Tres semanas después de su renuncia como director del Centro Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent continúa criticando públicamente la política exterior de Trump. Ayer dijo que Washington no busca abandonar la OTAN para desentenderse de Oriente Medio, sino para liberarse ante una guerra -que considera inevitable- entre Israel y Turquía a causa de Siria.
Kent sostiene que, mientras Estados Unidos siga siendo miembro de la OTAN, no puede alinearse abiertamente con Israel contra Turquía, también miembro de la OTAN. Abandonar la Alianza, según él, eliminaría esa restricción formal. También denunció la responsabilidad directa de Washington en la desestabilización de Siria, citando el papel de Estados Unidos en el derrocamiento del gobierno de Damasco y el ascenso al poder de un dirigente de Al Qaeda.
La publicación respondía a un mensaje de la cuenta oficial de la Casa Blanca (@RapidResponse47), que retransmitía una declaración de Trump criticando a la Alianza: “La OTAN no estuvo ahí cuando la necesitábamos, y no estará ahí si la volvemos a necesitar”, acompañada de una alusión a Groenlandia.
Kent dimitió el 17 de marzo de su cargo como director del Centro Antiterrorista, siendo el primer dirigente del gobierno eqstadounidense en abandonar su puesto debido a la guerra contra Irán. En su carta al presidente, afirmó que Israel y su grupo de presión estadounidense habían empujado a Washington a la guerra, mientras que, en su opinión, Irán no representaba una amenaza inminente para Estados Unidos.
Trump respondió calificando a Kent de “muy débil en materia de seguridad”. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, por su parte, consideró “insultante y ridícula” la idea de que Israel pudiera haber influido en su destitución.
Una encuesta de la CNN publicada a principios de este mes indicó que el 28 por cien de los electores que votaron a Trump en 2024 no aprueban su ataque a Irán.