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Día: 26 de noviembre de 2022 (página 1 de 1)

Hungría aplaza el ingreso en la OTAN de Suecia y Finlandia

El Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, ha anunciado el aplazamiento de la ratificación del ingreso en la OTAN de Suecia y Finlandia. No ratificará la adhesión de los dos países escandinavos a finales de este año, en contra de lo que había anunciado inicialmente.

Suecia y Finlandia tendrán que esperar al menos hasta febrero del año que viene para ingresar en la OTAN.

El jueves, al margen de una cumbre del Grupo de Visegrado en Kosice (Eslovaquia), el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, dijo que el Parlamento de su país votaría la incorporación durante la primera sesión del año que viene.

Es otro tira y afloja entre Bruselas y Budapest. Hungría denuncia un bloqueo legislativo debido al paquete de medidas anticorrupción que debe votar el Parlamento en respuesta a la preocupación por el bloqueo de la Comisión Europea de algunos fondos.

Al considerar insuficientes las reformas emprendidas hasta ahora por el gobierno de Budapest para luchar contra la corrupción, la Comisión Europea insinuó -el mismo jueves- que podría congelar 13.000 millones de euros de fondos de la Unión Europea destinados a Hungría.

Con el pretexto de la intervención de Rusia en Ucrania, Finlandia y Suecia presentaron en mayo una solicitud conjunta de adhesión a la OTAN, pasando página a décadas de no alineamiento. Sin embargo, las adhesiones deben ser aceptadas por unanimidad por los 30 Estados miembros de la OTAN. Hasta el momento, han sido ratificados por todos los países, excepto Turquía y Hungría.

“Los finlandeses y los suecos son nuestros aliados y, al igual que nosotros podemos contar con nuestros aliados, ellos también pueden contar con nosotros”, dijo Gergely Gulyas, jefe del gabinete de Orban, a principios de noviembre, añadiendo que no tenía ninguna objeción a las adhesiones.

La oposición ha pedido en repetidas ocasiones que el asunto se incluya en el orden del día del Parlamento, petición que ha sido sistemáticamente rechazada por la mayoría parlamentaria.

Como siempre, los peores son los reformistas y socialdemócratas, que han denunciado un retraso “incomprensible”, mientras que el partido liberal Momentum acusó al gobierno húngaro de “chantajear” a Bruselas.

Siempre se le olvidan los chantajes de Bruselas a los países miembros. Si no cumplen con las exigencias, no hay ni un céntimo.

La Unión Europea es lo más parecido a un mercadillo en el que todos regatean el precio, tanto los compradores como los vendedores.

Uno de los batallones de Wagner está dirigido por un general del ejército estadounidense

Uno de los batallones de la empresa de seguridad Wagner que combaten en la Guerra de Ucrania está comandado por un ciudadano estadounidense, según ha declarado el dueño de la empresa, Yevgeny Prigozhin, al periódico finlandés Helsingin Sanomat (*).

El interés del periódico procede de que unas dos docenas de ciudadanos finlandeses luchan en las filas de Wagner.

La empresa de seguridad privada tiene un “batallón británico” que encabeza un general retirado del ejército estadounidense, antiguo general del Cuerpo de Marines, del que Prigozhin no da el nombre.

Al batallón están adscritos los mercenarios finlandeses, de los que Prigozhin tiene una muy buena opinión: son muy ideológicos, están motivados y muestran su mejor cara como especialistas militares.

El día anterior uno de los mercenarios de Wagner dijo al periódico que el tiempo lluvioso e inclemente en el campo de batalla está jugando a favor de las unidades rusas y perjudica las ucranianas.

Para la artillería ucraniana es más difícil alcanzar los objetivos en estas condiciones meteorológicas, ya que los proyectiles caen en el barro y no explotan. Al mismo tiempo, los drones no funcionan bajo la lluvia.

El FBI ha puesto a Prigozhin en la lista de personas buscadas, con una recompensa de 250.000 dólares a quien informe sobre su paradero. Pues está en Rusia; que vayan a buscarlo allá.

(*) https://www.hs.fi/sunnuntai/art-2000009228073.html

La ocupación militar de Europa occidental en 1945 fomentó el servilismo hacia Estados Unidos

Muchos se preguntan por los motivos que conducen a las potencias europeas, especialmente a Alemania, a someterse de una manera aparentemente tan dócil, a la política de Estados Unidos, con graves consecuencias, especialmente económicas.

La explicación es que en 1945 Europa occidental fue ocupada militarmente y los países europeos sólo se han desprendido parcial y limitadamente de la presión estadounidense. La OTAN no fue más que la consolidación de esa ocupación militar, a la que habría que añadir otro tipo de presiones, como la omnipresencia del dólar.

El plan de Estados Unidos para Alemania y los países liberados de la ocupación nazi se llamó “Gobierno Militar Aliado de los Territorios Ocupados” (Allied Military Government of the Occupied Territories, Amgot) (1). Las invocaciones retóricas de posguerra acerca de los países orientales, “ocupados por las tropas soviéticas”, fue una cortina de humo que ocultó la verdadera ocupación militar: la de Europa occidental.

Es un fenómeno conocido en el caso de Alemania, pero no lo es tanto en el de Francia, donde la resistencia se negó a sustituir una ocupación, la alemana, por otra, la estadounidense. Por eso en 1944 las tropas republicanas españolas que encabezaron la liberación de París estaban al mando del general De Gaulle y no de Eisenhower.

A diferencia de Alemania, poblada de nazis que en 1945 pasaron a trabajar para las potencias anglosajonas, De Gaulle consiguió evitar una nueva ocupación e instalar un gobierno provisional francés.

Ya en 1941-1942 Washington planeó imponer a Francia, así como a los futuros perdedores (Italia, Alemania y Japón), un protectorado regido por un gobierno militar, según el modelo previsto en los acuerdos Darlan-Clark de noviembre de 1942 (2).

Estados Unidos quería introducirse en las colonias francesas, propugnando una política de “puertas abiertas” que le diera acceso a las materias primas y donde pudiera instalar bases militares (3).

Roosvelt siempre jugó con las dos barajas: la de De Gaulle y la de Vichy. Por su parte, el gobierno de Vichy hizo lo propio: apoyaba al III Reich, mientras negociaba en secreto con Estados Unidos y Gran Bretaña, tanto en las colonias como en la metrópoli.

Estados Unidos desconfiaba de De Gaulle, al que consideró como una marioneta de los comunistas. Junto con Londres, el 23 de octubre de 1944 reconoció al Gobierno Provisional de la República Francesa dos años y medio después del reconocimiento soviético y poco antes de que De Gaulle firmara con Moscú, el 10 de diciembre, un Tratado de alianza y asistencia mutua para contrarrestar la hegemonía estadounidense en Europa.

El castigo fue sacar a Francia del Tratado de Yalta. De Gaulle no se sentó en la histórica foto junto a Churchill, Stalin y Roosvelt y, aunque evitó una ocupación militar abierta, tuvo que realizar una serie de concesiones importantes. Un memorando secreto relativo a la “participación francesa en la administración del territorio liberado en la Francia metropolitana” establecía lo siguiente:

“Artículo 1: El territorio liberado en la Francia metropolitana será tratado como amistoso. Sin embargo, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas tendrá todos los derechos de ocupación militar resultantes de la guerra. Actuará sobre la base de que en Francia no hay un gobierno soberano. No negociará con el Gobierno de Vichy, salvo para transferir la autoridad a sus propias manos.

“Artículo 2: Los funcionarios franceses y el personal judicial serían nombrados, o confirmados, por el Comandante en Jefe de los Ejércitos Aliados y por sus delegados autorizados. Estas medidas están destinadas a crear, lo antes posible, las condiciones que permitan el restablecimiento de un gobierno francés representativo de acuerdo con los deseos libremente expresados por el pueblo francés”.

En los territorios europeos ocupados en 1945 por los ejércitos estadounidense y británico, el Amgot dejó en sus cargos a los viejos cuadros nazis (caso de Alemania) o colaboracionsitas (caso de Francia). A otros nuevos los formó a su imagen y semejanza en universidades, como la de Yale o Charlottesville. Es un proceso continuado metódicamente durante la Guerra Fría, que fue una fábrica de europeos incapaces de descolonizarse a sí mismos, ni en el terreno político, ni en el militar, ni en el económico, ni en el cultural.

Europa occidental es un continente que sigue estando dirigido por caballos de Troya.

(1) http://www.ffi33.org/cnr/amgot/amgot5.pdf
(2) El 22 de noviembre de 1942 el almirante François Darlan, en nombre del gobierno colaboracionista de Vichy, y el general Mark W. Clark, en nombre de Roosvelt, firmaron un acuerdo para poner el norte de África a disposición del imperialismo estadounidense
(3) William A. Williams, The Tragedy of American Diplomacy, Dell Publishing, Nueva York, 1959.

Los nuevos planes militares del general ruso Surovikin en Ucrania

El general ruso Serguei Surovikin está llevando a cabo una campaña militar del siglo XXI en Ucrania utilizando los métodos más modernos. Por ejemplo, Surovikin es partidario del “enfoque indirecto” del teórico militar británico Basil Henry Liddell Harth. La “acción indirecta” tiene como objetivo privar a las fuerzas enemigas de los recursos que necesitan para continuar la guerra, desestabilizándolas.

Como resultado, los militares rusos han abandonado temporalmente las operaciones ofensivas a gran escala contra las posiciones de las fuerzas armadas ucranianas. Desde el 10 de noviembre Surovikin se ha centrado en destruir las infraestructuras críticas del régimen de Kiev mediante ataques masivos contra diversas instalaciones energéticas. Las acciones también están afectando al estado físico y moral del enemigo, y el efecto se intensificará a medida que se enfríe el tiempo. Así que no esperen que los ataques de misiles rusos se detengan. La infraestructura crítica de Ucrania ha quedado tan debilitada que cada vez que los rusos realizan otro ataque aéreo, el sistema nacional ucraniano se derrumba. Lo más importante ahora es que el cambio en Ucrania está en manos del general Surovikin.

Occidente ha estado enviando al ejército ucraniano más y más armas y municiones, que han cruzado las fronteras y han llegado a la línea del frente sin obstáculos. A pesar de sus esfuerzos, Rusia todavía no ha conseguido la plena supremacía aérea sobre Ucrania y las baterías de misiles ucranianas siguen siendo una amenaza real para el poder aéreo ruso. Esto ha impedido a la aviación militar rusa llevar a cabo una serie de misiones específicas, incluida la prohibición de vuelo. En la terminología militar, una prohibición de vuelo es la prevención del despliegue/suministro de tropas y equipos de combate desde el interior hasta la línea del frente.

Sin embargo, el ejército ruso ha conseguido detectar y atacar con misiles Iskander varios centros occidentales de almacenamiento de armas y municiones en el norte y el oeste de Ucrania. En varias ocasiones, incluso atacó trenes con misiles de crucero. Sólo se detenían en las estaciones mientras se cargaban o descargaban las armas. Estos ataques fueron posibles porque las tropas ucranianas y el equipo de combate estuvieron estacionados durante horas en el mismo lugar sin una cobertura AA [prohibición de vuelo] seria.

Hoy, la situación ha cambiado. En cuanto el ejército ruso corta la electricidad en Ucrania, el transporte ferroviario se detiene y con él los trenes de armas, municiones y tropas enviados al frente. La diferencia entre antes del 10 de noviembre y hoy es que el general Sergei Surovikin puede elegir, cada día, qué trenes militares ucranianos destruir, dónde deben ser detenidos por el ejército ruso y qué misiles rusos utilizar contra ellos. Así, el ejército ruso ha impuesto una prohibión de vuelo sobre Ucrania sin tener un verdadero apoyo aéreo.

Cuando los rusos cortan la energía, los convoyes de trenes ucranianos, que transportan armamento occidental destinado al frente, quedan en campo abierto, sin ninguna defensa aérea, exactamente donde el ejército ruso se había establecido previamente. Y son atacados inmediatamente por misiles rusos, como durante el entrenamiento básico de los militares rusos en el campo de tiro de Astrakan.

La red de satélites Starlink de Elon Musk

La red de satélites Starlink de Elon Musk proporciona conexión ilimitada a internet en Ucrania. Es vital para el ejército ucraniano, ya que se utiliza para recibir información de los Awacs estadounidenses, sistemas de reconocimiento aéreo no tripulados. Sin esa información, los militares ucranianos estarían “ciegos y sordos” ante las maniobras militares rusas, las incursiones aéreas tácticas y los lanzamientos de misiles de crucero. Los especialistas militares saben que Rusia dispone de varios dispositivos de interferencia para la red de satélites Starlink.

Sin embargo, Rusia no ha tocado Starlink y no lo hará en el futuro. Porque Stalink es un arma de doble filo para el Presidente Zelensky. Moscú es capaz de ejecutar ofensivas “psyops” [operaciones sicológicas] mundiales de cuarta generación destinadas a destruir, agotar y paralizar los órganos de poder de cualquier Estado enemigo. En Ucrania, las “psyops” [operaciones sicológicas] rusas tienen como objetivo inocular a los militares, pero sobre todo a la población, una percepción predefinida que es la propia visión de Rusia, contraria a la del gobierno de Kiev.

Las redes sociales Twitter o Facebook, VK, Telegram, etc., son canales públicos de transmisión de datos en internet, nada más. Excepto que sin la red Starlink de Elon Musk que proporciona internet en Ucrania, no habría redes sociales a través de las cuales Rusia podría inducir un estado de malestar y pánico entre la población ucraniana. Tampoco puede formar grupos virtuales de descontentos para preparar acciones de protesta contra el régimen de Zelensky. La tecnología para fabricar este tipo de reuniones “espontáneas” se ha generalizado en Estados Unidos, se llama “smart mobs” y tiene como objetivo agitar la situación política interna de un país determinado.

La destrucción de las infraestructuras críticas tendrá un impacto significativo en el estado de ánimo de la población ucraniana. Se supone que las protestas callejeras estarán motivadas por el hecho de que los ucranianos ya no pueden satisfacer sus necesidades básicas (comida, luz, agua potable, calefacción, etc.). La población ucraniana ya está harta de la guerra, por lo que la resistencia interna ucraniana ganará auge rápidamente. La OTAN lleva mucho tiempo utilizando métodos “psyops” [operaciones sicológicas]. Esto se vio, por ejemplo, en 1999, cuando la OTAN bombardeó la infraestructura de Serbia para provocar manifestaciones callejeras contra Slobodan Milosevic. Con un nuevo Maidan dirigido en su contra, el régimen de Kiev no sobrevivirá hasta la primavera.

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