La web más censurada en internet

Autor: Redacción (página 794 de 1362)

Zelenski en la Presidencia de Ucrania: ¿es un seísmo o no es un seísmo?

En Ucrania el pelele Poroshenko fue desalojado de la Presidencia y llegó un cómico, Volodimir Zelenski, que pensábamos que convertiría al país en un teatro de variedades. Pronto demostró que estábamos equivocados y el intercambio de prisioneros con Rusia ha sido la mejor demostración de ello. Nos encanta que nos demuestren que estamos equivocados.

Algunos ya piensan en el retorno de los Acuerdos de Minsk-2 para acabar con la guerra del Donbas, una perspectiva favorecida por otra sorpresa aún más sorprendente: Macron se ha vuelto prorruso (o casi).

El Presidente francés ha tomado el relevo a Merkel, harta ya del Donbas, que no le acarrea más que disgustos con Rusia. Da la impresión de que si Macron llega a donde ella no ha sido capaz, como garante de los Acuerdos de Minsk-2 Merkel firmará lo que sea.

Macron invitó a Putin a Fort Brégançon, una negociación detallada por el periódico ruso Vzglyad que todo el mundo ha pasado por alto. Algo normal cuando el curso esperado de los acontecimientos se tuerce para el imperialismo.

Para Macron la prueba de fuego fue el intercambio de presos y, como salió bien, se ha animado a tirar del carro.

El Presidente francés está encantado porque da la impresión de que aún tienen algún peso sobre la situación internacional. Los focos le iluminan aprovechando que Trump naufraga. París tiene un as en la manga: los llamados Acuerdos de Normandía, a los que, además de Moscú y Kiev, también está vinculado Berlín.

Al firmar los acuerdos de Minsk, que eran extremadamente desagradables para Kiev, Poroshenko simplemente intentó ganar tiempo. Pero no tenía ninguna intención de cumplirlos. Por lo tanto, el formato normando (Ucrania, Francia, Alemania y Rusia) para su implementación no tenía sentido.

Kiev se ha mostrado favorable al cuarteto para transformarlo en una plataforma para acusar a Rusia de todos sus problemas, reales o imaginarios. Moscú, por su parte, le ha impuesto una única condición, que sigue en pie: una reunión del cuarteto no tiene sentido si está “insuficientemente elaborada”, es decir, si no hay puntos previamente acordados en los que sea teóricamente posible llegar a un acuerdo.

Con Poroshenko no hay tal posibilidad y, sorprendente, con Zelenski las cosas van de otra manera. En la campaña electoral no habló de paz de la manera acostumbrada sino que ha demoestrado que está dispuesto a llegar a un compromiso con las Repúblicas del Donbas.

Ahora el gobierno de Kiev demuestra que está preparado para discutir sobre Minsk-2 y se cumple la única condición impuesta por Moscú: para negociar las partes tienen que demostrar que están dipuestas a llegar a acuerdos y cumplirlos.

Los problemas involucrados son dos, según Putin: la retirada de fuerzas y equipos de la línea de contacto en el Donbass y la consolidación por escrito de la “fórmula Steinmeier”.

En cuanto al primero, el gobierno de Kiev debe garantizar que el ejército ucraniano respete los compromisos, deje de bombardear a las poblaciones de las Repúblicas del Donbas y mantenga la zona neutral.

La “fórmula Steinmeier” es un poco más complicado e importante. Lleva el nombre del ministro de Asuntos Exteriores alemán que firmó los Acuerdos de Minsk y describe el procedimiento que se debe seguir para cumplir una de las cláusulas más importantes y dolorosas del acuerdo: introducir una enmienda a la Constitución ucraniana para garantizar la autonomía política del Donbas.

Para Kiev, es como admitir la derrota. Comenzaron a atacar el Donbass precisamente cuando los milicianos exigieron su autonomía. Por lo tanto, el retorno a Minsk supone la victoria de los “separatistas”. Peor aún, la autonomía será mucho más amplia que en 2014, más de lo que se atrevieron a imaginar.

Ahora Zelenski ya está en condiciones de introducir la enmienda constitucional porque tiene la mayoría parlamentaria. Rusia ha pedido formalmente que antes de reanudar las negociaciones de “normandía”, la “fórmula Steinmeier” se ponga por escrito. Eso significa que Ucrania tiene que demostrar que realmente está dispuesta a negociar. En caso contrario, los Acuerdos del Donbass seguirán en punto muerto.

Siria: la guerra ha terminado, el país ya no es el mismo y vamos a ver lo que pasa a partir de ahora

La vida está volviendo a la normalidad en la mayor parte de Siria y casi no hay operaciones militares fuera de la provincia de Idlib.

En Damasco, tanto la feria internacional como la feria del libro, son un éxito ante la amenaza de sanciones impuestas por Washington. Una señal extremadamente importante del retorno a la normalidad es la drástica disminución de los ataques con morteros y los atentados.

Después del gobierno de Damasco, el jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, también ha declarado que la guerra ha terminado. En el campo, ya no hay dudas. Sin embargo, persisten importantes desafíos.

