La web más censurada en internet

Día: 11 de enero de 2020 (página 1 de 1)

250 millones de trabajadores paralizan la India en otra gigantesca huelga general

La India va de una batalla a otra. Ahora los trabajadores convocaron el miércoles una huelga general contra la privatización de las empresas públicas, la política económica, el desempleo, la subida del salario mínimo, la reforma de las pensiones, la reforma laboral… Las mismas reivindicaciones que en los demás países capitalistas.

Los sindicatos luchan contra la “Carta con 12 puntos” del gobierno de Modi, que amenazó con que los huelguistas se exponían a represalias, como deducciones salariales y las sanciones disciplinarias.

A pesar de las amenazas, en la movilización participaron unos 250 millones de trabajadores, especialmente del sector de transportes. Más de medio millón de trabajadores de banca también pararon, uniéndose a los 600.000 mineros del carbón. Como consecuencia de ello, 220.000 millones de operaciones bancarias quedaron paralizadas, incluyendo las operaciones en cuenta y con efectivo.

Las reivindicaciones de los trabajadores incluyen: un salario mínimo y mensual de 21.000 rupias (262 euros), la creación de puestos de trabajo, el cese de las políticas de contratación laboral, la reforma laboral en curso, la privatización de las empresas públicas y un sistema de jubilaciones de carácter universal.

El crecimiento económico de India se ha frenado hasta el el 5 por ciento, el nivel más bajo en los últimos 11 años. Como consecuencia de ello, en diciembre los índices de desempleo se han disparado hasta el 8,5 por ciento de la fuerza de trabajo.

El gobierno ha reducido los impuestos a las grandes fortunas y, a cambio, para obtener ingresos vende las empresas públicas al mejor postor.

Convocada por una docena de sindicatos obreros, a los que se han sumado los estudiantes, la huelga bloqueó carreteras y ferrocarriles, paralizando el país. También se escucharon consignas contra la ley de nacionalidad que discrimina a los musulmanes. La represión de la movilización contra esta ley islamofóbica, que dura ya varias semanas, ha provocado varias decenas de muertos.

En las manifestaciones los obreros desplegaron banderas mientras bloquearon las principales carreteras y ferrocarriles con neumáticos quemados. También se produjeron enfrentamientos con la policía, que dieron lugar a la detención de 150 trabajadores. En Calcuta, la policía disparó munición real al aire. En otros lugares, el gas lacrimógeno y las cargas policiales se utilizaron para dispersar las movilizaciones.

Transición ecológica = economía de guerra

La ‘Barborka’ desfila delante de los pozos mineros
La congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez afirma en un mensaje que publica en su perfil de Twitter que la lucha contra el cambio climático va a requerir una movilización semejante a la de la Segunda Guerra Mundial (*).

La llamada “transición ecológica” no es otra cosa, pues, que la imposición de una economía de guerra, cuyo objetivo es que el puñado de países que hoy dominan los mercados internacionales, sigan en la misma posición y, por lo tanto, que haya países destinados a quedar subordinados a los anteriores.

Polonia es un ejemplo de ello. Las minas de carbón, la mayor parte de ellas situadas en el sur, en Silesia, son desde siempre el núcleo de su sistema económico, de su industria y sus exportaciones. Lo poco que le queda a Polonia son sus minas de carbón.

El 92 por ciento de la electricidad procede de este combustible, un porcentaje que en 1990 era el 98 por ciento. En Polonia la tasa de paro es del 15 por ciento pero en la zona minera de Silesia ronda el 5 por ciento.

Tras los años de socialismo, los mineros son trabajadores muy reconocidos. Cada año desfilan el 4 de diciembre con sus uniformes abotonados y sus penachos de plumas. Es la “Barborka”, una fiesta popular en la que los más altos dignatarios del Estado y de los partidos nunca faltan.

En Silesia las escuelas aún enseñan los oficios de la mina, pero por poco tiempo. El orgullo de clase de 110.000 mineros está a punto de desaparecer con las minas y las subvenciones de la Unión Europea. Ha llegado la economía de guerra, o sea, la transición ecológica.

El gobierno de Varsovia se ha venido oponiendo al cierre de los pozos, pero es sólo para sacar una suculenta tajada de Bruselas: 900.000 millones de euros. Es una subasta en toda regla, donde los mineros no pintan nada. La Comisión Europea está dispuesta a pagar 5.000 millones para “ayudar” a Polonia en su “transición ecológica”.

Acostumbrados a sostener el pulso industrial de todo un país sobre sus espaldas, en Silesia los mineros acabarán formando legiones de jubilados prematuros. Los barrios de Katowize y sus alrededores se verán degradados por el abandono. Los hijos vivirán de las pensiones de los padres y en las viviendas de los padres, sin ningún futuro a la vista.

Hablamos de medio millón de familias mineras, sin contar los empleos indirectos, que al principio quizá crean que una pensión es “para siempre”. Los jubilados franceses también creyeron lo mismo, hasta que Macron les sacó de su estupor.

Ahora Polonia exporta el 15 por ciento del carbón; en el futuro tendrá que importar la electricidad que consumen. Con el dinero que le saquen a Bruselas, el gobierno polaco dice que va a construir seis centrales de energía nuclear dentro de 20 años, pero es difícil decir si el dinero llegará para tanto.

En cualquier caso, Polonia seguirá por la ruta que emprendió en 1989, el camino del servilismo hacia sus amos, que son la OTAN y la Unión Europea.

“No hay un plan B”, gritan los ecologistas. Los países, como Polonia, que hayan basado su desarrollo en técnicas obsoletas (“sucias”) serán castigados y sometidos a sanciones. Es un colonialismo de nuevo cuño. Los ecologistas bloquearán la importanción de mercancías fabricadas con energías “sucias” y, finalmente, serán obligados a cerrar industrias completas, obtendrán subvenciones por ello, créditos “blancos” y “ayudas” económicas, es decir, serán reducidos a la condición de Estados mendicantes.

Será un subdesarrollo subvencionado… mientras les dure.

(*) https://twitter.com/AOC/status/1213978914709786625

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies