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Día: 7 de noviembre de 2022 (página 1 de 1)

Estados Unidos está negociando en secreto el futuro de Ucrania con Rusia

El ejército ucraniano sigue disparando contra la población civil. Los bombardeos rusos sobre Ucrania continúan, la movilización ha terminado, pero hay silencio en el frente. No ocurre nada militarmente significativo. No hay progresos ni retrocesos aparentes.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, viaja a Kiev para levantar la moral de sus lacayos y Estados Unidos sigue anunciando más ayuda militar a Ucrania: “He informado al presidente Zelensky de que, en virtud de una delegación de autoridad del presidente, estoy autorizando nuestra vigésima entrega de armas y equipos estadounidenses para Ucrania desde septiembre de 2021. Esta liberación de fondos por valor de 675 millones de dólares incluye armas, municiones y equipos adicionales de las reservas del Departamento de Defensa de Estados Unidos que las fuerzas ucranianas utilizan con tanta eficacia en la defensa de su país”.

A principios de septiembre el Departamento de Estado anunció un paquete de ayuda de 2.800 millones de dólares. La ayuda militar no es sólo para Ucrania, sino también para los países vecinos, es decir, para la frontera xde Rusia, lo que subraya el deseo de desestabilizar la región:

“Hoy informamos al Congreso de nuestra intención de poner a disposición 2.200 millones de dólares adicionales en inversiones a largo plazo en financiación militar externa para reforzar la seguridad de Ucrania y de 18 de sus vecinos, incluidos muchos aliados de la OTAN, así como de otros socios de seguridad regional potencialmente amenazados por futuras agresiones rusas”.

En octubre el Pentágono siguió anunciando más ayudas: “Estados Unidos proporcionará 725 millones de dólares en ayuda adicional a Ucrania, lo que eleva el importe total del apoyo de Washington a Kiev a 18.300 millones de dólares. El nuevo paquete incluye munición para Himars -un lanzacohetes montado en vehículos blindados ligeros muy útil en la contraofensiva del ejército ucraniano-, 23.000 proyectiles de artillería, 5.000 minas antiblindaje, 5.000 armas antitanque y 200 vehículos de transporte”.

El viernes de la semana pasada se repetía cantinela: más ayuda militar estadounidense por valor de 400 millones de dólares a Ucrania. La portavoz del Pentágono, Sabrina Singh, dijo a los periodistas que Estados Unidos financiaría la mejora de 45 tanques T-72 y misiles Hawk para la defensa aérea de Kiev.

No cabe ninguna duda: la posición estadounidense es la de un país beligerante, es decir, que forma parte de la guerra. Sin embargo, al mismo tiempo, el Wall Street Journal asegura que Estados Unidos está manteniendo conversaciones secretas con Rusia para “evitar una escalada del conflicto” (*). Los interlocutores son Sullivan, Ushakov, asesor de Putin y el secretario del Consejo de Seguridad, Patrushev.

En el artículo la expresión “evitar una escalada del conflicto” explica la intoxicación mediática de los últimos días acerca del riesgo de guerra nuclear. Para el futuro la charlatanería periodística dirá que gracias a negociaciadores como Sullivan se evitó lo peor: que los rusos lanzaran bombas nucleares a la desesperada.

Este tipo de negociaciones no son nada nuevo en la Guerra de Ucrania; han existido antes y durante la guerra. Pero ahora la palabra “negociación” empieza a estar en boca de todos los políticos de renombre y ocupa las primeras planas de los grandes medios de comunicación.

Los periodistas de guerra rusos muestran su extrañeza: “La línea del frente no ha cambiado, los ataques del enemigo están siendo rechazados con confianza y pérdidas para las fuerzas armadas ucranianas. Sin embargo, siguen circulando rumores sobre la retirada a la orilla izquierda y la rendición de Jerson”.

Los rumores van acompañados de la evacuación de civiles de la orilla derecha de la ciudad, que preocupa a los habitantes, tanto más cuanto que precede a un abandono del territorio evacuado. La preocupación se vio reforzada por las declaraciones de Stremussov, vicegobernador de la región: “Siempre estoy con la gente, entiendo que la gente debe ser mi base, porque yo mismo soy un residente de Jerson. Lo más probable es que nuestras unidades, nuestras tropas vayan a la orilla izquierda de la región de Jerson. Las personas que no han tenido tiempo de salir de Jerson deben salir lo antes posible”.

En efecto, huele a negociación. La retirada rusa de Jerson sería presentada como un triunfo de la “ofensiva ucraniana”, que obligó a los rusos a ceder. Pero ese es el punto de vista occidental. El Kremlin va a tener muchos más problemas para vender la moto a su público porque ahora Jerson está bajo la soberanía de Rusia. El abandono de Jerson es el abandono de una parte del territorio patrio. En Rusia eso son palabras mayores.

(*) https://www.wsj.com/articles/senior-white-house-official-involved-in-undisclosed-talks-with-top-putin-aides-11667768988

Kiev se prepara para un apagón total

El Ayuntamiento de Kiev prepara un plan de emergencia para la evacuación de unos tres millones de sus vecinos en caso de que se produzca un corte total de electricidad.

Roman Tkachuk, director de seguridad del Ayuntamiento, advirtió que la ciudad “podría perder todo su sistema de energía” si Rusia sigue atacando la infraestructura energética de Ucrania.

El Ayuntamiento de la capital ucraniana espera que, en el peor de los casos, tengan al menos 12 horas de aviso antes de que la red se colapse por completo. Tkachuk explicó que si hay signos de fracaso inminente, empezarán a informar a la gente y a pedirles que se vayan de sus casas.

Si Kiev sufriera un apagón total, tampoco habría suministro de agua y los sistemas de alcantarillado también se detendrían, advirtió Tkachuk. Sin embargo, actualmente la situación está controlada y no hay éxodo de personas de la ciudad.

A medida que se acerca el invierno, las autoridades de Kiev están preparando unos 1.000 refugios con calefacción, que pueden utilizarse como búnkeres durante los ataques rusos.

Según el gobierno ucraniano, hasta el 40 por cien de la infraestructura energética del país ha sido dañada o destruida.

En un intento de evitar apagones incontrolables, la empresa nacional de energía de Ucrania, Ukrenergo, ha impuesto en las últimas semanas cortes de electricidad en varias regiones, incluida la capital.

Ukrenergo ha explicado que las medidas eran necesarias para garantizar el equilibrio sostenible del sistema eléctrico y evitar la repetición de accidentes que afecten a la red eléctrica nacional.

La industria del fútbol es parasitaria y especulativa

Una de las características del imperialismo, decía Lenin, es el parasitismo. Los países metropolitanos se caracterizan cada vez más por inflar las cifras del PIB con negocios, como el fútbol, basados en un entretenimiento vacío, que rinden grandes benefcios en muy poco tiempo y lavan el dinero más negro.

Los países del Golfo Pérsico son el mejor ejemplo de la industria parasitaria del fútbol, de la que se han apoderado. Qatar es el dueño del PSG, acogió el Campeonato Mundial de Balonmano de 2015, el Campeonato Mundial de Ciclismo de 2016, el Campeonato Mundial de Atletismo de 2019, las Copas Mundiales de Clubes de la FIFA de 2019 y 2020, el Campeonato Mundial de Natación de 2023 y, por supuesto, el Mundial de Fútbol de este año. Es posible que acabe ganando los Juegos Olímpicos de 2032.

El gasto es colosal: 500 millones de dólares a la semana para organizar los mayores fastos deportivos del mundo, que por sí mismos, ya son parasitarios y especulativos. La mayor parte del dinero no va a los deportistas sino que se dilapida en sobornos pagados a los burócratas de los grandes organismos internacionales.

A Qatar le han seguido otros sátrapas petroleros. Arabia Saudí acogerá los Juegos Asiáticos de Invierno en 2029 y tiene previsto invertir 500.000 millones de dólares en la construcción de una ciudad deportiva futurista en el desierto. También acogerá los Juegos Asiáticos de 2034 en Riad. El fondo soberano saudí de 620.000 millones de dólares destinará 2.300 millones de dólares a patrocinar eventos futbolísticos, según el Financial Times.

Un consorcio dirigido por Arabia Saudí ha tomado el control del Newcastle, de la liga de fútbol inglesa. La casa saudí financia LIV Golf Investments, una liga paralela que amenaza con alterar las competiciones de golf. Ha invertido 2.000 millones de dólares para marcar el golf con los colores de Arabia Saudí y patrocinar a los jugadores con millones de seguidores.

Abu Dhabi se ha especializado en el automovilismo, con el circuito de Yas Marina como sede de varios Grandes Premios y del Campeonato Mundial de Fórmula 1. El 15 y 16 Gran Premio se celebraron en el Circuito Internacional de Sajir, en Bahrein. La primera carrera de F1 tuvo lugar en 2004, ya en Bahrein.

Además de un negocio, el deporte de alta competición desempeña varias funciones, como el lavado de imagen, algo que los sátrapas del Golfo necesitan con urgencia. No quieren que se les vea sólo como una gasolinera. En 2004, Hamad Abdulla Al-Mulla, entonces director de comunicación de Qatar, declaró: “Es más importante ser reconocido en el Comité Olímpico Internacional (COI) que en las Naciones Unidas […] El deporte es la forma más rápida de transmitir un mensaje y promover un país. Este deseo de reconocimiento se ha construido dotando al país de infraestructuras deportivas ultramodernas, pero también presionando a las instituciones internacionales (por ejemplo, la FIFA, el COI, el Atletismo Mundial) para obtener la organización de eventos deportivos internacionales”.

Los países del Golfo apenas tienen deportistas, pero están presentes en todos los mayores fastos deportivos del mundo, que llevan detrás las cámaras de la televisión y dan una imagen de modernidad. El feudalismo adquiere así un rostro más humano, al tiempo que la economía se diversifica.

En 2011 Qatar pagó 80 millones de euros por comprar el PSG. En diez años el valor del club supera los 900 millones de euros. Desde que llegaron los especuladores no ha ganado ninguna competición europea, pero su valor de mercado se ha multiplicado por 11.

En 2008 el jeque Mansour Bin Zayed Al-Nahyan, viceprimer ministro de Emiratos Árabes Unidos, compró el Manchester City por 150 millones de euros. Hoy su valoración supera los 1.000 millones de euros. En 14 años su cotización ha multiplicado por siete sin necesidad de ganar ninguna competición europea.

Es un negocio redondo. No hay nada más rentable. Pura especulación.

Estados Unidos agrupa sus satélites para reconocer las posiciones del ejército ruso en Ucrania

Estados Unidos está agrupando sus satélites para reconocer las posiciones del ejército ruso en Ucrania en vísperas de su ofensiva en el frente de Jerson.

La Dirección Nacional de Inteligencia Militar Espacial de Estados Unidos (NRO) ha agrupado sus satélites sobre Ucrania a expensas de las empresas de satélites comerciales.

La NRO ha recurrido tanto a los satélites militares como a los civiles de cinco empresas privadas: la división estadounidense de Airbus, las californianas Capella Space y Umbra, la de Florida PredaSAR y la rama estadounidense de la finlandesa ICEYE.

La NRO dispone de un conjunto de 50 satélites orbitales para la recopilación de información. La red de satélites vigila el movimiento de las tropas rusas, el curso de las hostilidades en Ucrania, y también supervisan la situación de la aplicación del acuerdo sobre el trigo en el Mar Negro.

Una de las razones del aumento de los satélites de reconocimiento es la necesidad de transmitir más rápidamente al Estado Mayor del ejército ucraniano los datos de inteligencia en vísperas de una ofensiva del ejército ruso en el frente de Jerson.

Para la transferencia de datos de inteligencia a Kiev, se necesita tiempo para desclasificarlos. Las fotos de las empresas privadas pueden transmitirse inmediatamente.

Nueva jornada laboral en Twitter: 12 horas los 7 días de la semana

Los cabecillas de Twitter han ordenado a algunos trabajadores que trabajen 12 horas al día, siete días a la semana (84 horas semanales) para cumplir con los plazos impuestos por el nuevo propietario de la empresa: Elon Musk.

Desde que el magnate tomó el mando, los trabajadores han prolongado su jornada laboral por encima de lo habitual. La plantilla se enfrenta a despidos masivos como parte de la reconversión que Musk planea llevar a cabo. En España ha desmantelado sus operaciones, despidiendo a sus 26 trabajadores.

Pero los propios cabecillas también están sintiendo la presión, y algunos contaron al New York Times que han tenido que dormir en las oficinas. El ambiente laboral es de miedo y desconfianza. Los peones de Musk han estado buceando en los mensajes archivados en los sistemas, aparentemente buscando trabajadores a los que despedir y presupuestos o proyectos que recortar.

El 28 de octubre Musk, consejero delegado del fabricante de automóviles Tesla y del fabricante de cohetes reutilizables SpaceX, completó la adquisición de Twitter, por valor de 44.000 millones de dólares. Ha tomado el mando. Se ha llevado a Twitter a más de 50 de sus peones de confianza de Tesla, principalmente ingenieros informáticos del equipo de Autopilot.

Ha despedido al director general, al director financiero y a los responsables de los equipos políticos y jurídicos de la empresa, y también disolvió el consejo de administración. Algunos de los amiguetes de Musk, como el especulador David Sacks, están involucrados en la operación. También lo son dos personas que comparten el apellido de Musk, James y Andrew Musk, que trabajaron en Palantir y Neuralink respectivamente.

Los trabajadores de otras empresas de Musk pueden trabajar en Twitter, incluidos más de 50 de Tesla, dos de Boring Company (que construye túneles subterráneos) y uno de Neuralink (que desarrolla una interfase cerebro-máquina). En ocasiones, los trabajadores de Tesla se ven obligados a participar gratis en proyectos de las empresas de Musk.

Entre las decenas de personas que Elon Musk ha contratado específicamente en Tesla se encuentra Jake Nocon, que forma parte de la unidad de vigilancia de Tesla, como director senior de inteligencia de seguridad. Anteriormente trabajó para Uber y Nisos, una empresa de seguridad que tenía un contrato multimillonario con Tesla para identificar amenazas internas y vigilar a los críticos de la empresa.

En Twitter, Musk se apoya en sus lugartenientes más leales para decidir a quién y qué cortar o mantener en la red social. Les insta a aprender todo lo que puedan sobre Twitter lo antes posible, desde el código fuente hasta la moderación de contenidos y la protección de la intimidad de los datos, para poder rediseñar la plataforma.

En una carta abierta a los anunciantes, la semana pasada, al hacerse cargo de la empresa, Musk dijo: “Obviamente, Twitter no puede convertirse en un infierno de libertad donde se pueda decir cualquier cosa sin consecuencias”.

Musk llegó a Twitter criticando la censura para seguirla manteniendo indefinidamente.

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