La web más censurada en internet

Autor: Redacción (página 748 de 1363)

109 soldados de Estados Unidos en Irak sufren traumatismo craneoencefálico como consecuencia de los bombardeos iraníes

El número de militares estadounidenses diagnosticados con lesiones en la cabeza ha aumentado a más de 100, dijo ayer el Pentágono, como consecuencia del ataque con misiles balísticos de Irán en Irak a principios del mes pasado, según la agencia Associated Press (*).

El Pentágono dijo que el total es de 109 soldados que han sido tratados por conmociones cerebrales leves, un aumento significativo desde los 64 reportados hace poco más de una semana.

El número de heridos ha aumentado constantemente desde que el Pentágono comenzó a publicar datos sobre los heridos una semana después del ataque del 8 de enero a la base aérea de Al-Asad en Irak. Los funcionarios del Pentágono han advertido que el número de víctimas seguirá subiendo.

Tras la decisión del parlamento irakí de pedir la salida de todas las fuerzas extranjeras del país, las tropas estadounidenses han comenzado a retirarse de 15 bases en Irak, según anunció ayer el canal de televisión Al-Arabiya. Sin embargo, los soldados estacionados en las bases de Erbil y Al-Asad permanecen en sus puestos.

Hasta ahora ni Washington ni Bagdad han hecho ningún comentario oficial, pero Al-Arabiya dice que los militares estdounidenses no planean dejar las bases de Erbil y Al-Asad.

Según Al-Arabiya, Francia, Alemania y Australia han enviado solicitudes al gobierno iraquí para la retirada de sus tropas del país.

Anteriormente, Estados Unidos habían expresado su decepción por la decisión de los parlamentarios irakíes tras el asesinato en Bagdad del general Soleimani en un ataque ordenado por Trump.

Según Washington, el general fue eliminado en respuesta a los ataques a las bases de la coalición internacional en Irak y a la embajada de Estados Unidos en Bagdad. Teherán, por su parte, calificó el asesinato de Soleimani como un acto terrorista y prometió tomar represalias.

(*) https://apnews.com/eabf6766d717a2dd518a3c6319bb2430

Estados Unidos acusa al ejército chino del ataque informático contra Equifax

El Secretario de Justicia, Bill Barr, acusó a ayer a cuatro oficiales del ejército chino de piratear a la agencia de crédito estadounidense Equifax.

Se trata de “uno de los mayores casos de piratería informática de la historia”, con un número estimado de 145 millones de víctimas en Estados Unidos a principios de septiembre de 2017, dijo Barr en una rueda de prensa.

“Recordamos al gobierno chino que tenemos la capacidad de levantar el velo de anonimato que cubre internet y rastrear a los piratas que el país despliega regularmente contra nosotros”, añadió el ministro.

Wu Zhiyong, Wang Qian, Xu Ke y Liu Lei, miembros de una unidad de investigación militar china, fueron acusados la semana pasada en Atlanta de conspiración para cometer fraude informático, espionaje económico y fraude en las comunicaciones.

Se les acusa de explotar un agujero en la aplicación utilizada por Equifax para recoger datos personales de los consumidores que solicitan créditos.

Según los tribunales estadounidenses, obtuvieron los nombres, fechas de nacimiento y números de seguridad social de casi la mitad de los estadounidenses.

En julio la agencia Equifax aceptó pagar al menos 575 millones de dólares para resolver varias investigaciones relacionadas con la piratería informática, lo que llevó a la dimisión del director general del grupo, Richard Smith.

El lugar más radiactivo del mundo: las Islas Marshall, campo de pruebas nucleares de Estados Unidos

Fernando Mejía

Las Islas Marshall son un país de Micronesia, ubicado en el Océano Pacífico, entre Hawái y Australia, conformado por 29 atolones y cinco islas. En 1944, luego de derrotar al ejército japonés en la Segunda Guerra Mundial, los estadounidenses ocuparon ese territorio y convirtieron a los atolones Kwajalein y Enewetak en bases militares.

Más adelante, en 1947, las Naciones Unidas crearon el Territorio en Fidecomiso de las Islas del Pacífico, conformado por las Islas Marianas, Micronesia, Palaos y las Islas Marshall, que quedó bajo la administración de Estados Unidos. El gobierno estadounidense encontró en las Islas Marshall el lugar ideal para probar el potencial de las armas nucleares, entre 1946 y 1958, al inicio de la Guerra Fría con la Unión Soviética, debido a su ubicación remota y lo que interpretaron como una escasa población: para ese entonces había menos de 15.000 habitantes en ese territorio, según datos del Banco Mundial.

El gobierno estadounidense detonó 67 cabezas nucleares en las Islas Marshall durante esa década, enfocadas en dos lugares específicos: 44 pruebas se realizaron en el atolón de Enewetak y otras 23 en el atolón Bikini. En esta última, de hecho, se realizó la prueba conocida como Castillo Bravo, el primero de marzo de 1954, que es mil veces más poderosa que la bomba Little Boy, arrojada sobre Hiroshima en 1945 y, por tanto, es la bomba más poderosa que ha detonado Estados Unidos en su historia.

Las pruebas de armas atómicas causaron daño no solo en las zonas que fueron impactadas múltiples veces, sino en todas las Islas Marshall. Los impactos causaron cráteres en lagunas de poca profundidad, evaporizó islas enteras e hizo que cientos de habitantes tuvieran que exiliarse de sus hogares.

Los altos mandos del ejército estadounidense engañaron a las 184 personas que vivían en Bikini, indicándoles que esas pruebas eran importantes porque las bombas atómicas acabarían con las guerras del mundo y por eso debían trasladar su hogar a otro lugar, mientras la contaminación descendía, cosa que nunca pasó. Entonces, los estuvieron moviendo de una isla a otra, con dificultades para conseguir agua y comida. Hoy Bikini sigue deshabitado por los altos niveles de radioactividad.

En Enewetak, por su lado, hoy viven más de 600 personas a pesar de que, además de las pruebas de armas nucleares, también se probaron armas biológicas. Las autoridades estadounidenses no les informaron a los habitantes de ese atolón sobre las pruebas biológicas, que incluyeron un aerosol diseñado para acabar con las tropas enemigas.

La publicación de documentos clasificados reveló que algunos científicos buscaban estudiar a los seres humanos que viven en un ambiente contaminado por la radiación, que afectó a todas las Islas Marshall. En 1970 Estados Unidos decidió limpiar las zonas en las que hicieron pruebas, en un proceso que les llevó tres años. Luego, llevaron todos los desperdicios nucleares a una estructura de más de 85.000 metros cúbicos o, lo que es lo mismo, unas 35 piscinas olímpicas, ubicada en la isla Runit, perteneciente al atolón Enewetak, y cubierta con una cúpula de medio metro de grosor que fue llamada el domo Runit, aunque los locales lo llaman ‘La Tumba’.

Pese a ocultar los desperdicios en una estructura tan compleja, la radiación sigue siendo alta en esa zona del mundo. Han encontrado niveles elevados de elementos radiactivos como americio 241, cesio 137, plutonio 240 y plutonio 239, considerada esta última la sustancia más tóxica del planeta. Al menos cuatro islas y atolones de las Islas Marshall tienen una radiación más alta que Hiroshima y Chernóbil, lugares que se consideran inhabitables por los próximos 24.000 años, aunque se han visto animales en las zonas cercanas a la central nuclear donde sucedió el accidente nuclear de 1986.

La radiación del lugar ha causado problemas de salud en los habitantes, que hoy superan los 53.000 habitantes en todas las Islas Marshall. Entre las muchas enfermedades que causa la radiación, hay una que llama la atención porque también afecta la cultura de ese lugar: trastornos de tiroides que han afectado a más de 1.500 marshaleses que estaban vivos durante las pruebas, muchos de los cuales son músicos que desarrollan nódulos cancerígenos en su garganta, los cuales, a pesar de poder ser extirpados quirúrgicamente, dañan la voz y les impiden volver a cantar y la música es una de las tradiciones más fuertes de las Islas Marshall.

Pero, por si fuera poco, la contaminación de la radiación en las Islas Marshall se puede extender en todo el mundo, causando una crisis nuclear que amenaza con envenenar las aguas, acabar con cientos de especies marinas e incluso podría llegar a afectar a países cercanos y a sus habitantes, especialmente en Oceanía y Asia.

