobierno de Putin le llaman “oligárquico” porque se supone manejado por ese tipo de personas execrables, contra los que se han impuesto sanciones e incautado yates.

También suponíamos que los oligarcas rusos deberían sentirse a gusto en un régimen oligárquico, como el de Putin, pero resulta que no es así, según un estudio de Henlet & Partners, una empresa londinense especializada en la expatriación de grandes fortunas (*). Quieren abandonar su país. Es más, Rusia es el país del mundo que más millonarios quieren abandonar.

Se espera que unos 15.000 oligarcas rusos abandonen el país de aquí a finales de año. Abandonan el barco porque las mayores fortunas del país han visto que su riqueza se esfumaba desde el inicio de la Guerra de Ucrania.

Muchos bienes de los oligarcas rusos han sido secuestrados y se han hartado. Los más ricos siempre dan muestras de patriotismo, excepto cuando se trata de su dinero.

Los situación es aún peor en Ucrania, con 2.800 millonarios que se van, el 42 por cien del total del país. Tampoco son muy patriotas.

A principios de año Rusia contaba con unos 100.000 residentes con activos con más de un millón de dólares y perderá el 15 por cien de ellos. Aunque a los oligarcas rusos nunca les ha gustado su país, el nivel actual de salidas es tres veces mayor que en 2019, cuando 5.500 magnates abandonaron el país.

¿A donde irán los oligarcas rusos?, o mejor dicho, ¿a dónde llevarán su dinero? No vendrán a España por más que se lo suplique el actual gobierno, que están catalogados como una pandilla de chorizos: después de prometerles el permiso de residencia a los rusos si compraban algún inmueble, les embargan sus propiedades.

Los destinos preferidos por los magnates rusos son Malta y Mónaco, pero también Mauricio, en el océano Índico, y sobre todo Emiratos Árabes Unidos, cuyo tipo impositivo casi nulo es ideal para guardar la pasta. ¿Por qué creen que allí reside El Campechano?

Dentro de poco le veremos al Bobón en su hotel jugando al parchís con los oligarcas rusos.

(*) https://www.henleyglobal.com/publications/henley-global-citizens-report/2022-q2

No hay forma de acabar con Huawei

Huawei ha sido excluida de muchos mercados en los últimos años. Después de Estados Unidos, Reino Unido y Suecia, fue Canadá quien dio un portazo al gigante chino de las telecomunicaciones y los teléfonos inteligentes el mes pasado, justificando su decisión por motivos de “seguridad”.

Está a la cabeza en 5G, la nueva generación de comunicaciones móviles y, a pesar de las dificultades, el monopolio con sede en Shenzhen sigue siendo un actor clave en el sector en tecnología digital. El holding cuenta con nada menos que 105.000 investigadores, es decir, más de la mitad de su plantilla.

Sus numerosas patentes le dan una ventaja considerable. Encabeza el número de solicitudes de patentes en el marco del Tratado de Cooperación en materia de Patentes durante cinco años consecutivos. El mes pasado dijo que tendría nada menos que 110.000 patentes activas para finales de 2021. Hoy en día, es simplemente la empresa china que más tiene. Según la Oficina Europea de Patentes, Huawei presentó el año pasado unas 3 544 solicitudes de patentes, por delante de Samsung (3.539) y LG (2.422). Ericsson, su gran rival en telecomunicaciones, presentó sólo 1.884 solicitudes.

Las tecnologías de Huawei cubren segmentos cruciales de la economía digital. En cuanto al 5G, el grupo chino sigue estando en cabeza. Pero sus innovaciones también son relevantes para otras áreas cruciales. En los últimos cinco años, más de dos mil millones de teléfonos inteligentes han sido autorizados con las patentes 4G/5G de Huawei. En cuanto a los coches, cada año salen al mercado unos ocho millones de vehículos conectados con licencia de patentes de Huawei.

La multinacional china se ha convertido en un gigante de la innovación invirtiendo enormes sumas en investigación y desarrollo a lo largo de los años. Sólo el año pasado, la factura ascendió a más de 20.000 millones de euros. Esto representa más del 22 por cien de la facturación del grupo. En los últimos diez años, Huawei ha invertido casi 120.000 millones de euros, lo que supone casi tres veces el volumen de negocio de Orange.

Restringida en el 5G y los smartphones, debido sobre todo a la prohibición de abastecerse de tecnologías estadounidenses, Huawei amplía ahora sus investigaciones a otros campos, como el transporte, la energía y la salud. Se presenta como un socio privilegiado de los fabricantes que desean hacer la transición digital.

Inicialmente ofrece sus soluciones a los grandes fabricantes chinos. En particular, ha trabajado en la automatización de las terminales portuarias y los vehículos utilizados en las minas. Su ambición es exportar sus soluciones a escala internacional, especialmente a Europa. Aunque Huawei está sufriendo las sanciones estadounidenses y la prohibición de varios mercados, bien podría, con esta estrategia, encontrar una forma de repuntar en los próximos años.

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