El ejército sirio ha recorrido un largo camino. En más de ocho años de terrible guerra, ha perdido más de 100.000 hombres, miles de vehículos y decenas de aviones. Más de dos tercios de sus carros de combate han sido capturados o destruidos durante los combates. En medio de la confusión, dos fuerzas se salvaron, más o menos. La primera es la marina costera, cuyas unidades de superficie y buques han permanecido concentrados en la costa occidental. La segunda es la defensa aérea del territorio, cuyas unidades han sido reforzadas por los nuevos sistemas de armamento proporcionados por Rusia, Irán y Corea del norte.

Docenas de baterías de misiles SAM de la era soviética fueron blanco de los yihadistas para facilitar la creación de una zona de exclusión aérea y la intervención militar extranjera a través del aire.

Las fuerzas militares turcas y, por lo tanto, las de la OTAN penetraron en el extremo norte de Siria, seguidas de cerca por las fuerzas especiales de Estados Unidos. Los estadounidenses se instalarán principalmente en la base de Al-Tanf en el extremo oriental de Siria, en las fronteras con Irak y Jordania, antes de establecer campamentos a lo largo de las orillas orientales del río Éufrates.

Otras fuerzas de la OTAN se trasladaron a las regiones autónomas kurdas de Siria con el pretexto de crear milicias árabe-kurdas con el pretexto de luchar contra Al Qaeda y El Califato Islámico, dos organizaciones terroristas creadas y financiadas por los servicios especiales de los países hostiles a Siria.

Ankara no siguió ese círculo vicioso debido a la hostilidad histórica de Turquía hacia los nacionalistas kurdos y fue el primer obstáculo en la estrategia de guerra de los imperialistas, incluso antes del cisma en el Consejo de Cooperación del Golfo entre Riad y Doha, dos capitales que desempeñaron un papel clave durante la operación conocida como la “Primavera Árabe” y, más particularmente, en la financiación de los grupos yihadistas en Siria.

Estados Unidos tiene unos 30 campamentos militares al este del Éufrates y todavía controla la base estratégica de Al-Tanf. Los turcos están presentes militarmente en Idlib a través de una red de puestos de observación, pero también están muy inclinados a situarse más al este, más allá de Hassakah, donde se encuentran los kurdos, apoyados por el vecino Kurdistán irakí, en cuyo territorio operan las fuerzas de la OTAN, pero también una base de aviones teledirigidos israelíes.

Rusia mantiene sus dos bases en Hmeimim (fuerzas aeroespaciales) y Tartous (puerto naval y base militar) y tiene la intención de permanecer allí durante las próximas décadas. Moscú también está supervisando la reconstrucción del ejército sirio desde un núcleo duro que sobrevivió a la ola más violenta del conflicto.

En el suroeste de Siria, una gran parte del Golán sigue estando ocupado y anexionado por los israelíes y Damasco sigue reclamándolo como parte integrante de su territorio. La cuestión del Golán fue relanzada por la guerra en Siria, que cada vez era más difícil de presentar para los medios de comunicación internacionales como una simple guerra civil resultante de la represión de las manifestaciones populares. La guerra se convirtió rápidamente en un verdadero embrollo geoestratégico que implicaba no sólo a las potencias regionales sino también a todas las potencias mundiales.

Damasco afirma que quiere poner fin a la presencia militar extranjera no solicitada y, por tanto, ilegal, tan pronto como recupere la provincia de Idlib. Este deseo se opone al poder militar turco, pero sobre todo al de Estados Unidos.

Las poblaciones sirias que viven en zonas controladas por el gobierno están extremadamente insatisfechas con la política monetaria del gobierno. La libra siria está en caída libre y se cambia a casi 600 por cada dólar estadounidense. Los especuladores y los comerciantes, muy poco escrupulosos, siguen debilitando las escasas reformas económicas iniciadas por el gobierno.

La guerra ha creado una nueva clase de empresarios y nuevos ricos que han salido del vacío y cuyos métodos son similares a los de los grupos armados que han tomado las armas contra el Estado. Será muy difícil para el gobierno hacer frente a esta nueva clase de especuladores que sistemáticamente convierten la libra siria en dólares estadounidenses y sólo utilizan estos últimos en sus transacciones comerciales.

Como país agrícola autosuficiente antes de 2011, a Siria le resultará difícil volver a su estado anterior a la guerra. Además del terrible costo humano de la guerra, el país ha perdido decenas de miles de millones de dólares en infraestructuras: ciudades enteras han sido destruidas, carreteras dañadas, líneas ferroviarias saboteadas, fábricas enteras desmanteladas pieza por pieza, particularmente en Alepo, antes de ser transportadas a Turquía; centrales eléctricas destruidas o demolidas…

El mercado de la reconstrucción de Siria es uno de los principales retos de la lucha real y continua entre ciertas potencias con una influencia significativa en el Levante. Siria no sólo es un mercado prometedor, sino también la garantía de más de 200.000 millones de dólares estadounidenses en contratos a medio y largo plazo. De ahí la presión ejercida por Washington, pero también los intentos de negociaciones secretas de algunas capitales occidentales con el gobierno de Damasco.

La adjudicación de los primeros contratos para la reconstrucción de infraestructuras viarias y energéticas a empresas chinas y rusas y a una famosa empresa de consultoría norcoreana llevó a Washington a aumentar el número de sanciones impuestas a Siria y el número de soldados estadounidenses que operan en territorio sirio.

La guerra del imperialismo contra Siria ha sido derrotada, pero aún quedan muchos desafíos por delante para el gobierno de Bashar Al-Assad. Más que la liberación de Idlib, la reforma radical del sistema político y el diálogo político inclusivo son una necesidad absoluta. La paz social depende de la situación económica de un país que está devastado, pero que ofrece muchos activos y tiene un inmenso potencial. El apoyo de Damasco a la nueva iniciativa china de la Ruta de la Seda podría beneficiar finalmente a la economía siria. Los recursos del país estarán monopolizados durante mucho tiempo por la defensa y, más precisamente, para contrarrestar a Turquía en el norte e Israel en el sur. A menos que haya un acercamiento improbable con Riad o Doha.

En cualquier caso, la guerra ha alterado el equilibrio estratégico mundial, cambiando la estrategia en Oriente Medio y polarizando nuevas alianzas militares. El país ha sobrevivido gracias a las alianzas concluidas durante la época de Hafez Al-Assad, pero también gracias al sacrificio de una gran parte de sus fuerzas armadas. La resistencia de este país marca tanto el fracaso como el fin de los cambios de régimen por la fuerza o a través de la ingeniería del caos.

Estado de máxima alerta del capital financiero ante la posibilidad de un Brexit sin acuerdo entre ambas partes

La posibilidad de un Brexit sin acuerdo entre ambas partes representa el riesgo más grave para la economía mundial a corto plazo, dijo Lorenzo Bini Smaghi, Presidente del banco francés Société Générale.

El banquero indicó que el impacto psicológico de un Brexit duro en los mercados financieros sería destructivo, como ya ocurrió con la quiebra de Lehman Brothers en 2008.

Según él, un Brexit sin acuerdo dificultaría a los británicos viajar y encontrar muchos productos en las tiendas y, por lo tanto, tendría un efecto negativo significativo en toda la economía mundial, sus sectores real y financiero.

El jueves 12 de septiembre, el primer ministro británico Boris Johnson prometió que su país estaba listo en caso de que el Brexit no llegara a un acuerdo, un escenario cada vez más probable según la Unión Europea.

El 31 de octubre el Primer Ministro se comprometió a sacar a su país de la Unión Europea a toda costa, a pesar de una ley en el Parlamento británico que le obligaba a solicitar un nuevo aplazamiento si no se llegaba a un acuerdo el 19 de octubre.

Según un informe del gobierno que presenta el peor escenario posible del impacto económico y social de la falta de acuerdo, la falta de acuerdo podría conducir a la escasez de medicamentos y alimentos en el Reino Unido.

Bolton: el tercer perro que vuelve a la perrera con el rabo entre las piernas

John Bolton
Trump ha destituido a John Bolton, su consejero de seguridad nacional, y ya van tres los que tiene que despedir, poniendo de manifiesto que Estados Unidos está sumido en una produnda crisis, también en su política exterior (si es que tiene alguna política exterior).

El pretexto para despedir a Bolton es -precisamente- que es uno de los artífices del caos en el que se encuentra la política exterior en diferentes frentes geopolíticos, lo cual es para tomar nota, porque Bolton no era el Secretario de Estado.

Trump no ha superado las zancadillas y las peleas internas (y externas) en la cima de la política estadounidense.

Desde el comiezo de su mandato Trump tuvo que hacer concesiones a poderosos grupos de presión del petróleo y las armas para superar el Golpe de Estado y la situación no ha mejorado con el despido de Bolton.

Las guerras económicas con otros países, la continuación de los frentes heredados del pasado y la apertura o reapertura de nuevos bloqueos contra Corea del Norte, Irán, Cuba y Venezuela han empantanado a Washington en escenarios contraproducentes.

El Washington Post, a través de la pluma de John Hudson, explica la caída del ex asesor refiriéndose a la trastienda de la Casa Blanca. Trump indicó repetidamente que quería superar los escollos políticos que, para él, representaban herencias del gobierno de Obama, y Bolton fue un obstáculo declarado a este respecto.

Según Hudson, también tuvo un papel directo en el estancamiento de los americanos en los nuevos frentes abiertos después de la llegada de Trump.

En junio de este año, después de la decisión de Trump de no ordenar un ataque militar contra Irán después de derribar un avión teledirigido estadounidense, Bolton estaba acabado, le dijo a Hudson un conocido funcionario estadounidense.

El antiguo asesor también se opuso a que Trump se reuniera con el presidente iraní Hassan Rohani para llegar a un nuevo acuerdo que limitara el programa nuclear de Irán y evitara una posible guerra entre Washington y Teherán.

De hecho, la alta tensión entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo punto de inflexión tras el despido de Bolton. Tanto es así que, pocas horas después del anuncio del despido, los principales indicadores petroleros del mundo registraron un descenso en el precio mundial del petróleo, lo que sugiere que una disminución de las tensiones militares con la nación persa.

El frente asiático también fue testigo de claros desacuerdos entre Trump y su asesor, según el Washington Post. “En Corea del Norte, Trump había llegado a ver a Bolton como un posible obstáculo para un acuerdo nuclear histórico con este país aislado y lo había excluido repetidamente de importantes reuniones. En la segunda cumbre de Trump con Kim en Hanoi, Trump ordenó que Bolton no estuviera presente en una cena con altos funcionarios estadounidenses y norcoreanos. Cuando Trump hizo una visita sorpresa a la zona desmilitarizada en junio, envió a Bolton a Mongolia en lugar de permitirle quedarse en el país para la reunión de Trump-Kim”, según el periódico.

Venezuela también ha sido importante en la salida de Bolton, ya que era “el espacio donde tenía el mayor margen de maniobra”. En Venezuela, el plan de Bolton también fracasó. “Trump ha expresado repetidamente su malestar con Bolton y sus asistentes sobre el tema que Bolton estaba encabezando como le pareció conveniente: Venezuela”.

Bolton le dijo a Trump que Maduro podría ser deportado rápidamente, después de la imposición de sanciones económicas por parte de Estados Unidos contra la empresa petrolífera del país [PDVSA] El choque empeoró la situación humanitaria, resultando en una grave escasez de alimentos y medicinas”, dice el periódico estadounidense.

Venezuela se encuentra ahora en el centro de las tensiones geopolíticas en el continente americano. En la zona convergen los resultados de planes equivocados que han sacudido todo el marco de las relaciones internacionales de Estados Unidos, especialmente desde enero de este año, cuando Estados Unidos patrocinó el ascenso de Juan Guaidó a la categoría de “presidente interino de Venezuela”, presionando a más de 50 países para obtener su apoyo. Pero hasta ahora, Guaidó no ha ejercido ningún poder real en Venezuela.

La figura de Guaidó es una forma de protoestado venezolano que sólo ha asumido una existencia relativa en el exterior, bajo la presión de Estados Unidos, transformando las relaciones internacionales en un circo a través de “misiones diplomáticas” paralelas de los emisarios de Guaidó, y poniendo en aprietos a los países que habían confiado en la aventura del gobierno golpista.

Bolton también fue responsable del fracaso del acercamiento del gobierno estadounidense a los talibanes en Afganistán. Según el Washington Post, “unos días antes de su dimisión, Bolton se opuso firmemente a un acuerdo negociado con los talibanes para retirar las tropas estadounidenses de Afganistán a cambio de la promesa de que el grupo militante no permitiría que el país se convirtiera en un escenario de ataques terroristas contra Estados Unidos”.

Bolton se negó a llegar a un acuerdo para poner fin a la guerra, que ha significado un atolladero político para todos los gobiernos posteriores a Bush.

Para John Hudson hay una explicación fundamental de los enfrentamientos entre Trump y su antiguo asesor. “En el corazón de la tensión entre Trump y Bolton hay una diferencia ideológica. Trump llegó al poder prometiendo poner fin a las ‘guerras perpetuas’ de Estados Unidos, y dijo que el país estaba desperdiciando miles de millones de dólares en una presencia militar que hace más por proteger a los aliados americanos ricos que el ciudadano estadounidense promedio. La visión de Bolton, por otro lado, exalta el uso del poder militar estadounidense y promueve una fuerte respuesta a los tradicionales adversarios estadounidenses como Rusia, Irán, Venezuela y Corea del Norte. En diferentes momentos, Trump intentó probar opciones diplomáticas con cada país, pero Bolton se resistió agresivamente a esos esfuerzos”.

Entre bastidores, Bolton también se distinguió en Washington por su acción en dos frentes.

Primero desde su oficina y su gestión como burócrata, pero también, de forma camuflada, desde los medios de comunicación. Aparentemente, en respuesta al fracaso de sus iniciativas en casos específicos como el estallido de una guerra abierta contra Irán, Bolton filtró información selecta a los medios de comunicación con el fin de manipular a la opinión pública y crear un clima belicoso mediante el avance de las posiciones de la Casa Blanca y la creación de puntos de presión, a fin de sopesar (innecesariamente en muchos casos) las decisiones de la Casa Blanca.

Tras la salida de Bolton, las huellas de Washington siguen siendo impenetrables, a la espera de un nuevo nombramiento que, según Trump, tendrá lugar “la próxima semana”.

Las fuentes elementales de presión interna en la política estadounidense que habían intervenido a favor del nombramiento de Bolton permanecen intactas, especialmente las alas más duras del Partido Republicano y sus grupos de presión. Eso significa que las posibilidades de otra política exterior y de seguridad siguen siendo escasas, lo que reduce el margen de maniobra de Estados Unidos para limitar los puntos de tensión en su errática agenda de relaciones internacionales.

La guerra comercial de Estados Unidos contra China beneficia a México

La guerra comercial que ha desatado Estados Unidos contra China, las dos economías más grandes del mundo, no muestra signos significativos de remitir un año después de haber comenzado.

“En medio del caos, México sale ganando”, dijo John Murphy, vicepresidente de política internacional de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. México, dijo, ha aprovechado su crecimiento como centro industrial “con acuerdos de libre comercio que ofrecen acceso garantizado a más de 50 países extranjeros”.

“Como plataforma industrial y exportadora, México tiene una serie de ventajas clave sobre otras alternativas de trabajo menos costosas, principalmente en la región del sudeste asiático”, ha explicado Murphy a la cadena CNBC.

México está muy cerca del mercado estadounidense y tiene un acceso libre de impuestos con su vecino del norte. Hay una conexión entre ambos países, con infraestructura que siguen mejorando. Hay un importante grado de integración económica entre los dos países. Hay 36 millones de estadounidenses de origen mexicano, cientos de miles de millones de intercambios bilaterales al año y más de 100.000 millones en inversión directa de Estados Unidos en México.

Gran parte del debate sobre los países que se benefician de la guerra comercial se ha centrado en los países más pequeños de Asia, como Vietnam, u otras economías cuyas empresas han trasladado sus actividades de China. Pero este mes el banco de inversiones Nomura ha publicado un informe en el que México fue uno de los ganadores de la guerra de comercio exterior en Asia.

La mayoría de las empresas no han cerrado completamente sus fábricas en China sino que abandonaron gradualmente una cierta proporción de la producción.

Nomura señala que en México se han abierto seis nuevas fábricas en el último año en varios sectores: equipos eléctricos, electrónicos, automóviles y componentes.

México siempre ha sido un destino de elección para las empresas estadounidenses que buscan mano de obra más barata. México, Estados Unidos y Canadá firmaron el año pasado un nuevo tratado comercial, el Acuerdo México-Canadá, o USMCA- para reemplazar al TLCAN.

El año pasado el comercio entre Estados Unidos y México ascendió a unos 671.000 millones de dólares, lo que lo convierte en el tercer socio comercial de Estados Unidos en términos de mercancías.

El déficit comercial entre Estados Unidos y México ascendió a 81.500 millones de dólares en 2018, un aumento del 14,9 por ciento (10.600 millones de dólares) en comparación con 2017.

Entre las principales exportaciones de México a Estados Unidos en 2018, la maquinaria representó 46.000 millones de dólares, la maquinaria eléctrica 43.000 millones de dólares, los combustibles minerales 34.000 millones de dólares, los vehículos 22.000 millones de dólares y los plásticos 18.000 millones de dólares.

“La transición del TLCAN a la USMCA será suave”, dijo Murphy, de la Cámara Americana, quien predijo que «el futuro parece prometedor para el comercio norteamericano, independientemente del resultado de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China”.

¿Cómo son los peleles del imperialismo? El caso Joshua Wong

Joshua Wong: de Vietnam a Hong Kong
Los peleles del imperialismo no tienen un patrón en común, salvo el de su papel: representan fielmente el guión de peleles que les han asignado los dueños del teatro de marionetas.

Por lo demás un pelele, como un camaleón, se adapta a las condiciones del lugar donde debe ponerse en acción porque, si no fuera así, no resultaría eficaz.

En Ucrania un pelele es, al estilo Andriy Paruby, un nazi a la más vieja usanza que, lo mismo que en 1945, se ha vuelto a romper los dientes porque Rusia es un hueso muy duro de roer.

En Siria un pelele es un guerrero de dios, los últimos de una estirpe de mercenarios que el mundo creía extinguida desde el fin del feudalismo, pero que Estados Unidos empezó a cultivar con el inicio de la guerra de Afganistán en 1979.

Si en una guerra brutal, como la de Siria, podemos encontrar algo bueno es que el imperialismo ha tenido que destapar sus mejores trucos, toda su caja de sorpresas, empezando por la mezcolanza de los “buenos” (oposición moderada) con los peores (Al-Qaeda, Califato Islámico).

En Honk Kong no lo han podido hacer de la misma manera. No han mostrado una amplia variedad de mascotas, como en Siria y cuando han encumbrado a un cabecilla, como Joshua Wong, era demasiado tarde.

Wong es un caniche que deberán guardar en la reserva para utilizarlo cuando el circo vuelva a salir de gira.

Esta vez las provocaciones no han salido bien. Quizá porque China no ha reaccionado como esperaban en Washington, al estilo Tienanmen.

Lo mismo que Errejón, Wong no parece salido de una maternidad sino del laboratorio de una empresa de transgénicos. Es un joven oriental del siglo XXI con todo el aspecto de un anime manga enganchado al móvil y al Instagram.

Los fabricantes de imagen tampoco han dado muestras de estar atinados: Wong no es exactamente un chino sino un hijo de vietnamitas que huyeron de su país después de que en 1975 fuera liberado de la plaga estadounidense.

Las múltiples disciplinas circenses pasan de padres a hijos y Wong ha heredado la suya, la de pelele del imperialismo gringo.

El imperialismo los crea y ellos se juntan en Berlín: de izquierda a derecha
Raed El Salah, cabecilla de los Cascos Blancos, la gusana austro-iraní
Mina Ahadi, Wong, ni vietnamita ni chino, y el alcalde de Kiev, Vitali
Vladimirovich Klitschko

11-S: la pista saudí va tomando forma pero los hilos no quedan ahí

Poco a poco Estados Unidos va filtrando información sobre los atentados del 11-S que si bien desmienten la versión oficial, que nadie creyó jamás, están lejos de llegar al final del hilo. Es incuestionable que Al-Qaeda y los sátrapas de Riad, que son la misma cosa, fueron los responsables inmediatos de los crímenes. Queda saber quién permitió que actuaran en las mismísimas entrañas de Estados Unidos

Ayer el Ministerio de Justicia anunció que revelaría la identidad secreta de una persona sospechosa de haber ordenado a dos funcionarios saudíes que ayudaran a los miembros del comando del 11-S, lo que podría poner en peligro a la familia real saudí.

Los familiares de las víctimas de los atentados, que demandan a Arabia saudí por prestar asistencia material a Al Qaeda, han pedido que se levante el secreto que rodea a esta persona.

“A la luz del carácter excepcional de este caso”, el FBI y el Ministerio de Justicia han decidido satisfacerlos, según un documento enviado al juez encargado del caso.

Arabia saudí, que niega haber participado en los atentados, luchó en vano para impedir que la denuncia avanzara. Si se demostrara su responsabilidad, podría ser objeto de importantes exigencias de indemnización ante los tribunales de Estados Unidos.

De los 19 piratas que secuestraron cuatro aviones de pasajeros, dos de los cuales fueron lanzados a las torres gemelas del World Trade Center y mataron a casi 3.000 personas, 15 eran ciudadanos saudíes.

Un informe oficial de 2002 acusaba a dos funcionarios saudíes destinados en Estados Unidos, Omar Al-Bayumi y Fahad Al-Thumairy, de financiar a algunos miembros del comando. Pero no había pruebas que apoyaran estas acusaciones.

En un nuevo informe de una investigación, el FBI reintrodujo esta hipótesis en 2012. “Hay pruebas de que […] ordenó a Al-Bayumi y Al-Thumairy que ayudaran a los piratas”, asegura ahora el FBI.

Los familiares de las víctimas han luchado durante mucho tiempo para tener acceso a todo el documento.

El Ministerio de Justicia ha acordado levantar el secreto sobre el nombre de el personaje anónimo, pero mantenerlo sobre el resto de la información contenida en el informe. Además, el Ministerio señala que el informe era “una teoría de los investigadores de la época y no una descripción objetiva de los hechos”.

Las familias de las víctimas han acogido con satisfacción el anuncio de la próxima desclasificación. “Es un buen resultado”, dijo Terry Strada. “Pero no deberíamos tener que rogar por este tipo de información ni dejarnos a oscuras sobre la participación de Arabia saudí”, añadió.

80 años del Pacto Molotov – Von Ribbentrop (una jugada maestra de la diplomacia soviética)

Desde hace 80 años el imperialismo utiliza el Pacto de no agresión entre Alemania y la URSS de 1939 para equiparar al III Reich con la URSS y a Hitler con Stalin, la manida expresión de “los unos y los otros” o el “ambos son iguales”.

Es una espina que tienen clavada en lo más hondo. Entre 2006 y 2009 la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, el Parlamento Europeo y la Asamblea Parlamentaria de la OSCE aprobaron el canon ideológico por el cual el estallido de la Segunda Guerra Mundial se imputa a ambos países y el día de la firma del tratado, el 23 de agosto de 1939, lo convierten en el Día Europeo del Recuerdo de las víctimas del stalinismo y el nazismo.

El origen de esta ideología es la Guerra Fría. Al final de la Segunda Guerra Mundial Reino Unido y Estados Unidos buscaban justificar los nuevos planes de agresión militar contra la URSS y desviar la atención de la opinión pública mundial de su propia colaboración con la Alemania nazi. Luego, la caída de la URSS y el final de la Guerra Fría no acabaron con la campaña intoxicadora sino todo lo contrario. La demonización del Pacto se utilizó como pretexto para separar a los Estados bálticos y Moldavia de la URSS y luego acelerar su integración en la UE y la OTAN.

Los imperialistas presentan el Pacto dentro de una cadena de aberraciones históricas que manipulan hasta lo más evidente: cuando se firmó, la Segunda Guerra Mundial ya había comenzado, y no sólo en Europa. En 1936 comenzó la guerra civil española (y la “no intervención”) y al año siguiente estalló otra en el Lejano Oriente entre Japón y China.

En Europa, en marzo de 1938 Hungría ocupó la Ucrania subcarpática y en septiembre del mismo año Polonia invadió la región checoslovaca de Cieszyn. Alemania destruyó y ocupó Checoslovaquia el 14 de marzo de 1939, en violación de los términos del acuerdo anglo-francés-alemán-italiano, conocido como los Acuerdos de Munich, que rigen la transferencia a Alemania de los territorios checoslovacos de los Sudetes.

A principios de abril de 1939 Hitler ordenó la ejecución del plan Fall Weiss para la invasión de Polonia, que estaba previsto que comenzara el 25 de agosto del mismo año.

Con estos antecedentes, hay que tener muy mala baba para acusar a la URSS de iniciar la Segunda Guerra Mundial por la firma de un Pacto de no agresión.

Desde 1938 la URSS había estado en guerra en el Lejano Oriente con Japón, uno de los futuros impulsores de la Segunda Guerra Mundial. Al gobierno soviético se le plantéo, pues, un panorama muy peliagudo desde el primer momento: una guerra en dos frentes simultáneamente. Por lo tanto, cuando Alemania propuso a la URSS un acuerdo de no agresión, la suerte estaba echada.

Ningún país del mundo se hubiera negado a firmar. Polonia había firmado un pacto de no agresión con Alemania en 1934. Inglaterra y Francia habían firmado pactos mutuos de no agresión con Alemania en 1938. Estonia y Letonia habían formalizado sus relaciones con Berlín en 1939. La posición de Moscú fue la misma.

80 años después los “historiadores” con menos vergüenza, verdaderos lacayos del imperialismo, pretenden que el Pacto entre Alemania y la URSS constituía una conspiración entre dos “imperios totalitarios”.

No puede haber nada más irreprochable que la firma de un Pacto de no agresión. La URSS sabía que Polonia iba a ser aplastada por el III Reich, lo mismo que lo sabían los imperialistas británicos, por poner un ejemplo. ¿Acaso la URSS debía convertirse en garante de la integridad de Polonia, un país con el que había estado en guerra 20 años antes y que le había arrebatado una parte de su territorio?, ¿debía la URSS abandonar su neutralidad o ponerse del lado polaco?, ¿por qué motivo?

A pesar de todo (y de las permanentes muestras de hostilidad del gobierno polaco), la URSS le ofreció garantías de seguridad, que rechazaron.

Es igualmente falso que la URSS se repartiera el territorio de Polonia con el III Reich. La URSS recuperó las fronteras que había perdido durante la agresión de Polonia 20 años atrás. Dichas fronteras (la línea Curzon) no las estableció la URSS sino un ministro británico de Asuntos Exteriores y son las mismas que hoy existen porque fueron aprobadas en 1945 por el Tratado de Yalta, o sea, por los mismos que hoy critican el Pacto de 1939.

Dicho Pacto fue otra jugada maestra de la diplomacia soviética. Hasta entonces toda la política del imperialismo occidental, esencialmente británico y francés, había consistido en estimular al III Reich hacia el este a fin de que Alemania entrara en guerra con la URSS. Incluso habían promovido durante años una cruzada antibolchevique para luchar conjuntamente con Hitler en una guerra conjunta contra la URSS.

El tiro les salió por la culata y las instituciones de la Unión Europea aún se lamentan de ello.

Hezbollah responde a los ataques israelíes en Siria llevando la guerra al sur de Líbano

Robert Fisk

La última crisis en el Líbano es casi imparable. Comenzó con dos aviones teledirigidos israelíes que se estrellaron en los suburbios del sur de Beirut, donde se encuentra el cuartel general de Hezbolah, y muchos expertos en seguridad han afirmado que los objetivos eran las fábricas de misiles de Hezbolah. Los israelíes no dijeron que estaban utilizando aviones no tripulados -lo que en Beirut significa que sí lo hicieron-, pero Hezbolah grabó el vídeo de un cohete que aparentemente alcanzó a un vehículo blindado israelí en el lado israelí de la frontera sur del Líbano. Los israelíes declararon que ninguno de sus soldados había muerto. Hezbollah afirmó que dos de ellos resultaron heridos de muerte.

En cualquier caso, fue una represalia contra un ataque israelí contra una base de Hezbollah en Siria, donde Hezbollah, junto con los rusos, defiende al régimen de Bashar Al-Assad. El ataque con misiles tras la frontera llevó a los israelíes a disparar bengalas y proyectiles en el sur del Líbano. Provocaron una serie de incendios en la garriga alrededor de la aldea de Marun Al-Ras, lo que llevó a los diputados libaneses a afirmar que Israel había cometido un delito ambiental.

No es la primera vez que los israelíes afirman que Hezbollah tiene misiles. De hecho, el dirigente de la milicia chiíta Hassan Nasrallah confirmó las afirmaciones israelíes, aunque algunos de nosotros en el Líbano dudamos del número de cohetes disponibles para sus hombres. La declaración israelí de que Hezbollah ha establecido una fábrica de misiles en la Bekaa plantea otras cuestiones. ¿Por qué, por ejemplo, publicó fotografías del lugar (cerca de la aldea musulmana chiíta de Nabi Sheet) y se abstuvo de bombardearlo? Y si hubiera misiles, supuestamente iraníes -esta versión viene de los israelíes, por supuesto- Hezbollah sin duda los habría utilizado ese día.

Uno de los elementos fascinantes de esta guerra a través de intermediarios -o quizás “no guerra”- es que Hezbollah claramente quiere enviar un mensaje a los israelíes: si el ejército israelí realmente quiere atacar a las fuerzas de Hezbollah en Siria, pueden ser atacados tras la frontera libanesa. De hecho, Nasrallah reconoció que se había cruzado una nueva línea roja. En otras palabras, si los israelíes se sienten libres de atacar a Siria, Hezbollah abrirá otro frente desde el Líbano. Esta es una mala noticia para el Primer Ministro libanés, que inmediatamente llama a sus amigos occidentales y les insta a que digan a los israelíes que no tomen represalias. Sus medios parecen haber funcionado, por el momento.

Pero eso significa que la guerra en Siria puede estallar fácilmente en la frontera sur del Líbano, en un momento en que los libaneses recuerdan que hace cinco años, Benny Gantz -un conocido político israelí- amenazó con retrasar al Líbano 70 u 80 años si había otro conflicto en la frontera libanesa. En ese momento, Gantz era el Jefe de Estado Mayor de Israel. Los jefes de Estado Mayor -y los primeros ministros israelíes- a menudo amenazan con devolver al Líbano al pasado (al menos nueve veces según mis cálculos), pero por el momento, los israelíes probablemente preferirían mantener la calma en su frontera septentrional. Saben, por supuesto, que Hezbollah también tiene drones.

De hecho, Hezbollah envió uno a Israel hace varios años, fotografiando una instalación militar israelí mientras volaba hacia el sur. No está claro si ahora estamos en una guerra de aviones no tripulados. Fue ciertamente interesante que los combatientes rebeldes de Idlib enviaran un avión teledirigido a la base aérea siria de Hmeimin esta semana. Aquí es donde la Fuerza Aérea Rusa tiene su base. Así que no pierdan de vista al pobre y viejo Líbano en las próximas semanas.

https://www.independent.co.uk/voices/lebanon-israel-hezbollah-drones-syria-idlib-saad-hariri-hassan-nasrallah-a9093301.html

Por primera vez los bomberos de Nueva York reconocen que las Torres Gemelas fueron demolidas con explosivos

Por primera vez un organismo público de Estados Unidos ha declarado como “incuestionable” que la destrucción de las tres torres del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001 no fue sólo consecuencia de los impactos de aviones y los incendios, sino que fueron derribados mediante explosivos.

El 24 de julio los comisionados de los bomberos de Franklin Square y el distrito de Munson, cerca de Queens, en Nueva York, adoptaron unánimemente una resolución que pide una nueva investigación sobre todos los aspectos del 11 de septiembre y citan las “pruebas abrumadoras” de la presencia de explosivos en las tres torres antes del 11 de septiembre. La resolución establece que los comisionados del consejo de bomberos de distrito “apoyan plenamente una investigación completa por parte del gran jurado federal y el procesamiento de todos los crímenes relacionados con los atentados del 11 de septiembre”.

“Fue un asesinato en masa”, dijo el comisionado Christopher Gioia en una entrevista. “Tres mil personas fueron asesinadas a sangre fría”. Gioia, quien redactó y presentó la resolución, dijo que el historial de su departamento después de los eventos de ese día fue devastador. Los miembros Thomas J. Hetzel y Robert Evans fallecieron en la Zona Cero el 11 de septiembre. Otros, entre ellos los comisionados Philip Malloy y Joseph Torregrossa, enfermaron después de haber estado expuestos al aire tóxico durante las operaciones de rescate y recuperación.

“No vamos a dejar a nuestros hermanos atrás”, dijo Gioia. “No los olvidamos. Ellos merecen justicia y nosotros lucharemos por ella”.

Gioia ha dedicado su tiempo a investigar el aparentemente inexplicable derrumbe del Edificio 7. Descubrió que, a pesar de unos pocos incendios aislados, el edificio de 47 pisos fue destruido simétricamente en menos de siete segundos el 11 de septiembre.

La investigación oficial sobre el colapso fue realizada por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), una agencia del Departamento de Comercio de Estados Unidos, que concluyó que los incendios normales de oficinas fueron responsables del hundimiento de la estructura. Pero los hallazgos de investigadores independientes sobre el 11 de septiembre que trabajaban con AE911Truth (Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11 de septiembre) obligaron al NIST a admitir que el edificio había estado en caída libre durante al menos un tercio de sus siete segundos. Esto es algo que sólo podría suceder si todas las columnas de soporte colapsaran casi simultáneamente. A pesar de aceptarlo, el NIST mantiene su conclusión inicial.

Gioia decidió actuar cuando supo que el comité de abogados que investigan el 11 de septiembre había presentado una petición a Geoffrey Berman, Fiscal General del Distrito Sur de Nueva York, con pruebas que contradicen la versión oficial del 11 de septiembre. Berman aceptó cumplir con la ley que le exige que designe un gran jurado especial para examinar las pruebas. Aunque es posible que aún no hayan respondido a su solicitud, el comité de abogados sigue presionando.

La resolución de los bomberos del distrito de Munson no es la única que se ha aprobado en las últimas semanas. En marzo AE911Truth presentó una demanda federal contra el FBI. Alegan que no evaluó las pruebas del 11 de septiembre de las que tenía conocimiento, ya que no fueron examinadas por la Comisión el 11 de Septiembre.

El progreso más significativo se logró el 3 de septiembre con la tan publicación del estudio sobre el Edificio 7 por parte de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF). Durante cuatro años Leroy Hulsey, un destacado académico, y otros dos investigadores, han diseñado modelos informáticos basados en los planos originales del edificio para determinar si la explicación oficial de la destrucción del Edificio 7 es válida. La prueba resultó fallida.

El resumen del estudio afirma que los incendios no podrían haber causado un debilitamiento o desplazamiento de miembros estructurales capaces de comprometer cualquiera de las hipotéticas fallas locales que habrían causado el colapso total del edificio, ni las fallas locales, incluso si hubieran ocurrido, podrían haber desencadenado una serie de fallas que habrían causado el colapso total observado.

Hulsey y sus colegas concluyen que el colapso del WTC 7 se debió a “un fallo total que implicaba la caída casi simultánea de todas las columnas del edificio y no a un colapso que implicaba el fallo secuencial de las columnas en todo el edificio”.

En los próximos días el estudio de Hulsey será presentado en Fairbanks, Alaska y Berkeley, California. Es sólo la última iniciativa para difundir la verdad sobre el 11 de septiembre a una audiencia mucho más amplia y para obtener justicia para los que murieron ese día y en las guerras que siguieron, guerras que se desencadenaron con la excusa del 11 de septiembre. “Yo les diría a todos los que creen en este país que es hora de tomar una posición; no pueden dejar pasar esto”, dijo Gioia. “Porque si son capaces de matar a 3000 personas, ¿qué van a hacer ahora?”

https://commonground.ca/explosives-used-on-9-11-say-commissioners/

Más información:
– 11-S: la pista saudí va tomando forma pero los hilos no quedan ahí

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies