En 2011, en plena Primavera Árabe, los gringos le concedieron el Premio Nobel de la Paz a la yemení Tawakol Karman. Todo formaba parte de la misma farsa. En Sanáa, la capital, también hubo acampada, también ocuparon una plaza pública, llenaron las paredes con carteles y se manifestaron por las calles. Pero fue una farsa […]