‘La Tumba’ de Runit se está agrietando y los desechos se están goteando al océano. El goteo causa el blanqueamientos de corales, muerte de peces, daños en las algas y brotes de enfermedades graves, que incluyen la mayor epidemia de dengue registrada en ese país. La pregunta ahora es ¿qué hará Estados Unidos para evitar esta inminente crisis mundial que empezaron ellos mismos hace más de 70 años?

https://www.las2orillas.co/el-desastre-nuclear-que-seria-las-islas-marshall-el-lugar-mas-radiactivo-del-mundo/

Rusia depura a 300 policías que han sido denunciados por los ciudadanos

El Ministerio ruso de Interior ha despedido a unos 300 policías desde principios de 2018 después de que los ciudadanos denunciaran los abusos, dijo el ministro del Interior Vladimir Kolokoltsev.

Ha habido al menos 45.000 quejas sobre acciones policiales este año, añadió el ministro.

Como resultado de las investigaciones abiertas a raíz de esos informes, 300 policías perdieron sus empleos y 65 fueron despedidos por pérdida de confianza, manifestó.

Algunos de ellos encubrían el tráfico de drogas, dijo, apuntando que cada uno de los casos era “una emergencia” para la policía.

Una encuesta del Centro de Investigación de la Opinión Pública de toda Rusia (VTSIOM) revela que desde 2017 el nivel de confianza de las ciudadanos en la policía ha caído en un 10 por ciento.

El 57 por ciento de los encuestados expresa que confía en la policía.

El año pasado, VTSIOM informó que en Rusia la confianza en la policía había alcanzado un nivel récord del 67 por ciento, lo que fue un drástico incremento comparado con el período de mediados de 2010, cuando las cifras estaban por debajo del 50 por ciento.

Recientemente los aparatos represivos rusos se han visto sacudidos por varios escándalos importantes, el último de los cuales se refiere a la violación de una detective joven por tres jefes de departamentos de policía de la Jefatura de Policía de Ufa.

A principios de noviembre, un oficial borracho de la región de Altay condujo su lujoso todoterreno contra una tienda de comestibles y huyó del lugar.

‘¡Somos invulnerables!’ pero fracasa el lanzamiento al espacio de un satélite iraní

Ayer Irán fracasó en su intento de poner en órbita un nuevo satélite de observación científica que forma parte de un programa espacial que el gobierno califica de pacífico, pero que Estados Unidos considera como “una provocación”.

El lanzamiento del satélite Zafar falló, reconoció el ministro de Telecomunicaciones iraní, Mohammad Javad Azari Jahromi.

Lanzado a las 7:15 p.m., el satélite alcanzó el 90 por ciento de su trayectoria planeada a una altura de 540 kilómetros, según dijo el portavoz del Departamento Espacial del Ministerio de Defensa, Ahmad Hosseini, a una cadena de televisión pública.

“El Simorgh [lanzador] propulsó con éxito el satélite Zafar al espacio, pero no alcanzó la velocidad necesaria para poner el satélite en la órbita planeada”, reconoció.

“Hemos logrado la mayoría de los objetivos que teníamos y hemos adquirido datos, y en un futuro próximo, analizando esos datos, daremos los siguientes pasos”, dijo Hosseini.

“¡Somos invulnerables! ¡En el futuro tendremos unos satélites iraníes maravillosos!”, dijo el ministro de Telecomunicaciones.

El lanzamiento se produce en un contexto de intensificación de las tensiones entre Teherán y Washington desde que en mayo de 2018 Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo sobre el programa nuclear del Irán, seguido del restablecimiento de las sanciones.

En el pasado Washington también ha advertido sobre el programa espacial de Irán, calificando el lanzamiento por parte de Teherán de un cohete satelital en enero del año pasado como una violación de una resolución de la ONU destinada a limitar el desarrollo de sus capacidades balísticas.

El 1 de febrero, el jefe de la Agencia Espacial, Morteza Berari, dijo que la fabricación del satélite Zafar “comenzó hace tres años con la participación de 80 científicos iraníes”.

El satélite pesaba 113 kilogramos y era capaz de dar la vuelta a la Tierra 15 veces al día, dijo, añadiendo que Zafar fue diseñado para estar operativo “durante más de 18 meses”.

Su principal misión era recopilar imágenes, dijo, subrayando las necesidades de Irán en este área, incluyendo el estudio y la prevención de terremotos, desastres naturales y el desarrollo de su agricultura.

“Este es un nuevo paso para nuestro país”, añadió, recordando que Irán ya había logrado poner un satélite en órbita a 250 kilómetros de la Tierra.

