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Autor: Redacción (página 1217 de 1357)

La CIA y no el Chapo Guzmán expandió el narcotráfico en México

Durante los años setenta y ochenta, bajo los gobiernos de Echeverría y López Portillo, en México no existieron los cárteles de la droga: había pequeños grupos que se dedicaban a sembrar, transportar y cruzar a Estados Unidos marihuana y heroína.

Para el Estado representaban entonces mayor peligro los grupos guerrilleros que los narcotraficantes, con los que se tenía un acuerdo. El gobierno regulaba la producción y supervisaba el traslado hasta la frontera a cambio de una especie de impuesto y del cumplimiento de ciertas reglas. No se permitía que los traficantes anduvieran armados ni que vendieran droga dentro del país. Ese “impuesto” se empleaba, en parte, para financiar el combate contra los grupos guerrilleros.

En el sexenio de Miguel De la Madrid (1982-1988) todo empezó a cambiar. El pago de impuestos por parte de los narcotraficantes comenzó a transformarse en dinero directo para los policías y funcionarios. Nació entonces la organización de los hermanos Arellano Félix (que controlaba el paso de Tijuana), se fortaleció la organización de Juan García Ábrego (suyo era el paso de Nuevo Laredo) y comenzó a despuntar el cártel de Juárez.


En 1979 intervino un nuevo elemento, llevando el negocio a otra escala. En Nicaragua tras la revolución que derrocó a Somoza los sandinistas se habían hecho del poder. El gobierno de Reagan ideó una fórmula (conocida luego como Irán-Contra) que consistía en la venta de armas a Irán para, con los recursos, financiar a la contra antisandinista.

Menos conocida es la conexión México-Contras: la CIA llegó a un acuerdo con grupos de narcotraficantes mexicanos –con la tolerancia del gobierno de De la Madrid– para que se transportara cocaína de Colombia a México y de aquí se llevara hasta Estados Unidos. Parte del dinero de esa operación se destinaría a financiar a los contras.

Con el transporte de cocaína, el negocio creció exponencialmente. La otra cara es el reguero de sangre. Entre 2007 y 2013 en México la industria del tráfico de drogas ha dejado más de 60.000 personas muertas y más de 26.000 desaparecidas.

El asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena es solo una muestra del poder que comenzaron a tener los grupos criminales, tanto como para retar a Estados Unidos. Para 1989 la DEA calculó que el 60 por ciento de la cocaína consumida en Estados Unidos venía de Colombia vía México.

Se consolidó entonces el gran cártel mexicano –el del Pacífico, con Amado Carrillo, el Señor de los Cielos, a la cabeza–, por sus conexiones con los cárteles de Cali y Medellín y por su habilidad para corromper a los políticos y a los policías encargados de combatirlos.

La situación no varió con la llegada al poder de Carlos Salinas de Gortari en 1988: aunque Raúl, el “hermano incómodo” del presidente, cobraba “derecho de piso” a todos los grupos, se privilegió en los hechos al cártel del Golfo, tal vez por la vieja amistad de Raúl Salinas Lozano con Juan García Ábrego.

Con la llegada de Ernesto Zedillo a la presidencia en 1994 cambió la correlación de fuerzas. Quizá como reacción al favoritismo salinista al cártel del Golfo, se privilegió desde el poder al cártel rival, el del Pacífico.

En 1995 se permitió el traslado de Joaquín el Chapo Guzmán, recluido en Almoloya desde 1993, a la cárcel de Puente Grande, en Jalisco, donde al poco tiempo de llegar se relajaron todos los controles penitenciarios propios de una prisión de alta seguridad. El Chapo convirtió su estancia en el penal en una fiesta: drogas, alcohol, mujeres.

La primera fuga del Chapo Guzmán, ocurrida en 2001, fue rocambolesca. El Chapo se había ocultado en la sección de enfermería y, al darse la alarma de que se había fugado y arribar a la cárcel la policía para buscarlo, cambió su uniforme de preso por el de policía y salió por la puerta grande, con la complicidad de los directivos y carceleros del penal.

Desde aquella primera fuga, el Chapo Guzmán se convirtió en el capo consentido de los gobiernos del PAN (que se han dedicado a eliminar a sus rivales, a proteger a sus dirigentes, a solapar el uso criminal que durante estos años se le ha dado al aeropuerto de la ciudad de México), hecho que le permitió en muy pocos años expandir su negocio y convertir su organización en una empresa multinacional del crimen, con presencia en 43 países, y a él en uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, según la revista Forbes.

Fuente: Anabel Hernández, Los señores del narco, Editorial Grijalbo, 2011.

Rusia y Estados Unidos preparan las conversaciones de paz sobre Siria

El miércoles en Zurich, Suiza, se entrevistarán Lavrov y Kerry para preparar las conversaciones de paz sobre Siria.

El programa se aprobó el 18 de diciembre, dos meses y medio después de que Rusia iniciara su intervención aérea en la guerra.

Está previsto que ambos dirigentes traten acerca de la situación en Ucrania.

Las conversaciones entre las partes sobre Siria comenzarán en Ginebra el dia 25 de este mes, bajo la presidencia de Steffan de Mistura, el enviado especial de la ONU para Siria.

El gobierno sirio se ha comprometido a enviar una delegación, algo que no está tan claro por parte de la denominada “oposición”, aunque no se sabe quiénes formarán parte de ella.

Las previsiones cuentan con un alto el fuego y la formación de un gobierno provisional dentro de seis meses y la convocatoria de elecciones en otros 18 más.

En un tiempo récord, la intervención de Rusia en la guerra ha abierto el camino a las negociaciones, ha dejado al descubierto el apoyo de Estados Unidos y Turquía a los yihadistas y ha conducido a Washington a apercibirse de que no podía derrocar al gobierno de Damasco.

Sin ese viraje hubiera resultado imposible cualquier clase de negociación.

El Pacto Ribbentrop Molotov

Molotov y Von Ribbentrop
Rodolfo Bueno

Como resultado de la Gran Crisis del capitalismo, que comenzó en 1929 y afectó al mundo de la postguerra como ningún otro fenómeno económico, se inició la lucha por el nuevo reparto colonial del mundo. Japón atacó a China, Alemania a Austria y Checosloaquia e Italia a Etiopía. A la sazón, se podía dividir al mundo en potencias imperialistas agresoras y potencias imperialistas agredidas, tal como lo analiza Stalin. Las primeras, que nada tenían y lo exigían todo, atacaban a las segundas, que lo poseían todo; para ello, Alemania, Italia y Japón abandonaron la Liga de Naciones, conformaron el bando beligerante del Eje y firmaron el Pacto Anticomintern.

Las potencias agredidas, pese a que eran económica y militarmente mucho más fuertes que las agresoras, cedían y cedían posiciones. La razón de esta conducta tan extraña era darle aire a la agresión hasta que se transformase en un conflicto mundial. Incitaban a las naciones del Eje a atacar a la URSS con la esperanza de que la guerra agotase mutuamente a ambos bandos. Entonces les ofrecerían sus soluciones y les dictarían sus condiciones. Los países beligerantes, cuyas fortalezas se encontrarían destruidas como consecuencia de un largo batallar entre ellos, no tendrían más opción que aceptarlas. Una forma fácil y barata de conseguir sus fines.

Los políticos burgueses de las potencias agredidas esperaban que Hitler cumpliese con su promesa de liquidar el comunismo, presionaban a los alemanes para que vayan cada vez más lejos en dirección al Este, le abrían a Hitler la posibilidad de atacar a la Unión Soviética a través de los países del Báltico, para, al mismo tiempo, quedar ellos al margen de un eventual conflicto germano-soviético, y le daban largas al asunto de emprender la creación de un sistema de seguridad colectiva ante la agresión nazi-fascista. Con este propósito comenzaron una campaña calumniosa de descrédito contra el Ejército Rojo, la Fuerza Aérea Soviética y, en general, contra la URSS.

Este juego peligroso terminaría muy mal para los que propugnaban el anticomunismo como política de Estado. Es que los gobiernos de Londres y París, ofuscados por el odio acérrimo al comunismo, no podían y no querían ver el peligro que el nazi-fascismo representaba para ellos mismos.

Inmediatamente después de que en Munich, Inglaterra y Francia entregaran Checoslovaquia a Alemania, Hitler le exigió a Polonia la devolución del Corredor Polaco, la entrega del puerto de Danzig, Gdansk en polaco, y que le cediera facultades extraterritoriales para construir autopistas y líneas férreas por territorio polaco. Después, Alemania anuló el pacto de no agresión firmado con Polonia, luego renunció al convenio naval anglo-alemán, posteriormente comenzó a reclamar las colonias que le fueron arrebatadas por Francia e Inglaterra luego de la Primera Guerra Mundial, finalmente, Italia se apoderó de Albania.

El 23 de julio de 1939, Molotov, Ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética, con el propósito de lograr un acuerdo que impidiera la agresión alemana a Polonia, propuso a Gran Bretaña y Francia el envío de una comisión militar a Moscú. Sin el mínimo apresuramiento, pese a que la guerra estaba al borde de estallar, el 11 de agosto, diecinueve días después, la misión arribó a Moscú. Estaba encabezada por personajes poco conocidos, que no tenían ni las atribuciones ni los poderes para discutir nada ni firmar ningún convenio militar concreto.

La delegación nunca contestó a la inquietud fundamental de Moscú: para poder enfrentarse con Alemania, las tropas soviéticas tenían que pasar por el territorio polaco o el rumano, sin esta condición se hacía imposible la participación de la Unión Soviética en una alianza militar con Inglaterra y Francia.

El 14 de agosto, el Almirante Drax, Jefe la Misión, debió reconocer: “Creo que nuestra misión ha terminado”; sin embargo, las conversaciones se prolongaron para ver si era posible obtener la aprobación polaca al paso de las tropas soviéticas. Por último, Drax informó no tener noticias de Londres y propuso una nueva reunión para después de tres o cuatro días. El 23 de agosto, Voroshilov, Ministro de Defensa de la URSS, advirtió a la comisión: “Nosotros no podemos espera a que Alemania derrote a Polonia para que después se lance contra nosotros. Mientras tanto ustedes estarían en sus fronteras reteniendo a lo mucho diez divisiones alemanas. Necesitamos un trampolín desde el cual atacar los alemanes, sin él no podemos ayudarlos a ustedes”.

Ante el comprometedor silencio de los delegados añadió: “No hemos hecho nada en once días. El año pasado, al encontrase Checoslovaquia al borde del abismo, no obtuvimos una sola señal de Francia. El Ejército Rojo estuvo listo para atacar, pero esa señal nunca llegó. Nuestro gobierno y todo nuestro pueblo estuvieron ansiosos de ayudar a los checos y por cumplir con nuestras obligaciones dimanantes de los tratados. Ahora los gobiernos de Francia e Inglaterra han prolongado inútilmente y durante demasiado tiempo estas conversaciones político militares. Por ello no se debe excluir otros acontecimientos de índole político. Fue necesario obtener una clara respuesta de Polonia y Rumania sobre el paso de nuestras tropas a través de sus territorios. Si los polacos hubiesen querido responder positivamente a esta pregunta, es lógico pensar que hubiesen participado en estas negociaciones”.

Poco después se iniciarían unas negociaciones -que son criticadas por quienes desconocen o pretenden desconocer el preámbulo anterior-, que condujeron a la firma del Pacto de no agresión entre la Unión Soviética y Alemania.

A partir del fracaso de las conversaciones con Inglaterra y Francia, el gobierno soviético aceptó la propuesta alemana de concluir un acuerdo de no agresión que, desde mayo de 1939, Alemania le había propuesto en reiteradas ocasiones. El 23 de agosto de 1939, la URSS firmó el Pacto de no Agresión con Alemania, aunque esto no estuvo previsto en los planes de la diplomacia soviética antes de que Inglaterra y Francia frustraran las negociaciones de Moscú. La URSS actuaba con mucha cautela para evitar verse arrastrada a un conflicto que no buscaba ni deseaba. La conducta de Francia e Inglaterra en las fracasadas negociaciones le daban a entender que estos países procuraban involucrarla en un enfrentamiento armado con Alemania. Conocía además que las potencias europeas sostenía simultáneamente conversaciones secretas con Alemania con la finalidad de concluir un acuerdo dirigido en contra de la Unión Soviética.

Al firmar el pacto de no agresión, el gobierno soviético no se hacía ilusiones. El Mariscal Zhukov sostiene que se partía del supuesto de que el mismo no libraba a la URSS de ser agredida y añade: “En ningún momento escuché a Stalin palabras tranquilizadoras en relación al Pacto de no Agresión”. Después del 23 de agosto, la URSS estaba dispuesta a seguir las negociaciones con Gran Bretaña y Francia, pero estos países se negaron a ello.

Las críticas al pacto Ribbentrop-Molotov tienen la finalidad de absolver a los verdaderos culpables del estallido de la guerra. Posteriormente, cuando EEUU, Inglaterra y la URSS conformaron la coalición antinazi, muchos políticos relevantes de Occidente valoraron de manera positiva la firma del mismo. Quien en 1944 fuera Subsecretario de Estado de EEUU, Sumner Welles, escribe: “Desde el punto de vista práctico, cabe la posibilidad de lograr ventajas que -dos años más tarde, al producirse la agresión alemana, desde hacía mucho tiempo esperada-, tuvieron mucha importancia para la Unión Soviética”.

La coalición antifascista se hizo sólo posible luego de que Alemania Nazi derrotara y ocupara Austria, Checoslovaquia, Polonia, Dinamarca, Noruega, Belgica, Holanda y Francia. Por fin, estás derrotas hicieron ver a EEUU e Inglaterra la amenaza que el nazi-fascismo representaba para ellos y se sentaron las premisas que posibilitaron la formación de esta coalición. Pero incluso durante toda la guerra, tanto en los planes que se forjaron durante la contienda como en los que se forjaron para la posguerra, se sintió una actitud ambigua hacía la URSS de parte de los países aliados.

En los medios gubernamentales de Gran Bretaña y EEUU, con más virulencia a partir del fallecimiento del Presidente Franklin D. Roosevelt, se buscó siempre debilitar a la Unión Soviética. Por eso dilataron la apertura del Segundo Frente en Europa, por eso demoraron los suministros de material de guerra a la URSS, por eso se negaron a mandar tropas al frente soviético-alemán, porque procuraban preservar y acumular fuerzas con el fin de imponer a Moscú, cuando terminara la guerra, las condiciones de paz y las reglas de comportamiento en la arena internacional. Dichos planes se vieron alentados por el desarrollo de los trabajos tendientes a la fabricación de la bomba atómica, que los círculos gobernantes de EEUU pensaban utilizar como instrumento de imposición y hegemonía para el resto del globo terráqueo.

Fuente: http://calpu.nuevaradio.org/?p=152

Se duplica el número de huelgas obreras en China

China es hoy un país proletario por excelencia, el mayor del mundo. El número de obreros se estima en 400 millones. Sus condiciones de vida y trabajo son lamentables, por lo que estallan numerosas huelgas y protestas, como las del año pasado en Longmay, en la provincia de Heilongjiang, una zona minera del norte del país.

Acuciada por las deudas, la empresa pública Longmay, la mayor del carbón de China, anunció en setiembre el despido de 100.000 mineros, el 40 por ciento de su fuerza de trabajo.

Aunque centenares de mineros de avanzada edad fueron jubilados, la empresa tuvo que retrasar sus planes ya que el gobierno provincial destinó 600 millones de dólares para cubrir las deudas de la empresa.

La empresa estuvo durante dos años amagando con los despidos masivos, pero no pudo finalmente llevarlos a cabo por el temor de un levantamiento obrero de grandes proporciones. Las manifestaciones han sido continuas. En Hegang en abril desfilaron miles de trabajadores contra el impago de los salarios. Los organizadores de la protesta fueron detenidos y luego encarcelados. En octubre la empresa impidió otra protesta bloqueando a los obreros en las minas el día de la concentración.

En China el número de huelgas y luchas obreras se ha duplicado en el último año: 2.774 frente a 1.379 el año anterior. La mayor parte de las protestas son consecuencia del impago de los salarios, que se demoran durante un mes, algo que antes era frecuente en la construcción y que ahora se ha extendido a las minas, las fábricas y los servicios.

El ejército sirio abre siete frentes en las cercanías de Alepo

Desde ayer se producen violentos combates en las proximidades de Alepo tras una ofensiva de las fuerzas del ejército sirio contra las posiciones del Califato Islámico.

Las fuerzas leales al gobierno han abierto siete frentes diferentes en torno a la ciudad, que tratan de aislar de Raqqa, la capital de los yihadistas. La pretensión es tomar ambas, Alepo y Raqqa, por separado.

En un intento gubernamental de tomar la ciudad de Al-Bab, un bastión de los yihadistas al noreste de Alepo, han caído al menos 16 miembros del Califato Islámico.

El asalto está coordinado con intensos bombardeos aéreos rusos, que han logrado frenar una contraofensiva del Califato Islámico en la región.

El ejército regular se encuentra a menos de 10 kilómetros de Al-Bab y ha tomado varias ciudades próximas. Nunca se habían encontrado tan cerca de dicha localidad, situada a unos 30 kilómetros de la frontera con Turquía. Al-Bab cayó en manos del denominado “ejército libre sirio” en 2012 y en noviembre del siguiente año pasó a manos del Califato Islámico.

Además de dividir y aislar a las fuerzas yihadistas entre sí, el objetivo estratégico de Damasco es cortar sus posibilidades de acceso a Alepo, la segunda ciudad de Siria, cuyos barrios occidentales están controlados por los yihadistas.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las victorias del ejército regular en el norte contrastan con su derrota a manos del Califato Islámico en Deir ez-Zor, donde le ha causado al menos 35 bajas.

El Califato Islámico ha avanzado al norte de dicha capital y se ha apoderado del extrarradio de Al-Baghaliyeh, lo que le permite controlar a más de la mitad de la población.

La información oficial de Sana, portavoz del gobierno sirio, asegura que el ejército regular ha rechazado el ataque contra Al-Baghaliyeh, causando duras pérdidas a los atacantes y logrando mantener el control del aeropuerto militar.

Nieva en el desierto de la Península Arábiga

Desde el jueves está nevando sobre el desierto de la Península Arábiga, la primera nevada en 85 años. Incluso se han producido granizadas.

El termómetro ha bajado de cero en una de las regiones más cálidas del mundo.

Ayer los conductores de la carretera entre La Meca y Medina tuvieron que reducir la velocidad de sus vehículos para evitar resbalar por un recorrido completamente cubierto por una fuerte granizada.

La población se dedica a grabar la nevada y a difundir imágenes en las redes sociales.

Cuando a alguno se le ha ocurrido hacer un muñeco de nieve, el jeque Mohammad Saleh Al-Munadjid le ha reprendido. Ha emitido una “fatwa” contra esta actividad argumentando que se trata de ídolos impíos.

El jeque Al-Munadjid ha creado la página web IslamQA.info en la que se dedica a responder a las dudas de sus fieles que, ante la nevada le han preguntado por esta cuestión. El jeque ha prohibido los muñecos de nieve “incluso para jugar” porque son “anti-islámicos”.

Lo que no han contado sobre el actor Alan Rickman

Del fallecido actor británico Alan Rickman las noticias han contado su participación en algunos trabajos, como “La jungla de cristal” o la saga “Harry Potter”, pero faltan otros.

Además de actor típico de la escuela británica, Rickman era realizador de teatro y, entre otras piezas en 2005 trató de montar la obra “Mi nombre es Rachel Corrie”.

El guión homenajeaba a la militante asesinada por el Estado de Israel en 2003 cuando se opuso al derribo de las viviendas de los palestinos. Fue aplastada por una apisonadora del ejército israelí.

Según cuenta el periódico canadiense The Vancouver Sun, esta obra era un “poderoso golpe” contra el Estado de Israel que, como es lógico, logró censurar el estreno en los teatros de Nueva York.

En 1992 Rickman participó en la película “Ciudadano Bob Roberts”, la primera que dirigió Tim Robbins. Cuenta la historia de un fascista y cantante de folk que anuncia su candidatura al Senado de Estados Unidos por el Estado de Pennsylvania.

La campaña electoral resulta ser una trama de los servicios secretos con oscuros fines económicos, racistas y militares.

De la guerrra de los Balcanes a los atentados de París

El fascista francés Claude Hermant
Sabemos que una parte de las armas utilizadas en los atentados de París procede de la CIA, pero ¿de dónde de proceden las demás? Para buscar la respuesta hay que ir hasta los Balcanes y hasta la guerra que allí provocó el imperialismo en los años noventa…

El lunes el diario croata Slobodna Dalmacija publicó un artículo del periodista Marijo Kavain demostrando que otro de los alijos de armas que se utilizaron en los atentados del año pasado en París, tanto los de enero contra la revista satírica Charlie Hebdo como los del 13 de noviembre, fueron vendidas por un antiguo mercenario croata.

Las armas proceden de un fabricante serbio y fueron vendidas por el fascista y traficante francés Claude Hermant, quien se ha acogido al secreto de la defensa para no tener que dar explicaciones al juez de instrucción.

El fusil de asalto ‘kalachnikov’ y las cuatro pistolas ‘tokarev’ que la policía le ocupó en enero del año pasado a Amedy Coulibaly, el autor de la masacre en la tienda de comestibles Hyper Cacher, procedía de un arsenal de la antigua Yugoeslavia.

Por su parte, las armas utilizadas en los atentados del 13 de noviembre fueron fabricadas en la fábrica Crvena Zastava, en Kragujevac, actual Serbia.

El traficante francés que las revendió, Claude Hermant, es un conocido fascista que combatió voluntario en la guerra de los Balcanes en las filas de los “independentistas” croatas.

A través de internet y de una empresa registrada a nombre de su mujer, funcionaria de aduanas, compró a una empresa eslovaca una gran cantidad de armamento deteriorado que reparó en su taller y luego revendió.

En la operación comercial participó un kurdo que en Bruselas tenía relación con los yihadistas.

Antes de los atentados contra Charlie Hebdo del año pasado, el juez ya envió a prisión a Hermant por tráfico ilegal de armas y ahora ha vuelto a ser interrogado.

En mayo el diario francés “La Voix du Nord” afirmó que Hermant trabajaba para la gendarmería y la aduana francesa. Además es un conocido militante de grupos fascistas, como “Vlaams Huis” (Casa Flamenca).

Veterano de 52 años de edad, Hermant es muy conocido de Lille, en la frontera de Francia con Bélgica. En los años noventa trabajó como matón para el DPS, el equipo de guardaespaldas del Frente Nacional francés. Según una investigación de la Asamblea francesa, uno de los entretenimientos del DPS consistía en entrar a saco en los barrios para aporrear a los emigrantes y antifascistas.

Está claro: los fascistas se lamentan de que los emigrantes son unos terroristas, pero son ellos los que les dan las armas.

A comienzos de 2012 Serbia y Croacia vendieron importantes cargamentos de armas. El Ministerio croata de Interior ha reconocido la distribución 15.000 tipos diferentes de ellas, muchas procedentes de confiscaciones policiales. Por su parte, Serbia calcula en 60.000 el número de armas vendidas.

En Europa este tráfico de armas es más corriente de lo que se cree. Tras los atentados de París la Comisión Europea anunció un control más estricto de la venta de armas de segunda mano o deterioradas, pero se trata de otra declaración para la galería, porque el Ministerio croata del Interior ha reconocido que a ellos no les ha llegado ningún requerimiento europeo.

Hermant también fue boxeador y paracaidista de la Legión Extranjera hasta 1982. Además de Yugoeslavia, luchó en el Congo y en Angola. Como todos los asiduos de estas alcantarillas, Hermant ha reconocido públicamente que colaboraba con el espionaje francés.

Su biografía de mercenario se cruza y casi se confunde con la de James Cappiau, un belga con pasaporte croata, también miembro de la Legión Extranjera francesa, que llevó a cabo varios asesinatos selectivos durante la guerra de los Balcanes, entre ellos el de Vjeko Sliska, un mafioso local, una acción digna de un guión de Hollywood.

Cappiau se vendía al mejor postor. Tenía una empresa de pistoleros llamada Joy Slovakia y a comienzos de 2000 reclutaba mercenarios con experiencia para entrenar a las fuerzas armadas del Congo.

El traficante Jacques Monsieur

La empresa de Cappiau fue contratada por otro militar belga, Jacques Monsieur, uno de los mayores traficantes de armas del mundo. Ante los jueces Monsieur reconoció haber vendido armas a Croacia durante la guerra de los Balcanes por cuenta del espionaje francés.

Monsieur fue detenido en Estados Unidos en 2009 cuando la avaricia le condujo a vender motores de avión a Irán, entonces sometido a un embargo internacional, algo que los imperialistas no le podían consentir bajo ningún concepto. Es mejor vender armas que motores.

Para Monsieur el tráfico de armas no era -según sus palabras- más que una cobertura de sus actividades como agente de la SGR, la inteligencia militar belga, en la que empezó a trabajar desde joven. El tráfico ilegal de armas financia las actividades ilegales del espionaje.

Monsieur ha confesado que informaba puntualmente de sus actividades a la DST, el contraespionaje francés, por lo se pone de manifiesto que entre los yihadistas y sus armas está el propio Estado, sus policías, sus militares, sus espías, sus confidentes y sus provocadores.

Más información:


Trafic d’armes : l’ombre du deuxième homme plane sur l’affaire Claude Hermant


Attentats de Paris, trafic d’armes: le point sur l’affaire Claude Hermant


Las armas utilizadas en los atentados de París proceden de la CIA

Irán pone de rodillas a los marines de Estados Unidos

El martes se produjo un grave incidente internacional cuando un buque de la Armada de Estados Unidos penetró ilegalmente en aguas jurisdiccionales iraníes.

Los 10 tripulantes de la embarcación fueron capturados. “Después de determinar que su ingreso en aguas territoriales de Irán no fue intencional y recibir sus disculpas, los marines estadounidenses detenidos fueron liberados en aguas internacionales”, dijo la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado publicado en internet.

Sin embargo, el vicepresidente Joe Biden, en declaraciones al programa de televisión “CBS This Morning”, negó que los estadounidenses tuvieran que disculparse por nada.

“No hay motivo para disculparse”, dijo Biden. “Cuando uno tiene un problema con el bote, ¿ofrece disculpas porque el bote tuvo problemas? No, y nadie exigió disculpas. Se aplicaron las normas náuticas habituales”.

La única norma náutica habitual que conoce Estados Unidos es la soberbia.

La prensa internacional ha publicado muchas fotos del incidente, pero ninguna en la que aparezcan los marines como se merecen: de rodillas. Disfrútenla.

Los peones del servicio secreto franquista en Euskal Herria

Xabier Makazaga
Es obvio que el ex-subcomisario José Amedo guarda numerosos secretos sobre la guerra sucia ejecutada en Iparralde usando las siglas GAL, a partir de 1983. Y es muy probable que también sepa mucho sobre los atentados cometidos años antes usando otras siglas; sobre todo, la del Batallón Vasco-Español, BVE.

Poca duda cabe de que Amedo empezó a “trabajar” en Iparralde (1) en pleno franquismo, y sería conveniente indagar sobre su relación con personajes como Ramón Lillo (2), al cual define como “viejo conocido”. Lillo dirigió en 1976 un comando mercenario que atentó en Iparralde contra varios refugiados utilizando unas metralletas Marietta compradas por la Policía española en los EEUU, y no sería nada de extrañar que Amedo tuviera que ver con aquellos atentados.

Lillo y Amedo eran entonces inspectores de policía. El primero, agente del Servicio Secreto franquista, el SECED. El segundo, según Wikipedia, ejecutó en la década de los 70 “labores de espionaje relacionadas con el entorno de la organización terrorista ETA”. Y fue precisamente en 1976 cuando otros dos inspectores con los que Amedo compartía piso desaparecieron en Iparralde. Un año después, hallaron sus cadáveres, hecho que lo marcó profundamente.

Fue asimismo en 1976 cuando otro viejo conocido de Amedo empezó a trabajar para el SECED. Se trataba de Jesús Diego de Somonte que en 1983 era ya comandante y jefe de los Servicios Secretos en Euskal Herria. Ambos tenían por costumbre reunirse en la Jefatura Superior de Policía de Bilbo.

Cuando estaba promocionando su libro “Cal viva”, a Amedo se le escapó que también conocía al capitán Alberto Martín Barrios que los octavos de ETA pm (3) secuestraron, y dos semanas después mataron, en octubre de 1983. Según la versión oficial, fue la muerte del capitán la que desencadenó la guerra sucia de los GAL, pero tengo fundadas sospechas de que no fue dicho fatal desenlace el que precipitó los acontecimientos, sino el secuestro mismo.

Los secuestradores de Martín Barrios afirmaron en un comunicado que lo estaban sometiendo a un “concienzudo interrogatorio” sobre “la tarea real” que desempeñaba, porque habían detectado que el capitán realizaba “extraños movimientos” que ligaban a “una actividad reservada de tipo especial”.

Entonces, la Policía pretendió que, quizás, sus secuestradores lo habían confundido con el comandante Diego de Somonte, que acabo de mencionar. Un bulo que sospecho lanzaron para esconder la verdad: que el capitán Martín Barrios era también de los Servicios Secretos.

Me sobran los motivos para sospechar que ésa era su verdadera labor. Entre otros, el que lo sucedido tras su secuestro sea mucho más comprensible si su ocupación oficial, en la farmacia del Gobierno Militar de Bilbo, no era sino una tapadera para otras inconfesables actividades.

De ser la verdadera labor de Martín Barrios la que sospecho, se entiende a la perfección que su secuestro hiciera saltar todas las alarmas en el corazón del Estado. No era para menos. Si el capitán estaba al corriente de lo que Amedo y compañía estaban tramando en Iparralde, las autoridades españolas se tuvieron que poner muy, pero que muy nerviosas.

En esas circunstancias, no es nada de extrañar que dieran la orden de secuestrar, a toda costa y con suma urgencia, a Joxe Mari Larretxea, dirigente del grupo que se responsabilizó del secuestro del capitán. Y tampoco extraña tanto que mantuvieran la orden después de que la Policía francesa pillara a los compinches de Amedo intentando secuestrarlo. Lo volvieron a intentar y los volvieron a pillar in fraganti, con el subsiguiente escándalo.

En todo caso, habría que preguntarle a Amedo de qué conocía al capitán Martín Barrios, y también podría aclarar, de paso, algunas cuestiones relativas a su estrecha relación con el ya fallecido comandante Diego de Somonte. Por ejemplo, si es cierto, como afirma su viuda, que ambos viajaban a menudo juntos a Iparralde y que su marido también tenía previsto hacerlo el 23 de septiembre de 1983, en aquel viaje en el que, a la vuelta, Amedo tuvo un accidente de auto en la autopista.

Según el ex-subcomisario, la Ertzaintza le incautó entonces un maletín que contenía datos muy comprometedores sobre diversos mercenarios que pocas semanas después empezarían a cometer los atentados reivindicados usando las siglas GAL. Se trataría de números de teléfono de dichos mercenarios, y pisos de contacto que iban a usar. Unos datos que la Ertzaintza jamás puso a disposición de juez alguno.

Amedo también sabe muchísimo sobre no pocos agentes policiales franceses que participaron en la guerra sucia a cambio de fuertes sumas de dinero procedente de los fondos reservados. Entre ellos, “Jean-Louis”, uno de los protagonistas de su libro “Cal viva”, del que afirma conocer la identidad y cargo que ocupa en la actualidad en la Policía.

Conoce también la identidad de bastantes otros, pero tan sólo cita por su nombre a quienes quedaron al descubierto: Jacques Castets y Guy Metge. Y denuncia que ese último falleció en un accidente de tráfico que provocaron “los servicios galos de Información” a los que dirige un claro mensaje, al igual que a los hispanos. Les advierte de lo muchísimo que sabe, y guarda a buen recaudo, como guardó aquel famoso comunicado de los GAL manuscrito por Sancristóbal y Damborenea (4).

Según la viuda de Diego de Somonte, su marido le solía decir que cualquier día iban a hacer desaparecer a Amedo, y el propio Amedo también ha dejado bien claro su temor al respecto. Afirma que le ofrecieron fugarse de la cárcel, para que rehiciera su vida en Sudamérica con otra identidad, y que se negó en redondo por temor a que se deshicieran de él, como se deshicieron de Guy Metge.

Por eso guarda Amedo a buen recaudo sus comprometedores secretos, como seguro de vida, y por eso habla tan descaradamente de esos secretos en sus libros y entrevistas, con absoluto desprecio no sólo a las víctimas de la guerra sucia, sino también a la propia Justicia.

¿Y qué dice la Justicia española al respecto? Nada de nada. Y hacer, aún menos, por supuesto.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/04/24/acerca-del-terrorismo-de-estado-en-el-estado-espanol-los-secretos-de-amedo/

Aclaraciones al texto:

(1) Iparralde es la parte de Euskal Herria que está enclavada en Francia
(2) El policía Ramón Lillo, conocido actor de cine de películas infames, fue comisario jefe de la Audiencia Nacional.
(3) Los octavos de ETA pm fueron una escisión de ETA político-militar que se negó a abandonar la lucha armada.
(4) Julián Sancristóbal y Ricardo García Damborenea eran terroristas miembros a la vez del PSOE y de los GAL.

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