La web más censurada en internet

Mes: junio 2022 (página 6 de 10)

No hay forma de acabar con Huawei

Huawei ha sido excluida de muchos mercados en los últimos años. Después de Estados Unidos, Reino Unido y Suecia, fue Canadá quien dio un portazo al gigante chino de las telecomunicaciones y los teléfonos inteligentes el mes pasado, justificando su decisión por motivos de “seguridad”.

Está a la cabeza en 5G, la nueva generación de comunicaciones móviles y, a pesar de las dificultades, el monopolio con sede en Shenzhen sigue siendo un actor clave en el sector en tecnología digital. El holding cuenta con nada menos que 105.000 investigadores, es decir, más de la mitad de su plantilla.

Sus numerosas patentes le dan una ventaja considerable. Encabeza el número de solicitudes de patentes en el marco del Tratado de Cooperación en materia de Patentes durante cinco años consecutivos. El mes pasado dijo que tendría nada menos que 110.000 patentes activas para finales de 2021. Hoy en día, es simplemente la empresa china que más tiene. Según la Oficina Europea de Patentes, Huawei presentó el año pasado unas 3 544 solicitudes de patentes, por delante de Samsung (3.539) y LG (2.422). Ericsson, su gran rival en telecomunicaciones, presentó sólo 1.884 solicitudes.

Las tecnologías de Huawei cubren segmentos cruciales de la economía digital. En cuanto al 5G, el grupo chino sigue estando en cabeza. Pero sus innovaciones también son relevantes para otras áreas cruciales. En los últimos cinco años, más de dos mil millones de teléfonos inteligentes han sido autorizados con las patentes 4G/5G de Huawei. En cuanto a los coches, cada año salen al mercado unos ocho millones de vehículos conectados con licencia de patentes de Huawei.

La multinacional china se ha convertido en un gigante de la innovación invirtiendo enormes sumas en investigación y desarrollo a lo largo de los años. Sólo el año pasado, la factura ascendió a más de 20.000 millones de euros. Esto representa más del 22 por cien de la facturación del grupo. En los últimos diez años, Huawei ha invertido casi 120.000 millones de euros, lo que supone casi tres veces el volumen de negocio de Orange.

Restringida en el 5G y los smartphones, debido sobre todo a la prohibición de abastecerse de tecnologías estadounidenses, Huawei amplía ahora sus investigaciones a otros campos, como el transporte, la energía y la salud. Se presenta como un socio privilegiado de los fabricantes que desean hacer la transición digital.

Inicialmente ofrece sus soluciones a los grandes fabricantes chinos. En particular, ha trabajado en la automatización de las terminales portuarias y los vehículos utilizados en las minas. Su ambición es exportar sus soluciones a escala internacional, especialmente a Europa. Aunque Huawei está sufriendo las sanciones estadounidenses y la prohibición de varios mercados, bien podría, con esta estrategia, encontrar una forma de repuntar en los próximos años.

Cómo salvar a los mercenarios condenados a muerte en Donetsk

El gobierno ucraniano está muy preocupado por la suerte de los mercenarios condenados a muerte en Donetsk. En un intento de ganarse el favor de Reino Unido, los políticos ucranianos proponen varios planes para rescatar a Sean Pinner y Aiden Aslin.

Según el periódico británico Sunday Express, que cita fuentes cercanas a Zelensky y a su oficina, Kiev está considerando varias opciones para intercambiar mercenarios británicos, entre ellos el dirigente de la oposición ucraniana Viktor Medvedchuk. Al mismo tiempo, se reconoce que el intercambio debe resolverse con Moscú y que el Kremlin no necesita a Medvedchuk.

“El caso de estas personas se discutió esta semana con la ministra de Asuntos Exteriores [británica] Liz Truss. Estamos cooperando. Queremos mostrar nuestra gratitud a Reino Unido y ciertamente consideraremos un intercambio por Medvedchuk”, dijo una de las fuentes.

Según otra fuente anónima cercana a Zelensky, Kiev también está considerando la posibilidad de liberar por la fuerza a los mercenarios británicos. No se explica cómo lo ven los políticos ucranianos, pero hablan de ello muy seriamente. Al mismo tiempo, fuentes de Kiev desconocen si la opción militar de rescatar a Pinner y Aslin se discutió durante la visita del ministro de Defensa británico Ben Wallace a Kiev.

Anteriormente, el embajador ucraniano en Londres había prometido al gobierno británico la inclusión de mercenarios en la lista de intercambio en un “futuro próximo”.

El gobierno de Boris Johnson Londres exige que Liz Truss negocie con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, el destino de los mercenarios. Moscú, por su parte, ya ha declarado que los británicos deben ponerse en contacto con Donetsk para tratar todos los temas.

—https://fr.topwar.ru/197644-v-kieve-rassmatrivajut-variant-silovogo-osvobozhdenija-britanskih-naemnikov-prigovorennyh-k-smerti-v-dnr.html

Donetsk constituye un tribunal para juzgar los crímenes cometidos por los nazis ucranianos en Mariupol

El dirigente de la Repúbica Popular de Donetsk, Denys Pushilin, ha anunciado la formación, a finales del verano, de un tribunal intermedio en Mariupol para juzgar los crímenes de guerra cometidos por los combatientes ucranianos y los grupos neonazis en la ciudad, especialmente contra los civiles.

En Donetsk hay más de 5.000 prisioneros militares ucranianos, de los que 2.439 proceden de la acería Azovstal, donde tomaron a civiles como rehenes y los utilizaron como escudos humanos, en violación de las Convenciones de Ginebra.

Un tribunal de Donetsk ya ha condenado a muerte a tres mercenarios extranjeros y otros tribunales intermedios deberán juzgar los crímenes cometidos por los militares ucranianos, por los mercenarios y por los grupos neonazis ucranianos.

Pushilin ha declarado que no hay ningún fundamento para indultar a los tres mercenarios condenados a muerte por el Tribunal Supremo de Donetsk.

También ha manifestado que el próximo tribunal tendrá su sede en Mariupol: “Está previsto un tribunal para los neonazis, ciudadanos ucranianos, contra el batallón Azov […] Sin duda lo pasaremos hasta el final del verano, no hay necesidad de demorarse aquí, [para eso] hay una demanda de la sociedad”.

El dirigente del Donbs se refería a las exigencias de las víctimas civiles de Mariupol, que han venido exigiendo el enjuiciamiento de los criminales.

Los crímenes cometidos en Mariupol no se limitan a la toma de rehenes en Azovstal. También están los cometidos por los grupos neonazis de Azov en la prisión secreta del aeropuerto, la llamada “biblioteca”, cuyas víctimas exigen un esclaremieto de los crímenes.

En aquella “biblioteca” se practicaban torturas contra los detenidos, que no eran sólo militares, sino también civiles.

Estados Unidos quiere paralizar la industria petrolera rusa

El gobierno de Biden está elaborando planes para ahogar los ingresos petroleros de Rusia con el objetivo a largo plazo de destruir el papel central del país en el mercado energético mundial, en una escalada que podría poner a Estados Unidos en conflicto con China, India, Turquía y otros países que compran petróleo ruso.

Las medidas propuestas incluyen la imposición de un tope de precios al petróleo ruso, respaldado por las denominadas “sanciones secundarias”, que castigarían a los compradores extranjeros que no cumplan con las normas de Estados Unidos, impidiéndoles hacer negocios con empresas estadounidenses y de países asociados.

Las sanciones económicas contra Rusia han fracasado estrepiosamente. Según un nuevo informe de la Agencia Internacional de la Energía las exportaciones rusas de petróleo aumentaron en abril, y el aumento de los precios significa que Rusia ha obtenido un 50 por cien más de ingresos este año que en el mismo periodo del pasado. Los miembros de la OTAN, India y Turquía, han aumentado sus compras. Corea del Sur compra menos, pero sigue siendo un cliente importante, al igual que China, que critica las sanciones estadounidenses.

A pesar de las sanciones económicas, Rusia cosecha casi 20.000 millones de dólares mensuales por la venta de petróleo. Se trata de privar a Moscú de ese dinero y, al mismo tiempo, garantizar que el suministro mundial de petróleo no caiga, lo que podría provocar un aumento de los precios que empeoraría la inflación en Estados Unidos y otros países. En vísperas de las elecciones estadounidenses, Biden ha declarado que la lucha contra la inflación es una prioridad absoluta.

De forma inmediata Estados Unidos no puede retirar grandes cantidades de petróleo ruso del mercado internacional. Lo que hace es presionar a los países para que se desprendan de estas importaciones en los próximos meses. La prohibición de Estados Unidos de vender tecnología crítica a Rusia pretende, en parte, paralizar a sus empresas petroleras durante muchos años. El mercado acabará ajustándose a medida que la industria rusa desaparezca.

La industria petrolera rusa ya está bajo presión. Estados Unidos prohibió las importaciones de petróleo ruso en marzo y la Unión Europea espera anunciar pronto una medida similar. Sus ministros de Asuntos Exteriores han debatido en Bruselas un posible embargo. El G7 acordó este mes eliminar gradualmente las importaciones de petróleo ruso, y sus ministros de Economía se reunirán esta semana en Bonn para discutir los detalles.

“No se va a acabar de la noche a la mañana, pero Europa está claramente en el buen camino para avanzar con decisión en esa dirección”, dijo ayer en Berlín el Secretario de Estado Antony J. Blinken al ser preguntado por las futuras sanciones energéticas en una conferencia de prensa de la OTAN.

El jueves la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo que había discutido con sus homólogos extranjeros las opciones para reducir los ingresos petroleros rusos sin llegar a un embargo europeo total. “El objetivo es mantener una cierta cantidad de petróleo ruso en el mercado para mantener los precios mundiales bajos y no tener efectos negativos indebidos en terceros países”, dijo Yellen a los periodistas.

Yellen mencionó los topes de precios, los aranceles y las “sanciones secundarias” como posibles formas de reducir los ingresos petroleros de Rusia sin que los precios mundiales se disparen.

Estados Unidos estudia qué más puede hacer a corto plazo para reducir los ingresos que Rusia obtiene de las ventas de petróleo, y asegurarse de que los países que no forman parte de la coalición de sanciones, como China e India, no socavan las sanciones simplemente comprando más petróleo. El gobierno de Biden estudia diferentes tipos de “sanciones secundarias” y aún no ha decidido una línea de acción. Estados Unidos ha impuesto “sanciones secundarias” para cortar las exportaciones de Irán.

Las grandes empresas extranjeras suelen cumplir la normativa estadounidense para evitar las sanciones si comercian con empresas estadounidenses o con países asociados. La consigna es “si haces negocios con Rusia, no puedes hacer negocios con Estados Unidos”.

Pero las sanciones tienen un historial de fracasos. En 2020 el gobierno de Trump impuso sanciones a empresas de China, Vietnam y Emiratos Árabes Unidos por su papel en la compra o transporte de petróleo iraní. Pero el aislamiento económico nunca ha logrado cambiar la política de los gobiernos, desde Irán hasta Corea del Norte, pasando por Cuba y Venezuela.

Una de las medidas que están estudiando en Washington obligaría a las empresas extranjeras a pagar por el petróleo ruso un precio inferior al del mercado o enfrentarse a sanciones. Washington fijaría un precio para el petróleo ruso muy por debajo del valor del mercado mundial, que actualmente está en 120 dólares por barril. El último presupuesto de Rusia fijó un precio de equilibrio para su petróleo por encima de los 40 dólares. Un tope de precios reduciría los beneficios de Rusia sin aumentar los costes energéticos mundiales.

El gobierno estadounidense también podría cortar la mayor parte del acceso ruso a los pagos del petróleo. Para ello, Washington promulgaría una normativa que exigiría a los bancos extranjeros que gestionan los pagos que coloquen el dinero en una cuenta de depósito en garantía si quieren evitar las sanciones. Rusia sólo podría acceder a ese dinero para comprar bienes esenciales, como alimentos y medicinas.

A medida que se pongan en marcha esos mecanismos, Estados Unidos presionará a los países para que reduzcan gradualmente sus compras de petróleo ruso, como han hecho con el petróleo iraní. No habría una prohibición del petróleo y el gas rusos en sí mismos porque subiría los precios de forma drástica y Rusia puede beneficiarse de esa subida.

Pero la aplicación de los pagos en custodia o los límites de precios a escala mundial podría resultar difícil. Con las nuevas medidas, Estados Unidos tendría que enfrentarse a países ajenos a la actual coalición de sanciones que, como India y China, quieren mantener buenas relaciones con Rusia.

Estados Unidos necesita orquestar una provocación de falsa bandera para pasar a las “sanciones secundarias”, como un ataque con armas químicas. También necesita que sus socios europeos y asiáticos acepten su política sancionadora, lo cual no es sencillo. En Bruselas creen que algunas medidas, como la limitación de precios o los aranceles al petróleo ruso, serían ineficaces o demasiado complicadas de aplicar.

En Bonn, Yellen reconoció que todas las propuestas tenían “dificultades prácticas” y que los países europeos aún no se habían puesto de acuerdo en una solución. “Creo que mucha gente, incluida yo, lo encuentra atractivo desde un punto de vista económico general, pero hacerlo operativo es un reto”, dijo Yellen.

Mientras tanto, en la Casa Blanca calculan los ingresos que dejaría de percibir Rusia si los principales compradores pagaran sólo una fracción del precio de mercado del petróleo. Si la Unión Europea decide imponer un tope de precios a sus compras en lugar de un embargo total, los compradores asiáticos y de Oriente Medio de petróleo ruso podrían pretender pagar el mismo precio reducido.

El gobierno de Biden tampoco descarta recurrir al expolio descarado de los activos del Banco Central ruso que fueron congelados en cuentas extranjeras al principio de la Guerra de Ucrania, así como los de los magnates rusos, y dárselos a Ucrania con el pretexto de “pagar la reconstrucción”.

150.000 inmigrantes africanos son una avalancha, 6 millones de ucranianos son bienvenidos

Se llama racismo y se define fácilmente: los países europeos levantan vallas para impedir la llegada de una “avalancha” de 150.000 inmigrantes africanos, mientras acogen con los brazos abiertos a 6,5 millones de ucranianos.

Esta misma semana los países del sur de Europa que miran al Mediterráneo (Italia, España, Grecia, Chipre y Malta) han protestado por la “avalancha” migratoria procedente del otro lado (*), que es es 43 veces inferior a la ucraniana.

La llegada de 150.000 negros y magrebíes se llama “avalancha”; la de los ucranianos es pura solidaridad desinteresada que muestra nuestro buen corazón y tranquiliza nuestra podrida conciencia. Los africanos desafían “nuestra civilización” y son un pesado fardo económico que no nos podemos permitir. Nos gustaría, sí, pero no podemos, estamos en crisis…

La población de España e Italia es de poco más de 100 millones de habitantes y 150.000 africanos representan el 0,14 por cien del total. Según las estadísticas de la Unión Europea, ni España ni Italia se encuentran entre los 10 países del mundo con mayor proporción de residentes procedentes del extranjero.

Según informaciones recientes de la Oficina de la ONU para los Refugiados, unos 6,5 millones de ucranianos se han refugiado en Europa desde el 24 de febrero de este año y nadie ha protestado, sino todo lo contrario: hemos mostrado nuestro buen corazón paseando a los desconsolados ucranianos por todas las cadenas de televisión.

Los europeos somos tan manipuladores que creemos que los africanos lo que quieren es venir porque somos el paraíso terrenal. Se confunden. En 2020 el total de la población migrante africana era de 40,4 millones, de los cuales sólo el 23 por cien (9,3 millones) se encuentran en alguno de los 27 países de la Unión Europea.

África es una tierra de acogida. Alberga a casi 24 millones de inmigrantes no africanos, algunos de los cuales, como los libaneses, han abandonado condiciones difíciles en sus países.

Europa necesita inmigrantes, fuerza de trabajo barata para ocupar los segmentos laborales peor remunerados, pero tan esenciales como los demás. Sin la inmigración, la población europea habría disminuido en 500.000 personas en 2019.

África no nos necesita; nosotros necesitamos a África.

(*) https://www.financialmirror.com/2022/06/06/cyprus-demands-eu-solidarity-on-migrants/

La CIA es un cachondeo

“Un Pearl Harbor digital”: así es como un funcionario de la CIA bautizó la publicación masiva de datos confidenciales por Wikileaks en 2017. La filtración mostró la capacidad de pirateo informático de la CIA.

Como es habitual, la fuga provino de un funcionario de la central. Sin embargo, a diferencia de los casos de Chelsea Manning o Edward Snowden, el acusado no actuó por imperativo moral, sino para vengarse de sus colegas.

Se trata del hombre que aparece en la foto de portada, Joshua Schulte, ahora encarcelado por poseer una enorme cantidad de pornografía infantil descubierta durante la investigación. Trabajaba en la Rama de Apoyo Operativo (OSB), una división de élite de la CIA.

La función del OSB era producir programas espía para ser insertados físicamente en los dispositivos seleccionados por los espías de campo o las personas reclutadas por la central.

Aunque estas misiones eran extremadamente peligrosas y altamente clasificadas, el ambiente en las oficinas del OSB, situadas en un tranquilo suburbio de Washington, se parecía más a un patio de colegio que a una unidad de espionaje. Varios funcionarios de la OSB describieron el ambiente como de cachondeo, asegura el New Yorker (*).

Los programadores intercambiaban apodos, bromas e incluso dardos de pistola Nerf. Fueron precisamente estos proyectiles de espuma los que supuestamente incendiaron el mundo cuando llegó un nuevo espía en 2015.

El comportamiento del recién llegado, más rígido que la media, hizo que Schulte lo convirtiera en su mascota, lo que incluía molestarle con su pistola Nerf. La situación se agravó rápidamente, con muchos insultos, hasta que cada uno de ellos acudió a sus superiores para quejarse del otro.

La dirección de la CIA tomó numerosas medidas para separar a los dos hombres, pero Schulte se quejaba constantemente de las decisiones tomadas en su contra, como la de ser asignado a una oficina demasiado alejada de las ventanas. Como el problema se agravó dentro de la unidad, acabó siendo trasladado a otro departamento, lo que supuso que se le negara el acceso a las aplicaciones que había desarrollado. Tras amenazar con hablar con la prensa, Schulte acabó dimitiendo.

Tras la filtración, el FBI no tardó en centrar su atención en su caso, y en sus datos. Además de su videoteca pedófila, los investigadores descubrieron búsquedas en Google sobre Wikileaks, así como aplicaciones de transferencia de datos recomendadas por el sitio fundado por Julian Assange.

Tras perder su acceso a los servidores de OSB, Schulte consiguió volver a entrar en ellos utilizando una puerta trasera que había creado previamente, asegurada por la contraseña “KingJosh3000”. Hizo una copia de seguridad exacta de los documentos filtrados.

El juicio tuvo lugar en 2020, pero giró sobre todo en torno a complejos detalles técnicos que aparentemente desconcertaron al jurado, y que al final dieron lugar a la anulación del juicio. Se inició un segundo juicio, en el que Schulte eligió esta vez representarse a sí mismo.

(*) https://www.newyorker.com/magazine/2022/06/13/the-surreal-case-of-a-cia-hackers-revenge

‘Así nos ven’: otro retrato de los montajes policiales en Estados Unidos

Merece la pena ver la serie “Así nos ven” que exhibe Netflix. Dirigida de manera extraordinaria por Ava DuVernay, es la historia real de un sucio montaje policial contra un grupo de adolescentes negros e hispanos.

En una entrevista, la directora dice que el sistema judicial estadounidense no funciona mal: se ha organizado para funcionar de esa manera, buscando chivos expiatorios entre los sectores más oprimidos de la sociedad.

En 1989 una mujer fue asaltada y violada en Central Park al mismo tiempo que un grupo de chavales entre 14 y 16 años se divertían por las cercanías. Nada más sencillo que obligarles a confesar que habían sido ellos y cuando alguien confiesa su culpa no hay manera de solucionar el entuerto. No se necesitan más pruebas.

El futuro de los chavales es la pesadilla carcelaria, las palizas y un futuro marcado por el estigma de “violador” porque los medios de comunicación jalean su caza y captura, en el ambiente gringo típico de racismo y falta de escrúpulos. Trump paga anunción en los periódicos para pedir la pena de muerte a los adolescentes.

Los linchamientos modernos son así. Tienen su publicidad pagada, sus policías pagados, sus fiscales mercenarios, sus periodistas vendidos… No falta de nada para condenar a un grupo de jóvenes por un delito que no han cometido.

Los “salvajes” no eran los niños que fueron al parque a divertirse sino el implacable aparato de represión puesto en funcionamiento para montar un fraude judicial y mediático. Los “salvajes” no estaban en una población de Harlem, miserable y empobrecida, sino en Wall Street.

Ahora algunas facultades de derecho estudian la manera en que la policía lleva a cabo los interrogatorios, cómo se falsifican las pruebas y cómo los demás, fiscales y periodistas, se comen esos montajes sin hacer preguntas incómodas.

El espionaje estadounidense ayudó a Ucrania a matar a varios generales rusos

Estados Unidos ha proporcionado información sobre las unidades rusas que ha permitido al ejército ucraniano matar a muchos de los generales rusos muertos en los campos de batalla de Ucrania, según el New York Times (*).

Los ucranianos dicen que han matado a unos 12 generales rusos en el frente, una cifra que ha sorprendido. Pero el Pentágono se niega a decir cuántos generales han sido asesinados con ayuda de Estados Unidos. De cualquier manera, la noticia confirma la tesis de que Rusia se están enfrentando a la OTAN y a Occidente en Ucrania.

La asistencia en la selección de objetivos forma parte de un esfuerzo secreto del gobierno de Biden para proporcionar a Ucrania información en el campo de batalla en tiempo real. La información también incluye los movimientos anticipados de las tropas rusas recogidos de las recientes evaluaciones de Estados Unidos sobre el plan de batalla secreto de Moscú para luchar en el Donbas.

Estados Unidos se ha centrado en proporcionar la ubicación y otros detalles de los cuarteles generales móviles del ejército ruso, que se desplazan con frecuencia. Los oficiales ucranianos combinaron esta información geográfica con su propia información -incluyendo comunicaciones interceptadas que alertaban al ejército ucraniano de la presencia de oficiales rusos de alto rango- para llevar a cabo ataques de artillería y otros ataques que mataron a oficiales rusos.

El intercambio de información forma parte de una intensificación de la ayuda estadounidense, que incluye armas más pesadas y decenas de miles de millones de euros en ayuda, lo que demuestra la rapidez con la que han cambiado las restricciones iniciales de Estados Unidos en el apoyo a Ucrania, a medida que la guerra entra en una nueva fase.

El apoyo de la inteligencia estadounidense a los ucranianos ha tenido un efecto decisivo en el campo de batalla, confirmando los objetivos identificados por el ejército ucraniano y señalando otros nuevos. El flujo de información procesable sobre el movimiento de tropas rusas que Estados Unidos ha dado a Ucrania tiene pocos precedentes.

El gobierno de Biden ha tratado de mantener en secreto gran parte de la información sobre el campo de batalla, para que no se perciba como una escalada que provoque a Rusia a una guerra más amplia. Los militares estadounidenses son reacios a describir cómo obtuvieron la información sobre los cuarteles generales de las tropas rusas por temor a poner en peligro sus métodos de recopilación. Pero a lo largo de la guerra, las agencias de inteligencia estadounidenses han utilizado una variedad de fuentes, incluyendo satélites clasificados y comerciales, para rastrear los movimientos de las tropas rusas.

El secretario de Defensa, Lloyd J. Austin III, que aparece en la foto de portada, llegó a decir el mes pasado que “queremos ver a Rusia debilitada hasta el punto de que no pueda hacer el tipo de cosas que hizo al invadir Ucrania”.

Preguntado por la información proporcionada a los ucranianos, el portavoz del Pentágono, John F. Kirby, dijo que “no vamos a hablar de los detalles de esa información”. Pero reconoció que Estados Unidos está proporcionando “información e inteligencia a Ucrania que pueden utilizar para defenderse”.

Cuando esta noticia comenzó a circular, Adrienne Watson, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, se vio obligada a matizar: la información del campo de batalla no fue proporcionada a los ucranianos “con la intención de matar a los generales rusos“.

No todos los ataques se llevaron a cabo con la información estadounidense. El ataque a un lugar del este de Ucrania que había visitado el general Valery Gerasimov, el oficial uniformado de más alto rango de Rusia, no contó con la ayuda del espionaje de Estados Unidos, que tiene prohibido proporcionar información sobre los principales dirigentes de Rusia.

Pero la inteligencia estadounidense fue fundamental en la muerte de otros generales. Estados Unidos proporciona regularmente información sobre el movimiento de tropas y equipos rusos, y ayuda a Ucrania a confirmar la ubicación de objetivos críticos. Otros aliados de la OTAN también proporcionan información en tiempo real a los militares ucranianos.

El gobierno de Biden también está proporcionando nuevas armas que deberían mejorar la capacidad de Ucrania para apuntar a los altos cargos rusos. La versión reducida del dron Switchblade, que está llegando al campo de batalla, puede utilizarse para identificar y matar a soldados individuales, y podría acabar con un general sentado en un vehículo o dando órdenes en el frente.

Estados Unidos comenzó a proporcionar a Ucrania información de inteligencia procesable antes de la invasión de Rusia el 24 de febrero. Por ejemplo, las agencias de inteligencia estadounidenses advirtieron de un inminente ataque al aeropuerto de Hostomel, al norte de Kiev. Esto permitió a Ucrania reforzar sus defensas. Las fuerzas aerotransportadas rusas no pudieron finalmente tomar el aeródromo.

Aunque la Casa Blanca tiene cuidado de no provocar a Rusia para que intensifique sus ataques -el presidente Biden ha dicho que no enviaría tropas estadounidenses a Ucrania ni establecería una “zona de exclusión aérea” allí-, el gobierno de Washington tiene cierto interés en advertir a Rusia de que Ucrania se beneficia de la fuerza de Estados Unidos y la OTAN.

Moscú tiene que hacer sus propios cálculos, entre ellos si puede soportar una guerra que permita a la OTAN invocar su carta de defensa mutua o ir a una guerra directa. “Queremos que los rusos sepan, en algún nivel, que estamos ayudando a los ucranianos en esta medida, y que seguiremos haciéndolo”, dijo Evelyn Farkas, antigua funcionaria del Departamento de Defensa para Rusia y Ucrania en el gobierno de Obama. “Les daremos todo lo que necesitan para ganar, y no tememos la reacción de Vladimir Putin al respecto. No nos dejaremos disuadir”.

El intercambio de información se considera una forma segura de ayuda porque es invisible. La inteligencia estadounidense ha proporcionado información secreta a Ucrania en una amplia gama de áreas, desde los movimientos de las tropas rusas hasta los datos de los objetivos.

En abril Estados Unidos aumentó el flujo de información a Ucrania sobre las fuerzas rusas en el Donbás y Crimea, mientras las fuerzas militares de Kiev se preparaban para defenderse de una nueva ofensiva de Moscú en el este de Ucrania.

El general Mark A. Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, declaró ante una comisión del Senado que “hay una cantidad significativa de información que llega a Ucrania desde Estados Unidos”. “Hemos abierto las tuberías”.

(*) https://www.nytimes.com/2022/05/04/us/politics/russia-generals-killed-ukraine.html

Las grandes potencias planean la creación de un cártel anti-OPEP

Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea han iniciado las conversaciones preliminares para crear una organización de países importadores de petróleo, ha anunciado la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen.

Las conversaciones, que calificó como “muy activas”, tratan de formar un cártel de consumidores de petróleo entre Washington y sus aliados occidentales. 

Este es uno de los principales objetivos de un viaje a Europa de varios funcionarios del Tesoro estadounidense este mes. La intención es recuperar cierto control sobre la evolución de los precios mundiales. Se supone que el G7, que celebrará una cumbre en Alemania a finales de mes, proporcionará el marco para este acuerdo de compra de petróleo, aunque todavía no está claro cuáles podrían ser exactamente los términos de la intervención en el mercado.

El mes pasado, durante una visita a Estados Unidos, el Presidente del gobierno italiano, Mario Draghi, ya utilizó el término “cártel de compradores” para persuadir a la OPEP de que aumente la producción.

Las conversaciones determinarían que el nuevo organismo contrataría las compras a granel y luego asignaría los volúmenes a cada estado consumidor.

Hace casi 50 años se creó la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para defender los intereses petroleros de los paises capitalistas más poderosos. Sin embargo, nunca se ha hablado de contratos colectivos, y sus miembros habrían tenido que acordar un mecanismo conjunto para recurrir a sus reservas estratégicas.

Europa se planteó la puesta en común de la demanda en 2014, tras el Golpe de Estado en Ucrania. Entonces la AIE dijo que la Unión Europea no debería pensar en un cártel de compradores, sino en construir un verdadero mercado único europeo de la energía y trabajar para desconectarse gradualmente de los suministros rusos. Esta última recomendación quedó en papel mojado hasta este año.

Una organización de países importadores de petróleo sigue teniendo grandes obstáculos. En primer lugar, los europeos se enfrentarán a un dilema político, ya que Bruselas se vería obligada a situar su seguridad energética por encima de su doctrina fundamental de la libre competencia, ya que atacar los cárteles de cualquier tipo forma parte de la construcción de Europa, y por tanto de la identidad de las instituciones de los 27.

Pero el plan es inviable, fundamentalmente porque la OPEP sólo tiene dos millones de barriles diarios de capacidad de reserva, en el mejor de los casos, lo que evidentemente está lejos de cubrir el actual suministro ruso, del que los europeos pretenden prescindir.

Por ello, la grandes potencias ha ideado otro plan, junto con el cártel de compradores, que supuestamente permitirá vender petróleo ruso a China e India en el futuro sin demasiada vergüenza, es decir, sin aplicarles las llamadas “sanciones secundarias” de Occidente por su cooperación con Moscú.

Yellen ha declarado que quiere que el crudo ruso pueda “seguir fluyendo hacia el mercado mundial, para contener los precios mundiales y tratar de evitar un pico que provoque una recesión internacional”.

Según el Wall Street Journal, el G7 está buscando a las compañías de seguros de carga, principalmente británicas y de Europa Occidental, para obligarlas a fijar un tope de precios a los envíos de petróleo ruso. Un cliente que aceptara pagar más del límite acordado estaría sujeto a medidas punitivas euroamericanas. Otro supuesto que sugiere, en todo el mundo, que el G7 no es más que otro cártel más, con el poder de sancionar financieramente a los países de siempre: Rusia, China…

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies