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Lo que sabemos de Gladio en España

El 20 de noviembre de 1990 se publicaba en El País una entrevista al ex-presidente Calvo Sotelo sobre la Red Gladio donde afirmaba que «No tengo noticia de que existiera aquí nada parecido y, sin duda, la hubiera tenido si existiera.» Ese día se cumplía un año del asesinato del diputado de Herri Batasuna Josu Muguruza por parte de un comando fascista. Entre los acusados estaban el falangista Ricardo Sáenz de Ynestrillas (que fue absuelto en el juicio, era hijo del comandante implicado en la Operación Galaxia) y el policía nacional Ángel Duce que fue condenado a 99 años y murió en un extraño accidente de tráfico durante un permiso penitenciario.

El caso Gladio estallaba en Europa en 1990 (con la URSS descomponiéndose) a raíz de unas polémicas declaraciones del entonces presidente italiano Giulio Andreotti donde aseguraba que, tras la Segunda Guerra Mundial, se habían entrenado a comandos fascistas para atacar al Ejército Rojo en caso de una invasión de Europa. El Ejército Rojo no invadió Europa (algo que ni siquiera estaba entre sus planes). En cambio, lo que sí es cierto es que Gladio no se enfrentó en ningún momento al Ejército Rojo, sino a los partidos comunistas europeos, líderes sindicalistas, estudiantiles, etc.

España, caso aparte

La investigación más seria la ha realizado el suizo Daniele Ganser en su libro Los ejércitos secretos de la OTAN. La exhaustividad con la que investiga los casos de Italia, Francia, Alemania, Bélgica y el resto de la órbita europea choca con la realidad española, donde el autor no ha podido dedicar el mismo énfasis que en el resto de países. ¿España no tuvo su Gladio? ¿Fuimos un caso aparte?

En noviembre de 1990, se publicaba en el diario del P. Comunista belga una entrevista al ex-agente belga de Gladio André Moyen donde muestra su sorpresa por la falta de investigación en España, porque sabía que los servicios secretos españoles habían jugado “un rol central en el reclutamiento de agentes de Gladio”. Se remontaba a 1948 cuando fue enviado a Las Palmas de Gran Canaria para investigar un fraude sobre combustible entre Bélgica y el Congo (entonces, colonia belga). Esta red “había enriquecido a ciertas autoridades españolas muy bien colocadas, y descubrimos además un gran tráfico de drogas.”. Franco, al enterarse de esta red de tráfico de drogas y fraude, envía a dos agentes del Segundo Bis (la sección de contrainformación del Alto Estado Mayor): “Ellos eran hombres muy informados que me ayudaron enormemente. […] Hablamos de muchas cosas, y me mostraron que estaban muy al tanto de Gladio”. El cuartel de Gladio en Maspalomas (Las Palmas de Gran Canaria) fue también confirmado por el coronel italiano Alberto Volo que relató sus visitas en los años sesenta y setenta. En la misma localidad se encontraba una estación de SIGINT.

En la misma entrevista a Calvo Sotelo, el ex-presidente afirma que “el mismo gobierno era Gladio”. Cuando le preguntaron al que era su ministro de Defensa- Alberto Oliart- respondió «la pregunta era pueril, pues en España, Gladio era el gobierno mismo”. Afirmaciones que ahondan en la idea de que la democracia española eliminó al Gladio. Nada más lejos de la realidad.

Tal vez, la mejor definición de lo que fue el Gladio en España la da el jefe de los Guerrilleros de Cristo Rey Mariano Sánchez Covisa a una periodista de RTVE: “A la muerte de Franco, la Policía y el Ejército no tenían fuerzas para hacerse con el control de la situación. Así que nosotros nos dedicábamos a hacer aquello que la Policía no podía hacer. Si nos enterábamos de que iba a haber una reunión en una iglesia, llamábamos diciendo que habíamos puesto una bomba y la reunión no se hacía. Si nos enterábamos de que iba a haber una manifestación y la Policía no se podía encargar, aparecíamos nosotros para ayudar…” Es decir, Gladio es consustancial a la democracia española y, junto con Italia, tal vez sea el caso más flagrante y a la vez, el menos investigado.

La inteligencia española y los nazis exiliados en España

Tras la derrota de los nazis por los soviéticos en Berlín, el único país de Europa en el que sobrevivió el fascismo fue España. El “asunto España” por el que los soviéticos pidieron llevar a los tribunales de Nüremberg a los criminales de guerra españoles fue echado por tierra por británicos y estadounidenses. El miedo de los nazis a caer frente a un tribunal era tal que llegaban a situaciones desesperadas como el del nazi belga León Degrelle: aterrizando de emergencia en un avión Heinkel en la playa de la Concha (Donosti) tras atravesar la frontera francesa. España se convertía en un santuario espiritual para todos los nazis que huían.

El caso más famoso fue el del piloto de Hitler Otto Skorzeny que se refugió en España y pudo hacer no sólo una vida cómoda, sino que se convirtió en un personaje de la farándula además de acumular un patrimonio económico increíble con la construcción en la Costa del Sol. Skorzeny fue asesor de seguridad del espionaje español. Gracias a su posición gozó de todo tipo de prebendas.

Tras el golpe de Valerio Borghese (que también se exilió en España) de 1970 en Italia, el diario español Pueblo entrevista a Skorzeny en su lujosa casa del distrito Aravaca-Moncloa en la que afirma que “cada vez que el gobierno italiano tiene problemas, se acuerdan de mí”. Según el investigador Daniel Ganser, el mercenario italiano Stefano Delle Chiaie llega a España de la mano de Skorzeny. Delle Chiaie fue protegido del SECED (el primer servicio de inteligencia español) creado por Carrero Blanco.

Todas las investigaciones al respecto parecen coincidir en un punto: las primeras acciones de “inteligencia” en España se dan a finales de los años 60 y comienzos de los 70. ¿Los objetivos? El movimiento armado vasco (ETA) y el naciente movimiento estudiantil en Madrid y Barcelona. De acuerdo con el investigador italiano de Gladio Pietro Cedomi, el SECED estableció contactos con el Gladio español para aplastar estas protestas estudiantes. Es decir, los pistoleros salían de las organizaciones fascistas que la inteligencia española protegía y alimentaba.

Aparecen los primeros aparatos “antisubversivos” como la Organización “CONDE” (llamada así por el apelativo que se le ponía al comandante José San Martín, quien organizó la infiltración en las organizaciones estudiantiles y de izquierdas y quien además fue uno de los organizadores del golpe del 23-F), después la Organización Contrasubersiva Nacional que derivó en el SECED, luego el CESID y, por último, el actual CNI.

De la mano de estas organizaciones nacerían los Guerrilleros de Cristo Rey del mercenario Sánchez-Covisa (con profundas relaciones con los mercenarios italianos afincados en Madrid), Fuerza Nueva de Blas Piñar (de donde salió otra gran camada de mercenarios), Defensa Universitaria, etc.

Los servicios de inteligencia españoles nacen de la represión a los antifascistas.

 

Fuente

Daniel Ganser. Los ejércitos secretos de la OTAN.

Alfredo Grimaldos. La CIA en España.

Mariano Sánchez-Soler. Los hijos del 20-N.

Juan María de Peñaranda. Los servicios secretos de Carrero.

El gobierno británico va a reforzar la ley antiterrorista

En julio del año pasado se produjo un apuñalamiento contra varias niñas en un estudio de danza en Southport, en Reino Unido. Tres de ellas murieron y otras 10 personas, ocho de las cuales también eran niñas, resultaron heridas. El gobierno laborista de Londres quiere aprovechar la conmoción para “reformar” la ley antiterrorista (1).

En un vídeo que publica el periódico The Sun, el primer ministro Keir Starmer afirma que “nos enfrentamos a una nueva y grave amenaza”, que requiere una “definición ampliada” de terrorismo (2). Hay que tomar nota porque Starmer procede de la fiscalía. Su tarea ha sido encarcelar. En Reino Unido, como en otros países, siempre ocurre lo mismo: a medida que el terrorismo va a menos, la represión va a más.

En el colmo del ridículo, con su nueva ley Starmer quiere dificultar la compra de cuchillos. “Sigue siendo sorprendentemente fácil para nuestros niños conseguir cuchillos letales. Las lecciones de este caso no podrían ser más claras […] La tecnología está ahí para establecer controles de verificación de edad, incluso para los cuchillos de cocina que se compran por internet”.

Acabarán por exigir permisos para tener destornilladores, navajas y cortauñas en casa, como si fueran armas de fuego.

La censura no podía faltar en estas campañas repesivas. “Con sólo unos pocos clics, las personas pueden ver un vídeo tras otro, vídeos que en algunos casos nunca se eliminan. No me pueden decir que el material que este individuo vio antes de cometer estos asesinatos debería ser accesible o estar en las principales plataformas de redes sociales”, dice el periódico The Guardian.

El primer ministro Starmer confiesa en su declaración que “demasiadas personas están cayendo en las grietas de nuestra sociedad”, lo cual significa más vigilancia y un control más estricto, que tiene que empezar con un lavado de cerebro a los niños.

“Eso significa preguntas difíciles sobre cómo proteger a nuestros niños de la oleada de vídeos violentos en línea”, dice Starmer, sumándose a lo que ha dicho Pedro Sánchez en el Foro de Davos: hay que acabar con el anonimato en internet. La Ley de Seguridad en Internet, que entra en vigor en marzo, silenciará cualquier información crítica al respecto con el pretexto de que nadie debería ver ciertos vídeos.

La ley antiterrorista buscará “ampliar la definición de terrorismo” para incluir las “nuevas amenazas”, que siempre son peores que las anteriores. “El terrorismo ha cambiado. En el pasado, la principal amenaza eran grupos altamente organizados, con una clara intención política. Grupos como Al Qaeda y el IRA […] Pero ahora, junto con eso, también tenemos que protegernos de la violencia extrema perpetrada por solitarios e inadaptados, una cohorte creciente de hombres jóvenes que pueden acceder a todo tipo de material enfermizo en línea”, dice Starmer.

El objetivo es hacer que el término “terrorismo” sea aún más difuso extrayéndolo de las ideologías políticas o religiosas. En una declaración al Parlamento, la ministra del Interior, Yvette Cooper, dijo que, dado el creciente número de casos en los que los perpetradores buscan aterrorizar, incluso sin una ideología clara, debemos asegurarnos de que las leyes sean lo suficientemente fuertes para hacerles frente.

En Reino Unido la ficción de un “terrorismo sin ideología” surgió durante la pandemia, con las primeras protestas contra el confinamiento y las vacunas. Los políticos y la prensa sensacionalista hablan de una ausencia de ideología para referirse a quienes protestan, pero no son capaces de definirse políticamente, ni tampoco pueden ser encasilladas dentro de ningún cliché policial característico, lo que en España llaman “tribus urbanas”.

Es un reflejo de la legislación europea del año pasado, que introdujo una definición imprecisa sobre supuestos “terroristas potenciales” (3). Hay que capturarlos preventivamente, antes de que sean realmente terroristas (4). Es un cajón de sastre en el cabe de todo. Cualquiera que tenga un motivo de queja es un “terrorista en potencia” precisamente porque no es capaz de analizar la raíz del problema con cierto detalle.

Luego los medios de comunicación, las redes sociales, los “expertos”, los tertulianos y los charlatanes de todos los pelajes multiplican la confusión. Como confiesa The Guardian, la consecuencia es que el “aumento de la violencia en línea hace que declarar un incidente terrorista sea más difícil que nunca” (5).

El terrorismo siempre fue un pretexto para endurecer la represión politica. Nadie ha sido capaz nunca de definir lo que están castigando. Nadie sabe a quién están enviando a la cárcel, que es lo más interesante porque, en efecto, cualquiera puede acabar en la cárcel condenado por terrorismo, como ya está ocurriendo en España.

(1) https://www.theguardian.com/uk-news/2025/jan/21/uk-ministers-pledge-overhaul-terror-laws-southport-murders
(2) https://www.thesun.co.uk/news/32933490/keir-starmer-southport-murders/
(3) https://www.statewatch.org/news/2024/october/eu-definition-of-potential-terrorists-opens-door-to-broad-information-sharing/
(4) https://mpr21.info/minority-report5-como-detener-los/
(5) https://www.theguardian.com/uk-news/2025/jan/21/the-surge-in-online-violence-makes-declaring-a-terrorist-incident-more-difficult-than-ever

Cuando el plato se vacía, las calles se llenan

En las bulliciosas callejuelas de Lagos, en el corazón de los coloridos mercados de Abiyán o en las congestionadas avenidas de Nairobi, la ira está latente. Una ira apagada, luego ruidosa, que ahora estalla abiertamente. Cada vez son más los ciudadanos que salen a las calles blandiendo carteles y planteando reivindicaciones contra unas élites que se consideran sordas a su angustia. En el fondo: una crisis económica implacable. A medida que el costo de la vida se dispara y el poder adquisitivo se desploma, se extiende un sentimiento compartido: el de sentirse abandonado.

Esta crisis, que algunos economistas ahora llaman “la economía del descontento”, refleja un profundo malestar. El Fondo Monetario Internacional (FMI) incluso ha intervenido, mencionando un “aumento del malestar social” en sus últimas previsiones para el África subsahariana. Detrás de estos términos susurrados, un continente lucha por mantener su equilibrio, atrapado en el vicio de las fuerzas económicas mundiales y las fallas internas.

Mercados paralizados por el aumento de los precios

El mercado de Makola en Accra es como una escena que se repite en todo el continente. Aquí los puestos están siempre llenos, pero los clientes son pocos. El precio del maíz, un alimento básico en muchas regiones, se ha duplicado en dos años. “Antes, podía comprar lo suficiente para alimentar a mi familia durante una semana. Hoy no aguanto ni tres días”, dice Ama, vendedora de verduras. Su situación no tiene nada de excepcional. En todas partes, la espiral inflacionaria ha puesto de rodillas a millones de hogares.

La causa es una serie de crisis que se han sucedido sin dar tiempo a las economías locales a respirar. Tras el impacto de la pandemia, la Guerra de Ucrania interrumpió las cadenas de suministro mundiales, haciendo subir los precios del combustible, los fertilizantes y los alimentos. Los países africanos, que importan masivamente estos productos, han visto sus facturas dispararse. “No es sólo una crisis económica, es una crisis existencial”, dice un economista de Nairobi.

La situación se agrava aún más por la depreciación de las monedas locales frente al dólar. El cedi ghanés, por ejemplo, perdió casi el 40 por cien de su valor en 2022, lo que aumentó el costo de las importaciones. Resultado: una población atrapada entre ingresos estancados y precios en aumento.

La calle como escenario de la ira popular

Cuando el plato está vacío, la calle se llena. Y los carteles hablan con franqueza: “Tenemos hambre”, “La vida es demasiado cara”, “¿Dónde está el Estado?” Lemas sencillos pero contundentes que resumen la frustración colectiva. En Nigeria, el fin de los subsidios a los combustibles en 2023 ha provocado una ola de protestas. Desde los sindicatos hasta las asociaciones de estudiantes, todos los componentes de la sociedad han unido sus fuerzas.

Kenia, por su parte, no se queda atrás. La promesa del presidente William Ruto de una “economía de abajo hacia arriba” para aliviar la carga de los más pobres, se ha topado con una realidad muy diferente: aumentos de impuestos, recortes presupuestarios e inflación galopante. Las protestas de julio de 2023, organizadas bajo la consigna de “Lunes de Maandamano” [Lunes de Protesta], paralizaron el país. En las redes sociales circulan en bucle vídeos de enfrentamientos entre manifestantes y policías, avivando la ira popular.

Pero en estos movimientos no sólo hay descontento económico. Detrás de la protesta surge una desconfianza generalizada hacia las élites. La corrupción, las desigualdades flagrantes y la falta de respuestas estructurales están alimentando una división entre quienes gobiernan y quienes son gobernados. “No somos pobres porque no hay dinero en este país. “Somos pobres porque nos roban”, dice un manifestante en Nairobi, entre dos ráfagas de gases lacrimógenos.

Entre la represión y los parches temporales

Ante esta marea creciente, los gobiernos están reaccionando, aunque a menudo de manera torpe. Las fuerzas del orden se despliegan periódicamente para sofocar las protestas. En Zimbabwe las protestas contra el aumento de los precios del combustible han sido reprimidas con una brutalidad escalofriante. Detenciones arbitrarias, cortes de internet y discursos incendiarios de dirigentes demuestran un temor palpable entre los gobiernos ante el auge de los movimientos sociales.

Otros prefieren medidas más simbólicas. En Costa de Marfil, el presidente Alassane Ouattara anunció una serie de medidas destinadas a aliviar las tensiones: aumento de los salarios de los funcionarios, limitación de los precios de los productos de primera necesidad y ayuda específica para los hogares más pobres. Pero estas políticas, a menudo improvisadas, difícilmente logran satisfacer la magnitud de las necesidades. “Son como vendajes en una herida abierta”, afirma un analista político basado en Dakar.

La verdadera respuesta, la que nos permitiría tranquilizar los ánimos a largo plazo, sigue estando fuera de nuestro alcance: una reforma estructural de las economías africanas. Una menor dependencia de las importaciones, un mayor apoyo a la agricultura local y una lucha seria contra la corrupción serían algunas de las vías a explorar. Pero eso requiere coraje político. Y tiempo. Mucho tiempo.

Un continente en un punto de inflexión

La “economía del descontento” no es sólo un síntoma de crisis. También es una señal de alarma. Las protestas actuales, aunque motivadas por causas económicas, reflejan una demanda más amplia: la de una sociedad más justa y más equitativa. “No se trata sólo de dinero. Es una cuestión de dignidad”, resume un joven militante ghanés.

Si se gestionan mal, estas crisis podrían provocar una inestabilidad crónica y frenar el desarrollo de un continente lleno de promesas. Pero, por el contrario, también podrían ser una oportunidad para repensar los modelos económicos y sociales. La ira, si se escucha, puede convertirse en una fuerza de cambio.

Por ahora, sin embargo, África se tambalea. Entre una juventud decidida a hacerse oír y unos dirigentes a menudo desbordados, la brecha parece ampliarse. La única certeza es que el status quo ya no es sostenible. El continente se encuentra en un punto de inflexión, y la forma en que se gestione esta crisis podría determinar su futuro en las próximas décadas.

—http://oeildafrique.com/lactualite/crise-economique-en-afrique-la-colere-face-a-la-chute-du-pouvoir-dachat/

Mueren 12 civiles en los bombardeos turcos del norte de Siria

La paz sigue estando muy lejos de Siria, ni mucho menos. Esta misma semana doce civiles han muerto en los bombardeos turcos sobre zonas controladas por las kurdos de las FDS en el norte del país.

Los bombardeos se producen en un momento en que desde finales de noviembre se producen combates entre las FDS y grupos proturcos en el norte de Siria, a pesar de los intentos estadounidenses de imponer una tregua.

Los drones turcos atacaron un mercado popular en la ciudad de Sarrine, en la provincia de Alepo, dejando seis muertos y 22 heridos entre los civiles el martes. Los bombardeos de artillería turca en otras dos zonas habían matado a tres personas el martes y a otras tres el lunes, también civiles.

Las facciones proturcas habían lanzado una ofensiva contra los kurdos al mismo tiempo que una coalición de grupos rebeldes encabezados por los yhadistas lanzó una ofensiva el 27 de noviembre contra las fuerzas de Bashar Al Assad, once días antes de ser derrocado.

Los combates entre los grupos proturcos y las FDS, así como los bombardeos turcos, han dejado 521 muertos desde diciembre, incluidos 56 civiles. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, 388 miembros de las fuerzas proturcas y 77 miembros de las FDS ha muerto en los combates.

Los kurdos de las FDS son marionetas de las potencias occidentales. Durante la guerra que comenzó en 2011, aprovecharon la retirada de las fuerzas del gobierno de Damasco para tomar el control de amplias franjas de territorio en el noreste de Siria.

Trump anula los visados de los extranjeros que se solidarizan con Palestina

Una nota informativa difundida por la Casa Blanca amenza con deportar “a todos los extranjeros residentes que se unieron a las protestas pro-yihadistas”. Para ello Trump firmará un decreto para anular los visados de los estudiantes universitarios no ciudadanos que hayan participado en las protestas contra el genocidio de Gaza.

“Cancelaré rápidamente los visados de estudiante de todos los simpatizantes de Hamas en los campus universitarios, que han estado infestados de radicalismo como nunca antes”, dice la nota.

Aunque el decreto aún no se ha firmado, la Casa Blanca ha publicado materiales en apoyo de la orden y los funcionarios de la Casa Blanca han confirmado que el anuncio es inminente.

La represión intenta acabar con los críticos del genocidio israelí. “Mi promesa a los judíos estadounidenses es esta: con su voto, seré su defensor, su protector y seré el mejor amigo que los judíos estadounidenses hayan tenido en la Casa Blanca”, se lee en la nota.

El decreto obliga al Ministerio de Justicia a “perseguir agresivamente las amenazas terroristas, los incendios provocados, el vandalismo y la violencia contra los judíos estadounidenses” y “toma medidas enérgicas y sin precedentes para reunir todos los recursos federales para combatir la explosión del antisemitismo en nuestros campus y en nuestras calles desde el 7 de octubre de 2023”.

La represión ya ha sido condenada por grupos como el Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR), que la calificó de “deshonesta, exagerada e inaplicable”.

“La revocación de visas de estudiantes no debería utilizarse para castigar y filtrar ideas que el gobierno federal desfavorece”, dijo Sarah McLaughlin, investigadora de la Fundación para los Derechos Individuales y la Expresión (FIRE) en materia de Expresión Mundial. “La fortaleza del sistema de educación superior de nuestra nación se deriva del intercambio de la más amplia gama de opiniones, incluso las impopulares o disidentes”.

“Apoyamos a los estudiantes que se manifiestan con tanta valentía y arriesgan sus cuerpos y sus carreras académicas para salvar vidas y exigir el fin de la destrucción de Gaza por parte del ejército israelí. Como judíos, nos negamos a ser peones de la toma autoritaria del poder por parte de la extrema derecha”, dijo Stefanie Fox, directora ejecutiva de Jewish Voice for Peace.

“A Trump y sus compinches no les importa la seguridad de los judíos; de hecho, ellos y los nacionalistas blancos que los apoyan son la mayor amenaza para los judíos estadounidenses. Están librando una campaña contra todos aquellos que son lo suficientemente valientes como para desafiar su poder”, añade el comunicado de la organización judía.

Alia El Assar, directora de organización de medios en Adalah Justice Project, dijo que los congresistas están adoptando estas medidas draconianas para infundir miedo en las comunidades y disuadir de hablar contra las matanzas israelíes.

“Estamos centrados en protegernos unos a otros”, dijo. “No queremos olvidar nuestro poder, en particular el de aquellos de nosotros que no corremos el riesgo de ser deportados. Tenemos que asegurarnos de que estamos defendiendo a nuestra gente, ya sean estudiantes internacionales u otros, no permitiremos que prevalezca el pánico en nuestras comunidades”.

“En el sistema actual en Estados Unidos la clase dominante se beneficia de la muerte y la destrucción”, añadió. “Están desviando recursos de nuestras comunidades y culpando a la gente negra y morena, a la gente que está alzando la voz por la justicia”.

Las organizaciones prosionistas y los grupos de guerra judicial han estado presionando para que las universidades tomen medidas enérgicas contra la solidaridad hacia Palestina durante años, pero han aumentado drásticamente sus esfuerzos durante el genocidio de Gaza.

La organización sionista Betar incluso ha creado un listado de estudiantes extranjeros involucrados en las protestas de Gaza con la esperanza de que el gobierno de Trump los deporte. “Hemos comenzado a comenzar a hacer listas de ciudadanos extranjeros que odian a los judíos con visados que apoyan a Hamas”, dijo Ross Glick, director de la organización en Estdos Unidos.

Palestina afecta al corazón de las inversiones universitarias

Si bien la represión aumentará con Trump, los estudiantes solidarios con Palestina ya se enfrentaban a la represión bajo el gobierno de Biden. El otoño pasado la Universidad de Cornell amenazó al estudiante de posgrado británico-gambiano Momodou Taal con una expulsión después de participar en una protesta en el campus. La expulsión anuló el visado de Taal. Finalmente la universidad dio marcha atrás en respuesta a una campaña de presión a escala nacional.

“Sigo diciendo que estas tácticas represivas no pueden divorciarse del problema en sí”, dijo Taal poco después de que la universidad suspendiera su expulsión. “El problema es que se trata de Palestina, porque llega al corazón de las inversiones universitarias. Va al corazón del imperio”.

En la campaña presidencial Trump dejó en claro que apuntaría a los defensores de Palestina como parte de su vasto plan de deportación. “Si me reeligen, vamos a hacer retroceder ese movimiento 25 ó 30 años”, dijo a un grupo de donantes prosionistas en mayo.

En su primer día en el cargo Trump desató una segunda “Prohibición Musulmana”, firmando un decreto que ordena compilar una lista de países “para los cuales la información de investigación y selección es tan deficiente que justifica una suspensión parcial o total de la admisión de nacionales de esos países”.

El nuevo decreto va incluso más allá de la medida de Trump de 2017, con un lenguaje que permite al gobierno negar visas basándose en opiniones políticas, creencias y antecedentes culturales. Era un manera de atacar a los defensores de Palestina.

“Aprendieron de sus ‘errores’ la última vez”, dijo la profesora de la Universidad de Colorado y académica legal Maryam Jamshidi. “Sabemos, en base a las declaraciones que han hecho Trump y otros, que las nuevas disposiciones se utilizarán para atacar a los manifestantes pro-Palestina”.

La “Prohibición Musulmana 2.0” ha sido condenada por grupos de derechos humanos y organizaciones de inmigrantes. “No podemos permitir que los gobiernos sigan erosionando nuestros derechos amparados por la Primera Enmienda o que reaviven el miedo y la desconfianza que definieron la era posterior al 11 de septiembre”, afirmó el Comité Estadounidense-Árabe Antidiscriminación (ADC) en una declaración.

“Oponernos a estas medidas regresivas es nuestra responsabilidad compartida. Si permitimos esta erosión de los derechos de una comunidad, ponemos en riesgo las libertades de todos”, concluyen.

—https://mondoweiss.net/2025/01/report-trump-to-cancel-student-visas-for-palestine-protesters/

La codicia no va ganar la batalla de la inteligencia artificial

Es muy curioso leer ese tipo de afirmaciones, precisamente en los grandes medios de información económica, fieles portavoces de los tiburones de las finanzas mundiales. “La codicia no va ganar la batalla de la inteligencia artificial”, dice uno de los especuladores de las empresas tecnológicas.

Al golpe de DeepSeek se le ha añadido el de otra empresa china, Moonshot, que acaba de anunciar el lanzamiento de Kimi k1.5, otro modelo de inteligencia artificial de acceso gratuito con prestaciones que también son superiores a los modelos de los países occidentales, como ChatGPT-4.

El paso siguiente es que los chips que fabrica Huawei sean mejores que los de Nvidia. Sería el torpedo justo en la línea de flotación de las siete mayores empresas estadounidenses de alta tecnología. Si los modelos de inteligencia artificial chinos son mejores con chips obsoletos, la superación puede resultar apabullante con equipos aún más potentes.

La situación es tan dramática que ha obligado a Trump a subir al púlpito para decir que el modelo económico a seguir es… China. Las empresas chinas deberían ser un estímulo para las estadounidenses.

“He leído sobre China y algunas empresas chinas. Una en particular está ideando una forma más rápida y mucho más barata de hacer IA [inteligencia artificial], y eso es bueno porque no hay que gastar tanto dinero”. Lo dijo el mismo que unos días antes había anunciado 500.000 millones dólares de ayudas al sector.

Pues bien, 500.000 millones de dólares es lo que perdió Nvidia el lunes en las bolsas, cuando la cotización de sus acciones cayó un 17 por cien.

“El lanzamiento de DeepSeek, la inteligencia artificial de una empresa china, debería ser un toque de atención para nuestras industrias de que deben centrarse en competir para ganar”, añadió Trump.

Por cierto, la subida de los aranceles a las mercancías chinas se justifica, tanto en Estados Unidos como en Europa, diciendo que es porque están subvencionadas por el gobierno. En Washington y en Bruselas sólo ven la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el suyo.

La diferencia entre las subvenciones públicas chinas y las occidentales es que estas últimas no puede seguir el ritmo. No tienen tanto dinero y el endeudamiento no da para tanto, como ha recordado Elon Musk. Estados Unidos nunca va a poder reunir 500.000 millones de dólares para la inteligencia artificial y, en cualquier caso, las caídas en bolsa de los últimos días aumentarían aún más la cuantía de las subvenciones hasta llegar al paroxismo.

En Estados Unidos se habían estrujado la cabeza para que otros sultanes de Silicon Valley también contribuyeran al plan de Trump de relazamiento de la inteligencia artificial, pero las cifras siguen siendo inalcanzables.

Por ejemplo, en Carolina del sur la empresa de electricidad Santee Cooper estaba pensando en relanzar la construcción de dos centrales nucleares que estaban paralizadas desde hace siete años. El objetivo era suministrar electricidad a los gigantescos centros de datos que las empresas tecnológicas iban a construir. Pero si entonces se gastaron 9.000 millones de dólares en unas obras que no lograron acabar, hoy el presupuesto sería mucho más elevado.

Lo de la inteligencia artificial es como correr con una bicicleta sin cadena. Estados Unidos no va a ninguna parte. Como han demostrado dos empresas chinas, no todo es cuestión de dinero.

Volkswagen recurre a China para superar su crisis de superproducción

En Alemania y, por lo tanto en Europa, hay dos posiciones acerca de China. Unos lo ven como un problema y otros como una solución. Algunos, como el futuro canciller Friedrich Merz, temen acercarse demasiado a China. Son antichinos.

Otros, como la patronal y los sindicatos, son prochinos. Para ellos el país asiático es la solución. “En Alemania tenemos fabricantes americanos desde hace mucho tiempo. ¿No serían bienvenidos también los chinos?”, dijo recientemente Jürgen Kerner del sindicato IG Metall.

La dirección de Volkswagen está en esta segunda línea: China puede enjuagar la crisis de superproducción europea y, más en concreto, de la industria del automóvil. El 20 de diciembre la empresa anunció 35.000 recortes de plantilla en Alemania, cierres de fábricas y la posible venta de su planta de Osnabrück para ahorrarse 4.000 millones de euros.

Sin embargo, detrás del plan de cierres hay otro más rebuscado: abrirse a la inversión china para garantizar la supervivencia de sus fábricas. El plan de colaboración con China no es nueva, pero está adquiriendo un tono más urgente para Volkswagen. El monopolio busca rentabilizar sus fábricas infrautilizadas y ve a los inversores chinos como una solución. Según el Financial Times, ya hay acuerdos con un fabricante de automóviles chino para fabricar en suelo europeo.

Según el director general de Audi, Gernot Döllner, esta colaboración podría permitir eludir los aranceles aduaneros impuestos a las empresas chinas en Europa.

En el centro de las negociaciones se encuentran dos centros de producción alemanes: Osnabrück y Dresde. La planta de Dresde, donde se fabrica el Volkswagen ID.3, no tiene garantías de seguir abierta más allá de finales de este año. Osnabrück, que actualmente ensambla el descapotable T-Roc, solo tiene horizonte hasta 2027.

Históricamente Volkswagen ha prosperado en China, generando hasta la mitad de sus ganancias en aquel mercado. Hoy la situación ha cambiado. El año pasado las ventas del grupo alemán cayeron allí un 10 por cien porque los fabricantes locales se están quedando con el mercado, sobre todo en el sector de los coches eléctricos.

Volkswagen tiene fuertes vínculos con varios monopolios chinos. Su socio histórico es SAIC que controla la marca MG. Otro actor clave con el que Audi colabora en modelos eléctricos es FAW y Xpeng es una empresa emergente china en la que Volkswagen ha invertido para intentar recuperar su retraso tecnológico.

La estrategia de la empresa alemana consiste en atraer a los socios chinos a Alemania para rentabilizar su infraestructura, garantizando al mismo tiempo un mínimo de producción local.

Si bien esta estrategia ayudaría a preservar empleos y evitar el cierre de fábricas, plantea varias preguntas. Alemania ha rechazado anteriormente adquisiciones chinas en sectores estratégicos, como la compra de la empresa de robótica Kuka en 2016.

Frente a una China cada vez más potente en el mercado automovilístico, Volkswagen corre el riesgo de acelerar la influencia de Pekín en Europa.

Algunos criminales de guerra son malos y otros no tanto

Se sabe muy poco sobre la Operación Tango, una misión secreta del SAS, las fuerzas especiales británicas, para capturar a los criminales de guerra en Bosnia en 1997. Fue una de las misiones clandestinas ordenadas por el gobierno de Tony Blair para apoyar al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.

El Tribunal fue creado en 1993 para juzgar a los sospechosos de crímenes cometidos durante la Guerra de los Balcanes, siempre que reunieran alguna de estas dos circunstancias: o bien se trataba de los del otro bando (los sicarios de la OTAN no cometen crímenes de guerra), o bien se trataba de hombres de paja, prescindibles, que podían arrojar a la hoguera.

Uno de los secuestrados por el SAS fue Vlatko Kupreskic, un soldado bosnio croata acusado de participar en un asesinato. Después de que el SAS lo capturara, lo trasladó al Tribunal de La Haya, donde lo condenaron inicialmente a seis años de prisión. Al año siguiente, después de apelar, lo declararon inocente y fue puesto en libertad.

Los jueces dijeron que no había pruebas suficientes para condenarle por complicidad en un ataque que mató a varios musulmanes de la aldea de Ahmici, en Bosnia central, en abril de 1993.

Los delitos de los que acusaron a Kupreskic eran graves. Pero, como otros secuestrados por el SAS a finales de la década de los noventa, fueron menos importantes que los que actualmente se imputan al Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al antiguo ministro de Defensa, Yoav Gallant.

Los jueces del Tribunal Penal Internacional consideran que Netanyahu y Gallant son penalmente responsables de siete categorías distintas de delitos de guerra y crímenes contra la humanidad. Afirman que existen motivos razonables para sospechar que Netanyahu y Gallant “cometieron el crimen de guerra de utilizar el hambre como método de guerra y los crímenes contra la humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos”.

También les acusan de dirigir intencionalmente ataques contra la población civil. Estas políticas ciertamente han afectado a decenas de miles de palestinos, si no más.

Lejos de enviar al SAS, el gobierno británico se muestra reacio a detener a los israelíes si entran en Reino Unido, mientras que la oposición conservadora cree que el Tribunal Penal Internacional no tiene derecho a acusarlos.

Tras las líneas enemigas

En septiembre de 1998 el SAS también capturó a Stevan Todorovic. El Ministerio de Defensa británico estaba tan decidido a arrestar a Todorovic que ordenó al SAS que llevara a cabo la operación dentro de Serbia.

Entonces el país balcánico estaba bajo el gobierno de Slobodan Milosevic, que más tarde se convirtió en el primer jefe de Estado en funciones en ser acusado de crímenes de guerra.

Todorovic, jefe de policía de Bosanski Samac, en el noreste de Bosnia, fue trasladado a La Haya y posteriormente condenado por el Tribunal a diez años de prisión. Golpeó a un hombre que murió como resultado de sus malos tratos, torturó repetidamente a otros siete hombres durante un período de ocho meses y ordenó a tres personas bajo su mando que torturaran a un detenido.

Según el sitio web de las fuerzas especiales británicas, “en la noche del 27 de septiembre de 1998, el equipo SAS de cuatro hombres, todos ellos con fluidez en serbio, irrumpió en la cabaña de Todorovic. Lo ataron, lo amordazaron y lo metieron en un todoterreno que lo llevó al río Drina, cerca de la frontera con Bosnia. Una vez en el río, el SAS cargó a Todorovic en un bote inflable tipo Zodiac y lo trasladó a través de la frontera, donde lo subieron a un helicóptero que lo esperaba y lo llevaron a Tuzla para su detención formal”.

Otros secuestrados por el SAS fueron Anto Furundzija, un comandante bosnio croata que fue sentenciado a diez años de prisión por participación en torturas y el general serbo bosnio Stanislav Galic. Lo trasladaron a la Haya, donde el Tribunal lo condenó a cadena perpetua por dirigir ataques con francotiradores y bombardeos contra la ciudad de Sarajevo.

Los ataques, en los que murieron cientos de hombres y mujeres, fueron parte de un asedio a la capital bosnia, que algunos -exagerando mucho- han comparado con la situación actual en Gaza.

El gobierno británico garantiza la impunidad de Netanyahu y Gallant

La falta de respuesta británica a las órdenes de detención del Tribunal Penal Internacional contra Netanyahu y Gallant contrasta con los esfuerzos en la antigua Yugoslavia.

El actual ministro de Asuntos Exteriores ha admitido a regañadientes los casos de Netanyahu y Gallant. “Estoy obligado a entregar los archivos a los tribunales si las personas mencionadas intentan entrar en nuestro país”.

Pero en el caso de Yugoslavia, el gobierno británico no esperó a que los criminales de guerra trataran de entrar en el país; envió al SAS. ¿Por qué ahora no envía al SAS a Israel a capturar a Netanyahu y Gallant?

El antiguo presidente liberiano Charles Taylor fue juzgado en La Haya en 2006 por crímenes de guerra por ayudar a los rebeldes en Sierra Leona, conocidos por amputar miembros a civiles. Cuando lo condenaron a 50 años de prisión, el gobierno británico se ofreció encerrarlo en una prisión de Reino Unido y Taylor comenzó a cumplir su condena en la cárcel de Frankland.

No parece que Netanyahu y Gallant se vean alguna vez encerrados en el interior de una prisión británica.

El ejército israelí se burla del alto el fuego firmado con Hezbollah

Aunque se ha ampliado el plazo para la retirada de las tropas israelíes del sur de Líbano, las violaciones del alto el fuego por parte del ejército invasor continúan.

En una entrevista con el diario israelí Yedioth Ahronoth, un oficial israelí anunció que su ejército tiene la intención de “eliminar una multitud de sitios de armas de Hezbollah en el sector oriental adyacente a la Alta Galilea”, señalando que “los esfuerzos se centrarán en destruirlos las próximas tres semanas”.

El ejército israelí seguirá destruyendo “cualquier infraestructura en Líbano que considere una amenaza” y no “transferirá el control de Líbano al ejército libanés, hasta que no haya demostrado su capacidad de imponer su control sobre la región”, añadió.

Las tropas invasoras “asumen la responsabilidad de proteger a los habitantes del norte de Israel, una tarea que no confiará al ejército libanés ni a ninguna otra fuerza extranjera”.

Sin embargo, según el medio de comunicación Maariv, el ejército israelí reconoce que algunas tropas que inicialmente estaban previstas para permanecer activas en el sur de Líbano ahora están siendo movilizadas para impedir que muchos residentes regresen a sus aldeas.

El jefe del mando norte del ejército israelí, el general Ori Gordin, ha afirmado est mañana en una entrevista concedida a Israel Hayom: “Si Hezbollah intenta reanudar los combates, será golpeado aún más duramente, incluidos sus dirigentes”, añadiendo que “la amenaza de un 7 de octubre desde el norte se ha evitado en el futuro cercano y debemos garantizar que esto no ocurra en los próximos años”.

Esta mañana un vehículo militar israelí avanzó por la carretera entre Taybe y Qantara, disparando al aire y provocando un pánico generalizado entre los vecinos. Además, una gran explosión sacudió la ciudad de Markaba, en el sur de Líbano, causando graves daños. Los ataques israelíes tenían como objetivo la aldea de Kfar Kila.

Estas acciones se suman a un clima de mayor tensión, con el lanzamiento de una granada aturdidora durante una manifestación en Bani Hayyan, mientras que otra explosión se escuchó cerca del municipio de la misma localidad.

Cinco personas resultaron heridas cuando las tropas israelíes dispararon granadas aturdidoras contra un grupo de civiles reunidos en el triángulo Chakra-Majdel Selm-Houla.

Por tercer día consecutivo, el ejército israelí continuó con sus acciones de demolición de casas e infraestructura en Houla, Mays El Jabal y Markaba, y cortó varios árboles entre Kfar Kila y Bint Jbeil.

En Mays El Jabal los israelíes destruyeron casas y se levantaron barricadas cerca de la zona de Mfaylha y después se retiraron, situándose detrás de los montículos de tierra. Los tanques israelíes que intentaban avanzar al oeste de Mays El Jabal lograron alcanzar un centro de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) con un tanque Merkava. Por primera vez en varios meses, un helicóptero de la FPNUL sobrevuela las aldeas fronterizas.

En Khiam se ha iniciado la reparación y rehabilitación de la red eléctrica. El ejército israelí detuvo a dos civiles entre la multitud que intentaba entrar en Maroun El Ras y hay varios heridos entre los vecinos que intentaban regresar a sus casas.

Drones israelíes sobrevolaban la ciudad y sus suburbios esta mañana.

Anoche el ejército israelí llevó a cabo dos ataques en la ciudad de Nabatiyeh, hiriendo al menos a veinte personas. Según la agencia de noticias libanesa Al Markazia, la radio militar israelí confirmó que había llevado a cabo un ataque aéreo. Una hora después del primer ataque se produjo otro. Según el canal Al Hadath, el ataque tuvo como objetivo un garaje para vehículos y plataformas de Hezbollah.

Según un informe del Ministerio de Sanidad publicado esta mañana, los ataques israelíes de ayer han dejado 36 heridos, distribuidos de la siguiente manera: en Yaroun hubo 6 heridos, frente a 20 en Nabatiyé El Faouqa y 10 en Zaoutar.

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