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Mes: septiembre 2016 (página 9 de 11)

El islam en la URSS (2)

La burguesía cuenta la historia de la Revolución Rusa haciendo creer que al llegar al poder, los bolcheviques impusieron su propio programa y, por lo tanto, que llevaron el ateísmo al Estado y desde ahí persiguieron a las religiones, cerraron los lugares de culto y encarcelaron a los predicadores.

Nada más lejos de la verdad. Lo había escrito Lenin mucho antes de la Revolución, en 1905, cuando recomendó no caer “en planteamientos abstractos”, “al margen de la lucha de clases”. Los prejuicios religiosos no se pueden disipar “por medio de la pura prédica”. De ahí que “no prohibimos ni debemos prohibir el acercamiento a nuestro Partido a los proletarios que conservan todavía unos u otros vestigios de los viejos prejuicios” (*).

No había transcurrido un mes de la Revolución cuando los bolcheviques promulgaron una proclama dirigida “A todos los obreros musulmanes de Rusia y de Oriente” en el que se declaraban a su lado y denunciaban que las mezquitas y los lugares de culto, así como las costumbres, habían sido destruidos por el zarismo.

La declaración era un compromiso bien claro hacia ellos: “Vuestras creencias y vuestras costumbres, vuestras instituciones nacionales y culturales son para siempre libres e inviolables. Sabed que vuestros derechos, como los de los demás pueblos de Rusia, están bajo la alta protección de la Revolución y de sus órganos, los soviets de obreros, soldados y campesinos”.

La política religiosa es como cualquier otra clase de política: cambia según la lucha de clases y, por lo tanto, según el lugar y el tiempo. La URSS no fue ninguna excepción. La correlación de fuerzas no siempre fue la misma y no siempre fue igual en todas partes. Así, durante la guerra civil Asia central quedó aislada del resto de Rusia y estuvo gobernada por bolcheviques que, en definitiva, eran los viejos colonos rusos o descendientes suyos, generalmente asentados en las ciudades y con pocas conexiones con el mundo rural, islámico y atrasado.

Se produjeron levantamientos contra el poder soviético, como los de los basmachis y otros de tipo panislamista, panturquista o panturanista, en donde las protestas religiosas se mezclaban con las nacionales, apoyadas por los imperialistas británicos y franceses.

A aquellos bolcheviques les ocurría lo del refrán: “El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”, algo muy frecuente en la lucha de clases. En 1920 Lenin envió una comisión de investigación que, entre otros muchos errores, había cerrado las mezquitas, demolido monumentos o confiscado libros y objetos de culto. El viernes fue declarado día de fiesta en todas las repúblicas soviéticas musulmanas. Se restableció el “paranyah”, un velo islámico parecido al “niqab” que había sido prohibido. Finalmente, llevó a cabo la depuración de quienes, bajo la cobertura de los órganos de poder soviéticos (administración local, escuelas, policía, ejército), seguían manteniendo la dominación colonial rusa en las regiones islámicas.

Las depuraciones fueron muy selectivas, de tal manera que en 1922 en Turkestán fueron expulsados del Partido bolchevique 1.500 rusos, en su mayor parte por su actitud antimusulmana (justificada por el laicismo y el ateísmo), mientras que todos los musulmanes se mantuvieron dentro de las filas.

En 1921 el sistema judicial se desdobló, creándose tribunales islámicos paralelos a los soviéticos que aplicaban la “shariá”, como había prometido Stalin en un mensaje dirigido los pueblos caucásicos. En sus pleitos los musulmanes podía escoger entre unos u otros tribunales.

Desde enero de 1918 los asuntos islámicos se dirigían desde un consejo especial del Comisariado de las Nacionalidades dirigido por Stalin. Además se creó una Comisión de la “shariá” dentro del Ministerio de Justicia. Su tarea fue la de poner el acento de la ley islámica en una interpretación de los principios de perdón y educación, más que sobre la represión, así como en la erradicación de los castigos corporales, el corte de la mano a los ladrones y la lapidación por adulterio (que se aplicaba tanto a las mujeres como a los hombres).

En los años veinte, en las repúblicas islámicas de la URSS entre un 30 y un 50 por ciento aproximadamente de las causas criminales las resolvían los tribunales islámicos, una proporción que el caso de Chechenia alcanzaba el 80 por ciento.

Además, en Asia central el Partido bolchevique creó el departamento Zhendotel de mujeres obreras y campesinas para erradicar la discriminación y el atraso de las mujeres en dichas repúblicas. Las militantes de Zhendotel vestían el “paranyah” para poder realizar su trabajo político.

Con esas medidas y otras parecidas, la URSS no sólo logró la incorporación de los musulmanes, hombres y mujeres, a la revolución sino ser fiel a sus propios principios, que no fueron otros que la federación de repúblicas que en sí mismas eran diferentes unas de otras.

Eso no significa que no se produjeran nuevos problemas, ni aplicaciones retrógradas de la ley que eran de todo punto inaceptables para el nuevo poder soviético. Por eso a finales de 1922 se aprobó un decreto para que toda sentencia injusta pudiera ser de nueva replanteada ante los tribunales soviéticos si una de las partes así lo reclamaba.

El tacto en las relaciones con la población musulmana nunca fue incompatible con la realización de campañas contra el “paranyah” o a favor del divorcio. Con motivo de las celebraciones del Día de la Mujer Trabajadora de 1927, en Tashkent, Samarkanda y otras localidades de Asia central, muchas mujeres empezaron a gritar en contra del “paranyah”, se lo quitaron en público y le prendieron fuego. Bajo la protección de la policía, las mujeres fueron por las calles arrancando el velo a las que lo llevaban y saqueando los almacenes de alimentos.

Los musulmanes lo declararon “kuyum” (ofensa). Se sucedieron varios días de altercados y represalias mutuas que alcanzaron a las familias de unos y otros y provocaron la reacción de los clérigos islámicos. Los antiguos basmachis volvieron a crear una organización contrarrevolucionaria clandestina, llamada Tash Kuran.

El poder soviético no sólo triunfó en las repúblicas islámicas por una acertada política religiosa y nacional sino porque la misma se apoyó en las masas oprimidas que las habitaban, millones de personas que hasta 1917 jamás conocieron ningún tipo de derechos. La URSS no solo les alfabetizó sino que lo hizo en su propio idioma. Para muchos pueblos era la primera vez que su idioma conoció la escritura y, naturalmente, la prensa, la radio y la escuela.

Como consecuencia de ello, ya en los años veinte la mayor parte de las autoridades y funcionarios públicos de dichas repúblicas no eran rusos sino originarios del lugar. Un caso especial y relevante fue el Ejército Rojo, cuyas últimas victorias en la guerra civil se obtuvieron en Asia central. Además de comisarios políticos, los batallones islámicos del Ejército Rojo, integrados por uzbekos, azeríes, kazajos, turcomanos, tayikos, chechenos, tártaros y bashkires, tenían sus propios mullahs y otros dirigentes religiosos.

(*) Lenin, El socialismo y la religión, Obras Completas, tomo 10, pg.81.

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Susana, la gran esperanza blanca

Bianchi

Y es que Susanita (Díaz) tiene un balón, un balón chiquitín… Pedro Sánchez prefiere jugar a las cartas y gana bazas, pero se va a quedar sin el “monte”, sin las diez de últimas, que se dice jugando al tute. Lo intenta, se pone bravo, pero es gato panza arriba. Amaga, no da y apenas araña. Después de la investidura fallida -y cantada- de Rajoy, lo lógico es que Sánchez se ponga a emprender una rueda de contactos con los diversos grupos parlamentarios, ¿se dice así?, para… ¿qué? Para, dice, no “postularse” como “alternativa”. Amaga y no da. No tiene sentido, de ahí que la caverna se burle de él. Y es que no araña.

Resulta un tanto indiferente auscultar qué intenciones ocultas y personales tiene Sánchez, Míster No-No, como le llaman, para no dar su brazo a torcer. Esto pertenece a la psicología. Consiguió que Mariano besara la lona, como le hicieron morder el polvo a él. ¿Se conformará con esta pequeña satisfacción personal y dejará de enredar y se abstendrá para que salga elegido Mariano y evitar unas terceras elecciones? No parece. Este espartano, en cuanto se vea con el riñón cubierto, muere matando, pero no se va a llevar a nadie por delante. El muerto es él, pero todavía nadie se lo ha dicho.

Nadie se lo ha dicho a la cara directamente. Ni siquiera Susana Díaz, muda estos meses esperando ver el cadáver de Sánchez sentada en el quicio de su casa, como los árabes andalusíes. Táctica respetable y fructífera, que se lo digan a Rajoy, todo un estratega, un hesicasta que se mira el ombligo mientras fuera arde Troya.

La cosa se barrunta así, más o menos: Tras el 25 de Septiembre, día de las elecciones vascas (también gallegas, pero aquí como ganará Feijoo, no hay táctica por ser del PP, del partido, aunque pelín borde, pero no mucho no sea que le recuerden, su propia gente, con quién iba en yate de veraneo hace unos años) con el previsible triunfo del PNV (Partido Nacionalista Vasco), que negó su voto por activa, pasiva y perifrástica a Rajoy en las Cortes españolas. Bueno, pues, va a pasar que el PNV facilite el gobierno de Rajoy (con sus cinco votos y todavía faltaría uno, caso de que el PsoE votara no) de acuerdo con el PsoE de Susana (que en Andalucía gobierna gracias al camaleónico “Ciudadanos” que en Madrid apoyó a Cifuentes) que se abstendrá o inventarán un cómo me la maravillaría yo… Expertos en trilerismo ya son.

Así lo tienen planeado. Otra cosa es que Sánchez cante aquello de “ven Capitán Trueno, haz que gane el bueno…” Me temo que acabará de croupier en un casino de Las Vegas, como acabó Gorbachov.

Buenos días.

El pueblo elegido

Darío Herchhoren

Desde los tiempos bíblicos los hebreos se consideraron el pueblo elegido por Jehová, es decir el pueblo elegido de dios.

Y lo digo con minúsculas.

El concepto de pueblo elegido que surge de la Biblia, es contradictorio con la propia Biblia, ya que en dicho libro se habla de la creación y ello implica que dios creó el universo, y creó el género humano sin distinguir entre pueblos elegidos y no elegidos.

Sin duda el concepto de pueblo elegido está conectado a la religión monoteísta, y al pueblo hebreo que es el primer pueblo monoteísta que se conoce, y por lo tanto ese pueblo y no otro debe ser el propagador de la palabra de dios.

Todo esto sin perjuicio de que dios hablara alguna vez, ya que nadie lo escuchó.

El concepto de pueblo elegido fue utilizado también profusamente por el nazismo en Alemania, que consideraba a la “raza” aria, como la elegida y el pueblo alemán tenía que ser el que condujera a la humanidad, y los demás se consideraban “subhumanos”, y por lo tanto eran pueblos inferiores que se podía explotar y matar sin el más mínimo sonrojo ni remordimiento.

Pero hace ya unos años los dirigentes políticos norteamericanos comenzaron a hablar de la excepcionalidad de los USA, y de su destino manifiesto, como propagadores  de la libertad, la democracia, la igualdad, etc. en el mundo entero.

Como vemos; los pueblos elegidos son tres: el hebreo, el alemán y el norteamericano.

Si miramos la trayectoria histórica de esos pueblos, comprobaremos, que el pueblo hebreo y los que se proclaman sus herederos y continuadores, los actuales sionistas que gobiernan el actual Israel, en principio no representan a la enorme masa de judíos de la diáspora, que están dispersos por todo el mundo, ya que Israel tiene unos 10 millones de habitantes,pero no obstante los sionistas hablan siempre en nombre de de ese pueblo.

Ese pueblo elegido  por dios, es el que arrasa aldeas palestinas en nombre de esa superioridad surgida de ser el elegido, el que mantiene niños en prisiones, el que arranca los árboles de los palestinos y les roba el agua.

En fin, es el mismo pueblo elegido que arrasó los campos de Sabra y Chatila, a cuyo frente estaba el criminal de guerra Ariel Sharon. Todo en nombre del pueblo elegido.

Nos queda ahora el “excepcional” pueblo norteamericano. Sin duda se trata de algo excepcional. Los USA son los mayores criminales que se conocen en la historia de la humanidad. En nombre de su “derecho” a la excepcionalidad han invadido países, han derrocado gobiernos, espían a todo el mundo, roban sus riquezas a países pobres a los cuales esclavizan, se creen los amos del mundo y con derecho a seguir siéndolo en nombre de esa excepcionalidad.

Pero todo esto nos lleva a otra reflexión: ¿qué pasa si en vez de hablar de pueblo elegido, hablamos de clase social elegida? La gran burguesía dueña del gran capital, de las multinacionales, de los parlamentos de varios paises, de los ejércitos acaso ¿no es excepcional? ¿No son acaso los elegidos, y por eso pueden explotar a millones o cientos de millones de hombres, mujeres y niños en el mundo entero? ¿Por qué no pensamos en esto? Es muy sencillo. Basta con cambiar el concepto de pueblo elegido al de clase elegida, y veremos como los elegidos y los excepcionales responden al mismo patrón de comportamiento. Y son el mismo patrón.

Cascos Blancos: la nueva especie de predadores humanitarios

La ONG “Cascos Blancos” ha sido designada como cadidata para recibir el Premio Nóbel de la Paz. Para apoyar esta candidatura el próximo 16 de setiembre Netflix difundirá un documental de 40 minutos titulado “Los Cascos Blancos”. Ha sido realizado por Orlando von Einsiedel y seleccionado para los festivales de cine Toronto y de Telluride.

Supuestamente se trata de un grupo de voluntarios que acuden en ayuda de la población civil de Siria víctima de los bombardeos, y ya saben la coletilla famosa que no debe faltar nunca: de uno y otro bando. Que quede claro. Son neutrales. Su empeño es exclusivamente humanitario.

Los Cascos Blancos son una organización creada en 2013 y, como no podía ser de otra forma, detrás no hay otra cosa que el imperialismo puro y duro y, naturalmente, la propaganda de guerra, las cortinas de humo y la intoxicación mediática. Veamos algunos ejemplos, sólo unos pocos, para no agotar la paciencia del sufrido lector:

– El único resquicio de luz en un mundo especialmente oscuro (La Sexta)
– Los ‘cascos blancos’ que salvan vidas entre escombros en Siria (El País)
– Los ‘Cascos Blancos’: voluntarios que ofrecen atención primaria a los heridos en Siria (Médicos Sin Fronteras) 

– Los salvadores anónimos de Siria (El Día)

Siempre que surgen este tipo de tinglados hay que acudir, como es habitual, a las fuentes de financiación, entre las que encontramos al mismo mecenas de siempre: el benefactor de la humanidad George Soros, además de tres de las potencias integrantes de la OTAN, que también se han caracterizado siempre por su humanitarismo: Estados Unidos (23 millones de dólares), Gran Bretaña (20 millones de libras) y Holanda (4 millones de euros).

Después de hablar del dinero corresponde desenmascarar las mentiras, la filantropía y el baboseo propio de este tipo de ONG, en el que los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental. Pues bien, hay que decir que los Cascos Blancos sólo están presentes en las zonas controladas por el Califato Islámico y el Frente Al-Nosra porque el papel que el imperialismo le tiene asignado, además, de la propaganda, es justificar la imposición de una zona de exclusión aérea que impida los bombardeos rusos y sirios sobre las posiciones yihadistas.

Luego hay que pasar a ver quiénes son esos voluntarios que se juegan la vida como héroes para salvar a los demás, mercenarios cuyo nombre ha salido a relucir, como Raed Saleh, del que el New York Times reconoció en abril (1) que se le había impedido la entrada en Estados Unidos porque formaba parte de las bases de datos como un riesgo para el país o, dicho en román paladino, porque estaba fichado como yihadista y, naturalmente, si le habían llamado para viajar a Estados Unidos es porque sus jefes de la CIA tenían que darle instrucciones.

Organizaciones como los Cascos Blancos forman parte de una nueva concepción de las guerras imperialistas elaborada por la Rand Corporation que se llama “teoría del enjambre” (2) en donde el éxito de la guerra depende estrechamente “de un control estricto del flujo de informaciones”.

(1) http://www.nytimes.com/2016/04/21/world/middleeast/leader-of-syria-rescue-group-arriving-in-us-for-award-is-refused-entry.html
(2) http://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/rgs_dissertations/2005/RAND_RGSD189.pdf

Desbloqueada la construcción del gasoducto entre Rusia y Turquía

Ayer la multinacional rusa de la energía Gazprom anunció que había recibido autorización del gobierno turco para construir un gasoducto entre la región de Krasnodar, en el sur de Rusia, y la Tracia oriental, al oeste de Turquía, pasando por el Mar Negro.

El dirigente de Gazprom, Alexei Miller, saludó esta noticia que refleja el interés de Ankara por el proyecto Turk Stream.

El gosoducto será capaz de transportar 63.000 millones de metros cúbicos de gas al año y se terminará de construir a finales de 2018.

El máximo dirigente de Gazprom ha negociado la construcción directamente con el ministro turco de Energía y Recursos Naturales, Berat Albayrak y las obras comenzarán con carácter inmediato.

Su tendido estuvo congelado como consecuencia de las presiones de Estados Unidos, que provocaron una seria crisis en las relaciones entre Rusia y Turquía. El proyecto se desbloqueó tras el golpe de Estado del 15 de julio y la visita de Erdogan a San Petersburgo el 9 de agosto.

La mitad del gas que consume Turquía ya procede de Rusia. Pero durante la rueda de prensa posterior a su entrevista con Putin el 9 de agosto, Erdogan no sólo dijo que el gasoducto era una prioridad para Turquía sino que gracias a él tenían intención de suministrar gas a toda Europa occidental.

Es una de las grandes bazas que -sin duda- Turquía acabará utilizando en su batalla por ser admitida dentro de la Unión Europea.

El islam en la URSS (1)

Desde el 11-S, la invasión de Irak y las posteriores agresiones del imperialismo a los países de Oriente Medio y el norte de África, el islam está en el punto de mira, aunque el mirón suele colocar los prismáticos al revés de tal manera que son los imperialistas los que se consideran atacados, lo mismo que los capitalistas se consideran explotados por sus obreros.

El punto de vista del imperialismo hunde sus raíces en la experiencia propia de la Europa del siglo XVII, las llamadas guerras “de religión” y la paz de Westfalia que dieron identidad religiosa a los Estados absolutistas en base al principio “cuius regio eius religio”. La religión es parte de la dominación, la impone el Estado y es única; al que no le guste que se vaya. Como consecuencia de ello se dice sin sonrojo que Europa es cristiana, España es católica y barbaridades parecidas.

A ese punto de vista se le añade la soberbia derivada del Siglo de las Luces que impuso el relativismo en todos los terrenos ideológicos e incluso, entre las corrientes más progresistas, el laicismo, el agnosticismo y ciertas formas de ateísmo que miran por encima del hombro a los creyentes como personas atrasadas e incultas. Si además alguien es muy creyente, es porque es muy fanático, es decir, mucho más atrasado y, por lo tanto, mucho más despreciable aún.

La mayor parte de los ateos considera que todas las religiones son iguales, o sea, igualmente despreciables. En el caso de los revolucionarios, ese desprecio por la religión se fundamenta también sobre la base de la connivencia de las religiones dominantes con el Estado, con las clases dominantes que, en el caso de las potencias centrales, son cristianas. Cuando pensamos en la religión, en cualquiera de ellas, tenemos al cristianismo como prototipo, es decir, una religión asociada a una dominación económica y política.

Por ejemplo, el Imperio español no sólo impuso la uniformidad religiosa expulsando a los judíos y los musulmanes sino que su colonización latinoamericana estuvo acompañada de la imposición de la religión católica. La espada colgaba de la sotana. Es exactamente lo que el imperialismo pretende hacer hoy en Oriente Medio.

En Europa occidental medimos todos los fenómenos históricos siguiendo nuestra propia experiencia y todo lo juzgamos con ese criterio, que sólo concierne a esta parte del Viejo Continente y a los países herederos de su influencia. En la otra parte de Europa, la oriental, comprendido el Imperio otomano y el Imperio zarista, no existieron las guerras de religión, lo que ofrece una perspectiva diferente de las religiones.

Muchos de los judíos expulsados de España fueron acogidos bajo el Imperio otomano de manera que, en ciudades como Salónica, el castellano fue el idioma dominante hasta 1945. La Carta de Gülhan, aprobada por el sultán Abdul Medjid I en 1839, proclamó la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos del Imperio, sin distinción de religión.

Bajo el Imperio zarista tampoco había una uniformidad confesional, como en España. Sin embargo, a diferencia del Otomano, en el siglo XIX el Imperio ruso estaba en una fase de expansión colonial, que se llevó a cabo en nombre de la Iglesia ortodoxa y en detrimento de otras, como el islam o el budismo. Fue un intento de asimilación política, nacional, cultural, lingüística y religiosa. El Imperio ruso no conoció las guerras religión del oeste de Europa porque una prevaleció sobre las demás y las fue sometiendo implacablemente.

La evolución histórica del islam estuvo, pues, ligada primero al colonialismo y luego al imperialismo y Rusia siempre fue un ejemplo de ambas cosas. El islam era la religión de los colonizados, una condición ligada al atraso histórico, económico, social y cultural.

Ese atraso es relativo; hay que entenderlo en relación con el adelanto, de tal manera que tras la Revolución burguesa de Febrero de 1917 en Rusia las mujeres pudieron votar, algo que en España aún no se conocía.

Se pueden apuntar otros datos para ilustrar esa situación. Por ejemplo, el 1 de mayo de 1917 se celebró en Moscú el Primer Congreso Pan-ruso de musulmanes, en el que los delegados aprobaron la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, algo que en aquella época era poco común, tanto si eran musulmanes como no.

En 1917 en Rusia había unos 16 millones de musulmanes, un 10 por ciento de la población total que, en su mayor parte, habitaban en la periferia, constituyendo sociedades feudales que poco tenían que ver con los musulmanes que en Moscú aprobaban unas resoluciones impecables que eran otros tantos brindis al sol.

Tras la Revolución de Octubre, fueron los bolcheviques quienes se preocuparon de que aquellas resoluciones -que parecían un sueño lejano- se hicieran realidad de forma inmediata. Para ello introdujeron una discriminación positiva entre las religiones, separando a la Iglesia ortodoxa, que había estado vinculada al zarismo, de todas las demás: judíos, musulmanes, católicos, budistas, protestantes…

En Rusia la Iglesia ortodoxa no era sólo una religión sino un poder económico y político, uno de los mayores terratenientes. En octubre de 1917 se produjo una “revolución” en el sentido más literal de la palabra, es decir, se le dio la vuelta a una situación previa. Es justo lo contrario de la Constitución fascista de 1978, que discrimina las religiones para privilegiar a la dominante.

En la URSS, pues, no hubo una política religiosa sino dos políticas opuestas. No se toleró una lucha de religiones, otra más, como en el siglo XVII, ni tampoco una lucha contra las religiones, en general, sino una lucha victoriosa por quebrar el poder de un Estado, y en la medida en que la Iglesia ortodoxa formaba parte del mismo, fue pulverizada: perdió sus tierras y perdió sus privilegios.

Cien años después de la Revolución de Octubre, a eso la burguesía le sigue llamando represión, prohibición, persecución… La realidad fue bien diferente. Sobre todo para las minorías religiosas. A partir de 1917 en Rusia se acabaron los “pogromos”, es decir, las matanzas y linchamientos colectivos de las minorías, por poner un ejemplo, que bajo el zarismo eran habituales.

La Revolución de Octubre inauguró la época de mayor esplendor de la libertad que la humanidad ha conocido jamás y en el terreno religioso no fue una excepción. Si a fecha de hoy la burguesía sigue sin entenderlo es porque la historia le aleja inexorablemente de los principios que ella misma proclamó en 1800.

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Las IP del Califato Islámico están registradas en Estados Unidos y Gran Bretaña

Con internet ocurre lo mismo que con las drogas: se criminaliza el consumo pero no la producción. En una sociedad capitalista es lógico que el consumidor final acabe en la cárcel, mientras el fabricante se lleva sus beneficios a un paraíso fiscal.

La existencia de páginas web yihadistas, como el mismo yihadismo, está sirviendo de excusa para toda que los Estados marchen cada vez más claramente hacia el fascismo, las prohibiciones y los castigos. La visita de páginas de contenidos radicales está bajo sospecha, pero nada se dice de la financiación de los yihadistas a través de las redes sociales, en las que muestran sus propias tiendas virtuales colocando a la venta camisetas y muñecos para niños.

Nadie pregunta en dónde están los servidores que ofrecen dichos contenidos, por una sencilla razón: porque quienes las promocionan son los imperialistas y estos no se van poner la soga alrededor de su propio pescuezo.

Según Evangeline O’Regan, Jefa de Medios Digitales de la Oficina de Comunicación del Ministerio de Defensa de España, “el grupo terrorista [Califato Islámico] cuenta con 30 productoras audiovisuales —tres de ellas para hacer contenidos internacionales y las 27 restantes, dirigidas al público interno y musulmán— que se dedican a producir contenidos al por mayor: con calidad y en cantidad”.

Instagram tiene su propio perfil para los simpatizantes del grupo terrorista. La mayoría de los perfiles son públicos, de modo que se puede acceder a ellos sin identificación previa.

Entre 2014 y 2016 han publicado el internet 15 números de la Revista Dabiq que difunde la propaganda del Califato Islámico en las redes sociales, además de decapitaciones, torturas y ejecuciones.

El Califato Islámico tiene su propia aplicación para móviles, llamada “El amanecer de la Buena Nueva”, en donde los dirigentes yihadistas escriben mensajes que llegan a las cuentas de Twitter de todos los seguidores que se la han descargado, llegando a los 40.000 tuits en un sólo un día.

También tienen su propio servicio de mensajería, una aplicación llamada “Alrawi” parecida a Whatssap, así como una emisora de radio: Al-Bayan.

La agencia de noticias del Califato Islámico es Amaq, que comenzó con la difusión de textos breves, vídeos, alertas y artículos a través de Telegram. A finales de 2015 se transformó en una aplicación para móviles que distribuye propaganda en varios idiomas, desde el inglés hasta el árabe, pasando por el alemán o el francés.

Tiene su propia entrada en la Wikipedia (1) y los dominios de las páginas web donde se ubican los registros amaq.com y amaq.org tienen direcciones en Estados Unidos y en Reino Unido (2). Si alguien los quiere buscar, no están muy lejos…

Un informe publicado a comienzos de este año (3) enumeraba otros recursos de la constelación de medios de propaganda utilizados por los yihadistas, como las fundaciones Ajnad, Al-Furkan, Al-Itisam, Al-Himma o el Hayat Media Center.

(1) https://en.wikipedia.org/wiki/Amaq_News_Agency
(2) http://misionverdad.com/videos/las-ip-del-estado-islamico-se-registraron-en-eeuu-y-reino-unido
(3) http://rsf.org/sites/default/files/rapport_daech_fr_web.pdf

Un criminal de guerra ha muerto

Fuad Ben-Eliezer, criminal de guerra
El domingo murió a la edad de 80 años el antiguo ministro israelí de Defensa Benjamín Fuad Ben-Eliezer dejando tras de sí una carrera repleta de corrupción y blanqueo de dinero, pero sobre todo de graves crímenes de guerra en Palestina y Líbano.

Se retiró de la política en 2014 en medio de un escándalo judicial tras descubrirse una caja fuerte secreta de su propiedad que contenía cientos de miles de dólares no declarados.

El año pasado su mal estado de salud le impidió comparecer ante los tribunales para responder de los cargos de fraude y blanqueo de dinero.

De origen irakí, Ben-Eliezer ingresó en 1954 en el ejército israelí, donde ascendió hasta el grado de general gracias a las sanguinarias campañas militares contra los países vecinos.

Durante la guerra del Yom Kippur sirvió como comandante adjunto de la unidad Hativ, lo que le valió dirigir la división que dentro de Líbano selló la frontera con Israel con la ayuda del Ejército del Sur del Líbano.

El mencionado Ejército del Sur del Líbano lo formaron los militares israelíes obligando a los jóvenes libaneses a servir en sus filas contra los intereses de su propio país. Su tarea fue hacer el trabajo sucio de los militares israelíes en lugares tan siniestros como la cárcel de Al-Jiam en la que centenares de presos libaneses permanecieron detenidos y donde fueron torturados brutalmente.

La mayor parte de los presos Al-Jiam fueron secuestrados porque tenían familiares combatiendo en las filas de Hezbollah o por no querer colaborar con los ocupantes.

Siendo ministro de Defensa, entre 2001 y 2002, Ben-Eliezer ordenó la Operación Escudo Defensivo para aplastar a la resistencia palestina en Cisjordania durante la segunda intifada, en la que casi 500 palestinos fueron asesinados, entre ellos muchos civiles, e incluso niños.

A causa de la ferocidad israelí, la ONU ordenó finalizar la represión. Atrás Cisjordania quedó arrasada, numerosos edificios fueron derribados, especialmente las escuelas.

Otegi dice que ‘inhabilitarle’ es una ‘cacicada judicial’

B.
También podría haber dicho que es un «atropello judicial» o una flagrante injusticia «a la española», que se saltan sus propias leyes, etc., pero nunca va a decir la verdad: que ha sido «inhabilitado» por el Régimen español de carácter fascista nacido tras la guerra civil y continuado bajo otros ropajes, formas y maquillajes cosméticos, en la «democracia» actual que los más progres dan en llamar «régimen del 78» (suponemos que en referencia al año en que se aprobó la Constitución española y no en todas las autonomías, como Euskadi, por ejemplo).

Y no lo va a decir no porque crea que, efectivamente, en el Estado español hay una «democracia», que no lo cree, sino porque, una vez metido en el «maelstróm», en el remolino que succiona todo lo que se menea -y lo que no acaba en la cárcel-, como un agujero negro atrapa la luz, metido, decimos y acabáramos, en eso que llaman, muellemente, el «sistema», no admite disonancias dentro de las reglas de juego del susodicho «sistema». O paradigmas sin «decalage» ni «paralages», sin orisferas ni asíntotas. Un paradigma, un istema, completo. Ya lo dijo un inventor de este «sistema», el franquista, ergo: fascista Fraga Iribarne recién muerto Franco y empezada recién la «Reforma»: «o se está dentro de las reglas del juego (de la Reforma supervisada por los poderes fácticos), o se quiere otra cosa (la Ruptura democrática, que se decía entonces)». Y quien quiera «otra cosa», nos tendrá enfrente, venía a decir el falangista Fraga.

Tenemos, pues, que están los que se sitúan «enfrente» y los que no, o sea, los que creen que en España hay «democracia», deficiente, sí, pero democracia, oye, de baja calidad, sí, pero democracia, joder, que hay un «déficit democrático», pues sí, te lo acepto, pero democracia, cojones. ¿Dónde se sitúa Otegi y, por ende, la Izquierda Abertzale Oficial? Con estos últimos, indudablemente. Con los que no se atreven a llamar a las cosas por su nombre. Con los que acabarán enfrentándose a los que sí nos atrevemos a llamar al pan, pan, y al régimen español, fascista.

Ya Otegi se «comió» seis años y medio de «caldero» por, según la judicatura española tratar de reorganizar la ilegalizada izquierda abertzale, cuando en realidad lo que estaba haciendo es decirle a ETA que lo dejara, que ya vale, que soplan «nuevos tiempos y ciclos», así paga Roma, perdón Madrid, a los vendidos, y ahora, ante esa «cacicada», el hombre, sus abogados, «recurren» a otras instancias jurídicas, metajurídicas y extrajurídicas, confiando en que, tal vez, suene la flauta de la cordura en el fascismo español. No falta algo de razón a quienes dicen, desde la caverna o el PsoE vasco, que van de «víctimas» y ya tienen la «campaña» hecha jugando este rol.

Nosotros decimos: te mean encima, y dices que llueve. No otra cosa puede decir Otegi metido de hoz y coz en los entresijos de las reglas de juego, del sistema, del capitalismo, en definitiva. Lo único que le queda es comer el coco a su peña, que sigue siendo, inercialmente, emocionalmente, fiel, hasta el día menos pensado.

¿Después de Franco, qué?, se preguntaba la «intelligentsia» española. Y alguien respondió: «después de Franco… las instituciones». Y hasta hoy, sólo que con Otegi and Company de recién invitados a este tinglado de la antigua farsa. De momento, ya hay un montón de «liberados» que viven de este cuento y del cuento. No todos, por supuesto. Y ni mucho menos.

Buenas tardes.

Nota.- Quien esperara que habláramos de Mariano o del chulo Soria, se confundió de blog. Eso queda para los vividores y «contestatarios» del «sistema», que, como decía Th.Adorno, «se someten al sistema hablando de la revolución».

En Rojava ondea la bandera de Estados Unidos

Esta mañana la prensa siria difundía las fotos de varias banderas de Estados Unidos ondeando en las alturas de la ciudad de Manbi, en poder de los kurdos de la organización PYD, la sucursal del PKK en Siria.

Manbi es una localidad estratégica situada entre Alepo y Jarablus que desde 2014 estuvo ocupada por el Califato Islámico como punto situado en la vía de aprovisionamiento desde Turquía.

La ciudad, que tiene unos 100.000 habitantes, fue recuperada en agosto por las milicias kurdas de YPG después de varias semanas de dura ofensiva en las que actuaron de forma coordinada con la aviación y tropas terrestres estadounidenses.

El ejército turco que ocupó Jarablus tenía intención de seguir su recorrido para apoderarse también de Manbi, ya que pretenden expulsar a las fuerzas del PYD-YPG al este del río Éufrates.

No obstante, Estados Unidos salió en defensa de los kurdos, impidiendo el avance del ejército turco hacia la localidad.

La ocupación de Manbi por el PYG desató las alarmas en Turquía por el problema de la gestión de los territorios evacuados por el Califato Islámico, que durante la primera mitad de este año ha perdido un 12 por ciento del suelo que ocupaba en Irak y Siria.

El año pasado los dominios del Califato Islámico se redujeron en 12.800 kilómetros cuadrados, hasta los 78.000 kilómetros cuadrados, una pérdida neta del 14 por ciento. En las últimas semanas, disponía de 68.300 kilómetros cuadrados.

Tras la liberación de Manbi, un vídeo de la cadena iraní Al-Alam mostró las imágenes de una pequeña prisión de la ciudad utilizada para torturar y someter sexualmente a quienes desafiaban las órdenes de los yihadistas, posiblemente mujeres.

La cárcel estaba dividida en 10 pequeñas celdas que contaban con puertas de hierro. En el suelo había colchones, sucios y tazones para perros, en los que dormían y comían los detenidos. En las paredes había textos religiosos escritos a  mano, que se cree fueron realizados por las esclavas sexuales.

En cada habitación se hallaron estimulantes sexuales, drogas y píldoras anticonceptivas que el Califato Islámico usó para violar y torturar, según explica en el vídeo Omar Mazerli, dirigente del Consejo Militar de la ciudad.

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