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Mes: marzo 2025 (página 7 de 12)

Rusia desarrolla una nueva versión de los lanzacohetes termobáricos

El complejo militar industrial de Rusia ha desarrollado una nueva versión mejorada del TOS-2, un lanzacohetes con ojivas termobáricas múltiples TOS-3, llamado “Dragón”, cuyos efectos son similares a los de un lanzallamas.

Utiliza la misma munición que el TOS-1, es decir, cohetes de 220 milímetros con una ojiva de 45 kilos y un alcance de entre 400 metros y 6 kilómetros.

El coronel Markus Reisner, del Ministerio de Defensa austriaco, asegura que el TOS-3 puede disparar misiles a una distancia de hasta 15 kilómetros. Por lo tanto, no puede ser derribado por drones ucranianos con visión en primera persona (FPV).

El arma tiene una capacidad destructiva extrema. Una sola salva de un TOS-1A puede arrasar una superficie de hasta 40.000 metros cuadrados, aproximadamente 200 por 200 metros.

Está diseñada para incinerar a las tropas e incendiar instalaciones de todo tipo. Puede convertir varias manzanas de una ciudad en ruinas humeantes. Pero son particularmente letales contra las tropas que se refugian en fortines, trincheras, cuevas o edificios, ya que la onda expansiva y el vacío generado penetran en estructuras donde las armas convencionales serían menos efectivas. En valles o áreas cercadas, las ondas reflejadas amplifican el daño.

No es posible esconderse. La explosión termobárica crea una bola de fuego y una onda de choque que vaporiza cuerpos humanos, aplasta órganos internos y consume el oxígeno circundante, matando por asfixia a quienes no mueren directamente por el impacto. Generan una combinación de calor intenso y una onda de presión devastadora al detonar una mezcla de combustible y aire, lo que las distingue de los explosivos convencionales.

Se utilizan en combates a corta distancia o en entornos urbanos. En Siria su eficacia contra fortificaciones yihadistas fue notable y en Ucrania el TOS-1A ha vaporizado las posiciones ucranianas, causando bajas masivas.

El nazi ucraniano Demian Ganul fue ejecutado ayer en Odesa

El nazi ucraniano Demian Ganul fue ejecutado ayer en Odesa. Era un miembro conocido de Pravy Sektor que participó en el incendio de la Casa de los Sindicatos el 2 de mayo de 2014, tras el Golpe de Estado fascistas en Kiev, donde unas 60 personas murieron abrasadas.

El ataque tuvo lugar en pleno día en el centro de la ciudad, alrededor de las 10:30 de la mañana, cuando un hombre no identificado le disparó varias veces. Vídeos difundidos en redes sociales muestran el momento en que el atacante realiza un disparo final a la cabeza de Ganul, quien ya estaba en el suelo, antes de huir caminando con calma.

La policía ucraniana clasificó el caso como un “asesinato por encargo” y emprendió una operación, a la que llamó “Sirena”, para capturar al autor de los disparos.

Zelensky confirmó la identidad de la víctima y expresó que se estaban utilizando todos los recursos necesarios para investigar el caso. El ministro del Interior, Ihor Klymenko, tomó el control personal de la investigación, y un equipo de élite de la policía fue enviado de Kyiv a Odesa para esclarecer los hechos.

Poco después, anunció la detención de un sospechoso, como muestra la imagen de portada. Se trata de un hombre de 46 años descrito por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) como un desertor del ejército. En el apartamento donde se escondía se encontró un arma que, según la policía, probablemente fue utilizada en el crimen.

Ganul participó en el Golpe de Estado fascista de 2014 como cabecilla de la fuerza choque “Street Front”. En los últimos años, se destacó por acciones agresivas, como los ataques a personas que hablaban ruso o criticaban la movilización militar, así como por impulsar la destrucción de los monumentos soviéticos.

Había recibido amenazas de muerte previas y en julio del año pasado solicitó protección al SBU, alegando que había una recompensa de 10.000 dólares por su cabeza.

El SBU indicó que están explorando todas las posibilidades, incluida la “pista rusa”. Por su parte, el diputado Oleksiy Honcharenko sugiere una motivación política de la ejecución, que también vincula a Rusia. En las redes sociales locales de Odesa algunos celebraron su muerte, acusaando al fallecido ser un “perro guardián del régimen”.

Con dos paraguas no te mojas menos que con uno

A causa de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, Alemania no tiene armamento nuclear y siempre ha dependido de la tutela de Estado Unidos. Ahora, con la retirada de Trump del Continente, el futuro canciller alemán, Friedrich Merz, ha pedido la extensión del “paraguas nuclear” a Francia y Reino Unido. Pero, al mismo tiempo, Berlín quiere preservar el “paraguas” estadounidense, quizá porque no se fía de las garantías francesas y británicas (*).

Anteriormente, Macron se había ofrecido generosamente a extender su “paraguas” a los países de la Unión Europea que no tienen armas nucleares. Tampoco es consecuencia de la Guerra de Ucrania sino de replanteamiento estratégico sobre la guerra nuclear. Macron ya se lo ofreció en 2020.

El ministro lituano de Asuntos Exteriores, Kostutis Budrys, apoyó la oferta francesa, pero se negó a intercambiarla por la de la OTAN. Absurdamente, es de los que creen que se va a mojar menos con dos paraguas que con uno.

Es una de las muestras de que al hablar de las armas nucleares todos los absurdos son posibles, prestándose a muchas manipulaciones porque de lo que ha hablado Macron no es de un “escudo” contra la llegada de ojivas nucleares procedentes del exterior, de Rusia, sino de amenazar con las armas nucleares, que es algo bien distinto.

En Europa las armas nucleares reproducen y multiplican los problemas derivados de la “jaula de grillos”. Si nunca ha sido posible una “defensa europea”, mucho menos va serlo en el armamento nuclear, que requiere un mando aún más centralizado. Cualquiera no puede disparar las armas nucleares de un tercero.

Más en concreto, Francia no puede asumir el riesgo de padecer represalias nucleares para defender a sus “socios” alemanes, sobre todo cuando no sabe quiénes van a ser porque la dirección política alemana puede cambiar de unos comicios para otros.

Lo mismo ocurre con los alemanes. Quizá ahora piensen que Macron es un tipo fiable, pero no tienen las mismas garantías con otro inquilino que pueda haber en el futuro en el Elíseo.

Si estamos hablando de Rusia, hay que recordar a los europeos que tiene unas 5.000 ojivas, mientras que Francia tiene menos de 300. El territorio francés está mucho más expuesto que el ruso porque es mucho más reducido. Rusia podría arrasar varias veces el suelo francés en cualquier intercambio nuclear, mientras que Francia no puede estar segura de lo contrario.

(*) https://www.deutschlandfunk.de/cdu-chef-friedrich-merz-nach-erfolgreichen-sondierungsgespraechen-mit-der-spd-100.html

A Rusia no le interesa un alto el fuego de 30 días

El enviado especial de Trump, Steve Witkoff, estuvo en Yedá, Arabia saudí, negociando con el gobierno de Kiev un alto el fuego en Ucrania. Ambas partes aceptaron una tregua de 30 días y, acto seguido, Witkoff viajó a Moscú para entrevistarse con Putin y proponerle el mismo acuerdo.

Todas las fuentes rusas coinciden en que el Kremlin no ha acepta un alto el fuego por 30 días (*); quiere un acuerdo “a largo plazo”, lo que en la práctica significa la capitulación de Ucrania.

El ejército ucraniano necesita ganar tiempo porque está siendo rechazado en la línea del frente, por lo que son los mayores interesados en lograr una pausa en los combates. Por el contrario, a Rusia no le interesa nada de eso.

Por otra parte, las propuestas de que Rusia retire sus tropas como parte de un posible acuerdo de paz son otra ilusión.

La reunión con Witkoff pretendía fijar el calendario para una entrevista personal entre Trump y Putin, que tampoco se ha fijado. Los detalles se determinarán después de que el enviado especial Steve Witkoff entregue un informe a Trump después de su visita a Moscú.

“Aún no se ha fijado la hora exacta de la reunión entre ambos presidentes. Sin embargo, una vez que el señor Witkoff haya transmitido a su jefe de Estado todos los detalles recibidos en Moscú, decidiremos la fecha de la reunión”, declaró Dmitri Peskov, el portavoz del Kremlin.

La última conversación telefónica entre Putin y Trump tuvo lugar el 12 de febrero y duró una hora y media. Los presidentes discutieron sobre Ucrania y las relaciones bilaterales. Los dirigentes rusos y estadounidenses acordaron luego continuar sus contactos, incluso mediante reuniones cara a cara.

El mensaje que Putin transmite a Occidente y a Estados Unidos es que desea lograr una paz permanente con Ucrania, pero que una tarea tan compleja no se puede resolver de una manera simple. Teniendo en cuenta la burla de los Acuerdos de Minsk, las garantías van a ser tan importantes como los acuerdos que se firmen. No se puede confiar en que Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN supervisen el alto el fuego en Ucrania.

Así lo ha reconocido la coronel retirada de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Karen Kwiatkowski. Estados Unidos, “con Rusia en asociación”, son los únicos capaces de convertirse en “garantes de cualquier alto el fuego” porque son “las únicas partes que tienen un cierto respeto o cierto poder militar en este conflicto”, ha dicho.

“Las reacciones pasadas del gobierno de Zelensky cuando se le puso bajo presión fueron peligrosas, impredecibles y de naturaleza terrorista, incluidos ataques dirigidos a
el vertido de radiación en plantas de energía nuclear y los asesinatos de personal ruso clave como el teniente general Kirillov y civiles inocentes en las profundidades del
territorio ruso”, añadió Kwiatkowski.

(*) https://smotrim.ru/channel/1

El Parlamento de Países Bajos se opone al rearme europeo

La mayoría de los parlamentarios de Países Bajos ha votado en contra de la participación del país en los planes para rearmar a Europa hasta los dientes, informa VRT (*).

Incluso tres de los cuatro partidos de la coalición de gobierno (PVV, NSC y BBB) votaron en contra de los planes del Primer Ministro Dick Schoof.

La semana pasada Schoof y los demás dirigentes de los Estados europeos acordaron opner en marcha descabellados planes de rearme. Quieren invertir 800.000 millones de euros en armamento en los próximos años.

La moción contra el plan de rearme europeo fue presentada por Joost Eerdmans, del partido JA21. En el momento de la votación, 73 eurodiputados (incluidos el PVV, el BBB y el NSC) y 71 se oponían. Por lo tanto, tres de los cuatro partidos de la coalición de gobierno votaron en contra de los planes del Primer Ministro. Anteriormente se habían comprometido a cooperar con los planes belicistas de Bruselas.

Pero lo más significativo es que los parlamentarios no votaron contra el rearme porque defiendan la paz en Europa sino por los cuantiosos gastos que va a suponer, las deudas que deberán asumir y las manipulaciones en la contabilidad pública para disimularlas.

En los Países Bajo la reacción teme que la deuda se dispare y obligue a aumentar los impuestos. Pero sobre todo en los países del norte de Europa hay un problema adicional que los del sur no quieren ver: cuando en Europa aumentan las deudas públicas, quienes las pagan no son quienes las generan, los del sur, sino los del norte.

El argumento es simple: los políticos neerlandeses saben por experiencia propia que además de pagar sus propias deudas, van a tener que pagar las de otros, como Grecia, España, Italia, Portugal o Irlanda.

El JA21 que presentó la moción en el Parlamento es el típico partido reaccionario, patriotero y euroescéptico que se ha puesto de moda en el Continente. Su oposición al rearme desacredita, una vez más, a las organizaciones de la izquierda domesticada, a las que ha usurpado sus consignas más tradicionales.

(*) https://www.vrt.be/vrtnws/nl/2025/03/11/nederlandse-tweede-kamer-stemt-alsnog-tegen-europees-herbewapeni/

Cómo lograr que las astronómicas deudas de Estados Unidos las paguen los demás

Los acontecimientos se aceleran. Trump ha llegado a la Casa Blanca con un plan bajo el brazo, el mismo que no pudo poner en marcha en 2017. Se trata exactamente de que “América” sea grande otra vez. Para ello debe dejar de lado al resto del mundo y concentrarse en eso: en sus propios problemas internos.

Al mismo tiempo, los problemas de Estados Unidos no se puede decir que sean exactamente “internos” porque derivan de una crisis capitalista, que es de alcance internacional. Si no se toman medidas inmediatamente, la crisis puede ser realmente devastadora.

Obviamente Trump no es un pacifista. Retrocede porque no le queda otro remedio. Ha llegado para gestionar la crisis económica y política del imperialismo estadounidense y su plan es realmente simple: presionar al resto del mundo para que pague la gigantesca deuda que tiene Estados Unidos, que asciende a 34 billones de dólares, de los cuales un tercio está en manos de países extranjeros.

Al plan de Trump lo han llamado “Acuerdo de Mar-a-Lago” porque se aprobó en las reuniones informales mantenidas el 21 y 22 de enero con los ministros de finanzas y banqueros centrales del G7 en su mansión de Florida.

El nombre evoca al Acuerdo del Plaza cuando en 1985 Reagan reunió en el Hotel Plaza de Nueva York a los ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido y Francia. Tras años de políticas monetarias restrictivas por parte de Reagan y Thatcher, en los años ochenta del siglo pasado las grandes potencias necesitaban devaluar el dólar para reducir el déficit de la balanza de pagos. Esas políticas económicas entonces se llamaban “aterrizajes suaves”, o sea, provocar la crisis para controlarla de manera conjunta.

Ahora Trump recurre a un formato similar para reestructurar la deuda de Estados Unidos siguiendo el mismo procedimiento: provocar la crisis para intentar controlarla. Como es evidente, las políticas económicas implementadas en 1985 fracasaron, aunque dilataron el problema que, naturalmente, con el tiempo transcurrido es ahora mucho mayor.

Aquel fracaso se reproduce cuatro décadas después. Las medidas son las mismas y, como explicamos ayer, empiezan por debilitar deliberadamente el dólar para impulsar las exportaciones estadounidenses y reducir el déficit comercial. La devaluación del dólar, que los “expertos” explican de una manera ridícula como una desconfianza de los capitalistas hacia Trump, supone la revalorización del oro, entre otras cosas.

Mantener el dominio de un dólar devaluado

A pesar de la devaluación, el plan pretende mantener, al mismo tiempo, el dominio del dólar como moneda de reserva mundial, lo cual es una contradicción: ningún país va a querer un dólar devaluado. Por lo tanto, no parece “lógico” que terceros países paguen las astronómicas deudas de Estados Unidos, pero lo que no es “lógico” sí es político: Estados Unidos tiene que “animar” a los demás a que le saquen las castañas del fuego. Entre varios países, la deuda de Estados Unidos puede ser asumible… hasta cierto punto.

En Florida los cabecillas del G7 negociaron la mejor manera de pagar la deuda de Estados Unidos porque las consecuencias de dejar caer su economía serían mucho peores. En sus diccionarios los “expertos” lo llaman “riesgo sistémico” y traducido al román paladino significa que la economía de Estados Unidos es demasiado grande para dejarla caer. Un hundimiento, que sería mucho peor que el de 1929, los arrastraría todos ellos en su caída.

Para evitarlo, en Mar-a-Lago los del G7 hablaron de crear un fondo soberano con dos tipos de activos. El primero serían divisas extranjeras que permitirían a Estados Unidos intervenir en los mercados cambiarios y presionar el dólar a la baja.

El segundo derivaría de la revalorización del oro que, a su vez, revalorizaría las reservas de Estados Unidos, si es que aún existen, para cambiar la contabilidad: con la misma cantidad de oro, parece que hay más y la deuda se reduce.

Las pataletas por la subida de los aranceles son una pantomima

En Mar-a-Lago estaban representados los países del G7, por lo que las pataletas por el aumento de los aranceles es una pantomima de cara a la galería. Trump les había advertido con antelación y ellos estuvieron de acuerdo, lo mismo que en 1985. Por lo tanto, la subida de los aranceles no está diseñada como una provocación sino como un incentivo para la negociación. El objetivo es forzar a los competidores a pagar la deuda de Estados Unidos, al menos en parte.

Ahora bien, si en Mar-a-Lago se llegó a algún acuerdo, es discutible que se pueda mantener a lo largo del tiempo. La subida de los aranceles indica, más bien, que la crisis no se va a poder provocar de manera conjunta y coordinada entre las grandes potencias. Desde luego que un actor principal, como China, no estuvo en Florida y, en consecuencia, no está comprometida con el acuerdo.

Pero la subida de los aranceles no está diseñada como una provocación sino como un incentivo para la negociación. El objetivo es el mismo que en 1985, cuando Japón pagó los platos rotos de la crisis económica estadounidense, y no ha logrado levantar cabeza desde entonces. Ahora no se va a tratar sólo de Japón, sino de todos los demás. Trump quiere arrojar la crisis de Estados Unidos sobre las espaldas de sus “socios” y, por supuesto, de sus competidores.

Para financiar la deuda estadounidense parece que el Tesoro podría emitir bonos a largo plazo que no devenguen intereses (“zero coupon bonds” o cupones cero). Para eso es necesario que los “socios” del G7 lo acepten, es decir, que le paguen la deuda a Estados Unidos de su bolsillo y cambien unos papeles por otros parecidos.

Una emisión de cupones cero, muy típica de Estados Unidos, especialmente en las administraciones públicas, no sólo sería un declaración de quiebra sino, además, una estafa tan burda que pocos pueden caer en ella… si no les empujas un poco para que traguen. Las recientes políticas militares en Europa y Oriente Medio forman parte de ese empujón: Estados Unidos presiona a los europeos y saudíes para que le financien la deuda con “cupones cero” a cambio de mantener el apoyo militar.

Los cupones cero se emiten a un precio significativamente inferior a su valor nominal (o valor a la par) y se pagan al vencimiento por dicho valor completo. La ganancia para el especulador proviene de la diferencia entre el precio de compra y el valor recibido al final del plazo.

Las bravuconadas de Trump, que se suceden unas a otras, no son otra cosa que amenazas y presiones para negociar y el negocio consiste en que los demás paguen por sus deudas.

BlackRock se ha convertido en un protagonista importante del transporte marítimo

BlackRock se ha convertido en un protagonista importante del transporte marítimo internacional. Ha puesto 22.800 millones de dólares encima de la mesa para apoderarse de la gestión de muchos puertos, incluidos algunos en Panamá. De esa manera el fondo buitre extiende su influencia sobre los mercados mundiales.

El 4 de marzo los buitres anunciaron la compra de un conjunto de puertos estratégicos de la mano de Global Infrastructure Partners (GIP), una empresa adquirida por BlackRock en octubre del año pasado) y Terminal Investment Limited (TIL), vinculada a MSC, la mayor línea de contenedores del mundo.

BlackRock compró un 80 por cien de la empresa china Hutchison Ports, que gestiona 43 puertos con 199 muelles en 23 países. La operación ascendió a 22.800 millones de dólares, incluyendo una participación del 90 por cien en Panama Ports Company, que opera los puertos de Balboa y Cristóbal, en el Canal de Panamá.

La transacción aún requiere aprobación del gobierno de Panamá, aunque el papel de BlackRock en la logística marítima ya se ha consolidado. Los buitres controlan los nudos estratégicos. Los puertos de Balboa y Cristóbal son cruciales para el Canal de Panamá, que facilita el 2,5 por cien del comercio marítimo mundial y el 14 por cien del comercio marítimo de Estados Unidos, incluyendo un 72 por cien de la carga que entra o sale de ese país.

El año pasado esos puertos manejaron el 39 por cien del volumen de carga del Canal, según la Autoridad Marítima de Panamá. Al controlarlos, BlackRock gana influencia sobre una arteria vital que conecta 1.920 puertos en 170 países, afectando rutas entre el Atlántico y el Pacífico.

Además de Panamá, el negocio incluye puertos en México, Países Bajos, Egipto, Australia y Pakistán, entre otros. Eso amplía la influencia de los buitres en la logística marítima, permitiéndoles influir en cadenas de suministro en múltiples regiones. Con 12.000 barcos transitando por el Canal de Panamá anualmente, y muchos más usando los otros puertos, BlackRock se posiciona como un actor con capacidad para moldear los flujos comerciales clave.

La alianza con TIL, parte del grupo MSC, indica una integración vertical. MSC podría dar prioridad a esos puertos en sus operaciones, optimizando costos y tiempos de tránsito, lo que refuerza su influencia operativa en el transporte marítimo.

La adquisición de los puertos es la mayor operación en infraestructuras de la historia del fondo buitre. Los puertos adquiridos generan aproximadamente 1,7 billones de dólares anuales en EBITDA.

Lo de BlackRock no es “neoliberalismo” sino todo lo contrario: capitalismo monopolista de Estado. El negocio monopolista no hubiera sido posible sin las amenazas de Trump y el ultimátum de Marco Rubio, el secretario de Estado, que visitó Panamá el mes pasado para reducir la influencia china en la arteria.

Los buitres, pues, secundan los objetivos estratégicos estadounidenses, lo cual no es ninguna novedad, e incluso podría darles ventaja en negociaciones futuras con gobiernos y acceso preferencial a suculentos contratos.

El anuncio del rearme europeo dispara la cotización del euro

Los especuladores temen una recesión en Estados Unidos y apuestan por el gasto militar en Europa. La moneda única ha subido un 5 por cien desde el 1 de marzo para cotizar a 1,09 dólares. También suben otras monedas europeas, como la corona sueca, un 7 por cien, y el zloty polaco, un 5 por cien.

El aumento de cotización las monedas europeas frente al dólar es el resultado del plan de movilizar 800 000 millones de euros para el rearme anunciado por Ursula von der Leyen.

Los países europeos, e incluso Alemania, han tirado la proverbial disciplina presupuestaria por la ventana. Los especuladores esperan el derroche, la superación de la crisis de superproducción y nuevos ascensos en la cotización de las monedas europeas.

Se revalorizan más las monedas de los países que más van a gastar en armas. El gobierno polaco anunció en agosto que este año quiere gastar el 4,7 por cien de su PIB en armamento, un aumento de 0,6 puntos porcentuales respecto al año pasado.

Si la corona sueca ha crecido incluso más que el euro y el zloty, se debe a que Suecia tiene grandes empresas en el sector militar y los especuladores esperan muchas inversiones futuras en la moneda del país nórdico.

El miedo a la recesión en Estados Unidos

Pero el repunte de las monedas europeas no se debe únicamente al rearme del Viejo Continente. La dinámica también viene de Estados Unidos. Trump ha afirmado que habrá un período de transición para la economía estadounidense e indicó que todavía está planeando implementar nuevos aumentos arancelarios en los próximos meses, lo que preocupa a los especuladores, que esperan una recesión.

El martes los índices estadounidenses Dow Jones, S-P 500 y Nasdaq perdieron 2, 2,7 y 4 por cien respectivamente y, sobre todo, están cayendo las empresas tecnológicas. Nvidia ha caído un 5 por cien. El proyecto Stargate no ha convencido a los especuladores y DeepSeek ha pulverizado el resto de la confianza que les quedaba.

En la otra orilla del Atlántico ocurre lo contrario. El índice Stoxx 600 Europe ha subido un 6,55 por cien desde comienzo del año.

Para superar su crisis Volkswagen se apunta a la fabricación de equipo militar

El martes el director de Volkswagen, Oliver Blume, afirmó en una conferencia de prensa en Wolfsburg que la multinacional está abierta a considerar la producción de equipo militar para el ejército alemán.

Blume destacó la experiencia automotriz de Volkswagen como un recurso que podría adaptarse para fabricar vehículos militares, señalando que en el pasado ya lo hicieron, en referencia histórica a la producción de vehículos como el Kübelwagen y el Schwimmwagen para la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial, así como el Type 181 para el ejército alemán occidental en la posguerra.

Las plantas de Volkswagen en Alemania tienen la capacidad industrial para reconvertirse a la fabricación militar. La posibilidad se ha planteado como una opción estratégica ante la crisis de la industria automotriz y el creciente interés europeo por el rearme.

Como venimos diciendo, el rearme europeo no está destinado a una futura guerra, y menos con Rusia, sino a combatir la crisis de superproducción y reindustrializar los países del Continente.

Desde el punto de vista técnico, las plantas de Volkswagen, como la gigantesca fábrica de Wolfsburg —la más grande del holding, con 1,6 millones de metros cuadrados de área construida— o la de Osnabrück, cuentan con infraestructura avanzada: líneas de ensamblaje, capacidad de fabricación a gran escala, y acceso a redes logísticas extensas (75 kilómetros de carreteras y 60 kilómetros de vías férreas solo en Wolfsburg).

Estas características las hacen aptas para fabricar vehículos militares o componentes, como camiones o blindados ligeros, si se adaptaran. Por ejemplo, Armin Papperger, director de Rheinmetall —una de las principales empresas militares de Europa—, dijo ayer que la planta de Osnabrück sería muy adecuada para la producción militar debido a su capacidad estructural, sugiriendo incluso una posible adquisición para fabricar equipos como el vehículo de combate Lynx.

Sin embargo, las fábricas actuales están diseñadas para vehículos civiles, con maquinaria y procesos diseñados para automóviles de consumo masivo, no para tanques o armamento pesado, que requieren grúas de alta capacidad, prensas especializadas y manejo de materiales distintos (como blindajes).

Cualquier reconversión necesitaría importantes inversiones que, a su vez, sólo se pueden si hay pedidos, contratos y dinero que permitan financiarlas.

Por lo demás, no sería nada nuevo, ni haría falta remontarse al III Reich. Rheinmetall ya colabora con MAN Truck & Bus, que es parte del holding Volkswagen a través de Traton, en la producción de camiones militares.

Empresas como Rheinmetall y KNDS ya están reconvirtiendo plantas automotrices para defensa, como la adquisición de una fábrica de vagones en Görlitz por KNDS para producir vehículos blindados.

La Guerra de Ucrania y el subsiguiente aumento de la factura eléctrica, han dado la puntilla a Volkswagen, que hace frente una caída en las exportaciones de automóviles de 2,4 millones a 1,2 millones anuales desde 2019, y a una transición imposible hacia los vehículos eléctricos, lo que ha dejado capacidad ociosa en sus 10 fábricas alemanas.

La operatividad del Canal de Panamá no está afectada por el cambio climático

El 15 de julio de 2023 la Autoridad del Canal de Panamá anunció que, debido a la falta de agua para activar las esclusas, el tráfico del canal se reduciría a 32 embarcaciones por día, frente a unas 40 anteriores.

El 30 de octubre anunció una nueva reducción a 25 barcos diarios, que aumentaría a mediados de febrero del año siguiente a 20 barcos por día, acompañado de una reducción del calado de 15 a 13 metros.

Así comenzó una letanía característica: había poca agua porque estaba lloviendo menos como consecuencia -naturalmente- del cambio climático. Incluso la Universidad de Navarra titulaba: “El Canal de Panamá, expuesto a los efectos del cambio climático” (1).

“El cambio climático ha impactado con el paso del tiempo de manera significativa al Canal de Panamá, poniendo en riesgo en un futuro, el tránsito continuo y eficaz de los buques por esta ruta interoceánica”, comentaba una revista seudocientífica el año pasado (2).

Es falso. En los últimos 120 años el promedio de precipitaciones se mantiene muy estable en Panamá, e incluso hay un pequeño aumento del uno por cien (3). La falta de agua en el Canal no es, pues, consecuencia de que el promedio de lluvias haya cambiado en las últimas décadas.

El Canal fue devuelto a Panamá con el cambio de siglo. Para gestionarlo, el gobierno creó un organismo público, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que desde 2007 intenta que puedan transitar buques de mayor calado.

Las aguas del Canal proceden de un lago artificial, el Gatán, cuyo nivel normal está a 26 metros sobre el nivel del mar y al que los barcos acceden por dos series de esclusas, ubicadas en ambos extremos. Hasta el año 2000, el tamaño de las esclusas definió el tamaño del buque más grande que podía transitar por el Canal, al que llamaron Panamax.

Para que pudieran cruzar buques mayores, en 2016 la ACP construyó dos nuevas series de esclusas, yuxtapuestas con las antiguas. No sólo se pueden utilizar las nuevas al mismo tiempo que las antiguas, sino que su mayor tamaño (2,7 veces más grandes) define una nueva categoría de barcos, el Neopanamax.

Desde la introducción de las nuevas esclusas, las necesidades de agua se han duplicado.

Aunque equipadas con un dispositivo que permite reutilizar el 60 por cien del agua, las nuevas esclusas consumen, por su tamaño, aproximadamente tanta agua como las antiguas. Por supuesto, llueve mucho en Panamá (casi dos metros y medio al año) pero no llueve indefinidamente y, con el consumo de agua de las nuevas esclusas, la ACP se ha acercado peligrosamente al volumen de agua que cae sobre la cuenca del lago Gatán cada año.

Hay otro punto importante: aunque las precipitaciones en los últimos 120 años son muy regulares, como promedio, cambian bastante de un año para otro. A lo largo de sólo siete años, las precipitaciones anuales varían de dos a casi tres metros. Eso es mucho, aunque las variaciones son completamente naturales.

Como consecuencia de ello, las esclusas son muy sensibles a las variaciones anuales de pluviosidad. En caso de un fuerte descenso de las precipitaciones en comparación con la media anual, la ACP está obligada a reducir tanto el número de esclusas como el calado de los buques, debido al descenso en el nivel del agua del lago Gatán.

Es muy fácil de entender: no es que llueva menos sino que las esclusas necesitan más agua. El diseño de la ampliación del Canal fue erróneo y por eso la APC ha pensado una solución: la construcción de una presa en el río Indio, al suroeste del Canal, y la transferencia de agua del embalse al lago Gatán por medio de un túnel de casi nueve kilómetros.

Los trabajos, que durarán seis años, aún no han comenzado a causa del desplazamiento de las poblaciones afectadas.

La APC nunca ha puesto como pretexto el cambio climático, pero deja que los charlatanes hablen de ello porque de esa manera tapa el error en el diseño de la ampliación. Todos se quedan tan contentos. Unas chapuzas tapan a las otras.

(1) https://www.unav.edu/web/global-affairs/el-canal-de-panama-expuesto-a-los-efectos-del-cambio-climatico
(2) https://www.researchgate.net/publication/378063652_Impacto_del_Cambio_Climatico_en_la_Operatividad_del_Canal_de_Panama
(3) https://cliclmaticknowledgeportal.worldbank.org/country/panama/climate-data-historical

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