La web más censurada en internet

Día: 1 de mayo de 2021 (página 1 de 1)

Pepe Gotera y Otilio vuelven a la carga

Una de las noticias importantes de la semana pasada fue el intento de Golpe de Estado abortado en Bielorrusia. Por supuesto, los medios de intoxicación la ocultaron porque su papel es ese: hablar mucho sobre algunos asuntos y callar los demás.

Pero una noticia de esa envergadura no se puede tapar fácilmente en ciertos países, como la República Checa, por lo que se vieron obligados a lanzar una cortina de humo.

Los medios checos resucitaron la explosión en un depósito de armas que tuvo lugar en 2014, acusando a Rusia de haberla organizado para expulsar a 18 diplomáticos rusos.

Por si fuera poco, el gobierno checo se sacó de la chistera a dos espías rusos como presuntos autores de la explosión, que resultaron ser Petrov y Boshirov.

El comunicado oficial con el dedo acusador sólo duró una hora porque los apellidos Petrov y Boshirov coinciden con los dos espías que en 2018 envenenaron a Skripal con novichok en Inglaterra, lo que parecía un chiste ridículo. Petrov y Boshirov son los Pepe Gotera y Otilio que hacen el “trabajo sucio” que les encarga el Kremlin.

Una vez que logramos contener la risa, empezamos a buscar explicaciones para la chapuza, y se nos ocurrió que el gobierno de Praga no redactó el comunicado oficial, sino el espionaje inglés, que debe tener un listado muy reducido de espías rusos a los que imputar los atropellos reales o ficticios con los que alimentan de historietas a los medios de comunicación.

Luego nos enteramos que la investigación oficial de la explosión de 2014 concluyó asegurando que fue una negligencia y no un sabotaje.

El confinamiento hunde a las empresas tradicionales pero relanza a las tecnológicas

Ya no se puede sobrevivir en esta sociedad sin algún dispositivo digital. Como no se puede salir de casa, el único que llama a tu puerta es el capitalismo. El confinamiento ha impulsado los beneficios de las grandes empresas tecnológicas, como Amazon, hasta cumbres que nunca habían alcanzado.

Amazon ha triplicado sus ganancias netas hasta alcanzar los 8.100 millones de dólares en el periodo enero-marzo de este año. Ha superado sus propias expectativas, con unos ingresos de 108.500 millones de dólares, un 44 por ciento más que en el año anterior, después de haber registrado ya un fuerte crecimiento en el primer trimestre de 2020.

Los magníficos réditos no sólo han estado impulsados por el comercio electrónico, sino también por los servicios a las empresas que utilizan su mercado (24.000 millones de dólares, un 64 por ciento más) y por los ingresos por publicidad (7.000 millones de dólares, un 77 por ciento más).

En el primer trimestre, su filial en la nube nube AWS ha tenido unos ingresos en de 13.500 millones de dólares, un 32 por ciento más que en el año anterior.

El confinamiento ha acelerado la transformación digital de los habitos sociales en materia de educación, sanidad, teletrabajo y comercio electrónico. Por el contrario, las empresas tradicionales han sufrido un descalabro con los cierres y las restricciones de viajes y actividades.

Alphabet, la empresa matriz de Google, ingresó 55.310 millones de enero a marzo, un 34 por ciento más que hace un año. Desde la pasada primavera, el buscador y su vecino Facebook han invertido mucho en herramientas y plataformas para facilitar las transacciones en línea y animar a los hogares y comerciantes a utilizar sus servicios para las búsquedas de entretenimiento e información.

Las empresas tecnológicas han devorado el mercado de la publicidad. Facebook va camino de superar por primera vez los 100.000 millones de dólares de ingresos publicitarios netos este año, y conserva la segunda posición en cuanto a cuota de mercado mundial (23,7 por ciento), por detrás de Google (28,6 por ciento), y muy por delante de Amazon (5,8 por ciento).

En el periodo de enero a marzo, Facebook y Apple vieron duplicados sus beneficios netos, hasta 9.500 millones de dólares para la red social y 23.600 millones para Apple. Esta última disparó las ventas de iPhones (un 66 por ciento más), tabletas iPad (un 79 por ciento más) y ordenadores Mac (un 70 por ciento más).

Apple está a punto de llegar a una capitalización bursátil de 3 billones de dólares. Amazon espera unas ventas de entre 110.000 y 116.000 millones de dólares para el actual trimestre, es decir, entre un 24 y un 30 por ciento más que hace un año.

Con este panorama, Facebook y Google ya se enfrentan a demandas antimonopolio ante los tribunales estadounidenses, y Apple y Amazon se enfrentan a investigaciones similares.

Por lo demás, las personas no dejamos de pulsar botones virtuales y estamos cada vez más preocupados por nuestra intimidad y la seguridad de nuestros datos, y si no hacemos algo, acabaremos devorados por la codicia de los grandes monopolios.

Los nuevos cenizos

Echa uno de menos en estos tiempos de pandemia -y de crisis estructural económica del capitalismo- la aparición de profetas, agoreros, gurús e iluminados como en la Edad Media con sus admoniciones y condenas a la plebe y humanidad entera por sus pecados y desórdenes. Antes de que Marx descubriera y despanzurrara las leyes del capitalismo, las crisis económicas se atribuían mayormente a causas ajenas a la mano del hombre: climáticas, sobre todo. Con Adam Smith y Ricardo ya se apuntaba a dar explicaciones más “científicas”. Para remediarlas surgieron voluntariosos “arbitristas” con sus elixires y vademécums que sanarían las caquexias y disfunciones, o bien naturales o humanas.

En el siglo XIX se optaba por el proteccionismo o el liberalismo. Y en el XX (y antes) claramente por el imperialismo. En el siglo XXI brotan nuevos arbitrismos que pondrán esparadrapos a la heridas capitalistas: Josep Stiglitz, Paul Krugman o cualquier premio Nobel. Nunca irán a la raíz del problema, como pedía Marx. Tal vez porque formen parte del problema.

En tiempos medievales la ideología dominante era monopolio de la Iglesia cristiana (agustinismo, escolástica tomística…). El muy terrenal y telúrico modo de vida de la jerarquía católica, especialmente en el Vaticano de los Borgia, escandalizaba a espíritus puristas y ascetas como, por ejemplo, el florentino Savonarola (pero también Lutero en su visita al Vaticano donde se quedó ojiplático de lo que vió, y eso que él gustaba de la buena cerveza, y que no faltara). Savonarola y su “cruzada” purificadora, que no mística, arremetía contra las abundosidades y demasías curiales y contra desenfrenos populares (carnavales, etc.). Su intención era volver a tiempos anteriores más devotos y piadosos, ni siquiera a “herejías” viejas como el catarismo que preconizaba la vuelta a un cristianismo primitivo, originario, igualitario, iconoclasta y casi revolucionario.

Pero su destino fue el mismo: la hoguera. Su delito: cuestionar el poder, eclesiástico, en este caso. Su pecado: no predicar en el desierto, como Simón el Estilita, sino en plena plaza pública apuntando a diestro y siniestro.

Cuando hubo alguna pandemia, como la peste, verbigracia, al menos Boccaccio nos dejó “El Decamerón”. Y no faltaron bocotas catastrofistas anunciando el Apocalipsis por culpa del vulgo, siempre el vulgo, como hoy que se va de botellón y fiesta, si pueden, claro. Los protagonistas del Decamerón, jóvenes hijos de pudientes, huyeron de la peste a las afueras de la ciudad para ejercer su “carpe diem”. Tiempos de analfabetismo y terrores milenaristas.

Hodierno, casi lo mismo, pero con diferencias. Hoy la plebe está más preparada y no existen los agoreros que maldicen comportamientos humanos ni profetas que nos dicen que nos lo tenemos merecido. Sin embargo, haberlos, haylos. Sólo que en distinta forma, atuendo y disfraz. Con bata blanca y título. Son los virólogos, urgenciólogos, epidemiólogos, planta que crece alimentada por los medios de propaganda y desinformación, que son sus tribunas, como los agoreros ululaban sus venablos en los ágoras y plazas (si se fijan, observarán que cada canal de televisión tiene su propio “experto” fichado en “propiedad exclusiva”, aunque los hay promiscuos, como, por ejemplo, el vestiglo Margarita del Val o el mediático urgenciólogo, se dice así, Carballo, a quien sus colegas, por cierto, le han recordado que, desde que va de vedette por las televisiones, no se le ve el pelo por los hospitales, qué cosa. O Badiola.

Se trata de que sus rostros nos sean “familiares”, confiables, por tanto). Son estos especiosos especímenes los nuevos oráculos que suplantan a los antiguos arúspices. Tienen título, salen en la tele, y, por lo tanto, no son charlatanes. Sus mantras son sagrados. Nunca se ve una voz mínimamente discordante. Y su dedo índice enhiesto señala a los nuevos pecadores, que, tratándose de temas sanitarios, no son comunistas, como les pediría el cuerpo, quizá, sino los… negacionistas. Un saco -el negacionismo- donde cabe toda clase de bicho viviente.

Antes de que el oficialismo de los voceros sanitarios -la OMS, la EMA- empiecen a ser cuestionados, o se vea que la mayor parte de los supuestos “expertos” no saben lo que dicen, pero no callan, que son delincuentes, o algo peor, si cobran inconfesables coimas, crean sus propios anticuerpos, esto es, los “negacionistas”, estos son los verdaderos culpables con sus escepticismos e insolidaridades, con sus cuestionamientos de mascarillas, cierres perimetrales, confinamientos, etc., a estos hay que estigmatizar y crear un “apartheid” sin pasaporte sanitario por no vacunarse. Ello contribuirá, de paso, a histerizar y lobotomizar más a las masas, a mantener la tensión, el pánico, el control. Y, si encontramos un chivo expiatorio (un pharmakos, se decía en griego) en quien poner rostro y donde descargar las frustraciones, mejor. Por ejemplo, Miguel Bosé, un juguete roto, un desequilibrado, un drogadicto y un conspiranoico con sus gobiernos de Spectra y agentes 007, una secta peligrosa, vaya.

Ya tenemos el escenario: los “buenos” (la liga de los con bata), y los “zumbaos” (ya saben…). Siendo que todo lo hacen, gobiernos, farmafias, mass media, gurús, por nuestro bien. Puritita munificiencia, altruismo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies