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Autor: Redacción (página 1345 de 1364)

La OTAN bombardeó Afganistán con armas de uranio radiactivo

La OTAN bombardeó Afganistán con uranio empobrecido y como consecuencias de ello se han vertido más de 1.000 toneladas de óxido de uranio radiactivo que tendrá efectos desastrosos a largo plazo sobre la población y el medio ambiente. El uranio aumentará de forma exponencial el número víctimas por cáncer entre la población.

Como consecuencia de los bombardeos hay zonas enteras que se han tornado inhabitables. En esas regiones la población comienza a padecer terribles enfermedades, sobre todo cáncer y deformaciones genéticas.

El uranio es un metal pesado, piróforo, es decir que quema al impactar. El uranio empobrecido es tóxico radiológicamente y su explosión genera una nube de micropartículas que pueden ser ingeridas por inhalación o por su entrada en la cadena trófica, contaminando radiactivamente el cuerpo desde su interior.

Las ojivas de las bombas no están fabricadas con uranio empobrecido en estado puro sino procedente de residuos nucleares que, a su vez, están previamente contaminados con elementos altamente tóxicos como U235, U238 o incluso plutonio. Así hay que hablar no sólo de uranio empobrecido sino de uranio sucio, mucho más contaminante.

Si en Kosovo se comenzaron a probar prototipos, en Afganistán se han lanzado más de 6.000 bombas guiadas, lo que lleva a una estimación de que se han lanzado más de 1.000 toneladas de uranio, empobrecido o no.

A diferencia de la guerra del Golfo o de Kosovo, en Afganistán no han sido los proyectiles antitanques los más utilizados. El protagonismo ha correspondido a los bombardeos masivos con misiles y bombas guiadas dirigidos a destruir fortines, instalaciones y refugios subterráneos.

Las bombas antitanques lanzadas en Kosovo pesaban unos 5 kilos mientras que las bombas guiadas usadas en Afganistán van desde una tonelada hasta las 10 toneladas, llevando, respectivamente, una ojiva de uranio empobrecido potencial de 500, 1.500 kilos y 5 toneladas.

En Kosovo, la OTAN obstaculizó las investigaciones sobre los proyectiles de uranio empobrecido. En Afganistán no se reconoce su empleo y en consecuencia no se está realizando ninguna vigilancia médica ni medioambiental sobre contaminación por uranio en las áreas de potencial contaminación por uranio, ni un seguimiento del estado de salud de las poblaciones expuestas a estas armas, y por tanto no hay ningún tipo de ayuda médica y protección medioambiental para todas las comunidades civiles en riesgo.

Las bombas y proyectiles de uranio son bombas radiactivas, armas con efectos indiscriminados prohibidas por la Convención de Ginebra, por lo que la intervención del imperialismo en el país es doblemente ilegal. La invasión de Afganistán por la OTAN no fue autorizada por la ONU. En septiembre 2001, tras los atentados contra las Torres Gemelas, el Consejo de seguridad ni siquiera mencionó a Afganistán, ni autorizó atacar al país. La ocupación se pretendió aprobar retroactivamente el 20 diciembre de aquel año (resolución 1.386 del Consejo de Seguridad) con la creación de la llamada Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, una decisión que se justificó por el apoyo de “las autoridades afganas”. Lo que la farsa de la ONU no aclara es que eso que llama “autoridades afganas” es el gobierno impuesto por la propia invasión.

Así funciona la ONU: primero invaden el país, luego derrocan al gobierno e imponen uno nuevo que, a su vez, justifica la invasión y el derrocamiento del anterior. A eso le llaman “legalidad” e intervención por razones humanitarias para contar con la coartada de las ONG.

Pues bien, España ha participó tanto en la farsa como en el crimen, para lo cual inventó la consabida patraña de los telediarios, el niño afgano Ali Basur que padecía un linfoma diagnosticado, quien fue trasladado a Madrid para su curación. Era una invasión por razones de salud que ha creado un serio problema de salud para millones de personas de consecuencias incalculadas.

Fue el gobierno del PSOE, Zapatero, el responsable de aquella decisión, para lo cual se negaban a calificar a la intervención en Afganistán como “guerra”. Ellos eran los del “no a la guerra”. Iban a Afganistán a matar por razones humanitarias. El “no a la guerra” del PSOE era una reedición del no a la OTAN de 1982.

Internet es un nido de espías

El domingo la multinacional americana de informática Symantec anunció el descubrimiento de “Regin”, un nuevo programa furtivo de espionaje que estaba operativo desde 2008. Su complejidad técnica indica que ha sido creado por los servicios de información de algún Estado.

El programa “Regin”, un troyano extremadamente sofisticado, obtenía información procedente de varios países de manera discreta. Los equipos de Symantec han detectado brechas de seguridad en 10 países, en primer lugar Rusia y después Arabia saudí.

Por orden de importancia, los demás países afectados son México, Irlanda, India, Afganistán, Irán, Bélgica, Austria y Pakistán.

A diferencia de otro programa de espionaje, Stuxnet, que tenía como objetivo las centrales de enriquecimiento de uranio de Irán, el objetivo de “Regin” no era sabotear una planta industrial sino la obtención de datos.

Su compejidad indica que su elaboración se tuvo que dilatar en el tiempo y que se invirtió mucho dinero en ello, lo que pone de manifiesto la intervención de algún Estado. Los informáticos que lo elaboraron tuvieron que desplegar un esfuerzo considerable para lograr que el troyano fuera lo más discreto posible a fin de que perdurara instalado el mayor tiempo posible.

“Regin” fue descubierto por Symantec el año pasado y en una primera fase estuvo operativo hasta 2011, cuando fue retirado y sustituido en 2013 por una versión distinta, que aún está activa.

Los objetivos del espionaje son empresas, instituciones públicas y centros de investigación. Su presencia en empresas como la hostelería o las líneas aéreas demuestra que tenía por objeto rastrear los movimientos de las personas a lo largo del mundo entero.

El programa de espionaje podía capturar pantallas, tomar el control del ratón y el cursor de un ordenador, obtener las claves de acceso, vigilar el tráfico de datos de una red y recuperar los archivos borrados. Aunque se lo detecte, es difícil determinar lo que ha hecho o lo que buscaba hacer.

46 millones de estadounidenses comen diariamente gracias a la caridad

El número de ciudadanos estadounidenses que se ve obligado a recurrir a los cupones de alimentación alcanza ya los 46,5 millones, lo que representa que un 20 por ciento de los hogares recurre a la beneficencia pública. Al hambre las estadísticas oficiales de Estados Unidos la llaman «inseguridad alimentaria».

Los cupones de comida que reciben millones de familias pobres se cambian en las tiendas y supermercados por comida y su valor es posteriormente reembolsado por el gobierno.

Los cupones alimentarios cuestan al presupuesto público unos 70.000 millones al año, más o menos la mitad que la guerra de Afganistán. Se espera que las cifras se disparen cuando Obama regularice a los millones de emigrantes que ahora viven clandestinamente, lo que resultará imposible de financiar en el futuro.

Desde hace 35 meses el número de personas que se alimenta diariamente gracias a los cupones crece imparablemente, según datos del Ministerio de Agricultura. «Es el desplome de la clase media más rápido ocurrido jamás desde que el gobierno empezó a medirlos hace medio siglo», dice CBS News.

En 1969 recurrían a los cupones alimentarios menos de tres millones de personas, lo que representaba a un 1,4 por ciento de la población. El año pasado el incremento fue de un 1.555 por ciento, llegado a los 47,5 millones de personas.

De los necesitados de la alimentación pública, la cuarta parte son niños. El Instituto de Política Económica afirma que sin la asistencia pública Estados Unidos estaría posicionado dentro de los cuatro países que tienen la tasa de pobreza infantil más alta del mundo.

Los niños que van al colegio hambrientos son incapaces de mantener la concentración. Una alimentación insuficiente o inadecuada provoca déficit de atención escolar así como problemas en el desarrollo cognitivo; por ejemplo dificultades para desarrollar el habla. Los niños malnutridos están condenados a tener una peor educación y, por lo tanto, les espera el peor futuro laboral.

Además, una alimentación deficiente se traduce en problemas de salud. Las familias con pocos recursos dedican su presupuesto de comida a alimentos baratos pero de poco valor nutritivo, como la bollería industrial. El resultado es un aumento alarmante de los índices de obesidad o diabetes.

Todo este drama sucede en un país que despilfarra más de un tercio de la comida que produce. Cada día toneladas de alimentos acaban en la basura.

El gobierno de Ucrania se niega a condenar al nazismo

Junto con Estados Unidos y Canadá, Ucrania se ha negado votar a favor de una resolución rusa en la ONU que condena el enaltecimiento del nazismo. En la votación los países de la Unión Europea se abstuvieron vergonzantemente, pero el caso de España es aún más escandaloso ya que en 2000 el Tribunal Constitucional protegió la apología del genocidio nazi, mientras que considera delito las injurias al rey o la exaltación de la guerrilla antifascista.

La víspera la Asamblea General de la ONU aprobó una propuesta de Rusia exhortando a los países a tomar medidas más eficaces para luchar contra la exaltación del nazismo y otras formas de discriminación racial, xenofobia e intolerancia.

En una nota oficial el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores afirma que no entiende cómo es posible que un país como Ucrania, que conoció los horrores del nazismo durante la ocupación en la II Guerra Mundial, haya podido tomar una decisión así. Para entenderlo hay que tener en cuenta que hoy Ucrania es el único país de Europa donde existen miembros de un partido nazi en posiciones de poder. El partido nazi se llama Svoboda (Libertad) y sus miembros en el gobierno son el ministro de Defensa (Igor Tenyukh), el viceprimer ministro para Asuntos Económicos (Aleksandr Sych), el ministro de Agricultura Igor Shvaika (uno de los mayores terratenientes de Ucrania), el ministro de Ecología (Andriy Moknyk, que había sido la persona de contacto con grupos nazis europeos), el director del Consejo Nacional de Seguridad Andry Parubiy (y director de la milicia militar del partido), el Fiscal General del Estado (Oleh Makhnitsky) y el ministro de Educación Serhiy Kvit, entre muchos otros.

En mayo, tras una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Ucrania, el representante de Rusia ante la ONU, Vitali Churkin, afirmó que a Rusia le preocupa el ascenso del nazismo en Ucrania: “Nos preocupa la tendencia de los jóvenes que salen con retratos de colaboradores nazis. Esto se utiliza como base para la hostilidad y, en particular, la hostilidad hacia Rusia”, dijo Churkin.

En la cobertura de los medios imperialistas sobre los acontecimientos en Ucrania impera una regla no escrita: cuando se trata de acciones contra la población civil en el este del país, las palabras “nazi”, “fascista” o “neonazi” son tabú. Los periodistas llaman “patriotas”, “ultraconservadores” y “luchadores por la libertad” a los miembros de Pravy Sektor (Sector Derecho) a pesar de que se identifican con símbolos nazis, declaran abiertamente su lealtad al dirigente nazi ucraniano Stepan Bandera, quien colaboró con la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, y se declaran incluso fieles a Hitler.

Los nazis de Pravy Sektor cuentan con el apoyo de varios gobiernos occidentales y de las grandes multinacionales, como Procter & Gamble, que incluyen en las cajas de detergente Ariel las cifras 88 y 18 que son utilizadas por los terroristas en Alemania para representar el saludo nazi “Heil Hitler” y el nombre de “Adolf Hitler”, ya que corresponden a las letras A y H por su lugar en el abecedario.

En mayo de este año los neonazis ucranianos cometieron atrocidades  en la localidad de Mariupol, en el este de Ucrania, silenciadas por los medios imperialistas. “Los medios occidentales de prensa no sólo culpan a Rusia de las muertes en el este de Ucrania sino que además evitan utilizar la palabra “nazi” en los materiales sobre los acontecimientos en el país», señala el canadiense Michel Chossudovsky. “De esa manera, la prensa occidental atribuye la responsabilidad de la matanza de Odesa a los partidarios de la federalización, evitando deliberadamente hablar de las acciones de carácter criminal cometidas por grupos neonazis”, escribe Chossudovsky.

Rusia se adelanta a una revolución de colores

El día 19 de este mes presentó sus credenciales en el Kremlin el nuevo embajador de Estados Unidos en Rusia, un viejo doberman del imperialismo que llega procedente de Kiev y que antes estuvo en Georgia, siempre orquestando revoluciones de colorines.

A Putin no se le puede acusar de perezoso: al día siguiente convocó en el Kremlin una sesión ampliada del Consejo de Seguridad en la que, en otras cosas, dijo que Rusia va a resistir a los intentos de Estados Unidos de orquestar una revolución de colores en su país.

Publicamos una traducción de algunos extractos breves del discurso de Putin en la reunión.

[…] El tema del orden del día tiene una naturaleza de urgencia que a nadie se le escapa. Se trata de contrarrestar el extremismo. Siguiendo mis instrucciones, hemos puesto en marcha una estrategia adecuada. Presentamos a su atención este documento.

No creo que sea necesario demostrar el peligro de la naturaleza misma del extremismo, ni el carácter destructiva de su ideología, la ideología de la intolerancia, de reavivar el odio y el rencor. En todas sus manifestaciones, el extremismo reviste un carácter agresivo, sedicioso y, a menudo, violento, vinculado al terror.

Atenta a los derechos y libertades de los ciudadanos y, a menudo, a la vida misma. Es portador de amenazas a la seguridad nacional y tiene capacidad para desequilibrar fundamentalmente el sistema político, económico y social. Las formas de extremismo particularmente peligrosas para la sociedad y para el Estado, son el nacionalismo, la intolerancia religiosa y el extremismo político. Cada una de las ofensas de este tipo (en general ya esparcido y odioso por sí mismo) es susceptible de provocar violaciones en la masa del orden público.

Añadiré que en el mundo moderno, muy a menudo, el extremismo se utiliza como un instrumento geopolítico y de modificación de la distribución de las esferas de influencia. Veremos a qué consecuencias trágicas dan lugar las llamadas «revoluciones de colores», los golpes que han apoyado y apoyan a los pueblos de los países que han sufrido las irresponsables experiencias de una interferencia oculta, o a veces totalmente visible, en sus vidas. Para nosotros, es una lección, una advertencia. Tenemos la obligación de hacer todo lo que sea necesario para asegurarnos de que esto nunca llegue a Rusia […]

Cuando afirmamos nuestra libertad de elección, el derecho a celebrar reuniones, marchas y manifestaciones, no podemos olvidar que somos responsables de nuestras palabras y de nuestros actos. Debemos saber y tener en mente que alimentar conflictos entre personas de diferentes etnias o religiones, la difusión de propaganda de ideología nacionalista, violar el orden público en los movimiento de la multitud y, en particular, llamar a derrocar el régimen existente, son manifestaciones directas de pensamientos antinacionales y extremistas. Todos debemos tener en mente las consecuencias destructivas de tales actos. Los dirigentes de los movimientos ciudadanos deben recordar esto. Necesitan saber que tales actos son reprobables. Quiero destacar la inevitabilidad del castigo por la propagación de ideas y acciones extremistas.

Colegas, su Proyecto de Estrategia se basa en los desafíos a los que Rusia se enfrenta. Este documento está diseñado para el largo plazo y debe convertirse en la referencia para todas las ramas y todos los niveles de la acción de gobierno.

Repito que una de nuestras principales prioridades es la de alimentar el rechazo de público y la inmunidad civil frente a la difusión de ideas extremistas y radicales. Para ello, tenemos que unir los esfuerzos de las autoridades, de la sociedad y de todas las organizaciones estatales y sociales […]

Control total sobre móviles y ordenadores

La comisión británica para la protección de la información, ICO (Information Commissioner’s Office) ha descubierto que los piratas rusos espían a los ciudadanos británicos a través de sus móviles y cámaras web.

El contraespionaje británico ha descubierto un sitio web peligroso, creado y controlado por Rusia. El sitio transmite imágenes en vivo de más de 600 cámaras pertenecientes a empresas y particulares del Reino Unido. «Las imágenes se difunden desde las cámaras de seguridad de las oficinas, de las casas de los ciudadanos corrientes, así como de los sistemas de vigilancia, circuitos cerrados instalados en las grandes superficies. Se pueden ver incluso las imágenes de las cámaras web instaladas para vigilar a los niños en sus camas. Además, cualquier usuario del sitio puede descubrir fácilmente la ubicación exacta de la cámara», según Simón Rice, portavoz de la ICO.

Este descubrimiento ha conducido al contraespionaje británico a averiguar que existen decenas de sitios similares en Rusia, y que los piratas rusos vigilan a los británicos. Han sugerido a todos los usuarios de cámaras web del Reino Unido que cambien su clave o desconecten los dispositivos de internet de vez en cuando. O bien a que cubran su cámara web cuando no la utilicen.

Los militares británicos fueron aún más lejos: han prohibido a los soldados y oficiales que marchan a Polonia a los ejercicios «Águila Negra» que compren móviles, tabletas u ordenadores personales. Refiriéndose a los expertos de la inteligencia británica, el diario británico The Telegraph ha escrito que todo dispositivo electrónico se puede convertir en el blanco de los piratas rusos, lo que es un peligro potencial para el contrespionnage porque en el mundo contemporáneo, el espionaje tradicional está recubierto de ciberespionaje. Sin embargo, el Reino Unido es un país con una tecnología militar desarrollada, «cuyos secretos muchos países codician desde hace tiempo».

La noticia ha empujado a los militares británicos a prohibir a todos los soldados enviados a Polonia que vuelvan al país con sus móviles y ordenadores. Por culpa de los piratas rusos, 1.500 militares británicos no se podrán comunicar con sus familiares durante las semanas que duren los ejercicios militares en Polonia.

Bomberas en Pearl Harbo(u)r: mentira

N. B.

El próximo 7 de diciembre se cumplirán 73 años del ataque y bombardeo japonés de la base naval norteamericana de Pearl Harbour. Hace tres años, con motivo del 70 aniversario, multitud de publicaciones se hicieron eco de tal efeméride que llenaron la red -relatos, fotografías, viejos documentales- como recuerdo de aquel fatídico día de 1941 que propició -mejor sirvió de excusa- la participación de los EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial. Y decimos «excusa» porque el USA Army estaba enterado de antemano del ataque japonés a una base naval con navíos y buques de guerra semidestartalados. Hacía falta una «provocación» para despertar el espíritu «patriótico» del aletargado pueblo norteamericano del middle west que no quería saber nada de guerras.

Entre las múltiples fotografías utilizadas para homenajear y recordar a los «héroes», se encontraba una en la que se podía ver a un grupo de valientes mujeres luchando para sofocar el incendio provocado en uno de los barcos bombardeado. Estas heroínas anónimas pasaron a formar parte de la historia ilustrada publicándose la foto en los libros de texto de los colegiales estadounidenses. Algo así como una foto del General Moscardó hablando por teléfono negándose -supuestamente- a salvar la vida de su hijo a cambio de entregar El Alcázar de Toledo, otra trola. O un dibujo -en los libros de texto franquista que uno conoció de chaval- del españolísimo altomedieval Guzmán el Bueno ofreciendo una daga a la morisma que tenía a su hijo capturado antes que rendir el castillo a los perversos malhechores.

Pues bien, se ha descubierto que dicha fotografía -donde se ven a cinco mujeres, una negra y el resto hawaianas con una chorreante manguera de agua-, aunque tuviera lugar en la base de Pearl Harbour, no fue tomada ese día. Una superviviente, Katherine Lowe, casi centenaria, trabajadora de una fábrica de piña, se alistó junto con otras compañeras para realizar trabajos de ayuda en la extinción de incendios para lo que recibieron entrenamiento específico y fue en uno de esos momentos en el que realmente se debió tomar la famosa instantánea de la cual a ella no le constaba la vuelta que dio al mundo. Lowe recuerda que la mañana del 7 de diciembre se dirigían hacia la iglesia, fuera de la base, cuando se produjo el bombardeo, y allí permanecieron hasta que terminó. O sea, no intervinieron, pero no por cobardía, sino simplemente porque no estaban allí, eso es todo. Aún así la propaganda hizo correr la versión icónica de la importancia de la aportación femenina a la IIGM (como las mujeres inglesas trabajando a destajo en el Londres bombardeado por los aviones nazis).

Se daba por hecho que la fotografía fue tomada instantes después de comenzar el ataque japonés. Hace poco se descubrió el «error» que suponemos voluntario si tenemos en cuenta que todas las personas que pertenecían al Departamento de Bomberos de Honolulu aquel día ¡¡eran hombres !! Tres de ellos murieron. Comprobar eso no hubiese costado nada.

Lo de las «armas de la destrucción masiva» o el autogolpe del «11-S» es cosa de aficionados al lado de aquello que se remonta ya al hundimiento del acorazado norteamericano «Maine» en la bahía de Cuba en 1898 cuando el incipiente imperialismo yanqui empezaba a enseñar los dientes.

Nota. ¿En tanto tiempo transcurrido no se enteraron las supervivientes del recorrido de la famosa foto? Buena pregunta.

En Kramatorsk la población expulsa a las tropas de la ciudad

La población de Kramatorsk, en Ucrania, ha logrado expulsar a los mercenarios de la ciudad. Es la escena que siempre nos ha gustado ver: una población enardecida que saca fuera de la ciudad a los miembros de unas fuerzas armadas atemorizadas, que esperan unas órdenes que nunca llegan.

En el vídeo se escucha que la población insulta a las tropas llamándolas «fascistas». Llama la atención la actitud, el comportamiento y la apariencia de los mercenarios encapuchados, que parece indicar que no son soldados del ejército regular de Kiev sino profesionales, fuerzas especiales altamente capacitadas.

Pero los civiles de Kramatorsk no se pueden hacer ilusiones por su éxito. Volverán los que se han ido y algunos más, y no dudarán ni un solo momento en disparar si lo consideran necesario. Ya hemos visto lo que pueden hacer de Mariupol, en el comienzo de la guerra de Ucrania.

El capitalismo se hundirá en mayo del año que viene

Así lo ha asegurado Jim Rickards en una entrevista a una cadena de televisión (1), que muestra el estado de ánimo depresivo que ronda por Wall Street y otros ámbitos del mismo nivel. No hay brotes verdes ni de ningún otro color que no sea el negro. Hace tiempo que las noticias económicas son sinónimos el verbo naufragar.

Rickards no es cualquiera. Además de un especulador experimentado de la bolsa de Nueva York por cuenta de los grandes bancos, también es consejero económico del Pentágono y de la CIA. Participó en las negociaciones con Teherán durante la crisis de los rehenes de 1980.

En 1990 colaboró con el Banco de la Reserva Federal para evitar el hundimiento de Wall Street durante la crisis del fondo de inversión Long Term Capital Management.

Tras el 11 de setiembre de 2001 la CIA le puso al frente del «Proyecto Profecía» que utiliza los indicadores bursátiles para predecir eso que en Estados Unidos llaman «amenazas a la seguridad nacional» por parte de los terroristas, de otros países o de quiebras internas.

Como buenos supersticiosos, la CIA cree en la predestinación y, por lo tanto, en las profecías, incluidas las bursátiles. Es más, creen que el sistema de alerta que han puesto en marcha ya demostró su fiabilidad el 7 de agosto de 2006, al detectar un ataque terrorista inminente.

La CIA cree que la profecía se cumplió en Londres tres días después, cuando lograron abortar un ataque con explosivos contra diez aviones estadounideses de diferentes líneas aéreas por parte de un grupo pakistaní.

Ahora Rickards ha vuelto a sacar su bola de cristal para lanzar otra profecía, aunque esta vez -advierte- el ataque procede del interior de Estados Unidos.

Lo curioso es que no es el único que lo dice. Recientemente se ha publicado un informe consensuado por 16 agencias de espionaje diferentes de Estados Unidos. Los organismos de inteligencia han evaluado conjuntamente el impacto de la caída del dólar como moneda de reserva mundial y comparan el final de la hegemonía estadounidense con la caída del Imperio Británico tras la Segunda Guerra Mundial.

El informe pinta un escenario de pesadilla. Las previsiones son de un hundimiento económico y un largo periodo de caos mundial. Según los espías estamos en vísperas de una gran depresión que durará 26 años y que empezará en mayo del año que viene.

En la entrevista Rickards añade que debemos prepararnos para lo peor y que no podemos hacer nada por impedirlo. Lo dice porque después de tantos años en Wall Street nunca ha oido hablar del socialismo.

Fuente: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=KYW5OGWfqJc

La CIA y la mafia marsellesa. Los socialistas, los Guerini y la CIA (y 2)

La primera medida tomada por los socialistas para romper la huelga de Marsella [de 1947] consistió en eliminar de las filas de los CRS [policías antidisturbios franceses] a los partisanos, supuestamente comunistas. Una vez alcanzado eso, sería posible, sin dificultad dar a estas unidades, la orden de emplear métodos violentos contra los huelguistas. A estos efectos, y dado que los informes oficiales no habían sido cortos de elogios respecto a la conciencia profesional de estos policías (1), el alcalde socialista [de Marsella] Gaston Defferre les reprochó haberse colocado de parte de los manifestantes en los choques del 12 de noviembre [de 1947] (2).

Después de que los responsables socialistas confeccionaran la lista de hombres sospechosos de comunismo, Defferre la transmitió al ministro socialista Jules Moch, quien ordenó la destitución de los acusados (3). Esta iniciativa de los socialistas fue ciertamente del gusto de las acosadas organizaciones corsas. A diferencia de la policía regular, los CRS habían atacado seriamente el contrabando y el mercado negro a los que se dedicaban los bajos fondos (4). Una vez ejecutada la depuración, los CRS se lanzaron al ataque de los piquetes de huelga con una violencia desatada (5).

Pero hacía falta algo más que una depuración policial para romper la determinación de 24.000 huelguistas de Marsella. Si los americanos pensaban lograr una victoria en Marsella, tendrían que combatir. Esto es exactamente lo que hizo la CIA. Gracias a sus relaciones con el Partido Socialista, la CIA había enviado a Marsella agentes y un equipo de especialistas en guerra sicológica que negociaron directamente con los jefes de las organizaciones corsas para la participación de los hermanos Guerini. Los agentes de la CIA proporcionaron armas y dinero a las bandas corsas para que pudieran atacar los piquetes de huelga comunistas y fustigar a los principales dirigentes sindicales.

Durante este mes de huelgas, los gángsters de la CIA y los CRS maltrataron a los piquetes de huelga, asesinando numerosos huelguistas. Para rematar, los especialistas de guerra psicológica difundieron manifiestos, emisiones de radio y carteles dirigidos a disuadir a los trabajadores de continuar la huelga. Algunas iniciativas de la guerra psicológica fueron bastante brillantes: en un momento en el que el gobierno americano amenaza con repatriar a Estados Unidos un cargamento de 65.000 sacos de harina destinada a la ciudad hambrienta si los estibadores no la descargaban inmediatamente (6). La violencia y el hambre se hicieron sentir tan duramente que el 9 de diciembre los trabajadores de Marsella abandonaron la huelga al mismo tiempo que sus compañeros del resto de Francia. La conclusión de este episodio no está exenta de ironía.

La Nochebuena de 1947, ochenta y siete vagones llegaban a la estación de Marsella, cargados de harina, de leche, de azúcar y de fruta, “donativo del pueblo americano”, con la aclamación de centenares de escolares que agitaban pequeñas banderas norteamericanas (7). Los Guerini obtuvieron poder y notoriedad por el papel que jugaron en el aplastamiento de la huelga de 1947, para afirmarse como los nuevos jefes de la mafia corsa. Pero aun cuando la CIA contribuyó a restablecer este poder, no fue más que hasta la huelga de portuarios de 1950 cuando los Guerini adquirieron suficiente fuerza para tomar el control de los muelles de Marsella. Influencia política y dominio sobre los muelles creaban las condiciones perfectas para el desarrollo de los laboratorios de heroína de Marsella, justo cuando el patrón de la Mafia, Lucky Luciano, buscaba nuevos proveedores. La austeridad económica que había provocado la huelga de 1947 también estuvo en el origen de la de 1950. Las condiciones de los trabajadores, lejos de mejorar en ese intervalo de tres años, habían empeorado. Marsella con su tradición de radicalismo obrero tenía desde luego razones para ponerse en huelga.

Marsella era la “Puerta de Oriente” de Francia, por la que circulaba el material (principalmente las municiones y los víveres norteamericanos) destinados a los cuerpos expedicionarios franceses que combatían en Indochina. La guerra de Indochina era tan impopular en Francia como lo iba a ser la guerra de Vietnam en Estados Unidos. Además, Ho Chi Minh había participado en la creación del Partido Comunista francés y era considerado en Francia como un héroe por los miembros progresistas de la clase obrera, especialmente en Marsella, en donde residían numerosos indochinos (8). En enero, los portuarios de Marsella emprendieron el boicot selectivo de barcos que transportaran mercancías hacia la zona de combates. Y el 3 de febrero la CGT convocó una asamblea de portuarios que decidió publicar una declaración: “El regreso de los cuerpos expedicionarios de Indochina para poner fin a la guerra de Vietnam”, exhortando a “todos los sindicatos a iniciar las acciones mas eficaces posibles contra la guerra de Vietnam”. La circulación de los cargamentos de armas con destino a Indochina fue “paralizada” (9).

Aunque los puertos del Atlántico se unieron al embargo a principios de febrero, su acción no tuvo la misma eficacia ni la misma importancia que la huelga de Marsella (10). A mediados de febrero la huelga se había extendido a la industria metalúrgica (11).

Pero la mayoría de estas huelgas se iniciaban a regañadientes. El 18 de febrero el periódico parisino Combat escribía que Marsella estaba otra vez preparada para el combate: el 70 por cien de los trabajadores marselleses apoyaban la huelga, contra solamente el 2 por cien en Burdeos, el 20 por cien en Toulouse y el 20 por cien en Niza (12). El radicalismo de la clase obrera de Marsella necesitaba una vez mas de métodos especiales, y Thomas Braden, de la CIA, ha narrado posteriormente de qué manera resolvió el problema:

“Ante mí, en la mesa, hay una hoja de papel amarillo, arrugada y descolorida. Lleva la siguiente inscripción, escrita a lápiz: ‘Recibido de Warren G. Haskins la suma de 15.000 dólares (Firmado) Norris A. Grambo’ He buscado este papel el mismo día en que los periódicos revelaban el ‘escándalo’ de las relaciones existentes entre la Agencia Central de Investigación y los estudiantes y dirigentes sindicales. Fue una búsqueda melancólica, y cuando terminé me sentí triste. Porque Warren G. Haskins era yo. Norris A. Grambo era Irving Brown, de la American Federation of Labor (AFL). Los 15.000 dólares procedían de la caja de la CIA, y este papel amarillento es el último recuerdo que poseo de una vasta operación secreta… Fui yo quien dio la idea de dar 15.000 dólares a Irving Brown. Tenía la necesidad de pagar a sus escuadras de pandilleros de los puertos del Mediterráneo, para que los cargamentos norteamericanos pudieran ser descargados contra la oposición de los portuarios comunistas” (13).

Gracias a los dos millones de dólares proporcionados por la CIA, el dirigente de la AFL, Irving Brown, hizo venir de Italia a esquiroles, que puso disposición de su aliado, Pierre Ferri-Pisani (14).

Descrito por la revista Time como un “corso rudo e impetuoso”, Pierre Ferri-Pisani puso a trabajar a estos esquiroles así como a un escuadrón de criminales corsos en los muelles, en donde descargaban las armas procedentes de Norteamérica, consiguiendo así romper la huelga. Rodeado de sus mercenarios, Ferri-Pisani irrumpía en las células locales del Partido comunista amenazando con hacer “pagar personalmente” a los dirigentes del Partido si el boicot continuaba. Y, como informaba con satisfacción esa misma revista Time, “el primer comunista que intentó expulsar a los hombres de Ferri-Pisani fue arrojado al agua” (15). Por otra parte, los hombres de Guerini fueron los encargados de caer a golpes sobre los piquetes de huelga comunistas para permitir a las pandillas y a los esquiroles llegar a los muelles, para poder empezar a descargar las municiones y los víveres. El 13 de marzo los representantes del gobierno estaban en disposición de anunciar que, a pesar de un boicot persistente por parte de los trabajadores comunistas, 900 portuarios reforzados por la tropa habían restablecido el servicio normal del puerto de Marsella” (16).

Aunque hubo boicots esporádicos, hacia mediados de abril Marsella estaba ya sometida y la huelga prácticamente terminada (17). Pero esas “victorias“ durante la guerra fría tuvieron consecuencias imprevistas. Al proporcionar dinero y apoyo a las organizaciones corsas, la CIA había eliminado el último obstáculo que impedía las operaciones de contrabando de los corsos en Marsella. Cuando el “medio“ añadió la toma del control de los muelles a la influencia política que había adquirido con ayuda de la CIA en 1947, se reunieron todas las condiciones para que Marsella se convirtiera en el laboratorio de heroína de Norteamérica. La policía francesa declararía mas tarde que los primeros laboratorios de Marsella se abrieron en 1951, solo algunos meses después de que el hampa tomara el control de los muelles.

Gaston Defferre y el partido socialista también salieron victoriosos de las huelgas de 1947 y 1950 que debilitaron al Partido comunista local. Desde 1953 hasta su muerte, en 1986, Defferre y los socialistas han reinado sin pausa en el ayuntamiento de Marsella. Los Guerini parecen haber mantenido sus relaciones con los socialistas de la ciudad. Los miembros del clan Guerini han servido de guardia personal y como pega-carteles a los candidatos socialistas locales, hasta la caída del clan, en 1967.

(1) Agulhon et Barrat, CRS à Marseille, pgs. 156-173.
(2) Le Provençal, 14 de noviembre de 1947
(3) Agulhon et Barrat, CRS à Marseille, pg. 204.
(4) Ibid, pg. 76.
(5) Ibid, pg. 196. Entrevista con el teniente coronel Lucien Conein, McLean, Virginie, 18 de junio de 1971 (Lucien Conein sirvió de oficial de enlace de la OSS por parte de la Resistencia francesa durante la II Guerra Mundial, convirtiéndose después en un agente de la CIA.
(6) Castellari, La Belle Histoire de Marseille, pg. 22
(7) Ibid, pg. 222.
(8) Las estrechas relaciones existentes entre la comunidad vietnamita de Marsella y la izquierda francesa tuvieron igualmente un papel en la historia de la segunda guerra de Indochina. Tras la Liberación, el comisario de Marsella, Raymond Aubrac, que simpatizaba con la izquierda, descubrió las miserables condiciones que sufrían los campamentos de trabajadores indochinos instalados en las afueras de la ciudad e hizo todo lo posible para sanearlos. Sus esfuerzos le valieron el respeto de las organizaciones nacionalistas vietnamitas y, por su mediación, fue presentado a Ho Chi Minh, quien había venido a Francia a negociar en 1946. Cuando la comisión Pugwash elaboró en 1967 una proposición de desescalada destinada a poner fin a la guerra de Vietnam, Aubrac fue elegido para transmitirla a Ho Chi Minh en Hanoi (Agulhon et Barrat, CRS à Marseille, pg. 43).
(9) Combat (Paris), 4 de febrero de 1950.
(10) New York Times, 18 febrero de 1950, pg. 5.
(11) New York Times, 24 de febrero de 1950, pg. 12.
(12) Combat, 18-19 febrero de 1950.
(13) Braden, Me encanta que la CIA sea inmoral, pg. 10.
(14) Filippelli, American Labor, pg. 181; Ronald Radosh, American Labor and United States Foreign Policy, New York, Random House, 1969, pgs. 323-324.
(15) Time, 17 de marzo de 1952. pg.23.
(16) New York Times, 14 de marzo de 1950, pg.5.
(17) New York Times, 16 de abril de 1950, 4 sección, pg. 4.

Extractos de “Marseille sur héroïne, la French Connection (1945-1975)”, de Alfred McCoy

Primera parte

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