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Día: 12 de abril de 2020 (página 1 de 1)

Las farmacéuticas aprovechan el control impuesto por la pandemia para apoderarse de información médica reservada

Las multinacionales farmacéuticas aprovecharán el control impuesto por la pandemia para apoderarse de la información médica más completa que hayan podido soñar nunca, asegura el diario alemán Handelsblatt (*).

La información médica, los historiales, las radiografías, las recetas, los tratamientos… todas las bases de datos, que antiguamente eran confidenciales, van a caer en poder de las farmacéuticas y las compañías de seguros.

Es la mayor operación de mercantilización de la salud que se ha implementado nunca, que se ampliará en lo sucesivo con el tratamiento digital de las nuevas cartillas sanitarias que se van a entregar a cientos de millones de personas en todo el mundo.

Microsoft y otras empresas digitales ya trabajan en la creación de brazaletes sanitarios similares a los que obligan a llevar a los presos en libertad condicional, o a los acusados de violencia contra la mujer.

Los brazaletes incorporan un microprocesador y un geolocalizador que identifica sanitariamente a cada persona, de tal manera que saltarán las alarmas cuando los apestados se aproximen a los sanos. De esa manera los sanos y limpios podrán aislar socialmente a los que no tengan su cartilla sanitaria en regla.

Los brazaletes impedirán a los apestados acudir a lugares de encuentro o eventos públicos, que estarán dotados de lectores capaces de detectar a los apestados a fin de que se les prohíba la entrada.

En Alemania, una aplicación informática, llamada “Corona”, se utilizará para rastrear los desplazamientos en medios públicos de transporte, comprobar quién viajó con quién y cuántas estaciones del tren de cercanías o paradas de autobuses han atravesado cada uno de los viajeros.

Los movimientos de los portadores de brazaletes no estarán vigilados por los médicos, sino por los policías, y de ellos quedará un registro permanente, justificado por razones sanitarias. El control sanitario tiene dos ventajas con respecto al policial. Una de ellas es que obtiene un consenso social mucho mayor. Otra es que hay muchos más enfermos, semienfermos e hipocondríacos que delincuentes, por lo que las bases de datos son mucho mayores y más completas.

(*) https://www.handelsblatt.com/unternehmen/industrie/handelsblatt-tagung-wie-die-pharmabranche-bereits-von-der-digitalisierung-profitiert/v_detail_tab_comments/25532864.

Más información:

– Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes, ahora los médicos nos fichan por nuestras enfermedades

Hagamos un ejercicio: hacer como si el coronavirus no existiera pero todo lo demás sí

Patria InSurGente » Posible Crisis Del Capitalismo A Principios De ...Diego Herchhoren

El adjetivo de moda: conspiranoico. La forma de reducir una idea al absurdo con objeto de denigrarla: teoría de la conspiración.

No vamos a proponer una tesis alternativa del origen y trasfondo del coronavirus, sino que vamos a hacer un ejercicio de seis puntos, consistente en hacer una simulación sobre todo lo que está ocurriendo en estas últimas semanas, pero purgando el manido coronavirus de la ecuación.

Esta historia simulada habría empezado en enero de 2020.

1. Crisis de superproducción y caída de la economía
Las previsiones derivadas de la caída de las exportaciones alemanas ha tenido el efecto esperado en España, quizá más rápido de lo previsto. Alemania ha concentrado su producción en el propio territorio y ese nivel de exposición de la economía española, que exporta el 10,7% de sus productos a este país y el 65% al resto de la UE en el 2019 ha tenido efectos drásticos: caída de la actividad industrial y como consecuencia, caída en el sector servicios.

2. Las principales empresas recortan actividad

Esto ha traído como consecuencia despidos masivos en varios sectores. El caso de Acciona, contratista de la fábrica Ford de Almussafes (Valencia) es el laboratorio de una crisis generalizada. Aparte, el sector agrícola se ha echado a la calle a tenor de la caída de sus ingresos y la especulación en el sector agroalimentario, así como los precios que imponen los sectores más concentrados de la producción de alimentos a nivel mundial.

3. Comienzan las protestas

Ha habido varios cortes de carretera por parte de los agricultores, así como manifestaciones y disturbios en algunas ciudades. Aparte, ha habido una sangría de desahucios como consecuencia del aumento de los precios de la vivienda, y hay una especie de «calma chicha» que la propia Policía viene advirtiendo desde hace meses.

4. Gabinete de crisis

Los datos de desempleo comienzan a preocupar. A la cifra oficial hay que añadir autónomos que han perdido poder adquisitivo y las personas que viven en la economía informal, que se estiman en dos millones de personas. La cosa se calienta, y todo parece estar a punto de una mecha.

5. Contención social: subsidios y despliegue policial

El gobierno enfrenta la situación con dos líneas de actuación en materia de seguridad nacional: la provisión de un ingreso mínimo que permita descomprimir la carestía ligeramente, y una contención en la calle con el despliegue de Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas.

6. ¿Calma?

No lo sabemos. La situación en el resto del mundo tampoco acompaña a la deseada «paz social» y solo una terapia de choque podría hacer que la población no respondiera a este desastre echándose a la calle. Si bien las consecuencias de esta crisis vienen de hace tiempo y estaban ya previstas, lo peor está por venir.

Esta simulación es una mera fantasía del autor; cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Muere un joven cerca de Bruselas que se saltó la cuarentena y huyó de un control policial en su moto

El viernes, tras una persecución, la policía belga mató a un joven de 19 años que se saltó el confinamiento en el barrio de Cureghem, en Anderlecht. El joven huyó en la moto, que chocó con el vehículo de otra patrulla de policía.

El joven se llamaba Adil y los vecinos se han manifestado en la calle, a pesar de la prohibición. La policía detuvo a 57 personas. También se han producido enfrentamientos, barricadas e incendio de vehículos cerca de la estación y el ayuntamiento de la ciudad.

Al día siguiente los antidisturbios se desplegaron en el barrio y se escucharon disparos de armas de fuego. Dos policías y diez manifestantes resultaron heridos durante los incidentes, según el alcalde de Anderlecht Fabrice Cumps.

A un policía le robaron la pistola: “En un momento dado, uno de nuestros vehículos fue rodeado… Le robaron un arma de fuego”, confirmó Patrick Evenepoel, el jede la policía.

La policía ha quedado movilizada porque esperan más disturbios. El alcalde dijo que la muerte del joven era “un pretexto para los alborotadores”, mientras el país está bloqueado por la cuarentena, dijo el alcalde Fabrice Cumps a la televisión.

Tanto en Anderlecht como en el barrio de Molenbeek, en Bruselas, los enfrentamientos con la policía son muy comunes a causa de los continuos controles policiales, tanto en la calle como en el tranvía, que se ceban en los jóvenes y emigrantes.

Los incidentes han ocasionado varias manifestaciones y protestas, que se han saldado con detenciones y disturbios.

https://www.dhnet.be/actu/belgique/emeutes-a-anderlecht-pour-la-memoire-de-adil-faites-plutot-des-prieres-pour-lui-et-laisser-la-justice-faire-son-travail-5e9223027b50a6162b1d1038

‘El coronavirus es un pretexto para que las grandes potencias reestructuren el mundo sin recurrir a la guerra’

El presidente bielorruso Alexander Lukashenko
El presidente bielorruso Alexander Lukashenko aseguró el jueves a la cadena Mir que el coronavirus es un pretexto para que las grandes potencias reformen el mundo sin recurrir a la guerra.

Según Lukashenko mucha gente ya se está haciendo la pregunta principal: “¿Cómo será [el mundo] después de la pandemia? ¿No tienes la impresión de que las potencias […] quieren remodelar el mundo sin guerras a través de esta psicosis de coronavirus, llamada infodemia?”, añadiendo que Macron ya había descrito la pandemia como una guerra.

Recordó la propuesta de la ONU de dedicar el 10 por ciento del PIB mundial para luchar contra las consecuencias económicas del coronavirus. “Este es un dinero vacío. El dólar estadounidense sigue devaluándose tal como está, y ese [gasto] desencadenará una ola de inflación. Está claro dónde terminará [Bielorrusia] con su rublo”, añadió.

“Aún más: ¿quién recibirá esos trillones de dólares, dónde terminarán? ¿No llevaría esto a que los ricos se hicieran más ricos y los pobres más pobres? Lo haría”, dijo.

Según Lukashenko, las naciones del mundo, incluida Bielorrusia, se ven obligadas a “detenerse, sentarse y comer a través de sus modestas reservas de divisas”.

“Ni siquiera podemos decir que Rusia tenga enormes reservas. Nosotros tampoco las tenemos. Luego, después de gastar el 10 por ciento del PIB, los que queden en pie vendrán y te dirán: aquí tienes un poco, pero a cambio harás lo que te digan. Así es como podrían reestructurar el mundo”, manifestó el Presidente.

Lukashenko subrayó que está preocupado por el futuro de su país, y por eso está tratando de mirar hacia adelante. “Todo el mundo dice que después de la pandemia el mundo será diferente, y yo estoy de acuerdo con eso”, dijo.

“Pero, ¿dónde estará nuestro lugar en este nuevo mundo? Esa es la pregunta principal para mí, no en la coronasicosis, ni la infodemia”.

Es un asunto que pronto será urgente para todos. Será urgente “para Kazajstán, Turkmenistán, Tayikistán, que es rico en recursos naturales; más aún, para Armenia, Kirguistán, Ucrania y [el presidente lituano Gitanas] Nauseda, que trata de poner en duda las políticas del presidente de Bielorrusia. Me temo que todos nos dividiremos sin guerra”, continuó Lukashenko.

Explicó su insistencia en que las fábricas bielorrusas sigan trabajando en medio de la pandemia. “Porque puedo imaginar lo que nos sucederá después de esta pandemia, si nos detenemos, como muchos: lituanos, letones y otros”, dijo Lukashenko. “Ellos continuarán. Rusia tiene el petróleo y el gas que todo el mundo necesita hoy en día. China tiene una enorme capacidad económica. Estados Unidos tiene una máquina de imprir dinero: están inyectando dos billones de dólares en ella y dos más ya están en proceso”.

https://tass.com/world/1139259

(*) “Infodemia” es una expresión tomada de la Organización Mundial de la Salud, que pronosticó desde el primero minuto un alud de información alarmista sobre el coronavirus

El móvil es el último cordón umbilical que nos une al mundo, sin él no existiríamos

En apenas veinte años los grandes monopolios tecnológicos han acumulado un enorme poder político y financiero. Su valor acumulado es superior al PIB de las mayores potencias económicas europeas.

En Europa han acuñado el acrónimo GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) y en Estados Unidos utilizan FAANG para referirse al mismo grupo monopolista, al que a veces añaden NATU para referirse a empresas como Netflix, Airbnb, Tesla y Uber. A ellos podríamos sumar Twitter o PayPal.

Las aplicaciones informáticas eliminan a los intermediarios para convertirse ellos en los únicos intermediarios, es decir, para imponer prácticas monopolistas.

Cada uno de los pasos que alguien da en este mundo, está bajo el control de esos monopolios. Una empresa, un banco, una institución, un partido político o una persona que no tiene un correo electrónico o una cuenta en Facebook, no existe. La declaración de la renta se hace en línea y las reuniones sociales y políticas también, así como los cursillos. Si sales de viaje, activas el GPS de tu móvil para que busques y para que te busquen.

La industria digital representa el 13 por ciento del PIB de los Estados Unidos. Sus monopolios no sólo recaudan dinero sino grandes masas de capital. Los fondos de capital de riesgo forman una piña con Silicon Valley.

Con las enormes masas de capital que acumulan compran empresas emergentes (start-up) para mantener su posición dominante. Facebook compró WhatsApp por 13.000 millones de dólares y Google compró DeepMind. La mercancía es la información y la información es poder.

Ninguno de esos monopolios es una empresa “privada”, en el sentido que se le da a este término en la ideología burguesa. Es puro capitalismo monopolista de Estado o, en otras palabras, otros tantos casos de “puertas giratorias”. Están muy estrechamente relacionadas con el imperialismo y el complejo militar-industrial. Desde 2016, Eric Schmidt, antiguo cabecilla de Google, preside el Consejo de Innovación en Defensa.

Durante el mandato de Obama los monopolios digitales han multiplicado por cinco sus gastos de cabildeo. Google ha reclutado a casi 200 funcionarios del equipo demócrata de gobierno.

Tanto en Wall Street como en la Casa Blanca no se está produciendo una mera sustitución de unos monopolios por otros, prueba de lo cual son los roces que estamos viendo a cada paso.

Con excepción de Peter Thiel, cofundador de PayPal y miembro de la junta directiva de Facebook, la banda de Silicon Valley está con los demócratas y los posmodernos que apoyaron a Hillary Clinton. Consideran a Trump como un personaje de la época de Eisenhower, cuando en las calles de Nueva York aún se paseaba con sombrero.

Por ejemplo, Silicon Valley no se opone a la política migratoria de Trump por razones humanitarias sino porque depende de la contratación de mano de obra extranjera. El 75 por ciento de los monopolios digitales no han sido son creados por estadounidenses sino por emigrantes. Lo mismo que Europa, Estados Unidos es un país muerto que no tiene otra vida que la que le dan los que llegan de fuera.

Silicon Valley se opone a Trump porque ha recortado los presupuestos federales de investigación en áreas estratégicas como la inteligencia artificial y la robótica, lo que va a repercutir en el mantenimiento de la supremacía militar de Estados Unidos.

Los monopolios tecnológicos han desempeñado un papel protagonista en la gestación del mito del “candidato manchú”, es decir, en la fabricación del bulo de la connivencia de Trump con Putin.

Las Operaciones Araña se han acabado porque no son necesarias. Ahora la censura la imponen los monopolios tecnológicos que eliminan las cuentas de un plumazo o sacan los artículos del buscador por antonomasia.

Se acabó aquello de “pienso luego existo”. No es necesario pensar. Hay que abrir una cuenta de correo electrónico, o un blog, o un perfil de Facebook. El móvil es el nuevo DNI. No existe nadie que no esté en una red social y no merece la pena ningún contenido que no aparezca entre los primeros resultados de Google. Existir es figurar en las redes, cuanto más mejor. Nos daremos cuenta de que no somos nada en cuanto nos quiten el móvil o la conexión a internet, porque las nuevas técnicas digitales son el único cordón umbilical que nos une al mundo.

El próximo virus que inventen se transmitirá por wifi o por bluetooth y entonces la tasa de mortalidad sí que será realmente espeluznante.

Coronavirus, la excusa estúpida

Darío Herchhoren

La historia antigua es siempre el espejo donde mirarse, y siempre nos ofrece las explicaciones sobre la actualidad. En el mar Mediterráneo se desarrollaron dos imperios a saber: Por un lado el imperio romano, que subsistió, y en el actual territorio de Túnez el otro Imperio que era Cartago.

Como no había lugar para los dos, comenzó una guerra interminable entre ellos hasta que quedó solo el imperio romano. Dicha guerra no estuvo exenta de situaciones que nos llaman la atención, ya que en un momento Cartago estuvo por derrotar a Roma, y eso ocurrió cuando Anibal Barca, el gran general cartaginés cruzó los Pirineos primero y luego los Alpes con sus tropas y con los elefantes, y estuvo a la vista de Roma, pero inexplicablemente se marchó cuando casi tenía ganada la guerra. Los historiadores explican que un oráculo le susurró al oido que los dioses no le eran favorables, y eso hizo que Anibal retrocediera y volviera a Cartago, luego de causarle a Roma más de diez mil muertos.

La primera guerra mundial (1914 1918) fue una guerra interimperialista, que se saldó con la derrota de los imperios centrales (Alemania y Austria Hungría), y ella implicó que Inglaterra y Francia se convirtieran en las únicas potencias europeas, pero que dió origen a la aparición de un tercer imperio, los Estados Unidos de Norteamérica.

La segunda guerra mundial fue una nueva oportunidad de reparto de la tarta, y de esa guerra surgió un solo imperio que pensó que esa tarta era solo para los EEUU, pero como consecuencia de ella surgió el bloque socialista, que significaba un grave contratiempo para las ambiciones hegemónicas de los EEUU. En ese forcejeo la URSS estalló, en una implosión que se llevó con ella a todo el bloque socialista, y los EEUU respiraron mejor pensando que ya habían logrado la ansiada victoria final, y que todo el planeta caería en sus manos.

No fue así, y la milenaria China le disputa a los EEUU la condición de ser el primer país industrial del mundo, y Rusia ha resurgido como la primera potencia militar del mundo, y su poder es inalcanzable por los EEUU. El imperialismo norteamericano no es capaz de doblegar a países como Irán, la República Popular y Democrática de Corea o Venezuela, y sus industrias producen mucho más de lo que la humanidad es capaz de consumir de su producción.

Al sufrir una crisis de superproducción el imperialismo, incapaz de derrotar militarmente a sus rivales, derrotado en Siria y Libia, y derrotado en la actual crisis de precios del petróleo, solo puede destruir para volver a reconstruir.

Para ello ha desatado la pandemia del coronavirus, y para ello cuenta con un imperio que ha construido un relato vendible a la humanidad entera sobre los peligros de la pandemia. En realidad es imposible saber con certeza la mensuración de la pandemia. Se falsean las estadísticas, se echa a correr la noticia de que no hay medicamentos suficientes, que escasean mascarillas, que faltan materiales para el personal sanitario.

Pero ¿nos hemos parado a preguntar si todo esto es cierto? La humanidad ha pasado por estas experiencias, y nunca han producido un efecto tan catastrófico.

Simplemente no creo que una pandemia ponga en peligro la economía mundial. Esta es una crisis producida por la mano del imperialismo, que ha llegado al cenit, y que se resiste a aceptar su derrota, y que ahora intenta iniciar un nuevo ciclo, y para ello tiene un gran aparato mediático que seguirá engañando a la humanidad. El capitalismo tiene dinero y bienes suficientes como para aguantar esta situación, y no solo esta crisis sino que podría aguantar una crisis peor.

Pero ahora necesita recoger nuevos beneficios y hará pagar esta fiesta a la humanidad entera. La excusa es estúpida, pero al imperialismo le sirve, y pondrá en funcionamiento unas políticas que harán pagar a los pueblos. El llamado Plan Marshall, implementado por el imperialismo utilizando al general George Marshall, fue uno de los mayores engaños de la historia moderna. El imperialismo no puso un solo centavo. Fueron pagarés que pagaron los propios europeos a largo plazo con sus intereses.

Despertemos del sueño americano.

¿Está el mundo entero bajo la ley marcial a causa de un catarro?

A diferencia de la Edad Media, hoy las campañas de manipulación de masas por medio de la histeria requieren dos tipos de charlatanes: expertos y periodistas. Los primeros nutren a los segundos, que se lavan las manos con los primeros.

Por ejemplo, ayer ElDiario.es sostenía que el número de “infectados” registrados en el estado de Nueva York supera al de positivos detectados en el resto de países del mundo (1).

La fuente eran “los datos” de la Universidad de Johns Hopkins, que desempeñan el papel de expertos. Pues bien, en Nueva York y todo Estados Unidos, en plena “pandemia”, el número de muertos ha descendido en lo que va de año respecto a la media de los cinco años anteriores en todos los tramos de edad. El descenso alcanza el 20 por ciento hasta la fecha en que los CDC suministran datos.

En el mundo la histeria está jugando papeles diferentes según el país y según la posición del país en el mundo. En España hay un marcado interés por destacar el extraordinario alcance de la pandemia, en lo que coinciden Vox, la prensa y el progrerío. Todas las cifras les parecen escasas, buscan más carnaza y quieren incluir a los ancianos muertos de abandono en las residencias como muertos por el virus.

En Estados Unidos, el tratamiento mediático del asunto está movido por las negociaciones comerciales con China y por la campaña electoral. Como es habitual, las divergencias permiten un mayor flujo de información.

Las campañas de histeria atraviesan dos fases sucesivas: primero se inflan y luego se desinflan. Al principio no basta sólo con enseñar el látigo para domar al esclavo; hay que darle un chasquido.

La manipulación de todo lo que concierne al coronavirus queda demostrada, entre otros indicadores, por su comparación con otro tipo de epidemias, fundamentalmente la gripe estacional, cuyas consecuencias han sido mucho más graves, no han tenido el tratamiento mediático de ésta y no han dado lugar a la aplicación de la ley marcial en ningún país del mundo.

En Estados Unidos, el país de los datos y las mediciones, la gripe causó 80.000 muertos en el invierno de 2017-2018 según los CDC (2), de manera que para desatar la alarma en torno al coronavirus tuvieron que empezar hablando de cifras por encima de los 100.000 muertos atribuibles al “nuevo virus”. No obstante, la mayor parte de los fabricantes de histerias ponían las cifras muy por encima, alcanzando los 200.000 muertos.

La gripe del 2017-2018 fue la peor en 40 años, dijo entonces el CDC, y ahora tocaba romper la barrera del sonido con el coronavirus. La seudociencia lo llama “previsiones” y “estimaciones” a las que visten con “modelos matemáticos” para darles un apariencia que no tienen. Es la famosa “curva” que tiene atolondrados a los comentaristas y tertulianos.

Ahora en Estados Unidos ya empiezan a aparecer “modelos” con muchas menos “curvas”, prácticamente anoréxicas. El miércoles pasado uno de ellos rebajaba las “estimaciones” hasta los 60.000 muertos (3), una tercera parte de los que inicialmente dijeron los fabricantes de histerias.

Ya estamos bastante por debajo de las previsiones y bastante por debajo de la gripe común y corriente, por lo que la pregunta vuelve a saltar: ¿a qué viene toda esta campaña?, ¿qué hay de nuevo y diferente respecto a otras epidemias?

El mismísimo Anthony Fauci, el submarino que tiene Trump en la Casa Blanca, se bajó del pedestal a finales de febrero: el número de muertos va a ser “mucho más reducido” de las previsiones establecidas por los primeros modelos matemáticos, hasta los 60.000 muertos.

Fauci escribió un artículo en el New England Journal of Medecine en el que sostenía que la tasa de mortalidad del coronavirus es “considerablemente inferior” al 1 por ciento y que sus consecuencias son próximas a las de una gripe estacional (4).

Sería mucho más exacto decir que esas consecuencias “cercanas” ni siquiera llegan a las de una gripe común y corriente, pero de esa manera no se logra el efecto buscado, que no es otro que el pánico, como tampoco se justifica la imposición de la ley marcial en todo el mundo.

(1) https://www.eldiario.es/sociedad/Ultima-hora-coronavirus-mundo-Espana-8-abril_13_1000679924_44401.html
(2) https://www.statnews.com/2018/09/26/cdc-us-flu-deaths-winter/
(3) https://thehill.com/homenews/administration/492007-fauci-us-death-toll-looks-more-like-60000-than-100-200k-estimate
(4) https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMe2002387

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