La web más censurada en internet

Día: 25 de marzo de 2023 (página 1 de 1)

El Deutsche Bank ha perdido una quinta parte de su valor

La crisis bancaria sigue su curso. En Europa, después del Credit Suisse, le ha tocado el turno al Deutsche Bank, que comienza a soportar las consecuencias de un mercado financiero en caída libre.

El Deutsche Bank llevaba varios años cojeando. Como anticipamos hace un tiempo, “es el próximo Lehman Brothers”. Ayer las acciones perdieron más del 10 por cien de su valor en las primeras operaciones en bolsa, mientras que otros bancos europeos como Societe Generale también vieron caer su cotización.

El baanco alemán cierra una semana de caídas consecutivas, que forma parte de una tendencia más amplia. Ya ha perdido una quinta parte de su valor en marzo. Los CDS se han disparado. Ha sido la mayor subida registrada por Deutsche Bank, lo que refleja la creciente preocupación de los especuladores por la capacidad del banco para hacer frente a sus deudas.

Los CDS se han convertido en el principal foco de atención de los especuladores esta semana después de que 17.000 millones de dólares en bonos de Credit Suisse se esfumaran en la adquisición del banco suizo por parte de su rival UBS, una operación forzada por el gobierno de Berna.

Aunque el Deutsche Bank aún no ha presentado sus cuentas, el capital financiero está en vilo. Esta mañana Janet Yellen, la Secretaria del Tesoro de Estados Unidos, ha convocado a los dirigentes de la Reserva Federal lejos de los focos mediáticos para una reunión de urgencia del Consejo de Estabilidad Financiera.

El mayor ataque de la aviación rusa contra las instalaciones fronterizas del ejército ucraniano

El jueves Ucrania anunció una inminente contraofensiva en Bajmut y pidió acelerar la entrega de armas, aviones de combate y misiles de largo alcance. Luego, en una entrevista con el periódico japonés Yomiuri, Zelenski la pospuso “debido a las condiciones meteorológicas y los deslizamientos de tierras”.

Es bien sabido: desde los tiempos de Napoleón, Rusia gana las guerras gracias al mal tiempo, que siempre favorece al mismo ejército.

El plan ucraniano consistía en golpear en el emplazamiento de Orejovski. Para ello crearon en la ciudad un grupo de ataque de hasta un batallón reforzado.

Pero el mando del 58 Ejército Conjunto de Rusia se adelantó. Su artillería infligió daños masivos a las posiciones ucranianas y a sus arsenales. Por eso la ofensiva ucraniana ni siquiera pudo comenzar.

Desde las 9 de la noche más de 20 hoteles y escuelas que albergaban a recién formada brigada de asalto de la Guardia Nacional de Ucrania “Chervona Kalina” y otras unidades fueron atacados. Los rusos inutilizaron varios almacenes que contenían municiones, proyectiles de artillería, misiles antitanque y equipos de estacionamiento.

Las bajas ucranianas se estiman en medio millar de muertos y heridos. Internet fue cortado en la ciudad para evitar fugas de información. Los heridos fueron sacados por Zaliznichnoye en dirección a Gulyai-Pole.

Un portavoz del ejército ucraniano confirmó los ataques masivos rusos con munición aérea de precisión. Durante la noche, la aviación rusa llevó a cabo más de 10 ataques aéreos contra objetivos en la región de Sumy.

“La región de Sumy fue atacada por bombas guiadas lanzadas desde unos 10 aviones. Más de 10 de estas bombas guiadas atacaron objetivos en la zona. Las bajas se especifican allí”, reconoció en un comunicado de prensa Yuriy Ignat, portavoz del ejército ucraniano.

Se trata del mayor ataque de la aviación rusa contra las instalaciones fronterizas del ejército ucraniano en los últimos tiempos. Los militares ucranianos destacan el empleo de bombas guiadas de precisión, no de misiles, lo que puede indicar un aumento gradual de este tipo de armamento por parte de la aviación rusa.

El ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu, declaró que desde el inicio de la guerra, la aviación rusa ha destruido más de 20.000 instalaciones ucranianas, realizando más de 140.000 salidas.

Si se divide esta cifra por los 400 días de guerra, se obtiene una media de casi 360 salidas al día.

En 1999 durante el bombardeo de la OTAN contra Serbia, las fuerzas combinadas de todos los países de la Alianza realizaron una media de 250 salidas diarias, un 30 por ciento menos.

Alemania criminaliza al movimiento por la paz en Ucrania

El pasado 22 de junio el movimiento pacifista alemán convocó un mitin en Berlín por el aniversario de la invasión nazi de la Unión Soviética en 1941. Entre otros, tomó la palabra Heinrich Bücker para pedir que Alemania mantuviera buenas relaciones con Rusia.

En plena Guerra de Ucrania, no era el mejor momento para ese tipo de reivindicaciones. Un tribunal le ha condenado por “aprobar el crimen de invasión de Rusia”.

Ningún alemán tuvo nunca que sentarse en el banquillo de los acusados por aprobar las invasiones estadounidenses de Vietnam, Irak o Afganistán, y mucho menos el bombardeo de Serbia en 1999, en el que el gobierno alemán participó con entusiasmo.

El 25 de febrero 50.000 personas se congregaron otra vez en Berlín en el “Levantamiento por la paz” (Aufstand für Frieden), convocado por iniciativa de dos mujeres, la antigua dirigente del partido Die Linke Sara Wagenknecht y la veterana escritora y editora feminista Alice Schwartzer.

Más de medio millón de personas firmaron el “Manifiesto por la Paz” pidiendo al Canciller Scholz que detenga las entregas de armas a Ucrania, trabaje por un alto el fuego e inicie negociaciones entre ambas partes. Los organizadores pidieron la reconstrucción del movimiento alemán por la paz, siguiendo el modelo del movimiento antinuclear de los años ochenta.

Putin quiere restaurar la URSS (según dice la policía alemana)

Según la policía, “la seguridad pública estaba en peligro inminente” a causa de la manifestación. “La aprobación de la guerra de agresión contra el derecho internacional, que la Federación Rusa está llevando a cabo actualmente contra Ucrania” era un delito. Esa aprobación se puede expresar de muchas maneras, no sólo con palabras, sino también con signos y símbolos, en particular, la exhibición de la letra “Z” era delito.

Mientras los manifestantes se concentraban para iniciar la marcha, uno de los convocantes subió a la tribuna de oradores para leer una larga lista de prohibiciones policíales. Incluía numerosos símbolos o signos relacionados con la Unión Soviética, Rusia, Bielorrusia o el Donbas, y también canciones militares soviéticas. Estaba prohibido, en suma, el apoyo a Rusia en la guerra que estaba librando contra Ucrania.

La exhibición de la bandera de la URSS también era delito porque, según la policía, “la bandera de la URSS simboliza a una Rusia dentro de las fronteras de la antigua Unión Soviética”. Los expertos cren que ese es el objetivo de Putin que explica su ataque a Ucrania, añadía la advertencia de la policía alemana.

Luego se excusaba de una manera tópica e hipócrita: la policía alemana no pretende impedir el derecho de manifestación, sino sólo “la forma en la que se lleva a cabo”, porque puede transmitir violencia, herir la sensibilidad del ciudadano medio e incluso sus “opiniones éticas”.

Las manifestaciones prudentes no sirven para nada

Al final, la policía no intervino, ni tampoco hubo detenciones. No hizo falta. La mayoría de las banderas representaban a la paloma de la paz y los oradores tuvieron que morderse la lengua para evitar referencias a las provocaciones de Estados Unidos y la OTAN que han conducido a la Guerra de Ucrania.

Sólo Jeffrey Sachs se atrevió a ello. Aludió al Golpe de Estado de 2014, el armamento estadounidense a Ucrania, la oposición de Estados Unidos a las negociaciones de paz, la voladura de los gasoductos Nord Stream por Estados Unidos y otros hechos susceptibles de herir la sensibilidad del “ciudadano medio”.

Pero no había ninguna posibilidad de que la policía detuviera a Sachs, que en ese momento se encontraba fuera de Alemania y hablaba por videoconferencia.

En fin, el acto no podía haber sido más correcto. Pero cuando un movimiento retrocede el primero paso, luego llegan todos los demás, porque la voracidad represiva no conoce límites. Los periodistas se lanzaron a degüello contra los convocantes.

Un periodista calificó a Wagenknecht como la enemiga más influyente de Alemania. “Es la personificación de lo que los funcionarios de inteligencia llevan años advirtiendo: la difuminación de los límites entre los márgenes políticos y los extremos” (*).

En Alemania hablar de “extremos” es convocar a la persecución policial. La antigua dirigente de Die Linke no solo es enemiga de Alemania sino de la democracia, un calificativo que pronto se va a convertir en la piedra de toque de la represión.

Cuando los periodistas alemanes hablan de que los márgenes políticos se “difuminan”, se refieren a la confusión entre “unos y otros”, la extrema derecha y la extrema izquierda. Ambos son iguales.

Es una construcción ideológica que ya se llevó a cabo en la pendemia. Como ya explicamos en una entrada, en Alemania a los que sostuvieron un pensamiento crítico, alternativo, los llamaron “Querdenker”, una expresión que fue asumida por el propio movimiento, que abrió una página web con esa denominación, que no es fácil de interpretar.

Hoy la expresión ha hecho fortuna y la utilizan los políticos, los periodistas e incluso el Tribunal Constitucional para la Guerrra de Ucrania: quien sostiene un criterio diferente del oficial (equiparado a mayoritario) es un “extremista” y da lo mismo que lo sea de un costado (izquierda) que del otro (derecha). Ese tipo de opiniones no forman parte de las luchas políticas sino de la delincuencia común.

Durante la pandemia los negacionistas eran fascistas y los antivacunas también. Así opera la coartada que están elaborando policías y periodistas, en colaboración con académicos y universitarios. En lo que a la izquierda domesticada concierne, la única opción válida es el reformismo, que sólo se mantiene alarmando a sus votantes con los mil y un peligros de la “extrema derecha” para esconder que el peligro son ellos mismos.

La cacería ya empezado y, como suele ocurrir, los más ingenuos creen que no va con ellos. El mes pasado, la ministra de Interior, Nancy Faeser, presentó una nueva ley que permite despedir de la función pública a los “enemigos de la Constitución” mediante un simple acto administrativo. “No permitiremos que nuestro Estado constitucional democrático sea saboteado desde dentro por extremistas”, declaró Faeser.

Eso ya lo hizo Alemania en la posguerra, aunque entonces no se hablaba de “extremistas” sino de “comunistas”.

(*) https://www.rnd.de/politik/warum-sahra-wagenknecht-eine-gefahr-fuer-die-demokratie-in-deutschland-ist-X6HYR7QBSNBEXOUXFOLYDU63TI.html

Los países del Golfo se liberan de la tutela de Washington

La mediación de China para normalizar las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudí e Irán ha sido muy bien acogida internacionalmente, sobre todo en la región de Asia Occidental. Un grupo de Estados descontentos, que no quieren ver cómo China se adelanta en ningún frente, aunque con ello avance la causa de la paz mundial, observaban en silencio.

Estados Unidos ha tomado la delantera en ese grupo de almas muertas. Pero también se enfrenta a un dilema. ¿Puede permitirse ser un aguafiestas? Arabia Saudí no sólo es la fuente de reciclaje de petrodólares -y, por tanto, un pilar del sistema bancario occidental-, sino también el mayor mercado de exportación de armas de Estados Unidos. Europa se enfrenta a una crisis energética y la estabilidad del mercado del petróleo es una de sus principales preocupaciones.

Arabia Saudí ha demostrado una notable madurez al afirmar que su política de “mirar al este” y su asociación estratégica con China no significan que se deshaga de los estadounidenses. Los saudíes se lo toman con calma.

Al fin y al cabo, Jamal Khashoggi era un activo estratégico del establishment de seguridad estadounidense; Estados Unidos es parte interesada en la sucesión saudí y tiene un historial de patrocinio de cambios de régimen para crear otros perversos.

No obstante, el acuerdo entre Arabia Saudí e Irán clava un cuchillo en el corazón de la estrategia estadounidense en Asia Occidental. Aísla gravemente a Estados Unidos e Israel. Los sionistas pueden mostrar su descontento ante la candidatura del presidente Biden para un nuevo mandato. China se ha adelantado a Estados Unidos, con consecuencias de largo alcance, lo que supone un desastre en política exterior para Biden.

Washington no ha dicho su última palabra y puede estar conspirando para impedir que el proceso de paz se convierta en la principal política de la región de Asia Occidental. Los comentaristas estadounidenses creen que la normalización entre Irán y Arabia Saudí será una empresa a largo plazo y que las posibilidades de éxito son escasas.

Sin embargo, los protagonistas regionales ya están creando cortafuegos locales para preservar y fomentar el nuevo espíritu de reconciliación. Por supuesto, China (y Rusia) también están ayudando. China ha lanzado la idea de celebrar una cumbre regional entre Irán y los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo a finales de año.

Un funcionario saudí anónimo declaró al diario Asharq Al-Awsat que el presidente chino Xi Jinping planteó el año pasado al príncipe heredero saudí, Mohammed Bin Salman, que Pekín sirviera de “puente” entre el reino e Irán, y éste lo acogió con satisfacción, ya que Riad considera que Pekín se encuentra en una posición “única” para ejercer una “influencia” sin parangón en el Golfo.

“Para Irán en particular, China es el primer o segundo socio internacional. La influencia es, por tanto, importante en este sentido, y no existe una alternativa equivalente en términos de importancia”, añadió el funcionario saudí.

El funcionario saudí afirmó que el papel de China hacía más probable que se mantuvieran los términos del acuerdo. “China es un actor importante en la seguridad y la estabilidad del Golfo”, señaló. El funcionario también reveló que las conversaciones en Pekín incluyeron “cinco sesiones muy profundas” sobre temas espinosos. Los temas más espinosos fueron Yemen, los medios de comunicación y el papel de China.

Mientras tanto, también hay noticias positivas en el aire: la probabilidad de una reunión a nivel de ministros de Asuntos Exteriores entre Irán y Arabia Saudí en un futuro próximo y, sobre todo, la carta de invitación del rey Salman de Arabia Saudí al presidente iraní, Ebrahim Raeisi, para visitar Riad. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, señaló el domingo sobre la crisis yemení que “nosotros [Irán] estamos trabajando con Arabia Saudí para garantizar la estabilidad en la región. No aceptaremos ninguna amenaza de los países vecinos.

Ciertamente, el entorno regional está mejorando. Hay signos de una relajación general de las tensiones. En la primera visita de este tipo en más de una década, el ministro turco de Asuntos Exteriores estuvo en El Cairo y el ministro egipcio de Asuntos Exteriores visitó Turquía y Siria. La semana pasada, a su regreso de Pekín, el almirante Ali Shamkhani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, visitó Emiratos Árabes Unidos, donde le recibió el presidente Sheikh Mohammed.

Poco después, el domingo, el presidente sirio Bashar Al-Assad llegó a Emiratos Árabes Unidos para una visita oficial. “Siria ha estado ausente de sus hermanos durante demasiado tiempo, y ha llegado el momento de que regrese a ellos y a su entorno árabe”, dijo el jeque Mohamed Al Assad durante su histórico encuentro en el palacio presidencial.

Shamkhani describió sus conversaciones de cinco días en Pekín que condujeron al acuerdo con Arabia Saudí como “francas, transparentes, exhaustivas y constructivas”. Y añadió: “Aclarar los malentendidos y mirar hacia el futuro en las relaciones Teherán-Riad conducirá sin duda al desarrollo de la estabilidad y la seguridad regionales y al fortalecimiento de la cooperación entre los países del Golfo Pérsico y del mundo islámico para gestionar los desafíos actuales”.

Es evidente que los Estados regionales se están beneficiando del “buen rollo” generado por la entente saudí-iraní. Contrariamente a la propaganda occidental sobre un reciente distanciamiento entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohammed se identifica estrechamente con las tendencias positivas del entorno regional.

Aquí es donde el papel protagonista de China en la promoción del diálogo y la amistad resulta decisivo. Los países de la región consideran a China como un interlocutor benévolo y los intentos concertados de Estados Unidos y sus socios menores de aplastar a China no tienen ninguna repercusión en los Estados de la región.

China tiene inmensos intereses económicos en la región, especialmente la expansión de la Ruta de la Seda en Asia Occidental. Por tanto, la estabilidad política y la seguridad de la región son de vital interés para Pekín, razón por la cual se ha convertido en patrocinador y garante del acuerdo entre Irán y Arabia Saudí. Evidentemente, no hay que subestimar la durabilidad del acuerdo saudí-iraní. El acuerdo saudí-iraní seguirá siendo el acontecimiento más importante en Asia Occidental durante mucho tiempo.

Fundamentalmente, Arabia Saudí e Irán se ven obligados a cambiar el enfoque de sus estrategias nacionales hacia el desarrollo y el crecimiento económico. Esta cuestión ha recibido poca atención. Los medios de comunicación occidentales lo han ignorado deliberadamente y han preferido demonizar al príncipe heredero saudí y crear un escenario catastrofista para el régimen islámico iraní.

El programa nuclear iraní

Dicho esto, la incógnita conocida es la creciente tensión en torno al programa nuclear iraní. Esta cuestión es uno de los principales puntos de desacuerdo entre Teherán y el Reino. Además, las amenazas israelíes de ataques contra las instalaciones nucleares iraníes se están intensificando. Es importante señalar que está previsto que el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Amirabdollahian, visite Moscú esta semana.

Es necesario un esfuerzo coordinado entre Rusia y China para impedir que Estados Unidos plantee la cuestión nuclear junto con Israel y aumente las tensiones, incluidas las militares, de modo que se disponga de un pretexto para desestabilizar la región y marginar el acuerdo saudí-iraní como leitmotiv de la política regional.

Todas las partes entienden perfectamente que “si el acuerdo de Pekín se materializa, el violento y fanático gobierno de derechas israelí será el primer perdedor, porque el cumplimiento del acuerdo daría lugar a un sistema regional estable y próspero que allanaría el camino para una mayor normalización y todos los logros que conlleva”, como escribía hoy un editorialista libanés en el diario Asharq Al-Awsat.

En general, los Estados de la región actúan por voluntad propia, abandonando cada vez más su determinismo ligado a decisiones y acciones que se creían causalmente inevitables. Los Estados soberanos se han dado cuenta de que son capaces de tomar decisiones o emprender acciones independientemente de cualquier acontecimiento o estado previo en el universo.

—https://www.indianpunchline.com/free-will-trumps-determinism-in-gulf-politics/

Estados Unidos ha matado a más de medio millón de personas en Irak

Más de medio millón de muertos ha causado la Guerra de Irak destada por Estados Unidos hace 20 años, según una estimación del Instituto Watson de la Universidad de Brown (*).

Estados Unidos inició la invasión militar con el pretexto de unas armas de destrucción masiva que no existían y sigue atacando militarmente el país 20 años después.

La guerra comenzó con bombardeos el 19 de marzo de 2003. Las tropas estadounidenses abandonaron Irak en 2011, nueve años después, para desencadenar la Primavera Árabe.

Pero la evacuación fue puramente formal. Trasladó sus bases a Siria, desde donde realiza importantes operaciones militares hasta el día de hoy.

Miles de personas -desde las tropas y la policía irakíes hasta combatientes estadounidenses y de otros aliados- han muerto y resultado heridos. Si se suman los civiles en Irak (desde la invasión estadounidense en 2003) y Siria (desde 2014), el número de muertos oscila entre 550.000 y 580.000.

Esa cifra de muertes puede multiplicarse por dos, tres o cuatro debido a causas indirectas como la malnutrición relacionada con los refugiados, la falta de acceso a agua potable, atención sanitaria y enfermedades prevenibles.

Más de 7 millones de personas de Irak y Siria tienen estatuto de refugiado y casi 8 millones de personas han sido desplazadas dentro de los dos países.

La devastación de las infraestructuras locales perdurará mucho más allá de los principales combates. De hecho, aún no se pueden calcular los costes totales definitivos de la guerra de Estados Unidos en Irak y Siria.

El año pasado el  ejército estadounidense llevó a cabo 313 misiones: 122 en Siria y 191 en Irak. También continúan los daños a combatientes y civiles.

Los soldados condenados por cometer crímenes de guerra fueron indultados por Trump en 2019. Las tropas británicas tambien ha sido acusadas de cometerlos y las investigaciones han sido archivadas sin obtener ningún resultado. En su informe de 2017, la fiscal del Tribunal Penal Internacional, Fatou Bensouda, afirmó que tenía indicios sólidos de que las tropas británicas habían cometido crímenes de guerra en Irak.

(*) https://watson.brown.edu/costsofwar/files/cow/imce/papers/2023/Costs%20of%2020%20Years%20of%20Iraq%20War%20Crawford%2015%20March%202023.pdf

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies