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Día: 5 de julio de 2025 (página 1 de 1)

La economía de guerra no solucionará la crisis de superproducción

Por primera vez en décadas las grandes potencias se embarcan en un rearme masivo. Las guerras en Ucrania y Oriente Medio y la tensa situación en Taiwán han convertido el fortalecimiento de la economía de guerra en una prioridad.

Si alcanzan el objetivo del 5 por cien para 2035, los países de la OTAN gastarán 800.000 millones de dólares más al año, en términos reales, que antes de 2022. Pero este dispendio no se limita a la OTAN. Israel es un gran cuartel militar. El año pasado gastó más del 8 por cien de su PIB en defensa.

Estas sumas colosales podrían transformar la economía mundial, presionando las finanzas públicas. Los políticos pregonan los beneficios del rearme a sus votantes. Les dicen que el gasto militar no solo traerá beneficios en materia de seguridad, sino también económicos.

Los capitalistas se vuelven sindicalistas. Ahora les preocupa el paro. El primer ministro británico, Keir Starmer, promete que la economía de guerra iniciará una nueva época de “empleos buenos, seguros y bien remunerados”. La Comisión Europea afirma que traerá “beneficios para todos los países”.

The Economist les desmiente: utilizar el gasto militar con fines económicos es un error costoso. “El gasto en defensa es caro y no mejora directamente el nivel de vida de nadie”, dice.

La consecuencia económica más obvia del aumento del gasto de defensa será la presión sobre las finanzas públicas. Los niveles de deuda ya son elevados, y las presiones financieras sobre los gobiernos, causadas por el envejecimiento de la población y el aumento de los tipos de interés, se están intensificando.

“Se recortarán otras partidas presupuestarias, como el gasto social, lo que reducirá los dividendos de paz del fin de la Guerra Fría”, anuncia The Economist. También tendrán que aumentar los déficits. Por lo tanto, el gasto en defensa tenderá a elevar los tipos de interés.

La producción de guerra, al igual que muchos otros sectores industriales, está ahora altamente especializada y automatizada, lo que significa que es probable que el rearme genere muchos menos empleos que los perdidos por las nuevas tecnologías o la competencia extranjera. El aumento del gasto en defensa en los países europeos de la OTAN podría crear 500.000 empleos, una cifra irrisoria en comparación con los 30 millones de trabajadores manufactureros de la Unión Europea.

La naturaleza de la guerra moderna hace improbable la creación de empleo a gran escala. Ucrania demuestra que un país no necesita una política industrial integral para prepararse para la guerra. La fabricación de drones, causantes de la mayoría de las bajas en el campo de batalla, es relativamente sencilla. Cuanto más importante sea la inteligencia artificial, por ejemplo, para guiar y operar estos drones, menos empleos se crearán en las líneas de montaje y mayores serán los beneficios para las empresas tecnológicas.

Los países de la Unión Europea quieren fabricar y vender su propio equipo militar pero, como ya hemos expuesto, cuentan con 12 tipos de carros de combate, mientras que Estados Unidos solo produce uno. La duplicación es un despilfarro e impide la colaboración entre los ejércitos.

Estados Unidos reduce la lista de los clientes que pueden comprar sus armas

Estados Unidos no sólo ha reducido las ventas de armas a Ucrania, sino a docenas de países de todo el mundo, según la cadena CBS (1). La reducción de los arsenales ha obligado al Pentágono a revisar su listado de clientes, armas y municiones.

Según The Guardian, la Casa Blanca va a priorizar los intereses de Estados Unidos tras la revisión del Pentágono sobre el apoyo y la asistencia militar estadounidense a otros países del mundo (2).

Un portavoz de la Casa Blanca confirmó los cambios, pero se negó a identificar qué países estaban sujetos a restricciones ni la duración de la suspensión. “Han sido reclasificados en una categoría diferente”, señaló un funcionario en una entrevista con CBS.

Hace varias semanas Trump encargó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, una revisión exhaustiva de los arsenales y las ventas de armamento al exterior. El objetivo es garantizar que las exportaciones bélicas queden alineadas con la diplomacia estadounidense.

“Nos aseguramos de que se prioricen las necesidades de Estados Unidos”, añadió el funcionario del Pentágono.

Si bien la atención de los medios se ha centrado en la congelación de la ayuda a Ucrania, ahora los dirigentes del Pentágono reconocen que otros países también se ven afectados por la revisión. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó que la revisión podría no afectar solo a Ucrania, pero se negó a dar más detalles.

El subsecretario de Defensa para Asuntos Políticos, Elbridge Colby, afirmó que el Pentágono seguía apoyando al gobierno de Kiev ofreciendo opciones de asistencia eficaces, al tiempo que adaptaba su estrategia para preservar la disponibilidad operativa del ejército estadounidense.

En marzo, tras una tensa reunión entre Trump y Zelensky en la Casa Blanca, Estados Unidos congeló la ayuda militar a Ucrania y el intercambio de inteligencia. La pausa se levantó una semana después, cuando Zelensky expresó su disposición a negociar un alto el fuego, pero dichas negociaciones nunca se han concretado.

Desde 2022 Estados Unidos ha suministrado a Ucrania decenas de miles de millones de dólares en armas. En abril Washington y Kiev llegaron a un acuerdo que otorgaba a Estados Unidos acceso a los recursos minerales ucranianos a cambio de la continuación de los suministros militares.

(1) https://www.cbsnews.com/news/us-halting-some-weapons-shipments-ukraine/
(2) https://www.pressreader.com/usa/the-guardian-usa/20250702/281530822020186

Los dioses de la guerra y de la muerte: Tánatos, Ares y Keres

El dios griego Tánatos, el de la muerte “dulce”, hace años que sobrevuela las asambleas generales de la OMS protegido por el complejo químico-farmacéutico-biotecnológico, como se puso en evidencia en el año 2020 al implantar un estado de excepción mundial y al modificar el Reglamento Sanitario Internacional con el subterfugio de que “la finalidad y el alcance de este Reglamento son prevenir la propagación internacional de enfermedades, prepararse para esa propagación y protegerse contra ella” (1).

El dios griego de la guerra, Ares, quizás fue el menos popular de todos los dioses del Olimpo debido a su temperamento explosivo, su agresividad y su insaciable sed de conflicto (2).

Pues bien, Ares, protegido por el complejo militar-industrial, sobrevuela todas las cumbres de la OTAN, en especial la última de ellas realizada en la Haya el 24 y 25 de junio, en la cual Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad lo expresaba así: “El problema con el gasto en defensa es que cuando realmente se necesitan las capacidades de defensa, es demasiado tarde para hacer nada al respecto. Hay que invertir cuando estamos en tiempos de paz”.

Y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen lo remataba de esta forma: “Acabamos de debatir la importancia de que Ucrania invierta en su extraordinaria, ágil e innovadora industria de defensa” (3).

Acompañando al dios Ares se estableció en La Haya el llamado “Escudo Naranjo” que prohibió los vuelos en un radio de 16 kilómetros de la ciudad y se instalaron cinco kilómetros de vallas alrededor del lugar donde se celebraba la cumbre. Ares estuvo bien protegido por un contingente de 35.000 Keres (Espíritus de la muerte violenta) entre policías y militares.

Todo ello para aprobar una Declaración Final de cinco puntos, dos de los cuales establecen:

“2. Unidos frente a profundas amenazas y desafíos en materia de seguridad, en particular la amenaza a largo plazo que representa Rusia para la seguridad euroatlántica y la amenaza persistente del terrorismo, los Aliados se comprometen a invertir cada año el 5 por cien de su PIB en las necesidades esenciales de defensa.

  1. Los Aliados acuerdan que este compromiso del 5 por cien incluirá dos categorías esenciales de inversiones en el ámbito de la defensa. Los Aliados destinarán al menos el 3,5 por cien de su PIB cada año, sobre la base de la definición acordada de gastos de defensa de la OTAN, de aquí a 2035, para financiar las necesidades esenciales en materia de defensa y alcanzar los objetivos de capacidad de la OTAN […] Y los Aliados dedicarán hasta el 1,5 por cien de su PIB cada año, entre otras cosas, a la protección de nuestras infraestructuras críticas, la defensa de nuestras redes, la garantía de nuestra preparación y resiliencia civil, la liberación de la innovación y el fortalecimiento de nuestra base industrial de defensa […] Los Aliados reafirman su compromiso soberano y duradero de apoyar a Ucrania, cuya seguridad contribuye a la nuestra, y, con ese fin, incluirán contribuciones directas a la defensa y la industria de defensa de Ucrania en el cálculo del gasto de defensa de los Aliados” (4).

La realidad es que en el plazo de 10 años (2025 a 2035) el 5 por cien anual del PIB en dicho periodo, supondrá en gasto militar en la zona euro, más Gran Bretaña y Noruega, de 10 billones de euros en valores constantes de 2024, o comparando la cifra con el PIB de España, supone su PIB total durante 6,5 años.

Y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anticipó que el apoyo militar destinado a Ucrania podría superar los 50.000 millones de euros durante 2025, tomando en cuenta que en los primeros seis meses del año ya se han comprometido más de 35.000 millones (5).

Nadie diría que han pasado miles de años desde que las guerras, las muertes, las destrucciones, las pestes hacían mellas en las ciudades antiguas. Continúan hoy con más intensidad que nunca ofreciendo al altar del sacrificio de Ares cientos de miles, millones de cuerpos humanos: Afganistán, Irak, Siria, Libia, Palestina, Sudán, Congo, Yemen, Rusia, Ucrania […] para satisfacción de las Keres enviadas por las “democracias occidentales”, que sobrevuelan los campos de batalla para apoderarse de los despojos.

Al parecer, las masacres de los últimos años no han sido de la satisfacción de los dioses, a tenor de los acuerdos de la citada cumbre expuestos en el texto final de la misma. La diferencia respecto a la antigüedad greco-romana es que llamaban a las cosas por su nombre: guerra y muerte; y hoy los nuevos dioses han inventado una neolengua en la cual guerra se convierte en defensa y muerte en seguridad, renombrando las realidades con eufemismos para enmascararlos.

El gasto militar de la OTAN en el año 2024 fue de 1.210 dólares de media per cápita. Estados Unidos encabezó la partida con 2.239 dólares por habitante, seguido de Noruega con 1.754 dólares y Suecia con 1.185.

En 2024 la mayoría de países de la OTAN aumentaron su gasto en defensa respecto a 2023, con una media del 10,88 por cien. Destacan los fuertes incrementos de República Checa (+54,65 por cien), Rumanía (+45,63 por cien) y Turquía (+44,09 por cien). España también elevó su inversión, con un crecimiento del 9,32 por cien. Polonia es el país de la OTAN que más gasta en defensa en relación a su PIB (al que destina un 4,12 por cien), al que siguen Estonia (3,3 por cien) y Estados Unidos (3,38 por cien).

En 2024 el número de militares activos en los países de la OTAN lo encabezó Estados Unidos con más de 1,3 millones de efectivos, seguido de Turquía con 481.000, Polonia con 216.100 y Francia con 204.700. España, con 117.400 militares, se sitúa en un nivel medio-alto dentro de la Alianza, tras Alemania, Italia y Reino Unido (6).

Entre todos los estados miembros de la OTAN disponen de una población de aproximadamente 973 millones de personas que, si la multiplicamos por los 1.210 dólares de gasto militar por persona, nos da una cantidad de 1.177.330.000.000 dólares anuales. Suficiente para acabar con todas las penalidades existentes en el mundo.

Ya disponemos de las cifras y de las intenciones. Ahora cabe determinar qué hacer para destruir este conglomerado mortal y cuál debe ser la responsabilidad del proletariado para este menester, ya que es el único que paga estos presupuestos y el único que es carne de cañón en las contiendas.

(1) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA77/A77_ACONF14-sp.pdf
(2) https://www.loebclassics.com/view/LCL057/2007/volume.xml
(3) https://united24media.com/es/world/cumbre-de-la-otan-de-2025-impulso-historico-para-un-aumento-del-5-de-la-defensa-y-las-fuerzas-armadas-asi-es-como-ocurrio-9467
(4) https://www.nato.int/cps/en/natohq/official_texts_236705.htm
(5) https://www.contrareplica.mx/nota-Apoyo-militar-de-la-OTAN-a-Ucrania-superaria-50000-millones-de-euros-en-2025–20252569
(6) https://www.epdata.es/datos/gasto-ejercitos-paises-defensa-seguridad-otan-defensa-estadisticas-datos-graficos/668

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