La web más censurada en internet

Día: 3 de octubre de 2023 (página 1 de 1)

El ejército de Mali inicia una ofensiva contra los tuaregs

Hace unas horas el ejército de Mali ha iniciado una ofensiva contra los tuaregs. La ofensiva se desata en un contexto particularmente tenso. Desde finales de agosto el norte del país ha sido testigo de un aumento de los ataques de los grupos armados y de ofensivas yihadistas.

La junta militar que llegó al poder en Bamako en 2020 parece decidida a restablecer su autoridad sobre la región. Un imponente convoy militar de un centenar de vehículos se dirigió hacia la ciudad de Kidal. El gobierno central no quiere ceder y pretende hacerse con el control de la región a toda costa.

En el corazón del Sahel, la situación en Malí está experimentando un importante punto de inflexión estratégico. Kidal ocupa una posición clave en la geopolítica del Sahel y actualmente está bajo el control de la Coordinación de Movimientos Azawad (CMA), una coalición dominada por grupos armados tuaregs.

En la región de Tombuctú el ejército regular está intensificando sus operaciones tras los ataques de las milicias tuaregs. Tras una ofensiva del Marco Estratégico Permanente, la ciudad fue escenario de enfrentamientos, pero los rebeldes finalmente se retiraron de varias ciudades.

La retirada de la misión de la ONU añade una dimensión adicional al complejo rompecabezas. Con la transferencia de sus bases al ejército maliense, surgen desacuerdos sobre el control de estas instalaciones entre el gobierno y los tuaregs.

Los tuaregs, que cuentan con el apoyo de Israel, señalan repetidas violaciones del acuerdo de paz de 2015 por parte del ejército maliense y sus aliados. En respuesta, el gobierno de Bamako denuncia estos movimientos como “terroristas”, al tiempo que busca consolidar alianzas regionales con sus vecinos burkinabés y nigerinos para fortalecer su posición.

Syriza: el final de un camino a ninguna parte

Tras el batacazo de Syriza en las dobles elecciones de mayo y junio de este año, Tsipras dimitió de mala gana. Durante las elecciones internas, presentó a Stefanos Kasselakis como candidato para sucederle.

Ganó con el 56 por cien de los votos una nueva “estrella” que hasta hace poco no era miembro del partido ni tenía ningún vínculo con ningún movimiento progresista. Es un lacayo del imperialismo de manual. Procede de una familia capitalista, creció en Estados Unidos, donde trabajó para Goldman Sachs y se movió entre los armadores griegos. También colaboró con el Partido Demócrata en la campaña en favor de Biden.

Es un político de diseño, de imagen y campaña publicitaria de las grances cadenas de comunicación de Grecia. Durante varias semanas se coordinaron para convertir cada palabra o gesto del lacayo en primicia informativa.

La victoria de Kasselakis fue obra del círculo de los asociados más cercanos a Tsipras, que trata de reconstruir un partido en ruinas con unos ladrillos gastados por el cúmulo de traiciones que acumula.

El plan es asociarse al PASOK, que ya no es tampoco el viejo PASOK sino un refrito de cuatro partidos coaligados que mantienen el nombre de la socialdemocracia griega.

En suma, se van a agrupar dos ruinas helénicas para tratar de aparentar algo nuevo, una coalición de esas que llaman “amplias” y que no tiene ningún signo distintivo de las tradiciones progresistas. Ni siquiera alardeará de ser de “izquierdas”. Puro siglo XXI, puro pragmatismo en una época en la que Grecia está sumida en el fango.

Los precios de los alimentos suben a un ritmo del 12 por cien anual. La mitad de los trabajadores ha reducido la compra de alimentos para poder pagar sus facturas de electricidad y calefacción. El 75 por cien de los trabajadores ha reducido el uso de calefacción y la mitad el de agua caliente. Un tercio acusa problemas de salud relacionados con las condiciones de la vivienda.

Por el contrario, la jornada de trabajo se alarga hasta límites insospechados, en un país donde el tiempo medio de trabajo semanal es de los más largos de Europa. Ahora el gobierno ha legalizado el trabajo los 7 días de la semana y abre el camino a una jornada laboral diaria de hasta 13 horas.

Como consecuencia, los accidentes de trabajo se disparan a causa del agotamiento físico y sicológico. Con 122 obreros muertos en el lugar de trabajo, el año pasado se batió el récord de siniestros laborales. Durante los primeros nueve meses de este año ya se ha superado el máximo: 135 obreros muertos.

Lo que menos necesitan los trabajadores para frenar la avalancha es partidos como Syriza y personajes como Kasselakis, especialistas en extender la frustración y la desmoralización.

China alcanza la gratuidad de la asistencia sanitaria

Mientras en las grandes potencias todo se privatiza, China sigue el camino contrario, a pesar de que hasta ahora no tenía un seguro médico universal. Es una de las pocas noticias buenas que ha traído la pandemia. Ya hay un sistema de salud gratuito que cubre a toda la población.

Xi Jinping se comprometió a dotar a todos los chinos de pólizas de seguro médico y hoy la cobertura ya supera el 95 por cien de la población, un porcentaje muy alto para los estándares internacionales. Mientras que en Rusia cada vez hay más servicios médicos pagados, China se esfuerza por alcanzar la medicina gratuita.

Los ancianos chinos nunca han conocido un seguro médico universal, pero ahora las Oficinas del Seguro Médico han empezado a entregar las nuevas pólizas a los campesinos y les explican su utilización.

Inicialmente fue Chen Zhu, un destacado hematólogo que asumió la dirección del Ministerio de Salud en 2007, quien impulsó la reforma médica. Era un médico rural, de los que en China llaman “médicos descalzos”, porque caminaban hasta las aldeas más remotas para cuidar a los enfermos. No había clínicas para pacientes ambulatorios.

Chen Zhu estudió en Shanghai y luego en París, donde recibió la más alta distinción francesa: la Legión de Honor.

El sistema sanitario se financia con contribuciones públicas y sigue los principios formulados por Nikolai Semashko, el fundador del sistema de salud soviético, basado en la prevención y en la atención primaria de cercanía.

La reforma sanitaria ha acabado con los grupos de presión farmacéuticos. El bajo costo de los servicios médicos se ve compensado por el alto costo de los medicamentos, que a menudo están fuera del alcance de los pacientes comunes.

Las clínicas se coordinan para la compra de medicamentos a fin de que los precios no se disparen. Por su parte, los gobernadores provinciales han presionado para que los medicamentos producidos en su territorio se incluyan en la “lista nacional de medicamentos esenciales”.

Como en otros países, en China los médicos también son corruptos, al menos en parte. Debido a sus bajos salarios, prefieren no acudir a los hospitales privados y defraudan a los pacientes en los públicos. El Ministerio de Salud inició inspecciones masivas en las provincias y desenmascaró todos los casos de colusión entre médicos y pacientes para beneficiarse del nuevo sistema de seguro médico.

Se produjeron despidos masivos de médicos corruptos y se devolvieron al Estado 11.000 millones de yuanes. Después de la purga, el sistema de seguro médico chino empezó a funcionar a toda velocidad.

—https://svpressa.ru/health/article/388376/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies