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Día: 2 de enero de 2025 (página 1 de 1)

Cómo negociar con Rusia con los bolsillos vacíos

A medida que se acerca la segunda toma de posesión de Trump, algunos “expertos” pasan el rato especulando con las futuras negociaciones de paz que Trump iniciará con Putin para poner fin a la Guerra de Ucrania. Todos suponen que Trump puede obtener valiosas concesiones de Putin. Por primera vez el New York Times admite que el paciente (Ucrania) está muerto y empieza a oler mal, y que es hora de empezar a planificar la posguerra.

Los “expertos” ofrecen varias versiones del posible acuerdo a firmar, cuyo objetivo unánime es pintoresco: se trata de garantizar la seguridad de Ucrania. La guerra empezó porque Rusia exigía seguridad, pero los mequetrefes vuelven a darle una vuelta completa al asunto, como si no hubieran entendido nada de lo que ocurre desde 2022.

Tampoco quieren acordarse de la burla de los Acuerdos de Minsk.

Ucrania tiene todo el derecho a exigir seguridad, pero Rusia también, y la guerra empezó porque lo que falló fue esta última, es decir, que no es posible un acuerdo sin tener en cuenta los intereses que Rusia viene exigiendo desde hace décadas, y que son plenamente legítimos.

Alguno propone que Rusia conserve el Donbas, mientras el resto de Ucrania se une a la OTAN. Es como volver a empezar: el problema no está en Ucrania sino en la OTAN. Ucrania es sólo un instrumento en los planes expansionistas de la Alianza.

Si Rusia conserva el Donbas no es porque le regalen nada sino porque se lo ha ganado en el campo de batalla.

Desde 1991 la posición rusa ha sido que Ucrania debe ser un país neutral y no debe incorporarse a ningún bloque o alianza militar. Por lo demás, en la OTAN no hay suficiente consenso para la incoporación de Ucrania y, ante todo, Trump se opone a ello.

Hay quien propone otra ridiculez al New York Times: que Ucrania sea patrullada por un conglomerado de tropas europeas de “mantenimiento de la paz”, ya que Trump no enviará a las suyas para hacer el trabajo sucio. Eso también es volver al punto de partida: si Ucrania debe ser neutral, no va a poder tener tropas extranjeras sobre su suelo.

Más claro todavía: si a Ucrania llegan tropas europeas, estarán bajo el mando de la OTAN, por lo que volvemos a empezar de nuevo.

No tienen en cuenta los Acuerdos de Estambul, los últimos negociados entre Ucrania y Rusia en 2022, que Ucrania posteriormente se negó a firmar por presiones de la OTAN. Dichos Acuerdos concretaban el tipo y la cantidad exactos de tropas y armas que Ucrania podría conservar en su nuevo estado de neutralidad y desmilitarización.

Como se ve, Estados Unidos, la OTAN y Europa no tienen nada que ofrecer. Trump se ha despedido de Ucrania y va a sacar a Estados Unidos de la guerra contra Rusia que desencadenó Biden, y tratará de hacerlo lo más rápido posible, sin aceptar ninguna responsabilidad y sin ofrecer la más mínima garantía de seguridad a Ucrania.

La OTAN ya sólo aspira a guardar las apariencias, pero necesita que los rusos hagan alguna concesión, cualquiera que sea, incluso simbólica e intrascendente, para que el abandono de Ucrania no parezca como su derrota más estrepitosa.

Hungría pierde más de 20.000 millones de euros en fondos europeos

Acaba de terminar la presidencia húngara de la Unión Europea y empiezan los castigos. Desde diciembre de 2022, la Unión Europea ha congelado la transferencia de unos 30.000 millones de euros destinada a la recuperación de Hungría. 21.700 millones de euros proceden del fondo de cohesión mientras que 10.400 millones están vinculados al plan de recuperación tras los confinamientos de la pandemia.

Un año después, el Primer Ministro Viktor Orban logró liberar un tercio de esta cantidad, es decir, un poco más de 10.000 millones de euros del Fondo de Cohesión, a cambio de un chanchullo: levantar el veto a la ayuda de la Unión Europea para Ucrania.

La decisión de Bruselas de liberar esta cantidad provocó también la reacción del Parlamento Europeo, que criticó a la Comisión por haber cedido al “chantaje” del Primer Ministro. Interpuso un recurso ante los tribunales europeos para anular la liberación de estos fondos. Pero la Unión Europea mantiene la presión sobre Hungría con los 21.000 millones restantes, incluidos 11.700 millones de los fondos de cohesión y 10.400 millones para la recuperación tras los confinamientos.

La Comisión Europea emitió un comunicado de prensa denunciando un supuesto “incumplimiento del Estado de derecho”, que se refieren a la contratación pública, los procedimientos judiciales, los conflictos de intereses y la lucha contra la corrupción y los fideicomisos públicos.

En cualquier momento Hungría puede adoptar nuevas medidas para demostrar a la Comisión que las medidas adoptadas por el Consejo deben ser adaptadas o levantadas, concluye el comunicado. Pero cada año pasado sin satisfacer a la Unión Europea y su interferencia podría costarle caro a Budapest.

A partir del nuevo año, se retirará definitivamente un tramo de 1.040 millones de euros, tal como lo permite el mecanismo de condicionalidad, un sistema que autoriza a la Comisión Europea a suspender, reducir o restringir el acceso a la financiación europea por parte de un Estado miembro. El Financial Times explica que se trata de los 6.300 millones de euros de fondos congelados a finales de 2022, que representan alrededor de la mitad de los 11.000 millones restantes del Fondo de Cohesión y de los cuales este tramo debía asignarse antes de finales de 2024.

Presiones políticas

A mediados de diciembre el ministro húngaro de Asuntos Europeos, Janos Boka, dijo que era “muy difícil” no interpretar la retirada de fondos como una “presión política”. Budapest tomará medidas para “remediar esta situación discriminatoria”, prometió.

La situación muestra las tensas relaciones entre Hungría y las instituciones europeas, que la presidencia húngara de la Unión Europea no ha aliviado. El mandato de Budapest, que comenzó con las reuniones de Viktor Orban con Putin, Trump y Xi Jinping para discutir la paz en Ucrania, finaliza a finales de diciembre para ceder el cargo a Polonia, ferviente defensora del apoyo a Ucrania.

Los socios europeos de Hungría reconocen avances, como la integración de Rumanía y Bulgaria en el espacio Schengen apartir de ayer, la Declaración de Budapest, un decimoquinto paquete de sanciones contra Rusia o incluso un acuerdo en el marco del en el marco del G7 sobre un nuevo préstamo a favor de Ucrania, garantizado por los ingresos futuros de los activos rusos inmovilizados.

Polonia, que cada vez se hace oír más en la escena europea, acaba de asumir la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea. Esto podría modificar, no de forma positiva para Hungría, la dinámica de las negociaciones.

Eslovaquia advierte de las consecuencias del fin del suministro de gas ruso

Detener el tránsito de gas ucraniano hacia Europa tendrá graves repercusiones para la Unión Europea, afirmó el primer ministro eslovaco, Robert Fico. El operador eslovaco de transporte de gas Eustream confirmó ayer la interrupción del suministro de gas natural a la frontera entre Eslovaquia y Ucrania.

El Ministerio de Economía eslovaco había dicho que se había preparado de antemano para el cierre del tránsito llenando las instalaciones de almacenamiento con gas adicional y diversificando su cartera de contratos de suministro de energía.

Hoy en día, el único gasoducto con gas ruso que queda a los europeos es el Balkan Stream, abastecido a su vez por el Turkish Stream. Suministra más de 14.000 millones de metros cúbicos al año a Rumanía, Grecia, Macedonia del Norte, Serbia, Bosnia y Herzegovina y Hungría.

El contrato de tránsito de gas ruso entre Ucrania y Rusia se firmó en 2019 por cinco años con opción a prórroga por otros diez. Un contrato que Kiev no quiso prorrogar más allá del 31 de diciembre de 2024.

Fico, que realizó una visita de trabajo a Rusia el 22 de diciembre, ha manifestado su interés por continuar con los suministros de gas desde Rusia. Ha instado abiertamente a los dirigentes de la Unión Europea a prestar atención urgente a la decisión de Ucrania de cortar el tránsito de gas, prediciendo un rápido aumento de los precios y una pérdida acumulada para la Unión Europea de 120.000 millones de euros en 2025-2026, si se interrumpen los suministros desde Rusia.

Fico también afirmó que Eslovaquia podría tomar represalias contra Ucrania y cortar el suministro eléctrico a Kiev.

Rusia construye una base aérea en el sur de Libia

Occidente sigue de cerca el traslado de parte del contingente y del equipo militar ruso desde sus bases en Siria a nuevos emplazamientos. Imágenes de satélite han mostrado la construcción de una nueva base aérea en el sureste de Libia.

La instalación está ubicada en la parte de Libia controlada por el general Haftar, cerca de la frontera con Chad y Sudán. Varios medios de comunicación afirman que poco antes de que comenzara la construcción, un general libio prorruso tomó el control del campamento de Tindi en esa parte del país con el fin de proporcionar un corredor logístico para las fuerzas del Cuerpo Africano del ejército ruso en los países del Sahel.

Según la CNN, aviones de transporte militares rusos han estado frecuentando el desierto de Libia desde el derrocamiento de Bashar Al Assad en Siria. La nueva base permitirá a Moscú establecer una presencia en países amigos de África y mantener una presencia en la región del Mediterráneo. Al mismo tiempo, los medios señalan que en los países de la OTAN tal evolución es motivo de preocupación.

En los países de la OTAN han torcido el gesto. El ministro de Defensa italiano, Guido Crozetto, dijo en una entrevista con el periódico italiano La Repubblica: “Los barcos y submarinos rusos en el Mediterráneo son siempre motivo de preocupación, y más aún si, en lugar de a 1.000 kilómetros de distancia, están a tiro de piedra de nosotros”, dice la CNN.

Desde mediados de diciembre, los vuelos entre Hmeimim y Libia se realizan más de una vez al día. En los transportes participan aviones Il-76TD y fortalezas volantes An-124-100 Ruslan. Algunos vuelos sobrevolaron territorio libio con destino a Mali.

El canal de televisión señala que las nuevas autoridades sirias están dispuestas a mantener la presencia de bases rusas en el país, pero tras el derrocamiento de Bashar Al Assad su seguridad y apoyo logístico siguen en duda.

—https://topcor.ru/55187-zapadnye-sputniki-fiksirujut-stroitelstvo-krupnoj-rossijskoj-aviabazy-na-jugo-vostoke-livii.html

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