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Mes: enero 2019 (página 4 de 9)

¿Quién ha dicho que los terroristas no pueden triunfar? Hekmatyar se presenta a las elecciones en Afganistán

El afgano Gulbuddin Hekmatyar se postula como candidato a las elecciones presidenciales previstas para el próximo mes de julio. Tiene un dilatado currículum que ha conocido toda clase de vaivenes: señor de la guerra, traficante de heroína, agente de la CIA, del ISI pakistaní, fundador de Al-Qaeda… Es un retrato vivo de la reciente historia de Afganistán, un yihadista cuando aún nadie utilizaba esa palabra.

Como estuvo luchando contra la OTAN, hasta 2016 Washington y sus socios le tenían incluído en la lista de terroristas, que tan pronto es negra como blanca. Todo depende de dónde se encuentre la URSS/Rusia, de la dirección por donde sople el viento…

Aliado de los talibanes, en la época en la que los soviéticos estuvieron en Afganistán, Hekmatyar dirigió el MAK (Maktab al-Khadamat) que gestionaba las armas y el dinero que llegaban procedentes de Washington, Riad e Islamabad.

No eran los talibanes pero casi; tampoco era Al-Qaeda pero no andaban lejos…

Tras la retirada soviética, pasó de la clandestinidad a convertirse en Primer Ministro dos veces. Entonces desalojó al comandante Massud, alias el león de Panshir, de Kabul, destruyó un tercio de la ciudad y mató a decenas de miles de personas.

Dirigía el partido Hesb-i-Islami. Durante la guerra entre los talibanes y la Alianza del Norte, las fuerzas de Hekmatyar, atrapadas entre dos fuegos, se replegaron hacia la frontera con Pakistán, aunque gran parte de sus fuerzas se unieron al nuevo movimiento talibán.

Viejos amigos, nuevos enemigos. En octubre de 2001 la invasión estadounidense sacó a los talibanes del gobierno de Kabul y Hekmatyar hizo un llamamiento a la guerra santa contra la OTAN. Ahora el aliado dejaba de serlo; ya no le entregaban armas: disparaban contra él.

Entonces declaró primero su lealtad a Al-Qaeda; pero de repente dio un vuelco y se acercó a los talibanes. En realidad, Hekmatyar hacía la guera por su cuenta, hasta que en 2016 le concedieron una amnistía y le permitieron volver a Kabul.

El viejo terrorista volvía a ser un político respetable con una tarea de intermediario: debía convencer a los talibanes para que depusieran las armas y negociaran aunque, por su parte, los talibanes sólo ponían una condición para negociar: justamente la de no deponer las armas.

La otra era impensable para los amos del juego, Estados Unidos. Los talibanes están empeñados en sacar del país a todas las fuerzas militares extranjeras antes de emprender ninguna clase de negociaciones políticas.

En fin, Hekmetyar ya no es un terrorista sino un respetable candidato electoral. Son las consecuencias de un desastre político y militar iniciado por Estados Unidos en 2001 y que se prolonga desde hace 18 años. “Si no puedes vencer a tu enemigo, hazte su aliado”, deben pensar en Washington, que ha gastado billones de dólares en sostener uno de sus más estrepitosos fracasos.

¿Quién ha dicho que los terroristas no pueden triunfar? Ahí tienen a Hekmatyar.

Más información:

– La CIA y Arabia saudí en la historia inconfesable de Al-Qaeda (1)
– Al-Qaeda empezó siendo una base de datos de la CIA
– La ocupación soviética de Afganistán (1)

En Idlib los yihadistas presentarán un frente unido contra el ejército regular sirio

Turquía se empeñó en una tarea que presentó a Irán y Rusia como “humanitaria”: evitar el asalto militar del ejército regular sirio a Idlib. Para ello contaba con manejar sus tentáculos entre la “oposición moderada” que opera en la región bajo siglas como “Frente de Liberación Nacional” y, además, con la integración en ella de los yihadistas de Al-Qaeda (Hayat Tahrir Al-Sham).

El plan le daría un lavado de imagen, evitaría una carnicería, salvaría a sus sicarios, le concedería un estatuto claramente ganador en la guerra y con ello la posibilidad de tener bazas para negociar con el gobierno de Damasco.

El plan fracasó porque Al-Qaeda (Hayat Tahrir Al-Sham) se adelantó, se opuso a negociar la rendición y acabó militarmente con la presencia del “Frente de Liberación Nacional” en Idlib. Daba la impresión de que Turquía había quedado fuera de juego y al gobierno de Damasco no le quedaba otra salida que la militar.

Pues bien, hace muy pocas horas se ha producido otro de esos vuelcos tan frecuentes en la Guerra de Siria: el “Frente de Liberación Nacional” acaba de llegar a un acuerdo con Al-Qaeda (Hayat Tahrir Al-Sham) en la llanura de Al-Ghaab, en el suroeste de Idlib, que habían tenido que abandonar hace apenas una semana en manos de quienes entonces eran sus oponentes.

El acuerdo permitirá al “Frente de Liberación Nacional” recuperar el control de sus antiguas posiciones en la región y se desplegará frente a las líneas de vanguardia del ejército regular sirio para impedir cualquier posible ofensiva que tenga previsto lanzar en Idlib.

El acuerdo se produce pocos días después de que el ejército regular emplazara a decenas de miles de soldados en las provincias de Idlib y Hamah en preparación de una ofensiva miliar.

En Damasco habían calculado que el tiempo jugaría a su favor y que las divergencias entre las distintas bandas que les hacen frente se incrementarían con la presión. Ha ocurrido lo contrario. Ya no se enfrentan a un enemigo dividido. Por si quedaban dudas: en Idlib ya no hay una “oposición dura” y otra “blanda”.

Los kurdos proponen al gobierno de Damasco su reconversión en guardias fronterizos

A principios de esta semana los kurdos de YPG han reanudado las negociaciones con el gobierno de Damasco a fin de llegar a un acuerdo antes de que Turquía intente establecer una zona de seguridad en el norte de Siria.

La agencia de noticias Hawar ha publicado un informe que detalla los temas que están discutiendo los kurdos con el gobierno sirio:

1. Los kurdos reconocen la unidad del territorio sirio.

2. El sistema político sirio es una república democrática y la administración autónoma forma parte de ese sistema.

3. La administración autonómica tiene representación propia en el Parlamento de Damasco.

4. Además de la bandera siria, habrá banderas representativas de la administración autonómica.

5. La diplomacia de la administración autónoma no se considerará contraria a los intereses del pueblo sirio ni a la Constitución.

6. Las Fuerzas Democráticas Sirias forman parte del ejército regular sirio y serán responsable de proteger la frontera siria.

7. Las Fuerzas de Seguridad Interna de las zonas autónomas funcionan con arreglo a los consejos locales, de manera que no son contrarias a la Constitución siria.

8. El aprendizaje en la lengua materna es la base de la educación en las áreas de autogobierno y el árabe es el idioma oficial en toda Siria.

9. En las áreas de administración autónoma, la enseñanza de las lenguas locales se imparte en las facultades de historia, cultura, lenguas, literatura y otras disciplinas similares.

10. Distribuir la riqueza siria con las regiones autónomas de una manera equitativa.

Por fin Israel admite oficialmente que sostiene una guerra ‘secreta’ contra Irán en Siria

Por fin, Israel admite (*) que desde 2017 sostiene una guerra “secreta” en Siria, el país más agredido y masacrado de los últimos años. Siria no es, pues, víctima de ninguna “oposición moderada” sino de otros países que están dentro de la ONU.

El general israelí a cargo de las agresiones, Gadi Eisenkot, se presta ahora a hablar abiertamente de lo que antes sólo se atrevían los conspiranoicos. Lo que antes era una “noticia no contrastada” ya se puede contar porque el ejército isrelí y The Times dan luz verde para ello.

Para ello ha sido necesario que Eisenkot se jubilara después de 40 años de “servicio” y pudiera soltarse la lengua: además ha concedido una segunda entrevista al New York Times que tampoco tiene desperdicio.

No se trata de incursiones esporádicas de la aviación, admite el general, ya que han llevado a cabo “miles de ataques” con la excusa de la presencia del ejército iraní en Siria.

Sólo el año pasado, Israel lanzó 2.000 bombas contra objetivos en Siria. Las incursiones aéreas se convirtieron en algo “casi cotidiano”, dice el general, porque en enero de 2017 el Primer Ministro Netanyahu dio luz verde a las agresionnes. Como es costumbre, le dan la vuelta al asunto: Israel quiere impedir la hegemonía de Teherán en Oriente Medio.

En otras palabras, las declaraciones se traducen de la siguiente manera: Israel no quiere ningún tipo de oposición a su política regional y para ello sostiene una guerra de agresión contra Irán tanto como contra Siria.

Los isrelíes no necesitan recurrir a montajes absurdos como las “armas quimicas” del gobierno de Damasco porque ese no es su principal enemigo.

“En enero de 2017 empezamos a atacar la infraestructura que los iraníes construyen en Siria”, dice el general al Sunday Times. La “masa crítica” fue a medidos de aquel año, cuando comenzamos a atacar “sistemáticamente” un cierto número de veces a la semana.

Además, Eisenkot también reconoce que su ejército ha suministrado armas a los yihadistas para que atacaran al gobierno de Damasco.

Era cosa sabida. En setiembre la revista Foreign Policy informó de que Israel había entregado armas y dinero a una docena de grupos yihadistas como mínimo.

Las entregas formaban parte de la Operación Buena Vecindad iniciado en junio de 2016 y terminado en noviembre del año pasado.

El gobierno de Tel Aviv pagaba un salario mensual de 75 dólares por cada miliciano que combatía en el frente, más cantidades fijas de dinero entregadas a los comandantes para que compraran armas en el mercado negro.

Hasta ahora Israel sólo había admitido oficialmente un programa de asistencia humanitaria a los heridos y a los familiares de los combatientes, a quienes entregaron 1.524 toneladas de alimentos, 250 toneladas de vestidos, 947.520 litros de combustible, así como material médico.

En setiembre, una noticia del diario israelí Jerusalem Post confirmando que el ejército israelí había entregado armas a los yihadistas en Siria, fue inmediatamente censurada y retirada de internet.

En noviembre, el general Gershon Hacohen admitió que el antiguo ministro de Defensa, Moshe Yaalon, se reunió personalmente con un grupo yihadista, sin precisar la fecha, aunque tuvo que ser antes de 2016, que es cuando fue sustituido en el cargo.

Cuando un país admite oficialmente una agresión sistemática y habla abiertamente de “ataques”, lo que debe esperar es “ser atacado” y cuando eso llegue no podrá lamentarse por ello.

(*) https://www.thetimes.co.uk/article/pummel-the-bases-miss-the-men-israels-invisible-war-in-syria-hmk760h0b

30.000 maestros de Los Ángeles están en huelga en defensa de la educación pública

Los maestros de Los Ángeles están poniendo en jaque a la Administración estadounidense. Más de 30.000 profesores han arrancado esta semana una huelga en cerca de 900 escuelas de la ciudad exigiendo mejoras laborales y en defensa de la educación pública. Las negociaciones están paralizadas y el conflicto podría alargarse durante días o semanas.

“Estamos aquí luchando por el futuro de la educación pública”, aseguraba una madre que está saliendo a apoyar a los maestros. La atención se está centrando en el aumento salarial del 6,5 por ciento que está marcando el sindicato UTLA. Pero la huelga va más allá.

El sindicato UTLA ha reclamado una mejora en el sistema público en Los Ángeles. Y ahí aparecen varias exigencias: más plantilla tanto de profesores de apoyo como de bibliotecarios, enfermeros y consejeros en los campus; menos ratio de alumnos en las aulas… y que se empiece a poner coto a las “charters school”, es decir, a las escuelas concertadas.

Los dirigentes sindicales han puesto sobre la mesa de las instituciones que se comprometan a limitar y regular la proliferación de las escuelas concertadas. Especialmente en las zonas donde ya están asentadas las escuelas públicas tradicionales.

Al igual que en el sistema español, se trata de colegios financiados con fondos públicos, pero que son dirigidas por manos privadas e independientemente del sistema escolar público. Alex Caputo-Pearl, presidente del sindicato impulsor de la huelga, ya ha pedido una moratoria para este modelo en Los Ángeles.

Caputo-Pearl advirtió hace ya dos años de que el ascenso de la escuela concertada tiene explicación: detrás están financiadas por empresas fundadas por billionarios. “Este crecimiento descontrolado llevará a la desaparición de la educación pública”, concluyó el líder del sindicato UTLA.

David Goldberg, miembro de la Asociación de Maestros de California y exfuncionario del sindicato de maestros de Los Ángeles, lo resume: “Tienes que ver esta huelga en el contexto de una lucha más amplia por la financiación de la educación pública y la lucha por la supervivencia”.

Las 15 principales fundaciones del país aportaron en 2010 más de 844 millones de euros para potenciar a la concertada. Una cifra que es casi el doble de lo que se gastó una década atrás, en el 2000.

En la última década las inscripciones en la educación pública en Los Ángeles ha caído un 20 por ciento, mientras en las escuelas concertadas se duplicaron en ese mismo periodo. Caputo-Pearl ha contabilizado la aparición de un total de “charters school” en la ciudad en los últimos diez años.

“La enorme industria de las ‘charters school’ ahora socava y compite con las escuelas públicas del vecindario, desestabilizándolas financiera e infraestructuralmente”, aseveró en rueda de prensa el dirigente sindical.

En 2015, el periódico Los Ángeles Times tuvo acceso a un informe de 44 páginas donde se describe un plan de recaudación de fondos para conseguir un objetivo muy concreto: que en un futuro cercano el 50 por cien de los estudiantes de la ciudad vayan a escuelas concertadas.

Detrás del plan estaría el filántropo Eli Broad, que en 2015 ya invirtió 144 millones de dólares en esta idea. Y para ello, aparte de la recaudación de fondos, se diseñaría una estrategia para atraer el interés de los padres en este modelo educativo.

Respecto a la recaudación de fondos, el informe apuntaba a llamar a la puerta de grandes entidades como la de Bill y Melinda Gates, Bloomberg, Annenberg y Hewlett. Entre los personajes públicos citados como posibles objetivos, también se encontraban David Geffen y Elon Musk de Tesla.

“La oportunidad está madura”, llegaban a describir sobre la capacidad de expansión en el informe. “Gracias a la fuerza de los líderes y maestros de las ‘charters school’, así como a su amplio apoyo cívico y filantrópico, Los Ángeles se encuentra en una posición única para crear el sector de ‘charters school’ más grande y de mayor rendimiento de la nación”.

“Un ejemplo de este tipo serviría como modelo para todas las grandes ciudades a seguir”, completaban en el informe.

Por el momento, la huelga de profesores sigue adelante. Ya lleva dos días. El gobernador de California, Gavin Newsom, ha llamado a la negociación y ha prometido que presentará una mayor inversión para la educación pública. La Administración también ha ofrecido un aumento salarial del 3 por ciento% retroactivo al 2017 y otro 3 por ciento para 2018.

http://www.americaeconomica.com/eeuu/26358/maestros-angeles-huelga-concertada

Amnistía Internacional ha sido siempre uno de los tentáculos del espionaje imperialista

Como la mayor parte de las grandes ONG, Amnistía Internacional, es una multinacional que forma parte de los mecanismos de acción de las grandes potencias imperalistas, sobre todo el el terreno de la intoxicación sicológica. Difunde un flujo constante de informes contra los países que no juegan el juego de Washington, como Irán, China, Siria, Venezuela y Corea del norte. Los informes justifican las injerencias “humanitarias” en dichos países.

Al frente de la organización han estado personajes, como Zbigniew Brzezinski que no necesitan presentación porque son la encarnación misma del imperialismo.

El cofundador de Amnistía Internacional, Peter Benenson, que aparece en la foto de portada, tiene un origen también típico al estilo del fundador de los Cascos Blancos: procede del espionaje británico y mantenía vínculos estrechos con el Foreign Office y el Ministerio para las Colonias.

La creación de Amnistía Internacional es consecuencia de la descolonización de los años sesenta. Se van los funcionarios y los militares y se quedan los “voluntarios” de las ONG con una función tan poco “humanitaria” como el espionaje. En 1963 el Foreign Office ordenó a sus funcionarios en el extranjero que prestaran un apoyo “discreto” a las campañas de la ONG.

Ese miso año Benenson escribió al Ministro para las Colonias, Lord Lansdowne, para crear un consejo de refugiados en la frontera entre Botswana y Sudáfrica. Se tarea sería ayudar a los refugiados y evitar explícitamente cualquier clase de apoyo a los que luchaban contra el apartheid, porque “la influencia comunista no debe extenderse en esta parte de África y, dada la delicada situación actual, Amnistía Internacional desea apoyar al gobierno de Su Majestad en esta política”, escribió Benenson entonces.

Amnistía Internacional dejó de apoyar a Nelson Mandela y en 1964 solicitó ayuda al Foreign Office para obtener una visado para Haití. El Ministerio le consiguió el visado y le ordenó a su embajador en Haití, Alan Elgar, que apoyara a Amnistía Internacional. Una vez allí, Benenson se ocultó como pintor, como le había aconsejado el secretario de Estado, Walter Padley, antes de partir: “Tenemos que tener un poco de cuidado para no dar a los haitianos la impresión de que su visita está realmente patrocinada por el Gobierno de Su Majestad”.

El New York Times destapó la infiltración de Benenson y el personal diplomático quedó en evidencia. Elgar dijo que estaba “conmocionado por las payasadas de Benenson” y el payaso se disculpó ante su jefe, el ministro Padley, diciendo: “Realmente no sé por qué el New York Times, que suele ser un periódico responsable, hace este tipo de cosas en el caso de Haití”.

El informe sobre torturas que se guardó en el cajón

En 1966 un informe de Amnistía Internacional sobre la colonia británica de Adén, una ciudad portuaria del actual Yemen, describía detalladamente las torturas infligidas por el gobierno británico a los detenidos en el centro de interrogatorio de Ras Morbut. Los prisioneros fueron desnudados durante el interrogatorio, forzados a sentarse en postes que entraban en sus anos, se retorcían los genitales, tenían la cara quemada por cigarrillos, o eran mantenidos en celdas en el suelo cubiertas de excrementos u orina.

El informe no se publicó. Benenson dijo que el secretario general de Amnistía, Robert Swann, lo censuró para complacer al Foreign Office. Sin embargo,  otro de los fundadores de la ONG, Eric Baker, dijo que Benenson y Swann se habían reunido con el Foreign Office y habían acordado mantener en secreto el informe a cambio de reformas. En aquel momento, el canciller Gerald Gardiner escribió al primer ministro Harold Wilson que “Amnistía ha suprimido [el informe] tanto tiempo como ha podido, simplemente porque Peter Benenson no quería hacer nada para perjudicar a un gobierno laborista”.

Entonces algo cambió. Benenson fue a Adén y se horrorizó de lo que encontró, escribiendo: “Nunca he visto una imagen más repugnante que la que tenía antes de Adén”, a pesar de sus “muchos años dedicados a investigar la represión”.

Una escabrosa cuestión de dinero

Como todo lo que se mueve en el terreno pantanoso del espionaje, las ONG son un foco de corrupción y Amnistía Internacional no es una excepción. Una voluntaria de 20 años, Polly Toynbee, estuvo en Nigeria y Rodesia del sur, la colonia británica de Zimbabwe, entonces gobernada por una minoría de colonos blancos. Toynbee distribuía dinero a las familias de los presos, un maná que parecía proceder de fuentes inagotables.

Toynbee reconoció que el dinero provenía del gobierno británico y, junto con otros miembros de a ONG, tuvo que abandonar Rodesia en marzo de 1966. Al salir del país, robó documentos de una caja fuerte abandonada, incluidas cartas de Benenson a dirigentes de Amnistía Internacional que trabajaban en el país, en las que se detallaba la solicitud de fondos al Primer Ministro Wilson.

En 1967 se reveló que a principios de aquella década la CIA había creado y financiado secretamente otra organización fantoche de derechos humanos, la Comisión Internacional de Juristas (CIJ), a través de una filial, el Fondo Estadounidense de Juristas Libres.

Con Amnistía Internacional, Benenson había fundado la sección británica de la CIJ, llamada “Justicia”. El Secretario Internacional de Amnistía Internacional, Sean MacBride, también fue Secretario General de la CIJ.

Cuando la prensa publicó las “cartas de Harry”, Amnistía Internacional negó tener conocimiento de los pagos del gobierno de Wilson. No obstante, Benenson admitió que su trabajo en Rodesia había sido financiado por el gobierno y devolvió los fondos de su propio bolsillo. Escribió al canciller Gardiner que lo había hecho para “no poner en peligro la reputación política” de las personas implicadas. Benenson también devolvió los fondos no utilizados de sus otras dos organizaciones de derechos humanos, Justice (la rama británica de la CIJ) y Human Rights Advisory Service.

Las revelaciones crearon un enorme malestar interno en Amnistía Internacional, destapando todavía más trapos sucios. Benenson tuvo que dimitir como presidente de la ONG por la infiltración de su oficina de Londres por parte de los servicios de inteligencia británicos, según explicó. Ese mismo mes, Sean MacBride, uno de los dirigentes de Amnistía Internacional y agente de la CIJ, presentó un informe en una conferencia en el que denunciaba las “acciones erráticas” de Benenson. Por su parte, Benenson boicoteó la conferencia y pidió la dimisión de MacBride porque era la CIA quien estaba financiando la CIJ.

El gobierno británico rompió sus vínculos con Amnistía Internacional que, a partir de entonces, prometió que sería realmente independiente e imparcial. Pero ocurrió precisamente todo lo contrario: Amnistía Internacional entabló un vínculo mucho más turbio con los servicios de inteligencia.

El papel de Amnistía Internacional en el asesinato de Hampton

Los documentos del FBI desclasificados el año pasado sobre el asesinato de Kennedy describen el papel de Amnistía Internacional en el asesinato del vicepresidente del Partido Pantera Negra (AFF), Fred Hampton, de 21 años de edad.

El cofundador de Amnistía Internacional, Luis Kutner, asistió a un discurso pronunciado por Hampton en 1969 en la Universidad de Illinois. Durante el discurso, Hampton definió a los Panteras Negras como un “partido revolucionario” e “indicó que el partido tenía armas de fuego para la paz y la autodefensa, y que estas armas están ubicadas en la casa de Hampton y en la sede de la AFF”, según el documento del FBI.

“Kutner ha llegado al punto en que le gustaría emprender acciones legales para silenciar a la AFF”, escribió el FBI. “Kutner concluyó afirmando que creía que conferenciantes como Hampton eran psicóticos”, y que sólo cuando se enfrentan a una acción legal ponen fin a sus “divagaciones y delirios”.

El informe interno del FBI sobre el chivatazo de Kutner se produjo el 1 de diciembre de 1969. Dos días después el confidente William O’Neal le puso a Hampton un barbitúrico en su bebida antes de irse para que se durmiera.

Entonces la policía de Chicago y el FBI irrumpieron en la vivienda, disparando instantáneamente a uno de los guardaespaldas. Debido a las convulsiones reflejas relacionadas con la muerte, el guardaespaldas apretó el gatillo de una escopeta que llevaba, la primera y única vez que un miembro de los Panteras Negras disparó un arma durante el asalto. La policía también abrió fuego contra Hampton, que dormía en su cama con su prometida, embarazada de nueve meses. Como no lograron acabar con él a la primera, le dispararon otras dos balas en la cabeza a quemarropa.

Kutner quería formar parte del grupo de “Amigos del FBI”, una organización creada para impedir cualquier clase de críticas a la policía. También formó parte de la campaña de la CIA para desestabilizar al Primer Ministro congoleño Patricio Lumumba. Finalmente, representó al Dalai Lama, que recibió 1,7 millones de dólares anuales de la CIA durante los años sesenta.

Son los rasgos característicos de un sicario de la CIA.

—https://www.mintpressnews.com/amnesty-international-troubling-collaboration-with-uk-us-intelligence/253939/

Tres años despues del asesinato de Hampton, a Kutner le propusieron para el Premio Nobel de la Paz.

El imperialismo no codicia tanto el suelo como el subsuelo de Corea de norte

Al imperialismo le importan un bledo las armas nucleares de Corea del norte que, a diferencia de las de Estados Unidos, nunca se han utilizado contra nadie. Como ya hemos explicado en otra entrada, lo que le interesa es la riqueza del subsuelo, sus minerales y sus tierras raras, de las que Estados Unidos carece por completo.

6.000 millones de toneladas de magnesita, 2.000 millones de toneladas de grafito, 4,43 millones de toneladas de mineral de hierro, 1.800 millones de toneladas de carbón, 250.000 toneladas de tungsteno, molibdeno, titanio, oro, zinc, plomo, yacimientos petrolíferos no explotados en el Mar Amarillo, uranio y 48 millones de toneladas de tierras raras.

En octubre del año pasado el potencial de recursos naturales fue valorado en tres billones de euros por el grupo público Kores (Korea Resources Corporation) en un informe presentado al parlamento surcoreano.

El subsuelo de Corea del norte es un depósito de materias primas 15 veces mayor que el de su vecino del sur. En su informe Kores afirmaba que si Corea del sur pudiera importar recursos minerales del norte, podría utilizarlos de forma estable durante varios siglos.

Sin embargo, desde el comienzo de la guerra en 1950 el imperialismo impuso a Corea del norte un embargo que sigue en vigor en la actualidad que, con el tiempo, se ha reforzado aún más. Estados Unidos ha presentado a la ONU tres resoluciones que imponen nuevas sanciones económicas.

En marzo de 2016, la Resolución 2270 prohibió la exportación de ciertos minerales (oro, titanio, vanadio, carbón). En noviembre de 2016, la Resolución 2321 amplió estas sanciones al cobre, zinc y plata, antes de ser reforzada por la Resolución 2371 de 5 de agosto de 2017, prohibiendo la exportación de hierro, marisco y plomo a Corea del norte.

Las inversiones extranjeras también se han reducido para no contribuir al desarrollo de un país que, de no ser por el embargo, sería uno de los más ricos del mundo.

El gobierno de Pyongyang han podido eludir algunas de las sanciones. Aunque no puede exportar marisco a los multimillonarios chinos, éstos pueden ir a degustarlos in situ, en visitas turísticas dedicadas a la gastronomía. Aunque tampoco puede exportar carbón, lo hace a través del puerto de Rason (Zona Económica Especial de Rason) como si fuera carbón ruso en tránsito y a través de empresas conjuntas creadas con empresarios rusos.

A los capitalistas se les cae la baba con el tesoro coreano. El banquero italiano Carlo Baeli financió la reapertura de seis minas de oro en 1992. Anglo-Sino Capital Partners creó el Fondo de Desarrollo e Inversión Chosun para invertir hasta 100 millones de dólares en el sector minero, aunque tuvo que disolverlo en enero de 2010 por presiones del gobierno británico.

China es de los países más interesados en la explotación del subsuelo de las dos Coreas. Las inversiones extranjeras, como las ya realizadas por empresas rusas, chinas y surcoreanas, sólo se pueden realizar a través de empresas mixtas, basadas en una de las 22 zonas económicas especiales, con ventajas fiscales inigualables. El gobierno norcoreano ha hecho del desarrollo de cuatro de estas zonas una prioridad nacional: Rason (zona portuaria en la frontera nororiental), Unjong, una especie de Silicon Valley norcoreano cerca de Pyongyang), Wonsan (zona turística montañosa en el este del país, fronteriza con Corea del sur) y Sinujiu (zona portuaria en la frontera noroccidental).

Para promover el transporte de materiales a través de Corea a las áreas portuarias, Rason, Sinujiu, Nampo, es necesario modernizar la infraestructura de transporte, principalmente ferroviaria, un proyecto que está siendo estudiado conjuntamente por China, Rusia y las dos Coreas. El primer eje sería una conexión de alta velocidad entre Vladivostok y Seúl, vía Pyongyang y Kaesong. La emprsa ferroviaria francesa SNCF ha sido consultada sobre este tema por sus conocimientos técnicos. Este eje estaría entonces equipado con líneas transversales, interconectables con la red china.

No se espera que la renegociación de Korus, un acuerdo de libre comercio entre Washington y Seúl que entró en vigor el 1 de enero de este año, afecte a las oportunidades de inversión de Corea del sur en la parte norte de la península. El reto a largo plazo para Corea del sur es integrar a Corea del Norte en una esfera de asociación económica continental, incluyendo también a China y Rusia.

Desde que Kim Jong Il llegó al poder, el capitalismo se ha desarrollado en Corea del norte. Muchos de ellos son contrabandistas en la frontera con China. El 80 por cieto de los edificios de las grandes ciudades son de propiedad privada. Se han creado muchas empresas y una burguesía “donju”, los amos del dinero, surgida tras la crisis de los años noventa y las reformas económicas de 2002 y 2009. Han abierto nuevas empresas de transporte urbano (taxis) e interurbano (autobuses), peluquerías y restaurantes con patentes oficiales. Los sectores de la minería y la pesca no son una excepción a esta nueva expansión del capitalismo.

La República Popular Democrática de Corea es el nuevo Hong Kong. Estados Unidos no se equivoca. Las sanciones económicas no tienen ningún futuro. Pero si el iperalismo cree que se va a poder lanzar sobre el norte de la península como un buitre sobre la carroña, también se equivoca.

Más información:
– Bajo el suelo de Corea del norte hay tesoro de materias primas muy codiciadas

Podemos: el ‘boberío’ pone punto final a un experimento fallido

Juan Manuel Olarieta

Hace ya tiempo que los “bobos” arrastran los pies, lo que cumple el guión previsto al pie de la letra, lo mismo que el PCE cumplió el suyo durante la transición, antes de entrar en un coma muy profundo.

Estaba cantado porque ya no hay partidos políticos, tal y como se entendieron en el siglo XIX. Antes los partidos pretendían dirigir un Estado; ahora es el Estado quien dirige a los partidos. Se crean partidos “de ocasión” que, además, hacen de ello su seña de actuación política

El “boberío” forma parte de esa corriente tan extendida que hace gala de oportunismo y reniega de la idea misma de partido, poniendo en su lugar otros sustitutivos asamblearios, desde la base, plataformas, convergencias, transversales…

Podemos fue uno de esos montajes “ad hoc” que nació para reconducir un movimiento espontáneo, como el 15-M, sacarlo de la calle y llevarlo al terreno de siempre: pacífico, electoral y legalista. En los tiempos de euforia Errejón lo definió como “una máquina de ganar votos”.

Las coaliciones políticas modernas no necesitan nada más, porque el resto les viene dado por el Estado. Lo mismo que Syriza en Grecia o LREM de Macron en Francia, son chiringuitos desmontables, de quita y pon, de un solo uso, en los que es imposible encontrar una mínima propuesta de principios. Todo depende de por dónde sople el viento. No tienen nada “en común”.

Nunca hemos sabido si en Podemos son monárquicos o republicanos, o si están a favor o en contra de la OTAN. Nacieron lanzando el cebo de exigir una auditoría de la deuda y la renta básica universal, pero ahora ya nadie se acuerda de aquello; ni siquiera ellos mismos.

Podemos desaparece antes de que experimente el gran batacazo electoral que le esperaba en su terreno de juego favorito: las urnas. Los gusanos se lo están devorando. Ya nadie quiere la marca “Podemos”, pero en Andalucía el cambio de logo tampoco les ha servido para nada.

Los problemas no se solucionan cambiando el logo, por muy electoralistas que sean.

Han acabado siendo un galimatías. Por todas partes, aparecen divergencias internas. En Cantabria el Parlamento autonómico ha tenido que disolver su grupo de tres parlamentarios porque eran incapaces de ponerse de acuerdo sobre nada. En Madrid, Errejón y Carmena le han hecho la cama y preparan su propia alternativa.

En el futuro quedará como un laboratorio contemporáneo de lo que es la política moderna, esa tan detestada, mediocre y superficial, un fango en el que revuelcan por igual los políticos, los periodistas y los licenciados recién salidos de la universidad. Demasiados títulos y ninguna expriencia laboral.

Detrás los “bobos” dejan la baba, un rastro imprescindible de decepción, el mismo que en los ochenta se calificó como “desencanto”. La transición había encantado a muchos que luego había que desencantar porque no basta con devolver a su casa a los que protestan. Deben marcharse quemados, amargados y renegando de sí mismos.

Para que el fascismo suba como la espuma se tiene que crear ese microclima de desesperación que se cuece entre engaños y desengaños.

Más información:

– Casi todos los ‘bobos’ votan a Podemos (a diferencia de los ‘bonobos’)

– Fascismo y ultraderecha: un fenómeno que no se mide con la vara LGTBI
– La degeneración política del eco-pacifismo

Estrategia de la guerra contrarrevolucionaria: el colonialismo francés en Costa de Marfil (2002-2011)

El general Henri Poncet
La guerra moderna no es lo que uno se espera. Por eso cuando estalla ni siquiera es capaz de darse cuenta de que está metido de lleno en ella. Por ejemplo, es posible que los lectores no sepan que en Costa de Marfil hubo una guerra que duró más que la de Siria, diez años, y que acabó con el gobierno de su Presidente, Laurent Gbagbo, a manos del colonialismo francés.

Eso ocurre por efecto de esa parte de la guerra que es la guerra sicológica, la intoxicación y los embustes de la prensa, capaces de desconciertar al más atento. Que nadie se equivoque: una guerra no es más que un engaño, como escribió Sun Tzu hace 2.500 años. El mayor de ellos es que el enemigo no se entere que le han declarado la guerra.

Del 6 al 10 de noviembre de 2004 el ejército colonial emprendió la primera masacre contra una población desarmada y la ministra del ramo, Alliot-Marie la justificó por la situación insurreccional que vivía el país africano. En realidad, las insurrecciones se emprenden contra un gobierno y lo que estaba ocurriendo era lo contrario: el pueblo había salido a la calle a defenderlo del Golpe de Estado promovido desde la metrópoli.

El carnicero al mando de la tropa era el general Henri Poncet, que no sólo era capaz de llenarse las manos de sangre sino de impartir doctrina también, un ideólogo formado en la escuela francesa de guerra colonial. El genocidio de Ruanda no le resulta ajeno en absoluto porque estaba allí, sobre el terreno.

Aquellos días de 2004 son el “noviembre negro” de Costa de Marfil. Gbagbo ordena a su ejército (FANCI) marchar hacia el norte para aplastar el intento de Golpe de Estado protagonizado por la milicia “Fuerzas Nuevas”, que lo había intentado dos años antes.

Los soldados franceses tratan de impedir la marcha bloqueando con camiones las pistas de aterrizaje del aeropuerto de Abidjan. El general Poncet llama a París y pide carta blanca para disparar contra las fuerzas de Gbagbo. La autorización no llega, por lo que las tropas leales avanzan y están a punto de aplastar el golpe cuando ocurre algo muy sorprendente: los aviones Sujoi de su fuerza aérea atacan una base militar francesa en Buaké matando a nueve soldados franceses.

Es lo que esperaban los colonialistas. La reacción consistió en destruir todos los aviones del ejército leal y la ofensiva se frena en seco. Una vez al corriente de la noticia, la población entra en cólera y rodea a la base del ejército francés. La reacción tampoco se hizo esperar y los colonialistas disparan contra la multitud, matando a 70 personas e hiriendo a varios centenares.

A partir de aquí empiezan las típicas cortinas de humo en la prensa. Los pilotos de los Sujoi que atacaron la base francesa eran bielorrusos, pero ¿qué órdenes obedecían? La pregunta es retórica; se sabe de antemano, pero los datos fiables corren menos que los bulos de la prensa que trata de sacar a los colonialistas del atolladero.

Los bielorrusos fueron capturados por los hombres de Poncet, los mantuvieron cuatro días detenidos en Togo y luego los dejaron marchar libremente. Un juez francés procesó a tres ministros, a los que acusó de dicha fuga, imprescindible para mantener el asunto a buen recaudo.

Poco a poco empiezan a salir todas las lacras del terrorismo de Estado y las falsas banderas, empezando por eso que a algunos les cuesta admitir: en todo este tipo de crímenes negros, la intoxicación es tan importante que los colonialistas tienen que empezar matando a los suyos, a sus propias fuerzas, que para ellos no son otra cosa que carne de cañón.

El general Poncet destruyó la fuerza aérea de Gbagbo por “consejo” de otro general de la misma factura, Jean Louis Georgelin, a la sazón jefe de Estado Mayor del Presidente de la República, Chirac.

Estas almas gemelas, Poncet y Georgelin, adiestraron a las fuerzas ruandesas que cometieron el gencidio en Ruanda en 1994. Después dirigieron a las paracaidistas franceses a finales de los noventa, donde se reclutaban a los mercenarios para las misiones más “especiales”, esas que hacen que la mayoría gire la cabeza hacia otro lado.

La primera matanza de Costa de Marfil ocurrió el 6 y el 7 de noviembre. Durante la noche del día siguiente, una columna de tanques franceses se detuvo frente a la residencia de Gbagbo con los cañones apuntando hacia las ventanas. De nuevo la población se levanta. Miles de personas acuden al lugar y se interponen como escudos humanos para proteger a su Presidente.

Es la segunda masacre: 63 muertos y cientos de heridos. En el campo, las escenas son impresionantes, con cuerpos destrozados e incluso decapitados. Desde la terraza del Hotel Ivoire, los francotiradores franceses de operaciones especiales disparan a todos los que se mueven.

La matanza no logra dispersar a la multitud, que permanece sobre el lugar, las fuerzas coloniales se tienen que retirar y el golpe fracasa. Es “una victoria con las manos vacías”, según expresión gráfica del cineasta marfileño Sidiki Bakaba, presente en el lugar. Las imágenes de la matanza aparecen en la televisión marfileña.

El presidente marfileño acumula ya dos matanzas y tres Golpes de Estado y el ejército francés queda en evidencia cuando trata de justificar torpemente la presencia de sus blindados frente a la residencia de Gbagbo. Los colonialistas no son capaces de hacer una cosa (el Golpe de Estado) ni la otra (mentir), por lo que contratan a una de esas empresas consultoras en asuntos de imagen, que a partir de entonces se encargará de mentir adecuadamente, es decir, de que nadie sepa diferenciar la verdad de la mentira. En algo así la complicidad de los medios es fundamental.

En cualquier clase de dominación el terror es un complemento esencial de la mentira. En Costa de Marfil tomó la forma, como en Vietnam, de bombardeos dirigidos contra supermercados, hospitales y también contra las bases militares del ejército leal a Gbagbo. El número de víctimas aún se desconoce y es posible que nadie quiera conocerlas nunca.

El terror desde el aire se complementó con el terror a ras de suelo, en barrios populares, como el de Abobo, en Abidján, donde junto a las tropas de las ONU y las francesas actuó el “Comando Invisible”, una facción de las “Fuerzas Nuevas”.

La mentira complementa al terror cuando los crímenes que comete una parte se imputan a la contraria, debiendo aclarar que al hablar de crímenes nos referimos a matazas como la de Déukoué, al oeste del país, que costó la vida a 800 personas.

Esta vez la combinación del engaño con el terror logró paralizar al movimiento de masas y el Golpe de Estado se consumó. Gbagbo fue capturado y entregado al Tribunal Penal Internacional. El engaño acababa en un vodevil judicial con los papeles protagonistas cambiados.

En 2017 el carnicero Poncet se unió al partido de Macron, de quien es consejero de Defensa y Seguridad. Cambia el Presidente de la República, los figurines; la República no cambia en absoluto.

Mehdi Nemmouche: retrato de un francés que empezó en el lumpen y acabó en la yihad

Mehdi Nemmouche
Para un periodista no hay nada mejor que reflexionar sobre los motivos por los que una noticia no aparece en ningún periódico. En este caso la noticia es que en Bélgica se celebra el juicio contra Mehdi Nemmouche, acusado de cometer en 2014 la matanza del museo judío.

Nemmouche es uno de los poquísimos yihadistas que ha sido capturado vivo y que ha podido ser juzgado, por lo que se están escuchando -para quien quiera oir- afirmaciones muy sorprendentes, que tampoco son noticia.

Su abogada, Virginie Taelman, presentó el martes un informe de 18 folios al tribunal en los cuales imputa el atentado a… al Mosad, la única banda de asesinos que tiene licencia para matar en todo el mundo. Como dos de las víctimas también eran del Mosad, el servicio secreto israelí parece asumir la doble condición de víctima y verdugo. Algo tan rocambolesco tampoco debe ser noticia…

Pero lo más apasionante es la biografía del yihadista, calcada de otras de la misma factura. Es un francés, nacido en 1985 en Roubaix de una familia de origen argelino. Nunca conoció a su padre ni a su madre, que eran lumpen. Lo mismo que sus dos hermanas, desde los tres meses de edad vivió en hospicios, la típica historia de un paria en la Europa de comienzos del siglo XXI que los europeos -en su infinita ignorancia- creen superado.

En 1999 empezó su vida lumpen: agrede a un profesor con un arma y comete robos. En 2004 un juzgado de menores le condena por primera vez y así inicia el círculo intermintente de entradas y salidas de la cárcel. En sí mismo es una bomba de relojería ambulante dispuesta a explotar en cualquier momento.

El islam no lo conoce Nemmouche en una mezquita árabe sino en una cárcel francesa, donde nada pasa desapercibido. Inmediatamente los funcionarios informan a la policía de que los incidentes sanciones se multiplican y que están amamantando a un yihadista.

Sale de la cárcel el 4 de diciembre de 2012, le dan dinero, le dan un pasaporte y le permiten viajar a Turquía inmediatamente, el paso obligado para llegar a Siria, donde pasa un año en las filas del Califato Islámico haciendo lo que mejor sabe hacer, lo que le han enseñado en Francia: de carcelero.

Nemmouche viaja por buena parte de mundo y su rastro aparece en los registros Schengen, en Estambul, en Malasia, en Singapur, en Bangkok, en Frankfurt… En 2014 regresa porque su campo de batalla está en cualquier sitio de Europa, como la propia Bruselas, donde le acusan de cometer un atentado el 24 de mayo en el Museo Judío: un hombre dispara un arma desde la calle hacia el vestíbulo del museo con un Kalashnikov y luego huye.

Cuatro personas mueren: una pareja de turistas israelíes, Emanuel y Miriam Riva, de 54 y 53 años, una francesa, Dominique Sabrier, de 66, que trabaja como voluntaria en el museo y Alexandre Strens, un belga de 25 años que trabaja como recepcionista.

La detención de Nemmouche se produce varios días después muy lejos del escenario del crimen, en la estación internacional de autobuses de Marsella, a donde llega en un autobús procedente de Ámsterdam vía Bruselas. En su equipaje lleva armas idénticas a las que se emplearon en el atentado del Museo Judío y una gorra similar a la que llevaba el carnicero.

Mientras tanto, el acusado sigue sin querer hablar.

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