La web más censurada en internet

Día: 14 de julio de 2025 (página 1 de 1)

Un ataque a toda la clase trabajadora: el encarcelamiento de las 6 de La Suiza

Desde el pasado jueves 11 de julio de 2025, las Seis de la Suiza se han sumado a la larga lista de presos políticos del Estado español. Han ingresado en la prisión de Villabona para cumplir la pena de 3 años y medio de prisión por luchar por sus derechos laborales.

Este encarcelamiento supone un ataque contra toda la clase obrera que se organiza y lucha por sus derechos. Por desgracia, no es un hecho aislado ni un “fallo de la democracia” como manifiestan algunos. Es una demostración más de la caracterización del Estado español, que no rompió jamás con el fascismo y que se perpetuó en el poder tras la falsa Transición. Justamente ahora que el Régimen trata de blanquearse con los “50 años de libertad” tras la muerte de Franco, siguen encarcelando a sindicalistas, comunistas, anarquistas, demócratas y antifascistas en general. ¡Lo vienen haciendo desde hace 86 años!

Tampoco es ninguna casualidad que este encarcelamiento se dé justamente ahora que hay un auge tímido de la lucha obrera en varios puntos del Estado.

Nosotros, como organizaciones antirrepresivas, condenamos este encarcelamiento y nos solidarizamos y mandamos todo el apoyo a las compañeras encarceladas. No obstante, precisamente por ser organizaciones antirrepresivas, creemos que es nuestro deber exponer la postura que tenemos respecto a los indultos y que proponemos en contraposición, que no es sino la lucha unitaria por la amnistía total.

Vaya por delante que entendemos que puede haber cuestiones familiares de los represaliados que les puedan condicionar a tomar según qué decisiones. No obstante, sí es importante tener claro qué implicaciones tiene una opción u otra para el conjunto del movimiento. Porque, por suerte o por desgracia, las decisiones que toman los represaliados en este sentido, aunque en lo personal podemos entenderlo, en lo político tienen implicaciones que exceden de las cuestiones particulares de cada caso y afectan al conjunto del movimiento.

El indulto: una salida individual

Dicho esto, vamos a ir entrando en materia. Y para ello, hay que empezar por conceptualizar bien qué es el indulto. El indulto es una medida de “gracia” que el Estado puede otorgar a cualquier condenado, sea por el delito que sea. Que sea una medida de gracia implica que queda a voluntad del Consejo de Ministros y el Ministerio de Justicia, quienes deben proponerlo al Rey, que es quien lo concede. Es simplemente una mera suspensión del cumplimiento de la condena. Los antecedentes se mantienen y la necesidad de pagar las multas o indemnización, también.

El indulto se considera literalmente un perdón que el Estado puede conceder en determinados casos. Para ello, deben darse una serie de requisitos. Entre ellos están el arrepentimiento del delito cometido y el pago de la indemnización a la “víctima”. Si traspasamos estos requisitos al caso concreto vemos la barbaridad que supone. ¿Tienen Las 6 de la Suiza que arrepentirse haber luchado por sus derechos laborales?¿Deben mostrar que la próxima vez que vayan a recibir cualquier tipo de abuso por parte de sus jefes agacharán la cabeza y no se quejarán? Todo ello por no hablar de los miles de euros que han tenido que pagar ellos a la empresa, en concepto de “reparación del daño”. Los empresarios que explotan hasta la saciedad a los trabajadores y el Régimen, que está organizado para defender sus intereses son los que tendrían que pedir perdón. ¡Ellos son los únicos que tienen que reparar el daño que están causando!

Por último, no podemos perder de vista que los indultos suponen una salida individual a un problema que es colectivo: la represión estructural que ejerce el Régimen sobre las masas populares. Tal vez sea posible conseguir un indulto para este o aquel caso, ¿pero qué pasa con el resto? ¿Qué pasa con los presos políticos que siguen en las cárceles? ¿A caso unos merecen más que otros que se cese la represión que el Estado ejerce contra ellos?

Por todos estos elementos sobre los que se configura el indulto, consideramos que es una humillación, no solo para el represaliado en general, sino para el conjunto del movimiento político.

Luchemos por la amnistía total

En contraposición con el indulto, que como hemos dicho, implica una salida individual y está condicionada al arrepentimiento, la Amnistía es todo lo contrario. La Amnistía supone la eliminación del delito y de la pena. Y lo más importante: no implica perdón, ni arrepentimiento, ni afecta solo a una persona o un grupo de ellas. La Amnistía Total supone el reconocimiento de que los procesos judiciales abiertos contra los luchadores antifascistas (que en muchos casos los llevaron a la cárcel) nunca debieron iniciarse, por lo que se anulan por completo. Es una exigencia colectiva que parte de la conciencia de que la represión no es un hecho aislado, sino parte estructural del Estado que criminaliza cualquier forma de disidencia.

La Amnistía Total, por tanto, no es una consigna simbólica. Es un programa político de confrontación con este régimen, que parte del principio de que luchar por nuestros derechos no debería ser delito y que nadie debe pedir perdón por organizarse contra la explotación. Por ello, la lucha por la Amnistía no se limita a una cuestión simplemente antirrepresiva, sino que lleva inherente la lucha por la obtención de los derechos políticos y sindicales que se nos niega de forma sistemática. Por ello, implica también la derogación de todas las causas pendientes, la anulación de las condenas ya impuestas, el cierre de expedientes policiales y judiciales, y la restitución del honor y los derechos de los represaliados.

Este camino no será corto ni fácil, precisamente porque ataca a la raíz del problema y dar una solución general a un problema que también lo es.

La Amnistía Total no nos la regalarán los que hoy gobiernan ni los que gobiernen mañana, porque todos ellos, más allá de los discursos, necesitan un aparato represivo que garantice que las condiciones de explotación sigan intactas. Por eso, la lucha por la Amnistía Total debe ir de la mano con el fortalecimiento de un movimiento obrero y popular que no se deje dividir, que no se conforme con salidas individuales y que no se arrodille ante la represión. Porque la represión solo se combate con unidad, firmeza y organización.

¡Luchemos por la amnistía total!
¡Libertad presos políticos!

Plataformas Antirrepresivas de Barcelona y Lleida

Sudán acusa de genocidio a Emiratos Árabes Unidos

Sudán acusa de genocidio a Emiratos Árabes Unidos ante el Tribunal Internacional de Justicia. En 2023 el gobierno de Biden ya consideró a las Fuerzas de Apoyo Rápido, que los emiratíes apoyan, culpables de genocidio y limpieza étnica.

El 5 de mayo el Tribunal Internacional de Justicia desestimó la demanda de genocidio, aunque el rechazo se basó en motivos jurisdiccionales. El Tribunal dictaminó que era “manifiestamente incompetente” para considerar la solicitud debido a una reserva en la adhesión de Emiratos Árabes Unidos a la Convención sobre el Genocidio.

Emiratos Árabes Unidos vendió esta decisión como una absolución pero mientras el Tribuna pronunciaba su fallo, Puerto Sudán, la capital en tiempos de guerra, sufría el segundo día de un implacable bombardeo de drones que duró seis días.

La Guerra de Sudán permanece fuera de la atención de los medios porque es Emiratos Árabes Unidos, un fiel aliado de Estados Unidos, quien apoya a las Fuerzas de Apoyo Rápido, que se oponen al gobierno de Jartum.

Hasta ahora Sudán no ha querido enfrentarse a Emiratos Árabes Unidos para mantener las exportaciones de oro, que es su fuente de financiación. Pero el 6 de mayo rompió relaciones diplomáticas con Emiratos, calificándolo explícitamente como “Estado agresor”.

El 20 de mayo en su intervención en la ONU tras una reunión del Consejo de Seguridad, el embajador sudanés, Al Harith Idris, reiteró la acusación de que los ataques contra Puerto Sudán se lanzaron desde una base militar de Emiratos Árabes Unidos estratégicamente ubicada a lo largo del Mar Rojo y el Golfo de Adén.

Idris calificó los ataques como una represalia por un ataque perpetrado por el ejército sudanés contra un avión de carga en Nyala el día anterior, que transportaba equipo militar para las Fuerzas de Apoy Rápido. Varios militares emiratíes podrían haber muerto, así como kenianos y sursudaneses.

Emiratos ha empezado a pagar la deuda de Estados Unidos

Las relaciones de Trump con Emiratos Árabes Unidos son más que cordiales. Por eso ataca a Sudán y ha impuesto sanciones al ejército regular por el uso de armas químicas en la guerra. El Ministerio de Asuntos Exteriores sudanés ha negado la acusación.

Todo es cuestión de dinero. La reciente gira del presidente estadounidense por el Golfo incluyó una parada en Abu Dabi. Se firmaron jugosos acuerdos que van a permitir a Trump tapar una parte del gigantesco agujero de deuda.

Lo acuerdos económicos suman más de 200.000 millones de dólares, especialmente en el campo de la tecnología de inteligencia artificial. Se basan en un compromiso previo por valor de 1,4 billones de dólares por parte de Emiratos Árabes Unidos para invertir en la economía estadounidense durante la próxima década, una promesa hecha unos meses antes durante una visita del jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de seguridad nacional de Emiratos Árabes Unidos.

El negocio está tapando la Guerra en Sudán y, de paso, la intervención de Emiratos en ella. Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha confirmado la implicación de emiratí en la guerra durante su audiencia en el Senado la semana pasada.

“Hemos dejado claro, no solo a Emiratos Árabes Unidos, sino también a otros países, que están convirtiendo [la guerra civil en Sudán] en una guerra indirecta […] y desestabilizando la región”, dijo Rubio.

Sudán tiene enemigos por todas partes

Decir que Emiratos Árabes Unidos es un “Estado agresor” es casi una declaración de guerra y el gobierno sudanés, encabezado por militares, habla de su derecho a la legítima defensa. Pero Jartum ya tiene un enemigo interior y no puede buscarse otro fuera.

No obstante, la guerra civil pone en peligro cada vez más la seguridad regional, colocando a Sudán y a sus vecinos en posiciones peligrosas donde un error de cálculo podría desencadenar un choque internacional.

Un riesgo más inmediato es que el gobierno de Jartum cumpla su amenaza explícita de atacar a Chad o Sudán del Sur, acusándolos de complicidad con las Fuerzas de Apoyo Rápido y de facilitar el flujo de armas desde Abu Dabi a Darfur.

‘Rusia ha hecho todo lo posible por mantener buenas relaciones con la Unión Europea’

La cuarta Conferencia sobre la Recuperación de Ucrania, que se celebró en Roma la semana pasada, continúa la serie anual de reuniones políticas al más alto nivel dedicadas a la reconstrucción a largo plazo de Ucrania desde el inicio de la guerra.

En una entrevista con el diario alemán Berliner Zeitung, el antiguo comisario europeo Günter Verheugen asegura que la reunión no es más que hipocresía. Rusia ha hecho todo lo posible por mantener buenas relaciones con la Unión Europea, a pesar de lo cual Bruselas sigue una orientación belicista y sigue sometida a Estados Unidos, señala Verheugen, que ejerció su cargo entre 1999 y 2010, llegando a ser vicepresidente de la Comisión Europea.

“En Roma, políticos, bancos e instituciones occidentales intentan atraer inversores internacionales a Ucrania. Pero incluso antes del inicio de la conferencia URC2025, el optimismo está en su punto más bajo”, añade.

El presupuesto ucraniano sufre un déficit de miles de millones de dólares, “y la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, ha anunciado la suspensión de su búsqueda de financiación”. Los cambio en la Casa Blanca han desanimado a los especuladores. Ucrania ya no parece tan buen negocio y nadie se acuerda del contrato para la explotación de sus minas, que parecían provechoso.

“Sin embargo, Alemania y la Unión Europea siguen suministrando armas [a Ucrania] y no muestran disposición a negociar con Rusia”, denuncia el diario alemán. Eso no siempre ha sido así porque la Unión Europea “siempre ha tenido en cuenta los intereses de seguridad de Rusia”, dice Verheugen.

“Esta conferencia de reconstrucción, que no es su primera edición, es extremadamente arriesgada. Desconocemos el tipo de Ucrania con el que nos encontraremos. Desconocemos la estructura política y la constitución interna del país. Debemos asegurarnos de que la malversación de recursos financieros se mantenga significativamente por debajo de su nivel habitual. Y no es en absoluto seguro que, tras un acuerdo de paz, independientemente de cuándo y cómo se concluya, tengamos una Ucrania estable, competente y soberana”, afirma el antiguo comisario europeo. Según él, “las condiciones externas e internas para lograrlo con métodos fiables simplemente no se dan en este momento”.

Los gastos militares son ‘sagrados’ para el gobierno francés

Hoy es la fiesta por antonomasia en Francia y, de aperitivo, ayer Macron pronunció un discurso ante las tropas con los tópicos del momento: peligros por todos los costados y, para remediarlo, rearme y militarización de la sociedad.

Anunció cambios en la doctrina nuclear francesa, la profundización de la cooperación con Reino Unido y el aumento en el tamaño del ejército. “Debemos dar la opción de servir, no reinstaurar el servicio militar obligatorio, sino permitir que los jóvenes voluntarios se capaciten en las fuerzas armadas y fortalezcan sus filas”, declaró en enero.

Macron aboga por el fortalecimiento del Servicio Militar Voluntario, un programa creado en 2015 para jóvenes parados de entre 18 y 25 años. En los últimos 10 años, 10.000 voluntarios se han formado en ese programa, es decir, a penas mil cada año.

Otra opción es aumentar el número de reservistas. Actualmente hay 45.000, y el gobierno espera alcanzar los 52.000 para diciembre de 2026.

“El ejército de 2030 será un híbrido: un ejército activo y uno de reserva con habilidades perfeccionadas. La reserva no debe ser un refuerzo. Debe estar plenamente integrada en todo el espectro de misiones y no servir únicamente para reemplazar a los soldados activos en determinadas circunstancias”, declaró Sebastien Lecornu, el ministro de Defensa.

El entrenamiento de estos voluntarios requiere un mínimo de seis meses a un año para aprender a “desenvolverse en el terreno, a usar un arma y a matar a alguien en la guerra sin morir”, explicó el coronel Vincent Arbaretier.

Necesitan meter el miedo en el cuerpo

Para meter el miedo en el cuerpo a los franceses, los chusqueros se pasean casi todos los días por los medios con declaraciones apocalípticas. El general Thierry Burkhard, Jefe del Estado Mayor de la Defensa, presentó un panorama sombrío de las amenazas en una inusual conferencia de prensa, pocos días después de otra aparición televisiva -también sin precedentes- de Nicolas Lerner, director de la DGSE (Dirección General de Inteligencia Exterior).

Los uniformados quieren adelantar a los espectadores la Revisión Estratégica Nacional, que se publicó ayer. Los planes militares franceses son una colección de tópicos absurdos. Consideran la amenaza de Rusia para los países europeos como “persistente” y agravada por el repliegue estadounidense. “El lugar de los países europeos en el mundo del mañana también está en juego” y no podemos olvidar la desinformación, los ataques híbridos y la lucha contra el “terrorismo”, dijo el general Burkhard ante los periodistas.

“Debemos aceptar que, efectivamente, nos enfrentamos a un cambio de marco estratégico”, añade Lecornu, el ministro de Defensa. “Si no queremos depender de nadie, esto requiere necesariamente un nuevo esfuerzo, no solo presupuestario, sino también intelectual, moral e industrial”, afirmó.

Cuando se trata de la guerra no hay que escatimar en gastos

Esos esfuerzos plantean la cuestión de la bancarrota económica francés pero, tratándose del ejército, nunca es suficiente. El derroche presupuestario francés es muy anterior al comienzo de la Guerra de Ucrania y al surgimiento del mito de la “amenaza rusa”. Entre 2017 y 2025 el presupuesto de defensa aumentó de 32.200 millones de euros a 50.500 millones de euros.

En la actualidad la Ley de Planificación Militar prevé 413.000 millones de euros para el ejército entre 2024 y 2030, con aumentos presupuestarios anuales de poco más de 3.000 millones de euros, hasta alcanzar los 67.400 millones de euros en 2030.

Pero Francia tiene la hucha vacía. La deuda ha alcanzado los 62.000 millones de euros este año y amenaza con dispararse, pero no importa: el primer ministro, François Bayrou, ha dicho que los gastos militares son “sagrados”. En todo lo demás hay que ahorrar y recortar.

El invierno pasado el ministro Lecornu estimó que “el peso ideal del ejército francés sería algo menos de 100.000 millones de euros”. A principios de este mes, ante el Senado, describió los planes de rearme: defensa tierra-aire, municiones, guerra electrónica e incluso el espacio. “Lo que más nos preocupa y genera nuevas necesidades presupuestarias son los avances tecnológicos”. Se refería a la inteligencia artificial, la tecnología cuántica y el sigilo aéreo, entre otros.

Los europeos han perdido la cabeza por completo con las armas. Londres quiere aumentar su presupuesto de defensa al 2,5 por cien para 2027 y al 3 por cien después de 2029. Alemania prevé alcanzar un presupuesto de defensa de 162.000 millones de euros en 2029, equivalente al 3,5 por cien de su PIB, y Polonia ya dedica a este objetivo el 4,7 por cien.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies