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Día: 17 de junio de 2020 (página 1 de 1)

La CIA prepara la ‘revolución de las pantuflas’ en Bielorrusia

La CIA y su cohorte de satélites preparan una “revolución” en Bielorrusia que se llamará “de las pantuflas” porque los colorines se han agotado. Así la ha calificado The Guardian (1), aunque luego rectificó y cambió el titular (“Slipper Revolution”).Pero un calificativo tan original no podía ser obra del periódico británico sino de la propia CIA. El 6 de junio así aparecía en Radio Free Europe / Radio Liberty (2). Luego el gobierno de Estados Unidos y el Consejo Atlántico, o sea, la OTAN, volvieron a mencionar las pantuflas en un artículo sobre Bielorrusia.

El Centro de Análisis de Políticas Europeas, otro tinglado de Washington, evitaba el empleo de las pantuflas, pero no la necesidad de desestabilizar Bielorrusia.

Es evidente que algo está preparando el imperialismo a las puertas de Rusia.

El país tiene una industria muy desarrollada que exporta principalmente maquinaria pesada. Gran parte de la economía sigue siendo propiedad del Estado, por lo que consiguió evitó el desastre económico que se produjo en Rusia en tiempos de Yeltsin.

Desde 1995, Rusia y Bielorrusia tienen un acuerdo para formar un “Estado de la Unión” que permite a los ciudadanos de cualquiera de ambos el derecho a trabajar y a establecerse permanentemente en cualquiera de ellos sin atenerse a procedimientos formales de inmigración.

Otro Tratado firmado en 1999 incluye la defensa común y la integración económica, así como un Parlamento de la Unión y otras instituciones.

Rusia subvenciona el gas natural y el petróleo que entrega a Bielorrusia. Pero una parte del petróleo lo refina y exporta para obtener divisas en los mercados occidentales.

Pero Lukashenko no lo tiene tan claro y se hace querer, por lo que Rusia está exigiendo precios más altos para su petróleo. Por su parte, el gobierno de Minsk tiende lazos a Estados Unidos y a otros países occidentales.

Bielorrusia está diversificando a sus proveedores de petróleo, firmando contratos con Azerbaiyán, Noruega y Arabia saudí, aprovechando el desplome de los precios.

A principios de febrero Pompeo visitó Minsk y ofreció por primera vez vender el petróleo de Estados Unidos a precios competitivos. Fue el primer viaje a Bielorrusia de un secretario de Estado desde que Lukashenko asumió la presidencia.

Luego, en abril, ambos países restablecieron oficialmente relaciones diplomáticas después de 10 años de vacío.

Acercarse al imperialismo también tiene su precio. Una embajada de Estados Unidos es un nido de conspiraciones para un gobierno tan poco dócil que no ha caído en ninguna de las trampas del coronavirus y el confinamiento.

Las “revoluciones de colores” que incuba la CIA siempre tienen su origen en elecciones y el 9 de agosto Bielorrusia celebra las suyas, así que hay que esperar que empiecen a llegar los observadores internacionales, las controversias, las acusaciones y demás, que irán seguidas de protestas “populares”, manifestaciones y blogs críticos con Lukasheko, estereotipo de “dictador”.

El año pasado la Fundación Nacional de Estados Unidos para la Democracia financió al menos 34 proyectos y organizaciones en Bielorrusia y presenta al menos dos candidatos para competir con Lukashenko: Syarhey Tsikhanusky y, sobre todo, Valery Tsepkalo.

Un tercero en discordia, Viktor Babariko, parece ejercer el papel de peón del Kremlin.

Al comienzo de la campaña, miles de personas hicieron fila en las ciudades para firmar peticiones apoyando las candidaturas patrocinadas por Estados Unidos, ya que deben reunir 100.000 firmas para poder participar.

Los secuaces del imperialismo siguieron el guión previsto y empezaron a agitar zapatillas gracias a un llamamiento promovido por YouTube.

(1) https://www.theguardian.com/world/2020/jun/16/slipper-revolution-lukashenkos-reign-under-pressure-in-belarus
(2) https://www.rferl.org/a/belarus-s-slipper-revolution-seeks-to-stamp-out-lukashenka-is-he-at-risk-/30656256.html

La OMS es una veleta que cambia de criterio de la noche a la mañana según sople el viento

En el Amazonas las mascarillas no pueden faltar
1. ¿Confinamiento? Sí, no, quizá, es posible, a veces…

A finales de abril la portavoz de la OMS, Margaret Harris, manifestó que nunca aconsejaron imponer a las poblaciones del mundo un confinamiento obligatorio y generalizado, algo que carece de precedentes en la historia de la humanidad.

Una medida sin precedentes sólo puede ser consecuencia de un fenómeno de la misma magnitud, extraordinario y terrorífico a la vez, que quizá aparezca en la chistera (o el ordenador) de algún reputado epidemiólogo. No puede tratarse sólo de un catarro, ni una neumonía.

2. ¿Suecia? Si, no, quizá, es posible, a veces…

Por aquellas mismas fechas, en plena pandemia el experto en emergencias de la OMS, Mike Ryan, puso a Suecia como modelo. En consecuencia, no era necesario imponer el confinamiento obligatorio.

La mayoría de los países del mundo quedaron con el culo al aire, lo mismo que sus expertos de pacotilla.

Las declaraciones no frenaron la intensa campaña de desprestigio de la política sanitaria del gobierno sueco, que se ha extendido por los medios de comunicación del mundo entero.

3. ¿Contagio? Si, no, quizá, es posible, a veces…

El febrero un informe de la OMS, basado en datos de China, afirmó que “la proporción de infecciones verdaderamente asintomáticas no está clara, pero parece ser relativamente rara y no parece ser un factor importante de transmisión”.

El 8 de junio la jefa científica de la OMS, Maria Van Kerkhove, repitió que era muy improbable que las personas asintomáticas transmitieran el virus.

La Universidad de Harvard publicó un comunicado crítico y la funcionaria sólo tardó tres días en rectificar. Las presiones consiguieron sus frutos. La habíamos interpretado mal. Hay que matizar. Ella quiso decir otra cosa…

4. ¿Mascarilla? Si, no, quizá, es posible, a veces…

Las mascarillas no deben ser obligatorias para todos. Depende. La OMS dijo primero que sólo debían portarlas los trabajadores sanitarios. Luego dijo que tampoco las recomendaba para los asintomáticos y, desde luego mucho menos para los que dan negativo en las tests.

¿Cuál era el motivo?, ¿sanitario quizá? No. El secretario general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reconoció que el uso generalizado de las mascarillas por toda la población podía acabar con las existencias en los hospitales, por lo que no quería recomendar su uso.

Lo mismo dijo el Santo Simón. El uso de mascarillas sólo se hizo recomendable e incluso obligatorio cuando las hubo en abundancia en los supermercados.

5. ¿Pandemia? Si, no, quizá, es posible, a veces…

El 27 de enero la OMS subió la calificación del riesgo del coronavirus para la salud mundial de moderado a alto. Las presiones arreciaron y tres días después lo declaró como “una emergencia de salud pública de interés internacional”. El término “pandemia” había sido erradicado del lenguaje de la OMS y, posiblemente (aunque no se sabe), también del lenguaje científico.

Las presiones siguieron y menos de dos semanas después, el 11 de marzo, por fin la catalogó oficialmente como una pandemia.

Las pandemias habían dejado de existir, o eso creíamos. Es posible, o quizá no. Depende. A saber.

Mañana será otro día y quizá haya nuevas rectificaciones. O no, ¿Quién sabe? La ciencia avanza una barbaridad y habrá que seguir las recomendaciones de la OMS, aunque no sepamos cuáles son.

Matones informáticos al servicio de los grandes monopolios de internet

La empresa de subastas por internet eBay desató una campaña de acoso contra una pareja de cincuenta años por escribir opiniones negativas en su sitio ecommercebytes.com.

Los matones de la empresa han sido procesados por acoso informático y por intentar sobornar a los testigos. El fiscal les pide cinco años de prisión a cada uno de ellos, altos ejecutivos y matones informáticos contratados para llevar a cabo el hostigamiento.

El comunicado de prensa del Departamento de Justicia de Estados Unidos no detalla el nombre del principal responsable, aunque parece tratarse de David Wenig, director general de la empresa.

Wenig ordenó a James Baugh, el director de seguridad, que “disparara” a la pareja de editores debido a sus malas críticas. Luego, supuestamente desarrolló la ola de acoso él mismo durante varias reuniones de la empresa con otros cinco matones.

La campaña comenzó el 7 de agosto y duró dos semanas. El grupo de acosadores utilizó varios canales simultáneamente para hostigar a sus víctimas: envíos anónimos de amenazas y de correo basura, entregas de artículos espeluznantes con amenazas de muerte y la publicación en línea de la información personal de la pareja, incluida su dirección privada.

Entre los artículos enviados a las casas de las víctimas en el espacio de 4 días, la justicia enumera: una máscara de cerdo ensangrentada, un lote de arañas vivas, un lote de cucarachas o un ramo de flores entregado por una funeraria. Las entregas iban acompañadas de numerosos mensajes desde una cuenta anónima de Twitter.

Los sicarios de eBay intentaron varias veces presentarse como caballeros blancos, capaces de ayudar a las víctimas. Por un lado, trataban de silenciar las opiniones negativas amenazando, por otro lado, trataban de generar una opinión positiva de eBay por parte de la pareja de editores.

Tras la primera ola de acoso a distancia los matones decidieron actuar lo más cerca posible. Viajaron a través de Estados Unidos desde California a Boston y luego conducen a Natick, la pequeña ciudad de 36.000 habitantes donde vive la pareja. Instalaron un rastreador GPS en el Toyota de las víctimas, irrumpieron en su garaje.

David Harville, un directivo de la empresa, compró todo lo necesario para cometer el delito. El acoso se prolongó durante bastante tiempo. Enviaron a un fontanero al hogar de las víctimas en medio de la noche, publicaron anuncios de orgías con ellas y organizaron una venta falsa de la vivienda.

Los matones facturaron a la empresa por sus fechorías: desde las pernoctas en el lujoso Hotel Ritz-Carlton de Boston hasta el equipo de vigilancia, los envíos de paquetes y una factura de restaurante de 750 euros por las comidas de tres de los sicarios.

‘Las cifras de fallecidos por coronavirus pueden ser inferiores a las que han declarado oficialmente’ en Gran Bretaña

“Las cifras de fallecidos por coronavirus pueden ser inferiores a las que se han declarado oficialmente”, asegura el profesor Karol Sikora, un antiguo directivo de la OMS, en un archivo de audio de Planet Normal (*).

Según Sikora, los médicos pueden haber marcado el virus como la causa de la muerte en los certificados si hubo “cualquier indicio” de que el coronavirus desempeñó algún papel.

Sikora destaca que las comparaciones de muertes diarias con años anteriores están sumiendo al país en el pánico y en algunos casos eran inexactas.

En Gran Bretaña el coronavirus está siendo marcado en los certificados de defunción como causa de la muerte cuando puede no haberlo sido. El servicio británico de salud ha informado que más de 41.000 personas han muerto en los hospitales debido a la pandemia.

El sistema de registro de las muertes causadas por coronavirus es en Reino Unido diferente a otros países, explicó. En Alemania, el coronavirus sólo puede ser registrado como la causa de muerte cuando el equipo de cuidados al final de la vida certifica que fue así.

“Podría resultar que más personas hayan muerto por falta de atención médica porque las instalaciones sanitarias han sido acaparadas por el coronavirus”, añade el académico.

¿Cuál es el exceso de mortalidad por coronavirus? “Los números varían enormemente”, dice Sikora. Pero los datos actuales no son ciertos. Predice que el número real de muertes por coronavirus podría oscilar entre 20.000 y 30.000.

Los comentarios de Sikora se producen cuando se ha revelado que los casos de cáncer han disminuido en un 60 por ciento durante el confinamiento, lo que hace temer muertes innecesarias.

Sikora dice que se han perdido “demasiadas vidas” por el cáncer que deberían seguir vivas. El número total de muertos a finales de este año puede mostrar que los que murieron a causa de la pandemia pueden haber muerto durante el verano de todos modos. En este mes de junio las muertes ya estaban por debajo de la media.

(*) https://podcasts.google.com/?feed=aHR0cHM6Ly9yc3MuYXJ0MTkuY29tL3BsYW5ldC1ub3JtYWw%3D

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