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Día: 10 de marzo de 2023 (página 1 de 1)

El capital financiero ya ha entrado en pánico

El sector bancario de Estados Unidos está bajo presión. Las finanzas se tambalean desde hace días. El miércoles por la noche, el banco californiano Silvergate Bank, conocido en el mundillo de las criptomonedas, anunció su liquidación, arrastrado por el colapso de la plataforma de intercambio de divisas digitales FTX.

Al día siguiente las dificultades de otro banco, el Silicon Valley Bank (SVB), también hicieron tambalearse al capital financiero, hasta que esta mañana el gobierno estadounidense ha tenido que tomar el control tras el desplome de la cotización de sus acciones. El objetivo es evitar el pánico entre los especuladores y clientes. A pesar de ello la reacción en cadena ya ha comenzado, con retiradas masivas de clientes.

El SVB es un banco desconocido para muchos, pero nuclear en el ecosistema tecnológico estadounidense. Es el prestamista de Silicon Valley, la meca de las empresas tecnológicas. Es el socio bancario de casi la mitad de las empresas emergentes estadounidenses respaldadas por capital riesgo que salieron a bolsa el año pasado.

Fundado hace cuarenta años y cotizado en el Nasdaq, SVB ha crecido históricamente en California, pero se ha extendido por Estados Unidos, sobre todo en torno a Boston para financiar empresas biotecnológicas.

Las dificultades de SVB son consecuencia de la subida de los tipos de interés en los mercados financieros, en relación con el endurecimiento de los tipos de los bancos centrales.

Tuvo que vender urgentemente bonos por valor de 21.000 millones de dólares, lo que le supuso unas pérdidas de 1.800 millones, y su matriz, SVB Financial Group, se vio obligada a realizar una ampliación de capital de emergencia por valor de 2.250 millones.

El jueves SVB Financial Group cayó un 60 por cien en Wall Street y perdió otro 22 por cien en las operaciones posteriores al cierre. Todo el sector bancario estadounidense se vio arrastrado a su estela. El índice KBW Bank perdió alrededor de un 7 por cien, con caídas significativas de grandes nombres como JP Morgan (-5,4 por cien) y Bank of America (-6,2 por cien).

Según Reuters, los bancos estadounidenses se han llevado por delante más de 80.000 millones de dólares de capitalización bursátil en Wall Street.

La debacle ha sacudido al capital financiero europeo, especialmente en España donde las acciones han descendido de forma pronunciada. El Banco Sabadell ha perdido el 5,57 por cien.

En Reino Unido el SVB se estableció hace ya 18 años. Se calcula que financia hasta la mitad del capital riesgo de Reino Unido, al igual que en Estados Unidos.

En Frankfurt, Deutsche Bank perdió un 7,4 por cien, mientras que en Londres, Barclays bajó un 5,8 por cien. Esta mañana, Societe Generale cayó un 5,35 por cien, BNP Paribas un 4,6 por cien y Credit Agricole SA un 3,4 por cien.

Ford anuncia la supresión de 1.100 puestos de trabajo en su fábrica de Valencia

Esta mañana el monopolio automovilístico Ford ha anunciado la supresión de 1.100 puestos de trabajo en su fábrica de Valencia, en el marco de un plan de reorganización de su producción en Europa.

“La decisión se debe al fin de la producción de los modelos S-Max y Galaxy en la planta en abril de 2023”, indicó una portavoz de la empresa.

La Agenda 2030 y el vehículo eléctrico entusiasman a los verdes, pero en Valencia más de mil trabajadores irán a la calle por los recortes de plantilla.

En una entrevista en la Cadena Ser, la ministra española de Industria, Reyes Maroto, expresó, su preocupación.

El plan social, presentado a los sindicatos esta mañana, se suma a los 3.800 recortes de empleo en Europa ya anunciados a mediados de febrero por el monopolio estadounidense, principalmente en Alemania (2.300 empleos) y Reino Unido (1.300 empleos).

Estas 3.800 supresiones de empleo de aquí a 2025, que representan alrededor del 10 por cien de la plantilla europea actual de Ford, afectarán principalmente a los equipos de investigación y desarrollo de mercancías, y no a la producción de vehículos.

El fabricante americano justifica la reducción de plantilla porque necesita costes más competitivos en Europa, donde atraviesa dificultades. Para ello, reducirá el número de modelos diseñados para Europa, centrándose en sus modelos alimentados por baterías y en sus ventas de vehículos comerciales, muy rentables.

El monopolio, antaño pilar de la industria automovilística europea, ha visto caer en picado su cuota de mercado en los últimos 20 años en Europa. En 2022 representó el 4,6 por cien de las ventas de coches nuevos en Europa, con 516.614 unidades vendidas.

Como el resto de la industria automovilística, Ford apuesta por los coches eléctricos, una tecnología que requiere un fuerte gasto en investigación, una modernización completa de sus fábricas y en la que pretende invertir 50.000 millones de dólares hasta 2026.

El plan llega en un momento en que el temor a la deslocalización de la industria automovilística crece en Europa desde que Washington introdujo grandes subvenciones para los vehículos eléctricos fabricados en Estados Unidos.

El desmantelamiento de la sanidad pública empieza por reducir los salarios

La sanidad pública está siendo desmantelada en los países que presumen de ser “avanzados”, y la pandemia no fue más que el primer paso en esa dirección. Las consecuencias son sabidas: muerte de los enfermos por falta de atención, como en Castellón recientemente, y pérdida de las conquistas laborales de los trabajadores.

El primer paso para desmantelar un sistema de salud pública es reducir los salarios y aumentar la jornada laboral de los trabajadores para forzarles a abandonar, huir a la sanidad privada (o a otros países, a otros empleos), y después, no cubrir las vacantes, lo que a su vez causa largas colas de espera para atender a los enfermos.

Por eso las huelgas salariales son tan importantes en un sistema público de salud, como el británico, que lleva meses de luchas y movilizaciones.

Según una encuesta, más de la mitad de los conductores de ambulancias de Reino Unido han visto morir a un paciente debido a los retrasos en su atención o a la saturación de los servicios de urgencias. A la pregunta de si habían presenciado alguna vez una muerte por retraso, un 53 por cien de los conductores respondieron afirmativamente. Además, el 30 por cien había oído hablar de una muerte en casa de un colega.

Una crisis de vida o muerte similar afecta a la atención a la maternidad. Esta semana la escasez de personal sanitario en el último año en Reino Unido ha obligado a cuatro de cada diez unidades de maternidad a rechazar a mujeres que esperaban un hijo.

Alrededor de 38 de las 142 unidades del sistema británico de salud (NHS) han tenido que cerrar sus unidades de maternidad al menos una vez en el último año. El año pasado el número de matronas empleadas por el NHS en Inglaterra se había reducido en casi 300 en sólo dos meses.

Los gobiernos privatizan la sanidad, recortan los presupuestos, cierran unidades hospitalarias y los enfermos acaban abandonados a las puertas de los centros de salud.

Mañana los sindicatos británicos de sanidad han convocado una manifestación con el lema de rescatar la sanidad pública. Pero cuando se trata de la salud de millones de personas, mañana es siempre demasiado tarde. El retraso se mide por el número de cadáveres.

Crece el apoyo internacional a Rusia

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el apoyo más o menos abierto a Rusia en diversas partes del mundo ha ido en aumento. Ocurre también en los países que adoptan una posición neutral y se niegan a unirse al eje antirruso promovido por Occidente. Así se desprende de un análisis de la Economist Intelligence Unit (EIU) (*).

El bloque de los países occidentales y prooccidentales representa alrededor del 36 por cien de la población mundial. El número de países neutrales ha pasado de 26 a 35 y ahora representan casi el 31 por cien de la población mundial.

Algunos países que antes estaban alineados con Occidente -como Colombia, Turquía y Qatar- han pasado a la categoría de neutrales, ya que sus gobiernos buscan beneficios económicos en el compromiso con ambos bandos. Sin embargo, Rusia y China están subiendo la apuesta al reclutar a países no alineados y neutrales para su bando.

Agathe Demarais, directora de la EIU, afirma: “Rusia y China están cortejando a los países neutrales no alineados para poner en duda los efectos de las sanciones sobre Rusia y capitalizar el resentimiento contra las antiguas potencias coloniales. Creemos que ambos países intensificarán estos esfuerzos en los próximos años, planteando retos cada vez mayores a las democracias y la diplomacia occidentales, que aún no han comprendido toda la magnitud de este desafío”.

El mayor cambio de posición se ha producido entre los países que se inclinan hacia Rusia: su número ha aumentado de 25 a 36. China sigue siendo el país más importante en esta categoría, pero otros países en desarrollo (sobre todo Sudáfrica, Mali y Burkina Faso) también han pasado a formar parte de este grupo, que representa el 33 por cien de la población mundial. Estas tendencias ponen de relieve la creciente influencia de Rusia en África, afirma EIU.

El EIU divide a los países del mundo en cinco grupos: los que condenan a Rusia, los que se inclinan hacia Occidente, los neutrales, los que se inclinan hacia Rusia y los que dan apoyo oficial y declarado a Rusia. Muchos países occidentales han insistido en que quienes adoptan una posición neutral en la guerra de Ucrania también apoyan a Rusia porque no la condenan y no se suman a las sanciones.

En términos de peso económico en el PIB mundial, los que condenan a Rusia representan el 60,1 por cien, los países que se inclinan hacia Occidente, el 7,8 por cien, los neutrales, el 12 por cien, los que se inclinan hacia Rusia, el 16,8 por cien, y los que apoyan muy abiertamente a Moscú, el 3,3 por cien. Si sumamos los tres grupos que no forman parte de la coalición antirrusa occidental (los que apoyan abiertamente a Rusia, los que se inclinan por Rusia y los neutrales), obtenemos un total del 32,1 por cien del PIB mundial, lo que corresponde aproximadamente al peso económico internacional actual de las potencias emergentes no occidentales, en particular los Brics.

En términos demográficos, los países que condenan a Rusia representan el 15,2 por cien de la población mundial, los que se inclinan hacia Occidente, el 20,7 por cien, los que adoptan la neutralidad, el 30,8 por cien, los que se inclinan hacia Rusia, el 27,8 por cien, y los que apoyan oficialmente a Rusia, el 5,5 por cien. El porcentaje total de la población mundial que no se adhiere a la coalición antirrusa es del 64,1 por cien de la población mundial.

Colombia, Turquía y Qatar han pasado de ser favorables a Occidente a neutrales. Bolivia, Sudáfrica y Uganda, de neutrales a favor de Rusia. Irán, Mali y Burkina Faso, de inclinarse hacia Rusia a declarar su apoyo a Moscú. El único país mencionado que se ha movido en la dirección opuesta, a favor de las tesis occidentales, ha sido Bangladesh: de neutral a inclinarse hacia Occidente.

Los analistas de la EIU concluyen que, según el estudio, el mundo está desafiando a las “democracias occidentales”. Ya no lo manejan a su antojo, como hasta ahora.

(*) https://www.eiu.com/n/russias-pockets-of-support-are-growing-in-the-developing-world/

El volumen de comercio entre Rusia y China ha aumentado un 30 por cien en un año

El volumen de comercio entre Rusia y China de enero a febrero aumentó un 30 por cien interanual, superando los 190.000 millones de dólares, según datos oficiales de las aduanas de China.

Las exportaciones de China a Rusia durante dos meses aumentaron un 20 por cien, hasta unos 15.000 millones de dólares. Las importaciones de bienes y servicios rusos a China aumentaron un 31 por cien, hasta casi alcanzar los 18.650 millones de dólares.

El año pasado el volumen de comercio entre Rusia y China creció un 30 por cien, hasta 190.000 millones de dólares, lo que supuso un récord. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia informó que la proporción del comercio entre los dos países en monedas nacionales alcanzó casi la mitad. Aduanas situó a China entre los principales socios comerciales de Rusia a finales del año pasado.

Según el Fondo Monetario Internacional, el PIB chino se benefició de un crecimiento del 3 por cien el año pasado. Este año el PIB chino debería aumentar un 5,2 por cien, pero en 2024 su crecimiento debería ralentizarse hasta el 4,5 por cien.

Los datos publicados en enero de este año por el Fondo Monetario Internacional, indican que el PIB ruso cayó el año pasado un 2,2 por cien. Según una previsión realizada en octubre, el descenso esperado era del 3,4 por cien. Para este año el Fondo prevé un crecimiento del PIB ruso del 0,3 por cien.

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