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Autor: Redacción (página 906 de 1361)

Cherid: el mercenario de los GAL asesinado por sus jefes del Ministerio del Interior

Jean Pierre se convirtió en un testigo incómodo, negativo, para sus jefes; y esos mismos jefes, los del GAL, fueron quienes lo eliminaron el 19 de marzo de 1984, asegura Teresa Rilo, su viuda.

Cherid es el eslabón perdido entre el Batallón Vasco Español (BVE) y los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). Era un reconocido mercenario que formó parte del ejército francés como paracaidista, fue miembro de la OAS (Organización del Ejército Secreto), soldado a sueldo en Biafra y otras guerras africanas que, finalmente, recaló en España.

Aquí, como destacado anticomunista, consiguió la protección de los servicios secretos y trabajó en ATE (Antiterrorismo ETA) con el capitán de navío Pedro Martínez, cuyo alias era Pedro el Marino. Entre 1975 y 1982 colaboró con el BVE y estuvo a las órdenes tanto de Pedro el Marino como del inspector jefe Antonio González Pacheco, más conocido por Billy el Niño.

A partir de 1982, tras la llegada del PSOE al gobierno, trabajó para los GAL bajo la supervisión directa del sargento de la Guardia Civil Manuel Pastrana, que estaba destinado en la Secretaría de Estado de Interior con Rafael Vera.

Jean Pierre Cherid murió el 19 de marzo de 1984 en Biarritz (Francia) cuando manipulaba unos explosivos que había colocado en un vehículo en la calle de Víctor Hugo, con el fin de atentar contra un grupo de refugiados vascos que tenían que pasar por aquel punto.

Sin embargo, 27 años más tarde, Teresa Rilo, su viuda, revela que su marido no murió por un error de manipulación de explosivos, como siempre se había especulado: “Era un experto en la utilización y manejo de explosivos y recibió la contraorden de sus superiores de retirar aquel vehículo, trasladarlo hasta Irún y entregarlo a la Guardia Civil de allí. Es decir, no había que manipular nada y, además, la carga estaba desconectada. Fue una trampa de su propia gente para eliminar a un testigo negativo”.

Ése es el principal argumento por el que Teresa Rilo considera que ella y sus dos hijas son también víctimas del terrorismo de los GAL y reclaman una indemnización por los años en que su marido trabajó para el Ministerio del Interior, de 1976 a 1984: ”Jean Pierre trabajó con Pedro Martínez (Pedro el Marino) en los servicios secretos, con el inspector Antonio González Pacheco (Billy el Niño) y con el sargento Manuel Pastrana, que estaba en la Secretaría de Estado. Es decir, mi marido trabajaba para un grupo parapolicial de Interior que montó el propio Ministerio y siguió trabajando cuando Felipe González era presidente del Gobierno”.

Cherid en Montejurra

Tras la muerte de Cherid, su viuda intentó reclamar una ayuda de los supervisores de su marido, pero nunca consiguió nada: “Jean Pierre, antes de morir, me dijo que si algún día le pasaba algo, que no me preocupara, que sus jefes me ayudarían y que no me dejarían tirada. Después, todo fue al contrario. Vinieron a casa y se llevaron todos los papeles y las armas que relacionaban a Jean Pierre con el BVE y con los GAL, y me dijeron que no abriera la boca, que no hablara con ningún periodista y que tuviera mucho cuidado con lo que hacía. Se puede decir que me amenazaron. Yo estaba muerta de miedo porque tenía presiones por todas partes, de ETA y del Ministerio del Interior”.Con los años, Teresa Rilo y sus hijas han ido investigando y reconstruyendo cómo fue la muerte de su marido: “Hoy sabemos, por medio de confesiones e informaciones que nos han aportado sus antiguos compañeros y amigos, que a Jean Pierre lo eliminaron. Paco, un guardia civil muy cercano a mi marido, siempre me decía que era una lástima lo que le habían hecho a Jean Pierre, que no se merecía eso. Estoy convencida de que él sabía o escuchó el plan que tenían para taparle la boca”.

Jean Pierre Cherid, que nació en Argel en 1940, participó como mercenario y militante fascista en los atentados de Montejurra 76, donde murieron dos carlistas, y, dos años más tarde, en la voladura del refugiado vasco José Miguel Beñaran, Argala.

En 1979 Cherid, asesinó en París al dirigente del PCE(r) Francisco Javier Martín Eizaguirre con la ayuda de Mohamed Talbi. De regreso a suys bases en España, asesinaron en Ipar Euskal Herria a los refugiados vascos Enrique Gómez “Korta” y Jon Lopetegi, ”Pantu”. En el periodo comprendido entre 1978 y 1982 el Ministerio del Interior y Cherid utilizaban el BVE para reivindicar sus crímenes.

En aquella etapa Cherid asesinó a un gran número de refugiados vascos, entre los que estaba Sagardía Saldua, “Uzurbil” y en 1980 intentó secuestrar y trasladar a España a Dolores González Catarain, Yoyes, haciéndose pasar por un gendarme francés.

En tiempos de los GAL (1983-1984), el mercenario francés se vio involucrado en los atentados de Oñaederra, Perurena, Gurmindo, Antxon, y Pérez Arenaza (cuñado de Txomin), entre otros. Marzo de 1984, el mes en que murió Cherid, fue uno de los periodos de mayor intensidad de los GAL, con un total de cuatro asesinatos.

Jean Pierre Cherid voló por los aires el 19 de marzo de 1984 a las 13.30 horas en Biarritz y su mujer se enteró por la televisión de que aquel hombre destrozado por la acción de una bomba era su marido:

“Aquel día nadie daba señales de quién era la persona que había muerto, pero me di cuenta de que era Jean Pierre cuando en un reportaje de televisión vi cómo enfocaban un pie con un zapato, que era lo poco que había quedado de aquella persona. Al ver el zapato supe, de manera automática, que aquel pie era de Jean Pierre, y también intuí que aquello no era normal”.

Teresa Rilo, 27 años después de la muerte de Jean Pierre Cherid, sabía lo que se traía entre manos su marido y las diferencias que estaba manteniendo con sus jefes de Interior en los últimos tiempos: “Aquel coche estaba allí desde hacía meses, preparado para atentar contra un grupo de etarras que iba a los bares de aquella zona. Jean Pierre quería que la reivindicación del atentado se realizara a través del BVE y Madrid, sus jefes, le dijeron que tenían que ser los GAL. Eso llevó a un enfrentamiento entre ambas partes y Jean Pierre, incluso, llegó a amenazar a sus interlocutores en Interior”.

La viuda va más lejos en los pormenores del vehículo cargado de explosivos (un Renault 18 blanco con matrícula francesa 8185 RL 64) e indica: “El coche estaba desconectado, según me contó él. No era tan tonto como para dejarlo conectado, pues conocía muy bien el mundo de los explosivos. Le dieron la orden, desde Madrid, de retirarlo de Biarritz, llevarlo a Irún y entregárselo a la Guardia Civil. Estoy segura de que alguien de los GAL manipuló el coche y los explosivos y por eso le dieron la orden de que lo trasladara, para que, de esa forma, al abrirlo muriera y así eliminaban a un testigo negativo”.

Después de la muerte de uno de los jefes más sanguinarios de los GAL se produjo el silencio policial y judicial, tanto en Francia como en España. Toda la investigación se centró en que Cherid murió al manipular la pila del detonador de los explosivos.

”En Interior me dijeron que para demostrar que Jean Pierre había trabajado para la Policía y la Guardia Civil tenía que acreditarlo alguno de sus jefes. Durante todos esos años tanto Antonio [Billy el Niño] como Manolo [el sargento Manuel Pastrana] me dijeron que no me moviera, que no dijera nada, y cuando los he llamado no han querido saber nada. Pues ahora, que les llame la Justicia y que digan quiénes eran sus jefes, quién proporcionaba a mi marido los explosivos, las armas y el dinero para trabajar en el sur de Francia como grupo parapolicial de Interior, y así sabremos toda la verdad de aquellos años”.

http://elmundo.orbyt.es/2011/04/01/elmundo_en_orbyt/1301687091.html

Una hija de Himmler trabajó para el servicio de inteligencia alemán

Una hija del dirigente nazi Heinrich Himmler, Gudrun Burwitz, trabajó entre 1961 y 1963 como secretaria para el servicio de inteligencia alemán (BND), según el diario Bild.

El BND ha confirmado que Burwitz trabajó para la organización bajo un nombre falso, a pesar de que hasta su muerte, ocurrida recientemente, cuando tenía 88 años, Burwitz fue una nazi convencida y siempre mantuvo contactos con organizaciones nazis.

La hija de Himmler entró a trabajar para los servicios secretos de la República Federal de Alemania cuando al frente del mismo estaba Reinhard Gehlen, que durante el III Reich había sido general del ejército.

El BND ha creado un grupo de trabajo que investiga desde hace años su propio pasado nazi porque muchos de los espías reclutados por Gehlen habían trabajado en el pasado para la Gestapo o las SS.

Burwitz admiraba a su padre, uno de los peores carniceros hitlerianos, y nunca se distanció de sus crímenes, apoyando a organizaciones nazis como “Juventud Vikinga”, que seguía el modelo de las juventudes hitlerianas.

También apoyo a una organización fundaba en 1951 que prestaba ayuda financiera a antiguos criminales de guerra.

A lo largo de su vida, sólo concedió una entrevista, en 1959 cuando tenía 30 años, y en ella defendió que su misión era la de cambiar la imagen de su padre ante la historia. “Mi padre es visto hoy como el genocida más grande de la historia. Quiero intentar cambiar esa imagen”, dijo.

La hija estaba casada con Wulf-Dieter Burwitz, también militante nazi y funcionario del neonazi Partido Nacionaldemócrata Alemán.

Heinrich Himmler (1900-1945) fue jefe de la policía hitleriana y ministro de Interior durante el III Reich y una de sus tareas fue la organización del exterminio de los antifascistas europeos.

Al final de la guerra, Himmler intentó huir, cayó prisionero de los aliados y se suicidó el 23 de mayo de 1945.

Un tribunal prohibe la huelga de los 9.000 trabajadores del metro de Delhi

Un tribunal de Delhi, la capital de India, prohibió ayer la huelga que los 9.000 trabajadores del metro habían convocado para exigir un aumento de sueldo, el pago de los salarios atrasados y el derecho a formar sindicatos, entre otras reivindicaciones.

Los trabajadores han acudido esta mañana a sus puestos de trabajo con brazaletes negros en señal de protesta.

Desde el 19 de junio, los trabajadores del metro vienen participando en protestas en diferentes estaciones con una tabla reivindicativa de ocho puntos, aunque hasta el momento no llegaron a un acuerdo para convocar la huelga.

El metro de Delhi estuvo al borde de una parada en julio del año pasado cuando su personal no ejecutivo amenazó con ir a la huelga por demandas similares, pero se evitó una crisis en el último momento después de un acuerdo con el consejo de administración.

Pero aquellas promesas fueron incumplidas por la gerencia, según divulgó la agencia Press Trust of India.

En una sentencia de cinco páginas, el tribunal se apoyó ayer en tres argumentos. El primero dice que la huelga no está justificada ni es legal porque el metro es un servicio público esencial. Añade que los trabajadores no habían avisado a la empresa con suficiente antelación y, finalmente, asegura que el procedimiento de conciliación sigue abierto.

La empresa recurrió a los tribunales ante la concocatoria de huelga de los trabajadores y el Ayuntamiento había amenazado con imponer la Ley de Mantenimiento de los Servicios Esenciales a fin de impedir que los trabajadores ejercieran su derecho.

El metro de Delhi lo utilizan diariamente 25 millones de personas.

Cumbre del espionaje de Israel con los países del Golfo Pérsico

Yossi Cohen, director del Mosad
En una entrevista con el periódico Al Quds, Jared Kushner, el yerno de Trump, que está de gira por Oriente Medio, expresó sus dudas sobre la capacidad de Mahmud Abbas para participar en las iniciativas de Estados Unidos que, según dijo, mostraban la determinación de Trump de “relanzar el proceso de paz israelo-palestino, con o sin los palestinos en la mesa de negociaciones”.

Esto significa que los cómplices de Estados Unidos ya tienen claros los fundamentos de los futuros “acuerdos de paz”, en nombre incluso de los propios palestinos.

La reunión en Riad de Trump con los príncipes saudíes han sentado las bases de la relación privilegiada que las monarquías del Golfo Pérsico con el régimen Tel Aviv, a la que hay que sumar a Jordania.

Una expresión significativa de ello ha sido la reunión mantenida hace diez días entre los jefes de sus servicios de inteligencia del Golfo y el del Mossad, Yossi Cohen.

Según el sitio web Arutz Sheva, la reunión le inició Kushner y el enviado especial estadounidense en Oriente Medio, Jason Greenblatt.

Entre los participantes se encontraban el Jefe de Inteligencia General de Jordania, Adnan al-Issam al-Jundi, el general egipcio Abbas Kamel, jefe del Mukhabarat, Khaled ben Ali al-Humaidan, director de la agencia saudí de inteligencia, y el Jefe de la Inteligencia Palestina, Majed Faraj.

La presencia de Faraj en el acto es la clave, ya que podría reemplazar a Mahmud Abbas como jefe de la Autoridad Palestina.

Hace dos meses Faraj se reunió con el Secretario de Estado, Mike Pompeo, donde discutieron principalmente la situación de la Autoridad Palestina después del despido de su actual presidente.

Egipto, Jordania, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos apoyan el “plan de paz” de Trump (“deal of the century”), a pesar de la oposición de la Autoridad Palestina, que suspendió las conversaciones con Kushner debido al reconocimiento de Qods (Jerusalén) como capital de Israel y el traslado de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv.

La revolución ‘sostenible’ de Al Gore (y 2)

Cuando Al Gore perdió las elecciones presidenciales frente a Bush en 2000 no tenía un gran patrimonio: dos millones de dólares, una casa en Virginia y la finca familiar en Tennessee. Lo bueno llegó después porque la ecología es más rentable que la Casa Blanca. Desde 2000 ha recaudado 35 millones de dólares gracias a Capricorn Investment Group, un fondo que invierte en empresas respetuosas con el medio ambiente. La ecología no es verde sino vende. Además de una forma de producción, es un gran mercado paralelo o segmentado, eso que ahora llaman un “nicho de mercado”. El mundo ha quedado dividido en ambientalistas y no ambientalistas. Hay energías limpias y sucias, fósiles y renovables, gas natural y artificial, mercancías reciclables o no, que respetan la capa de ozono o no… Hay que pagar un poco más, pero lo verde merece la pena.

El fundador de Capricorn es Jeffrey Skoll, antiguo presidente de eBay y productor ejecutivo del afamado documental “Una verdad incómoda” que, tras su estreno en 2006, le dio la oportunidad al antiguo vicepresidente de Estados Unidos de intervenir en más de 1.000 actos públicos. La película fue distribuida en 35 países y presentada en todas las grandes cadenas de comunicacion.

Al Gore invierte en fondos especulativos verdes, como GIM (Generation Investment Management), especializado en los mercados de carbono. Con su socio David Blood, Gore creó GIM para beneficiarse de las nuevas tecnologías que “luchan” contra el calentamiento global.

Pero también invierte en el lado oscuro de la economía: el petróleo. No le hace ascos a la vicepresidencia de Acipco (Iron Pipe Company American Cast), uno de los principales fabricantes de tuberías y accesorios para petróleo y gas.

GIM se ha asociado con KPCB (Kleiner Perkins Caulfield y Byers) una empresa de capital de riesgo para financiar negocios verdes. Gore ha ganado mucho dinero promoviendo inversiones con el sello de KPCB, aunque KPCB no le hace ascos a invertir en empresas petroleras, como GreatPoint Energy, Terralliance Technology y GloriOil.

Hasta el desplome de 2007 el banco de GIM era Lehmann Brothers, un banco que publicó un largo informe titulado “The Business of Climate Change” (El negocio del cambio climático), que inspiró el cuarto informe del IPCC, aparecido en plena crisis económica.

El consultor científico de Lehmann Brothers era James Hansen, el padre de la doctrina del efecto invernadero y director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA. Hansen fue Presidente del Consejo de Administración de la Alianza para la Protección del Clima, cuyo Director General es Theodore Roosevelt, Director General de Lehmann Brothers y Presidente del Pew Center for Global Climate Change.

Aunque el “cambio climático” es un desastre para el planeta, puede ser bueno para ganar dinero y Lehmann Brothers creía que del Protocolo de Kioto cabía esperar jugosas subvenciones públicas y, de rebote, beneficios elevados… Suficientes para superar el aluvión de activos tóxicos que los bancos como Lehmann Brothers almacenaban en su contabilidad.

Para escapar del naufragio Lehmann Brothers apostó por los bonos del carbón y acabó carbonizado.

En Estados Unidos, sólo hay un mercado para especular con las emisiones de carbono, el CCX (Chicago Climate Exchange), del que el GIM de Gore es el accionista mayoritario.

En la Junta Directiva de CCX se sienta un personaje al que habría dedicar mucho más espacio en exclusiva, el canadiense Maurice Strong, con un dilatado currículo: director de la Fundación Foro Económico Mundial, inventor de las Cumbres de la Tierra, desde donde se difunde la doctrina del calentamiento planetario, director ejecutivo del PNUMA (que dará origen al IPCC), vicepresidente del WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza)…

Strong dirige la aplicación de los protocolos de Río de Janeiro y Kyoto, aunque lo mismo que Gore comenzó su carrera en los monopolios petroleros. A los 25 años era vicepresidente de la empresa canadiense Dome Petroleum y en 1976 se convirtió en el primer presidente de Petro-Canadá.

Las empresas de la energía y las petroleras no son nada opuesto a las verdes, sino su complemento. Dirigen los dos costados de esa aparente contradicción. Por eso sus peones, tipos como Gore o Strong, coinciden en ambos bandos. Para ellos no hay tal contradicción.

Primera parte

La revolución ‘sostenible’ de Al Gore (1)

Al Gore siempre fue un personaje multifacético, o sea, que tenía varias caras y mucho rostro, aunque el mundo le empezó a conocer como vicepresidente en tiempos de Clinton (de 1993 a 2000), candidato a la Casa Blanca (2000) y Premio Nobel de la Paz (2007).

En 2006 llevó por todos los rincones del mundo, incluidas las guarderías de niños, un documental que causó sensación. Se titulaba “Una verdad incómoda”, una colección embustes acerca del calentamiento del planeta y sus horribles consecuencias para la humanidad. Además del Premio Nobel de la Paz, como a Obama, a Gore le dieron dos Oscar de Hollywood por ello. Hollywood es así: pura ficción.

En 1992 Gore presidió la delegación estadounidense que acudió a la Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente celebrada en Río de Janeiro. Acababa de publicar “La Tierra en equilibrio: ecología y espíritu humano”, una obra en la que proponía “un plan Marshall a escala mundial para redistribuir los recursos industriales del mundo”, además de la paranoia típica de la seudociencia anglosajona: un “control drástico de la natalidad”.

Pero las prédicas de los malthusianos son pura eugenesia, imperialismo y racismo. No son políticas demográficas para ellos mismos. Gore tiene cuatro hijos y lo que pretende es esterilizar a los demás: a las poblaciones del Tercer Mundo.

Unos 30 monopolios del gas y el petróleo financiaron las dos campañas electorales de Clinton-Gore, empresas emblemáticas del sector como Exxon, Chevron, BP Amoco o Enron que ponían su dinero al servicio de una cruzada ecologista, típica del Partido Demócrata, como no ha habido otra en Estados Unidos.

Una vez en la poltrona ocurrió lo que suele ocurrir: firmaron el Alena (Acuerdo de Librecambio Norteamericano) que considera las relglamentaciones ambientales como distorsiones para el mercado y, por lo tanto, ilegales.

El mentor de la carrera política de Gore fue Armand Hammer, un magnate del petróleo y máximo accionista de Oxy (Occidental Petroleum Corporation) sin la cual no se entiende el ascenso de Gore. La familia de Gore llegó a tener 500.000 dólares en acciones de Oxy porque Hammer pagaba los favores políticos con acciones.

La empresa petrolera arrojó miles de litros de productos tóxicos en una zona residencial cercana a Nueva York-Love Canal que causó anomalías congénitas, abortos y un índice alarmente de cáncer entre los vecinos.

En 1996 Oxy canalizó cientos de miles de dólares para sufragar la segunda campaña electoral del dúo Clinton-Gore que, a cambio, le regalaron los derechos de prospección en Elk Hills, un terreno de 47.000 acres en California, de propiedad pública, gestionado por la Marina.

La concesión de Elk Hills triplicó las reservas de petróleo de Oxy en Estados Unidos. Los permisos para realizar las prospecciones los firmó Tony Cohelo, director de campaña del dúo ecologista, en nombre de un empresa privada que trabajaba para el Ministerio de Energía realizando los estudios de impacto ambiental.

Elk Hills es una reserva india perteneciente a la tribu Kitanemuk y Oxy tardó cinco años en arrasar los lugares arqueológicos y cementerios indígenas.

En Colombia Oxy hizo lo mismo con los terrenos de la tribu Uwa. Siendo vicepresidente del gobierno, Gore gastó millones en ayuda militar para proteger los oleoductos de los ataques de la guerrilla. El ejército colombiano ejecutó una matanza de 18 indígenas Uwa desde los aviones de Oxy.

La situación llegó a ser tan desesperada que los 5.000 miembros de la tribu amenazaron con un suicidio colectivo. Viajaron hasta Washigton para exponer sus quejas, pero Gore se negó a recibirlos. Finalmente, en 2002 Oxy tuvo que marcharse de Colombia porque la guerrilla llegó por las malas hasta donde los Uwa no pudieron por las buenas.

La seudoecología anglosajona acaba siempre en el mismo punto: imperialismo, racismo y eugenesia, y las maneras de ponerle freno no las podemos contar aquí.

Segunda parte

Falsa Bandera: todos los palestinos son la OLP (todos los vascos son ETA), todos son terroristas

Ariel Sharon, el gran carnicero
Una vez que en 1981 Sharon asumió las riendas del Ministero de Defensa, comenzó a planificar la Operación Olimpia con Ben-Gal y Eitan, confiando en que cambiara el rumbo de la historia de Oriente Medio a base de asesinatos en masa.

Según el plan, debían estacionar varios camiones cargados con dos toneladas de explosivos cerca de un teatro de Beirut donde la dirección de la OLP tenía prevista una cena en diciembre. Una explosión masiva eliminaría a toda la dirección de la organización palestina.

Sin embargo, los terroristas israelíes abandonaron el plan y lo reemplazaron por un proyecto aún más ambicioso con el nombre clave de “Olympia 2”. El objetivo era un estadio en Beirut donde la OLP planeaba celebrar el aniversario de su fundación el 1 de enero de 1982.

Diez días antes del ataque, agentes reclutados por Dagan colocaron grandes cantidades de explosivos bajo el estrado donde iban a sentarse los dirigentes palestinos. Su detonación se controlaría remotamente. En una de las bases de la unidad terrorista israelí, a 5 kilómetros de la frontera, prepararon tres vehículos, un camión cargado con una tonelada y media de explosivos y dos vehículos Mercedes con 250 kilos cada uno.

El día de la celebración, tres miembros de FLLE los aparcarían fuera del estadio. El plan consistía en activarlos por control remoto un minuto después de que estallaran los explosivos colocados debajo del escenario, cuando el pánico estuviera en su apogeo y las personas que hubieran sobrevivido trataran de escapar. La muerte y la destrucción iban a ser de una proporción sin precedentes, incluso a escala de Líbano.

Pero había un problema muy serio: era posible que el embajador soviético asistiera al evento, por lo que el 31 de diciembre Begin convocó al Consejo de Ministros. Sólo faltaba un día para la masacre y Ouri Saguy, Jefe de Operaciones del Ejército, dijo que si algo le sucedía al embajador se abriría una crisis muy grave con la URSS.

La gran matanza Olimpia 2 no se pudo ejecutar.

El 3 de junio de 1982, Shlomo Argov, embajador de Israel en Inglaterra, fue tiroteado en una calle de Londres. Sobrevivió a sus heridas, pero no cabe duda de que el atentado era la excusa que andaban buscando para invadir el Líbano.

La inteligencia israelí supo inmediatamente que el ataque había sido ordenado por Abu Nidal, un palestino enemigo de Arafat cuyo objetivo era el mismo que el de Israel: la destrucción de la OLP.

El gobierno israelí se reunió tras el atantado de Londres y a ningún ministro le importó que la OLP no fuera responsable del asesinato frustrado. Cuando Gideon Mahanaim, asesor de Begin en materia de terrorismo, comenzó a detallar la naturaleza de la organización de Abu Nidal, los demás le interrumpieron inmediatamente: Abu Nidal no es enemigo de la OLP. “¡Todos los palestinos son de la OLP!”

El general Eitan, Jefe de Estado Mayor, reaccionó de la misma manera cuando un oficial de inteligencia le aseguró que los hombres de Abu Nidal eran los responsables del ataque: “Abu Nidal, Abu Shmidal ¡debemos golpear a la OLP!”

Israel tenía muy claro quién era su enemigo y el gobierno de Tel Aviv ordenó un bombardeo aéreo masivo de las posiciones de la OLP en Beirut y sus alrededores, en el que murieron 45 personas.

Esta vez la OLP no se quedó de brazos cruzados y las aldeas israelíes a lo largo de la frontera norte se encontraron atrapadas bajo un intenso fuego de artillería.

El 5 de junio Sharon presentó otro plan al gobierno: la Operación Paz en Galilea. El nombre fue cuidadosamente elegido para dar la impresión de que se trataba de una misión de autoprotección realizada casi a regañadientes.

Así comenzó la primera guerra israelí contra Líbano.

Más información:

– Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos
– No se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas
– La ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano
 

Falsa Bandera: la ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano

El 17 de julio de 1981 las fuerzas aéreas israelíes bombardearon el cuartel general de la OLP en el centro de Beirut y varios puentes alrededor de Sidón, matando entre 200 y 300 personas, principalmente civiles libaneses, e hiriendo a más de 800 personas.

El 5 de agosto de aquel mismo año el Primer Ministro Begin puso a Ariel Sharon al frente del Ministro de Defensa y la campaña de coches bomba se intensificó dramáticamente.

A mediados de septiembre de 1981 estallaron regularmente coches bomba en los barrios palestinos de Beirut y otras ciudades del Líbano. Sólo en diciembre de 1981 dieciocho bombas en automóviles o motocicletas, bicicletas y asnos estallaron cerca de las oficinas de la OLP o en lugares con una alta concentración palestina, causando un gran número de muertes.

El 1 de octubre, un coche bomba con 100 kg. de TNT y 75 litros de combustible explotó cerca de las oficinas de la OLP, en una calle muy transitada en el oeste musulmán de Beirut, con vendedores de frutas y verduras y amas de casa haciendo su mercado matutino. La bomba destruyó la fachada de los edificios, destruyó 50 automóviles y dejó la calle sembrada de escombros y cuerpos desmembrados.

Inmediatamente después de la explosión, los expertos en desactivación de explosivos encontraron y desmantelaron una segunda bomba, que pesaba 150 kg y que había sido colocada en otro coche aparcado en la misma calle. Más tarde ese mismo día, seis coches más cargados con cientos de kilos de explosivos fueron encontrados y desactivados en Beirut y Sidón en lo que había sido planeado como un devastador bombardeo contra palestinos y milicianos libaneses de izquierda por terroristas de derecha.

El autodenominado FLLE (Frente para la Liberación del Líbano de Extranjeros) reivindicó la autoría de todos los crímenes. En una llamada anónima a los medios de
comunicación extranjeros el FLLE dijo que los ataques estaban dirigidos contra
objetivos palestinos y sirios en el Líbano, y que continuarían hasta que
no quedaran extranjeros.

El gobierno de Israel atribuyó la explosión a las “guerras internas” dentro de la OLP.
En realidad fue una estrategia más amplia de provocación. Israel emprendió numerosas operaciones criminales en Líbano para que
los palestinos respondieran. De esa manera, Israel podría justificar una
ofensiva en aquel país.

Más información:

– Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos
– No se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas
– Todos los palestinos son la OLP (todos los vascos son ETA), todos son terroristas

Falsa Bandera: no se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas

En abril de 1979 el general Rafael Eitan, entonces Jefe de Estado Mayor del ejército israelí, junto con el general Avigdor Ben-Gal, comandante de la Región Norte, puso los cimientos de un grupo terrorista con la función de llevar a cabo atentados en territorio libanés.

Con el acuerdo de Eitan, Ben-Gal reclutó al general Meir Dagan, el mayor experto en operaciones especiales de Israel y futuro director del Mossad. Los tres crearon el FLLE: Frente para la Liberación del Líbano de los Extranjeros.

El general David Agmon fue uno de los pocos que fueron informados de la operación y explica su objetivo de la siguiente manera: “El objetivo era crear el caos entre los palestinos y los sirios en el Líbano, sin dejar ninguna huella israelí, para darles la impresión de que estaban constantemente bajo ataque e inculcarles un sentimiento de inseguridad”.

Para lograrlo, Eitan, Ben-Gal y Dagan reclutaron a musulmanes libaneses, drusos, cristianos y chiítas locales, a quienes no les gustaban los palestinos y querían que abandonaran el Líbano. Entre 1979 y 1983, el FLLE asesinó a cientos de personas con coches bomba. Sus víctimas fueron los palestinos y sus aliados libaneses.

Durante la segunda quincena de setiembre de 1981 los atentados del FLLE causaron más del 40 por ciento de todas las muertes cometidas en atentados terroristas en todo el mundo durante todo el año. Causaron 8 veces más muertes que todos los atentados cometidos por los palestinos en los dos años anteriores.

Los atentados fueron ampliamente cubiertos por la prensa internacional en ese momento. La mayoría de las veces, los periodistas describieron al FLLE como un misterioso grupo “de extrema derecha”. En ocasiones, observaron que los palestinos y sus aliados libaneses estaban convencidos de que este grupo no era más que un invento de Israel para ocultar sus crímenes.

Al principio la operación utilizaba principalmente explosivos escondidos en latas de aceite o latas fabricadas en un taller de chapa del kibutz Mahanayim donde vivía Ben-Gal. Estos pequeños barriles pasaban luego a Líbano.

Las bombas comenzaron a estallar rápidamente en las casas de los colaboradores de la OLP en el sur del Líbano, matando a todos los que estaban allí, o en las oficinas de la OLP, especialmente en Tiro, Sidón y los campos de refugiados palestinos circundantes, causando víctimas masivas y, a veces, indiscriminadas, como el atentado de abril de 1980 en el que murieron mujeres y niños como consecuencia de la explosión de un coche bomba en el sur del Líbano.

En el mundo en el que vivimos cuando a alguien le hablan de atentados y coches bomba, supone que las víctimas son israelíes. Las victimas han sido siempre los palestinos.

Más información:

– Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos
– La ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano
– Todos los palestinos son la OLP (todos los vascos son ETA), todos son terroristas
 

Falsa Bandera: Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos

“Hemos hecho cosas terribles con el apoyo de [Ariel] Sharon [Ministro de Defensa israelí]. He apoyado e incluso participado en algunas de las operaciones de asesinato de Israel. Pero aquí estamos hablando de exterminio masivo, sólo para matar y sembrar el caos y el terror entre los civiles. ¿Desde cuándo enviamos mulas cargadas de bombas a los mercados para que exploten?”

Así se expresa un agente del Mossad citado en el libro “Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations”, del periodista israelí Ronen Bergman, especialista en asuntos militares y de espionaje del rotativo Yediot Aeronot de Tel Aviv.

En julio de 1979 el Instituto Jonathan, estrechamente vinculado al gobierno israelí, organizó una conferencia sobre terrorismo internacional en Jerusalén.

El Instituto Jonathan lleva el nombre de Jonathan Netanyahu, un miembro de las fuerzas especiales del ejército israelí que en la noche del 3 al 4 de julio de 1976 murió en el asalto en el aeropuerto de Entebbe, la capital de Uganda, a un avión secuestrado por miembros del Frente Popular de Liberación de Palestina.

El padre de Jonathan es el historiador Benzion Netanyahu, antiguo secretario personal de Zeev Jabotinsky, fundador de una versión ultrareaccionaria del sionismo. Fue uno de los principales impulsores del Instituto y pronunció el discurso de apertura de la Conferencia.

El evento, explicó, era el comienzo de “la unión de las democracias en la lucha contra el terrorismo y sus peligros”. Contra el “frente internacional del terrorismo”, argumentó Netanyahu padre, el desafío es movilizar “a la opinión pública organizada que impulse a los gobiernos a actuar”.

Los oradores de la Conferencia de 1979 son un verdadero catálogo de los sectores más reaccionarios, tanto de Israel como de Estados Unidos.

Benzion Netanyahu subrayó “la importancia de establecer un marco conceptual claro desde el principio”. El terrorismo, explicó, es el “asesinato deliberado y sistemático de civiles de forma que inspire temor”. Es un “mal moral” que “infecta a los que cometen estos crímenes y también a los que, por maldad, ignorancia o simple negativa a pensar, los aprueban”.

El Instituto organizó una segunda Conferencia en Washington en junio de 1984. Sus actas fueron editadas por Benjamin Netanyahu y publicadas bajo el título “Terrorismo: Cómo puede ganar Occidente”. Netanyahu hijo explicó que la Conferencia de 1979 había ayudado a “centrar la atención de los influyentes círculos occidentales en la verdadera naturaleza de la amenaza terrorista”.

Sin embargo, esto no era suficiente, ya que faltaba una “respuesta internacional coherente y unida”. La promoción de esta política unificada, concluyó, fue “el principal objetivo de la segunda reunión internacional” del Instituto Jonathan.

Al final del primer mandato de Ronald Reagan, en 1983, los funcionarios estadounidenses habían llegado a aceptar y adoptar las suposiciones clave que habían estado en el centro del discurso sobre el terrorismo de Israel durante años. El terrorista es “El Otro” no occidental. Utiliza medios malvados e inmorales para fines igualmente malvados e inmorales.

El terrorista pertenece a un mundo incivilizado. Por el contrario, “nosotros” nos oponemos, condenamos y rechazamos “todo terrorismo“. Nuestros usos de la fuerza son legítimos y siempre defensivos, porque noi hacemos más que responder a la “amenaza terrorista”.

El libro de Bergman es un resumen de las operaciones secretas del gobierno israelí para crear una organización en Líbano que cometiera los ataques terroristas.

Uno de los objetivos de esta operación secreta era precisamente empujar a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) a utilizar el terrorismo para justificar la invasión del Líbano por parte de Israel.

Entre 1979 y 1983, precisamente en el período comprendido entre ambas conferencias, dicha organización llevó a cabo una campaña a gran escala de coches bomba en la que murieron cientos de palestinos y libaneses, en su mayoría civiles.

La fantasmagórica organización no era nada distinto del propio Estado de Israel, de sus funcionarios y de sus tentáculos porque es un Estado que nace del crimen y sólo se sostiene gracias a él.

Más información:

— No se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas
— La ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano
— Todos los palestinos son la OLP (todos los vascos son ETA), todos son terroristas

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