Berari insistió en que Irán es un país comprometido con la utilización pacífica del espacio. “Todas nuestras actividades en el espacio son transparentes”, manifestó.

Sin embargo, al mismo tiempo, la Guardia Revolucionaria anunció un misil balístico de corto alcance que, según dijeron, puede ser propulsado por un lanzador de nueva generación diseñado para poner satélites en órbita.

“Es nuestra clave para llegar al espacio”, dijo el general Hossein Salami, jefe de la Guardia, que aludió a un lanzador con una boquilla móvil que permite maniobrar más allá de la atmósfera.

En enero del año pasado, Teherán anunció el fracaso del lanzamiento de su satélite Payam, destinado a recoger datos sobre medio ambiente, que fue descrito por Washington como una provocación y una violación de la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Dicha resolución pide a Irán que se abstenga de toda actividad relacionada con los misiles balísticos diseñados para transportar ojivas nucleares, incluidos los lanzamientos que utilizan tecnología de misiles balísticos.

Teherán dice que no tiene planes de adquirir armas nucleares y asegura que sus programas balísticos y espaciales no violan esa resolución.

En septiembre Irán confirmó que se produjo una explosión en una de sus plataformas de lanzamiento de satélites debido a un problema técnico, lo que dio lugar a un mensaje de mofa por parte de Trump en Twitter.

El lanzamiento de Zafar se produce dos días antes del 41 aniversario de la Revolución Islámica de 1979 y dos semanas antes de las elecciones legislativas.

En Irán internet ha sido objeto de ataques informáticos en los últimos dos días, según un funcionario del ministerio de Telecomunicaciones, que no aclaró el origen de dichos ataques.

El calor pone a los negocios en riesgo

Tom Steyer es un multimillonario estadounidense que dirigió un fondo buitre hasta 2012. También fue candidato presidencial por el partido demócrata.
Cuando se cansó de devorar carroña, Steyer reunió a los seudoecologistas de su partido en el rancho que tiene en Pescadero, California. Entre los asistentes estaban Bill McKibben, el fundador de la web 350.org, y John Podesta, que en 2003 había fundado el Centro para el Progreso Americano.

El propósito de la reunión era tomar medidas “para asegurar que la amenaza climática sea percibida por la comunidad empresarial como real, inmediata y potencialmente devastadora”.

Después de la reunión Steyer invitó a otras dos conocidas figuras: Michael Bloomberg, que estaba completando su mandato como alcalde de Nueva York, y Hank Paulson, un republicano que fue director del banco Goldman Sachs y Secretario del Tesoro con Bush.

Steyer, Bloomberg y Paulson contribuyeron cada uno con 500.000 dólares al “Proyecto Risky Business” (Negocios en Riesgo), cuyo objetivo era fabricar informes basados en el trabajo de mercenarios de la universidad y de la ciencia, jóvenes y ambiciosos que se sumarían a un equipo de consultores que trabajan para la empresa de investigación Rhodium y la empresa de gestión de riesgos RMS.

En junio de 2014 se publicó el primer informe de “Risky Business”, que se titulaba “Los riesgos económicos del cambio climático en Estados Unidos” (1). El informe empezaba con una manipulación: según ellos el escenario más verosímil (“el camino más cercano al status quo”) es el más pesimista de los que pronostica el IPCC, es decir, que ningún gobierno del mundo va a tomar medidas para reducir el calentamiento.

Un caso extremo aparecía como el término medio y, naturalmente, el impacto económico previsto era truculento porque, en caso contrario, nadie se tomaría la “crisis climática” en serio.

Aquel ridículo informe tenía, además, otro error metodológico: presentaba los escenarios del IPCC como consecuencia de diversas políticas climáticas, sugiriendo que es posible pasar de un escenario a otro con la financiación correspondiente.

La chapuza no se detuvo en la fabricación de un mero informe para los medios de comunicación, sino que comenzaron una campaña mucho más sofisticada centrada en la introducción de sus tonteorías en congresos y revistas científicas de esas consideradas como serias, prestigiosas, de renombre…

Aquella joya de la manipulación fue una bola de nieve. Sirvió de base para 11 entrevistas en el congreso anual de la Unión Geofísica Americana en San Francisco, que es la mayor reunión anual de investigadores del clima.

Naturalmente, la chapuza pasó la literatura “científica”, para influir en futuras investigaciones y servir de base para las conclusiones de instituciones de todo tipo, como el National Climate Assessment de Estados Unidos.

En 2016 la revista Science asumió las conclusiones del “Proyecto Risky Business”. El artículo pasó la revisión de pares y recibió pocas o ninguna crítica. Fue citado 294 veces en otros estudios académicos, que se repiten unos a otros como papagayos.

En 2017 la misma revista volvió a publicar otro estudio aún más chapucero del “Proyecto Risky Business” (2). Su resumen afirmaba sin pestañear: “Se prevé que para finales del siglo XXI el tercio más pobre de los condados de Estados Unidos sufrirá daños estimados entre el 2 y el 20 por ciento de sus ingresos (con una probabilidad del 90 por ciento) si se mantienen las emisiones como hasta ahora”.

La conclusión era que, según el escenario “si todo sigue como hasta ahora” (en términos técnicos RCP 8.5), Estados Unidos experimentará un aumento de la temperatura de 8 grados centígrados entre 2080 y 2099 con un impacto del 10 por ciento en el PIB. Esta tonteoría ha sido repetida 285 veces por los papagayos.

La pérdida del 10 por ciento del PIB a causa del cambio climático se ha convertido en un dogma y es la principal conclusión del National Climate Assessment de Estados Unidos (que es tanto como decir del mundo entero). A partir de ahí el dogma ha pasado a los periódicos y los movimientos seudoecologistas que se lo comen todo de un bocado.

El National Climate Assessment de 2018 constituye un ejemplo particularmente notable. La labor iniciada por los padrinos de “Risky Business” ha logrado que el informe sea citado casi 200 veces, incluidas referencias directas a la labor de su principal consultor, el Grupo Rhodium.

Es normal: uno de los principales mercenarios de “Risky Business” es, a la vez, el redactor principal de las conclusiones del National Climate Assessment, pero hasta hoy el gobierno de Estados Unidos no ha revelado que escribe al dictado de quienes le pagan.

Una vez que la bola de nieve comenzó a rodar, gracias al dinero de Steyer, Bloomberg y Paulson, las conclusiones las asimilan y digieren equipos seudocientíficos, como el Laboratorio de Impacto Climático. Aunque el nombre impresiona, no es ningún laboratorio. Todo forma parte de lo mismo: los padrinos del “Proyecto Risky Business”, varias universidades y el Grupo Rhodium colaboran con dicho “Laboratorio”, que ha elaborado una serie de seudoestudios cuyas previsiones apocalípticas están adaptadas a las necesidades amarillistas de los medios de comunicación. Éstas son algunas:

– “Un millón y medio de personas más podrían morir en la India para 2100 debido al calor extremo causado por el cambio climático”
– “El aumento del nivel del mar podría sumergir las principales ciudades y desplazar a casi 200 millones de personas”
– “La mortalidad debida al cambio climático superará a la causada por todas las enfermedades infecciosas”

En junio del año pasado el codirector del mencionado Laboratorio de Impacto Climático testificó ante el Congreso de Estados Unidos, donde largó otro tópico característico, repetido hasta el hartazgo: el “costo social del carbono” es mucho más alto de lo que se había estimado originalmente (3). Ya lo sabíamos; para eso no hace falta ningún “laboratorio”.

Como se ve, aquí no hay ninguna clase de ciencia, por más que “Science” se empeñe en lo contrario. No hay más que mercenarios de la universidad que se venden al mejor postor. Los títulos académicos solo sirven para “vestir” una colección de baratijas y llevarlas a los congresos seudocientíficos, medios de comunicación, documentales de La 2 y “ecologistas” postizos.

(1) http://riskybusiness.org/site/assets/uploads/2015/09/RiskyBusiness_Report_WEB_09_08_14.pdf
(2) https://science.sciencemag.org/content/356/6345/1362.abstract
(3) http://www.climateprospectus.org/news-insights/dr-hsiang-testifies-to-u-s-congress-our-climate-is-a-national-capital-asset-that-generates-economic-value/

Turquía ha vuelto al lugar en el que siempre estuvo, con la diferencia de que ahora está más aislada que nunca

El ejército sirio está logrando importantes victorias en Idlib, pero la lucha está lejos de haber terminado. Si acaba aplastando a los turcos en Idlib, el gobierno de Damasco deberá seguir luego con los estadounidenses en las regiones orientales.

Hoy la situación es quizás más compleja de manejar políticamente que hace nueve años, cuando la guerra tomó forma. Entonces los enemigos de Siria combinaron sus esfuerzos. La versión wahabí de los yihadistas, encabezada por Arabia saudí, se alió con la versión de la Hermandad Musulmana, encabezada por Turquía y financiada por Qatar. Además, estaba la OTAN, Israel y las milicias falangistas libanesas.

No lograron sus objetivos y algunos de los ejércitos que crearon, como Jaysh Al-Islam, dirigido por el antiguo oficial del ejército sirio, Zahran Allush, fueron liquidados completamente. Allush murió en un ataque del ejército sirio en diciembre de 2015. Pero entre los derrotados también se encuentran conspiradores de postín, como el Príncipe Bandar Bin Sultan, el mayor arquitecto del ataque contra Siria.

La marea comenzó a cambiar de signo después de que el ejército regular triunfara en la Batalla de Qusayr, a mediados de 2013, que impidió que los yihadistas conectaran la provincia de Damasco con sus líneas de suministro procedentes del norte. Sin esa victoria, es difícil que Siria hubiera obtenido el apoyo de Rusia. Tuvieron que demostrar combatividad, resolución, determinación y respeto por sí mismos.

La fragmentación de los enemigos de Siria comenzó a tomar forma antes de la intervención rusa en la guerra. La primera y mayor decepción para los saudíes fue la negativa de Estados Unidos a arrasar Damasco después de que el Príncipe Bandar orquestara el ataque químico de falsa bandera contra la Guta en septiembre de 2013. Bandar fracasó y sus intentos de chantajear a Putin amenazando con desatar a sus islamistas en Chechenia también fracasaron.

A partir de ese momento, el papel de Arabia saudí en la guerra se redujo y terminó con la muerte de Allush. Al mismo tiempo las fisuras aparecieron dentro del bloque agresor. Mientras Qatar se aliaba con Turquía, en 2017 estallaban las tensiones entre Qatar y Arabia saudí.

Al principio de la guerra Erdogan estaba decidido a rezar en la mezquita omeya de Damasco, pero ahora tiene que seguir él solito; Qatar sólo pone el dinero. Después de que en noviembre de 2015 derribara el caza Su-24, su relación con Rusia llegó a un punto crítico. Pero las tornas se volvieron contra Ankara en cuanto Estados Unidos levantó la mano. Llegó el Golpe de Estado y Erdogan tuvo que llegar a una batería de acuerdos con Moscú.

Uno de ellos, el de Sochi, concernía a la Guerra de Siria (1).

Pero en Washington volvieron a levantar la mano y Erdogan no ha podido mantener una vela encendida en la OTAN y otra en Moscú. Sus declaraciones, por ejemplo en apoyo a Palestina, son pura palabrería.

Siria ha decidido actuar en Idlib y Rusia ya no espera que Erdogan cumpla los acuerdos que firmó en Sochi. El bombardeo sirio de las tropas turcas en Saraqeb mató a 6 soldados turcos, más que suficiente para que Erdogan declarara una guerra abierta entre ambos países y, de rebote, contra Rusia. No ha sido así.

El bombardeo sirio de las posiciones turcas marca el fin de la paciencia sirio-rusa con la falta de compromiso de Erdogan con el acuerdo de Sochi (2). Las ambigüedades se han terminado.

Turquía ha vuelto al lugar en el que siempre estuvo, con la diferencia de que ahora es un país aislado, quizá más que nunca.

(1) https://thedefensepost.com/2019/10/22/russia-turkey-syria-mou/
(2) https://www.raialyoum.com/index.php/ماذا-يعني-القصف-السوري-لقوات-تركية-في-س/

El ejército de Estados Unidos es ‘peor que los nazis’, asegura un antiguo operador de drones

En una entrevista con GQ un antiguo operador estadounidense de drones denuncia las atrocidades que dice haber sido obligado a infligir durante su servicio militar y declara que el ejército estadounidense es “peor que los nazis” (1).

Brandon Bryant fue reclutado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante seis años. Durante su servicio militar pilotó aviones teledirigidos Predator, disparando misiles a objetivos a más de 10.000 millas de la pequeña habitación donde trabajaba, cerca de Las Vegas, Nevada.

Bryant dice que su punto de ruptura con el ejército de Estados Unidos llegó después de matar a un niño en Afganistán al que sus superiores le habían dicho que era “un perro”. Bryant recuerda el momento: “Después de disparar un misil Hellfire a un edificio en el que estaba el objetivo, vio a un niño salir del edificio justo cuando el misil impactó. Cuando alertó a sus superiores de la situación después de ver la cinta, le dijeron “era un maldito perro, déjalo ir”.

Después de este incidente, Bryant dejó el ejército y empezó a hablar en contra del programa de drones.

Durante su estancia en la Fuerza Aérea, Bryant estima que contribuyó directamente a la muerte de 13 personas y dice que su escuadrón disparó contra 1.626 objetivos, incluyendo mujeres y niños. Dice que sufrió un trastorno de estrés postraumático.

Dice que vio al hombre al que apuntaba sangrando por las piernas y vio su cuerpo enfriarse en su pantalla de imágenes térmicas. “El humo se está despejando, y hay pedazos de ambos tipos alrededor del cráter. Y hay un tipo allí, y le falta la pierna derecha por encima de la rodilla. Lo está sosteniendo, y se está revolviendo, y la sangre sale a borbotones de su pierna… Le tomó mucho tiempo morir. Acabo de mirarlo”, relata Bryant.

“Esa imagen en la pantalla siempre está en mi cabeza. Cada vez que pienso en ello, todavía me duele”, dice. “Cuando apreté el gatillo, supe que estaba mal. Cuando el misil impactó, supe en mi alma que me había convertido en un asesino”.

Otros aviadores del escuadrón de Bryant celebraron su primer asesinato.

Bryant se alistó de 2006 a 2011, trabajando como operador de sensores, ayudando a dirigir los misiles a sus objetivos.

En una conversación con Roots Action Network, Bryant recordó un caso en el que, al principio de su alistamiento, a él y a otros operadores de drones se les mostró un montaje de vídeo de ataques con drones, tras lo cual se les dijo que su trabajo consistía en “matar gente y romper cosas”(2).

“Eso iba en contra de todo lo que había aprendido sobre el honor, la justicia y la formación. Era aterrador ver lo despectiva que era la gente sobre todo esto. Estábamos a salvo en Estados Unidos y los que estaban allí no lo estaban. Eso es para nuestra ventaja. Pero no es así como se hace”, dice el operador.

Bryant añade que a pesar de sus dudas sobre el programa, sus superiores usaron medidas punitivas y burlas para mantenerlo a raya.

“Rompió mi espíritu. Fue en contra de todo lo que aprendí sobre ser un guerrero, sobre cómo mantenerme en un nivel más alto. Mis superiores abusaban psicológicamente de mí y se burlaban de mí para mantenerme en el buen camino. Me obligaron a sentarme en una silla o ser juzgado bajo el UCMJ [Código de Justicia Militar] por desobedecer órdenes”, dice. “En cierto sentido, era mi prisión. Utilicé mi tiempo de servicio para aprender y reflexionar. Así que ahora tengo la llave de todo el asunto. Pero no sé qué hacer con él”.

Ahora asegura que el ejército de Estados Unidos es “peor que los nazis” porque “deberíamos saberlo mejor”.

Bryant afirma que él y su familia han sido amenazados por hablar en contra del programa de drones y que ha perdido amigos y ha sido separado de otros miembros de su familia por su denuncia.

En última instancia, quiere que el pueblo entienda el efecto deshumanizador del programa de drones. “Me gustaría que la gente supiera, más allá de su existencia, las consecuencias que tiene sobre nosotros como especie al darnos un poder tan destructivo. Cada vez que nos acercamos a esa línea, debemos ser conscientes del impacto que tiene sobre nosotros”, concluye.

(1) https://www.gq.com/news-politics/big-issues/201311/drone-uav-pilot-assassination
(2) https://rootsaction.org/news-a-views/1646-rootsactionorg-interviews-drone-whistleblower-brandon-bryant

Sicarios de la CIA siguen controlando una parte de los aparatos del gobierno irakí

Qais Jazali
En un programa de la televisión irakí, el dirigente del movimiento de resistencia Asaib Ahl Al-Haq, Qais Jazali, afirmó que el general iraní Soleimani le proporcionó documentos sobre la colaboración de algunos dirigentes irakíes con la CIA.

Jazali añadió que en los documentos aparece que uno de los dirigentes es el jefe de un organismo de seguridad clave del gobierno de Irak.

En Irak hay altos políticos y funcionarios que ejecutan el proyecto estadounidense-israelí para Oriente Medio. “Uno de los dirigentees de los tres poderes juega más de un papel. Tiene un grupo activo de medios de comunicación y ha facilitado la misión de los francotiradores para atacar a los manifestantes” en Bagdad, añadió.

Según Jazali los documentos muestran claramente que la persona fue reclutada por la CIA y ha tomado el control de una de las ramas del poder irakí desde finales de 2012, junto con otros cómplices.

En diciembre Jazali también advirtió que los servicios de espionaje israelíes y estadounidenses están detrás de los violentos ataques en Irak, que incluyen agresiones a manifestantes e incluso a la embajada estadounidense en Bagdad.

En la cadena de televisión qatarí Al Jazira, Jazali dijo que la CIA y el Mossad israelí han formado una red conjunta que dirige grupos violentos y utiliza empresas de seguridad para matar a los manifestantes irakíes.

“Estados Unidos busca empañar nuestra imagen acusándonos de complicidad en el asesinato de los manifestantes”, dijo. “¿Cómo podemos matar a nuestra propia gente cuando hemos perdido vidas en la lucha contra el Califato Islámico por su culpa?”, preguntó.

Más bien, añadió Jazali, fueron los grupos afiliados a Estados Unidos los que incendiaron “nuestras bases y asesinaron a nuestras fuerzas, pero no nos vengamos, ya que estos actos tenían por objeto llevar al país a una guerra civil y empañar la imagen de Hashd Al-Shaabi”.

“Tenemos información que indica que Estados Unidos están tratando de sembrar el caos en Irak a través de su aparato de inteligencia y saboteadores dentro del país y utilizando su embajada”, concluyó.

https://en.farsnews.ir/newstext.aspx?nn=13981117000323

El arsenal del imperialismo no es sólo la guerra sino el bloqueo, las sanciones, embargos, chantajes, presiones y amenazas

El bloqueo, las sanciones económicas, el embargo de activos y similares no son política económica sino instrumentos de guerra como los misiles y los submarinos.

La amenaza de su empleo también forma parte de la guerra y de las relaciones diplomáticas. A veces lo llaman chantaje y si se quiere suavizar un poco más, se puede calificar como “presión” o “coacción”.

En un bloqueo hay una potencia que bloquea y otra lo padece, es decir, que hay agresores y agredidos. El bloqueo no afecta sólo al país bloqueado sino a todos los que no se suman al mismo. Por lo tanto, el bloqueo se impone a todos los países del mundo.

La política de Erdogan, sobre todo en Oriente Medio, no se entiende sin el bloqueo impuesto a Irán por el imperialismo que, de rebote, es un bloqueo a Turquía.

Hace unos meses, para escenificar su servilismo hacia Estados Unidos, Erdogan dijo que no estaba de acuerdo con el bloqueo a Irán pero que no le quedaba más remedio que sumarse a él, por lo que suspendió la importanción de petróleo iraní.

A su vez, para recuperar terreno en Oriente Medio, Estados Unidos ha agarrado del pescuezo a Erdogan.

El lunes un tribunal de Estados Unidos acordó suspender un juicio contra el banco público turco HalkBank por no haber seguido las sanciones impuestas contra Irán. Pero las tornas políticas cambian y con ellas cambian los tribunales.

El senador demócrata Ron Wyden ha enviado una carta al Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, preguntándole si Trump había tratado de intervenir a favor de Halkbank, de Erdogan y del ministro de finanzas turco Berat Albayrak, que es yerno de Erdogan y está en la carrera para sucederle en la Presidencia de Turquía (*).

A los demócratas les ha sallido mal el juicio de destitución contra Trump por el caso de Ucrania y no cejan en su empeño.

El caso de HalkBank cuelga como la espada de Damocles sobre la cabeza de Erdogan. Washington manipula este tipo de asuntos como instrumentos de presión contra países extranjero y contra sus dirigentes.

(*) https://www.reuters.com/article/us-usa-turkey-halkbank/shares-of-turkeys-halkbank-surge-after-reprieve-in-us-court-idUSKBN1ZY0OY
https://www.fdd.org/analysis/2020/01/29/us-prosecutors-propose-massive-contempt-fine-for-sanctions-evading-turkish-bank/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies