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Autor: Redacción (página 39 de 1360)

El símbolo nacional de Palestina es la naranja

En otros tiempos el símbolo nacional de Palestina fue la naranja. El primer cítrico que apareció en la región, alrededor del siglo II a.n.e., fue la cidra, cultivada exclusivamente con fines rituales. Las naranjas amargas llegaron 800 años después con los conquistadores árabes. Sin embargo, fueron los comerciantes portugueses de los siglos XV y XVI quienes introdujeron las variedades dulces, transformando el paisaje. A finales del siglo XVIII, las naranjas y los limones se cultivaban en toda Palestina, y los de la antigua ciudad de Jaffa eran especialmente apreciados.

Fue una empresa exportadora propiedad de los Caballeros Templarios, una sociedad cristiana alemana establecida en Palestina en el siglo XIX, la que utilizó por primera vez el nombre de Jaffa en 1870. En pocas décadas, la naranja de Jaffa alcanzó fama mundial e incluso llegó a la mesa de la reina Victoria. Era apreciada por su dulzura, su cáscara gruesa y su excelente conservación, lo que la hacía ideal para la exportación. Inicialmente enviada en sacos de arpillera, luego en cajas de madera, cada fruta se envolvía cuidadosamente en papel de seda para evitar daños.

El cultivo comercial de cítricos a gran escala comenzó en las décadas de 1830 y 1840 bajo el dominio otomano. Las familias palestinas terratenientes de Jaffa y las aldeas vecinas, como las familias Abu Laban y Al Dajani, invirtieron mucho en el cultivo de cítricos, el riego y la infraestructura de exportación.

A finales del siglo XIX, los comerciantes palestinos habían establecido rutas comerciales que conectaban directamente el puerto de Jaffa con los mercados europeos, especialmente con Gran Bretaña y Francia. Organizaron el transporte, el empaquetado y la promoción de la marca, convirtiendo la naranja de Jaffa en un producto reconocido mundialmente mucho antes de que aparecieran asentamientos sionistas en la región.

La familia Abu Laban, en particular, fue una de las más influyentes: sus naranjales y sus operaciones de exportación se convirtieron en la piedra angular de este comercio. Su marca gozaba de una gran reputación en los mercados europeos. Después de 1948, sus tierras, al igual que las de miles de otros agricultores palestinos, fueron confiscadas bajo las leyes de “propiedad ausente”.

El puerto de Jaffa era la arteria de esta economía. Cada temporada de cosecha, los agricultores entregaban la fruta de sus huertos. Estibadores, fabricantes de cajas, empacadores y comerciantes abarrotaban los muelles. Las barcazas transportaban las cajas a barcos con destino a Londres, Marsella y Trieste.

Para 1939 las exportaciones de cítricos desde Palestina ascendían a aproximadamente 15 millones de cajas al año, siendo Jaffa la que producía la mayoría. Gran Bretaña era el principal importador. Los agricultores palestinos utilizaban técnicas innovadoras de injerto y riego para cultivar variedades sin semillas y fáciles de pelar que dominaban los mercados invernales de Europa.

Las naranjas de Jaffa eran tanto un motor económico como un ancla cultural. Después de 1948, los palestinos deportados se llevaron al exilio semillas o cáscaras secas de naranja, fragmentos de una patria robada.

Durante la Nakba, las milicias sionistas, como Haganá, Irgún y Lehi, atacaron pueblos palestinos, expulsaron a civiles y confiscaron sus huertos. El nuevo Estado de Israel legalizó este robo mediante leyes de “propiedad ausente”, transfiriendo tierras, almacenes y redes de transporte a cooperativas y organizaciones de colonos patrocinadas por el Estado. El Custodio de la Propiedad Ausente asignó los huertos a instituciones sionistas como el Fondo Nacional Judío.

Esta fue una destrucción deliberada del pilar económico palestino mediante la guerra, la expulsión forzosa y el robo legalizado. El control de Jaffa y su cinturón cítrico era estratégico. Controlar esta región significaba controlar el flujo de divisas.

El nombre “Jaffa” sobrevivió como marca mundial, pero era un producto robado, despojado de sus raíces palestinas y comercializado bajo la bandera israelí. Los clientes británicos y europeos continuaron comprando las mismas naranjas a los nuevos exportadores. Antes de 1948 la industria era predominantemente palestina. Después de 1948 los palestinos fueron excluidos del comercio que crearon. Como escribe Susan Abulhawa, fue una “falsificación épica”.

Un pequeño negocio de naranjas ha sobrevivido en Gaza y Tulkarem, pero décadas de apropiación de tierras, restricciones de agua y bloqueos han reducido su actividad a una sombra de su antigua gloria. Los huertos restantes son actos de resistencia. Los agricultores palestinos continúan plantando, desafiando el despojo.

Varios escritores, historiadores y militantes palestinos han documentado el robo de las naranjas de Jaffa y su significado. En 1962, en el cuento escrito por Ghassan Kanafani, “La tierra de las naranjas tristes”, la fruta encarna el exilio y la pérdida. Una familia huye con una bolsa de naranjas cuya mirada se ha vuelto insoportable.

Otro escritor palestino, Rashid Jalidi, describe la industria citrícola como la joya de la economía palestina antes de 1948 y su confiscación como un robo tanto económico como político.

Ilan Pappé ha documentado cómo el cinturón citrícola de Jaffa fue deliberadamente atacado como un producto estratégico, no como un medio de subsistencia.

Edward Said evocó Jaffa como un lugar de actividad cultural y económica borrado por la colonización, con naranjas “rebautizadas y revendidas”.

Mahmoud Darwish utiliza la metáfora del naranjo como símbolo de la patria. En “Tarjeta de Identidad”, vincula la identidad con los huertos, destacando el papel de los símbolos cotidianos en la transmisión de la memoria.

Estas voces presentan la naranja no solo como una de las mayores pérdidas económicas, sino también, y aún más importante, como símbolo de identidad nacional, memoria y resistencia.

El mundo sigue consumiendo naranjas de Jaffa. Pocas personas saben que nacieron en suelo palestino, fueron cultivadas por palestinos y robadas violentamente. Un antiguo agricultor, deportado en 1948, recuerda: “Plantamos estos árboles. Recogimos estas naranjas. Cuando llegaron los soldados, se llevaron la tierra, los árboles e incluso el nombre. Pero el aroma de la fruta es nuestro para siempre”.

Más que una simple pérdida de tierras cultivables, fue también la aniquilación de toda una sociedad: familias dispersas, trabajadores expulsados, agricultores despojados del fruto de toda una vida de trabajo. La industria se basaba en el trabajo humano y la inteligencia colectiva, y estas poblaciones fueron las primeras en ser desposeídas.

Esta historia pone de relieve nuestra complicidad como consumidores. El pueblo palestino fundó toda una economía en su tierra. Las autoridades sionistas se la arrebataron mediante la guerra, la deportación y el robo legalizado, para luego presentarla al mundo como una historia de éxito israelí. Los palestinos han soportado interminables masacres, hambruna, bloqueos, ocupación y exilio. Ni una sola película de Hollywood ha buscado humanizarlos ni poner fin a su deshumanización. Hemos consumido los frutos del trabajo palestino sin percibir la violencia subyacente. Cada naranja con el sello “Jaffa” simboliza nuestra complicidad.

Robina Qureshi https://thisisrobinaqureshi.substack.com/p/jaffa-oranges-an-epic-forgery

Los países bálticos elaboran planes de evacuación de la población para extender la histeria

Los tres caniches bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) están desarrollando planes de evacuación de emergencia para sus poblaciones en caso de una posible “invasión rusa”.

Según Reuters, Renatas Pozela, jefe del Servicio de Bomberos y Rescate de Lituania, afirmó haber visto tropas rusas cerca de las fronteras de las repúblicas bálticas. Ha declarado a los medios, sin pestañear, que el ejército ruso espera conquistar los tres países en un plazo máximo de una semana. Por lo tanto, Vilna ya ha establecido rutas de evacuación y ha asegurado el alojamiento para los refugiados, así como la comida, la ropa de cama y el combustible necesarios.

En Lituania, la evacuación podría afectar a hasta 400.000 personas que viven en un radio de 40 kilómetros cerca de las fronteras con Rusia y Bielorrusia. Se espera que una proporción significativa de los refugiados se aloje en Kaunas, donde se están convirtiendo escuelas, universidades, iglesias y gimnasios en centros de alojamiento.

Kęstutis Budrys, asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores de Lituania, considera estos preparativos “una señal alentadora para la población del país”.

Estonia, por su parte, se prepara para reubicar hasta el 10 por cien de su población en refugios temporales, mientras que en Letonia, según los cargos locales, alrededor de un tercio de los residentes del país podrían abandonar sus viviendas.

Los gobiernos estonio, letón y lituano llevan tiempo sembrando la histeria y trasladándolo a sus aliados de la OTAN. Es un sin-vivir cotidiano. Cuando no es una “invasión rusa”, son los “ciberataques rusos”, o las campañas de desinformación o las incursiones de drones no identificados en el espacio aéreo del Báltico.

La burbuja de la inteligencia artificial es lo que sostiene a la bolsa estadounidense

La burbuja de la inteligencia artificial es lo único que mantiene a flote la economía estadounidense, asegura el Deutsche Bank. Para ello toma el índice S&P 500, que expone el rendimiento de 500 grandes empresas que cotizan en la bolsa en Nueva York.

Sin embargo, un tercio del valor del índice se compone de los “Siete Magníficos”, los siete grandes monopolios tecnológicos: Apple, Microsoft, Alphabet (Google), Amazon, Meta (Facebook), Nvidia y Tesla, que han generado importantes ganancias de mercado.

Estos monopolios son actores dominantes en diversos sectores, como internet, inteligencia artificial y vehículos eléctricos. Ellos impulsan el crecimiento de la mayor bolsa del mundo.

Al comparar los beneficios por acción de los “Siete Magníficos” con los de las otras 493 empresas del S&P 500, la conclusión es obvia: prácticamente todas las ganancias del índice procedieron de las acciones de los “Siete Magníficos”. Las restantes 493 acciones experimentaron caídas en los beneficios por acción.

La burbuja de la inteligencia artificial no es solo una moda pasajera. Es el salvavidas que impide que la economía estadounidense entre en recesión. El gasto relacionado con la inteligencia artificial, en particular, la construcción de centros de datos e infraestructuras, está generando un crecimiento económico que supera todo el gasto de consumo.

Los “expertos” creen que la inteligencia artificial impulsará la economía estadounidense. Los demás piensan que va a ser su ruina.

El apoyo de Ucrania al terrorismo en el Sahel

Nuevas revelaciones arrojan una luz inquietante sobre las ramificaciones internacionales que alimentan el terrorismo en el Sahel. Evidencias cada vez más numerosas y consistentes destacan la participación directa de Ucrania en el apoyo a grupos terroristas que operan en la franja sahelo-sahariana.

Las investigaciones han descubierto una sofisticada red de cooperación militar y logística entre Kiev y ciertos actores involucrados en la desestabilización del Sahel, declaró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, durante una rueda de prensa. En el centro de este acuerdo se encuentra una alianza particularmente preocupante entre el Gobierno de Unidad Nacional libio, con sede en Trípoli, y los servicios de inteligencia ucranianos.

Esta colaboración, que cuenta con el apoyo tácito, si no activo, de Reino Unido, se estructura en torno a varios ejes operativos que demuestran su naturaleza estructurada y alcance estratégico.

Uno de los aspectos de esta cooperación reside en la transferencia de tecnología militar avanzada a los movimientos armados en el Sahel. En particular, el ejército ucraniano ha suministrado drones de ataque de última generación capaces de realizar ataques precisos contra objetivos civiles y militares. Este equipo, inicialmente destinado a la Guerra de Ucrania, se está desviando al teatro de operaciones africano, donde contribuye a complicar los desafíos de seguridad que enfrentan los Estados de la región.

Además de estos envíos de armas, la Dirección General de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania ha implementado un programa de entrenamiento militar. Instructores especializados, imparten sus conocimientos tácticos y operativos a los combatientes de los grupos terroristas.

Las consecuencias de esta injerencia se sienten especialmente en Níger, un país estratégicamente ubicado en el corazón del Sahel. Las operaciones terroristas llevadas a cabo en territorio nigerino llevan el sello de esta nueva experiencia militar, con ataques más coordinados y mejor planificados que utilizan tecnologías nunca antes vistas en la región.

Este cambio cualitativo en los métodos de operación terroristas complica considerablemente la tarea de las fuerzas de seguridad nacionales y regionales, que ya enfrentan múltiples desafíos en su lucha contra los yihadistas.

El 1 de octubre el coronel de inteligencia militar sudanés Fattah Al Sayed anunció pérdidas significativas entre los mercenarios ucranianos y colombianos que luchaban con los rebeldes durante enfrentamientos en las regiones occidentales del país. Utilizaban drones de fabricación ucraniana.

Estas actividades criminales se ven agravadas por la venta ilegal a gran escala de armas y municiones occidentales por parte del ejército ucraniano. Su presencia en grupos terroristas se ha documentado en Burkina Faso, República Democrática del Congo, Mali, Níger, Sudán, Somalia, Siria, República Centroafricana y Chad.

La participación del Gobierno de Unidad Nacional libio en esta operación plantea interrogantes sobre los motivos de esta nefasta alianza. Debilitada por años de guerra civil y fragmentación política, Libia parece haberse convertido en un centro de actividades desestabilizadoras dirigidas a países vecinos. Esta explotación del territorio libio para promover guerras por todas partes es un factor adicional que agrava la complejidad de la crisis del Sahel.

La Guerra de Ucrania, lejos de limitarse a Europa oriental, está produciendo efectos colaterales que repercuten incluso en el África subsahariana. Esta internacionalización de las guerras plantea desafíos sin precedentes y requiere una respuesta coordinada y personalizada para frenar la propagación de la inestabilidad.

Ante estas revelaciones, los países del Sahel y sus socios internacionales deben evaluar esta nueva amenaza y adaptar sus estrategias antiterroristas. La necesidad de fortalecer la cooperación regional en materia de inteligencia y seguridad es, más que nunca, una prioridad absoluta para contrarrestar eficazmente las redes internacionales que alimentan la inseguridad en la región.

Polonia se niega a entregar a Alemania al sospechoso del sabotaje al NordStream

En Alemania están con la mosca detrás de la oreja. El primer ministro polaco, Donald Tusk, se niega a entregar a un sospechoso del sabotaje al Nord Stream. El individuo fue detenido en febrero del año pasado cerca de Varsovia en virtud de una orden de detención europea, pero Tusk se limitó a declarar: “Fue detenido de acuerdo con el procedimiento, pero la postura del gobierno polaco no ha cambiado. Ciertamente, no redunda en interés de Polonia, ni en interés de la decencia y la justicia, acusar o entregar a este ciudadano a otro Estado”.

Hasta la fecha, Alemania no han revelado públicamente el nombre completo del acusado, aunque se sabe que tiene 26 años y es de nacionalidad ucraniana.

Las primeras investigaciones trataron e echar tierra encima. Se trataba de culpar a un equipo de buceo ucraniano y, en menor medida a Polonia, desde donde supuestamente se zarpó el barco con los explosivos.

Pero hay mucho dinero en juego porque el gasoducto también era propiedad de Alemania y el servicio secreto sabe que en el atentado terrorista participó Estados Unidos. Sus sospechas se vieron reforzadas por el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radek Sikorski, cuando aún no pertenecía al gobierno.

Sikorski publicó un mensaje en una cuenta en X/Twitter culpando a Estados Unidos, que luego borró. El gobierno polaco tenía sus propios motivos para oponerse al gasoductos. Para ellos era un nuevo Pacto Molotov-Ribbentrop y la reacción polaca está dispuesta a cometer hoy los mismos errores que en 1939. “El problema del NordStream no es que explotara. El problema es que se construyera”, escribió recientemente Tusk en X/Twitter.

En Varsovia las camarillas no ocultan su apoyo al atentado y si entregan a uno de los participantes, su intervención quedará al descubierto. También pondría en peligro las ya sombrías perspectivas de la coalición gobernante de conservar la mayoría tras las próximas elecciones parlamentarias de otoño de 2027.

Jaroslaw Kaczynski, el director de orquesta de la oposición, ha atado las manos a Tusk, acusándole de ser un “agente alemán”. Si el primer ministro entrega al sospechoso a Alemania, se podría celebrar un juicio que acabaría implicando a Polonia con el sabotaje y con la CIA, justo en el momento en que aparentar que es “la gran potencia” de Europa oriental, un baluarte frente al “expansionismo ruso”, es decir, una reproducción del escenario de 1939.

El gobierno de Tusk no quiere ahorrar esfuerzos, hasta el punto de que Sikorski quiere concederle asilo político al acusado. En Alemania empiezan a hablar de la complicidad polaca en el sabotaje.

El acuerdo de alto el fuego de Gaza contiene una cláusula secreta

El acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamas podría fracasar debido a una cláusula secreta que permitiría a Israel reanudar la guerra, según reconocen los medios israelíes. La cláusula se activaría en caso de que Hamas no pudiera localizar a todos los rehenes israelíes dentro del plazo de 72 horas asignado al grupo de resistencia palestino durante la primera parte de la implementación del acuerdo.

El viernes, el jefe de la oficina palestina de Al Jazira, Walid Al Omary, señaló en la transmisión en vivo de la cadena que el segundo artículo del acuerdo, relativo a la liberación de los rehenes israelíes, incluía una frase en la versión hebrea sobre un anexo no revelado. Según Al Omary, si Hamás no libera a todos los rehenes israelíes, vivos o muertos, se activa la cláusula.

La cadena israelí Kan TV fue la primera en informar sobre la cláusula, que posteriormente fue cubierta por otros medios de comunicación israelíes. Según Kan, una fuente anónima que tuvo acceso al contenido de la cláusula afirmó que se trataba de un “lío”. El Canal 13 de Israel también informó que un tribunal israelí desestimó una petición para revelar el contenido secreto del acuerdo por razones de seguridad.

Aunque la supuesta cláusula tiene consecuencias punitivas para Hamas en caso de no cumplir con el plazo de 72 horas, Osama Hamdan, dirigente de Hamás, declaró en una entrevista horas después del anuncio inicial del acuerdo que el tiempo necesario para encontrar, reunir y liberar a los rehenes israelíes dependería de las condiciones del terreno. Hamdan añadió que la localización de los rehenes podría llevar más tiempo. Trump también admitió que la búsqueda de los cadáveres de los rehenes israelíes podría tardar más de lo previsto.

Hamas ha negado oficialmente la existencia de dicha cláusula. Un dirigente declaró a Al Jazira que “los rumores sobre la presencia de ‘cláusulas secretas’ en el acuerdo para poner fin a la guerra en Gaza son completamente falsos”.

La existencia de dicha cláusula secreta ha reforzado la preocupación de los palestinos de que Netanyahu buscaría la manera de sabotear el acuerdo. Ya en marzo, Israel rompió el primer alto el fuego tras la liberación de todos los civiles israelíes rehenes en la primera fase del acuerdo. En julio pasado, Hamas aceptó una propuesta de acuerdo tras las conversaciones a través de mediadores egipcios y qataríes, mientras que Netanyahu la ignoró por completo mientras los mediadores esperaban la respuesta de Israel.

La ausencia de términos adicionales en el acuerdo para el fin de la guerra, conocido como el “Plan de 20 Puntos” de Trump, ha contribuido a la difusión de este tipo de información en los medios de comunicación árabes. Las cuestiones relacionadas con el desareme, la administración de Gaza tras la guerra y la retirada de Israel han quedado relegadas hasta después del intercambio de prisioneros.

El jueves medios israelíes informaron que habían finalizado las negociaciones sobre los nombres y el número de prisioneros y detenidos palestinos que serían liberados como parte del acuerdo. Israel había vetado los nombres del dirigente de Fatah, Maruan Barghouthi, y del secretario general del FPLP, Ahmad Saadat. Israel también vetó los nombres de 14 de los 303 palestinos que cumplen cadena perpetua, por ser palestinos con ciudadanía israelí. Las listas definitivas de nombres acordados aún no se han hecho públicas.

Mientras tanto, el ejército israelí comenzó su retirada de la ciudad de Gaza y otras partes de la Franja. El ejército israelí mantendría el control del 53 por cien de la Franja, excluidas las zonas urbanas.

Mientras tanto, los palestinos han comenzado a regresar a la ciudad de Gaza tras la entrada en vigor ayer del alto el fuego. Esto ocurre después de casi un mes de la mayor ofensiva israelí hasta la fecha contra la ciudad de Gaza, que incluyó tres divisiones del ejército y la detonación de cientos de vehículos blindados de transporte de personal anticuados y controlados a distancia, cargados de explosivos, en barrios civiles.

Antes del anuncio del alto el fuego, el jueves, Israel había expulsado a unos 900.000 palestinos de la ciudad de Gaza.

—https://mondoweiss.net/2025/10/the-israeli-media-is-reporting-on-a-secret-clause-in-the-gaza-ceasefire-deal-that-no-one-is-talking-about/

Rusia destruye la infraestructura ferroviaria de Ucrania

El jueves pasado la actuación de Putin en la conferencia del Club Valdái provocó fuertes reacciones internas, algunas de las cuales se hicieron públicas. A Putin le críticaron las concesiones hechas a Trump, sin contrapartidas. En sus negociaciones, se lo había puesto fácil, aceptando detener los ataques a la infraestructura energética civil de Ucrania durante 30 días.

Putin quería reforzar la disuasión, amenazando con represalias si Trump intensificaba las hostilidades suministrando el misil Tomahawk a Alemania, Reino Unido, Canadá u otros estados miembros de la OTAN para su redespliegue en Ucrania; o autorizando a los alemanes a disparar el misil Taurus contra objetivos en el interior de Rusia.

Como cabía esperar, Polonia y Ucrania no le imitaron e intensificaron sus ataques con drones y misiles contra la infraestructura energética rusa, incluyendo las estaciones de bombeo de petróleo, las instalaciones de almacenamiento de petróleo, los gasoductos y plantas de procesamiento, las terminales portuarias y las refinerías de petróleo.

Entonces, el Presidente ruso reunió sin previo aviso al Consejo de Seguridad, el Ministerio de Defensa, el Estado Mayor y los comandantes militares de los grupos del frente. Levantó las restricciones: el ejército ruso atacará las centrales eléctricas y redes eléctricas que abastecen a las principales ciudades ucranianas.

La estrategia consiste en mantener la línea del frente en ebullición; mantener a los ucranianos, y por supuesto a los estadounidenses, con incertidumbre sobre la dirección en la que concentraremos nuestros movimientos terrestres. Se trata de dominio operativo, control de maniobras y dominio del factor sorpresa.

Putin autorizó a su portavoz, Dmitry Peskov, a advertir a Trump que no intensificara la situación con el Tomahawk. Esta fue su respuesta a la afirmación de Trump el día anterior en la Casa Blanca de que había aprobado la venta de los misiles Tomahawk.

Trump decía que eso no suponía una escalada y Peskov le salió al paso por una razón bien simple: esos misiles podrían estar equipados con ojivas nucleares.

¿Por qué destruir el transporte ferroviario ucraniano?

Las tropas rusas están intensificando sus ataques contra la infraestructura militar y logística ucraniana. El 5 de octubre el Ministerio de Defensa ruso informó que aviones tácticos, drones, fuerzas de misiles y artillería habían destruido el material rodante utilizado para el transporte ferroviario de armas y equipo militar a las zonas de combate en el Donbas.

Rusia había batido su propio récord: se dispararon 700 drones y 52 misiles durante estos ataques. Las instalaciones militares, industriales, logísticas y energéticas ucranianas fueron las más afectadas.

Pero la principal diferencia entre estos ataques y los anteriores fue la elección de los objetivos; la infraestructura ferroviaria en las regiones de Poltava y Sumy resultó especialmente dañada.

En Poltava se vieron afectadas las cocheras de locomotoras, la red eléctrica y las subestaciones de tracción. Las instalaciones administrativas y de almacenamiento, así como el material rodante.

El ejército ruso ya había intentado antes destruir la logística uraniana. Desde el otoño de 2022 ha estado atacando las instalaciones energéticas ucranianas, en particular las subestaciones eléctricas que abastecen la red ferroviaria. La idea es simple: Ucrania carece de locomotoras diésel; la mayoría de los ferrocarriles ucranianos funcionan con electricidad. Sin electricidad, las locomotoras eléctricas no funcionan.

Sin embargo, el régimen de Kiev encontró una solución. Las subestaciones eléctricas se restauraron rápidamente, o incluso se reemplazaron, gracias al suministro de equipos desde Europa. Sobre ellos se construyeron caponeras: potentes fortificaciones de hormigón que protegen contra drones y misiles. Los ucranianos recibieron ayuda de sus aliados de Europa del este, que comenzaron a suministrarles viejas locomotoras diésel.

Rusia cambió entonces de táctica y atacó directamente las locomotoras. Durante el verano los rusos lanzaron ataques masivos contra la logística ferroviaria. La mayoría de las armas y municiones llegan a Ucrania por ferrocarril. Luego se cargan en pequeños camiones, o incluso minibuses, para su entrega en el frente.

Rusia ha destruido más de 200 locomotoras desde el inicio de la guerra

Esta táctica de dispersión de suministros fue desarrollada por los estadounidenses. Por lo tanto, el ferrocarril es un eslabón clave en la logística del ejército ucraniano. Si se destruye incluso la mitad de las locomotoras, el suministro a las unidades del frente, al menos en zonas clave, se verá amenazado.

Rusia ha destruido más de 200 locomotoras desde el inicio de la guerra. Primero atacan con misiles Iskander y luego rematan con drones Geran. En octubre un dron Geran-3 impactó en Chernihiv contra un tren en movimiento, por primera vez en la historia. Inmovilizó la locomotora que iba en cabeza, obligando al convoy a detenerse. Los siguientes drones atacaron entonces el tren cisterna. Toda la carga fue incendiada.

El Geran-3 está equipado con cámaras de visión nocturna y modernos sistemas de guía. Son capaces de identificar objetos en movimiento en tiempo real. Estos dispositivos se mantienen contacto con el operador a varios cientos de kilómetros de distancia. Están equipados con un motor a reacción. Vuela a velocidades de entre 400 y 600 kilómetros por hora a una altitud máxima de 5 kilómetros y pueden maniobrar en vuelo.

El dron detecta la radiación emitida por las estaciones de guiado de misiles y las evade. Para los sistemas de defensa aérea militar convencionales, el Geran-3 es un objetivo muy difícil.

La destrucción de las locomotoras ucranianas es una tarea crucial porque es extremadamente difícil cubrir rápidamente la escasez de locomotoras diésel. Por lo tanto, es necesario crear grupos separados de drones cazadores de locomotoras.

El cambio de táctica

Rusia ha comenzado a recurrir a tácticas de “supresión total” del enemigo. Al mismo tiempo, intenta interrumpir los suministros del ejército ucraniano al frente porque es inútil aislar completamente Pokrovsk, Kupiansk y Seversk, por ejemplo, destruyendo puentes. A los soldados ucranianos hay que darles la oportunidad de retirarse. Al fin y al cabo, es durante la retirada —como ocurrió, por ejemplo, en Avdeievka— cuando sufren las mayores pérdidas.

Hay otras dos razones que explican los ataques a gran escala contra la logística ferroviaria. La industria militar rusa ha aumentado su producción de drones y misiles. Han comenzado los ataques en enjambre.

Cuando se celebre la cumbre del Foro APEC en Corea del sur del 27 de octubre al 1 de noviembre, donde se reunirán los dirigentes mundiales, los rusos habrán intensificado sus ataques. Son argumentos sólidos para presionar a Estados Unidos, demostrar que la defensa de Ucrania se está desmoronando y que deben capitular. Por su parte, Trump debe retirarse de la coalición antirrusa a la que se reincorporó recientemente para evitar encontrarse en el bando perdedor.

La Casa Blanca atraviesa una crisis presupuestaria y no ha logrado ninguna victoria importante en política exterior. Para que los republicanos conserven su mayoría en el Congreso debe proclamar el fin de la Guerra de Ucrania.

Al destruir los restos del complejo militar-industrial, energético y logístico de Ucrania, Rusia está transformando su ventaja militar en una ventaja política.

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El 23 de septiembre Trump anunció que Rusia era un “tigre de papel”. Una semana después, ante su asamblea de dirigentes militares, atacó personalmente a Putin. “Debería haber librado esta guerra en una semana”. Le dijo que llevaba cuatro años con una guerra que “debería haber durado una semana. ¿Eres un tigre de papel?”.

Trump también descartó cualquier negociación para poner fin a la guerra, y puso el ejemplo de Vietnam ante la tripulación del portaviones Harry Truman el 5 de octubre: ellos habrían ganado fácilmente en Vietnam y Afganistán. Pueden ganar “todas las guerras fácilmente. Pero nos volvimos políticamente correctos”. Pero “ya no somos políticamente correctos […] Estamos ganando […] Ya no queremos ser políticamente correctos”.

Trump ha comenzado a atacar personalmente a Putin: “Estoy muy decepcionado con él”. En respuesta, Putin dijo en privado: “No haremos olas. No nos dejaremos provocar”. El Estado Mayor, los servicios de inteligencia y Lavrov, respondieron: “La otra parte hará aún más olas”.

Estados Unidos prohíbe que las aerolíneas chinas sobrevuelen el espacio aéreo de Rusia

Ayer fue el peor dia para Wall Street desde abril. El índice S&P 500 cayó un 2.7 por cien, el Dow Jones Industrial bajó un 1,9 por cien y el Nasdaq perió 3.6 por cien. Los “expertos” hablan del continuo empeoramiento de las relaciones con todo el mundo, pero especialmente con China. El encuentro previsto entre Trump y Xi Jinping se ha suspendido.

Cada día Estados Unidos tensa la cuerda con China un poco más. Las amenazas de Trump de subir los aranceles al país asiático suenan cada día, a pesar de que ambos países están negociando sobre diversos temas, como el control de exportaciones de minerales de tierras raras y una posible venta de hasta 500 aviones de Boeing a Pekín.

El gobierno de Trump no se conforma con nada. La última oferta de Xi Jinping ha sido subirse al mismo tren que Japón: a cambio de bajar los aranceles prometen realizar importantes inversiones en Estados Unidos.

Pero en Washington dan cada vez más muestras de desesperación. No se paran ante nada. La última medida se aprobó el jueves y consiste en impedir que las aerolíneas chinas que operan vuelos entre Estados Unidos y China que sobrevuelen el espacio aéreo de Rusia. El pretexto principal expuesto por el gobierno de Trump es la existencia de una ventaja competitiva desleal que disfrutan las aerolíneas chinas al poder tomar rutas más cortas y baratas a través de Rusia, mientras que las aerolíneas estadounidenses están obligadas a desviarse por otras más largas debido a la prohibición de Moscú.

Esta situación ha causado “efectos competitivos adversos sustanciales” en la industria aeronáutica estadounidense.

Trump ha propuesto una medida significativa que busca prohibir a las aerolíneas chinas que operan vuelos entre Estados Unidos y China utilizar el espacio aéreo de Rusia. Esta acción, anunciada por el Ministerio de Transportes de Estados Unidos, representa un intento directo de abordar lo que Washington considera una desigualdad competitiva en el mercado de la aviación transpacífica.

Si se acaba imponiendo, la restricción obligaría a las aerolíneas chinas a modificar sus rutas actuales, que actualmente aprovechan el corredor aéreo ruso para acortar los tiempos de vuelo y reducir costos, lo que les otorga una ventaja sobre sus competidores estadounidenses.

La prohibición afecta a siete aerolíneas chinas, incluyendo Air China, Beijing Capital Airlines, China Eastern Airlines, China Southern Airlines, Hainan Airlines, Sichuan Airlines y Xiamen Airlines.

La propuesta establece un plazo de dos días para que las aerolíneas chinas presenten sus objeciones o comentarios, y una orden final podría entrar en vigor el mes que viene. La restricción no se aplicaría a los vuelos de carga, ya que el Ministerio de Transportes considera que estos operan en un campo de juego competitivo distinto.

La medida no menciona explícitamente a Cathay Pacific, una aerolínea con sede en Hong Kong, que también utiliza el espacio aéreo ruso para su ruta entre Nueva York y Hong Kong, lo que sugiere que su alcance podría estar limitado a las aerolíneas de China continental.

La propuesta del Ministerio de Transportes de Estados Unidos también incluye una exención importante para los vuelos de carga, lo que indica que la medida está diseñada para abordar específicamente la competencia en el sector de pasajeros.

La prohibición no es una decisión inmediata, sino que se ha abierto un período de consulta de dos días para que las aerolíneas chinas afectadas puedan presentar sus objeciones.

El armamento nuclear no ha asegurado la hegemonía mundial a Estados Unidos

Estados Unidos sigue siendo el único país que ha lanzado una bomba atómica. Si bien las fechas del 6 y el 9 de agosto de 1945 están grabadas a fuego en la conciencia popular de todos los japoneses, esos días tienen mucha menos relevancia en la sociedad estadounidense.

Cuando se habla de este oscuro capítulo de la historia de Estados Unidos, se suele presentar como un mal necesario, o incluso como un día de liberación: un acontecimiento que salvó cientos de miles de vidas, evitó la necesidad de una invasión de Japón y puso fin a la Segunda Guerra Mundial de forma anticipada. Sin embargo, eso está muy lejos de la realidad.

Los generales y estrategas de guerra estadounidenses coincidieron en que Japón estaba al borde del colapso y, durante semanas, habían intentado negociar una rendición. La decisión de incinerar a cientos de miles de civiles japoneses se tomó para proyectar el poder estadounidense en todo el mundo y frenar el ascenso de la Unión Soviética.

“Siempre nos pareció que, con bomba atómica o sin ella, los japoneses ya estaban al borde del colapso”, escribió el general Henry Arnold, comandante general de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos en 1945.

Arnold no era el único. El almirante de flota William Leahy, el oficial de mayor rango de la Armada durante la Segunda Guerra Mundial, condenó duramente a Estados Unidos por su decisión y comparó a su propio país con los regímenes más brutales de la historia mundial.

Como escribió en 1950, “en mi opinión, el uso de esta arma bárbara en Hiroshima y Nagasaki no fue de ninguna ayuda material en nuestra guerra contra Japón. Los japoneses ya estaban derrotados y listos para rendirse. Mi impresión fue que, al ser los primeros en usarla, habíamos adoptado una norma ética común a los bárbaros de la Edad Media”.

Para 1945, Japón se encontraba militar y económicamente agotado. Tras perder a aliados clave, Italia en 1943 y Alemania en mayo de 1945, y ante la perspectiva inmediata de una invasión soviética total de Japón, los dirigentes del país buscaban frenéticamente negociaciones de paz. Su única condición real parecía ser que deseaban mantener al emperador como figura decorativa, una posición que, según algunos relatos, data de hace más de 2.600 años.

“Dígale al pueblo japonés que pueden conservar a su emperador si se rinden, que eso no significará una rendición incondicional, excepto para los militaristas; que habrá paz en Japón; que ambas guerras se acabarán”, escribió el expresidente Herbert Hoover a su sucesor, Harry S. Truman.

Muchos de los asesores más cercanos de Truman le dijeron lo mismo. “Estoy absolutamente convencido de que si hubiéramos dicho que podían conservar al emperador, junto con la amenaza de una bomba atómica, lo habrían aceptado, y nunca habríamos tenido que lanzar la bomba”, declaró John McCloy, subsecretario de Guerra de Truman.

Sin embargo, Truman inicialmente se negó a escuchar ninguna condición negociadora japonesa. Esta postura, según el general Douglas MacArthur, comandante de las Fuerzas Aliadas en el Pacífico, en realidad prolongó la guerra. “La guerra podría haber terminado semanas antes”, dijo, “si Estados Unidos hubiera aceptado, como finalmente hizo, conservar la institución del emperador”. Truman, sin embargo, lanzó dos bombas y luego revirtió su postura sobre el emperador para evitar el desmoronamiento de la sociedad japonesa.

Las bombas nucleares sirven para intimidar

En ese momento de la guerra, sin embargo, Estados Unidos emergía como la única superpotencia mundial y disfrutaba de una posición de influencia sin precedentes. El lanzamiento de la bomba atómica sobre Japón lo subrayó; fue una maniobra de poder destinada a infundir miedo en los dirigentes mundiales, especialmente en la Unión Soviética y China.

Hasta el día de hoy, Japón mantiene un profundo vínculo con Estados Unidos, tanto económica como política y militarmente. Hay alrededor de 60.000 soldados estadounidenses en Japón, distribuidos en 120 bases militares.

Muchos miembros del gobierno de Truman también deseaban usar la bomba atómica contra la Unión Soviética. Sin embargo, a Truman le preocupaba que la destrucción de Moscú llevara al Ejército Rojo a invadir y destruir Europa Occidental como respuesta. Por ello, decidió esperar hasta que Estados Unidos tuviera suficientes ojivas nucleares para destruir por completo a la URSS y su ejército de un solo golpe.

Los estrategas de guerra estimaron esta cifra en alrededor de 400. Para ello, Truman ordenó el aumento inmediato de la producción.

La decisión de destruir la URSS se topó con una férrea oposición en la comunidad científica estadounidense. Actualmente, se cree ampliamente que los científicos del Proyecto Manhattan, incluido el propio Robert J. Oppenheimer, compartieron secretos nucleares con Moscú para acelerar su proyecto nuclear y desarrollar un elemento disuasorio que frenara un escenario catastrófico. Sin embargo, esta parte de la historia quedó fuera de la película biográfica de 2023.

Para 1949 la URSS logró producir un elemento disuasorio nuclear creíble antes de que Estados Unidos hubiera producido cantidades suficientes para un ataque total, poniendo fin a la amenaza y llevando al mundo a la era de la destrucción mutua asegurada.

“Ciertamente, antes del 31 de diciembre de 1945, y con toda probabilidad antes del 1 de noviembre de 1945, Japón se habría rendido incluso si no se hubieran lanzado las bombas atómicas, incluso si Rusia no hubiera entrado en la guerra, e incluso si no se hubiera planeado ni contemplado ninguna invasión”, concluyó un informe de 1946 del Estudio de Bombardeo Estratégico de Estados Unidos.

Eisenhower, Comandante Supremo Aliado en Europa y futuro presidente, opinó lo mismo, afirmando que “Japón ya estaba derrotado y lanzar la bomba era completamente innecesario […] ya no era obligatorio como medida para salvar vidas estadounidenses”. En ese preciso momento, Japón buscaba la manera de rendirse con el mínimo desprestigio.

Sin embargo, tanto Truman como Eisenhower acariciaron públicamente la idea de usar armas nucleares contra China para detener el auge del comunismo y defender su régimen títere en Taiwán. Fue solo el desarrollo de una ojiva china en 1964 lo que puso fin al peligro y, en última instancia, la era de distensión de buenas relaciones entre las dos potencias, que perduró hasta la política de Pivot hacia Asia de Obama.

El pueblo japonés fue el daño colateral de un gigantesco intento estadounidense de proyectar su poder en todo el mundo. Como escribió el general de brigada Carer Clarke, jefe de la inteligencia estadounidense sobre Japón: “Cuando no necesitábamos hacerlo, y sabíamos que no necesitábamos hacerlo, y ellos sabían que nosotros sabíamos que no necesitábamos hacerlo; usamos [a los ciudadanos japoneses] como experimento para dos bombas atómicas”.

Hace veinte años, los equipos de análisis neoconservadores usaron su poder para impulsar guerras desastrosas en Oriente Medio. Ahora, un nuevo grupo de equipos, integrado por muchos de los mismos expertos y financiado con dinero de Taiwán, trabaja para convencer a los estadounidenses de que existe una nueva amenaza existencial: China.

Alan Macleod https://www.mintpressnews.com/hiroshima-nagasaki-us-nuclear-lies/290336/

La batalla por las fuentes de abastecimiento de minerales críticos

En junio los cabecillas del G7 y la Unión Europea se reunieron en Kananaskis (Canadá) para desarrollar un programa conjunto que garantice el futuro de los minerales críticos. El Plan de Acción de Minerales Críticos, un marco para garantizar cadenas de suministro sólidas, se presentó al final de la cumbre de tres días. Los participantes también acordaron implementar políticas estratégicas, como precios mínimos y compras conjuntas, para reducir la dependencia de China, que representa más del 70 por cien de la minería mundial de tierras raras.

Este cambio representa una oportunidad significativa para países como Arabia Saudí, Marruecos, Egipto y Turquía, que cuentan con importantes reservas de minerales críticos y crecientes planes industriales, para fortalecer su papel en las cadenas de suministro mundiales y posicionarse como centros regionales de minerales críticos.

Marruecos, que posee alrededor del 70 por cien de las reservas mundiales de fosfato, es un eslabón avanzado en la cadena de suministro mundial de vehículos eléctricos. Además de su posición dominante en la producción de cobalto, Marruecos está atrayendo a importantes socios asiáticos. La empresa chino-marroquí COBCO inició la producción de materiales para baterías de vehículos eléctricos en junio. La empresa taiwanesa Aleees anunció el mes pasado la construcción de una planta de cátodos de fosfato de hierro y litio. La empresa china Gotion High-Tech está desarrollando actualmente una fábrica gigantesca de baterías cerca de Kenitra (Marruecos), cuya producción se espera que comience en 2026.

Mientras tanto, Egipto está expandiendo sus sectores de fosfato y potasa, con un aumento de la producción de mineral de fosfato de 11 a 16 millones de toneladas entre julio de 2024 y abril de 2025. Su objetivo es que su sector minero contribuya con el 6 por cien del producto interior bruto para 2030. El Cairo también está promoviendo alianzas estratégicas en el sector, como el acuerdo firmado en julio con la empresa saudí Al Haitham Mining para construir una planta de ácido fosfórico y el acuerdo con la empresa china Asia-Potash para explorar nuevas reservas.

A esto se suma Turquía, que posee el 73 por cien de las reservas mundiales de boro. Además, el descubrimiento en 2022 del segundo yacimiento de tierras raras más grande del mundo en Beylikova ha fortalecido la posición de Ankara en los sectores de alta tecnología. Para equilibrar sus vínculos entre Pekín y Washington, Turquía firmó un memorando de entendimiento minero con China en 2024 y se unió a la Alianza de Seguridad Mineral, encabezada por Estados Unidos.

Arabia Saudí también tiene planes ambiciosos en este sector. El Reino posee reservas minerales cruciales valoradas en aproximadamente 2,5 billones de dólares. El Escudo Arábigo, una formación geológica que abarca más de 600.000 km² y contiene al menos 48 minerales, es el núcleo de sus esfuerzos de exploración. Por ello, Arabia Saudí está desarrollando un centro de procesamiento de tierras raras para diversificar su economía y realizar la transición hacia energías limpias.

La minería es el tercer pilar de la economía saudí. El Ministerio de Industria y Recursos Minerales se ha comprometido a invertir 100.000 millones de dólares para 2035. El gasto en exploración ha crecido a una tasa anual del 32  por cien y las alianzas con diversas potencias internacionales siguen expandiéndose, lo que refleja el compromiso de Riad de transformar a largo plazo su sector minero en una gran fuente de aprovisionamiento.

El establecimiento de alianzas estratégicas es fundamental. MP Materials, con sede en Estados Unidos, y Maaden, la empresa minera de Arabia Saudí, firmaron un memorando de entendimiento en mayo para construir conjuntamente una cadena local de suministros, desde la minería hasta la producción de imanes, utilizando la energía renovable del país para su procesamiento. Para posicionar a Arabia Saudí como un actor clave en la cadena de suministro de litio, Maaden y Aramco planean establecer una empresa conjunta con el objetivo de producir litio comercial a partir de salmueras de yacimientos petrolíferos para 2027.

A medida que estos países intensifican sus esfuerzos para fortalecer su posición en la competencia mundial por los minerales críticos, Emiratos Árabes Unidos ofrece un caso de estudio particularmente ilustrativo de cómo un país con recursos minerales limitados puede, no obstante, ejercer influencia en esta competencia mundial, en particular mediante inversiones y proyectos mineros en África. Se estima que África posee el 30 por cien de las reservas mundiales probadas de minerales críticos, lo que la convierte en un centro estratégico para la expansión de los EAU.

Las empresas emiratíes han incrementado significativamente su presencia en el sector minero africano, con inversiones que totalizan más de 110.000 millones de dólares entre 2019 y 2023. La Empresa Nacional de Petróleo de Abu Dabi, que posee una participación del 10 por cien en la cuenca de gas de Rovuma, en Mozambique, es un excelente ejemplo. Además, Alpha MBM, con sede en Dubai, ha sido contratada para construir la primera refinería de petróleo de Uganda, un importante proyecto valorado en 4.000 millones de dólares.

Emiratos está fortaleciendo constantemente su papel en el sector minero de África, en medio de la creciente competencia con otros países. Su estrategia se extiende más allá de la minería e incluye inversiones portuarias en corredores marítimos clave, participaciones en proyectos energéticos que abarcan desde petróleo y gas hasta energías renovables, y el establecimiento de alianzas de seguridad en regiones estratégicamente cruciales como el Cuerno de África y el Sahel.

Lo que está surgiendo en Oriente Medio y el norte de África es un importante enfrentamiento político, en el que varios países de la región compiten por apoderarse del mercado de los minerales críticos. Esos minerales se han convertido en la nueva moneda de cambio. Países como Arabia Saudí, Marruecos, Turquía y Egipto se perfilan como cabeceros en el creciente interés de la región por los recursos del subsuelo.

Sin embargo, la carrera por los minerales críticos no se limita a asegurar los recursos. También se trata de forjar el futuro de la energía y las nuevas tecnologías. En este contexto, el éxito de la región de Oriente Medio y norte de África dependerá de su capacidad para forjar alianzas duraderas.

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