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Día: 24 de mayo de 2025 (página 1 de 1)

Chiquita despide a los 7.000 trabajadores de la plantilla que están de huelga

La filial panameña de la empresa bananera Chiquita, que emplea a unos 7.000 trabajadores, anunció el jueves que los ha despedido a todos por “abandono injustificado del trabajo”. La huelga había sido declarada “ilegal” por un tribunal unos días antes.

Los trabajadores llevan casi un mes de huelga en lucha contra los recortes de las pensiones, lo que ha supuesto un abandono total de las plantaciones bananeras de la empresa.

Aunque la empresa no precisó el número de despidos, el presidente del país, José Raúl Mulino, advirtió unas horas antes que se perderían miles de empleos si continuaba la huelga “ilegal”, iniciada el 28 de abril.

El presidente hizo la advertencia cuatro días después de que un tribunal panameño declarara la “ilegalidad” de la huelga de los trabajadores de la fábrica Chiquita en Changuinola, cerca de la frontera con Costa Rica.

Según la empresa, la huelga estalló a raíz de las protestas contra los recortes de las pensiones aprobado por el Congreso. Se trata de la ley 163 sobre la Caja de Seguro Social (CSS).

Una delegación del gobierno panameño continúa negociando con los trabajadores, que exigen la restitución de un acuerdo anterior que les garantizaba mejores pensiones y servicios de salud.

Los huelguistas se manifestaron y cerraron carreteras en Bocas del Toro, una provincia caribeña que depende principalmente del turismo y la producción bananera. Los medios locales informaron sobre escasez de combustible y cierre de escuelas en algunas partes de la provincia.

Desde hace casi un mes los trabajadores de la construcción también están de huelga contra los recortes de en las pensiones.

La empresa Chiquita Brands International es una de las bananeras más grandes y conocidas del mundo. Fundada en 1870, tiene su sede en Estados Unidos y ha sido un turbio protagonista en algunos de los peores golpes de Estado en América Latina.

Sus crímenes políticos le obligaron en 1984 a cambiar su antiguo nombre, United Fruit Company, por el cual intentaron lavar su repugnante imagen pública.

La United Fruit Company tuvo un papel significativo en el Golpe de Estado de 1911 en Honduras que derrocó al presidente Manuel Bonilla, que había intentado limitar el poder de la empresa.

En 1948 la empresa condujo a Costa Rica a la guerra civil de 1948.

En 1954 en Guatemala, donde tenía grandes intereses, la United Fruit Company se opuso a la reforma agraria del presidente Jacobo Árbenz. Presionó al gobierno de Estados Unidos para que interviniera, lo que resultó en la Operación Pbsucccess, que llevó al derrocamiento de Árbenz.

Ya es oficial: la Guerra de Ucrania enfrenta a Estados Unidos con Rusia

No es propaganda rusa, ni tampoco desinformación. Se puede decir porque es oficial. Lo confirmó el 6 de marzo el secretario de Estado, Marco Rubio: la Guerra de Ucrania es una prolongada “guerra por poderes” entre Estados Unidos y Rusia. Es una tesis que hasta ahora sólo defendían los conspiranoicos y los propagadores de bulos al servicio de Putin.

Durante mucho tiempo Rusia caracterizó en solitario la Guerra de Ucrania como una guerra indirecta librada por Occidente contra Rusia. Algunos dirigentes políticos occidentales también la calificaron como una “guerra por poderes”. A finales del año pasado el antiguo primer ministro británico Boris Johnson criticó a Occidente por “librar una guerra por poderes pero no darles a nuestros representantes la capacidad de hacer el trabajo” al no brindarle a Ucrania suficiente ayuda militar.

En unas declaraciones a la cadena Fox, Rubio añadió que hay que poner fin a la guerra porque Trump quiere desempeñar un papel “pacificador” en la guerra, lo que contrasta con la política del gobierno de Biden de apoyar a Ucrania indefinidamente.

Por el contrario, Rusia ha advertido constantemente que el continuo apoyo occidental a Kiev sólo prolongaría las hostilidades en lugar de traer la paz.

Las declaraciones de Rubio aparecieron en un momento en el que las relaciones entre Washington y Moscú comenzaban a mostrar signos de mejora, particularmente después de las conversaciones de febrero en Arabia Saudí. Desde entonces, ambas partes han criticado la política de guerra del expresidente Biden y han expresado su voluntad de llegar a una solución negociada.

Por el contrario, el equipo de Trump considera la guerra como un estancamiento prolongado, y catalogarla como es, como una guerra indirecta entre ambas potencias es un paso muy importante para poner fin a la contienda.

En su entrevista Rubio sostuvo que Occidente debería alejarse de la política anterior de enviar ayuda a Ucrania “durante el tiempo que sea necesario” sin tener a la vista una solución clara.

“Esto no es una estrategia”, afirmó Rubio, instando a todas las partes implicadas a participar en las negociaciones por la paz.

Rubio también acusó a Zelensky de “sabotear y socavar” los esfuerzos de paz de Washington. Se refería a la tensa reunión en la Casa Blanca que terminó abruptamente después de que Zelensky se resistiera a la demanda de Trump de negociar la paz con Rusia, lo que llevó al presidente estadounidense a acusarlo de “jugar con la Tercera Guerra Mundial”.

Trump ordenó a la delegación ucraniana que abandonara la Casa Blanca, diciendo que Zelensky podría regresar cuando estuviera listo para negociar seriamente. Desde entonces, Washington también ha suspendido todo intercambio de inteligencia con Ucrania, y varios medios de comunicación estadounidenses han informado que la ayuda militar al ejército de Kiev también ha sido suspendida.

Luego Trump dijo que había recibido una carta del Presidente ucraniano en la que le expresaba su pesar por la guerra y señaló su voluntad de negociar un acuerdo de paz. A partir de entonces, las palabras “paz” y “negociación” se han repetido en boca de los cabecillas occidentales y sus medios de propaganda.

No obstante, han pretendido darle la vuelta a la tortilla como acostumbran. Especialmente los europeos se presentan ahora como los promotores de las vías diplomáticas y Putin como un personaje empeñado en prolongar la guerra a toda costa.

Pero los europeos no pueden poner fin a la Guerra de Ucrania porque aún no han reconocido su verdadera naturaleza política, su origen y sus causas, que es tanto como admitir su propia responsabilidad en ella.

Microsoft censura los mensajes de sus trabajadores con la palabra ‘Palestina’

Microsoft admite que censura los correos electrónicos de sus trabajadores que contienen la palabra “Palestina”. Tras múltiples protestas encabezadas por sus trabajadores contra los contratos de la empresa con el ejército israelí, cualquier correo electrónico que envían con la palabra “Palestina” desaparece inexplicablemente.

Según comunicaciones internas, el miércoles los trabajadores comenzaron a notar que los mensajes de correo electrónico enviados desde su cuenta de la empresa que contenían un puñado de palabras clave relacionadas con Palestina y la matanza en curso de Israel en Gaza no se transmitían como se esperaba. En algunos casos, los trabajadores dicen que los correos electrónicos llegaron después de muchas horas. Otros correos electrónicos ni siquiera llegaron a la bandeja de entrada del destinatario previsto.

Las palabras clave sujetas a censura, según los mensajes de prueba de los trabajadores, incluyen “Palestina”, “Gaza”, “apartheid” y “genocidio”. La palabra “palestino” no parece verse afectada, como tampoco lo fueron los correos electrónicos que contenían errores ortográficos deliberados de la palabra “Palestina”. Al parecer, los correos electrónicos que mencionaban a Israel se enviaron de inmediato.

El portavoz de Microsoft, Frank Shaw, confirmó y defendió la censura. “Enviar correos electrónicos a un gran número de trabajadores sobre cualquier tema no relacionado con el trabajo no es apropiado. Contamos con un foro establecido para trabajadores que han optado por participar en temas políticos. En los últimos días, se han enviado varios correos electrónicos con contenido político a decenas de miles de trabajadores de toda la empresa, y hemos tomado medidas para intentar reducir el número de correos electrónicos que se envían a quienes no se han suscrito”, dice Shaw.

Sin embargo, no es cierto. La censura de la multinacional no sólo entierra los mensajes enviados a un gran número de destinatarios, sino también todos los correos electrónicos que mencionen a Palestina.

Tras una protesta el 7 de abril en un acto que celebraba el 50 aniversario de Microsoft, dos trabajadores enviaron correos electrónicos separados a miles de compañeros, pidiendo a Microsoft que cancelara sus contratos con el gobierno israelí.

La censura de los correos electrónicos se produce después de múltiples manifestaciones en la conferencia para desarrolladores de cuatro días Microsoft Build esta semana. Las protestas fueron organizadas por trabajadores en activo y anteriores de Microsoft junto con “No Azure for Apartheid”, un colectivo de defensa que exige la suspensión del trabajo de la empresa con el gobierno israelí.

El uso de los servicios de computación en la nube Azure de Microsoft por parte del ejército israelí se disparó al inicio de los bombardeos contra Gaza, que ya han matado a miles palestinos. A principios de este mes, el monopolio se disculpó de cualquier irregularidad en Gaza tras una revisión interna y externa no especificada.

Si bien Microsoft afirmó que no había encontrado evidencias de que las tecnologías de inteligencia artificial y Azure de Microsoft, o cualquier otra aplicación informática, se haya utilizado para dañar a las personas, reconoció que “no sabe la manera en que los clientes usan nuestras aplicaciones en sus propios servidores u otros dispositivos”.

Campaña mundial por la intervención militar para poner fin al genocidio en Gaza

Está cobrando impulso una campaña mundial para pedir una intervención militar para poner fin al genocidio en Gaza. La iniciativa ha recibido el apoyo de cientos de miles de personas en todo el mundo.

Las redes sociales están inundadas de mensajes que instan a los gobiernos a tomar medidas directas. Los solidarios piden el fin del genocidio de Israel y que las potencias mundiales intervengan para evitar que se pierdan más vidas.

El llamamiento a la intervención militar en Gaza fue iniciado por la campaña mundial “Proteger Palestina” e insta a los gobiernos a adoptar medidas militares urgentes para poner fin al genocidio de los palestinos por parte de Israel.

En su declaración los organizadores de la campaña afirman: “Hemos intentado protestas, boicots y la rendición de cuentas ante la justicia. Nada de esto ha detenido las matanzas. La única manera de detener el genocidio en Gaza es la intervención militar directa”.

La campaña alienta a mostrar su solidaridad escribiendo un mensaje en apoyo a la intervención militar, tomando una foto con ese mensaje y publicándola en línea, mientras etiquetan a sus representantes políticos con el lema #ProtectPalestine.

Los organizadores subrayan que esta exigencia se basa en el derecho internacional y que el mundo no debe tener miedo de expresarse. “Este genocidio puede detenerse si superamos nuestros propios miedos y nos levantamos juntos para exigir una intervención militar urgente”, añaden los promotores.

Desde octubre de 2023 Israel ha asesinado a más de 53.000 palestinos. La mayoría de las víctimas son mujeres y niños. Muchos otros están heridos, secuestrados, desaparecidos o atrapados bajo los escombros.

El número de muertos ha aumentado considerablemente desde marzo, cuando Israel violó el alto el fuego y reanudó los ataques. El ejército israelí ha obligado a cientos de miles de civiles a huir de sus hogares en el norte y el sur de Gaza.

La situación empeoró cuando Israel impuso un bloqueo total de Gaza a principios de marzo. Desde entonces, el gobierno de Tel Aviv ha impedido la entrada de alimentos, agua, combustible y suministros médicos. Decenas de personas ya han muerto de hambre, especialmente niños.

La crisis humanitaria se agrava día a día. Los camiones con ayuda permanecen varados en la frontera. Los hospitales están destruidos. Barrios enteros están en ruinas.

A pesar de la indignación internacional, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, objeto de una orden de detención del Tribunal Penal Internacional, continúa el genocidio. Ha ignorado los llamamientos del Tribunal Internacional de Justicia y se niega a poner fin a los ataques.

Netanyahu y el anterior ministro de Defensa Yoav Gallant son buscados por el Tribunal Penal Internacional por crímenes de guerra. Sin embargo, la campaña militar de Israel continúa, apoyada por envíos de armas estadounidenses y alemanas.

Netanyahu prolonga el genocidio para proteger su futuro político. Organizaciones de derechos humanos, juristas y dirigentes mundiales advierten que las acciones de Israel en Gaza constituyen un genocidio según el derecho internacional.

Los llamamientos a la intervención militar reflejan una creciente exasperación por el fracaso de la diplomacia. Los manifestantes afirman que años de resoluciones de la ONU y fallos judiciales no han hecho nada para poner fin a los asesinatos.

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