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Día: 19 de abril de 2019 (página 1 de 1)

África no quiere la mala leche que exportan los monopolios europeos

La superproducción de leche europea hace que los precios bajen a expensas de los pequeños agricultores europeos, pero también de los africanos, que compiten con la leche en polvo, que es más barata que la leche local.
La semana pasada llegaron a Bruselas una quincena de representantes de ganaderos africanos para exigir a la Unión Europea una revisión de su política de exportación de leche en polvo desnatada por “competencia desleal”.
En el capitalismo moderno las cosas son así: la superproducción de alimentos convive con el hambre de millones de seres humanos en la mayor parte de los países del mundo.
Son las consecuencias de la creciente industrialización y monopolizacion de la agricultura y la ganadería, a las que se añade la PAC, la polítca agraria común impuesta desde Bruselas.
Es como un sortilegio: para paliar el hambre, la mala conciencia europea envía “ayuda“ a África en forma de “leche desnatada en polvo” que no es tal porque está reprocesada con aceite de palma, menos beneficioso desde el punto de vista nutricional.
Pero el precio del aceite de palma es 12 veces más barata que la grasa de la leche.
Para reducir la superproducción de leche, la Unión Europea la exporta a África, lo cual no es ninguna “ayuda”, ya que arruina a los ganaderos africanos en beneficio de los monopolios alimentarios europeos.
El mecanismo es el siguiente: la superproducción de leche provoca la caída de los precios, lo que obliga a los ganaderos a depender de las subvenciones públicas.
Las multinacionales alimentarias compran la leche a bajo precio y venden los excedentes a África, la mayoría de las veces en forma de leche en polvo desnatada y reprocesada con aceite vegetal, principalmente de palma.
En un mundo hambriento, con la fabricación de leche desnatada, la Unión Europea y los monopolios alimentarios matan dos pájaros de un tiro: reducen el problema de la superproducción de leche para fabricar mantequilla.
Con la grasa de leche se fabrica mantenquilla a buenos precios y el aceite de palma se mezcla con los restos para exportar la bazofia a África.
La leche exportada a África es un 30 por ciento más barata que la leche local, lo que arruina a los ganaderos africanos. Además, aumenta la demanda de aceite de palma y fomenta el monocultivo.
En Bamako, Mali, el 90 por ciento de la leche que se consume son exportaciones en polvo, europeas la mayor parte de ellas.

El fantasma de ‘la ultraderecha’ lo ha promocionado ‘la izquierda’ domesticada

El difunto Mitterrand y el Partido Socialista francés lanzaron en 1982 una operación de promoción del Frente Nacional, “la ultraderecha” francesa, que ahora ha cambiado su nombre. Para ello invirtieron considerables recursos económicos y mediáticos.

En Francia se ha publicado una abundante documentación al respecto, con la correspondiente polémica.

En 1994 varios autores del Partido Comunista publicaron el libro “La mano derecha de Dios” en el que relataban con cierto detalle aquella obra de ingeniería política y social. En internet se pueden leer varias páginas extractadas (1).

En las elecciones legislativas de junio de 1981 y en las cantonales de marzo del siguiente año “la ultraderecha” francesa tuvo un 0,2 por ciento de los votos. El Frente Nacional no interesaba absolutamente a nadie en Francia. Ningún canal de televisión se tomó la molestia de viajar al congreso que celebraron.

Jean Marie Le Pen protestó por ello, pero no se dirigió a las televisiones sino al Elíseo: en Francia no se estaba respetando el pluralismo político, escribió a Mitterrand en una carta.

El Presidente le respondió personalmente el 22 de junio por la misma vía. Los “ultras” tenían razón: “Es lamentable que el congreso de un partido sea ignorado por la radio y la television. No pueden ignorar su obligación de pluralismo. Por lo tanto, el incidente que está denunciando no debería volver a ocurrir. Pero pido al Ministro de Comunicaciones que llame la atención de los responsables de las empresas de radio y televisión sobre la infracción que usted me ha mencionado”.

La misma cúpula de la República tomó cartas en el asunto porque Mitterrand era el más demócrata de todos los demócratas. Por algo había sido un fiel servidor del régimen fascista de Vichy durante la ocupación alemana.

El gobierno “socialista” presionó para obligar a los medios de comunicación a dar al Frente Nacional una visibilidad de la que había carecido hasta entonces.

Lo recordó luego Annik Beauchamps, que trabajaba en el primer canal de la televisión pública: “Alain Chaillou y yo recibimos la orden de invitar a Jean Marie Le Pen a las noticias de las 23.00 horas, y era una orden lo suficientemente precisa como para obligarnos a obedecerla”.

En 2007 Yvan Blot escribió otro libro sobre la “trampa” urdida entre Mitterrand y Le Pen (2), lo que aquí llamaríamos “la pinza”.

También Le Pen admitió que la “omertá” que había contra el fascismo en Francia se rompió gracias a Mitterrand (3). Fue el origen de eso que ahora se llama “visibilidad”: si no te ve nadie, nadie te puede votar. A partir de entonces comenzó el famoso “auge de la ultraderecha” en Francia. En marzo de 1983 Le Pen fue elegido concejal de Paris y su carrera ya no se detuvo.

Pero los “socialistas” hicieron algo mucho más importante en favor de “los ultras”: en 1985 cambiaron la ley electoral para que fuera “más representativa”, es decir, para que al año siguiente el Frente Nacional obtuviera 35 escaños.

Si alguien quería saber los motivos del auge del fascismo, el racismo, la xenofobia, el populismo y demás, ahí tiene que buscar una explicación.

Dos fasacistas en la Guerra de Argelia

Como buenos fascistas, Mitterrand y Le Pen se conocían desde hacía años, desde los viejos tiempos de la guerra por la liberación de Argelia, cuando el primero formaba parte del gobierno en París y el otro era un paracaidista en Argel.

Aquella guerra engendró dentro del ejército colonial una camarilla golpista, la OAS, encabezada por el general Raoul Salan. El abogado que defendió al general cuando fue juzgado por un consejo de guerra, fue Jean Louis Tixier-Vignancourt, quien también ocupó un alto cargo en el gobierno fascista de Vichy.

El abogado asumió la defensa de Salan a petición de Mitterrand porque más que amigos, ambos eran correligionarios.

Pues bien, en 1965 Tixier-Vignancourt se presentó a las elecciones presidenciales con Le Pen como director de campaña y en la segunda vuelta, pidió el voto a favor de… Mitterrand.

A partir de entonces se selló un pacto entre el Partido Socialista, encabezado por Mitterrand, y “la ultraderecha”, incluidos los colonialistas nostálgicos de la “Argelia francesa”.

Cuando desde el gobierno “la izquierda” francesa comenzó a implementar la política de “la derecha”, se generó la consabida desmoralización por parte de ese marasmo de incautos, ingenuos e infelices que prolifera por todas partes.

Entonces a aquella política la llamaban “rigor” y ahora la llaman “recortes”.

Ocurrió en Andalucía lo mismo que en Francia: antes que votar a una mala copia de “izquierdas”, algunos electores prefieren votar al original, a los genuinos representantes “ultras”.

(1) http://michel.delord.free.fr/maindroite.pdf, http://lepcf.fr/LA-MAIN-DROITE-DE-DIEU
(2) Mitterrand Le Pen: le piège. Histoire d’une rencontre secrète, Rocher, 2007
(3) Le Pen raconte Mitterrand, Le Point, núm. 2015, 28 de abril de 2011

‘Cuando se preocupan de los ricos más que de los pobres,
yo, François Mitterand, digo que eso no es justo’
(cartel con el que el Partido Socialista francés ganó las elecciones presidenciales de 1981)

Tampoco hay paz en Irlanda del norte: la policía mata a tiros a una periodista

La policía mató a tiros a una periodista de 29 años de edad anoche durante los enfrentamientos de Derry, Irlanda del norte, entre manifestantes y policías.

La periodista se llamaba Lyra McKee y la versión oficial acusa de los disparos a lo que llama “Nuevo IRA”. Uno de los policías dijo que se trataba de un “incidente terrorista” y que habían abierto una investigación por asesinato.

La periodista fallecida Lyra McKee
Los disturbios fueron causados por un gran número de policías que intentaron llevar a cabo una redada en el barrio de Creggan, un bastión nacionalista de Derry.

Los vecinos del barrio se defendieron del asalto lanzando más de 50 cócteles molotov que incendiaron dos vehículos policiales. 

Una periodista local, Leona O’Neill, dijo en Twitter que la víctima se desplomó cerca de un vehículo de la policía después de haber sido asesinada de un disparo. Luego la llevaron rápidamente al hospital, donde la joven murió a causa de las heridas recibidas.
Anteriormente O’Neill había publicado vídeos en redes sociales que mostraban vehículos de la policía que se dirigían a lo que ella describió como docenas de cócteles molotov, ladrillos y botellas de vidrio. Las fotos mostraban dos vehículos incendiados en medio de una calle.
En 1998 el gobierno británico y los nacionalistas irlandeses firmaron el llamado Acuerdo de Paz de Viernes Santo para poner fin a décadas de represión y violencia en Irlanda del norte.

El Brexit ha disparado todas las contradicciones latentes en Irlanda del norte desde aquellos Acuerdos. La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea establecerá una frontera física entre el sur, que quedará dentro, y el norte de Irlanda, que quedará fuera. 

La paz no es posible, ni en Colombia ni en Irlanda del norte, cuando una de las partes sigue actuando como siempre, es decir, violentamente. El Estado burgués no quiere la paz sino mantener el monopolio de la violencia.

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