La web más censurada en internet

Día: 11 de julio de 2022 (página 1 de 1)

Los papeles de Uber destapan a un monopolio mafioso de las nuevas tecnologías

Ayer un consorcio de medios de comunicación reveló 124.000 documentos obtenidos por una cuarentena de periodistas de investigación que ponen de manifiesto algo obvio: los vínculos privilegiados de un monopolio digital, como Uber, con varios gobiernos, entre ellos, el español.

En 2014 miles de taxistas protestaban en las principales ciudades europeas por la amenaza que suponía un monopolio que operaba sin estar sujeto a ningún tipo de regulación. Uber aprovechó las protestas del sector del taxi para mostrarse como una víctima de la reacción de los conductores.

La empresa californiana pidió investigar a la Asociación Madrileña del Taxi, identificar a las personas clave de la organización, así como obtener sus fuentes de financiación, sus conexiones políticas y cualquier información relevante de tipo peyorativo.

En diciembre de aquel año un juzgado de Madrid ordenó a Uber a cesar su actividad en España. Un día después la multinacional urdió una artimaña para volver a operar. Ordenó investigar al juez que paralizó su actividad en España.

Además, reclutó a un antiguo asesor de Obama para que convenciera a Rajoy, entonces Presidente del Gobierno, para que permitiera las operaciones.

La empresa se reunió con el ahora President de la Generalitat, Pere Aragonès, que entonces era era miembro de una comisión sobre economía colaborativa.

También lo intentó con quien presidía el Govern en el 2014, Artur Mas, a quien invitó a que visitara la empresa en San Francisco.

Uber explotó al máximo las puertas giratorias fichando a antiguos cargos públicos. Una de ellas fue Neelie Kroes, comisaria europea de Competencia y Agenda Digital, a la que fichó justo después del periodo de 18 meses que la Unión Europea impone a sus comisarios antes de poder a formar parte de empresas con intereses en la zona euro.

El gran padrino: Travis Kalanick

Los papeles destacan el papel del capataz de la empresa estadounidense: Travis Kalanick, que en 2017 se vio obligado a dejar su cargo debido a las quejas sobre sus métodos mafiosos de administración.

Kalanick ha sido el protagonista de una serie basada en el libro de Mike Isaac, periodista del New York Times, así que los papeles tampoco son tan sorprendentes.

El capo nació en 1976 en Los Ángeles. A los 22 años, dejó la universidad para crear Scour, un motor de búsqueda multimedia, con cinco amigos. Bajo la amenaza de demandas por derechos de autor, se vio obligado a declararse en bancarrota, pero rápidamente volvió con un tinglado similar llamado Red Swoosh, que consiguió vender por 23 millones de dólares en 2007.

La idea de Uber nació unos meses después, tras conocer a Garrett Camp, otro joven empresario millonario que se convertiría en el otro cofundador de Uber. El negocio de reservar taxis desde una aplicación web fue concebido por Camp cuando fundó UberCab, una empresa a la que Travis Kalanick se unió oficialmente en el verano de 2009, cuando la aplicación se benefició del lanzamiento del iPhone 3G equipado con GPS.

El meteórico ascenso de Kalanick lo llevó a ocupar el puesto de consejero delegado de Uber a finales de 2010. Rápidamente internacionalizó el servicio, inicialmente ubicado en San Francisco, e impuso el modelo en varias ciudades importantes. No dudó en entrar en guerra con los ayuntamientos que se negaban a aceptar la competencia considerada desleal de los conductores independientes y autónomos de Uber frente a los taxis, que pagan una tarifa.

La difusión de la aplicación entre los usuarios rompió las barreras poco a poco. Paralelamente a la explosión, empiezan a quedar al descubierto las brutales técnicas de gestión de la empresa. Por ejemplo, invirtió grandes sumas de dinero para desacreditar a un periodista que investigaba el sexismo en la empresa.

A principios de 2017, casi medio millón de usuarios abandonaron la aplicación como reacción a su apoyo al decreto contra la inmigración de Trump. El capataz había decidido bajar las tarifas de los viajes para mantener la aplicación en funcionamiento mientras un número importante de conductores estaba en huelga para protestar contra el veto musulmán del presidente estadounidense.

En marzo de 2017 un vídeo mostró un altercado entre el capo y un conductor de Uber al que acaba insultando. Este asunto se produjo pocas semanas después de la publicación de un explosivo artículo de Mike Isaac en el New York Times.

Ante la exposición mediática negativa, Kalanick emitió una disculpa pública y se comprometió a mejorar sus métodos de gestión y su actitud general. Pero los accionistas de Uber no le dieron la oportunidad y se vio obligado a dimitir en junio de aquel año.

En diciembre de 2019 dejó el consejo de administración de la empresa tras vender el 21 por cien de sus acciones por más de 500 millones. Hoy en día, está invirtiendo mucho en el sector inmobiliario y ha fundado una empresa especializada en el reparto de comida.

Las nuevas empresas de transporte de pasajeros, como Uber o Cabify, son grandes monopolios internacionales que están devorando lo que hasta ahora era un sector de trabajadores autónomos, los taxistas, es decir, que expresa la proletarización de una parte de la fuerza de trabajo.

Estados Unidos proporciona a Ucrania datos de radar e imágenes satelitales

Los servicios de inteligencia estadounidenses proporcionan a Kiev datos de radar, así como imágenes de satélite, incluyendo el territorio de Rusia, dice un miembro del grupo de piratas informáticos RaHDIt (*).

“Sabemos de manera fiable que los servicios de inteligencia estadounidenses proporcionan a los servicios de inteligencia ucranianos imágenes de satélite, datos de radar, incluidas imágenes de satélite del territorio ruso, de donde, de hecho, llegan los misiles y proyectiles ucranianos. El hecho de que sus sistemas de detección de radares funcionen en interés de los servicios de inteligencia ucranianos, también lo vemos”, destaca.

Para tales ataques es necesario tener información precisa, así como conocer la ubicación de los objetivos.

Es necesario recordar que en 1962 la artillería soviética derribó un avión espía U2 que sobrevolaba el territorio a gran altura.

Anteriormente, el grupo de piratas informáticos RaHDit y el ucraniano Beregini obtuvieron documentos operativos secretos del el ejército ucraniano. El grupo Beregini ayuda a los piratas a obtener información en tiempo real. El grupo cuenta con la ayuda de colaboradores que sirven en el ejército ucraniano.

Uno de los piratas de RaHDit asegura que a fecha de hoy las pérdidas del ejército ucraniano son de entre 50.000 y 70.000 muertos.

La semana pasada el grupo RaHDit difundió datos sobre los espías de la Dirección Principal de Inteligencia (GID) del Ministerio de Defensa de Ucrania, así como sobre las personas implicadas. Los documentos contienen información sobre 2.500 personas. Se trata principalmente de información sobre los antecedentes penales de los agentes del GID, incluidos los condenados por robo, tráfico ilegal de armas y drogas, lesiones graves y violación.

Mientras tanto, los piratas publicaron la primera parte de los datos recogidos el 6 de julio. Para acceder a los datos, RaHDit utilizó vulnerabilidades en la protección de las redes GUR, así como métodos de análisis de Big Data basados en patrones característicos de comportamiento de los usuarios.

El 8 de junio estos mismos piratas afirmaron que habían empezado a surgir desacuerdos entre la oficina de Zelensky y el mando de las fuerzas armadas ucranianas sobre la dirección de las hostilidades. El ejército ucraniano está sufriendo grandes pérdidas a causa de esta divergencia.

(*) https://iz.ru/1362858/2022-07-11/khaker-rahdit-obvinil-ssha-v-snabzhenii-kieva-sputnikovymi-snimkami

La OMS y Rusia: amigos con derecho a roce

En su intervención en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el 18 de junio, Melita Vujnovic, representante de la OMS en Rusia, anunció que las negociaciones entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo Ruso de Inversiones Directas (RDIF) para la autorización de la vacuna Sputnik están de nuevo en marcha.

En los próximos meses podría realizarse una inspección de las instalaciones de fabricación en Rusia. “La cooperación continúa a pesar de los tiempos difíciles. La Organización Mundial de la Salud es una plataforma de cooperación multilateral en materia de salud, y nuestra principal tarea es eliminar todas las barreras, todos los obstáculos a la cooperación científica y práctica”, dijo la representante de la OMS (1).

Es una gran noticia para el RDIF, que se ha aliado con los vendedores de fármacos y con AstraZeneca para poner a Sputnik en los mercados mundiales y amasar montañas de dinero. En la actualidad hay 100 millones de dosis de esta vacuna sin probar, pudriéndose en los almacenes rusos, así que el tiempo se acaba.

Pero como medida de precaución “basada en la ciencia”, los fabricantes han ampliado la “vida útil” del medicamento.

A Rusia se la puede expulsar de muchas instituciones internacionales, pero en ningún caso de la OMS. El 17 de junio Vujnovich reveló que la OMS, a pesar de las amenazas anteriores, no cerraría su oficina en Moscú. “La oficina de la OMS en el país está aquí, no se ha movido, no se moverá y sigue trabajando con normalidad”, dijo.

Si alguien esperaba que Rusia tendría que abandonar la OMS en un futuro próximo, tendrá que seguir esperando.

El 16 de junio, Hans Kluge, director de la OMS para Europa, participó en una mesa redonda del SPIEF sobre cómo inyectar masivamente las vacunas de nueva generación. También estuvo presente Mijail Murashko, ministro de Sanidad ruso y miembro del Consejo Ejecutivo de la OMS.

Incluso el jefe Tedros hizo una aparición en el SPIEF por videoconferencia.

El ministro de Sanidad ruso no deja de hablar de las vacunas contra la viruela del mono y del “papel cabecero” de la OMS en el “gobierno sanitario del mundo”. Murashko hizo esa declaración dos semanas después de que la OMS aprobara una resolución en la que condenaba a Rusia por “causar graves daños a la salud de la población ucraniana y repercutir en la salud a nivel regional y más allá”.

Sin embargo, hubo un breve momento de cordura cuando la viceministra rusa de Sanidad, Alexandra Dronova, habló en la 75 Asamblea Médica Mundial el mes pasado. “Apoyamos el trabajo conjunto para reforzar la arquitectura sanitaria mundial. Debe basarse en los principios de consenso, transparencia y equidad. El desarrollo de una nueva herramienta internacional de respuesta a la pandemia de la OMS y los cambios específicos del Reglamento Sanitario Internacional no deben violar el derecho soberano de los países a determinar un conjunto de medidas de respuesta de emergencia en su territorio”, dijo Dronova en su discurso.

“Los países del mundo fueron capaces de superar la fase aguda de la pandemia gracias a un esfuerzo colectivo bajo el papel coordinador de la Organización Mundial de la Salud”, añadió.

Los miembros de la OMS llegaron a un compromiso sobre los cambios propuestos para el Reglamento Sanitario Internacional. La Asamblea Mundial de la Salud -reunión anual de los países miembros de la OMS- aprobó una resolución propuesta por Estados Unidos que establece el calendario de entrada en vigor de los cambios en el Reglamento Sanitario Internacional. La resolución estuvo a punto de fracasar después de que varios países, entre ellos los africanos, indicaran que tenían reservas al respecto” (2).

(1) https://xn--80aesfpebagmfblc0a.xn--p1ai/news/20220618-1413.html
(2) https://www.politico.eu/article/countries-deal-global-health-rules-who-us-world-health-assembly/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies