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Mes: mayo 2023 (página 2 de 8)

Estados Unidos acusa a China de ataques informáticos contra sus bases militares

Estados Unidos acusa a China de llevar a cabo un vasto ciberataque contra sus infraestructuras militares. En los últimos dos años, los piratas chinos se han infiltrado en diversos sectores, incluidas las numerosas bases militares que tiene repartidas por el mundo.

Así lo han admitido la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y las centrales de espionaje de los “Cinco Ojos” (Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda) (1).

En un comunicado publicado en su página web, Microsoft también relata la intrusión, señalando la presencia de “actividad maliciosa sigilosa y selectiva” en “infraestructuras críticas de comunicaciones” (2).

Según el monopolio, la isla de Guam, en el océano Pacífico, sede de una base militar estadounidense, era uno de los objetivos. Este territorio independiente del archipiélago de las Marianas alberga una base naval, considerada un puesto estratégico para las fuerzas estadounidenses. La isla está cerca de la península coreana, Vietnam y Taiwán. En caso de invasión china de Taiwán, es probable que sean las tropas estadounidenses de Guam las primeras en reaccionar.

Estados Unidos acusa a China de estar detrás de la intrusión, aunque la explicación es rocambolesca. Según la NSA, la operación se descubrió el pasado mes de febrero, cuando un caza F-22 derribó un globo espía chino frente a las costas de Carolina del Sur. Estados Unidos pudo “recuperar importantes restos del lugar, incluidos todos los sensores prioritarios y los componentes electrónicos identificados, así como grandes partes de la estructura”. Al parecer, esto es lo que facilitó el descubrimiento de la actividad china en los sistemas estadounidenses.

Microsoft también acusa a Pekín de orquestar el ataque y señala a “Volt Typhoon”, un equipo de informáticos chinos especializado en el espionaje y el robo de datos sensibles que utiliza una técnica conocida como “Living-off-the-land”.

Los piratas chinos utilizaron funciones ya instaladas en los ordenadores, como el sistema operativo, para abrirse camino. Este tipo de ataque es muy difícil de detectar. En este caso, los piratas atravesaron un cortafuegos instalado en los equipos. A continuación, “Volt Typhoon” oculta sus actividades utilizando herramientas como servidores proxy, VPN o equipos de red bajo su control.

El ataque, aún en curso, está diseñado para apoderarse de datos sensibles. Según Microsoft, el atacante “pretendía realizar espionaje y mantener el acceso [al equipo] sin ser detectado durante el mayor tiempo posible”.

Los piratas informáticos no sólo tienen como objetivo las bases militares estadounidenses. Desde el comienzo, “Volt Typhoon” ha atacado los sectores de comunicaciones, fabricación, servicios públicos, transporte, construcción, marítimo, gubernamental, tecnologías de la información y educación, según Microsoft. Es probable que las estratagemas empleadas en la operación se reciclen para otros ataques, “en todo el mundo”, señala la NSA.

China ha negado las acusaciones de Washington. Se trata de “una campaña colectiva de desinformación” en su contra. “Como todo el mundo sabe, la alianza de los Cinco Ojos es la mayor organización de inteligencia del mundo y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos es la mayor organización de piratería informática del mundo. El hecho de que se hayan unido para publicar semejante informe de desinformación es irónico en sí mismo”, declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino.

(1) https://media.defense.gov/2023/May/24/2003229517/-1/-1/0/CSA_Living_off_the_Land.PDF

‘El cambio climático aumenta los precios’ es la última estupidez del Banco Central Europeo

Un informe que acaba de publicar el Banco Central Europeo sostiene una de las grandes imbecilidades de este tipo de organismos: que el aumento de las temperaturas supondrá un incremento de la inflación anual de entre 0,32 y 1,18 puntos porcentuales de aquí a 2035 (*).

Los “expertos” vuelven a darle la vuelta a las leyes mas elementales de la economía política: lo que va a aumentar la inflación y la carestía de la vida es el derroche presupuestario ocasionado por las políticas verdes de la Unión Europea.

Como el objetivo del Banco Central Europeo es mantener la inflación en el 2 por cien, lo que deberían aconsejar es poner fin a la emisión de dinero fiduciario con la que pagan los despropósitos ambientales de Bruselas.

En cualquier caso, los trabajadores europeos lo van a pasar muy mal y a la recesión se sumará la carestía de la vida, que serán las constantes económicas de los próximos meses y las protestas obreras y populares irán en aumento.

“El cambio climático plantea riesgos para la estabilidad de precios al tener un impacto al alza sobre la inflación”, afirman los “expertos” del Banco. Los salarios van a estar a la presión del alza de precios, lo que podría repercutir en las expectativas de inflación, forzando una respuesta de política monetaria por parte del Banco Central Europeo.

El aumento de las temperaturas no tendrá precedentes y aumentará la inflación anual de los alimentos entre 0,92 y 3,23 puntos porcentuales, según el documento. Las variaciones climáticas aumentarán las diferencias de precios dentro de las diferentes regiones europeas. En el sur, donde las temperaturas son más cálidas, sufrirán más.

Los cretinos del Banco señalan también que el aumento de las temperaturas alterará la estacionalidad de la inflación. Las subidas de precios serán más rápidas, a corto plazo, por los veranos excepcionalmente calurosos como el de Europa este año.

(*) https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/scpwps/ecb.wp2821~f008e5cb9c.en.pdf

La batalla de Bajmut es la más importante y sangrienta en lo que va de siglo XXI

Aunque la caída de Bajmut no va a determinar por sí sola el resultado de la guerra, es una victoria importante para Rusia. Es tan importante que la OTAN y Ucrania tardaron demasiado en reconocer la evidencia y, cuando lo hicieron, tratan de minimizarla, tender cortinas de humo, como la incursión en Belgorod, e incluso silenciarla.

La derrota concierne a la OTAN, que armó al ejército ucraniano con lo mejor que podía ofrecerle, no sólo en términos de material de guerra, sino también de inteligencia, incluyendo sus numerosos satélites y dispositivos electrónicos.

Eso demuestra que la estrategia de la OTAN es equivocada y que su error deriva de la experiencia en guerras asimétricas contra enemigos pequeños. Pero Bajmut ha sido la primera batalla convencional entre adversarios afines que utilizan sistemas de armas y equipamiento modernos.

Una tecnología avanzada es insuficiente para ganar una batalla cuando el rival también está bien equipado.

La batalla ha sido de desgaste y ha durado nueve meses, en los que Rusia ha agotado los arsenales de los 30 países de la OTAN, que no han sido capaces de superar al ejército ruso prácticamente en ningún terreno.

En Bajmut el ejército ucraniano se ha roto la espina dorsal. Le llevará tiempo reagruparse, y es más que dudoso que pueda organizar una última línea de defensa en otra ciudad. Si lo intenta, probablemente será el choque que los doblegue de manera definitiva.

Bajmut ha sido una “picadora de carne” porque el objetivo del ejército ruso no era capturar la ciudad, sino destruir las fuerzas ucranianas y, muy especialmente, el equipo militar de la OTAN.

El 80 por cien de esa tarea no ha sido obra de Wagner, sino de la artillería y el apoyo aéreo de cercanía, es decir, de las unidades regulares del ejército ruso.

No había forma de que los ucranianos ganaran en Bajmut, al igual que no hay forma de que ganen la guerra y, lo que es peor, ni siquiera podrán recuperar lo que llevan perdido desde 2014.

La participación de la OTAN en la Guerra de Ucrania está siendo contraproducente en un sentido capital: el ejército ruso conoce ahora de primera mano cómo funciona el nuevo armamento occidental. Esta información vale su peso en oro.

La batalla se ha caracterizado por una guerra posicional urbana en la que los rusos siempre llevaron la iniciativa. Lucharon casa por casa.

No hay cifras exactas del número de víctimas. Las imágenes de vídeo de los cementerios y las operaciones de combate geolocalizadas indican que los ucranianos sufrieron mucho más que los rusos en número.

Sean cuales sean las cifras, Bajmut se ha ganado a pulso el sobrenombre de “la picadora de carne”, en referencia a los numerosos soldados ucranianos muertos, heridos y desaparecidos.

El ejército ucraniano se obstinó en introducir en la zona numerosas unidades militares, equipadas con avanzados sistemas de armamento suministrados por la OTAN, y siguió haciéndolo hasta el final.

En Bajmut el ejército ucraniano ha perdido el equivalente a 3 ó 4 divisiones, todo un cuerpo de ejército. Supone un tercio de sus fuerzas militares. La mayoría de las unidades fueron destruidas o han quedado incapacitadas para realizar operaciones militares.

Más de una docena de brigadas ucranianas de infantería mecanizada participaron en la batalla en algún momento. En cambio, los ataques rusos fueron llevados a cabo principalmente por los miembros de la misma unidad, Wagner, apoyados por artillería, blindados y ataques aéreos rusos regulares.

El uso de este tipo de tropas como punta de lanza es novedosa. Ha servido para proteger al ejército regular ruso, minimizar las pérdidas y mantener grandes fuerzas en reserva.

Los rusos han llevado a cabo descargas de artillería masivas y continuas, que han tenido un efecto devastador. Tanto en términos de piezas de artillería como de proyectiles disparados, la OTAN no ha sido capaz de igualar la cadencia de fuego, ni siquiera acercarse a ella.

El ejército ruso ha demostrado que es posible llevar a cabo con éxito operaciones de infantería urbana durante largos periodos de forma sostenida y abastecerlas de suministros.

Rusia neutraliza cada vez más drones ucranianos

Hace unos meses los drones ucranianos eran un dolor de cabeza para el ejército ruso, pero la situación ha cambiado, asegura el Royal United Services Institute.

Actualmente los militares rusos inutilizan unos 10.000 drones ucranianos al mes, lo que equivale a más de 300 drones al día. Esto marca una transformación significativa en la guerra entre Rusia y Ucrania, descrito como “una de las primeras guerras de drones contra drones del mundo”.

Rusia ha desplegado una sofisticada gama de sistemas de guerra electrónica para contrarrestar los ataques de drones de Ucrania. Entre estos sistemas, la estación de interferencia Shipovnik-Aero destaca por su capacidad para imitar otras señales, lo que la hace especialmente difícil de detectar, según el Instituto británico.

“Los sistemas rusos han demostrado su capacidad para neutralizar eficazmente drones, transformando el panorama de esta guerra híbrida”, señala el Intituto. “El despliegue de sistemas como el Shipovnik-Aero ha alterado el equilibrio de fuerzas sobre el terreno, demostrando una vez más la importancia estratégica de la guerra electrónica en los conflictos contemporáneos”.

Los drones ucranianos se utilizan en una variedad de funciones que van desde el reconocimiento hasta el ataque directo. Abarcan desde pequeños drones comerciales, a menudo utilizados para reconocimiento o como munición itinerante, hasta el multimillonario Bayraktar TB2.

Aunque los drones han desempeñado un papel clave en las operaciones ucranianas, su eficacia se está viendo mermada por los sistemas rusos de guerra electrónica. Esto pone de manifiesto la naturaleza cambiante del campo de batalla moderno, donde el control del espacio aéreo depende cada vez más de la tecnología digital y la guerra electrónica.

La crisis energética en Europa no ha hecho más que empezar

En la Unión Europea respiran aliviados porque han pasado el invierno sin cortes de suministro eléctrico, pero la crisis no ha acabado, según el ministro qatarí de Energía, Saad Al-Kaabi. Dentro de seis meses Europa se quedará sin petróleo y gas.

Qatar, uno de los principales exportadores de gas del mundo, busca contratos a largo plazo con los Estados europeos, que se han negado repetidamente a hacerlo a pesar de su búsqueda de una alternativa a los hidrocarburos fósiles, y en un momento en que Europa busca combustibles “limpios”.

En un foro celebrado en Doha, Saad al-Kaabi dio la voz de alarma, instando a los países europeos a firmar contratos a largo plazo con su país. Junto con su homólogo saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, criticó “la falta de inversión en petróleo y gas, mientras el mundo intenta cambiar a combustibles limpios para evitar el calentamiento global, corre el riesgo de provocar una crisis energética”.

“Lo único que ha salvado a la humanidad y a Europa este año ha sido un invierno cálido y la ralentización de la economía”, declaró el ministro qatarí, y añadió: “Si la economía vuelve a cambiar en 2024 y tenemos un invierno normal, creo que lo peor está por llegar. Los europeos tendrán que enfrentarse a una realidad que llegará”, añadió.

Saad al-Kaabi y Abdulaziz bin Salman dijeron que se avecinaban más problemas. Si los dirigentes europeos tienen un plan adecuado “y se sientan con los productores, y no se demoniza a las empresas de petróleo y gas, tendremos una solución sensata”.

Los principales productores de gas denuncian el abandono de las políticas energéticas por parte de los países europeos. Qatar ha anunciado una serie de importantes acuerdos de suministro de gas y se ha comprometido a desarrollar North Field, que contiene los mayores yacimientos de gas natural del mundo, aumentando la producción hasta 126 millones de toneladas anuales en 2027.

La demanda es tan fuerte que toda la producción ampliada de North Field East (NFE) y North Field South (NFS) podría estar atada en acuerdos a largo plazo para finales de año. “Es posible que nos quedemos sin todo el gas de NFE y NFS a finales de año, en lo que respecta a los contratos a largo plazo”, advirtió Saad al-Kaabi, y añadió: “Obviamente, es una demanda muy grande”.

Abdulaziz bin Salman aseguró que el invierno pasado Europa se salvó “por un regalo de dios”. La seguridad energética mundial está amenazada por la negligencia política. “La seguridad energética está en peligro. Nos estamos quedando sin capacidad porque los países no están invirtiendo ni en petróleo ni en gas”.

Se burló de la apuesta por los combustibles “limpios”, como el hidrógeno verde. “La gente habla de hidrógeno azul, verde, morado, rosa, pero en última instancia, ¿quién va a ser el comprador?”, preguntó. “¿Cuál sería el precio del hidrógeno? No estamos hablando de petróleo, no estamos hablando de gas. Estamos hablando del combustible supuestamente más limpio y ecológico del futuro. Y, sin embargo, no tenemos compradores”, añadió el ministro saudí.

Los viejos tanques soviéticos infligen serios reveses al ejército ucraniano

Un icono de la Guerra Fría ha vuelto a los campos de batalla en Ucrania. El ejército ruso están causando importantes daños a la OTAN con tanques obsoletos de la época soviética. Los viejos tanques proporcionan una protección eficaz para la artillería, la potencia de fuego de largo alcance y las incursiones rápidas.

Los T55 y el T62 se utilizan ampliamente en la función de apoyo de fuego que ofrecen otros vehículos de combate de infantería. Se acercan rápidamente, disparan tantas rondas como sea posible en un corto periodo de tiempo y se retiraran.

La introducción en el campo de batalla de los T55 el T62 fue objeto de burlas por parte de los “expertos”. Cuando los vieron por primera vez pronosticaron que “no durarían mucho” en una batalla directa con otros tanques.

Pero en su segunda vida, los tanques soviéticos están funcionando como piezas de artillería. Los rusos no han inventado nada. En la guerra de 2020 entre Armenia y Azerbaiyán, los azeríes desplegaron al menos una compañía con una docena de T-55 cerca del distrito de Aghdam. Los T-72 más modernos se encargaron de los asaltos directos a las posiciones armenias.

En los años cincuenta los T-55 se convirtieron en los principales tanques de las unidades blindadas del ejército soviético. No son más que un cañón D-10T, un derivado del cañón antitanque D-10 que ya disparaba contra los nazis en 1944.

El T-54 es un tanque medio, mientras que el T-55 era el carro de combate principal que entró en servicio en 1947, al finalizar la guerra mundial. Fue un carro de combate de enorme éxito, asequible y capaz, a diferencia de otros más caros.

Eran bastante ligeros ya que sólo pesaban unas 36 toneladas, y alcanzaban una velocidad por encima de los 50 kilómetros por hora. Fue diseñado para enfrentarse al tanque estadounidense M48 Patton y a otros tanques occidentales de la Guerra Fría.

Es el modelo de tanque que más se ha fabricado en la historia militar. Durante la Guerra Fría se fabricaron más de 100.000 unidades, mucho más que el tanque estadounidense más fabricado, el M4 Sherman de la Segunda Guerra Mundial, y 8 ó 9 veces el número de tanques M1 Abram.

Los tanques quedan atrás, ahora Ucrania quiere cazas F-16

Ucrania está pidiendo cazas F-16 mientras que Noruega, Países Bajos y otros países europeos están a punto de desecharlos por completo y sustituirlos por otra chatarra: los cazas F-35.

Estados Unidos se niega a que sus cazas F-16 combatan en Ucrania contra Rusia. La fuerza aérea rusa es más fuerte y más eficaz, asegura la revista Military Watch.

Los cazas perderían en los combates aéreos contra los aviones rusos Su-35, MiG-31 y Su-57 porque no llevan a bordo tecnología furtiva. Las pérdidas en combate podrían destruir la reputación de las aeronaves, que son una de las mejores mercancías de exportación militar de Estados Unidos, fuente de prestigio y de ingresos a la vez.

“La capacidad de supervivencia de los cazas F-16 en los duelos con aviones rusos será baja debido a la falta de tecnología furtiva”, según Military Watch. Los cazas rusos Su-35, MiG-31 y Su-57 serían los favoritos en las batallas aéreas con los F-16.

Un gran número de cazas F-16 podrían ser alcanzados directamente en los aeródromos por el ejército ruso. Las victorias sobre los F-16 aumentarán considerablemente el prestigio de la industria militar rusa.

Rusia se ha beneficiado de la destrucción del sistema de defensa antiaérea de largo alcance de la OTAN, el Patriot, recuerda Military Watch. La amenaza de los sistemas rusos de misiles tierra-aire de largo alcance, que incluso desde bases en Bielorrusia han demostrado su capacidad para derribar cazas de cuarta generación sobre Kiev, limitaría aún más la capacidad operativa de los F-16.

“Los F-16 más antiguos, dependientes de radares de escaneo mecánico obsoletos y sin acceso a misiles de nueva generación como el AIM-120D, probablemente no tendrían buenos resultados si se desplegaran en Ucrania, incluso si pudieran enfrentarse a aviones rusos 1:1 y no sufrieran desventajas numéricas importantes”.

“Estados Unidos tiene mucho que perder con la transferencia de sus F-16 a Ucrania, mientras que los futuros pedidos de estos aviones ya están en entredicho y la reputación de su poder aéreo es fundamental, sobre todo en escenarios como Asia”, afirma la revista.

El F-16 es un caza ligero y monomotor que se diseñó en la década de los setenta como contrapartida más ligera y barata del F-15, un peso pesado que entrenaba a la élite de la Fuerza Aérea estadounidense.

Un caso de manual de desinformación mediática: la caída de Bajmut

Nuestra lengua evoluciona constantemente. Parte de esta evolución es ascendente, gracias a la inventiva de personalidades creativas o escritores comerciales. Por otro lado, es descendente, impulsada por los poderes fácticos que buscan manipular y controlar los procesos de pensamiento de la población en general.

Mi breve ensayo de hoy trata de este último fenómeno y de la introducción de la palabra “desinformación” en el lenguaje cotidiano. Esta palabra tiene una frescura encantadora, a diferencia de la palabra “propaganda”, que es anticuada y repulsiva.

La palabra “desinformación” tiene un contexto temporal e intencional específico: la utilizan los poderes fácticos y los grandes medios de comunicación que controlan para denigrar, marginar y suprimir las fuentes de información militar, política, económica y de otro tipo que puedan contradecir el discurso oficial del gobierno y diluir así el control de los que detentan el poder sobre la población en general. Para eliminar la “desinformación” de la vida pública, Estados Unidos y los Estados miembros de la Unión Europea prohíben RT y otros medios de comunicación rusos en internet y en los canales de televisión por satélite y por cable. En Europa, la censura varía de un país a otro y es probablemente más radical en Francia y Alemania. Podría pensarse que estos Estados europeos están realmente en guerra con Rusia y no se limitan a echar una mano a Kiev.

En realidad, son estos Estados censurados y los medios de comunicación que transmiten sus mensajes con precisión taquigráfica en los medios impresos y electrónicos los que, día tras día, alimentan a la población con desinformación. Esta desinformación está cínicamente compuesta y consiste en una mezcla tóxica de “spin”, es decir, en una interpretación engañosa de los acontecimientos y mentiras descaradas.

La batalla por la ciudad de Bajmut, en la región del Donbas, o Artyomovsk, como se la conoce en Rusia, que ha durado meses, ha sido descrita de diversas maneras desde las altas esferas de Washington, Londres y Berlín. Cuando el resultado probable no estaba claro, la defensa de Bajmut se describió como heroica y una demostración del valeroso espíritu de lucha de los ucranianos.

Las cifras de bajas publicadas por Kiev, y luego pregonadas por Washington, sugerían que los rusos estaban desperdiciando tontamente las vidas de sus combatientes al utilizar oleadas de atacantes humanos al estilo de la Primera Guerra Mundial que eran diezmados por los defensores. El mensaje era: las vidas rusas son baratas. El hecho de que la artillería rusa sobre el terreno superara en número y rendimiento a la ucraniana en una proporción de cinco a siete fue admitido libremente por los propagandistas occidentales que abogaban por aumentar los suministros a Kiev. No obstante, publicaron informes de bajas para los rusos que invertían la correlación de fuerzas. Se asumió, por supuesto correctamente, que la población era demasiado perezosa o desinteresada para echar cuentas.

En un momento dado, los asesores de Washington, Londres y Berlín dijeron que la defensa ucraniana de Bajmut tenía sentido porque inmovilizaba a las fuerzas rusas y daba tiempo a los ucranianos para entrenar y posicionar a sus hombres para la anunciada “contraofensiva” en la que invadirían las posiciones rusas en puntos seleccionados a lo largo de la línea de batalla de 600 millas y abrirían una brecha hasta el Mar de Azov, allanando el camino para la recaptura de Crimea. Eran palabras y ambiciones grandiosas para justificar la continuación y el aumento de la ayuda militar occidental a Kiev.

En otro momento, los charlatanes dijeron que sería mejor que Ucrania dejara de perder hombres en Bajmut y lanzara en su lugar esta tan cacareada contraofensiva. Entonces nos dijeron que Bajmut era sólo una fantasía rusa, que no tenía ningún valor estratégico.

Durante las dos últimas semanas, el mando ruso ha estado emitiendo informes diarios sobre la captura gradual de Bajmut por parte de las fuerzas rusas, kilómetro cuadrado a kilómetro cuadrado. Nos dijeron que controlaban el 75 por cien, luego el 80 por cien y, más recientemente, más del 90 por cien de la ciudad propiamente dicha, mientras que los bombardeos de artillería de los restantes edificios residenciales de gran altura utilizados por los defensores ucranianos para los ataques de francotiradores y los informes de inteligencia sobre los movimientos de las tropas rusas pulverizaban todo a su paso.

En ese momento, la atención de los medios de comunicación occidentales que defendían la verdad frente a la desinformación rusa se centró en los “éxitos” ucranianos en la reconquista de las localidades situadas en los flancos de Bajmut. Hace tan sólo tres días, el New York Times informaba a sus lectores de que estos “avances” ucranianos ponían a las fuerzas rusas que mantenían la propia ciudad en peligro de verse rodeadas y obligadas a rendirse o morir. La posibilidad de que las ofensivas de flanqueo sólo tuvieran por objeto facilitar la retirada de los últimos soldados ucranianos de Bajmut y fueran toleradas por los rusos para evitar combates sangrientos a muerte, parece que no se le pasó por la cabeza a nadie en el New York Times.

Yevgeny Prigozhin, el dirigente del grupo Wagner que libró la mayor parte de los combates contra Bajmut sobre el terreno, reivindicó la victoria total a mediodía de ayer. Por la noche, el Presidente Vladimir Putin anunció a la opinión pública rusa la captura de Bajmut. Alegres mensajes de felicitación inundaron los servicios de mensajería de internet rusos, mientras la opinión pública celebraba una victoria tan emblemática como la batalla de Stalingrado.

Mientras tanto, los defensores de la opinión pública occidental contra la “desinformación” rusa se devanaban los sesos pensando qué decir. El New York Times de esta mañana sigue hablando de una batalla indecisa por Bajmut, haciendo hincapié una vez más en el control ucraniano de los flancos.

Dadas las pérdidas en hombres y material que han sufrido en la defensa de Bajmut, la rendición de la ciudad a los rusos será un duro golpe para la moral de los combatientes ucranianos cuando finalmente se admita. También lo será la suerte de su comandante en jefe, el general Zaluzhny, que, según fuentes rusas, lleva dos semanas hospitalizado y permanece en estado crítico después de que un ataque ruso contra un centro de mando regional matara a la mayoría de los altos mandos que le rodeaban. Este es un testimonio del increíble éxito de la inteligencia militar rusa en la gestión de su potencia de fuego.

Mientras tanto, la atención de los medios de comunicación occidentales sobre Ucrania se desvía convenientemente hacia los viajes sin escalas del presidente Zalensky desde su gira europea a Oriente Medio, donde asistió a la reunión de la Liga Árabe, y luego, en un avión militar francés, a la reunión del G7 en Hiroshima, donde habló con otros jefes de Estado y se unió a ellos para las obligatorias fotos de grupo. Todo el mundo habla de cuándo aceptará oficialmente Estados Unidos enviar F16 a Kiev. Para los difusores occidentales de desinformación, se trata de una maravillosa distracción de una guerra que claramente va mal para Kiev y, en particular, una distracción de la contraofensiva que cada día parece menos probable que los ataques militares rusos contra los centros de mando y almacenes de armas ucranianos.

La columna de humo y ceniza radiactiva que se elevó desde el depósito británico de proyectiles de artillería de uranio empobrecido de Jmelnitsky, en el oeste de Ucrania, tras un ataque con misiles rusos, así como los graves daños causados a las instalaciones de defensa antiaérea Patriot, cerca de Kiev, por un misil hipersónico ruso Kinzhal, nos dicen algo sobre el destino de los futuros suministros de armas occidentales a Ucrania. Es interesante preguntarse cuánto tiempo más aguantarán los militares o los políticos ucranianos a su atareado presidente mientras el país desciende a los infiernos.

Gilbert Doctorow https://gilbertdoctorow.com/2023/05/21/the-western-media-disinformation-campaign-fall-of-bakhmut-a-case-in-point/

Cipriano Mera colaboró con el espionaje franquista

Así lo confirman las últimas investigaciones y la documentación hallada en el Archivo General Militar de Ávila: el anarquista Cipriano Mera colaboró con los franquistas, al menos, desde julio de 1938. Según los documentos hallados por el historiador Carlos Píriz y presentados en su libro “En zona roja”, el anarquista Cipriano Mera tuvo contactos con miembros de Falange desde casi un año antes del final de la guerra. Los fondos que cita Píriz se adjuntan a continuación y se encuentran en Ávila:

“2º Otro agente podrá realizar en Madrid las misiones informativas que se le ordenen. Este agente puede establecer contacto con el Jefe del Sector rojo de Guadalajara, Cipriano Mera, quien probablemente, como consecuencia de agravios recibidos por parte de gobernadores de Barcelona, parece dispuesto a facilitar nuestra entrada en Madrid, habiéndosele oído la frase: ‘Si garantizan mi vida y la de mi familia, caigo sobre Madrid con mis 40.000 hombres, lo tomo y se lo entrego a Franco’”.

Pero, ¿a qué se refiere el espionaje franquista cuando indica “como consecuencia de agravios recibidos por parte de gobernadores de Barcelona”? A esta pregunta da respuesta la documentación hallada por el historiador Julián Dueñas en el archivo de la CNT (1). En julio de 1938, llega a Alcoy un cargamento de alpargatas para suministro de las tropas republicanas. A pesar de que no estaban destinadas para las tropas que mandaba Mera, éste decidió llevarse el cargamento. Este hecho le supuso una sanción y la expulsión del Ejército Popular durante un mes.

“Mera, se las entregó al General Miaja para que fuera él quien las repartiera según las necesidades, y no pasó de aquí; pero enterado Cordón se lo dijo a Negrín, y este le ha separado del cargo un mes”.

A partir de este momento, se inicia la relación entre Cipriano Mera y el espionaje franquista. Si al comienzo de este artículo se adjunta la comunicación por la que los agentes franquistas en Madrid piden autorización para entablar contacto con Mera, a continuación adjuntamos la contestación (2):

“Se acepta la gestión acerca de Cipriano Mera en las condiciones de garantía de su vida y la de su familia que se piden, si realmente dispone de elementos que en la nota informativa se dice.

Dado que en esta no existe un ofrecimiento de aquel sino una suposición de su estado predispuesto a ponerse a nuestro lado, de momento no se pueden dar otras instrucciones que tratar de captar su voluntad con el ofrecimiento citado y consecuentemente, con arreglo a sus posibilidades que por su parte diga a lo que está dispuesto a hacer”.

No hay más documentación. No hay más carpetas. Y si lo hay, o bien no está accesible o bien se ha destruido. Pero a pesar de que no haya más documentación al respecto, en su autobiografía Cipriano Mera narra un episodio que junto con la documentación encontrada confirma su colaboración con Burgos:

“[…] así como con los jefes de tres de sus divisiones, Medrano, Liberino González y Rafael Gutiérrez, no haciéndolo con el de la cuarta división restante, Quinito Valverde, cuya afiliación comunista me imponía reservas respecto a su discreción. Nos pusimos de acuerdo con el plan siguiente.

Como contábamos en nuestro sector con un campo de aviación y disponíamos de una división de reserva, invitaríamos a que viniera a nuestro puesto de mando al doctor Negrín y a algunos de los ministros, a todos los cuales mantendríamos como rehenes hasta que aceptasen entablar negociaciones directas con el enemigo, metiendo si fuese necesario en un avión al doctor Negrín, al que estábamos dispuestos a acompañar, para presentarnos en Burgos. Posiblemente Franco se negase a discutir y hasta se decidiese a fusilarnos; pero en tal caso el mundo entero sería testigo de este acto cruel” (3).

Es decir, después de la comunicación que hace el SIPM (Servicio de Información y Policía Militar) franquista Cipriano Mera organiza un complot para secuestrar al presidente republicano Juan Negrín y forzar una rendición pactada. No hace falta explicar el final de la República y lo que vino después.

Mera conseguirá escapar por la carretera de Valencia y allí tomar un barco rumbo a Orán. Logrará establecerse en el Marruecos francés hasta la capitulación de Vichy. En 1942 es detenido y deportado a España. En 1943 es juzgado y condenado a muerte pero, contra todo pronóstico, el tribunal franquista acepta revisar su condena y se la conmuta por 30 años de prisión que no llega a cumplir porque en 1946 saldrá en libertad y podrá marcharse a Francia.

Los contactos que estableció Mera en la agonía de la República debieron de facilitarle su estancia en las prisiones madrileñas. Encontrará figuras conocidas en la cárcel de Carabanchel pero no dentro de las celdas, sino en los despachos.

El primer director de Carabanchel fue el falangista Luis Batista (militante desde antes de la Guerra). Podría ser otro nombre sin más, pero se trata del chófer y secretario de Melchor Rodríguez: el Director de Prisiones republicano que por su afiliación a la CNT y su trato condescendiente a los presos derechistas se ganó el sobrenombre del “Ángel Rojo” entre los reclusos. Batista, Mera y el Ángel Rojo se conocían desde la guerra y los tres participaron activamente del golpe que liquidaría a la II República.

El historiador Luis A. Ruiz Casero ha continuado investigando la figura de Mera y ha podido rescatar del Archivo del Partido Comunista de España, el testimonio del militante comunista García del Pozo que coincidió con éste durante la construcción de Carabanchel4):

“Además de los pabellones en los que se encuentran la mayoría de la población reclusa, con lo que llaman según el proyecto Reformatorio, está la nueva cárcel entonces en construcción en la que había para su construcción un porcentaje de unos 400 o 500, de ellos una gran cantidad parte de la CNT, socialistas, republicanos y algunos camaradas, entre ellos en la S.del F. estaba San Isidro, en la F. un tal Domingo Martín Martín de la provincia de Madrid”.

“Estaba al frente de la CNT Mera, como albañil. Su comportamiento era el de vigilar a los camaradas y luchar contra el F. Disfrutaba de una gran libertad, entrando y saliendo a discreción y pasando días enteros en Madrid, de permiso. En general, a “los mejores” les concedían permisos para pasar el día en Madrid. Podían ver a sus familias en una explanada dentro de las alambradas con lo que en general esta gente temía ser enviados a prisión, y para evitarlo, no sólo trabajaban buenamente más de lo que debían, sino que los chivatos eran no pocos”.

Esta relación promiscua de Mera con el aparato del Estado franquista le granjeó serios problemas dentro de la CNT. El 17 de febrero de 1947, el Secretario General de la CNT en el exilio Germinal Esgleas (5) publica la circular nº 119 donde denuncia abiertamente que la libertad de Cipriano Mera tiene que poner en sobreaviso al sindicato porque su libertad puede venir de la mano de la policía franquista. Tanto es así, que en la autobiografía de Mera se indica (6):

“En realidad, a Mera le salvó la vida el coronel Brandis, al que él mismo se la había salvado en abril de 1938, negándose a cumplir la orden del general Miaja, que lo quiso asesinar y, fue puesto en libertad por influencia de los generales Aranda y Beigbeder, que pensaban utilizarlo en el complot que fraguaban contra Franco”.

Al salir de prisión es llamado a la reunión con los generales Aranda y Beigdeber que se cita aquí, donde le invitan a participar en un complot contra Franco, a lo que éste se niega (según Mera, «por falta de seriedad») y cruza la frontera a Francia para continuar dentro de la CNT. Es decir, que Cipriano Mera tuvo y mantuvo contactos fluídos con la estructura franquista y, hoy por hoy, formaría parte de lo que se conoce como “las Cloacas del Estado”.

(1) Archivo CNT. Signatura: 30B.4
(2) Signatura de los fondos: AGMAV,C.2852,7
(3) Cipriano Mera, Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista, pág. 305
(4) Signatura: AHPCE RF C Jacq 361-367
(5) Germinal Esgleas era el compañero de Federica Montseny, ministra de la CNT. Al igual que García Oliver, que también ocupó el cargo de ministro, ambos fueron objeto de las críticas del sector más “radical” de la CNT desde la guerra.
(6) Cipriano Mera, Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista, pág. 490

La OTAN se atrinchera en el negacionismo: Bajmut no ha caído

La OTAN y sus marionetas del gobierno ucraniano se niegan a reconocer la caída de Bajmut. Aunque la situación es crítica, según Hanna Maliar, viceministra de Defensa, las unidades bajo las órdenes de Kiev siguen combatiendo al oeste de la ciudad.

Incluso ha ido bastante más allá de la ficción, reconociendo al New York Times, que sus tropas están “avanzando por los flancos” de la ciudad. El objetivo es cercar y “destruir al enemigo que ahora debe defender” la ciudad, añadió la viceministra de Defensa.

Algo parecido ha dicho el comandante de las fuerzas terrestres ucranianas, Oleksandr Syrsky, reconociendo que las presencia ucraniana en Bajmut “no es significativa”, o sea, que deben quedar cuatro soldados ucranianos despistados merodeando por los alrededores.

Sin embargo, ya no se escuchan disparos ni explosiones. No hay vídeos en las redes sociales ucranianas.

Pero el gobierno ucraniano no tiene voz propia. Dice lo que le dictan los gabinetes de imagen de la OTAN. Son ellos los que redactan los comunicados diarios desde Londres, que no tienen nada que ver con la realidad sobre el terreno.

Además del negacionismo, los gabinetes de la OTAN apuntan un añadido más: en cualquier caso, la captura de la ciudad es irrelevante desde el punto de visto de la estrategia de la guerra. No merece la pena, ni tampoco los miles de víctimas que ha costado.

Es como la fábula de la zorra y las uvas de Esopo, que llevamos más de dos mil años escuchando.

Sin embargo, en diciembre Zelensky se jactó en el Capitolio de Washington de que “la lucha por Bajmut cambiará la trayectoria de nuestra guerra por la independencia y la libertad”.

El pelele ucraniano siempre ha intentado movilizar a los medios de comunicación en torno a la resistencia numantina de sus soldados. En una entrevista concedida el 7 de marzo a la cadena estadounidense CNN, afirmó que la pérdida de Bajmut daría a los rusos “un camino abierto” para tomar otras ciudades importantes del este de Ucrania, justificando al mismo tiempo el mantenimiento “táctico” de sus fuerzas contra los ataques rusos.

“Entendemos que después de Bajmut podrían ir más lejos. Podrían ir a Kramatorsk, podrían ir a Sloviansk, sería un camino abierto para los rusos después de Bajmut a otras ciudades de Ucrania, en dirección a Donetsk”, advirtió. Según él, Ucrania utilizaría Bajmut como “punto de fijación”, contra el que Rusia perdería muchas energías en combates mortíferos en torno a un campo de ruinas.

Los medios de comunicación han reproducido el coraje de las fuerzas ucranianas que defendían la ciudad. Bajmut formaba parte de la prometida y nunca cumplida contraofensiva ucraniana, que era inminente. A ella le seguiría “una retirada gradual y organizada” de las fuerzas ucranianas a cambio de “posiciones rusas”, según el Washington Post.

Es la publicidad comercial que todos los días encontramos en los buzones, las eternas rebajas del supermercado. En marzo los rusos volaron dos puentes en las afueras de Bajmut y la llegada de suministros era cada vez más complicada. Si los ucranianos no se podían defender, mucho menos podían atacar.

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