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Mes: julio 2016 (página 6 de 12)

El fracaso en Turquía es una derrota estratégica para Estados Unidos

F.William Engdahl
En una entrevista al sitio Information Clearing House publicada esta misma mañana (*), F. William Engdahl también afirma la intervención de la CIA en el golpe de Estado fallido contra el gobierno de Erdogan, fruto de la “dramática evolución geopolítica” que estaba a punto de acometer el presidente turco.

Engdahl sitúa en junio de este año el comienzo del viraje de Erdogan, cuando destituyó al primer ministro Davutoglu, sustituyéndolo por Yildirim. “En ese momento Erdogan simultáneamente se aleja de la estrategia anti-Assad de Washington en Siria y se acerca a Israel (que esos días estaba en conflicto geopolítico con Washington), a Rusia y ahora incluso hacia Assad en Siria”.

El analista germano-estadounidense destaca la intervención de Fettullah Gülen en la asonada militar como intermediario de la CIA en Turquía, un “gesto dramático y desesperado” en el que participó la red de oficiales bajo su mando.

Como ya expuso en su libro “The lost hegemon”, el control de la CIA sobre la red de Gülen es del cien por cien. Se trata, apunta Engdahl, de un “proyecto loco” de la CIA de orquestar un islam político como instrumento del cambio de régimen bajo la apariencia de una constelación de instituciones educativas repartidas por Oriente Medio.

En 2013 se produjeron manifestaciones y graves enfrentamientos en Estambul directamente dirigidos contra el gobierno del AKP, que Gülen aprovechó para romper con Erdogan y tratar de salvarse de la quema. Concedió entrevistas en los medios que él mismo controlaba, como Zaman, acusando a Erdogan de “tirano”.

A partir de entonces Erdogan reaccionó como es conocido, atacando a Gülen, a sus partidarios y a sus portavoces con ferocidad.

En opinión de Engdahl, los acontecimientos en Turquía no van a desencadenar una guerra civil porque en los últimos años la influencia de Gülen se ha reducido por la represión y las depuraciones. El analista considera que ahora la posición de Erdogan es mucho más fuerte que antes y que ha cogido fuerte las riendas de Turquía con ambas manos.

También compara el fracaso del golpe contra Erdogan con el éxito en Kiev, cuando en febrero de 2014 Estados Unidos logró derrocar a Yanokovich, sembrando el caos y la guerra en las fronteras de Rusia. En Turquía no lo han logrado.

Tras constatar que el ejército turco ya no es lo que era, Engdahl entra en el meollo del asunto: el realineamiento de la política exterior turca, el acercamiento a Rusia y la reapertura de las negociaciones para el tendido del gasoducto Turkish Stream, la reanudación de las buenas relaciones con Israel, el cese del apoyo al yihadismo y los intentos de derrocar a Bashar Al-Assad.

“Es una enorme derrota geopolítica para Obama, probablemente el presidente más incompetente de la historia de Estados Unidos”, asegura Engdahl. A pesar de la derrota, Estados Unidos necesita a Turquía y la necesita dentro de la OTAN por lo que, inmediatamente después del fracaso, inició la típica política de “minimización de los daños” y las felicitaciones al “buen amigo” Erdogan, de cara a la galería, por el fracaso del golpe.

(*) http://www.informationclearinghouse.info/article45135.htm

Un punto de vista viciado sobre el golpe de Estado en Turquía

Las reflexiones que se van publicando sobre el golpe de Estado en Turquía se centran en la personalidad de Erdogan al que, naturalmente, presentan como un dictador, una especie de nuevo sultán que quiere reeditar las glorias perdidas del Imperio Otomano. A partir de ahora, la figura de Erdogan va a pasar a la primera plana de los portavoces del imperialismo.La impresión que quieren transmitir es que el golpe de Estado lo ha dado el propio Erdogan, que no es la víctima sino el victimario de la asonada.

A ello va unida la equidistancia de moda, “ni Erdogan ni los golpistas”, lo que oculta la importancia del antagonismo mutuo entre unos y otros, es decir, infravalora la trascendencia del golpe de Estado que, según dan a entender, no va a cambiar nada.

Este tipo de conclusiones pasa por encima de los hechos que tratan de explicar y sobre todo de las causas que ha conducido a ellos, es decir, el grado de antagonismo al que han llegado las contradicciones en Oriente Medio y cuáles son esas contradicciones (internas e internacionales).

Poner en primer plano a Erdogan es una muestra de idealismo histórico que conduce a eliminar uno de los términos de la ecuación en la que está inmersa Turquía y todo Oriente Medio, el imperialismo, todo ello después de cinco años de una salvaje guerra en las mismas fronteras del país.

Al mismo punto conducen todos esos artículos en los que parece que la población de Turquía se compone sólo de kurdos y que a partir de ahora a los kurdos les espera algo distinto a lo que ya han padecido desde hace muchos años.

Lo mismo que los golpistas, el AKP, los islamistas turcos y Erdogan no sólo son los mismos que antes del golpe de Estado sino que son los mismos que antes de llegar al gobierno en 2002. Exactamente los mismos. “Sólo” ha cambiado la situación interna e internacional.

Las depuraciones tampoco son una novedad. El gobierno de Erdogan no ha iniciado ahora una purga a gran escala de los aparatos del Estado (y de la prensa) sino que la viene implementado desde 2002, lo cual debe tener un significado preciso, a saber, que quiere -siempre ha querido- cambiar la dirección del Estado y que para ello había que cambiar el Estado mismo.

En una tradición viciada que procede de hace 60 años, es decir, de la liquidación del movimiento comunista internacional, ese tipo problemas ni se plantean siquiera porque el revisionismo cree que llegar al gobierno es llegar al poder, lo cual es un error que conduce a otro: analizar la situación política desde el punto de vista de un gobierno, una parte, y no desde el del Estado, el todo.

A partir de ahí los errores se encadenan. Los votos, por más que aúpen a un movimiento al gobierno, no son suficientes para cambiar una correlación de fuerzas; no son la causa sino la consecuencia del cambio en la correlación de fuerzas.

Para entenderlo bastará poner un ejemplo. Los imperialistas (como Obama, el Pantágono o el Fondo Monetario Internacional) no votan pero son parte del poder en un Estado burgués cualquiera. Se trata de componentes muy importantes que, como digo, no se cambian sólo con elecciones.

Como consecuencia de la crisis, en todo el mundo ese tipo de componentes, a los que antes se llamaba “poderes fácticos”, son cada vez más influyentes, lo mismo que los militares de los que, en las épocas recientes, nadie habla siquiera.

Por una serie de motivos, en Turquía esos “poderes fácticos” también tienen un protagonismo creciente y se concentran en el ejército que, a pesar del nacionalismo kemalista, es un apéndice de la OTAN. Asegurar que el reciente golpe de Estado contra Erdogan ha sido instigado por la OTAN no es ninguna novedad: todos los que se han producido desde 1960 han tenido ese mismo origen en el imperialismo, lo cual también debería desatar algunas preguntas porque si en Turquía el Estado y el poder son el ejército, y no el gobierno, ¿de dónde viene la necesidad de tantos golpes de Estado? Evidentemente de la existencia de antagonismos entre Turquía y el imperialismo, de la imposibilidad de resolverlos, ni acabar siquiera con ellos, así como de su desarrollo e intensificación.

El hecho de que en 2002 unos proscritos dentro de los aparatos del Estado de Turquía, los islamistas, ganaran las elecciones invirtió la situación, poniendo a los militares a la defensiva y, tras ellos, a la OTAN  y a los imperialistas.

La Primavera Árabe y la guerra de Siria han velado estas contradicciones que, por lo demás, no son diferentes de las que se han puesto de manifiesto en otros países, como por ejemplo en Latinoamérica, sin ir más lejos, lo cual es una constatación de que Lenin tenía razón cuando previno que bajo el imperialismo se agudizaban todas las contradicciones.

De la misma manera que las contradicciones, el golpe de Estado en Turquía no es ninguna ficción, ni es un autogolpe. No habría más que preguntárselo a los miles detenidos que están en la cárcel y a los que van a entrar en ella en un futuro inmediato, entre los cuales habrá numerosos revolucionarios e independentistas.

Lo mismo que otros países a los que el imperialismo ha conducido a un callejón sin salida, los islamistas turcos también han puesto sus ojos en Rusia, lo que ha empezado a desatar la típica campaña en los medios imperialistas que, en lo sucesivo, también se intensificará. Se ha iniciado con las críticas al plan de restauración de la pena de muerte y seguirá con la represión contra los kurdos.

Los rebeldes ‘moderados’ decapitan a un niño en Siria

Ayer el productor de la BBC Foreign News, Riam Dalati, relató (1) la decapitación de un niño palestino de unos 8 a 12 años con un cuchillo sobre el capó de una camioneta roja. Sobre esta nueva demostración de barbarie hay tanto fotos (2) como vídeos (3) que se muestran en internet y las redes sociales.

La salvajada ocurrió en Alepo y según Dalati es obra de los rebeldes “moderados” del grupo Nur Al-Din Al-Zenki, que detuvieron al niño, maltratándole y acusándole de luchar en las filas del ejército regular.

El niño no portaba ningún uniforme y en su brazo derecho tenía un tubo médico de perfusión a modo de sonda intravenosa.

El grupo Zenki, que ya ha sido acusado en ocasiones anteriores de torturar a los detenidos, es una de las numerosas organizaciones adiestradas, armadas y financiadas por la CIA que combate al gobierno de Bashar Al-Assad dentro de las filas del denominado “ejército libre de Siria”, es decir, uno de los brazos de la oposición “moderada”.

Hemos escuchado, visto y leído tantos crímenes cometidos por los yihadistas que corremos el riesgo de olvidarnos a qué nos estamos enfrentando exactamente. No nos referimos sólo al asesino que empuña el cuchillo sino a sus padrinos en Washington, Londres y París.

De la organización a la que pertenece este asesino dijo Laurent Fabius cuando era ministro de Asuntos Exteriores que estaba haciendo “un buen trabajo” en Siria. “Un bon boulot” fueron sus palabras exactas.

¿Un buen trabajo sólo en Siria o también en Niza?

Es imprescindible no olvidar jamás quiénes ayudan a los matarifes y quién les combaten, porque dentro de muy poco nos empezarán a contar la historia al revés.

(1) http://twitter.com/Dalatrm/status/755376939095949312
(2) http://twitter.com/mouqawama/status/755383133235769344/photo/1
(3) http://twitter.com/Souria4Syrians/status/755385708924329988/video/1

Tráfico internacional de armas: un negocio dirigido por la CIA

Martin Berger
Como se ha indicado repetidamente por parte de analistas norteamericanos, periodistas y políticos estadounidenses están trabajando mano a mano para esconder sus crímenes y “horrores” a sus conciudadanos. Por ello no es trabajo fácil encontrar pruebas respecto a esos “horrores”, impuestos por Washington a lo largo del mundo en nombre del “bien superior para los americanos”. Las élites políticas norteamericanas han aprendido de la experiencia de difundir los sucesos de la guerra del Vietnam que deben disfrazar los hechos desagradables a los ojos del público. Desde ahora, la retransmisión de “horrores” está estrictamente prohibida en Estados Unidos, y por tanto los medios no tienen posibilidades de hacer pública la auténtica naturaleza de las sangrientas masacres cometidas por los estadounidenses en varias guerras. Incluso las imágenes de los cuerpos de los soldados caídos volviendo a casa de las guerras exteriores están estrictamente prohibidas en los medios públicos.

Sin embargo, el hecho de que la Casa Blanca y la CIA son los principales instigadores de “horrores” y guerras alrededor del mundo ha sido tratado en miles de artículos en diversos países y medios informativos. Además, la comunidad internacional ha urgido a numerosas organizaciones no gubernamentales para iniciar una investigación internacional sobre las actividades de Washington y la CIA, y sobre los montajes que permiten a políticos corruptos sacar beneficio de los numerosos “programas de entrenamiento de fuerzas de oposición” a expensas de los contribuyentes norteamericanos.

Al mismo tiempo, esas élites políticas que ya se han corrompido están convencidas de que no habrá ninguna persecución de sus acciones, asumiendo que pueden continuar tranquilamente ejerciendo en otros países a efectos de aumentar aún su riqueza, creando una atmósfera de inestabilidad mundial.

Esto ha sido confirmado una vez más por el New York Times, que informa que las armas proporcionadas por Estados Unidos y Arabia Saudí a Jordania, en donde militantes de la denominada “oposición siria” están siendo adiestrados, fueron robadas y vendidas sistemáticamente en el mercado negro. El número exacto de armas robadas no se ha mencionado, pero el diario lo describe como  un chorro, lo que sugiere que el número es considerable. Estas armas están siendo transportadas por la CIA y el Pentágono al exterior, en donde grupos criminales las están vendiendo a toda clase de delincuentes y grupos terroristas. Especialmente esas armas se emplearon en un ataque armado en Amman el pasado noviembre, con el resultado de cinco personas muertas, incluyendo dos ciudadanos norteamericanos, destaca el New York Times.

Los representantes de la CIA aun no han comentado nada sobre este incidente. ¿Cómo podría explicarse el fracaso de una red criminal bien implantada que permite a personalidades del “establishment” norteamericano hacerse más ricos? Es significativo que el pasado año el presidente Obama estaba decidido a revisar los programas de entrenamiento en Jordania, Arabia saudí, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos debido a que después de haber gastado 500 millones de dólares de los contribuyentes, entregados a la CIA para financiar este proyecto, hasta ahora no se ha presentado ningún resultado.

Mientras, la CIA sigue vendiendo armas a varios grupos terroristas en Siria, Libia, Irak, Yemen y otros países, algo repetidamente mencionado por medios de información occidentales.

Sin embargo, las armas ligeras y los lanzacohetes no han sido las únicas mercancías que la CIA vende a precio de ganga, porque sus agentes están comerciando también con componentes para armas de destrucción masiva, permitiendo por ejemplo a los militantes del Califato Islámico construir las denominadas “bombas sucias”. Esto se ha mencionado recientemente por el Wall Street Journal, Global Research y otros medios. Los llamados “hechos accidentales” que permiten que llegue armamento fabricado en Estados Unidos a las manos de criminales y extremistas no sólo se han visto en Oriente Medio, en donde Washington está comprometido en “esfuerzos” para derribar varios gobiernos no deseados, sino también en el mercado internacional de armas.

Por ejemplo, la operación “Fast and Furious” que lanzó el ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos) que tenía como supuesto objetivo trazar los canales ilegales de aprovisionamiento de los cárteles de la droga en México, acabó en un escándalo total cuando se reveló que durante el curso de la operación el ATF estaba suministrando a criminales con armas de fuego auténticas. Y la lista de escándalos similares sigue y sigue.

Excepto la Casa Blanca, la CIA y el Pentágono, prácticamente todo el mundo conoce las consecuencias desastrosas que estas acciones pueden tener para la seguridad internacional. Debe restablecerse el orden en el comercio internacional de armamento y aquellos culpables de armar criminales y terroristas deben ser reos de un severo castigo. Es la hora de que las Naciones Unidas y el Tribunal Internacional tomen cartas en el asunto de investigar las actividades criminales de Washington y sus cómplices.

Fuente: http://journal-neo.org/2016/07/02/the-illegal-arms-trade-is-being-run-by-washington-and-cia/

Breves cosillas sobre el 18 de julio

Bianchi

Un lector -o lectora- nos sugiere que escribamos algo sobre el 18 de julio y el 80 aniversario de la sublevación militar-fascista contra la II República dándonos un ligero y cariñoso capón como si no nos hubiéramos percatado de tal efeméride.

Es posible que decepcionemos a nuestro amable lector -o lectora, nosotros siempre usamos el pangenérico, pero, en fin…- y, también, a los miles y cientos de miles de nuestros blogueros/as. De entrada y en principio, se supone que deberíamos ser nosotros, gente de izquierda sin comillas, los que recordáramos esa fecha, pero no lo hacemos porque de eso ya se encarga la prensa oficial al servicio de su amo dizque el fascismo rampante, campante e imperante. Hombre, se dirá, ya será menos, no exageremos, ustedes sí que no cambian, hay elecciones y esas cosas, otrosí: democracia. Fascismo, fascismo, lo que se dice fascismo, la dictadura de Pinochet, mire usted. Es posible si sólo nos fijamos en los aspectos formales más brutales del fascismo, represión, asesinatos, ilegalización de partidos comunistas, etc. Es evidente que el facherío ya no viste correajes y ni siquiera hace alarde de ser fachas: ahora son «demócratas». Los mismos perros con distintos collares, podríamos decir, acaso simplificando, no se nos oculta. Hay quien cree, y si no lo cree así lo vende, que muerto el dictador Franco, advino la «democracia» y las libertades y tal y tal. Recurriremos a otro refrán para decir que muerto el perro… ¡no se acabó la rabia!, como decía el gran don Pepe Bergamín (le tuteamos porque le conocimos) respondiendo a un artículo de Antonio Gala -en los albores del timo de la Transición- que decía que muerto el perro (Franco), se acabó la rabia (popular). Pues no, decía Bergamín, que se murió en Euskadi huyendo de la España -que tanto amaba- carpetovetónica de siempre: los mismos perros con distintos collares, hemos dicho. Nosotros somos sapos (cancioneros), pero no abrevamos en ese pozo, eso que lo hagan otros. A nosotros nos tendrán siempre enfrente, sobre todo tragasables como Iglesias, vendedores de mercancía vieja y averiada, farsantes y mercachifles. Aprovechamos la ocasión para decir que, así como la caverna critica a «Podemos», eso no hace que coincidamos con ellos, objetivamente, con esa purria cuando desenmascaramos a esta «neocasta». No. La caverna dice del «podemismo» lo que no son y quieren hacer creer, esto es, gente de «extrema izquierda», bolivarianos, comunistas y peligrosos bolcheviques y que así los pintan;nosotros decimos lo que son: tahúres y vendedores de crecepelos. Así que los extremos no se tocan. Ni los extremeños.

Pido permiso al lector/a para echar las potas viendo cómo un periódico -EL MUNDO, vanguardia del periodismo mendaz y amoral- reúne a hijos y nietos de generales golpistas y fascistas con hijos y nietos de luchadores y militantes antifascistas para dar una nueva versión de la «reconciliación nacional» que predicara y consignara en los años sesenta del siglo pasado el traidor Carrillo. Aliviado el estómago, seguimos. Y seguimos para decir que, así como «España» son ellos, la versión de lo sucedido en la guerra civil -que otra gente llamó «guerra nacional revolucionaria» dado el carácter que adquirió la guerra que duró casi cuatro años y que los milicos la pensaron como algo de coser y cantar en cuatro días, como quien dice tipo pronunciamiento militar decimonónico-, también es la suya: enfrentamiento trágico entre españoles donde hubo atrocidades en ambos bandos, etc. Bastaría con hacerse una pregunta elemental, muy de pueblo, para despachar y depurar responsabilidades: ¿quién empezó la guerra, la sublevación contra la República legal y legítima o, mejor dicho, contra la victoria del Frente Popular el 16 de febrero de 1936? Tal vez sigamos simplificando… Tal vez la cosa sea más «compleja» y no nos damos cuenta. Tal vez…

Y ya puestos a simplificar -verbo despectivo en ámbitos universitarios que ignoran que una simplificación es la condensación inteligible de un estudio y análisis profundo previo de una situación dada- diremos que -otra vez otro refrán sanchopancesco- de aquellos barros (el golpe fascista), estos lodos… democráticos. O fascismo «posmoderno».

Acabaremos señalando lo que nos parece un error asumido por cierta izquierda consecuente y honrada, y es establecer una diferencia entre el «régimen anterior», o sea, el franquista, el del 36, y el «régimen del 78», o sea, el actual, el de la Constitución, el de la «democracia», como si hubiera habido una «ruptura» (democrática) que degenera en fascismo y hubiera que «recuperar» las libertades arrancadas al régimen del 36 «felizmente superado». No hay tal cosa, para nosotros. Por descontado, no somos tan burros, es cierto que el fascismo, digamos desnudo y desembozado, reculó ante la lucha de clases protagonizada por las masas (y no PNVs ni PSOEs inexistentes e inoperantes, al menos) obligándole a gatopardizarse lampedusescamente: cambiar algo para que todo siga igual. Fue necesario -para el fascismo- ampliar su base social repartiendo la tarta entre la «oposición» ya muy domesticada y deseosa de recoger algunas migajas del rico Epulón capitalista. Y, de paso, acabar con las conquistas obreras y trabajadoras gracias a sindicatos comprados y vendeobreros y a un PsoE venal (reconversiones industriales, entrada en la OTAN, etc.).

Pero esto es sabido, y no nos gusta la papilla ni dar la vara. Acabaremos con otro refrán: aunque la mona (fascista) se vista de seda… No sabemos si el lector/a habrá quedado satisfecho.

Muy buenas.

Addenda: se dirá que ahora salen casos de corrupción a relucir -maravillas de la libertad de expresión- y con Franco no, o se ocultaban más (cuando salía alguna era por peleas entre «familias franquistas», tipo MATESA, REACE, un asunto de aceites en Redondela, Vigo, que llevó -y tapó- el Magistrado-Presidente de la Audiencia provincial Mariano Rajoy, padre del actual Presidente en funciones, todavía vive, el padre de Mariano Jr. , digo). Es cierto, claro que ahora nos desayunamos con una corruptela diaria para empacharnos y que lo consideremos «normal», nos habituemos a ello y hasta hagamos chanzas, la «democracia» es así, hala, a votar.

El monstruo de Frankenstein

Darío Herchhoren

Es conocida la historia del monstruo de Frankenstein, y también su final. Cuando los hombres jugamos a ser dioses pasan estas cosas.

Vemos ahora que el llamado Estado Islámico” se ha convertido en el nuevo monstruo, que no obedece a su creador. A raíz de los últimos acontecimientos ocurridos en Francia, y a los anteriores ataques terroristas, nos preguntamos el por qué de tantos ataques en el mismo país.

La respuesta no es sencilla, pero entre otros lugares hay que buscarla en la criminal guerra de Irak en el ataque a Libia, en la guerra contra Siria desatada por el propio Estado Islámico”. Vaya por delante nuestra más firme condena al terrorismo, y nuestra solidaridad con las víctimas.

Sin perjuicio de ello hay muchas preguntas para contestar. La primera de ellas es ¿cómo es posible que un grupo armado salido aparentemente de la nada esté pertrechado con tanto armamento y mantenga una guerra durante tanto tiempo? La respuesta es que ese grupo está generosamente financiado y armado por Arabia, por Turquía, por el robo de petróleo sirio y su posterior venta a través de Turquía mediante una gran flota de camiones que lo transporta a puertos turcos mediante una empresa propiedad de un hijo del Erdogan, el presidente turco. Además de todo ello, el gobierno francés que participó en el ataque a Libia, y en el posterior derrocamiento y asesinato de Gadaffi, ha enviado armas capturadas en Libia al EI.

El gobierno francés ha recibido a los representantes del EI y del frente Al Nusra en el palacio del Eliseo, por el propio Hollande, quien los calificó como los «auténticos» representantes del pueblo sirio.

Las potencias occidentales, en su afán de acabar con el gobierno de Bachar el Assad, han estado jugando a la ruleta rusa, apoyando a los terroristas con una mano, y con la otra atacándolos militarmente, en una serie de bombardeos inútiles, que no estaban destinados a dar en el blanco, hasta que la aviación rusa intervino en una serie de ataques precisos y demoledores, que invirtieron el curso de la guerra.

Hay que buscar aquí en las contradicciones de occidente el motivo de los ataques terroristas en Francia.

Un elemento no menor de esta situación es la postura de Turquía frente a la guerra en Siria. Turquía ha prestado y sigue prestando su territorio para el paso de material militar y combatientes a Siria, y se beneficia del robo de petróleo sirio. La situación del gobierno turco en el mundo es extremadamente precaria, ya que tanto Rusia como EEUU quieren deshacerse de un gobierno que resulta incómodo. El gobierno USA, aliado de Turquía, y  siendo  miembros ambos de la OTAN, quiere acabar con Erdogan, ya que le crea problemas con Rusia, sobre todo después del derribo de un caza ruso sobre territorio sirio. Meses después de ese derribo, y cuando los daños a la economía turca se hicieron insoportables por la falta del turismo ruso y por la suspensión por parte de Rusia de la compra de frutas y verduras en Turquía, Erdogan envió una carta de condolencia a Vladimir Putin, lamentando el incidente del avión, a lo cual Rusia contesto reiniciando las relaciones averiadas con Turquía.

A todo eso, el primer ministro turco, hizo unas declaraciones que implican un giro total en su política exterior, donde afirman su interés en mantener buenas relaciones con sus vecinos, que no son otros que Siria e Irán.

El golpe de estado en Turquía, ha resultado una chapuza, y huele fuertemente a autogolpe, lo que abre la puerta a una represión indiscriminada, y una vuelta de tuerca más contra el estado de derecho, y los derechos humanos. Indudablemente, Erdogan, en su afán «otomano» intenta consolidarse internamente, y desatará una terrible persecución contra sus opositores.

Esto es también consecuencia de la situación creada por la crisis siria, los refugiados, y la falta de respuestas por parte de occidente para resolverla. Otra vez el monstruo de Frankenstein camina sin control, y los aprendices de brujo no pueden contenerlo. Es en esto donde hay que buscar los motivos de tantos ataques en Francia.

En Krajina no se han cerrado las heridas de la Guerra de los Balcanes

Béatrice Le Bon-Vujanovic

En 1995 numerosos habitantes fueron obligados a abandonar Croacia, y sobre todo la región de Krajina, porque eran serbios. Su regreso ha topado con una política de obstrucción por parte de las autoridades croatas. ¿Cómo ha ido evolucionando la situación desde el fin de los años 90, especialmente en el contexto de la integración europea de Croacia?

Hasta los conflictos de los años 90, la Krajina era una región mayoritariamente poblada de serbios, en el interior de la república socialista croata. En 1991 la República Serbia de Krajina proclamó su independencia. El 4 de agosto de 1995 las fuerzas croatas lanzaron la operación “Tempestad” para “reconquistar” la región. Esta ofensiva militar provocó la partida forzada de más de 200.000 serbios hacia Bosnia Herzegovina y Serbia sobre todo. Hasta 2010 solamente una cuarta parte había regresado a Krajina.

La búsqueda de la homogeneidad étnica después de 1995

Con una primera limpieza étnica por parte de los serbios a principios de los años 90, y una segunda por parte de los croatas en 1995, Krajina ha perdido una gran parte de su población. Después de 1995 Croacia promovió la homogeneidad nacional, es decir, étnica, en la región con dos tipos de medidas. Por una parte la repoblación de la región con croatas, especialmente incitando al regreso de croatas desplazados desde 1995 y favoreciendo la llegada de colonos croatas llegados de las antiguas repúblicas yugoslavas. Por otra parte, disuadiendo el regreso de los serbios en la región a través de procedimientos administrativos complejos y con un enfoque discriminatorio en los procedimientos penales por crímenes de guerra.

Al poner en cuestión los derechos de las poblaciones serbias expulsadas, Croacia prima el criterio de la nacionalidad (identidad croata) sobre el de ciudadanía (pertenencia a Croacia). Esta preferencia está marcada en la constitución croata, que señala una ruptura con la República Federativa Socialista de Yugoslavia según la cual los serbios eran un “pueblo constitutivo” de Yugoslavia.

En el centro de los dispositivos instrumentados por el gobierno croata para repoblar Krajina figuran las reformas de los derechos de propiedades inmobiliarias, con tres leyes promulgadas entre 1995 y 1996. Este cuadro legislativo atañe principalmente al parque de propiedad social, dominante en Yugoslavia y que confiere el uso y disfrute al ocupante del alojamiento: las viviendas ocupadas por serbios y “abandonadas” deben ser puestas en alquiler en beneficio de los croatas, llegados de otras repúblicas y receptores de la ciudadanía croata, que les confiere derechos en materia de vivienda; las viviendas se privatizan en beneficio de los ocupantes (desde hace mas de diez años), privando a los serbios, entonces ausentes, de este beneficio.

El fracaso de las políticas de retorno de la población serbia

A partir de 1996, en virtud de los acuerdos de Dayton que pusieron fin al conflicto, La Organización para la Seguridad y la Cooperación y la Unión Europea ejercen presión sobre las autoridades croatas a fin de garantizar el derecho al retorno de las personas refugiadas y desplazadas. Dos años más tarde el gobierno croata enmienda numerosas disposiciones de leyes sobre la propiedad y pone en marcha procedimientos ad hoc de resolución de conflictos entre los nuevos ocupantes (croatas) y los antiguos (serbios).

Las leyes de 1995 legalizan la ocupación por croatas de viviendas antiguamente ocupadas por serbios en el parque de propiedad social, pero no las expulsiones forzadas de los serbios. Además, en el parque de propiedad privada, las viviendas pertenecientes a serbios han sido ocupadas por croatas, pero al margen de todo marco jurídico. En la práctica, numerosos croatas están ocupando viviendas cuya propiedad o disfrute es reivindicada por serbios expulsados, en un contexto jurídico confuso.

En 2000 el nuevo gobierno de centro izquierda decide implantar un programa para favorecer el regreso de los serbios, comprometiéndose a luchar contra la ocupación de las viviendas pertenecientes a la población serbia. La razón de este giro es pragmática; se trata de mejorar las relaciones con la Unión Europea para obtener el estatuto de candidato oficial. En cualquier caso la puesta en marcha de este programa resulta muy parcial, y el gobierno debe enfrentarse a las resistencias de la Iglesia católica, de una gran parte de los políticos locales y de la asociación de veteranos de guerra de Yugoslavia.

En 2003, tras la victoria del partido nacionalista HDZ (Unión Democrática croata) en las elecciones legislativas, el gobierno decidió continuar este programa. Ese mismo año la Unión Europea inicia negociaciones relativas a la adhesión de Croacia, y reconoce pues que Croacia posee instituciones estables que garantizan la democracia, el Estado de Derecho, el respeto y la protección de las minorías. Pese a la divergencia de opiniones en cuanto a la política croata relativa a la vuelta de los refugiados desde el principio de las conversaciones, este punto fue únicamente objeto de una mención en el discurso de aceptación de la candidatura de Croacia en 2003. Concretamente, el elemento “Derecho y Protección de las Minorías” no ha constituido un asunto determinante de la adhesión de Croacia a la Unión Europea.

El desarrollo de los procesos de los generales del ejército croata que dirigieron la operación “Tempestad” ha hecho nacer un sentimiento de incomprensión y de injusticia entre la minoría serbia de Croacia: la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia se presenta como insuficiente, y dos generales han sido exonerados en 2012 tras un juicio en primera instancia. Pese a la opinión favorable de la Comisión Europea expresada en 2010 sobre estos procedimientos, y de la tendencia a la minimización de la violencia de la operación “Tempestad” por parte del Consejo de Europa, las ONG son críticas. A finales de 2011, Amnistía Internacional estima en un informe que Croacia ha tenido muy poca voluntad política para perseguir los crímenes cometidos por las fuerzas armadas croatas durante la ofensiva de agosto de 1995.

La persistencia de las lógicas étnicas en el seno de la Croacia europea

Desde el fin de los años 2000 se observa en Croacia un recrudecimiento de las violencias hacia la minoría serbia, especialmente en Krajina, en donde la minoría serbia representa alrededor del 11% de la población (contra un 4% a nivel nacional). Un informe del Consejo Nacional Serbio de 2015 constata un aumento de los actos criminales y las infracciones respecto a los serbios en Croacia en 2014, y una cierta indiferencia por parte de la policía local. Esta constatación se ve acompañada por el uso creciente de la retórica nacionalista que contiene una “histeria antiserbia” en el discurso de los políticos, ilustrado por la celebración del vigésimo aniversario de la operación “Tempestad”, entre la indiferencia de Unión Europea de la cual Croacia es miembro desde 2014.

Con el ejemplo de Krajina, el análisis concreto de las poblaciones desplazadas permite comprobar que diferentes obstáculos (institucionales, políticos y legales) han disuadido a los candidatos al retorno. Únicamente al principio de las negociaciones para la adhesión de Croacia a la Unión Europea se hicieron verdaderos esfuerzos a favor del retorno de las poblaciones serbias. Desde la adhesión de Croacia en 2013 se ha dado una auténtica disminución en la ejecución de las políticas de retorno. Aunque apreciar la presión ejercida sobre Croacia por la Unión Europea en materia de derechos y de protección de las minorías sea complejo y sus progresos difícilmente evaluables, los informes divergentes de ciertas ONG dejan perplejos.

Respecto al regreso de la minoría serbia, Croacia habría destinado muchos menos medios, atenciones y presiones diplomáticas que Bosnia Herzegovina. Esto podría ser uno de los factores explicativos del escaso número de retornos. En 2010, solamente un 25% de los serbios que huyeron de Croacia han vuelto a instalarse. Según al Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR) de los 132.707 retornos contabilizados en Krajina, alrededor de 70.000 se han reinstalado de manera permanente. Los demás han vuelto y están domiciliados en Croacia, pero viven en su mayor parte en Bosnia Herzegovina o en Serbia. La mayoría de las personas que han vuelto a vivir en Krajina son personas de edad. Este doble dato plantea la cuestión del regreso permanente. Este exige la reintegración social y económica, el acceso a los servicios sociales, a la vivienda, al empleo, a la seguridad, etc. Aunque se hayan hecho progresos considerables desde finales de los años 90, las discriminaciones basadas en cuestiones étnicas (en el plano del acceso al empleo principalmente) así como el recrudecimiento de las violencias contra la minoría serbia estos últimos años ponen en peligro estas perspectivas.

Estas dificultades se acompañan en el paisaje político-mediático croata del creciente empleo de la retórica nacionalista antiserbia. La clase política croata parece hoy tener dificultades en deshacerse de la lógica de la “etnicidad” que dominó el último conflicto. Los discursos provocadores, reflejo de una gran parte de la opinión pública croata, suponen un gran paso atrás en las reformas emprendidas a favor de la minoría serbia.

Fuente: http://www.regard-est.com/home/breve_contenu.php?id=1643&PHPSESSID=3f9ec027740cd7ecf7d11e49802bdbae

Estados Unidos está detrás del golpe de Estado en Turquía

El general Ismail Hakki Pekin, antiguo jefe de la oficina de inteligencia del Estado Mayor turco, acaba de confirmar esta mañana que es la inteligencia estadounidense la que ha orquestado el golpe de Estado en Turquía contra el gobierno de Erdogan (1).El general turco, que actualmente es adjunto a la presidencia del partido turco Vatan, asegura que, a la vista de la organización del golpe, Estados Unidos conocía los detalles del mismo.

“La organización nunca se hubiera atrevido a desencadenar el golpe de Estado sin informar a Estados Unidos. Considero que los servicios especiales americanos etán detrás de esta tentativa”, ha asegurado.

Según Hakki Pekin, la reacción de Estados Unidos a lo que estaba pasando en Turquía fue tardía. “El autor del mapa de remodelación para Turquía, Ralph Peters, declaró que era la última oportunidad para Turquía y que el golpe de Estado debía triunfar para que el país no se transformara en un Estado islámico”.

Al fracasar la tentativa, no se han vuelto a realizar declaraciones de ese tipo, la última de las cuales procedió de Obama, ha añadido el general.

El general asegura que antes del golpe había varios indicios de una próxima intentona procedentes de organizaciones internacionales, centros extranjeros de análisis y la prensa. A pesar de ello, las fuerzas armadas no reaccionaron adecuadamente.

“El hecho de que fuera inminente una tentativa de golpe de Estado no dejaba lugar dudas. Se esperaba al Consejo Militar, esa gente debía ser destituida y las listas ya estaban preparadas. Creo que lo desencadenaron porque sabían que no se presentaría una segunda oportunidad”, apunta el general turco.

A esta noticia se añade otra, también difundida hace unos minutos a la cadena de televisión CNN Turk por el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, acerca de la detención por parte de la policía de Ankara de los pilotos que derribaron al avión ruso hace ocho meses (2).

(1) http://fr.sputniknews.com/international/201607181026788104-turquie-tentative-coup-etat/
(2) https://fr.sputniknews.com/international/201607191026800018-turquie-avion-abattu-pilote-mort-russie/

Estados Unidos ha perdido el control de Oriente Medio

El sitio “Zero Hedge” se hace eco de las declaraciones de un antiguo dirigente de la CIA, Gary Bernsten, según las cuales “Obama ha perdido el control de Oriente Medio” y el imperialismo se va a ver ante una situación muy difícil (1).

El golpe de Estado en Turquía sería la última demostración de que eso es cierto y, en cualquier caso, del grado de deterioro de las relaciones entre ambos países, siempre tan hermanados hasta la fecha.

Buena muestra de ello han sido las declaraciones del primer ministro turco, Binali Yildirim, que ha despotricado -sin mencionarlo- contra Estados Unidos porque abriga al “terrorista Gülen”, llegando al extremo de hablar de “país enemigo”.

Kerry se vio obligado a negar cualquier implicación de Estados Unidos en la intentona, afirmando que Estados Unidos no sabía de antemano lo que iba a ocurrir en Turquía, lo cual es falso. En pocos países del mundo las antenas de inteligencia imperialistas son más activas que en Turquía, un puntal de la OTAN en Oriente Medio.

El secretario de Estado mentía porque dos días antes del golpe la inteligencia francesa ordenó el cierre de la embajada en Ankara y del consulado en Estambul por “razones de seguridad” hasta “nueva orden” (2).

Esto demuestra lo obvio, a saber que Estados Unidos sabía de antemano que estaba a punto de producirse un golpe militar y, por supuesto, que Francia está mucho mejor informada de lo que ocurre en Turquía que de lo que ocurre en su propia casa, donde la policía nunca sabe nada.

En Moscú Kerry tuvo una enigmática intervención ante los periodistas para referirse al golpe de Estado, al aludir a la necesidad de reconocer la “continuidad” del poder en Turquía, lo que se puede interpretar de muchas maneras, pero sobre todo de una: la de que cualquiera que fuera quien ostentara el poder, debería asegurar que todo siguiera como hasta ahora.

La mejor interpretación de aquellas palabras hay que relacionarla con otras posteriores en las que previene de una “posible degradación de las relaciones” entre ambos países si Turquía continúa con sus “acusaciones gratuitas”, en referencia a las imputaciones contra Gülen, sobre las que Erdogan “carece de pruebas”, según Kerry.

El acontecimiento decisivo del golpe no tuvo como escenario a Ankara ni a Estambul sino a Marmaris, junto al Mar Egeo, en uno de cuyos hoteles se hospedaba Erdogan. Las fuerzas de operaciones especiales desembarcaron en la costa, mientras la aviación golpista bombardeaba el hotel que, casualmente, Erdogan había abandonado sólo unos minutos antes.

Entonces el presidente turco voló en un avión hacia Estambul por encima de Esmirna, bordeando la costa mediterránea, seguido por cuatro cazas F16 de los golpistas, que en ningún momento intentaron derribarle (3).

El plan de los golpistas nunca fue, pues, matar a Erdogan sino de apoderarse de él, secuestrarle, obligarle a dimitir y luego enviarle al exilio. Así se deduce también de los comunicados que fueron saliendo en los medios controlados por los golpistas y por Estados Unidos.

No obstante, es posible una segunda interpretación de los mismos hechos: los golpistas creyeron que Erdogan arrojaría la toalla y huiría al extranjero en el avión.

El golpe ha puesto de manifiesto, además, que uno de los aviadores que ha participado en el mismo, partidario de Fetthulah Gülen, es el que derribó al caza ruso en noviembre del pasado año (4), lo cual también se presta a alguna reflexión interesante.

Hay que recordar que entonces, hace ocho meses, algunas informaciones dijeron que la orden de derribo no procedió de Turquía sino de la base aérea de la OTAN en Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid.

Si ambas informaciones son ciertas, entonces el derribo del caza ruso sería otra demostración del intento de Estados Unidos y la OTAN por enturbiar las relaciones de Turquía con Rusia.

Finalmente, para entender el rompecabezas turco también hay que poner encima de la mesa el bloqueo de la base aérea de la OTAN en Incirlik, verdadero centro de operaciones del imperialismo en Oriente Medio desde donde despegan los aviones que bombardean Irak y Siria.

Los fieles a Erdogan sabían que el origen del golpe estaba en Incirlik, por lo que detuvieron al comandante y a varios oficiales de la base, es decir, a miembros operativos de la OTAN, la incomunicaron privándola de suministro eléctrico e impidieron el acceso y la salida de la misma.

No creemos necesario abundar en la trascendencia de este bloqueo, ni en el significado de la captura de las bombas nucleares B-61 que había en los silos, que no sólo comprometía a Turquía sino toda la estrategia militar del imperialismo en Oriente Medio.

Como bien dice el agente de la CIA, el imperialismo ha perdido el control en Oriente Medio y pronto veremos el alcance y las consecuencias de ello.

(1) http://www.zerohedge.com/news/2016-07-16/going-get-very-ugly-former-top-cia-officer-says-obama-has-lost-control-middle-east
(2) http://ici.radio-canada.ca/breve/61589/fermeture-ambassade-et-consulat-france-en-turquie
(3) http://uk.reuters.com/article/us-turkey-security-plot-insight-idUKKCN0ZX0Q9
(4) http://www.hispantv.com/noticias/turquia/281968/turquia-golpe-militar-su-24-rusia-piloto

El fracaso del golpe de Estado en Turquía va a cambiar la situación de Oriente Medio

En lo que sigue nos vamos a centrar en las consecuencias (a muy corto plazo) que va a acarrear el fracasado golpe de Estado en Turquía en las relaciones con la OTAN y Estados Unidos, así como en las relaciones con Rusia.

Ya antes del golpe militar Erdogan se disponía a realinear por completo su política exterior porque la que venía sosteniendo, en particular desde la Primavera Árabe y la guerra de Siria, es decir, desde 2011 le vino impuesta por Estados Unidos y le ha conducido a una situación muy grave.

El realineamiento va a mejorar sustancialmente las deterioradas relaciones de Turquía con Rusia, del que será una muestra el próximo encuentro entre Erdogan y Putin.

Turquía va a exigir a Estados Unidos la extradición de Fetthulah Gülen, a quien ahora mantiene como exiliado político. Gülen, un antiguo colaborador de Erdogan, ya fue condenado el año pasado a 34 años de cárcel por “organizar un poder paralelo para dar un golpe de Estado”.

Se trata de un agente de la CIA (1), un vínculo que ya apareció en el libro de memorias de Sibel Edmonds, la traductora del FBI que destapó numerosos aspectos ocultos de la política exterior de la Casa Blanca de los últimos años.

El hecho de que, desde el principio del golpe, Erdogan le haya puesto en la picota como dirigente del mismo, muestra su grado de enfrentamiento con Estados Unidos y con la OTAN. Ha sido una manera de decir que quien estuvo detrás del golpe fue Estados Unidos.

Al mismo tiempo Gülen es un hombre de paja de Hillary Clinton desde que ésta ocupaba la Secretaría de Estado. La relación de Clinton con Gülen pasa por las manos de Huma Abedin, consejera política de Clinton con inmejorables conexiones con los yihadistas (2).

Cuando los tribunales condenaron a Gülen por organizar un “poder paralelo” se referían a Hizmet, una especie de red tejida bajo la apariencia de una cofradía sufí, que es la versión islámica que predica Gülen y que es la que ha utilizado también para engordar los fondos de campaña de Clinton.

Las relaciones de Turquía con Estados Unidos y la OTAN van a salir muy malparadas tras el fracaso del golpe. Dentro de unos días veremos a Erdogan tensando la cuerda al exigir de nuevo a Estados Unidos su extradición, lo cual va a poner a prueba la solidez de los vínculos entre Clinton y Gülen, es decir, que Estados Unidos va a tener que optar entre Erdogan y Gülen.

El golpe de Estado en Turquía demuestra claramente la velocidad a la que evolucionan los acontecimientos internacionales y la rapidez con la que las alianzas se anudan y se rompen. En los ocho meses transcurridos desde el derribo del avión ruso, Erdogan puede pasar de tensar al máximo sus relaciones con Rusia, a tensarlas con Estados Unidos.

(1) http://www.opendemocracy.net/osman-softic/what-is-fethullah-g%C3%BClen%E2%80%99s-real-mission
(2) http://dailycaller.com/2016/07/13/new-ties-emerge-between-clinton-and-mysterious-islamic-cleric/

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