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Mes: julio 2025 (página 1 de 11)

Europa carece de infraestructuras para trasladar armamento al frente oriental

El Comisario de Transporte Sostenible y Turismo de la Unión Europea, Apostolos Tzitzikostas, ha lanzado una dura advertencia sobre la falta de preparación de las infraestructuras del continente para una guerra contra Rusia.

Las carreteras, ferrocarriles y puentes de Europa tendrían dificultades para soportar un despliegue militar a gran escala. “Las carreteras y ferrocarriles de Europa no son aptos para una guerra con Rusia”, advirtió Tzitzikostas. “Tenemos puentes viejos que renovar, puentes estrechos que ensanchar y puentes inexistentes que construir”, dijo.

Si las fuerzas de la OTAN se movilizaran rápidamente para atacar a Rusia en la frontera oriental de la Unión Europea, su respuesta podría verse gravemente obstaculizada por debilidades estructurales, procedimientos fronterizos obsoletos y cuellos de botella en el transporte de equipos militares.

“La realidad actual es que si queremos trasladar equipo militar y tropas de Europa Occidental a Europa Oriental, se necesitan semanas, si no meses”, añadió. El problema central es que la mayor parte de la red de transporte europea nunca se diseñó para la logística militar.

Los camiones civiles generalmente tienen un peso bruto vehicular de 40 toneladas, mientras que los carros de combate pueden pesar hasta 70 toneladas, lo que hace que muchos puentes sean estructuralmente inadecuados para despliegues blindados rápidos.

Por ello una parte de los presupuestos destinados al rearme en Europa están destinados a mejorar las infraestructuras europeas de transporte terrestre.

—https://www.ft.com/content/d77d4c1d-da26-4624-8b77-2178d4ac1125

Canadá miente sobre sus exportaciones de armas a Israel

Un informe publicado el martes por la coalición canadiense Stop the Arms Now, revela el alcance de las exportaciones de armas canadienses a Israel desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, contradiciendo directamente las declaraciones oficiales del gobierno canadiense, que afirma haber suspendido las entregas.

Según este documento, basado en datos de transporte marítimo y aéreo inéditos, Canadá continúa transportando masivamente municiones, componentes militares y equipo sensible al ejército israelí, lo que convierte a Canadá en cómplice de los crímenes de guerra israelíes.

El informe revela 47 envíos de componentes militares a empresas israelíes de armamento, 421.070 balas exportadas, incluidas 175.000 en un solo lote en abril de este año, así como 391 envíos documentados de armas, piezas de drones, equipos de comunicación y municiones.

Además, tres cargamentos de cartuchos salieron de la planta de GD-OTS en Quebec, incluyendo uno nueve días después de que el ministro de Asuntos Exteriores canadiense prometiera detener los envíos de la empresa.

El informe también menciona casi 100 vuelos internacionales que transportaron equipo militar, incluyendo 64 vuelos comerciales de pasajeros donde la carga se ocultó bajo los asientos durante escalas en Frankfort, París, Nueva York, Abu Dabi y Nueva Delhi.

Para la coalición Stop the Arms Now este flujo constante contradice los compromisos públicos de Canadá y constituye un “patrón sistémico de desinformación, confusión regulatoria y mentiras políticas“.

El informe acusa a Ottawa de violar la Ley de Permisos de Exportación e Importación de Canadá, así como el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), ratificado por Canadá. Eso implica al gobierno canadiense en los crímenes de guerra, e incluso en el genocidio, que se está cometiendo actualmente en Gaza.

El papel de Canadá en el suministro al ejército israelí está provocando una creciente indignación, tanto en la sociedad civil canadiense como en el extranjero. Este informe arroja una dura luz sobre la brecha existente entre la retórica oficial y las realidades comerciales del complejo militar-industrial.

La unión (europea) no hace la fuerza: el ejemplo de los aranceles

Trump ha celebrado el acuerdo sobre aranceles con la Unión Europea como “el mayor de la historia”. Por el contrario, en Europa lo califican de derrota rotunda, si no de rendición incondicional.

Los aranceles del 15 por cien sobre las mercancías europeas que entran en Estados Unidos son significativamente superiores al 10 por cien que Bruselas esperaba negociar. Al mismo tiempo, como el propio Trump se ha jactado, la Unión Europea ha abierto 27 mercados a “aranceles cero” sobre las exportaciones estadounidenses. Fundamentalmente, el acero y el aluminio europeos seguirán enfrentándose a aranceles exorbitantes del 50 por cien al venderse en el mercado estadounidense.

Esta asimetría coloca a los capitales europeos en una grave desventaja, incrementando los costos para sectores estratégicos como la automoción, la farmacéutica y la fabricación avanzada, sectores que sustentan la relación comercial transatlántica de la Unión Europea, valorada en casi dos billones de dólares. Las llamadas “medidas de reequilibrio” inclinan claramente la balanza a favor de Estados Unidos, obligando a las economías europeas a absorber mayores costos simplemente para mantener su acceso a los mercados estadounidenses.

Además, la Unión Europea se ha comprometido a invertir 600.000 millones de dólares en nuevas inversiones estadounidenses, 750.000 millones de dólares en compras de energía a largo plazo y un aumento de las compras de equipo militar estadounidense. Esto exacerba aún más la dependencia de Europa de Estados Unidos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, intentó presentar el acuerdo como un compromiso pragmático para evitar una guerra comercial a gran escala, pero pocos han quedado convencidos.

A cambio de las concesiones, la Unión Europea no obtiene nada. No parece el tipo de acuerdo alcanzado entre dos potencias iguales; se parece más a los tratados desiguales que las potencias coloniales impusieron en el siglo XIX, solo que esta vez Europa se lleva la peor parte.

El acuerdo rompe con el mito de que la Unión Europea fortalece a sus Estados miembros al aumentar su poder de negociación. Durante décadas, se ha dicho a los europeos que solo uniendo su soberanía en un bloque supranacional podrían ejercer la influencia colectiva suficiente para enfrentarse a las potencias globales. Esto siempre fue una ficción conveniente. En realidad, ocurre lo contrario: la Unión Europea está erosionando sistemáticamente la capacidad de cada uno de los países miembros para responder con flexibilidad a los desafíos internos y externos, de acuerdo con sus propias prioridades económicas y políticas.

La Unión Europea ha aceptado condiciones mucho más modestas y peores que las negociadas incluso por Reino Unido tras el Brexit. Es el único bloque económico importante que ha cedido completamente ante las agresivas tácticas comerciales de Trump. China, India e incluso las economías medianas de Asia y Latinoamérica han resistido la intimidación estadounidense con mucho más éxito.

Esto pone de relieve una realidad más amplia: la subordinación estructural de Europa a Estados Unidos ha alcanzado un nivel nunca visto desde la posguerra, y la propia Unión Europea ha sido el principal vector de esa dependencia.

La Unión Europea siempre ha estado comprometida estratégica e ideológicamente con el atlantismo, y su integración gradual en la OTAN en los últimos años no ha hecho más que acentuar la subordinación a Estados Unidos. El alineamiento se ha vuelto muy incómodo bajo la presidencia de Von der Leyen.

Lejos de lograr que Europa unida sea más fuerte, Bruselas ha sufrido una pérdida de influencia y autonomía sin precedentes. El bloque ahora se asemeja a lo que se suponía que debía superar según su mito oficial: un conjunto de estados vasallos, incapaces de trazar un rumbo independiente y cada vez más reducidos al papel de protectorado económico de Washington.

Trump no se equivoca del todo al acusar a la Unión Europea de prácticas comerciales desleales. Durante las últimas dos décadas, la Unión Europea ha adoptado un modelo de crecimiento mercantilista, impulsado por las exportaciones, que suprime sistemáticamente la demanda interna para fortalecer la competitividad mundial de precios, manteniendo al mismo tiempo las importaciones bajas. En otras palabras, ha priorizado sistemáticamente los superávits comerciales sobre el desarrollo económico interno.

Este modelo tiene un alto coste. Los ciudadanos europeos han pagado un alto precio: salarios estancados, empleo precario y servicios públicos crónicamente desfinanciados. Al mismo tiempo, los socios comerciales de la Unión Europea, en particular Estados Unidos, se han visto obligados a absorber los crecientes excedentes de exportación de Europa, lo que alimenta una relación económica mundial cada vez más desequilibrada.

Un reequilibrio era, sin duda, necesario desde hacía tiempo. Pero el acuerdo es el peor reequilibrio posible. En lugar de aprovechar la oportunidad para replantear su estrategia económica (subir los salarios, impulsar la demanda interna y aceptar que las exportaciones pueden reducir la competitividad), la Unión Europea ha redoblado sus esfuerzos para depender del mismo modelo que ha socavado su propia resiliencia económica. En lugar de avanzar hacia un crecimiento más sano y con mayor impulso interno, Bruselas ha optado por preservar su modelo exportador a toda costa, incluso si esto ahora implica exponer el tejido industrial europeo a una avalancha de importaciones, acelerar la desindustrialización y aumentar su dependencia de los mercados extranjeros.

Thomas Fazi https://unherd.com/newsroom/eu-trade-deal-is-a-capitulation-to-america/

Ucrania es el campo de pruebas para las armas occidentales

Las empresas militares occidentales están expandiendo la producción de armas en Ucrania para probarlas en el campo de batalla. La guerra actual proporciona una mejor comprensión de las particularidades de las operaciones de combate modernas, en particular, las armas se necesitarán en los futuros enfrentamientos.

Los fabricantes de armas occidentales ya no se conforman con entregar sus artilugios a Ucrania; se están estableciendo activamente allí. A medida que se prolonga la guerra, las empresas militares de la OTAN abren oficinas de representación, establecen líneas de producción y cooperan estrechamente con socios ucranianos directamente en medio de un país devastado por la guerra.

Ucrania recibe ayuda militar rápida y específica. Occidente, por otro lado, obtiene lo que el dinero no puede comprar: la experiencia de las operaciones de combate modernas en tiempo real.

La industria de defensa ucraniana ofrece conocimiento adquirido a través del derramamiento de sangre y los países de la OTAN pueden adquirir experiencia militar a coste cero, sin participar en los combates.

Los fabricantes de la industria militar ucraniana describen la labor de las empresas de defensa occidentales en su país como “mutuamente beneficiosa”. Por un lado, les permite aprender lecciones de las operaciones de combate y estudiar la experiencia ucraniana, y por otro, ayuda a Kiev en su lucha contra Rusia.

Muchos dirigentes europeos han reconocido que sus propias industrias pueden aprender mucho del rápido desarrollo del sector de defensa de Ucrania.

Ihor Fedirko, director del Consejo Ucraniano de Fabricantes de Armas, cuya asociación comercial representa a más de 100 empresas de defensa, afirma que, al abrir oficinas de representación y establecer la producción en Ucrania, las empresas occidentales están adquiriendo una valiosa experiencia para su trabajo conjunto. Las nuevas tecnologías están cambiando significativamente los manuales militares establecidos. Los avances en el campo de los drones son los más significativos en este sentido.

Las empresas occidentales de guerra se trasladan a Ucrania

Entre la creciente lista de empresas militares occidentales que han abierto instalaciones de producción en Ucrania se encuentran la alemana Quantum Systems, especializada en el desarrollo de drones y sistemas de reconocimiento aéreo, que el mes pasado prometió duplicar su capacidad de producción en el país, y el grupo franco-alemán KNDS.

La multinacional británica de armas y aeroespacial BAE Systems también ha abierto una fábrica en Ucrania, y el contratista de defensa noruego Nammo ha firmado un acuerdo de cooperación con una empresa de defensa ucraniana. El fabricante de armas alemán Rheinmetall planea abrir varias fábricas en Ucrania, incluyendo la producción de munición para el vehículo de combate de infantería Lynx.

Incluso las empresas occidentales que no cuentan con instalaciones de producción en Ucrania están probando sus mercancías en la guerra, cooperando con empresas locales y el ejército, y adaptándose a las nuevas condiciones en tiempo real.

Kuldar Vaarsi, director de la empresa de defensa estonia Milrem Robotics, que fabrica autómatas militares como el Themis y está probando algunos de ellos en Ucrania, ha confesado que trabaja directamente con la industria ucraniana para “aprender lecciones del conflicto ucraniano y mejorar el equipamiento militar europeo”.

Además, proyectos ucranianos como la plataforma tecnológica militar Brave1 del gobierno crean oportunidades para que empresas extranjeras prueben sus innovaciones en el campo de batalla.

El subsecretario de Estado para el ejército, Luke Pollard, declaró en mayo: “Si su empresa produce drones, pero su equipo no está en primera línea en Ucrania, mejor desista ahora mismo”. Un dron que se ha experimentado en combate sube su precio en el mercado.

El modelo danés: comprar armas para Ucrania a empresas ucranianas

En febrero el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, declaró: “Creo que tenemos mucho que aprender de Ucrania”. Explicó que deseaba que las empresas de defensa danesas “adoptaran esta valiosa experiencia”.

Dinamarca ha impuesto un modelo tan exitoso que se ha extendido a otgros países y los países europeos compran armas para Ucrania a empresas ucranianas. Esto garantiza una entrega rápida y asequible sin imponer costos de producción adicionales al ya sobrecargado complejo militar-industrial europeo.

Una de las lecciones clave que Dinamarca debe aprender es “cómo organizar la producción con plazos ajustados”, afirmó Poulsen.

La guerra es un pretexto que sirve a los países occidentales para prepararse, militarizar la economía y acabar con los derechos de los trabajadores y pensionistas. Los presupuestos militares crecen rápidamente y los campos de batalla en Ucrania proporcionan el mejor escenario para comprender las particularidades de las operaciones de combate modernas: armas, tácticas y adiestramiento de las tropas.

La principal enseñanza que han obtenido los miembros de las OTAN con las necesidades para una guerra a gran escala, la necesidad de producir armas masivamente y los nuevos equipos que van a necesitar. En febrero la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, detectó la verdadera naturaleza del problema actual: hay un país que realiza operaciones de combate, Rusia, y está por delante de todos los demás en términos de producción.

La Guerra de Ucrania está dando lecciones y los países de la OTAN tienen la oportunidad de ponerse al día.

Huelga de los trabajadores de las fábricas de aviones de Boeing

Los trabajadores que ensamblan los aviones de combate Boeing en Misuri e Illinois alzan la voz. El domingo rechazaron el nuevo convenio laboral propuesto por el fabricante de aviones, lo que allana el camino para una posible huelga.

“Los miembros del sindicato IAM han enviado un mensaje claro: la propuesta de Boeing Defense no responde a las prioridades ni a los sacrificios realizados por esta mano de obra cualificada”, declaró la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM) en un comunicado.

Si no se llega a un acuerdo en siete días, el sindicato local 837 de IAM podría convocar una huelga.

La propuesta de la empresa incluía un aumento salarial del 20 or cien durante cuatro años y más vacaciones. La gran mayoría de los 3.200 miembros del sindicato que trabajan en las plantas de Boeing en St. Louis, St. Charles, Missouri, y Mascoutah, Illinois, consideraron que no satisfacía sus necesidades ni les garantizaba un futuro.

En marzo, Trump anunció un nuevo contrato con Boeing para una nueva generación de aviones de combate, el F-47, que reemplazará al F-22, que lleva en servicio unos veinte años. El anuncio llegó en un momento oportuno para Boeing, que se encuentra sumida en una profunda crisis desde el año pasado debido a las numerosas averías y accidentales y a una huelga de más de cincuenta días que paralizó sus dos fábricas principales.

IAM representa a aproximadamente 600.000 trabajadores, tanto activos como jubilados, de los sectores aeroespacial, de defensa, aéreo, naval, ferroviario, de transporte, sanitario, automotriz y otros en Estados Unidos y Canadá.

El gobierno laborista británico está al borde de la revuelta interna

La situación económica de los países europeos es para echarse a llorar, como lo demuestran los presupuestos británicos: recortes masivos del gasto público, subidas de impuestos, jubilaciones a los 74 años… Es lo mismo en todas partes y lo peor es que esa política económica no sirve para nada.

El primer ministro Keir Starmer y su ministra de Hacienda, Rachel Reeves, se mueven con los pies de plomo, a pocos meses de la tan esperada presentación de su plan para sanear las finanzas públicas.

Los rumores sobre la posible salida de la ministra de Hacienda del gobierno laborista llevan semanas creciendo. Los Presupuestos anteriores, a pesar de las subidas de impuestos sin precedentes, no lograron sanear las cuentas.

Reino Unido tuvo que endeudarse más de lo previsto en junio: 20.700 millones de libras, 4.000 millones más de lo previsto y un aumento de 6.600 millones de libras en comparación con junio del año pasado. Es la segunda cifra más alta para un mes de junio, después de junio de 2020, marcado por los confinamientos de la pandemia.

El aumento del endeudamiento público está parcialmente relacionado con el aumento de los pagos de intereses debido al repunte de la inflación (3,4 por cien en mayo), ya que una parte de los bonos (“gilts”) están indexados a las variaciones de precios. Sin embargo, la Oficina Nacional de Estadística (ONS) también cita los aumentos salariales concedidos a los funcionarios del sector público y el aumento vertiginoso del gasto en pensiones.

El endeudamiento se esté disparando en comparación con el año pasado hay que interpretarlo como una señal de que el gobierno ha perdido el control de las finanzas públicas. Tras la publicación de este indicador, la rentabilidad de los bonos del Estado a 10 años subió brevemente hasta el 4,645 por cien.

En 2022 la primera ministra Liz Truss se vio obligada a dimitir tras presentar un ambicioso “minipresupuesto” que generó pánico entre los especuladores. En aquel momento, los tipos de interés británicos se dispararon, obligando al Banco de Inglaterra a intervenir.

Reino Unido se encuentra entre los países con mayores deudas. La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), organismo independiente encargado de analizar las finanzas públicas, señala que Reino Unido ocupa el sexto lugar en términos de deuda, el quinto mayor déficit (4,5 por cien del PIB) y el tercer mayor coste de financiación entre las 36 economías avanzadas.

Las finanzas públicas se encuentran en una trayectoria insostenible y es probable que la deuda alcance el 270 por cien del PIB para 2070 si no se toman medidas significativas para frenar la espiral.

Esta semana, Keir Starmer envió un mensaje desmoralizador desde la Cámara de los Comunes: “Es el mayor fracaso de los últimos 14 años [de gobierno conservador]: no hemos tenido una economía con un crecimiento significativo”, declaró, mientras que se espera que el crecimiento británico se mantenga este año en un 1 por cien.

Por su parte, Rachel Reeves no descartó subir los impuestos, pero Pat McFadden, otro miembro del gobierno, aseguró que el ejecutivo cumplirá su promesa de no aumentar el impuesto sobre la renta, el IVA ni las cotizaciones de los trabajadores.

En el tajo hasta los 74 años

Rachel Reeves quiere aumentar la edad de jubilación (actualmente es de 66 años y se prevé que alcance los 67 años para 2028), en un momento en que el coste de las pensiones públicas ha aumentado del 2 por cien del PIB a mediados del siglo pasado al 5 por cien actual y se prevé que supere el 7 por cien para 2070.

Mantener las pensiones en su nivel actual exigiría elevar la edad de jubilación a los 74 años en 2065 para mantener el nivel de vida actual de los jubilados.

El gobierno laborista necesita encontrar entre 15.000 y 25.000 millones adicionales para garantizar el cumplimiento de sus dos reglas de equilibrio presupuestario para 2029. Una de ellas estipula que el gasto corriente debe financiarse con los ingresos corrientes, mientras que la otra establece el objetivo de reducir la deuda del sector público como porcentaje del PIB.

Keir Starmer se enfrenta a una revuelta dentro de su propio partido. Su ministra, Rachel Reeves, ya se ha visto obligada a abandonar 6.250 millones de libras en recortes presupuestarios para evitar fracturar la mayoría laborista. El riesgo es una moción de censura al Primer Ministro y la posible convocatoria de nuevas elecciones.

En los últimos días Keir Starmer ha tenido que dar marcha atrás en su proyecto de ley para recortar las prestaciones por discapacidad, tras observar la oposición de casi un tercio de los diputados laboristas. Keir Starmer también anunció recientemente el abandono de su plan para abolir el subsidio universal a la calefacción para los pensionistas. Esto debería contener la rebelión… al menos de momento.

Acuerdo sobre aranceles entre Estados Unidos y la Unión Europea

El domingo Estados Unidos y la Unión Europea llegaron a un acuerdo sobre aranceles que, más bien, parece un anuncio publicitario destinado a generar titulares para los medios de comunicación.

Es la clásica estrategia de Washington: centrarse primero en el espectáculo y posponer los riesgos para el futuro.

El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, asegura que se ha alejado el fantasma de la guerra comercial, lo mismo que algunos medios, como Financial Times o Associated Press).

Lo cierto es que este acuerdo es parte integrante de la guerra comercial, que empieza ahora.

El acuerdo ha sorprendido a los medios de comunicación europeos, que se han pronunciado en contra. Esperaban mucho más contra Trump y no ocultan su decepción. Ha sido una auténtica bajada de pantalones.

La explicación de la sumisión europea a Estados Unidos es un trueque: Europa paga todas las facturas a cambio de que Estados Unidos vuelva a la política de apoyo a Ucrania y enfrentamiento con Rusia.

La discordia dentro de la Unión Europea está  servida porque las negociaciones han estado dirigidas por los intereses alemanes, que eran lo más necesitados de un acuerdo, ya que son una potencia exportadora.

Habría que escuchar lo que tienen que decir empresas como la finlandesa Nokia o la siderúrgica sueca SSAB. El primer ministro francés, François Bayrou, dice que el acuerdo demuestra la “sumisión” de Europa a Estados Unidos.

El acuerdo es un golpe de realismo. El atlantismo, el viejo contubernio entre Estados y Europa, se acabará resintiendo. Finalmente, los 27 países de la Unión Europea se han dado cuenta de que no pueden arrastrar a Estados Unidos a su terreno y se han visto obligados a firmar un acuerdo que no pueden digerir.

La Unión Europea no es una potencia económica capaz de plantar cara a países como Estados Unidos o China. Durante mucho tiempo se ha presentado como una superpotencia exportadora y defensora del libre comercio, pero no tiene los medios para defender ninguna de ambas cosas.

Los aranceles han pasado del 1,5 al 15 por cien, el mismo que para Japón. Para Reino Unidos el arancel básico es del 10 por cien, bastante mejor que el del resto del Continente.

La Unión Europea hace todas las concesiones y Estado Unidos hace muy pocas, por no decir ninguna. Para que Estados Unidos firme Europa se ha comprometido a comprar 750.000 millones de dólares en energía y 600.000 millones de dólares en inversión en la economía estadounidense. En otras palabras, lo mismo que Japón, Estados Unidos quiere que los demás países del mundo paguen sus deudas, como ya hemos dicho en varias ocasiones.

Ahora bien, las promesas de la Unión Europea de comprar energía e invertir no son vinculantes, es decir, son compromisos de futuro sin fuerza legal. Habrá que estar a la evolución de los acontecimientos.

Estados Unidos aún se enfrenta a aranceles del 50 por cien sobre materias primas industriales importantes como el acero, el aluminio y el cobre de la Unión Europea, materiales esenciales para la construcción, la defensa y la industria estadounidenses.

Una de las primeras víctimas: Irlanda

Irlanda es una de las primeras víctimas del acuerdo entre Washington y Bruselas. La economía irlandesa depende en buena medida de las multinacionales estadounidenses farmacéuticas (Pfizer, Eli Lilly y Johnson), atraídas por un país que es casi un paraíso fical dentro de la Unión Europea.

También hay otros monoplios estadounidenses afectados, como Apple, Google y Meta/Facebook.

Durante décadas, los ingresos públicos han encadenado importantes superávits presupuestarios para Irlanda.

Irlanda ha mantenido un enorme crecimiento económico desde la década de los noventa, gracias a la introducción de niveles particularmente bajos de impuestos a las empresas que llegaron a establecerse en el país.

Los grandes laboratorios, especialmente en Estados Unidos, albergan ciertas patentes en el país para pagar menos impuestos, que se alimenta de ingresos fiscales.

La economía irlandesa depende en gran medida de las empresas estadounidenses, tanto farmacéuticas, como tecnológicas o financieros.

El año pasado la farmacia representó casi la mitad de las exportaciones irlandesas, 100.000 millones de euros, de los cuales cerca del 40 por cien corresponden a Estados Unidos. Emplea directamente a unos 50.000 trabajadores.

Una gran proporción de medicamentos fabricados en Irlanda son marcas de los que el país es a veces el único productor, como Botox o Viagra, productos que proporcionan grandes márgenes de beneficios.

La economía irlandesa también depende de los grandes gigantes tecnológicos, que también se sienten atraídos por las ventajas fiscales. Han hecho de Irlanda su sede europea y transferidos parte de sus derechos de propiedad intelectual.

En las últimas guerras se ha perdido el sigilo

Desde hace cien años la estrategia de las potencias imperialistas ha confiado en que la aviación sería el arma definitiva para imponer su supremacía militar. Las mejores expresiones de ello fueron los bombardeos contra la población civil en la Segunda Guerra Mundial. Primero los alemanes bombardearon Londres, luego los británicos bombardearon Dresde y los estadounidenses hicieron lo propio con Tokio, además de Hiroshima y Nagasaki, causando cientos de miles de muertes completamente inútiles.

De su doctrina militar nació la carrera por conquistar la supremacía aérea, que las defensas antiaéreas pusieron en cuestión. Los radares podían detectar a los bombarderos y derribarlos con disparos certeros desde baterías instaladas en el suelo.

En los años setenta la réplica fue la tecnología furtiva: aviones incapaces de ser detectados por los radares. Así surgió el programa “Have Blue” que condujo a la fabricación en los ochenta del caza de penetración F-117 y al programa ATB (“Bombardero de Tecnología Avanzada”) del que surgieron los bombarderos B-2 en la década siguiente, así como los F-35.

Durante la guerra de los 12 días contra Irán, Israel dijo que dominaba el espacio aéreo iraní, Irán dijo lo mismo y Estados Unidos dijo que había enviado a los B-2 a destruir las centrales nucleares iraníes.

Las nuevas tecnologías han demostrado que, en contra de lo que dicen los manuales, la aviación militar ha perdido la partida frente a los radares, los nuevos sensores, la detección cuantica y las defensas antiaéreas. La superioridad aérea ha quedado obsoleta. El futuro está en los drones y los misiles, especialmente los hispersónicos.

El enfrentamiento de los 12 días contra Irán ha demostrado que hoy las guerras se pueden hacer a distancia. Dos países sin fronteras comunes, Irán e Israel, han combatido por encima de los países interpuestos.

Los submarinos furtivos también se han quedado obsoletos

Lo mismo cabe decir de los submarinos nucleares furtivos de la clase Virginia y Seawolf. China ha desarrollado una nueva tecnología de detección de submarinos. El país asiático supera a Estados Unidos en número de buques de superficie, por lo que hasta ahora la principal fuerza de la Navy eran los portaaviones, cada vez más vulnerables a los misiles hipersónicos, y su flota submarina.

Los submarinos detectables se pueden destruir fácilmente debido a que navegan a velocidades muy bajas. Por lo tanto, la característica más importante de un submarino es su sigilo, su capacidad para evadir la detección. Los submarinos estadounidenses más avanzados emplean recubrimientos fonoabsorbentes muy sofisticados y sistemas de propulsión silenciosos, que son extremadamente difíciles de detectar con métodos acústicos tradicionales, como el sonar.

Pero la Universidad Politécnica del Noroeste de Xian ha desarrollado una nueva tecnología de detección de submarinos, la Detección de Anomalías Magnéticas (MAD), que rastrea las estelas dejadas incluso por los submarinos furtivos (*).

Los submarinos dejan una estela magnética detectable mediante magnetómetros aerotransportados. Se llama “estela Kelvin” y se produce cuando los submarinos surcan el agua. Esta estela, previamente estudiada para la detección de imágenes de radar, genera un campo magnético débil pero detectable cuando los iones del agua de mar, perturbados por el movimiento, interactúan con el campo magnético terrestre.

Los científicos chinos han cuantificado las variaciones de estas señales magnéticas en función de la velocidad, la profundidad y el tamaño del submarino.

Los sistemas de sónar convencionales presentan limitaciones significativas para detectar incluso los submarinos furtivos más sofisticados, especialmente en aguas poco profundas como el estrecho de Taiwán. La falta de propagación esférica del sonido reduce la eficacia de los sónares de baja frecuencia, lo que provoca la absorción de energía por el fondo marino y reflexiones superficiales. Esta canalización del sonido limita el alcance y la precisión de la detección.

Además, los submarinos furtivos modernos evaden la detección acústica tradicional gracias a recubrimientos fonoabsorbentes y propulsión a chorro. Sin embargo, las estelas magnéticas persisten mucho después del paso de un submarino, dejando rastros en los campos magnéticos oceánicos. Estas estelas magnéticas no se atenúan, proporcionando un rastro persistente del paso del submarino.

Si bien ninguna técnica garantiza la detección de submarinos por sí sola, China está integrando el rastreo magnético en una red de eliminación multicapa que incluye matrices acústicas, satélites, drones, sensores de fondo marino y algoritmos de inteligencia artificial para fusionar flujos de datos.

(*) https://huabinoliver.substack.com/p/china-develops-magnetic-wake-technology

Una materia prima estratégica: el rutenio

El desarrollo de las fuerzas productivas ha convertido al rutenio en una materia prima estratégica. Para la tecnología actual es más importante que las tierras raras. En un año casi ha duplicado su precio, alcanzando los 800 dólares la onza, un nivel sin precedentes desde 2021 y muy cercano del récord histórico de 870 dólares, registrado hace dieciocho años.

A modo de comparación, el precio del oro aumentó algo más de un 40 por cien en el mismo período.

El rutenio está muy solicitado por sus propiedades químicas, que le dan versatilidad y dureza. Los sectores más exigentes son la química, el almacenamiento de energía, pero sobre todo la tecnología. La revolución de la inteligencia artificial, que ha llevado a un aumento en la fabricación de discos duros para ejecutar los modelos, ha alimentado la demanda reciente de rutenio y ha disparado precios.

En los discos duros de los ordenadores, el rutenio permite aumentar la densidad de almacenamiento de datos, en forma de película de menos de un nanómetro en espesor. Se espera que el crecimiento de la computación en la nube conduzca a un aumento del 16 por cien en las ventas de discos duros este año, según datos de International Data Corp. utilizados por Bloomberg Intelligence, que impulsarán aún más el consumo de rutenio.

Con el despliegue de la inteligencia artificial y la creciente necesidad de almacenar datos, la tecnología debe ser a la vez barata y de gran capacidad. Las tecnologías alternativas siguen siendo demasiado caras, lo que garantiza una alta demanda de rutenio.

Este metal se produce en cantidades muy pequeñas: unas 30 toneladas al año, frente a las 4.000 toneladas anuales para el oro. Se espera que la oferta caiga e incluso caiga por debajo de la demanda rápidamente, aunque las cantidades utilizadas son pequeñas. Este contexto mantiene nuevas subidas de precios.

El rutenio es un subproducto de las minas de platino. La producción de rutenio depende del interés económico de las empresas mineras del platino. Si los precios del platino y las perspectivas de mercado no son atractivos, entonces las empresas mineras no abrirán una mina de platino y la producción de ruterio no aumentará.

Por lo tanto, es de esperar que los precios se mantengan altos durante mucho tiempo, sobre todo porque la inversión en platinoides (platino, paladio, rodio) ha sido baja en los últimos años.

La demanda de joyas ha repuntado, como resultado de un efecto de sustitución del oro, que se ha vuelto demasiado caro, pero el consumo vinculado a otros usos industriales sigue siendo incierto a largo plazo. Los catalizadores de los tubos de escape de los vehículos térmicos, en particular los vehículos diésel, constituyen uno de los principales puntos de venta de platino. Sin embargo, esta demanda está destinada a disminuir si el transporte por carretera se acaba electrificando.

Parecía que la producción de hidrógeno “verde” iba a impulsar el crecimiento de la demanda de platino porque forma parte de electrolizantes que descomponen moléculas de agua para aislar el hidrógeno. Pero el rendimiento de esta técnica sigue siendo demasiado bajo, y los proyectos se están abandonando gradualmente.

Estos fenómenos son comunes dentro de los metales que son subproductos, como el cobalto. Extraído de minas de cobre y níquel, su precio ha bajado de 80 millones de dólares a 30.000 dólares en unos meses, porque la demanda era demasiado baja en comparación con la producción. Como la demanda de cobre era estable, las empresas mineras no redujeron la producción y la oferta de cobalto siguió siendo abundante, incluso cuando el consumo de metal azul para las baterías de automóviles eléctricos estaba disminuyendo.

Rusia mira a China y China mira a Rusia

A Rusia le ha costado quitarse la venda de los ojos y darse cuenta de que Europa ya no es nada, en ningún sentido posible. Putin ya no habla de los países europeos como “socios”. El objetivo confesado de Bruselas es asfixiar a Rusia utilizando a Ucrania y la Guerra de Ucrania, con sus sanciones, sus embargos y sus bloqueos económicos.

Europa ha cerrado las puertas y a Rusia no le ha quedado otro remedio que mirar hacia Oriente y, en especial, a China. Entre 2018 y 2024 el comercio entre ambos países ha crecido de 100.000 millones de dólares a 244.000 millones, un espectacular aumento del 126 por cien.

Para sustentar este volumen comercial, Rusia depende de su red ferroviaria, que constituye la columna vertebral del transporte de mercancías, pero que sigue siendo en gran medida desigual. Fuera de las principales ciudades conectadas por el Transiberiano, las regiones asiáticas son las que menos líneas tienen.

Algunas regiones incluso carecen de ferrocarril, especialmente en el Lejano Oriente. Es un obstáculo para el comercio chino-ruso, que Moscú pretende abordar mediante la construcción de 2.000 kilómetros de vías férreas que conectarán Urumqi, en Xinjiang, con Sabetta, una ciudad portuaria en el Círculo Polar Ártico ruso. Este proyecto se suma a otros en la región.

Para optimizar su tráfico interno, impulsar su comercio con China y abrir nuevas rutas comerciales, Rusia también apuesta por el transporte fluvial. El pasado mes de mayo el primer ministro ruso, Mijail Mishustin, reiteró la intención de su país de invertir más de 6.000 millones de dólares en la construcción de 1.600 buques comerciales para 2036.

Rusia se beneficia de una vasta red fluvial. Los Cinco Mares es una red logística que utiliza el Volga para transportar millones de pasajeros y toneladas de mercancías por toda la Rusia europea. Esta ruta va desde el Círculo Polar Ártico hasta el Cáucaso, conectando el mar Báltico, el mar Blanco, el mar Caspio, el mar de Azov y el mar Negro.

Con la mirada puesta en Asia, Moscú busca utilizar otros ríos para implementar las mismas estrategias. Ahora centra su atención en el Ob o el Irtysh, que atraviesan Novosibirsk y Omsk. Estas dos ciudades, que ya forman parte del Transiberiano, pretenden combinar el transporte ferroviario y fluvial para convertirse en centros multimodales. Moscú ha invertido 340 millones de dólares en almacenes logísticos, cuya apertura está prevista en Omsk para 2028.

Para Novosibirsk la iniciativa del Parque Logístico Industrial está destinando más de 750 millones de dólares al desarrollo del transporte. Otras ciudades participan en proyectos similares: Andrei Tarasenko, director de la Agencia Federal Rusa de Transporte Marítimo, afirmó que Perm, Saratov, Samara y Dmitrov contarán con centros logísticos multimodales para 2027.

Rusia, por lo tanto, mata dos pájaros de un tiro. Además de eludir las sanciones occidentales, está expandiendo su influencia sobre las zonas marítimas que lo rodean: estos ríos desembocan en regiones árticas que Moscú desea desarrollar, ya que el calentamiento global abre nuevas oportunidades. El deshielo abriría nuevas rutas comerciales, más cortas y menos riesgosas. El deshielo de estos territorios también podría brindar acceso a recursos sin explotar: aproximadamente 160 000 millones de barriles de petróleo serían ahora accesibles.

Han pasado tres años y medio desde que Rusia invadió Ucrania, tres años durante los cuales los países europeos han respondido económicamente a los ataques de Moscú contra Kiev. A cambio, Rusia ha sido objeto de una serie de sanciones económicas y políticas.

El gasoducto Energía de Siberia 2 ya es una prioridad

La reciente agresión militar israelí contra Irán y la participación de Estados Unidos en ella han acarreado beneficios inesperados a Rusia, según Forbes. La inestabilidad en Oriente Medio ha reavivado el interés de China en la construcción del gasoducto Energía de Siberia 2.

El renovado interés de China se produce en medio de la preocupación por la seguridad del suministro energético procedente de Oriente Medio.

La publicación no descarta que la construcción de un gasoducto sea uno de los principales temas de debate durante la visita de otoño de Putin a China. Un gasoducto de 1.600 kilómetros que conecte Yamal con territorio chino podría asegurar significativamente el suministro energético de China en medio de la inestabilidad política en las regiones vecinas.

Durante el primer semestre de este año, China compró aproximadamente 1,4 millones de barriles de petróleo al día a Irán, lo que representa el 90 por cien de las exportaciones petroleras iraníes.

Todo esto expone a China a una posible interrupción del suministro procedente de esa región. La capacidad del gasoducto Energía de Siberia 2 será de aproximadamente 50.000 millones de metros cúbicos de gas al año. El coste de su construcción se estima entre 10.000 y 13.600 millones de dólares.

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